Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Akira Toriyama excepto el diseño de personaje de Ai/ Airi que pertenece a Kia Asamiya.
Unicornio
La cabeza me daba vueltas y tenía mucha sed, busque mi teléfono móvil a ciegas, cuando lo tomé la luz de la pantalla me encegueció por unos instantes.
Eran las 12:30.
-Que tarde es.- los ronquido provenientes de mi compañero no ayudaron mucho.
Utilicé la luz de la pantalla de mi móvil a modo de lámpara y tomé las primeras prenda de vestir que pude encontrar.
Abrí la puerta tratando de no hacer ruido y caminé hacia la sala.
-¿Creí que no habíamos hecho tanto desorden?- froté mis ojos recordando lo sucedido anoche.
Trunks y yo, jugueteando en el sofá, las copas de vino y botellas.
Los cojines del sofá estaban regados por toda la sala, en la mesita de centro seis botellas de vino estaban vacías, y un montón de papeles en el piso.
La ropa que había usado el día anterior estaba sobre el sofá, o al menos una parte del atuendo, busqué con la mirada en los alrededores, la camisa de Trunks colgaba del televisor.
Recordé a Trunks en Super Saiyajin.
-Tiene sentido.- me dije y no pude evitar ruborizarme un poco al recordar.
Sacudí la cabeza.
Junté los papeles y los dejé sobre la mesa, eran algunos reportes de la corporación, hice lo mismo con los cojines y las prendas de vestir, al tomar la camisa de Trunks, gracias a mi, ya era un prenda inservible
Un beso, mientras yo tiraba de su camisa para dejar al descubierto su torso.
-Creo que me debes otra camisa.- escuché.
-Buenas tardes para ti también.- contesté.
-¿La pasamos bien anoche, no es así?- dijo mientras tomaba las botellas vacías de la mesita para llevarlas a la cocina.
-Vaya que sí.- seguí recogiendo cosas del piso y me topé con lo que en algún momento fue una delicada, linda y pequeña pieza de lencería, ahora inservible.
-Creo que tú también me debes algo...- dije mostrándole la pieza.
Trunks se ruborizó.
-Estaba estorbando, ¿qué querías que hiciera?- desvió la mirada con su rostro más rojo que un tomate.
-Entonces estamos a mano.- dije.
Cuando terminamos de ordenar un poco la sala, Trunks preparó café para él y té para mi
Tomé mi laptop y me senté en el sofá, Trunks se sentó junto a mi y encendió el televisor.
Lo miré de reojo, su torso estaba desnudo, no podía creer que a pesar de estar juntos desde hace tantos años y a pesar de que conocía a la perfección cada centímetro de su cuerpo aun me ruborizaba al verlo así.
Nuestros estómago exigían alimento.
-¿Ordenamos algo para comer?- pregunté, porque como era costumbre, mi refrigerador estaba vacío.
-Suena bien- respondió sin perder detalle al noticiero.
Ayer, el Joven Trunks Briefs fue nombrado nuevo CEO de la corporación cápsula, al mismo tiempo se anunció la compra de empresas Sakai, por parte de la misma, el movimiento fue cuestionado por otras grandes empresas dentro del Rubro,
"Sakai jamás sería una fuente confiable no importando lo mucho que gasten en PR para recobrar su prestigio, mientras Gendo Sakai sigue teniendo el poder de decir al menos una palabra."
Afirmo, Akihito Fukura, quién se rumora también estaba a punto de cerrar un trato importante con la Corporación.
Trunks apagó el televisor.
Se levantó del sofá un poco molesto, se dirigió al cuarto de baño y azotó la puerta tras de él.
Correo nuevo, correo nuevo.
Un mensaje de Lili...
-Vaya al menos se re-establecieron las comunicaciones.- dije
Al abrir el archivo adjunto una pequeña animación comenzó a reproducirse.
Era una animación de la misma Lili, su cabeza pegada a lo que parecía un cohete dirigiéndose a la tierra, un texto apareció
"Querida Airi-Chan:
Mi aterrizaje está programado para el día Lunes a las 14:30 hora terrestre, espero puedas estar ahí para recibirme y traerme esos cupcakes que sabes que tanto me gustan así como una linda fiesta de bienvenida en el laboratorio.
No espero menos de ti Airi Chan.
¡Nos veremos pronto!
Lili. "
Me fui de espaldas, ahora tenía que preparar una pequeña celebración para Lili; Que más daba, la verdad es que la extrañaba y había hecho un trabajo estupendo en la estación espacial, creo que ya sabía en que ocuparía mi Sábado.
Unos minutos mas tarde, llamaron a la puerta, nuestra comida había llegado.
Justo a tiempo ya que Trunks había terminado de ducharse.
-¿Tienes algo planeado para hoy?- preguntó
-Tengo que ir a comprar algunas cosas, Lili volverá el lunes y organizaré un pequeña fiesta de bienvenida para ella además de comprarle esos pastelillos que tanto le gustan.-
-¿¡Qué, va a regresar tan pronto!?.- preguntó sorprendido.
-Lleva seis meses en la estación espacial.- dije
-¡Seis meses dices!, aún recuerdo como si fuera ayer el día que se marchó...- Trunks se quedó pensativo por unos momentos.
-Espero que puedas encontrar todo para la fiesta y te deseo suerte con los pastelillos.- dijo finalmente.
Trunks tenía razón, eso sería la parte difícil, a Lili le encantaban esos pequeños postres de un lugar llamado Happy Cupcakes, eran tan deliciosos que solo se vendían 3 piezas por persona y la fila para poder comprar siempre parecía interminable.
Tomé mi teléfono móvil y le envié un mensaje a Donna, tal vez le gustaría acompañarme en mi aventura sabatina.
Recibí una respuesta positiva casi de inmediato.
Trunks y yo devoramos los fideos que habíamos ordenado y en cuestión de minutos las pequeñas cajitas blancas con escritura china quedaron vacías.
-Iré a visitar a mi madre, debo aclarar algunos asuntos sobre la corporación con ella así que tal vez pase el resto del día en su casa.- Comentó Trunks tras dejar sobre la mesa la última caja de fideos.
-Te llamaré más tarde para saber si quieres ir a algún lado o podemos ver una película aquí o en mi departamento.- continuó
La idea de volver a consumir alcohol tan pronto me revolvió el estómago, así que al menos por este fin de semana, ambos podríamos quedarnos en casa y llevar la fiesta tranquila.
-Te mantendré al tanto de la organización y compras para Lili, Donna me acompañará así que nos veremos en el centro en una hora.- contesté.
-Puedes preguntarle a Donna si conoce a alguien que trabaje en ese lugar de los pastelillos, estoy seguro de que sí y todo será más sencillo.-
-¡Tú Crees! - pregunté emocionada.
-Te sorprenderías de la cantidad de personas que Donna conoce.- me respondió mientras recogía las cajitas de comida para llevarlas a la cocina.
Si eso era verdad, tendría el noventa por cierto del trabajo hecho.
-Nos veremos más tarde entonces.-
-Sí- contesté
Trunks tomó sus llaves, teléfono móvil y se marchó.
Tras haberme duchado y vestido, tomé mi bolso y eché mis llaves, móvil y otras cosas dentro.
Miré la hora y el clima, era un bonito día y estaba más que a tiempo para ir a pie, a fin de cuentas la cafetería en donde nos encontraríamos no estaba tan lejos.
Salí de mi apartamento y tome el ascensor, al salir del edificio sentí una deliciosa brisa veraniega, caminé en dirección al centro de la ciudad.
Al cabo de unos veinte minutos llegué a la cafetería en la que debía encontrarme con Donna, en el camino había visto un par de tiendas que me gustaría visitar y comprar las cosas para Lili.
Entré en la cafetería y tomé asiento junto al gran ventanal, unos minutos más tarde escuché a Donna entrar, estaba hablando por su móvil, cuando llegó a la mesa ya había finalizado su llamada.
-Me dio mucho gusto recibir tu mensaje hoy en la mañana, la verdad es que mi día pintaba para ser muy aburrido.- dijo
-Gracias a ti por acompañarme.- una camarera se acercó a nosotras para dejar la carta, Donna y yo ya conocíamos el lugar entonces ordenamos directamente.
-Debo admitir que eres un misterio Son Airi.- comenzó Donna.
-Si así lo crees, puedes preguntarme lo que quieras, no he matado a nadie, todavía...-
Ambas reímos
-Primero dime, que tienes planeado para Lili, por que vaya que es difícil de impresionar.-
-La verdad es que no tengo idea, nunca había organizado una fiesta para nadie.- dije un tanto avergonzada.
-Por fortuna Donna está aquí para ayudarte, veamos, primeramente necesitaremos esos pastelillos que tanto le gustan.- Donna comenzó a escribir un mensaje en su móvil y recibió una respuesta inmediatamente.
-Listo, veinte piezas están reservadas para ti, tendrás que recogerlas temprano, el dueño del lugar, Dante, es un viejo conocido mio.- dijo despreocupada.
-Gracias a Kami, creí que esa sería la parte más difícil.-
-No si te juntas conmigo.- levantó su pulgar
-¿Qué te parecen globos? a Lili le gusta mucho eso que llaman "Kawaii" podría comprar muchos globos de distintos colores para que floten por todo el laboratorio.-
-¡Claro, que buena idea! ¿Qué tal una máquina de burbujas? le encantará estoy segura.-
-¿Crees que deba comprarle algún muñeco gigante de felpa?.-
-¿Unicornio?-
-Unicornio definitivamente.-
Me sentía tan aliviada de poder arreglar el asunto de la fiesta tan rápido.
-Debo preguntarte, ¿desde cuando conoces a mi hermano?.-
Donna se recargó en su silla y observó a través del gran ventanal.
-Desde hace más tiempo del que me gustaría admitir...- comenzó
-Goten era el nuevo en la oficina del fiscal, y los veteranos creyeron que podrían fastidiarlo, pero tu hermano debo decirlo, no tiene un pelo de tonto y pronto los papeles se invirtieron y Goten comenzó a ganar bastante popularidad a pesar de ser el nuevo, logró cerrar casos que se temían perdidos.
-Su personalidad lo ayudó bastante.-
No sé si Donna lo notó, pero mientras más me contaba como conoció a mi hermano y todo lo que había logrado a tan corta edad hizo que me llenara de orgullo...
-Yo también trabajaba como asistente del fiscal, pero Goten y yo logramos hacer un muy buen equipo, yo tenía los contactos y el sabía todo sobre la ley, no tardé en pedir un cambio para poder trabajar con él tiempo completo.-
-Su reputación como abogado incrementó bastante ese primer año, y al poco tiempo tenía una larga lista de firmas que lo buscaban para que trabajase con ellos, incluso la corporación pero en ese momento rechazó el puesto, él decía que prefería tener un par de tropiezos en otros lugares antes de tomar un puesto en la Corporación Cápsula.-
-Vaya no esperaba eso.-
-Tu hermano sabía lo que hacía, trabajo en varias firmas antes de darle el sí a CC y así pudo darse una mejor idea de como se manejaba la ley a nivel corporativo.-
-Tuve la fortuna de acompañarlo en cada una de sus aventuras y la verdad es que somos el mejor equipo en la capital, estoy segura que no hay ningún abogado, graduado o estudiante que no conozca el nombre de tu hermano... o el mio.- pronunció lo último con orgullo.
-Donna gracias por contarme todo esto sobre Goten, ¿sabes? a pesar de que tenemos un contacto regular, nunca quiere hablar sobre el trabajo y me da gusto saber que es excelente en el.-
-Entiendo, es muy reservado en ese sentido, siempre dice que el trabajo se queda en el trabajo, no hay necesidad de llevar problemas laborales a otros lados...-
Asentí.
Donna y yo continuamos con nuestra charla por un par de horas más y me dio gusto saber que a pesar de tener tan poco tiempo de conocerla, sabía que era una persona en la que podía confiar, además saber que mi hermano Goten se apoyara en ella y que ambos fueran tan buen equipo me dio mucha tranquilidad.
El resto del día pasó volando, por fortuna habíamos comprado todo lo que habíamos planeado, y el gigantesco muñeco de felpa en forma de unicornio no pasaba desapercibido cuando recorríamos las calles de la ciudad, era tan grande y curioso que muchas personas nos preguntaron si podían tomarse una fotografía con él.
Recibí un mensaje de Trunks diciendo que prefería que nos encontráramos en su apartamento.
-Bueno es momento de despedirme, la pasé muy bien, nos veremos el Lunes en la oficina.-
-Gracias a ti Donna, nos veremos el Lunes para recibir a Lili.- me despedí y ambas partimos en diferentes direcciones.
Debo admitir que fue un poco vergonzoso trasladarme con aquel muñeco de felpa gigante, pero logré sobrevivir, apenás logré entrar con el muñeco en el ascensor del apartamento del Trunks, el chico del Lobby se ofreció a ayudarme pero le dije que todo estaba en orden, el muñeco no pesaba, solo era muy grande.
Logré entrar al apartamento de Trunks y coloqué todas las cosas cerca del gran piano de cola que se encontraba inmediatamente del lado derecho al entrar, me estiré y recordé que aún no había comido nada, eché un vistazo al refrigerado y no me sorprendió no encontrar nada.
Tomé mi teléfono móvil y mediante una aplicación de comida rápida ordené lo primero que encontré, al parecer era algo tipo italiano.
Miré la hora, eran casi las nueve.
Me deja caer pesadamente en el sofá de la estancia y encendí el enorme televisor, tras cambiar los canales pude dar con una película que me gustaba.
No habían pasado ni treinta minutos cuando la comida que había ordeno llamó a la puerta.
No quería comer sola así que decidí esperar a Trunks aunque no me dijo que tan tarde llegaría.
-¡Estoy volando Jack!.- decía el diálogo de la película y sin querer comencé a sentir pesados los parpados...
Sentí a Trunks recostarse a mi lado, rodee su pecho con mi brazo derecho y besé su espalda, unos instantes más tarde se giró y ambos quedamos de frente.
-Lamento haberte despertado.- dijo
-Aunque no lo parezca te estaba esperando.- dije adormilada -La cená está en la cocina, coloqué los moldes dentro del horno para que conservaran un poco la temperatura...-
-Iré a traerlas.- se levantó del sofá y caminó hacia la cocina.
Me espabilé y caminé hacia la cocina también, Trunks colocaba la comida en platos y había arreglado la barra en donde comeríamos con manteles individuales juegos de cubiertos y copas de vino.
-¿Por qué no pasamos más tiempo aquí?- pregunté.
Trunks me regaló una sonrisa.
-La verdad es que tu apartamento me parece más acogedor...- respondió, un poco de rubor coloreó sus mejillas.
No podía creer lo que me decía, mi apartamento fácilmente era un cuarto más chico que el suyo.
-No lo sé, solo me siento más a gusto en el...- continuó
Tomé la botella de vino que sacó y la descorché; ambos no teníamos muchas ganas de beber tanto así que solo serví un poco del líquido en cada copa.
-Noté la cantidad de cosas que compraste para Lili, ¿dime Donna pudo ayudarte?.-
Coloqué mi copa sobre la barra.
-Sí, fue una fortuna que me acompañara, además veinte pastelillos estarán reservados para mi el Lunes a primera hora, ¿qué tal te fue con Bulma?-
Por más que Trunks tratara de ocultarlo sabía que algo había sucedido, noté la preocupación en su semblante.
Tardó un poco en responder.
-Todo bien, nada fuera de lo normal...- contestó
A pesar de que noté la preocupación en su rostro, nuestra charla fue amena, le conté sobre el muñeco de felpa y la cantidad de fotografías que nos habían pedido, le conté también toda la historia de Goten y Donna y lo orgullosa que me sentía de mi hermano.
Terminamos la cena, nuestras copas de vino y ambos estábamos ansiosos por ir a dormir.
Me dirigí al cuarto de baño para cepillar mis dientes y cambiarme de ropa, él hizo lo mismo en el otro cuarto de baño de la habitación.
Me quedé un rato sentada en el lado derecho de la cama, como siempre, revisando algunas noticias en mi móvil, trunks se recostó, cruzó sus manos por detrás de su cabeza y miró fijamente el techo, solo él sabe lo que estaba pasando por su cabeza.
-Ai...- comenzó, se levanto para quedar sentado a mi lado.
Me miró fijamente a los ojos y dijo:
-Tú y yo somos el uno para el otro, que nadie te diga lo contrario.- su voz era seria pero llena de sentimiento.
Mis ojos se clavaron en los suyos, no entendía lo que estaba sucediendo, era muy extraño que Trunks o yo expresáramos cosas así de la nada.
No supe que contestar, jamás se me hubiese ocurrido pensar diferente, sé que había algo en su mente, pero respetaba su decisión de no contarme.
-Nunca creería otra cosa...- lo abracé con fuerza y él hizo lo mismo.
Al momento de abrazarlo noté su cuerpo relajarse.
-Sabes, tienes una forma muy curiosa de usar tu Ki...-
-¿Qué dices?- quedé intrigada.
-Y lo más gracioso es que ni siquiera te das cuenta de ello...- rio un poco
Observé mis manos por un momento.
-¿ A qué te refieres? .- pregunté
-No sé como o porque pero cada vez que estoy tenso o molesto, me tranquilizo después de recibir un abrazo tuyo...-
-Si eso es verdad, me alegra que pueda ayudarte.- sonreí
¡Gracias por llegar hasta aquí!
