"CRUEL es buena"
Thomas abrió los ojos de golpe sintiendo como si hubiera sufrido una caída desde lo alto de los muros, su desconcierto lo llevó a mirar alrededor suyo intentando ubicarse dónde estaba. El alivio se instaló en su mente cuando pudo reconocer que estaba acostado en su hamaca, al lado de Chuck, en medio del Claro. Aunque tal vez no era motivo de alivio saberse aun atrapado en ese lugar, igual que una rata de laboratorio...
De nuevo había soñado con aquella mujer de bata blanca, en unas extrañas instalaciones, con ordenadores, gente metidas en capsulas llenas de algún tipo de líquido que parecía agua. Le pareció que uno de ellos era alguien parecido a Alby...pero también vio a una chica, una que le devolvía la mirada desde el otro lado de la habitación. Una mirada cómplice, que le decía nada y todo a la vez ¿de quién podría tratarse?
Escuchó el ruido de las puertas abriéndose y por inercia fue a mirar hacia su procedencia. Su ceño se frunció en una mueca de extrañeza cuando pudo ver a tres figuras delante de las puertas, pese a la distancia, Thomas pudo reconocer que eran Minho, Alby y Newt, hablando entre ellos mientras se abrían las puertas ¿Por qué se habrían reunido esos tres a esas horas tan tempranas? De pronto vio a Minho y Alby entrar corriendo al interior del Laberinto ¿Alby ejerciendo de corredor? ¿Podía hacer eso?
-"¿Irán a buscar a Ben y a Chara?"-se preguntó, tal vez Alby había recapacitado y había pensado en lo que dijo ayer...
"Nadie sobrevive a una noche en el Laberinto" recordó que le había dicho Newt, con aquella expresión de resignación que Thomas asumió que ya venía pasando en ocasiones anteriores ¿Cuántos chicos se habían adentrado en el Laberinto y no habían regresado? Thomas tembló con tan solo pensarlo, pero se sorprendió a sí mismo al cobrar nueva conciencia de que aquello no hacía sino avivar su deseo de convertirse en corredor y adentrarse en tan espantoso lugar.
Debía hablar con Newt cuanto antes.
/*/*/*/*/*/
-Mierda...¿Dónde estoy?-susurró Chara para sí misma sosteniéndose el hombro herido mientras caminaba con sus cortos pasos por los largos pasillos de piedra intentando mantener firmes sus tambaleantes piernas. Miró de un lado a otro sintiéndose desesperada de su situación.
Había pasado una noche espantosa en donde solo había permanecido acostada sobre la superficie de piedra, con un ojo abierto y otro cerrado vigilando la abertura de su improvisado refugio mientras custodiaba el cuerpo del corredor. No recordaba haber dormido, menos aun cuando escuchaba el sonido de aquellos monstruos chillando, a veces demasiado cerca y otros muy lejos, pero la cosa se complicó cuando a mitad de madrugada comenzó a sentir su cuerpo calentarse.
Quiso achacarlo al calor de la tensión y de haber estado huyendo del Lacerador pero cuando empezó a tener temblores y a que le castañetearan los dientes tuvo que asumir que su problema de estar atrapada en aquel Laberinto acechada por un montón de Laceradores se le había añadido un nuevo problema; la fiebre.
Había logrado detener el derrame de la herida de su hombro, pero no tenía nada con la cual limpiarla y eso había llevado a que se infectase, provocándole una fiebre que parecía no querer parar de elevarse. Y el agudo dolor que no dejaba de atenazarla por todo el brazo le hacía pensar que quizá tenía algo roto, o al menos a punto de romperse del todo.
-Mierda, me sobran los problemas ¿sabes?-siseó al aire con fastidio.
Sabía que acababa de complicársele la vida, pero no abandonó su guarida en ningún momento, quedándose ahí, junto a Ben, hasta que pudo sentir que el cielo al fin se clareaba, justo cuando los Laceradores parecían abandonar los pasillos del Laberinto yéndose a su nido. Cuando vio que era hora de ponerse en marcha y buscar el camino de vuelta, sintió un malestar horroroso por todo el cuerpo y una debilidad que apenas le permitía estar en pie, sin mencionar que ya no era apenas capaz de ignorar el dolor de su hombro. Su estado era ya tan lamentable que cuando quiso bajar del muro le fallaron las fuerzas y se estampó de pleno contra el suelo.
Y le habría encantado quedarse ahí, tal cual había caído, porque era lo que su cuerpo le gritaba que hiciera.
Pero el chillido de un Lacerador a lo lejos le hizo cobrar el ánimo de buscar el camino de regreso al Claro, le había hecho una promesa a Ben y debía cumplirlo. No podía morirse allí, en ese lugar. Se negaba en redondo.
Sin embargo, sus ánimos fueron decayendo estrepitosamente cuando se sintió perdida. Estaba convencida que cuando cargó con Ben el día anterior hasta llegar a su refugio habían estado caminando treinta minutos, Chara calculaba que de no haber perdido el tiempo controlando los brotes de furia de Ben ni de haber estado cargando con él habrían tardado mucho menos tiempo en llegar a su zona segura...pero ahora no era capaz siquiera de reconocer los pasillos por los que estaba deambulando. El Laberinto había cambiado su forma durante la noche y ahora Chara no era capaz de orientarse, no sabía si se estaba acercando o alejando de las puertas que daban al Claro, por lo que no podía evitar limitar su rango de movimiento, en parte porque se sentía demasiado perdida y demasiado mal, y otra porque le daba miedo alejarse de donde estaba Ben y no ser capaz de recordar el camino para poder recogerlo.
Ése genio de Newt se le había olvidado mencionarle el detallito de que el Laberinto cambia durante la noche ¡qué ilusión!
Encima se moría de hambre, no era capaz de reponer las energías que su cuerpo consumía por el malestar y en su estomago solo estaba la manzana que Thomas le había dado el día anterior.
-Thomas...-sollozó abrazándose a sí misma al pensar en aquel simpático muchacho de ojos bondadosos. Su fiebre la estaba matando, necesitaba ayuda y solo podía pensar en Thomas, como la única persona que iría ayudarla.-Sácame de aquí, por favor.
Entonces un ruido, similar a un temblor, se hizo notar por encima de su cabeza. Alzó la mirada hacia arriba encontrándose con un cielo oscuro que amenazaba una inminente tormenta.
-Oh no...-musitó con los ojos abiertos de terror.-No, no, no, no, no.
Y echo a correr, a la desesperada por un camino aleatorio buscando el regreso al Claro.
/*/*/*/*/*/
-¿Por qué Alby ha entrado en el Laberinto? No es un corredor.-inquirió Thomas jugueteando con una machete entre las manos mientras Newt y Zart, su mano derecha en los huertos, se dedicaban a talar un tronco muerto para hacer madera.
-Ahora las cosas son diferentes. Alby ha ido a deshacer los pasos de Ben ¡Oye ¿me vas a ayudar?!-frunció el ceño al sentir que el otro le estaba dejando con todo el trabajo.
-O sea ¿Qué van a volver al lugar en donde picaron a Ben? Eso es...
-Alby sabe lo que hace ¿Vale? Mejor que cualquiera de nosotros.-le interrumpió sin dejar de golpear el tronco con su propio machete.
-¿Eso qué significa?
Newt suspiró revolviéndose el pelo, como si estuviera meditando qué palabras usar para que Thomas pudiera comprenderlo y se pusiera trabajar de una vez.
-Vale, esto va como ya te lo explicaron-le señaló con su machete.-Cada mes la Caja sube a alguien nuevo, pero hubo un primero ¿sabes? Alguien tuvo que pasarse un mes entero en el Claro...solo. Ése fue Alby, y no debió ser fácil-volvió a dirigirse al tronco a seguir talando.- pero cuando los otros chicos llegaban uno tras otro él vio la verdad. Y aprendió que lo más importante es que nos tenemos los unos a los otros; porque estamos todos en el mismo ajo.
-"Nos tenemos los unos a los otros" pensó Thomas intercambiando una mirada con Chuck, el cual se encogió de hombros y continuó inmerso en su pequeña talla de madera. Cuando Thomas fue a mirar a Newt no pudo evitar fijarse en la mano con la que agarraba el machete, viendo el vendaje que cubría su antebrazo.
De nuevo no pudo evitar rememorar la reacción que tuvo el pequeño Chara cuando echaron a Ben al Laberinto; la forma desesperada con la que corría y arrasaba con todo aquel que se pusiera en su camino, hiriendo a Newt en un arranque de furia descontrolada por llegar al lado de Ben. Solo él fue tras Ben...
¿Para traerlo de vuelta?
"Nos tenemos los unos a los otros" volvió esa frase en su mente.
-¿Cuánto de eso será verdad...?
-¿Qué dices?-preguntó Newt haciendo sobresaltar a Thomas, que no esperaba ser escuchado.
-Digo que Alby no debería exponerse de esa manera.-se apresuró en hablar, regañándose a sí mismo por pensar en voz alta.-Digo...él es el jefe de todo esto ¿no? Si algo le pasara en el Laberinto...¿qué serían de todos estos chicos que dependen de él?
Newt paró de golpe de talar el tronco, dando una última estocada que dejó el machete clavado en la madera. Cuando fijó sus ojos en Thomas éste cobró conciencia de que había metido la pata, y sudó frío cuando el chico soltó el machete y se acercó a él en dos zancadas quedándose inclinado sobre él con el brazo apoyado a su lado y con las frentes casi rozando. El fuego que veía en aquellos ojos oscuros le hizo temer por su vida.
-Alby sabe lo que hace.-siseó con una mirada sombría.-Y si "pasa algo" como tú dices...saldremos adelante. Siempre salimos adelante.
Se separó de golpe volviéndose hacia el tronco para continuar con su trabajo mientras que el pobre Thomas se había quedado estático en el sitio, intentando recordar como volver a respirar luego de sentir que Newt iba a matarlo por ocurrírsele abrir la boca.
Pero a pesar de lo intimidante que le resultaba el guardián de los huertos, la determinación de Thomas era difícil de flaquear.
-Voy a ir ahí dentro, Newt.-declaró frunciendo el ceño.
-¿Cómo dices?-cuestionó el otro volviendo a detener los golpes.
-Voy a ser corredor y exploraré ese Laberinto.-indicó incorporándose de su lugar y encarándose con el que era su compañero.-Si Alby, que ni siquiera es corredor puede hacerlo, yo también lo haré. Sé que hay una manera de salir de este lugar y yo...
-No vas a ser corredor porque tú lo decidas ¿entiendes, verducho?-gruñó Newt-Te lo dije el otro día ¿recuerdas? Te tienen que elegir. Minho tiene que elegirte y Alby tiene que autorizar esa elección. Si decides tú solo por tu cuenta ser corredor, desobedecer nuestras reglas y salir al Laberinto no te molestes en volver, porque no vamos a dejarte.
-¿Acaso es lo que pensáis hacer con Chara?-cuestionó de golpe.-Si él regresa...
-Él ya está muerto.-exclamó apretando los dientes pensar en el infante y el cómo se le escurrió entre los dedos, no podía superar su propio fallo ante eso haciendo que aquella conversación comenzara a salirse de control y Chuck y Zart ya estaban tensos por la confrontación entre el verducho y su segundo al mando ¿Qué les pasaba a esos dos? ¿Por qué parecían querer pelearse?
-Thomas, cállate.-susurró Chuck tirando de la camisa del chico intentando que cerrara la boca.
-¿Sabes qué, Newt?-sonrió Thomas de manera mordaz, ignorando el pedido de su pequeño amigo.-Que tal tengas razón y Chara esté muerto pero él ha sido el único en todo el tiempo que llevo aquí que ha hecho que tenga sentido la frase de "tenernos los unos a los otros"
-¡¿Qué has dicho?!
-Ey vamos, tíos, calmaos los dos.-intento mediar Zart incorporándose del suelo.
-Un niño pequeño se ha lanzado a ese Laberinto para intentar salvar a un chico que ni siquiera conocía ¡a uno de los vuestros! Lo hizo cuando todos le disteis por perdido y...
-¡Thomas cierra la boca!-bramó Newt, para sobresalto del moreno, que fue sorprendido por la ira que reflejaban los ojos del segundo al mando-¿Qué sabrás tú? ¿Tienes idea de las consecuencias que hubo aquí antes por hacer exactamente lo que hizo tu adorado niño? Tuvimos que lamentar más vidas de las que eran necesarias ¿qué habría pasado si Ben hubiera llegado a matarte? ¿O si hubiera atacado a Chuck o a cualquiera de nosotros? ¿Te has parado a pensar siquiera eso?
Thomas se tragó sus propias palabras al ver la expresión del segundo al mando y pensar de nuevo en lo ocurrido con el corredor. Tal vez Newt tenía razón, tal vez lo mejor para todos era haber exiliado a Ben si no había forma de ayudarlo y que su presencia amenazara la integridad del resto de los clarianos. Pero...
-Voy a conseguirlo, Newt.-sentenció Thomas clavando de nuevo sus ojos sobre los del segundo al mando.
Entonces, junto al sonido de un trueno, la lluvia comenzó a caer mientras esos dos titanes se miraban entre ellos intentando imponer su voluntad sobre el otro.
/*/*/*/*/*/
La lluvia caía con fuerza, tal vez no la notaría tanto si no fuera porque el agua le nublaba la vista de vez en cuando y su ropa se había vuelto más pesada. Su rostro ahora estaba limpio y tenía su cabello pegado a su frente, Chara agradecía tenerlo tan corto porque sería un engorro lidiar con un cabello largo y empapando entorpeciéndole la vista.
Ya no sabía cuantas vueltas había dado, ni cuantas muescas con el cuchillo había dejado para guiarse, pero por mucho que buscara no encontraba ningún indicio que le dijera que estaba cerca del Claro ¿pero cuánto puede llegar a cambiar el dichoso Laberinto hasta el punto en que ni siquiera podía saber si estaba cerca o lejos de donde quería llegar? Suponía que eso hacía honor a su nombre.
Su cuerpo cada vez estaba más débil y ya había desistido en intentar correr, ahora solo podía avanzar por los pasillos apoyándose en las paredes y la lluvia no ayudaba a mejorar su situación, ya no por lo enferma que se encontraba sino por los Laceradores.
El agua borraba todo rastro de su olor pero también la evidenciaba por el sonido, sus pasos al pisar los charcos eran más ruidosos que en terreno seco y no quería ni imaginarse lo que iba a suceder con ella si no conseguía regresar al Claro antes de que anocheciera, no creía ser capaz de sobrevivir a otra noche más estando sola y menos en el estado en el que se encontraba.
-"No puedo morir aquí"-se repetía una y otra vez.-"Me niego a morir por nada"
Entonces, como si alguien de arriba la hubiera escuchado, sus oídos captaron el sonido de unos pasos, no, más que pasos; trotes.
Apresuró el paso yendo en dirección en donde se producía esos sonidos y cuando dobló una esquina, Chara pudo jurar que estaba por llorar de puro alivio.
Allá al fondo del largo pasillo podía ver la figura de Alby trotando en dirección contraria de donde estaba ella y empapado hasta las cejas ¡genial! ¡estaba salvada!
-Alby.-intentó llamarlo pero su voz apenas había salido como un pequeño sonido gutural, genial ¿ahora encima afónica?-¡Alby!-intentó mas fuerte pero su voz no llegaba a los oídos del líder de los clarianos, la lluvia opacaba el poco sonido de su voz.
Pensó en intentar correr, no iba alcanzar el trote del líder pero tal vez se percate de su presencia si hacia ruido pisando los charcos. Pero apenas dio dos pasos en su dirección cuando se percató de algo que la hizo quedarse quieta en el sitio.
Un Lacerador, quieto como una estatua, entre las enredaderas de una de las paredes, iba descendiendo lentamente hacia el chico en posición de caza.
¿Qué mierda hacia un Lacerador ahí? ¿No había vuelto al nido?
-Alby.-lo llamó viendo al monstruo bajar más y más, pero el líder ni siquiera se había percatado. Y al borde de las lágrimas, Chara se tomó de su propia garganta y tomó una bocanada de aire.-¡ALBY!
Su voz finalmente pudo escucharse, como un sonido ahogado y desgarrado pero suficientemente fuerte para, esta vez, el líder se percatase de su presencia.
Pero cuando Alby se giró, el Lacerador se lanzó sobre él.
/*/*/*/*/*/
-Ya deberían haber vuelto...-dijo Thomas refugiado bajo el techo de uno de los puesto junto al resto de los chicos, que estaban pendientes de la puerta al Laberinto.-¿Qué pasa si no lo consiguen?
-Lo conseguirán.-aseguró Newt sin apartar la mirada del lugar
-Ya...pero ¿y si no?-lo encaró Thomas
-Lo conseguirán.-repitió sin un ápice de duda.
Thomas reprimió un bufido de frustración ante la pasividad del segundo al mando ¿de verdad no tenían un plan? Joder, su líder estaba ahí dentro junto al guardián de los corredores ¿podían permitirse quedarse ahí sin hacer nada? ¿Qué iba a ser de ellos si perdían a esas dos figuras de autoridad? ¿Newt asumiría la jefatura del Claro en caso de...?
Cada vez más nervioso y sin ser capaz de entender la pasividad de sus compañeros ante la situación, Thomas prefirió retirarse del lado de Newt y contemplar la puerta desde otro lado.
Varias horas pasaron hasta que la lluvia al final se detuvo y con ella las nubes, dejando un cielo en donde el sol ya daba indicios de retirarse, esa señal alarmó mas a los clarianos que ya no pudieron regresar a sus respectivas tareas y todos fueron a reunirse a la entrada al Laberinto. Todos en silencio con la vista clavada al frente, con la tensión palpable en el ambiente mientras rogaban para sí mismos el regreso de su líder y su mejor corredor. Ya habían perdido a dos de los suyos el día anterior y no querían seguir perdiendo a más gente...
-Venga ¿no podemos enviar a nadie a buscarles?-inquirió Thomas, sintiéndose ansioso por la espera.
-Va en contra de las reglas.-habló Gally estando a horcajadas sin despegar la vista del Laberinto, atento a cualquier movimiento.-O consiguen volver o nada.
-No podemos perder a nadie más.-apoyó Newt
Thomas bufó apretando los puños de impotencia, observando como la luz solar iba siendo cada vez más escasa. Entonces el sonido de un aullido les llamó la atención y una repentina corriente de aire les vino de cara dándoles el habitual aviso antes del cierre.
-"Mierda...las puertas no tardarán en cerrarse."-pensó para sí apretando su mandíbula.-"Volved, volved"
En ese momento, como si hubieran sido convocadas por ese pensamiento, el ruido de los engranajes del mecanismo de las puertas comenzó a escucharse, anunciando su cierre.
-No...por favor...-murmuró Chuck con la voz quedada observando aquellos enormes bloques de piedra que estaban comenzando a moverse.
-¡Ahí!-señaló Thomas rápidamente en cuanto pudo ver un movimiento asomándose en una de las esquinas del Laberinto.
Pudo reconocer la figura de Minho, gruñendo con fuerza mientras parecía estar dando trompicones intentando acercarse lo más rápido posible al Claro, pero...¿estaba cargando con Alby?
-Espera...algo va mal.-dijo Newt al haberse dado del apuro del líder de los corredores.
A Minho le costaba cargar con el cuerpo de Alby ¿estaría muerto? No, no tendría sentido que Minho estuviera cargando con semejante esfuerzo un cadáver, su rotunda insistencia en hacerlo cruzar al Claro evidenciaba su desesperación por salvarle la vida. Los gritos de ánimo no se hicieron esperar, todos los clarianos gritaban al unísono al corredor mientras poco a poco las puertas iban cerrándose. Algunos le gritaban que dejara atrás a Alby y se salvara él, pero el corredor se negó en rotundo haciendo oídos sordos mientras intentaba arrastrar a su líder al interior del Claro.
-No lo van a conseguir-susurró Newt con los ojos tensos al ver a sus amigos tan lejos de alcanzarlos.
-"No, no lo harán"-pensó Thomas con el sudor frío recorriéndole la cara al observar la obstinación del corredor por llegar con Alby mientras el espacio entre los dos muros era cada vez más estrecho.
Todo empezó a moverse a cámara lenta para Thomas, sus ojos estaban clavados en la figura de Minho que desesperadamente luchaba por llegar hasta ellos. No pudo evitar acordarse de Ben, la furia y la devastación que hubo en su mirada mientras era echado al interior del Laberinto; a Chara, que luchó con uñas y dientes para salvarlo a pesar de haberse quedado atrapado con él...tal y como Minho luchaba ahora por salvar a Alby.
-"¿Qué hago yo aquí quieto sin hacer nada?"-se cuestionó sintiendo como el cuerpo le temblaba y los gritos de a su alrededor apenas eran ya murmullos inentendibles.
"No puedo dejarles así"
Entonces echo a correr.
Pudo sentir a alguien intentando tomar su brazo, la voz de Chuck gritándole que no lo hiciera pero no tenía tiempo para escucharlos. Minho y Alby no tenían tiempo. Se escurrió entre los ya estrechos muros y los atravesó sin escuchar los gritos de los demás, estaba por llegar, iba a lograrlo. Llegaría al lado de esos dos.
-¡THOMAS, MALDITO IMBÉCIL!
"¿Newt?"
Entonces tuvo un resbalón y cayó de bruces contra el suelo, escuchando el ruido de las puertas cerrarse tras de sí. Incorporándose como pudo observó los grandes muros, ahora cerrados, ante él, imaginándose a Newt con un cabreo colosal acordándose de todos sus antepasados y al resto de sus compañeros aun gritándole cuando la piedra ya no dejaba que les escuchase.
"¿Lo he hecho...?"
-Buen trabajo.-escuchó la voz de Minho, se dio la vuelta encontrándose al corredor arrodillado y con una expresión de exasperación en su rostro.-Acabas de suicidarte.
"Si, lo he hecho"
CONTINUARÁ
Aki.x34: ¡Sí! Me alegro mucho de que esta historia (que realmente tiene unos años, solo la estoy resubiendo) sea algo de tu gusto! ¡Espero que puedas disfrutarla!
