**Todos los personajes de Ranma 1/2 son propiedad de Rumiko Takahashi, esta historia fue escrita con fines de entretenimiento***

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Sacramento

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04 de octubre

Me siento desconcertado.

Ha pasado un día desde que Nakamura y su esposa nos pidieran escribir acerca de nuestro primer encuentro y no logro sacar de mente lo que Akane escribió en su nota:

Cuando conocí por primera vez a Ranma creí que era un patán y un pesado, todo empeoró una vez que mi padre me dijo que sería mi prometido. Me negaba a aceptarlo, ya que siempre tuve la ilusión de casarme con el chico de mis sueños, pero no tuve otra opción que aceptar la decisión de nuestros padres.

Al principio no nos llevábamos bien, peleábamos todo el tiempo y no podíamos dirigirnos la palabra sin decir algo que nos lastimara. Muchas cosas fueron sucediendo y me di cuenta que detrás de su fachada de chico salvaje y arrogante, se escondía alguien que era capaz de cuidar a las personas que realmente le importan. Es muy sensible, sólo que no le gusta demostrarlo. Me siento afortunada de tener a alguien como él en mi vida.

No supe qué decir cuando leí la nota de Akane. Creí que diría que era un tonto o un fastidio, no me gusta demostrar mis sentimientos; en combate es un signo de debilidad que tú oponente usaría para ganar la pelea. Me sorprendió que Akane fuera capaz de ver a través de mis malos modos con ella lo que realmente soy.

Ahora sé que no puedo ocultarme de Akane…

Me levanté temprano y fui al dojo de la casa a entrenar un poco. Necesitaba poner en orden mis pensamientos, descubrir que Akane me hacía sentir vulnerable era algo nuevo, algo con lo que aún no sé cómo lidiar. Las actividades del retiro comenzarían hasta tarde, así que entrené durante un largo rato. Antes de dejar el dojo vi que Nakamura estaba recargado en el quicio de la puerta con una toalla en la mano y vestido con ropa de entretenimiento. Me preguntó cuánto tiempo llevaba practicando artes marciales, le respondí que desde que tengo memoria.

—¿Te parece si entrenamos juntos?

—Claro.

Nakamura era muy hábil, aunque su técnica era un poco deficiente. Él también practica combate libre desde hace unos años. Tuvimos una pelea de práctica y después nos sentamos a descansar en el corredor.

—Así que Akane y tú están comprometidos, ¿cierto? —me preguntó Nakamura.

— Así es —respondí antes tomar mi toalla del suelo.

—¿La amas?

Me quedé en silencio.

—No tienes que responder ahora—Nakamura me dio una palmada en el hombro —. A Gina y a mi también nos comprometieron nuestros padres. Nos casamos una semana después de conocernos. El matrimonio debe ser tomado en serio, en algunas religiones incluso es un sacramento muy importante.

—¿Tú amabas a tu esposa cuando te casaste con ella?

—No. Fue muy difícil al principio de nuestro matrimonio. Nos conocíamos muy poco. Con el tiempo logramos que nuestra relación funcionara. Akane y tú se llevan muy bien, así que no deberían preocuparse.

Nakamura se puso de pie y se encaminó al área de las duchas. Yo me quedé en el dojo pensando en lo que sucedió el día anterior. Durante la fogata por el solsticio, tomé a Akane de la mano sin pensarlo. Fue una sensación nueva… y muy agradable, aún puedo sentir su calidez entre mis dedos y el aroma de su cabello flotar por el aire.

Parece que fingir ser su novio va a resultar más complicado de lo que pensé.


Holi!

Gracias por llegar hasta aquí. Espero que les haya gustado.

Mil gracias por sus comentarios. Continuaré subiendo el reto así lo terminé fuera de mes. Jejeje!

Los quiero y nos leemos ❤️❤️❤️