**Todos los personajes de Ranma 1/2 son propiedad de Rumiko Takahashi, esta historia fue escrita con fines de entretenimiento***
~ º º ~
Solsticio
~ º º ~
03 de octubre
Hoy comenzó oficialmente el retiro.
Nos reunimos en el salón principal de la casa, donde ya nos esperaban Hiro Nakamura y su esposa. Gina es una chica muy agradable, me contó que se casó con Hiro por acuerdo de sus padres. Dice que al principio fue muy difícil su relación, ya que se conocían muy poco, pero con el tiempo las cosas mejoraron mucho y fue por eso decidieron hacer de su casa un lugar para ayudar a parejas jóvenes a mejorar su relación.
Comenzamos presentándonos cada uno frente a todos. Uno a uno fueron diciendo su nombre, su ocupación y la razón por la que decidieron estar en este retiro. Mientras cada uno de nuestros compañeros hablaban, yo recordaba mi conversación con Ranma durante la cena. Creí que él estaría alejado de mí todo el tiempo, sin embargo; se sentó en la misma mesa conmigo y me dijo: —Tenemos que pensar en una forma de salir de aquí.
— ¿Ya notaste que estamos a cientos de kilómetros de Nerima? —le dije con sarcasmo—. Ya revisé el el equipaje, nos enviaron aquí sin dinero, sabían que buscaríamos la manera de escapar de esto.
—¡Maldición! —chilló Ranma, irritado—. No entiendo por qué nos hacen esto.
—Yo tampoco —le respondí antes de dar un sorbo a mi vaso de té.
—¿Qué vamos a hacer ahora?
—Supongo que la única opción es fingir que somos una pareja de verdad. Escuché a una de las chicas en el baño, dice que su hermana vino el año pasado, si los consejeros ven una mejoría en la relación podemos irnos antes de que acaben los treinta días —le confesé.
—¿De verdad?
— ¿Por qué te mentiría?. Yo tampoco quiero estar aquí, ¿lo recuerdas?
—Es cierto —Ranma comió un trozo de pescado asado y continuó—. Bien, entonces hagamoslo.
—¿Estás seguro? —le pregunté, sorprendida.
—Claro, ¿acaso quieres estar aquí como prisionera por un mes?
—Por supuesto que no—le dije titubear.
—No tenemos otra opción. Vamos Akane, será muy fácil —Me dijo Ranma muy despreocupado.
Me quedé en silencio por un momento. Tal vez para él sea fácil, ya que sólo ve en mí a una chica molesta y testaruda; pero quizá para mí no lo sea tanto…
—Por qué te quedas callada?
—No es nada —dije, volviendo de mis pensamientos—. Por mi está bien. Si eso ayuda a que salgamos de aquí cuanto antes.
—Bien —Ranma sonrió antes de continuar comiendo su cena.
Una chica me entregó una hoja de papel y un lápiz, lo que me obligó a volver de mi ensoñación.
—Vamos a comenzar —habló Gina—. En la hoja de papel que tienen en sus manos van a escribir acerca de la primera vez que se vieron o cómo fue su primera cita. Tienen dos minutos para escribir, cuando suene la campana tendrán que intercambiar su escrito con su pareja. Esto les ayudará a recordar el comienzo de su romance y el porqué se sintieron atraídos el uno por el otro.
Ranma y yo nos miramos por un momento antes de que la campana diera comienzo.
¿Sobre qué vamos a escribir?, ¿nuestra primera cita?; jamás salimos como pareja. ¿Nuestro primer encuentro?; fue tan hostil que no merece ser recordado.
Respiré profundo y comencé a escribir. Dejé que mi mente y mi corazón guiara mi mano. Lo más seguro era que se buralara de mi, pero si íbamos a fingir, tenía que ser todo lo más creíble posible. De pronto sonó la campana. No tuve tiempo de leer cuando Gina dio la orden de intercambiar nuestros escritos. Me sentí nerviosa y comencé a leer lo que Ranma escribió, me quedé sin habla…
La primera vez que vi a Akane fue cuando llegamos como huéspedes a la casa de la familia Tendo. Al principio creí que era una chica molesta y arrogante, no podíamos estar más de cinco minutos sin insultarnos.
Me irritaba estar con ella, porque nuestros padres nos obligaron a comprometernos, pero con el tiempo me di cuenta que es una chica que se preocupa mucho por los demás, y es muy dulce.
Me quedé en silencio. No sabía que pensar ni que decir. Ranma pensaba que era una chica dulce, todo esto me tomó desprevenida. El consejero sugirió que leyeramos frente a todos nuestras respuestas. Uno a uno empezaron a leer anécdotas de su primera cita, algunas muy graciosas y otras no tanto. En mi interior deseaba no compartir con los demás lo que había descubierto, quería guardarlo para mí.
Cuando llegó mi turno. Volvió a sonar la campana anunciando la hora del almuerzo. Doblé la hoja a la mitad y la guardé en el bolsillo de mi vestido.
El señor Nakamura anunció que después del almuerzo se encenderia una gran hoguera para celebrar el solsticio de verano.
Comimos y nos reunimos en el patio principal, que es una enorme pradera llana con una vista a las montañas. Nos sentamos alrededor del fuego, me quedé mirando el crepitar de las llamas, era tan relajante, me sentía perdida. No me di cuenta cuando Ranma tomó mi mano, sólo miré por el rabillo del ojo como acariciaba uno de mis dedos.
—Nuestros ancestros creían que el fuego era capaz de limpiar y quitar todo aquello que ya no es útil en nuestra vida —comenzó a relatar Ranma sin quitar la vista en el fuego—. Es cuando podemos comenzar ciclos nuevos. No te preocupes, todo saldrá bien.
Volví a mirar al fuego, esta vez fui yo quien se apoyó en su costado y me dejé envolver por la calidez de Ranma.
Holi!
Una enorme disculpa si no pude actualizar antes, tuve que hacer un viaje fuera de la ciudad y de momento no estoy en casa. Estoy escribiendo el reto en el celular, así que si llegan a ver errores de dedo, también les pido de nuevo una disculpa.
Gracias por leer este fic. No pensé que fuera del gusto de alguien, mejor dicho, no esperaba la repuesta que esta teniendo. Espero no defraudarlos y tratare de actuliazar lo más rápido posible.
Los quiero! ❤️❤️
