**Todos los personajes de Ranma 1/2 son propiedad de Rumiko Takahashi, esta historia fue escrita con fines de entretenimiento***
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Amargura
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02 de octubre
Siempre es lo mismo: estoy en problemas por culpa de mi padre.
No quería venir a este tonto retiro ni tampoco escribir un diario, eso es cosa de chicas. Sin embargo dijo el consejero que debíamos escribir cada día sobre cualquier cosa, ya que nos ayudaría a conocer más sobre nosotros mismos. Yo lo único que deseo conocer es el modo de volver a Nerima y olvidarme de esta locura.
Debo escribir cualquier cosa, además estoy aburrido y no conozco a nadie en este lugar. Akane apenas me habla, está enfadada y seguro piensa que todo esto es mi culpa. Yo no sabía nada, Kasumi me vio en la cocina y me pidió recoger unos paquetes en la estación de trenes. Quise ser amable y accedí, además de que nadie le dice no a Kasumi. No entiendo la obstinación de todos por querer que Akane y yo seamos marido y mujer. Ninguno de los dos estamos de acuerdo con lo que nuestros padres acordaron, ¿acaso es muy difícil entenderlo?
Después de un largo viaje, por fin llegamos a Nara. Durante todo el trayecto Akane se mantuvo distante y con el ceño fruncido. Parecía incómoda todo el tiempo, quería decirle que no fue mi idea lo del retiro, pero dudo que me hubiese escuchado.
Odio cuando se pone así, es tan testaruda.
Nara es un lugar muy bonito. Tiene muchos templos antiguos y los ciervos andan por las calles entre las multitudes como si nada. Un guía nos recogió en la estación del tren y nos llevaron al lugar en donde sería el retiro. Llegamos a una casa muy grande y antigua, dentro del bosque, alejada de la ciudad. Hay un río que corre a unos metros del lugar y se puede respirar el aire fresco de las montañas, me encantaría poder entrenar aquí pero no puedo. Tal vez después me escabulla para dar una caminata entre los árboles de cerezo.
El consejero, el señor Nakamura nos recibió en la entrada principal. Parece un hombre amable, aunque demasiado enérgico y entusiasta para mi gusto. Nos mostró el lugar y luego nos acompañó a nuestra habitación. Por suerte los dormitorios estaban separados en hombres y mujeres.
Nos dijo que nos tomáramos el día libre, mañana llegarían más parejas y podríamos comenzar.
Akane se hizo amiga de Gina, la esposa de Nakamura que también es consejera. Parece que hicieron buenas migas desde que se conocieron. Akane luce más relajada, creo que dejó atrás toda la amargura que le causó el viaje. Espero que podamos hablar durante la cena para idear un plan y salir de aquí cuanto antes. Mientras tanto me quedaré aquí en el tejado admirando el hermoso cielo de Nara.
