Capítulo 7
Mai
La alarma comenzó a sonar a la misma hora de siempre, giré sobre la cama para apagarla.
unos cuantos rayos del sol lograban colarse a través de la persiana, me senté al borde la cama y escuché unos pasos dirigirse a la cocina, seguramente mi padre se había levantado temprano para entrenar.
Tomé mi teléfono móvil, había una decena de correos electrónicos, todos por parte de la corporación.
Mi mañana estaría ocupada...
Después de un pequeño entrenamiento matutino y una buena ducha, me dirigí a la cocina para comer algo.
—o—
—Buenos días Sr. Briefs, llega temprano, aquí tengo su itinerario para el día de hoy,
primero deberá presentarse en el área legal, ahí el Sr. Son le dará su nuevo contrato, después de eso le suplico asistir al área médica, de lo contrario no podremos proceder con la información necesaria para su seguro de gastos médicos, y por último deberá presentarse a su nueva área de Trabajo con la señorita Son... La señora Bulma también tiene agendado un par de citas hoy en la corporación y un de ellas será con usted. Espero haber sido clara.—
Legal, Doctor, madre...
—Todo en orden, muchas gracias.— hice una pequeña reverencia y tomé la delgada carpeta membretada.
Ojeé los documentos rumbo al elevador las puertas se abrieron tan pronto me acerqué, presioné el piso que me llevaría al área legal.
No tardé mucho en llegar.
Caminé por los pasillos cristalinos hasta llegar a la oficina más grande, fuera de ella, una mujer de cabellos rojizos y ojos esmeralda tecleaba rápido en su ordenador.
—Buenos días, tengo una cita con Son Goten.—
La peliroja dejó lo que estaba haciendo regalándome una gran sonrisa, se levantó de inmediato.
—Así que tú eres el Briefs perdido, bienvenido a la civilización.—
¿El Briefs perdido? ah, claro, esa estúpida historia.
—Así parece, muchas gracias, Señorita...— Busqué con la mirada algo que pudiera darme una pista sobre su nombre.
—Paulsen...— Leí en un sobre
—Por favor, llámame Donna, de lo contrario me harás sentir vieja.—
No sé si estaba bromeando o no pero por las dudas, le haría caso.
—De acuerdo Donna.—
—Goten te está esperando, pasa por favor.—
—Gracias.—
Abrí la puerta de cristal, sentado detrás de un gran escritorio también de cristal, Goten, leía un documento con rapidez, bajó las hojas al verme entrar.
—Adelante por favor.— dijo
Asentí
Goten se levantó de su silla mientras me acercaba a su escritorio.
—No estoy muy seguro de lo que debo decir, solo que espero te podamos ayudar en lo que necesites.— estiró su mano en mi dirección.
—Lo agradezco.— estrechamos la mano, tomé asiento.
—¿Puedo ofrecerte algo de beber?.—
—Gracias, estoy bien.— eché un vistazo a los documentos de su escritorio y un panfleto llamó mi atención, conocía la fachada del edificio, era el mismo donde vivía en mi línea temporal.
—¿Estás interesado en un apartamento?.—
—Sí, bueno, ese edificio es el mismo en donde vivo, en mi tiempo quiero decir.—
—Entiendo, el desarrollador es un buen amigo mío, si gustas lo puedo llamar y arreglar un cita para que veas algún apartamento.—
—¿Dime algo, acaso el nombre de tu amigos es Hiro Shinozaki?.—
Goten parecía sorprendido.
—El mismo.— contestó
Vaya, el buen Hiro también pertenece a esta línea temporal, un viejo conocido.
Sonreí
—Te daré su tarjeta, estoy seguro que se llevarán muy bien, también es buen amigo de Trunks.—
Goten me entregó un par de documentos para firmar, explicando los lineamientos de la empresa y que tendríamos acceso y presupuesto sin restricciones para las investigaciones necesarias.
—Eso sería todo por mi parte, no tendrán ningún tipo de restricciones al trabajar, al menos no desde la parte legal y financiera, no te puedo asegurar lo mismo de mi hermana.—
Lo miré un poco confundido.
Goten soltó una carcajada.
—Te pido disculpas de antemano si llega a ser un dolor de cabeza.—
—Vamos Goten, dale un respiro a la chica, no es tan terrible.— Donna abrió la puerta de cristal.
Goten ahogó una carcajada
—Gracias Señorita Paul... Donna.— corregí a tiempo.
Donna me dedicó una mirada asesina por un segundo.
—o—
El ascensor me llevó de inmediato al área médica, el piso estaba vacío, caminé por el largo pasillo hasta llegar al fondo, la pequeña sala de espera estaba vacía de igual manera, me acerqué a la puerta que indicaba el documento escrito.
Llamé a la puerta y una voz femenina contestó del otro lado, entré...
Mai...
Me perdí completamente en su perfume y su figura, no había pasado mucho desde que la vi por última vez, nuestro último encuentro no fue agradable pero un sentimiento de nostalgia me invadió.
—Señor Briefs, por favor tome asiento, necesito que llene estas formas antes de comenzar.—
Claro, ella no sabía nada de mi en este tiempo, respiré hondo y tomé los papeles para llenarlos.
Estaba absorto, apenas pude concentrarme en las preguntas del formulario.
—Por favor pase a la camilla, le pediré que se quite la camisa, tomaré también una muestra de su sangre.—
Su voz era casi embriagante.
—Lo lamento, el estetoscopio está frío...— dijo, mientras colocaba el instrumento contra mi piel.
Después de hacer un par de anotaciones, tomó mi historial médico y lo leyó con rapidez, se acercó nuevamente a mi y analizó la cicatriz en mi pecho.
—Señor Briefs lo lamento, debo preguntar el motivo de esa cicatriz en su pecho, olvidó escribirlo en el formulario...—
Lo había olvidado por completo, piensa, piensa, no puedo decirle lo que ocurrió en realidad.
—Polo.— Dije —El caballo de alguien del equipo contrario, decidió estampar su pata en mi pecho mientras estaba en el piso...—
Sus ojos se abrieron de par en par —Ya veo...— dijo
—Ahora solo debo tomar una muestra de su sangre, prometo que no dolerá.— sonrió.
Asentí, note mi rostro tornarse totalmente rojo.
—Por favor relaje el brazo.—
Mai hizo un torniquete y palpó delicadamente la parte anterior de mi brazo buscando una vena, tras encontrarla intentó introducir la aguja pero no lo logró.
—Vaya, esto es interesante, necesitaré una aguja más gruesa, lo lamento mucho, no puedo prometer que no dolerá.—
—No hay problema.— contesté
Observé fijamente todo el procedimiento, esta vez la aguja logró atravesar mi piel.
—Es muy valiente Sr. Briefs, no todos los pacientes toleran ver el procedimiento.—
Sacó la aguja y cubrió el piquete con una pequeña gasa, bajé de la camilla y me puse la camisa nuevamente, escuche que alguien llamó a la puerta, al parecer Mai no se dio cuenta, la puerta se abrió lentamente.
Mai se giró en mi dirección para decirme algo.
—¡Lo lamento mucho!— Gritó alguien que comenzaba a ser familiar, era la hija del Señor Gokú, cerró la puerta de inmediato.
—No escuché que llamaran a la puerta, ella debe ser la Señorita Son.— Dijo Mai
—Supongo.— respondí
Termine de abrochar mi camisa y volví a tomar asiento en el escritorio frente a ella, hizo un par de anotaciones más en su ordenador.
—Haremos un análisis de sangre, si hay algún problema se lo haré saber de inmediato.—
—Gracias...— dije
—A usted, que tenga un lindo día.—
Me levanté y ella clavó su mirada nuevamente en la pantalla de su ordenador. Sentí una extraña mezcla entre enojo y añoranza.
Abrí la puerta del consultorio y salí.
—o—
Bajé del elevador en el piso que estaba únicamente destinado para "el nuevo" proyecto ultra secreto de la corporación.
Abrí una de las pesadas puertas metálicas, el lugar parecía una bodega, la luz solar iluminaba todo el desolado lugar, cerca de la entrada un pequeño cuarto de algún material similar al cristal en tono verde se levantaba, a contra esquina grandes ordenadores cubrían la pared.
Saqué de mi bolsillo la caja de cápsula, tome la que correspondía a la máquina del tiempo y la lancé cerca de los ordenadores.
Encendí las máquinas y conecte algunos cables al disco duro de la máquina, al menos no necesitaba energía para tener acceso a eso.
Las computadoras comenzaron a trabajar, minutos más tarde los monitores comenzaron a marcar error.
No tenía sentido comenzar solo, miré la hora, faltaba poco para las nueve de la mañana, entré en la pequeña habitación de cristal junto a la entrada, no había mucho que explorar, lo que parecía una consola cubría parte de la pared cristalina, me agaché para revisar si había algo interesante debajo, nada.
Escuché una de las puertas metálicas abrirse y el el eco de unos pasos, me levanté enseguida, Airi había llegado, recorrió el lugar con la mirada, se detuvo frente a la máquina del tiempo, salí del cuarto de cristal.
—Esa es la máquina del tiempo.—
Se sobre saltó.
—La imaginaba distinta.— dijo
—¿Pensaste que sería un auto?—
Me crucé de brazos y toqué mi barbilla.
—O que tal vez que aparecería desnudo en medio de la nada.—
Sonrío, aunque noté un poco de nerviosismo.
Entrelazó las manos detrás de su espalda y comenzó a caminar alrededor de la máquina, la seguí a la distancia.
—Hope...—dijo
—Lo escribí hace mucho tiempo, la primera vez que la utilicé.—
—¿Qué es lo que ves, cada vez que viajas?.—
Pensé por unos momentos
—Obscuridad.—
—¿Cómo se siente?.—
—La temperatura desciende considerablemente, y cuesta un poco de trabajo respirar, aunque para mi son apenas minutos.*—
Me elevé sobre la máquina para abrir la compuerta, entré a la cabina y le hice una señal para que me siguiera.
había espacio para ambos sin problema.
—Si tuviera energía en esta pequeña pantalla podría configurar a que año deseo ir, muestra también el nivel de energía.— expliqué
—Trunks, ¿estás aquí?— reconocí la voz de mi madre de inmediato.
Me levanté del asiento y salí de un salto.
—Veo que no tuviste problema en conectar la máquina.—
—Así es, pero las computadoras solo arrojan mensajes de error.—
—Ya veo, pero estoy segura que lo lograrán y como te lo había prometido, ahora podré desbloquear las cápsulas sin problema. —
—Gracias mamá—
Saqué la pequeña caja nuevamente y se la entregué, la abrió y tomó las cápsulas bloqueadas, deslizó su pulgar por el lector de huellas, las cápsulas al igual que el día anterior estaban listas para ser usadas.
Sentí el corazón acelerase, tal vez en estos dispositivos se encontraba la respuesta que me hizo viajar nuevamente al pasado.
—Debo marcharme por ahora, todavía necesito arreglar algunos asuntos con Trunks, si necesitan algo, no duden en llamarme.—
Asentí.
—¿Algo interesante?.— me acerqué a Airi.
—Aún no.— sostenía un par de hojas con un montón de números y letras.
—Hay otra cosa en la que necesito tu ayuda, si no es mucha molestia...—
Tomé las cápsulas que mi madre había desbloqueado hace unos momentos, nos alejamos un poco de la máquina del tiempo.
Lancé una de las cápsulas al suelo, el objeto que contenía comenzó a materializarse, hice lo mismo con las otras dos.
Pilares blanquecinos de lo que parecía un material metálico tomaron forma frente a nosotros.
—¿Qué es ésto?— preguntó
Yo también estaba muy intrigado y confundido, jamás había visto estructuras semejantes.
—Me gustaría saber...—
Nos regalamos una mirada de confusión y nos acercamos al primer pilar, lo examiné rápidamente y pasé al segundo.
—¿No sientes mucho calor de repente...?—
Miré a Ai cuando una alarma dentro del laboratorio se disparó. la entrada fue sellada con un grueso muro que cayó del techo, las ventanas fueron cubiertas de igual manera, el ruido era insoportable.
—Alerta contaminación, Alerta contaminación.— decía una voz femenina.
Ambos cubrimos nuestros oídos.
El primer pilar fue cubierto por un cilindro de cristal, sentí como Airi me sujeto del brazo con mucha fuerza y me llevó dentro del cuarto de cristal junto a la entrada.
Cuando entramos la puerta se cerró automáticamente, fuimos rociados por una especie de vapor, sucedió lo mismo con el resto del laboratorio.
—Descontaminación incompleta, descontaminación incompleta.— El volumen de la alarma aumentó.
Ambos cubríamos nuestros oídos, ví que movió sus labios pero no pude entender una palabra.
—¿Qué?— pregunté.
De una de las paredes de cristal un pequeño recuadro negro se formó y el rostro de mi madre apareció, Movía sus labios pero no pude entender nada, me acerqué un poco más.
Mi madre tecleó un par de comandos y la voz guardó silencio.
—¿Se encuentran bien, qué es lo que sucedió?.— preguntó angustiada.
—Estamos bien, pero al aparecer no podemos salir ya que la descontaminación no ha terminado.—
Miró su tableta
—El laboratorio está descontaminado, pero al parecer ustedes aún tienen radiación en sus cuerpos...—
—¡Pero la habitación ya está esterilizada!— contestó Airi.
—No completamente, solo las partes expuestas, deberán limpiar sus cuerpos de inmediato, quiero decir que deben ducharse ya...—
Lo que me faltaba...
—¿Aquí?— Airi preguntó angustiada.
Mi madre asintió.
—Deben tomar éstas pastillas de inmediato**— debajo de la pantalla un par de compartimientos se abrieron y dos charolas pequeñas con un par de pastillas blancas aparecieron.
Ambos tomamos una y la ingerimos, no tenían mal sabor.
-Escuchen, sé que esto será muy incómodo pero deberán deshacerse de su prendas y limpiar el resto de su cuerpo, aunque fue muy poco tiempo, la radiación que recibieron fue excesiva, peor aún no sabes el tipo, depositen su ropa ahí.— nuevamente un par de compartimientos se abrieron en la pared opuesta a la pantalla.
—Entendido...— dijo Airi.
—Volveré a contactarlos en un rato...— la imagen desapareció y la pequeña pantalla volvió a integrase en la superficie del cristal.
¿Por qué me pasan estas cosas?
—Disculpa si te doy la espalda, no te quiero incomodar.— Dijo
—No tengas cuidado— También me dio la espalda, comencé a quitarme la ropa.
Cuando ambos nos deshicimos de nuestras prendas y las colocamos donde se nos había indicado, a modo de regadera, comenzó a caer agua sobre nosotros, a al altura de mis hombros un pequeño compartimiento con jabón y una pequeña esponja se abrió, los tomé y comencé a limpiar mi cuerpo con cuidado.
Levanté la mirada, en el cristal frente a mi la figura desnuda de Airi se reflejaba.
Demonios...
Continué...mirando el piso.
Al terminar una ráfaga de aire tibio secó nuestros cuerpo por completo, un nuevo compartimientos se abrió esta vez con ropa limpia.
Las prendas tenían una textura similar a nuestro trajes de entrenamiento, me vestí rápidamente y espere unos minutos más, levanté la mirada rápidamente, al parecer ella también estaba completamente vestida.
—Si estás lista ya podemos salir.— dije
—Sí.— contestó, noté que su vestimenta era igual a la mía solo que en color blanco.
Los muros que bloqueaban las ventanas se levantaban lentamente, al igual que el bloque de la entrada, lo único que permaneció cubierto, fue el extraño pilar.
nos colocamos frente al pilar cubierto.
—Ya estamos a mano...— Bromeé
Su rostro se tornó rojo, tomó el cuello de la chaqueta y cubrió la mitad de su rostro con el, subió el cierre.
La puerta del laboratorio se abrió abruptamente, mi madre, mi yo del presente y Goten corrieron hacia nosotros.
Mi madre se abalanzó sobre mi.
—Hijo, ¿estás bien?.— preguntó angustiada.
—Sí...mamá, gracias.—
—¿Qué sucedió y esas estructuras?—
—No puedo darte una respuesta aún, eso era lo que contenían las cápsulas bloqueadas.—
—No se parecen a nada que haya visto antes.—
—Concuerdo contigo...—
—¿Qué demonios pasó?— preguntó mi yo del futuro, había molestia en su voz.
—También me gustaría tener una explicación pero lamentablemente no puedo darte una por ahora.—
Su tono me molestó.
—Trunks, fue un accidente.— Airi tomó a mi yo del futuro por el brazo.
Entendí su molestia tras presenciar ese gesto...
—o—
*De acuerdo al primer "viajero del tiempo" John Titor (favor de googlearlo si quieren entretenerse un rato) así es como se siente viajar en el tiempo.
**Es absolutamente necesario el reparto de yodo entre la población tras una catástrofe nuclear debido a la importancia de la tiroides en el funcionamiento de nuestro cuerpo.
Gracias por llegar hasta aquí!
