La luz del día fue haciéndose presente en el Claro, pese a los altos muros que ralentizaban el paso de los rayos del sol, la noche ya se había marchado dando paso a un nuevo día y con ello, los miembros de aquel lugar fueron levantándose de sus hamacas dispuestos afrontar las tareas que se les presentaban.
O eso debería pretenderse, pero la realidad, era que en sus mentes, o mas bien en sus corazones, un pequeño rayo de esperanza se incrustaba tanto como los propios rayos del sol llegando hasta el Claro, todos fueron alzando sus miradas hacia las enormes puertas, todavía cerradas, con la pregunta en mente de si, por casualidad, su viejo líder podría regresar.
El primero en levantarse no fue otro que Chuck que, incluso antes de que se despertaran los demás, ya estaba caminando por el Claro tomando algunas cosas que pensaba que necesitarían Thomas, Minho y Alby cuando regresaran; tomó prestado un botiquín de primeros auxilios y un poco de agua, no tenía ni idea de cómo tenía que aplicar los utensilios del botiquín pero esperaba que en caso de necesitarlo la lógica supiera guiarlo medianamente bien, al menos hasta que Jeff o Clint pudieran atenderlos como era debido. Él solo quería estar preparado para poder echar una mano tan pronto ellos cruzasen la puerta.
Echo andar en dirección hacia la gran puerta de piedra, aun era temprano y no iba abrirse en un buen rato, pero Chuck estaba demasiado impaciente por volver a ver a Thomas y a Minho que le era imposible mantenerse quieto. Necesitaba moverse, hacer cosas, todo con tal de que el tiempo pasase más deprisa y de esa manera las puertas comenzaran abrirse y poder ver aparecer a esos dos.
Grande fue su sorpresa cuando al divisar las grandes puertas de piedras se encontró con la figura del segundo al mando dándole la espalda, observando la puerta con aire pensativo y con los brazos cruzados.
-Has venido.-dijo Chuck acercándose al lado de Newt.
-Alguien debe demostrarte de no puede vivirse solo de fe.-susurró Newt sin quitarle la vista a la puerta, aunque Chuck tenía la impresión de que esas palabras no estaba dedicándoselas a él.
-"Está nervioso"-pensó el más joven mientras se sentaba en el suelo con las piernas cruzadas mirando a Newt por el rabillo del ojo.-"Quiere pensar que pueden regresar pero le asusta depender de la pequeña posibilidad. Tal vez haberle pedido venir a esperar a Thomas conmigo haya sido demasiado, Newt tiene demasiada carga ahora mismo."
Y sin embargo, ahí estaba Newt, erguido a la espera de que las puertas se abrieran. Tal vez porque era algo que un líder debería hacer, tal vez solo por concederle el capricho a él o tal vez porque, aunque lo reniegue, también tenía la esperanza de que se obrara un milagro y que Thomas y Minho regresaran con ellos.
-"Van a conseguirlo"-pensó Chuck fijando sus ojos en la puerta.-"No importa lo que diga Newt, no importa lo que piensen los demás. Si alguien puede hacerlo es Thomas...él...estoy seguro de que él es la persona que puede sacarnos de aquí."
El silencio se hizo presente y no mantuvieron ninguna conversación, pero conforme los rayos del sol comenzaban a acariciar el interior de los muros se percataron de que, uno a uno, todos los clarianos iban apareciendo a su alrededor, todos con la vista puesta en las puertas, tensos, ansioso y expectantes por ver lo que pasaría una vez se abrieran. Chuck no pudo evitar sonreír un poco, tal vez los otros chicos lo habían hecho por la esperanza de ver a su legitimo líder, o al guardián de los corredores pero ese hecho no hacía otra cosa más que reforzar la idea de que Thomas había influido en todos los clarianos, algunos más que en otros, pero que ahí estaba. Nunca nadie del Claro había hecho tal acto de quedarse esperando a las puertas a que volvieran personas que supuestamente ya deberían haber muerto a esas alturas luego de una noche en el Laberinto.
Pero ahí estaban todos, a la espera.
-"Thomas, todos te estamos esperando..."-pensó Chuck apretando los puños sin dejar de mirar las grandes puertas.
Entonces se hizo eco el sonido de un mecanismo, los engranajes comenzaron a moverse y con ellas las puertas se abrieron dejando paso a la visión del interior de muros de piedras y caminos desconocidos para muchos de ellos.
Todos estuvieron conteniendo el aliento en lo que las puertas terminaban de abrirse pero al ver el mismo paisaje sombrío, frío y compuesto por caminos aleatorios sin nada más que contemplar la decepción fue embargándoles uno a uno. No había nadie. Era de esperar y aun así el sentimiento de desolación y decepción los golpeó a todos con dureza.
Newt contrajo el rostro en una mueca de decepción, tendría que habérselo esperado ¿no es así? No era la primera vez que alguien se moría dentro del Laberinto, no era la primera vez que chicos se convertían en victimas de su propia estupidez y acababan derechitos a sus tumbas. Entonces ¿por qué narices lo hizo? ¿Por qué se había permitido esperar otra cosa? ¿Por qué estaba ahí perdiendo el tiempo esperando a unos muertos cuando debería estar reorganizando a sus chicos?
Todo aquello era una estupidez, tal como había visto desde el principio.
-Te lo dije, Chuck, no volverán.-sentenció Newt observando los ojos tensos del menor, cuya expresión era de horrorizada decepción negándose a creer la realidad que se le había presentando en la cara.
Uno a uno los clarianos fueron dándose la vuelta para dar la espalda a la entrada al Laberinto e ir a comenzar sus tareas matutinas. Newt les siguió el último, sabiendo que el menor necesitaba unos minutos para encajar el duro golpe que suponía el que se le rompieran todas y cada una de sus ilusiones.
Chuck por su parte miró de manera derrotada como sus compañeros se alejaban de la puerta "no lo hagáis" quiso gritarles pero las palabras no le salían de la garganta por el nudo que se había formado en ella. No quería creer que de verdad aquello fuera acabar de esa manera...no quería pensar que...
Con los ojos llenos de agua, Chuck apartó la mirada de sus compañeros para dirigirla de nuevo al interior del Laberinto al mismo tiempo que sentía que algo se le rompía por dentro.
Entonces al enfocar su visión, sintió que el aire se le cortaba de golpe.
Parpadeó varias veces, asegurándose de que lo que estaba viendo no era una alucinación pero al ver a acercándose a esas figuras de forma lenta, torpe y exhausta, Chuck ya no pudo contener mas la emoción.
-¡SI!-gritó con júbilo como un loco alzando los brazos entusiasmado mientras atraía la mirada de todos sus compañeros que se quedaron con la boca abierta ante aquel insólito milagro que se iba acercando al Claro.
Al escucharlo, Newt se dio la vuelta y un vuelco al corazón se hizo presente. Sus ojos vislumbraron a Thomas, seguido de Minho y después, en medio de ellos, a Alby. No era posible ¡¿Cómo lo habían...?! ¡¿Acaso estaba soñando?!
Sin perder tiempo, todos los chicos corrieron justo al borde de la entrada del Laberinto alzando sus brazos hacia los recién llegados.
Newt fue el primero en llegar a su posición, estaba con los ojos abiertos de par en par viendo como aquellos a los que creía que no iba a volver a ver estaban regresando con ellos, como si estuvieran saliendo directamente de la boca del infierno. Veía a Thomas y a Minho, cargando a cuestas con Alby, que estaba como un peso muerto con cada brazo rodeando los hombros de ambos chicos, pero no solo eso, Thomas iba cargando con un bulto en su brazo derecho.
Finalmente cuando se acercaron lo suficiente todos los clarianos se apresuraron en quitarles a Alby de encima para comenzar a tratarlo lo antes posible, Jeff fue el primero en llegar donde el líder para inspeccionarlo sobre todas sus heridas. Los demás hicieron el intento de quitarle a Thomas el bulto que éste llevaba en los brazos para liberarle la carga, mas éste se negó en rotundo, resistiéndose a entregarlo y apretándolo contra sí mismo como si estuviera protegiéndolo.
Entonces, en un momento, la mirada del segundo al mando y del verducho coincidieron. Newt aun con la sorpresa plasmada en su cara y Thomas con una afilada mirada. Ignorando su propio agotamiento, Thomas hizo el esfuerzo de caminar hacia donde se encontraba Newt, que lo esperaba irguiéndose sin perder ningún momento el contacto visual.
Cuando estuvieron a la altura, Thomas no dudo, y sin darle tiempo a decirle nada, colocó el bulto al que tanto parecía proteger entre los brazos de Newt.
Sorprendido por aquella acción, Newt recibió lo que Thomas le entregaba por inercia dándose cuenta a tiempo de que el bulto era pesado y que debía cargarlo con firmeza, se quedó parpadeante y confuso mientras Thomas seguía clavándole la mirada, como si estuviera instándole a mirar lo que le había entregado.
Newt miró el bulto, envuelto en lo que parecía ser una camiseta sucia y andrajosa ¿de dónde la habrían sacado? Con cuidado fue retirándola para ver el contenido y casi tuvo que ahogar una exclamación en cuanto vio un rostro enrojecido asomando de entre la tela.
-Chara.-susurró sin poder creérselo.
-¡¿Que dices?!-exclamó Chuck corriendo a ver al menor que ahora reposaba en los brazos del segundo al mando.-No puede ser...está...ésta...
-Está vivo.-la voz de Thomas sobresaltó a Newt, como si el no haber escuchado su voz desde el día anterior le hubiese hecho olvidar cómo sonaba, y al volver a mirarlo, contempló como esos ojos le devolvía la mirada con una expresión que Newt adivinó al instante lo que le estaba diciendo "Te lo dije".-Está respirando y quiere seguir adelante, por lo tanto Newt, mas te vale asegurar que este niño tenga toda la ayuda necesaria para conseguirlo o te juro que voy a cabrearme de verdad.
Newt le sostuvo la mirada, aun preso del desconcierto de tenerlo delante, pero tenía razón no había tiempo que perder. Había gente herida que necesitaba atención en ese mismo momento. Las preguntas tendrían que hacerse en otro momento.
-¡CLINT!-llamó Newt sin apartar la vista del verducho. El mediquero se acercó raudo al lado del chico, esperando instrucciones.-Revísalo, y asegúrate de darle todo cuanto sea necesario. Quiero al niño vivo.-ordenó Newt colocando al menor en los brazos del mediquero, que lo recibió y se apresuró en acostarlo en el suelo, acomodando la camisa andrajosa con la que estaba abrigado bajo la cabeza, y a continuación lo desnudó para examinarlo.
Mientras Clint hacia lo suyo, Newt contempló a Thomas. Su rostro sucio y su aspecto desastroso dejaban bastante claro el tipo de infierno por el que habían pasado ahí dentro, sin embargo, aquel chiflado había logrado traer de vuelta a todos. Alby, Minho, Chara...todos habían regresado pero...
-¿Cómo lo has hecho...?
Thomas arqueó una ceja, entendiendo la confusión que veía en los ojos del segundo al mando, estaba claro que Newt no había tenido ninguna fe en que regresara pero ahora mismo no tenía ningunas ganas de ponerse a dar las explicaciones ahí mismo, cuando aun tenían la boca del Laberinto justo a sus espaldas y, sinceramente, se sentía demasiado exhausto como para contar largo y tendido todo lo que habían vivido ahí dentro.
-¡Mierda, le han picado!-se exaltó Jeff atrayendo la atención de todos sus compañeros, dejando ver el pecho de Alby y como en un costado se mostraba un orificio rodeado por un montón de venas que se iban extendiendo por todo el abdomen.
Por instinto algunos retrocedieron un paso al ver de nuevo aquella picadura, otros se atrevieron acercarse para ver aquello como si no terminasen de creérselo. Newt rápidamente echó un rápido vistazo a Clint que ya había desnudado al menor de cintura para arriba y se encontraba palpando y comprobando su cuerpo.
-No tiene picadura.-aseguró Clint haciendo que Newt diera un suspiro de alivio.-Pero tiene el brazo dislocado y los músculos que están alrededor del hombro y la clavícula están desgarrados.
-Le ha mordido un Lacerador.-indicó Thomas escuchando como algunos chicos jadeaban ante esa información.
-¿Cómo que le ha mordido un Lacerador?-quiso saber Newt como si acabase de escuchar que habían visto a un troll de dos cabezas.
-¿Habéis visto un Lacerador?-se atrevió a preguntar Chuck acercándose a su amigo.
-No solo lo ha visto.-habló al fin Minho esbozando una sonrisa orgullosa mientras miraba al verducho.-Lo ha matado.
El grupo de clarianos estallaron en exclamaciones y murmullos entre ellos, comentarios rulaban de un lado a otros.
Aquello era inaudito. Nunca nadie había visto un Lacerador y vivido para contarlo o, al menos, sin tener tiempo de hacerlo. Los chicos que sufrieron de la picadura empeoraron dentro del propio Laberinto y los que, como Ben, se lo callaron y trataron de disimular, nunca mencionaron haberse encontrado con esos bichos ni cómo se veían ¿y el verducho había logrado matar a uno de ellos?
-¿Por qué les habéis traído con vosotros?-cuestionó una voz que se alzó en medio del cuchicheo generalizado que se había formado, todos voltearon sus cabezas en esa dirección, un par se apartaron a un lado dejando paso a Gally que miraba la escena con el ceño fruncido y una expresión de clara hostilidad dirigida hacia Thomas.
Oh, no. Mas problemas.
-Gally...
-¿Por qué les habéis traído con vosotros?-repitió Gally acercándose un par de pasos hacia la escena.
Thomas arrugó el entrecejo, aquella pregunta cargada con ese tono de reproche se la esperaba viniendo de él pero aún así no le sentó bien la insinuación que había implicada en esa pregunta.
-No podía dejarles ahí dentro a su suerte, Gally, lo sabes.
-¿Que no podías?-rascándose la nuca y dando un breve paseo por alrededor de los clarianos mientras reía de manera irónica, haciendo que los demás chicos guardaran silencio y lo siguieran con la mirada.-¿Eres consciente de lo que has hecho, pingajo? ¿Del peligro al que acabas de exponernos a todos?
-Gally, ey, no te pongas así. Tenemos a Alby de vuelta y...-intentó intervenir Frypan.
-¿Y creéis que eso es algo bueno? ¡Le han picado!-les recordó-¿Cuánto tiempo va a pasar antes de que se vuelva loco y haga daño a alguien?-encaró a Minho que aun estaba arrodillado en el suelo, observándole con seriedad.-Debiste haberle dejado atrás en cuanto supiste que le habían picado, Minho ¿Por qué tuviste que intentar arrastrarlo contigo de vuelta? ¿Qué esperabas conseguir? ¿Ahora vamos a tener que volver a pasar por otro exilio?
Minho no se sintió capaz de rebatir lo dicho por su compañero, porque aunque le repateara, tenía razón. Había luchado inútilmente por rescatar a Alby cuando fue picado y en consecuencia habían acabado atrapados en el Laberinto. Era un milagro que se hubiesen salvado pero lo cierto era que el destino de Alby no había cambiado; le habían picado y más pronto que tarde iba a ser un peligro para el resto de sus compañeros. Y al final, tendrían que acabar por volver a meterlo dentro del dichoso Laberinto.
Pero en el momento ni siquiera lo pensó. Cuando vio aquel Lacerador picar a Alby y perseguirlo por el largo pasillo, todo cuanto podía pensar en ese momento es en que debía rescatarlo y llevarlo de vuelta al Claro. Quizá si hubiera hecho lo correcto desde el principio y le hubiera abandonado ni él ni Thomas hubieran pasado la peor noche de sus vidas.
-"Y a pesar de eso"-pensó para sí mismo el guardián mirando al verducho por el rabillo del ojo.-"Ése idiota se habría metido por su cuenta a buscarlo"
La imagen de algo así le hizo sonreír de lado sin poder evitarlo al mismo tiempo que era un golpe a su orgullo.
-¿Y qué me decís del verducho enano?-continuó el constructor, señalando al niño que aun se encontraba tendido en el suelo, sin ser consciente de la discusión que se estaba produciendo-No sabemos qué efecto puede tener el mordisco de un Lacerador, puede que actúe igual que la picadura.
-No tiene las marcas del Cambio en ninguna parte de su cuerpo, Gally. No hay evidencias de que esté envenenado.-contradijo Clint con el ceño fruncido, solo él y Jeff tenían el conocimiento suficiente como para poder decidir si el niño tenía los mismos síntomas que los otros chicos que sufrieron la picadura. No le hacía ninguna gracia que Gally intentara castigar al crío haciendo cundir el miedo a los demás basándose en algo de lo que no tenía ni idea y que a duras penas era capaz de identificar.
-¿Y pretendes esperar a comprobarlo? Nunca nadie había sido mordido por un Lacerador, no sabemos si sus dientes también pueden causar veneno ¿y si resulta que el veneno es mas lento cuando es por mordisco en vez de por picadura? ¡No lo sabemos! pero ¿de verdad queréis arriesgaros? No quiero en mi hogar a dos personas que van a pasar por el Cambio. Tenemos que sacarles de aquí antes de que...
-¡SILENCIO!-ordenó la potente voz de Newt provocando que todos lo miraran con sobresalto,
-Newt...-se atrevió a murmurar Minho al verlo dirigirse hacia el constructor. Newt nunca alzaba la voz de esa manera, él era una autoridad tranquila y firme, que Gally lo haya orillado a eso era insólito.
-¿Qué narices pretendes conseguir con todo esto, Gally?-cuestionó Newt plantándose justo frente a su compañero, el cual estaba clavado en el sitio sintiendo la mirada del segundo al mando presionando sobre él.-¿Te crees que esto es lo que hace un compañero? ¿De verdad te piensas que lo que estás haciendo ahora mismo es de ayuda para alguien? ¿Quieres asustarlos? ¿Hacer cundir el pánico? No, Gally, no pretendas ser tú quién tome las decisiones aquí porque te recuerdo que aquí y ahora, quien manda soy yo.
Gally se sintió enrojecer, no se esperaba que el segundo al mando fuera a encararlo de esa forma, y menos aún que fuera a hablarle de esas maneras delante de todos que ahora no dejaban de mirarlos. Dejó escapar un gruñido de fastidio ante la humillación ¿es que ese idiota no se enteraba de nada? Esa maldita predilección suya por el novato iba acabar con todos ellos si seguía permitiendo que hiciera lo que quisiese. Se supone que un líder debe velar por el bien común no por el bien de unos pocos.
-Solo estoy pensando en lo mejor para todos.-se defendió Gally intentando mantener el tipo frente a Newt, pero se notaba su mandíbula tensa y su mirada temblorosa ¿Quién lo iba a decir? Newt aquel muchacho de temple sereno y firme, era capaz de intimidar al guardián de los constructores.
-¿Y qué sugieres Gally? ¿Quieres que los mandemos de vuelta al Laberinto y que se mueran ahí dentro?-espetó Newt.
Aquella acusación tan directa y en público acobardaron al constructor, más aún cuando los ojos del otro seguían firmes en los suyos como si estuvieran leyéndole con toda claridad y desafiándole a que se atreviera a decirlo en voz alta. Gally pensaba que el que Thomas desapareciera del Claro sería la solución a todos sus problemas, desde que Thomas llegó nada había sido igual y Gally lo único que quería era tener de vuelta la paz en su hogar, y estaba convencido que con ese verducho en el Claro eso no iba a ser posible.
Pero no se atrevía a reconocer eso en voz alta, desear la muerte de uno de los suyos haría que los demás perdieran la confianza en él, a pesar de que con su silencio ante la pregunta del segundo al mando ya se dejaba en evidencia ante los demás.
-Yo no he dicho eso-intentó justificarse.-Solo digo que todo el Claro se ha vuelto un caos desde que este pingajo llegó y no ha habido otra cosa más que problemas. No me parece bien que no se haga nada luego de lo que ha pasado y que tengamos que arriesgarnos a mantener a dos personas que podrían ser peligrosas para el resto.
-Para discutir esas cosas tenemos la Sala del Consejo ¿entendido? Ahí hablaremos, debatiremos, votaremos y tomaremos una decisión. Pero ahora mismo no es momento ni lugar para discutir ni tomar decisiones, ahora mismo es momento de atender a los heridos y reorganizarnos todos ¿entendido?
Hubo un momento de tenso silencio en lo que los clarianos contemplaron nerviosos la confrontación, temiendo que de un momento a otro esos dos se enzarzaran en una pelea pero finalmente Gally asumió que no iba a poder con Newt y bajó la cabeza, sin embargo, no perdió el tiempo en lanzar una mirada venenosa en dirección a Thomas que, por su parte, le aguantó la mirada. No pensaba dejarse intimidar por él, por muy enfadado que estuviera.
-Thomas, tú y yo aún no hemos acabado.-indicó Minho dándole un toque en el hombro obligándole a romper el contacto visual con el guardián de los constructores.
-Sí, si es cierto, aun tenemos que hacer algo mas-asintió haciendo que Newt volviera la vista a ellos, confuso por sus palabras.
-¿Hacer el qué?-quiso saber.
-Esperadnos aquí, volvemos enseguida.-indicó Thomas y antes de que nadie hiciera nada tanto él como Minho volvieron a meterse dentro del Laberinto.
-¡ESPERAD! ¡¿Qué cojones estáis haciendo?! ¡Hey!-exclamó Newt yendo detrás de ellos pero en cuanto traspasaron los límites que separaban el Claro del Laberinto se paró en seco, igual que el resto que estaba siguiéndolo. Se quedó mirando como ese par de idiotas volvían a marcharse ¿es que no habían tenido suficiente?-Ir tras ellos.-ordenó a los otros corredores.
-Pero Newt...
-Ha amanecido, los Laceradores ya no están ¡Ir por ellos!-volvió a ordenar, pero los otros corredores se quedaron en el sitio, dudosos, ahora que sabían que los Laceradores estaban empezando atacar también durante el día no se sentían confiados de entrar.
Newt gruñó ante su falta de reacción, se suponía que ellos eran los más rápidos y fuertes, por algo eran corredores, Minho los había preparado para ello y ahora ahí estaban, sin atreverse a cruzar el umbral para ir tras su guardián por miedo a que en cualquier momento apareciera un Lacerador. Newt volvió a mirar en dirección hacia donde se habían ido los otros dos, viendo que aun los tenía a la vista y que no hacían ningún caso a los gritos que les demandaban su vuelta inmediata. Echo un vistazo a su alrededor, todos estaban gritando, rogando a los dos chicos para que volvieran, igual que el día anterior cuando Minho luchaba por regresar mientras cargaba con Alby, pero al igual que entonces, ninguno se movía, ninguno se atrevía a ir tras ellos y hacerles volver.
"Si nada más verlos hubiéramos ido ayudar a Minho, nadie se habría quedado encerrado en el Laberinto. Pero todos nos quedamos quietos en el Claro, solo gritando, dejando que Minho se las apañara solo cargando con Alby."
Las palabras de Chuck resonaron con fuerza en su mente en ese momento y sintió tal rabia dentro de sí que le hizo rechinar los dientes. Chuck había tenido razón todo el tiempo, estaba comprobado y ahora, estaba demostrado que nada había cambiado. Nadie estaba dispuesto a impedirles seguir avanzando, ni siquiera aquellos que fueron entrenados para recorrer aquel lugar maldito.
-"No"-gruñó Newt apretando los puños.-"No van a escaparse de mí de nuevo"
En ese momento, bajo la mirada de estupefacción de todos, Newt se atrevió a dar un paso.
-Newt ¿qué haces...?-siseó Chuck con los pelos de punta al ver que su supuesto nuevo líder había cruzado los límites.
-Moved el culo.-ordenó Newt antes de lanzarse a la carrera tras el verducho y el guardián de los corredores escuchando a su espalda como ahora los gritos de sus compañeros también iban dirigidos a él. No tardó nada en sentir molestias en su pierna sin embargo lo ignoró por completo, estaba centrado en alcanzar a esos dos y hacerlos regresar al Claro de una patada, y de paso meterlos en el Hoyo por imbéciles.
Al verlos doblar la esquina, Newt se apresuró en acelerar todo lo que podía, Minho era un formidable corredor y Thomas era bien capaz de seguirle de cerca, si les perdía de vestía sabía que no sería capaz de alcanzarlos.
-"Y una mierda"-gruñó para sí mismo-"Cojo o no, voy a alcanzaros y a daros la paliza de vuestra vida"
Ese coraje fue lo que le dio a Newt el impulso de presionarse a sí mismo para correr más, la pierna le palpitaba de dolor, tanto que tuvo que apretar los dientes en un intento de soportarlo y no sabía cuánto tiempo podía seguir el ritmo pero en cuanto dobló la esquina, lo que vio le hizo dar tal frenazo que casi se iba de bruces contra el suelo.
Minho y Thomas se encontraban arrodillados en el suelo, afianzando un montón de enredaderas alrededor de un cuerpo maloliente y de horrendo color que Newt conocía bien pese a su deteriorado aspecto.
-Ben...-susurró sintiendo al mismo tiempo un escalofrío que le recorría todo el cuerpo.
-Vamos a llevarle al Claro, Newt.-indicó Thomas terminando hacer un nudo justo en el torso del corredor fallecido.
Newt clavó su mirada en él al escucharlo, a la vez que se ponía pálido ¿llevarlo al Claro? ¿Estaba loco?
-¿Por qué le habéis traído de vuelta?-cuestionó con las manos temblorosas y el estomago revuelto sin poder dejar de mirar al que fue su compañero.
-Está muerto, no puede hacer daño a nadie si eso es lo que te preocupa.-se excusó levantándose de donde estaba mientras se quitaba la suciedad de las manos.
-Le habían picado...
-Sí.
-¿Por qué le habéis traído de vuelta?-cuestionó de nuevo y Thomas lo miró a los ojos, analizándose entre sí para comprobar si había algún indicio de comportamiento hostil. Newt tenía una expresión de espanto mientras que Thomas asomaba el cansancio pero la firmeza con la que pensaba seguir llevando a cabo sus actos.
-Porque Ben era un clariano, uno de los nuestros, y tiene derecho a ser enterrado en el lugar que consideraba su casa y no haciéndose puré en las tripas de un Lacerador.
El tono acusador con el que Thomas empleó en esa frase fue algo evidente, aunque no del todo intencionado, más sin embargo, Newt lo recibió como si le hubieran dado una patada en la boca del estomago incrementando sus nauseas pero no contraatacó. Entendía el resentimiento de Thomas por aquel caso y por ello Newt no pudo decir nada, miró a Minho que lo contemplaba con la misma firmeza que Thomas pero también podía ver un brillo en sus ojos que le rogaba comprensión.
-Era mi compañero, Newt.-indicó Minho, esperando de corazón que su amigo lo entendiera-Estaba conmigo cuando le picaron y no me di cuenta de ello. Un entierro digno es lo mínimo que le debo, como amigo y como guardián.
Newt asintió comprendiendo lo que estaba sintiendo su amigo, Ben también había sido amigo suyo y el exilio fue algo muy duro y traumático para todos. Su regreso no iba hacer feliz a nadie pero al menos, darle un entierro de verdad, uno en el que de verdad se supiera donde estaba y que se pudiera visitar podría reconfortar las conciencias de todos, especialmente la de Gally.
-¿No resultará contagioso para los demás?-cuestionó, al ver que la piel de Ben, bajo toda la mugre, aun se le podía ver aquellas asquerosas venas negras que eran producto de la infección.
-Hemos estado expuestos a él varias horas y nos sentimos bien. Chara ha estado con él desde el principio y ya has oído a Clint que no tiene las marcas del Cambio. Así que no, no es contagioso. No ahora al menos-informó Thomas.
-Bien.-asintió acercándose a ellos y poniéndose de cuclillas junto al cadáver, arrugando el gesto ante el nauseabundo olor que este despedía y el horrendo aspecto que presentaba. Sabía que había sido su amigo y que merecía un respeto, pero las cosas como son, verlo y olerlo daban ganas de vomitar.-Os ayudaré a llevarlo al Claro y le haremos un entierro rápido, sin ceremonias ni discursos ¿entendido? solo por si acaso, no me termino de creer que no tenga algo contagioso-convino y los otros dos asintieron.-Pero después tendremos una reunión en la Sala del Consejo con todos y vais a explicar todo lo que ha sucedido aquí dentro, incluido lo de Ben ¿de acuerdo?
-Newt...
-¡¿De acuerdo?!-insistió Newt como quien no acepta replica alguna, ya empezaba a cansarse con que Thomas no hiciera caso a lo que le decía.
-De acuerdo...-claudicó.
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La reacción de los demás clarianos al ver aparecer de nuevo a esos tres cargando con el cuerpo de Ben fue variado, la mayoría se apartaron espantados ante aquella horrible visión, no faltaron los comentarios y que el miedo cundiera por algunos minutos, incluso tuvieron que sujetar a Gally cuando, al ver a su amigo muerto e hinchado como un globo delante de sus narices, se puso peor que un toro rabioso y fue hacia Thomas con toda intención de darle un puñetazo, echándole la culpa de lo ocurrido.
La histeria colectiva duró hasta que Newt pudo volver a tomar el control de la situación y obligar a sus compañeros a guardar la calma. Empezó a dar órdenes y a organizar a los chicos para hacer los preparativos de un funeral, no podían perder demasiado tiempo, Newt no estaba convencido que lo de Ben no fuera contagioso pero no iba arriesgar a sus chicos, por lo que no iba a dejar aquel cuerpo cerca de ellos ni de donde dormían demasiado tiempo.
Tras un par de intercambio de palabras entre todos se decidió que Ben sería enterrado al otro lado del Bosque, más allá de donde habían hecho en su día la lápida de madera de George, estaba aislado pero era un sitio acogedor, y pensaban que a Ben le gustaría reposar en ese lugar. Gally y Minho fueron los que se hicieron cargo de cavar el agujero y, por petición del guardián de los constructores, el cuerpo de Ben fue envuelto como se pudo en un montón de telas y trapos, atados entre sí con las enredaderas que aun tenía por el cuerpo, a Gally no le parecía bien enterrar sin más a su buen amigo sin tener al menos ese acto de respeto por su cuerpo y a falta de un ataúd, envolverlo en tela le parecía lo más apropiado que podían hacer por él con lo apresurado que estaba siendo todo.
Entre cinco chicos, colocaron el cuerpo en el interior del agujero y lo acomodaron en su interior como se pudo y, después, sumidos todos en el más absoluto silencio. Uno a uno fueron pasándose la pala y añadiéndose tierra para cubrir el cuerpo, el único modo que tenían todos para decirle adiós a su compañero, los únicos que no pudieron estar presentes en el funeral fueron Jeff y Clint, que se encerraron en la enfermería y se enfrascaron en atender a Alby y a Chara, por lo que Newt y Minho añadieron dos palas mas de tierra cada uno, en sustitución de los que no podían estar ahí. Todo cuanto le siguió fue unos minutos de silencio, en los que todos bajaron sus cabezas en señal de respeto por su compañero perdido, escuchándose algún que otro sollozo entre la multitud.
Newt miró por el rabillo del ojo a Thomas, que estaba junto a Chuck a unos metros a su derecha, aun se preguntaba cómo lo había hecho para sobrevivir al Laberinto, cómo es que había encontrado a Chara, cómo es que éste logró sobrevivir dos noches y cómo es que trajeron consigo a Ben y por qué éste no había sido pasto de los Laceradores. Newt estaba lleno de preguntas de las cuales ansiaba la respuesta, quería conocer todo lo que había sucedido porque por primera vez, en esos tres años que él llevaba en el Claro, algo había cambiado. No se fiaba de que dicho cambio fuera bueno porque, como le había dicho a Chuck el día anterior, dichos cambios no parecían ir a su favor; no con los Laceradores cambiando sus costumbres.
Pero Chuck llevaba razón en algo y tenía que darle crédito al respecto; Thomas había producido los cambios, algo que nunca había sucedido. Cinco chicos habían quedado atrapados en el Laberinto y todo indicaba que ya no volverían a verlos pero contra todo pronóstico, lo hicieron. Regresaron. Todos. Tal vez no de la forma en la que él le hubiera gustado, tal vez no como todos hubieran deseado. Pero habían regresado, todos y cada uno de ellos.
Y para Newt aquello era la prueba firme de un milagro, uno que solo Thomas había podido producir. Y él lo sabía, tal como había dicho Chuck, sabía que había algo especial en ese verducho que tantos problemas y quebraderos de cabeza le había dado y los que pensaba seguir dándole. Pero ahora, Newt había tomado una decisión; De ahora en adelante, y pasara lo que pasara, seguiría a ese lunático hasta el fin del mundo.
Pero ahora había cosas que aclarar, por lo que luego del funeral todos fueron directamente hacia la Sala del Consejo, en donde nada más poner el pie todos volvieron a hablar entre ellos mientras se iban sentando en sus lugares correspondientes, mientras que los guardianes ocupaban su lugar en el centro de la habitación y Thomas se posicionaba al fondo de este, en donde todos podían mirarlo. Era como ser el acusado de un crimen y tener al público y al jurado de frente, juzgando sus actos.
-Es innegable-habló Gally con voz alta y clara haciendo que guardaran silencio.-Las cosas están cambiando. Primero a Ben le pican en pleno día, y luego a Alby. Segundo; el verducho enano, ése que llegó tan pronto luego del último, sin traer mas suministros con él, rompió dos de nuestras reglas al entrar al Laberinto y ha herido a varios de los nuestros, incluyendo a nuestro segundo al mando.-señaló a Newt que estaba apoyado en uno de los troncos que servían de columna para el techo, el aludido mantuvo su expresión serena sin intención de esconder lo evidente cuando todos fueron a mirar su brazo vendado.-Y por último a nuestro primer verducho se le ocurre seguirle los pasos y entrar también en el Laberinto, trayendo consigo a dos posibles amenazas para todos nosotros. Todo un conjunto de actos que rompen nuestras reglas.
-Sí, pero le ha salvado la vida a Alby.-intervino Frypan, no gustándole nada lo que parecía estar insinuando el constructor.
-¿Seguro?-cuestionó arqueando una ceja a forma de mostrar su escepticismo.-Durante tres años hemos coexistido con esos bichos y ahora tú-enfatizó señalando al chico que estaba sentado detrás de él, observando en silencio.-has matado a uno.
-Eso...es verdad.-murmuraron entre la multitud.
-¿Sabéis lo que representa eso para nosotros?-cuestionó Gally al ver la preocupación del resto de los clarianos.
-¿Y qué sugieres que hagamos?-preguntó Newt sin variar su postura, escuchando atentamente al constructor.
-Tiene que ser castigado-sentenció Gally en lo que al acto la mitad de la sala protestaron al unísono en total desacuerdo con esa, siendo Chuck al que más alto se escuchaba.
-Minho.-llamó Newt-Tú estabas allí con él ¿Qué opinas?
-Opino...-empezó a decir en cuanto sintió la mirada de todos los demás sobre él.-que en todo el tiempo que llevamos aquí nunca nadie había matado a un Lacerador. Cuando yo salí por patas este pingajo idiota se quedó para ayudar a Alby-le señaló mirándole a los ojos por unos breves momentos antes de volver a dirigirse a los demás-Yo no sé si es valiente o estúpido pero necesitamos a mas como él; Propongo convertirle en corredor.
Thomas alzó la mirada ante lo dicho por el guardián sin poder evitar que un sentimiento de profunda gratitud surgiera de su pecho. Minho le había elegido, y tal y como estaban sonando sus palabras y aquella mirada llena de convicción no era algo de lo que fuera a retractarse. Quiso sonreír pero tuvo que contenerse, debía mantener la seriedad mientras estuvieran en ese lugar, luego le daría las gracias a Minho. Era agradable sentirse apoyado por primera vez desde que llegó al Claro.
De nuevo un escándalo se hizo eco entre las paredes del consejo ante la propuesta del guardián de los corredores, Chuck incluso vitoreando el nombre de Thomas, contento de ver que se había ganado el favor de Minho. Newt no podía evitar que una sonrisa se le cruzara por la cara, al final el novato había conseguido por sus medios lo que se había propuesto, que forma más insistente de llevarle la contraria.
-¿Esto va en serio?-exclamó Gally con su potente voz haciendo de nuevo todos se callaran y vieran como el constructor se encaraba con el corredor.-¿El pingajo rompe nuestras reglas y tú le premias? ¿Así es como van a ir las cosas de ahora en adelante, Minho?
-Tú no eres corredor, Gally, nunca has entrado al Laberinto ni lo que supone hacerlo y por tanto no tienes derecho a decirme cómo debo elegir a mis chicos.-le reto sin perder aquella fría calma, no tenía ganas ni fuerzas de permitir que Gally se le pusiera chulo.- Si lo propongo es porque él lo vale, porque es fuerte y rápido como tiene que ser un corredor. Y déjame recordarte que el ser corredor y tener que volver a entrar en ese lugar no es algo que pueda considerarse un premio ¿no te parece?
Gally apretó la mandíbula sin saber cómo rebatir la lógica del guardián, era cierto, él no tenía ni idea de cómo funcionaban los corredores ni lo que hacían ni por lo que pasaban cada vez que entraban al Laberinto y que, por cierto, se quedaban ahí hasta antes de que se fuera el sol. Ellos siempre mantuvieron sus andanzas en secreto, para poder trabajar con la mayor concentración sin que los demás estuvieran todo el tiempo atosigándoles con unas respuestas que aún no tenían. No, Gally no tenía por donde atacar enfrentando a Minho, era más duro que el mismo muro que rodeaba el Claro.
-¿Y qué haremos con el verducho enano?-cuestionó entonces Gally soltando un bufido de hastío apartándose de Minho para volver a dirigirse a Newt, el cambio de tema, redirigiéndolo hacia el menor era otro punto por donde podría atacar.-¿También vais a premiarlo?
-Nadie va a ser premiado por esto, Gally, así que relájate.-ordenó Newt con un gesto con la mano.
-¡Te atacó! ¡Nos atacó a todos con el arma que le robó a Alby y se metió dentro del Laberinto!-exclamó el constructor.-¿Él tampoco va a pagar por lo que ha hecho?
-¿Te parece poco castigo que haya llegado en las condiciones en las que está?-exclamó Chuck desde su posición, indignado por la actitud de Gally, ganándose una mirada molesta por parte de este.
-Cállate, Chuck. Los guardianes estamos hablando-ordenó con todo el mal genio que soltaba por cada uno de sus poros.
-No, cállate tú.-siseó el menor.-Chara ha estado solo en el Laberinto, con los Laceradores y con Ben dos días enteros ¿y me estás diciendo que debe pagar aun mas cuando tú lo que has hecho todo este rato ha sido comportarte como un imbécil con los demás? ¡Vete a la mierda, Gally! No tienes ningún derecho a...
-Chuck, guarda silencio.-ordenó Newt esta vez, el menor, enrabietado por todo, se dejó caer en su asiento rechinando los dientes y mirando furioso a Gally ¿pero que le pasaba por la cabeza a ese idiota?
-Escuchad-alzó la voz Thomas al fin haciendo que todos lo miraran-Chara no está aquí para escuchar ni para defenderse, así que, si me lo permitís querría hablar yo en su nombre.
-¿En su nombre?-bufó Gally como si le hubiera contado una mala broma pero un gesto de Newt le hizo callar, luego dio su consentimiento para que Thomas hablara con libertad.
-Antes de nada, porque creo que es algo que todos merecéis saber, tengo que deciros que Chara fue quien mató a Ben dentro del Laberinto.
-¡¿QUÉ?!-exclamó Gally antes del estallido de otra serie de exclamaciones por parte de los clarianos, impactados ante esa información ¿el niño había sido el que había acabado con Ben? ¿Ese corredor alto y fuerte asesinado por un crío paticorto y delgaducho? Newt parpadeó ante lo dicho y al cruzar una mirada con Minho y comprobar que éste tenía la misma expresión de consternación que los demás supo que no tenía ni idea de esa información.
-Thomas ¿Qué quieres decir con eso?-cuestionó Winston antes de que Gally volviera a volcar su furia contra él.-¿Cómo pudo un crío como él haber asesinado a Ben? ¡No levanta dos palmos del suelo!
-No tengo los detalles y tampoco había tiempo para poder preguntar pero cuando encontramos a Ben ya estaba muerto, llevaba muerto por lo menos un día, estaba inmovilizado por las enredaderas y tenia un orificio en un lado de la cabeza, como si le hubieran apuñalado. Creo que Chara le inmovilizó y usó el cuchillo de Alby para acabar con él. Tal vez Ben ya estaba muy deteriorado cuando Chara pudo inmovilizarlo y por ello fue capaz de...
-¡¿Se atrevió hacerle eso?! ¡Le inmovilizó y lo mató cuando lo dejó indefenso!-exclamó Gally sintiendo que la mandíbula se le desencajaba cuando mas su mente recreaba el fatal desenlace de su amigo.
-Ben ya no era el mismo, Gally, Chara no tuvo otra opción.-le enfrentó.
-¡¿Y para qué demonios entonces se metió en el Laberinto?! ¿Por qué hizo esa estupidez para tener que acabar matándolo él mismo? ¿Por qué atacarnos para hacer eso si al final Ben iba a morir de todas formas?
-¡Porque Chara no quiso dejar a Ben muriera de esa manera!-le encaró avanzando dos pasos hacia Gally-¡¿Quieres saber por qué ese niño mató a Ben?! Bien ¡Por qué vio que ninguno de los que estamos aquí estuvimos dispuestos a ayudar a un compañero! ¡Solo nos deshicimos de él como un plaga, dejándolo morir en sufrimiento!
¿Qué pensáis que le habría pasado a Ben si Chara no lo hubiera matado con sus propias manos? Esos bichos asquerosos se lo habrían comido vivo ¿sabes lo que es eso, Gally? ¿Puedes imaginarte por un momento lo que debe sentirse ser comido por un monstruo mientras aún estás vivo?-Gally rechinó los dientes, la furia aun ardía en sus ojos pero una profunda tristeza y dolor se podía ver en el centro de los mismos al imaginarse tal grotesca situación.-Nosotros empujamos a Ben a ese final y Chara decidió no dejar que muriera así. Terminó con su agonía, y después de eso lo protegió ¡Cuidó de su cuerpo! Porque a pesar de cómo estaba, a pesar de que no le conocía y que era peligroso, aun tenía en mente que debía cuidar de él, traerlo de vuelta aquí, a lo que Ben consideraba su hogar y ser enterrado como se merecía.
¿Y qué hicimos nosotros? Solo nos quedamos pensando en que debíamos olvidarle y seguir adelante cuando no tuvimos la humanidad de terminar con la agonía de un compañero y dejarle descansar en paz, porque nadie quería cargar con el peso de acabar con la vida de otro aunque fuera por piedad.
El silencio reinó en la Sala del Consejo una vez más, los clarianos se miraban los unos a los otros sin saber qué responder ante aquel discurso, tanto defensores como detractores no se atrevían a decir nada contra eso; todos abandonaron a Ben a su suerte echándolo al Laberinto. Si, era lo correcto, lo que debía hacerse, pero no era menos cierto que era un proceso muy duro y horrible, echar a un compañero a ese lugar era, como poco, inhumano, siempre se consolaban pensando que lo habían hecho por el bien común, porque sino otros compañeros habrían acabado heridos o asesinados por alguien que había perdido la cabeza por culpa de la picadura, ya había pasado antes con el primer infectado y juraron no permitir que algo así volviera a suceder.
Pero el discurso de Thomas les había dado en toda la cara y se sorprendieron a sí mismos al sentirse avergonzados de saber que aquel crío recién llegado, el más joven de todos, había hecho lo que ellos nunca se atrevieron hacer; matar por su propia mano a un infectado. Y no solo eso, sino que consiguió hacerlo regresar, devolverlo con ellos. Que un crío hubiera hecho eso cuando nunca nadie había querido hacerlo y se prefirió dejar ese trabajo sucio a los Laceradores era tan...
-¡¿En serio os está conmoviendo con ese discurso?!-exclamó Gally haciendo sobresaltar a todos-¡Ben era mi mejor amigo! Eso todos lo sabíais y no hay nadie que sienta su muerte tanto como yo ¡y claro que estoy contento de saber dónde está ahora! Pero maldita sea hubiera preferido que se quedara dentro, que ese niñato no hubiera roto nuestras reglas.
-Gally.-siseó Thomas.
-¡¿No lo entendéis?! ¡Esto va acabar con tod...!
Un sonido de engranajes y una alarma cortó con todo el debate de los clarianos que, al escuchar esos sonidos, levantaron la cabeza no creyendo lo que significaba.
-Tiene que ser una broma...-susurró Gally.
-¡La Caja!-exclamó Chuck y, como si de una señal se hubiese tratado, todos los clarianos salieron a toda prisa de la Sala del Consejo y fueron en manada en dirección a donde se encontraba la Caja.
Newt y Gally fueron los primeros en llegar, justo cuando las placas de hierro se apartaron para poder abrir la verja. Ambos guardianes cruzaron una mirada antes de abrirla y el segundo al mando entró en su interior mientras los demás iban llegando.
-Newt ¿Qué ves?-preguntó Frypan tan pronto llegó.
-¿Qué hay dentro, Newt?-cuestionó otro justo cuando la Caja ya había sido rodeada por todos los clarianos.
El guardián de los huertos se asomó para mirar a los demás con expresión desconcertada.
-Es una chica.
Los clarianos se asomaron, sorprendidos por lo que había dicho su compañero, ¿Un tercer verducho y encima, una chica? y era cierto, dentro no había más que el cuerpo de una chica, no habían provisiones, ni mantas, ni medicinas ni animales, nada de lo que los Creadores solían dejar cuando llevaban a alguien nuevo al Claro, tal y como había ocurrido la última vez. Thomas, por su parte, se fue haciendo hueco para poder observar de más cerca, y al contemplar el cuerpo de la muchacha, que estaba acostada con los ojos cerrados le hizo sentir que algo dentro de su cabeza se tambaleara.
¿Esa chica no era...?
-Creo que está muerta.-dijo Newt viendo que no se percibía ni el movimiento del pecho que debería estar haciendo al respirar.
-¿Qué lleva en la mano?-preguntó Gally al fijarse que la chica parecía sostener algo en su puño.
Newt miró de nuevo a la chica y al comprobar que en efecto había algo en su puño, se inclino hacia ella y con la punta de los dedos índice y corazón tomó lo que parecía ser un trozo de papel doblado.
Con cuidado de no romperlo, Newt desdobló el papel encontrándose con que tenía algo escrito.
-"Ella es la última. No llegarán más"-leyó en voz alta mirando a sus compañeros con una expresión preocupada.-¿Qué coño significa?
Entonces un jadeo por parte de la chica les hizo pegar un brinco del susto, viendo que ella había abierto los ojos de par en par cuando se supone que Newt había dicho que estaba muerta.
-¡Thomas!-jadeó la chica justo antes de volver caer en la inconsciencia tan pronto lo dijo.
Inmediatamente los clarianos levantaron la cabeza y clavaron sus miradas en Thomas, como si estuvieran esperando una explicación ante ese extraño fenómeno mientras que el aludido miraba incómodo a su alrededor sin saber que decir.
-¿Aún creéis que exagero?-dijo Gally luego de unos momentos de aquel tenso silencio.
Thomas miró a la chica, de nuevo inconsciente, y mil preguntar retumbaron en su cabeza a la vez ¿Quién era esa chica y de qué lo conocía?
Y ¿de qué la conocía a ella?
