**Todos los personajes de Ranma 1/2 son propiedad de Rumiko Takahashi, esta historia fue escrita con fines de entretenimiento***
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Rosario
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06 de octubre
Debo mantener la calma.
Estoy molesto y no entiendo por qué, sólo sé que tengo ganas de golpear algo a alguien, alguien como un consejero aprovechado… ¡Maldición! , ¡maldito Nakamura!.
Ayer tuvimos un almuerzo cerca del río. Nakamura nos envió a los hombres del retiro a buscar peces para preparar la comida. No me gusta pescar, sin embargo; soy muy bueno atrapando pescado gracias a mi padre, es una de las pocas cosas que puedo agradecerle después de todo. Terminé de llenar mi cesta y volví con el resto del grupo. Noté que Akane no estaba con las demás chicas, lo que me pareció muy extraño. Lo primero que pensé fue que tal vez alguna de las chicas le hizo algo y por eso se separó de su grupo. La busqué por los alrededores pero no la vi por ninguna parte.
De pronto, vi que Akane estaba mirando un rosal y acariciando las flores. Era una imagen muy bonita de ella debo admitirlo, su cabello corto brillaba con destellos dorados por los rayos del sol y su mirada reflejaba inocencia. Intenté acercarme, pero vi que Nakamura también la miraba detrás de un helecho.
¿Qué hacía ese hombre espiando a Akane?
Intenté acercarme al consejero, pero éste salió de su escondite y se acercó a ella. Me quedé mirando la escena detrás de una roca; sentí curiosidad por lo que Nakamura tendría que decirle a Akane. Vi que él cortó una rosa y se la entregó. Él comparó la belleza de Akane con la de la rosa. Me quedé sorprendido, el tipo estaba coqueteando con ella. Me contuve de ir a romperle la nariz al muy idiota, no quería armar un escándalo y dejar a Akane en ridiculo por mi enfado. Así que me fuí de ahí de forma sigilosa y caminé por unos minutos antes de regresar con el resto de la gente del retiro.
Akane volvió y se sentó a mi lado. Noté que ya no llevaba la flor en su mano y eso me alegró un poco. Esperé a que mencionara algo acerca de su encuentro con Hiro, pero no dijo nada, estaba muy seria y pensativa. Quizá estaba enfadada con ese hombre por atreverse a coquetear con ella… o peor… si se sentía confundida y realmente comenzó a interesarse en él.
No me atreví a preguntarle porqué estaba tan ausente, seguro me golpearía por espiarla, además se supone que no siento nada por ella… aunque si soy honesto, cuando se trata de Akane todo es tan confuso.
Después de comer, Nakamura propuso dar un paseo para conocer mejor el lugar. Akane y yo caminamos por los senderos arbolados que nos alejaban cada vez más del río. Ella se notaba más relajada, hablamos de lo bonito que era el bosque y que después de todo no fue tan mala idea que nos enviaran lejos de Nerima por unos días. Una de las chicas, Mika, llamó a Akane para que se reuniera con el resto de las mujeres para conversar en grupo. Continué caminando, disfrutando de la vista y del aire puro del lugar, estaba tan perdido en mis pensamientos que no me dí cuenta que Gina estaba tras de mí.
—Hola.
—¿Qué haces aquí?, no se supone que deberías estar con el resto de las chicas —la cuestioné.
—Me llamó la atención que te alejaras de todos —dijo Gina.
—Solo estoy explorando, es todo.
Un objeto atrapado entre dos rocas llamó nuestra atención. Gina se agachó y lo sacó.
—Vaya, ¿quién dejaría esto por aquí? —Gina levantó el objeto del suelo.
—¿Qué es esa cosa? —pregunté, intrigado.
—Es un Mala. Es como un rosario que se utiliza en la religión budista. Se cree que la persona que tiene uno en su poder será colmado de buena suerte—me explicó.
—No lo sabía.
—Creo que deberías conservarlo —Gina me lo entregó—. Te dará buena suerte con Akane, aunque creo que no la necesitan. Ustedes dos parecen llevar su relación muy bien.
No supe qué responder. Se notaba triste en su voz, lo que me hizo suponer que las cosas entre ella y Hiro no iban del todo bien. No quería aceptar el Mala, si Akane se entera, segura va a enfadarse, aunque no debería; pero no quise ser grosero con Gina. Lo acepté y lo guardé en mi bolsillo.
—Debes usarlo, si quieres que funcione —Gina lo puso en mi muñeca.
—Gracias.
—¿Estas bien? —me atreví a preguntarle.
—Si, bueno, solo son tonterias mías —Gina sonrió.
—Será mejor que volvamos con los demás —le sugerí, no quería que hubiera malos entendidos con Akane y Hiro.
Gina se adelantó y yo me quedé atrás a propósito. No era buena idea que nos vieran llegar juntos. Miré de nuevo la pulsera que llevaba en la muñeca y pensé en lo que dijo Gina respecto a la suerte con Akane. Creo que el amor debe ser algo mutuo y no una cuestión de fortuna o azar.
Holi!
Gracias por leer. Me atrasé mucho en el fictober, estuve fuera de la ciudad y no tuve oportunidad de escribir en la PC. Agradezco sus reviews, sus Favs y Follows. No esperaba esta respuesta por parte de ustedes. De corazón mil gracias!
Los quiero! ❤️❤️
