Capítulo 28: Aprendiendo sobre Donald


Eran muchas las ocasiones en las que Della se sentía fuera de lugar. Descubrir que sus dulces favoritos habían sido descontinuados era un ejemplo de ello. Tantas cosas habían cambiado y seguían cambiando. Ver las fotografías de sus hijos le hacía lamentarse por no haber estado allí. Della sabía que Donald y Daisy tenían razón, pero en su momento había creído en lo que Bradford le dijo y sintió que si no esperaba, se perdería de una oportunidad única.

Tomar ese cohete había hecho que no pudiera estar con sus hijos el día que rompieron el cascarón, no pudo acompañarlos a dar sus primeros pasos y se perdió de tantas cosas, momentos que jamás regresarían.

Della también se arrepentía por la forma en que trató a su hermano. Lo culpó de alejarla de sus hijos cuando fue ella la que se alejó. Él cuidó de los trillizos, lo dio todo sin pedir nada a cambió y ella lo acusó de cosas horribles sin siquiera darle una oportunidad de defenderse.

—Entonces Donald sugirió que nos paráramos frente al gato fantasma y dijo que no nos haría nada si no estábamos asustados.
Él fue el primero en hacerlo, luego lo hice yo y todos terminaron por imitarnos. Recuerdo que nos pagaron por expulsar a los ratones fantasmas, pero la TNT se quedó con ese dinero.

—Lamento haberte llamado raro, primo Fethry —Dewey se disculpó.

—No recuerdo que me hubieras llamado raro, pero preferiría que me llamaras tío, no es justo que a Gladstone lo llamen tío y a mí no.

—Tú ganas… tío Fethry.

Della también estaba sorprendida e incluso sentía que estaba conociendo a otro Donald. Ella sabía que sabía que su hermano había sido un agente secreto, ambos fueron parte de S.H.U.S.H por un tiempo, sabía que era valiente, la había protegido durante muchas de sus aventuras, pero nunca lo había visto mostrar un ingenio como el que tenía DoubleDuck o que pudiera hablar tantos idiomas. Ella pensaba que su hermano solo hablaba un español y un portugués muy básico gracias a sus mejores amigos.

Della estaba celosa. Donald y Fethry habían ido al espacio por una misión de la TNT y, aunque el cohete también tuvo sus fallos, no estuvo fuera de la Tierra por más de un mes y su viaje, permitió que se descubriera una nueva forma de viajar. Ella había tenido que amputarse una pierna y se demoró más de una década en regresar. Donald y Fethry habían ayudado a la TNT, ella le dio las herramientas necesarias a un tirano para que iniciara una invasión en la Tierra y puso a su familia en peligro.

—Propongo que nos infiltremos a F.O.W.L y averigüemos que es lo que planean.

—No sabemos dónde está su cuartel general, solo tenemos una sospecha en base al juego de Double-o-Duck que jugó Dewey.

—¿No es obvio? —preguntó Della, estaba cansada —. Ellos operan desde Funzo. Dewey y Launchpad debieron haber descubierto algo que no debían, no podían sacarlos de Funzo porque alguien los vería, así que los llevaron a los pisos subterráneos.

—Eso —Huey hizo una larga pausa —, tiene mucho sentido. Funzo no es un lugar que tío Scrooge acostumbre visitar y puede servir para monitorear todo Duckburg.

—Entonces no hay nada que discutir. Debemos ir cuanto antes.

—No tan rápido, jovencita. Debemos esperar a que lleguen Gizmoduck y Darkwing Duck. No podemos solo infiltrarnos en Funzo, podríamos alertarlos y hacer que escapen antes de que podamos obtener algo.

—Bien —Della no estaba nada contenta y la forma en que cruzaba sus brazos lo delataba.

—¿Creen que Bradford llevara años intentando reclutar a tío Donald? Nosotros visitábamos Funzo con frecuencia y Bradford podría aprovecharlo para espiarlo.

—No estamos seguros de que operen en Funzo.

—Pero tampoco podemos descartarlo. Recuerdo que tío Donald tuvo una cita con Kay K en ese lugar y estaba algo nervioso.

—Arianna se había estado comportando extraño —comentó Josephine. Ella había llegado poco después de que comenzaran con la lectura de expedientes. Ella no dio ninguna explicación para justificar la ausencia de su esposo —. No me extrañaría que Bradford los estuviera extorsionando.

—Donaldo jamás lastimaría a su familia.

—Arianna tampoco. Sé que ustedes no la conocen, pero confío en ella y no lo digo solamente porque es mi hija.

—Nunca dije que lo fuera —respondió José —. ¿Recuerdan el tiempo que pasamos en Brasil? Sé que la Arianna que pasó tiempo con nosotros era auténtica.

—A mí también me lo pareció —comentó Josephine de forma pensativa —. Ella realmente se divirtió.

—¿Cómo pueden estar tan seguros de que los conocen? —preguntó Bentina Beakley.

Della sabía que ella había sido una espía, habían trabajado juntas un par de veces, pero no entendía su comportamiento y es que últimamente actuaba más paranoica de lo normal. Ella desconfiaba de todos, especialmente de cualquiera que estuviera relacionado con F.O.W.L y eso incluía a Donald y a Arianna.

Scrooge había mencionado a una Bianca y eso le hizo sospechar que sabía más de lo que decía. Bianca podría ser una compañera del trabajo, quizás una amiga, pensó, Della no estaba segura de qué clase de vinculo hubo entre ambas, pero sí de que Bianca había traicionado a Bentina.

—Simplemente lo sabemos. Estamos muy cerca de saber la verdad así que podrás comprobarlo por ti misma.

Hubo un silencio después de aquello. La tensión se sentía en el aire al igual que la desconfianza.

—Puedo hacer una reserva en Funzo —comentó Josephine después de lo que pareció una eternidad —. Si ustedes lo hacen, podrían pensar que traman algo.

—Eso —Bentina hizo una pausa —, tiene mucho sentido. Pero no pienses que por ello dejaré de vigilarte, en especial ahora que he descubierto un par de cosas sobre Abel Konnery.

—¿Qué sabes sobre él? —preguntó Josephine —. Es mi esposo, pero últimamente no sé quién es el hombre con el que me casé.

—Es un ladrón —Bentina consideró que lo mejor era ser directa, algo que Josephine agradeció, aunque no lo dijo en voz alta.

La ex espía le habló acerca del chip que había robado, sobre el tiempo que había estado en la cárcel y de varios de los crímenes en los que había estado involucrado. La lista era bastante extensa.

—Ya lo sospechaba —Josephine se mostró dolida —. Él y Fauntleroy parecían saber lo que hacían esa vez que evitaron que fuera llevada a prisión.

Della odiaba el sentirse ajena, especialmente cuando se trataba de su propia familia. Escuchar a Josephine hablar acerca de como Abel, Donald y Arianna habían tenido a unos empresarios corruptos era extraño, más al enterarse de que esos hombres pertenecían a una peligrosa organización.

Panchito y José se mostraron sorprendidos. Della no tanto. Ella era buena leyendo a las personas y le había parecido que él estaba ocultando algo desde el principio.

—¿Creen que pertenezca a F.O.W.L?

—No descarto nada —respondió Bentina —. Según el blog de Y. Lee se negó a trabajar en un caso de terrorismo, pero nosotros no sabemos cuáles son los propósitos de F.O.W.L.

—¿Cree que ellos no sean terroristas?

—No, pero podrían convencerlo de lo contrario.

—¡Como hicieron con tío Donald! ¿Recuerdan? Él dijo que Bradford buscaba hacer del mundo un lugar más seguro, sin aventuras.

Della no tenía problemas en creer que Donald podría estar interesado en un mundo sin aventuras, él había sido el primero en oponerse a que ella subiera a la Lanza de Selene y sus hijos solían decirle lo sobreprotector que solía ser con ellos. Conocía a su hermano y sabía que para él, la familia era lo más importante.