MUCHAS GRACIAS COMO SIEMPRE POR LEER, POR COMENTAR, A LOS FOLLOWERS Y A LOS FAVORITOS.
Asuka0231: La verdad que estuvo muy ardiente el capítulo y sí pobre Lena :(
Wajibruja: Bueno, hay que tener en cuenta que para Kara esta situación tampoco es fácil…Le aterroriza pensar que pueda perder a Lena, pero no se da cuenta qué así ya la está perdiendo. Gracias como siempre por tus bonitas palabras.
Samantha S. Dracul: Primer voto para Lucy Lane, veremos si aciertas ;) ¿Y quién no se montaría películas en su cabeza con el comportamiento de Kara? :(
PKN150: Para mí el capítulo más hot de lo que llevamos de la historia. Kara a pesar de no confesarle que es Supergirl, la ama con todo su ser.
Yaru0809: Jajajaja así que una Karamel Shipper con corazón de Supercorp ¿eh? ¡Interesante! Bienvenida :)
Dey Frank: Sí, tienes razón en lo que has dicho. El pasado de Lena ha creado muchas inseguridades en ella, así cómo el pensar que no es digna de un amor de verdad. Kara le está haciendo daño, aunque evidentemente sin querer.
JL: La verdad que me gusta más Fanfiction que la otra plataforma. Todo llegará a su tiempo.
Lia: ¡Yo también! He intentado reflejar con la mayor exactitud el carácter de los personajes. La verdad que cuatro meses son demasiados…Alex sólo intenta protegerla, aunque se equivoque en los modos.
Lobo: Me gusta hacer referencia a películas, me alegro de que te hayas dado cuenta!
Moana: Primer voto para Lois Lane, veremos si has acertado :)
Wallbanger: Siempre lo he dicho, acabaré mis historias. Lo que no puedo decir es el cuándo.
Asuka0231: Me alegro de que te guste tanto que la releas, pero si ha perdido a Lena o no, sólo el tiempo (y los capítulos) lo dirán.
Guest: En ello estoy :(
: Me alegro de que te guste la historia, a ver si la inspiración vuelve a mí y en vez de 10 capítulos, hay 50 :)
Eli: Sip.
LocaPorLosRRBZ: Todo a su tiempo ;)
Guest: Vooooyyyyy
Laila: Thank you very much :)
Antrilewis: Me alegro de que te haya gustado y muchas gracias por tus palabras. ¡Y tanto que sí! Nos complicamos nosotras solas :S
Japoscl: Pues sí, los celos la están matando a la pobre Lena. ¡Me alegro de que te guste!
Lionel Di Muro: Me alegra que te haya gustado :)
Hilary: Si te la leíste toda en una tarde, eso es que te está gustando por lo cual me alegro :)Me encanta que podáis adaptaros a cada situación de la historia y que la viváis casi como si estuvierais ahí :)
Guest: La historia no se quedará sin acabar, pero lo capítulos no serán constantes.
Copani: ¡Actualizado!
Kat: Avisada estoy :)
Elizabeth Von Lahnstein: Estuvo intenso, sí. Aquí tienes el siguiente cap.
Del: Aquí está :)
Callie: ¿Intrigada en qué sentido? Sí, la acabaré, pero no podría decirte cuando.
Guest: Aquí está :)
Yukie5: Queda así de momento, habrá más capítulos :)
Melissa Swan: Ellas hablaran…en algún momento.
Ale LQZ-Tenoh: ¿Hace calor? ;) Me alegro qué te haya subido la temperatura, de eso se trata también. Todo llegará, no desesperéis. Muchas gracias por tus amables palabras :) Un saludo a Guatemala ;)
NataliElena: ¡Hola! Me alegro de que te guste el fic :)
ElyonMontero: Me alegro de que te flipe. Tómatelo con calma, a ver si te vas a atragantar. ¡Yo también! :(
Jael I: Me alegro de que te guste, escribo según la inspiración, así que hay que tener paciencia :(
Jael Munoz N: Ya sabía yo que era por algo… jajajaja Aún quedan muuuchos capítulos para acabar la historia. ;)
Cota: Espero que este capítulo te deje metida también :P
Does: ¡Muchas gracias! Espero que este capítulo también sea de su agrado. ¡Saludos!
Assistantexecutif: Sólo puedo darle las gracias por estos espectaculares comentarios. Me siento muy halagada y muy agradecida porque se haya tomado su tiempo en escribirlos. En este capítulo se sabrá quién es la chica misteriosa. Muchas gracias otra vez por sus palabras, son una fuente de ánimo para mí. Saludos :)
Nena: En este capítulo y el próximo habrá novedades con respecto a la relación de Kara y Lena, espero que te guste el capítulo! Saludos y besos para ti también.
Karmenmaria124: Y tanto que sí.
Quería dar especialmente las gracias a WAJIBRUJA, NATALIELENA, ASUKA0231 y a ASSISTANTEXECUTIF por sus mensajes privados, demostrando su preocupación no sólo por la continuación de la historia, si no por mi bienestar también. Vuestros mensajes me han llenado de ánimo para volver a escribir. Y eso os hace GRANDES a todos vosotros. Y una vez más sólo puedo daros las GRACIAS por ello. Espero estar en condiciones para continuar esta historia y ponerle un final digno.
NOTA: En cuanto a los motivos de mi marcha, en primera instancia fue por problemas personales y justo cuando me estaba recuperando y había vuelto a escribir, ocurrió algo que arrasó con todas mis fuerzas. A finales de octubre del año pasado se inundó mi casa. Y perdí una de mis cosas más preciadas; el libro que estaba escribiendo. Ver tantas horas de esfuerzo, de investigación perdidas, fue un duro golpe para mí. Y no era capaz de ponerme a escribir, lo he intentado muchas veces, pero no tenía inspiración. Ese libro nunca volverá, ni las horas dedicadas en crearlo, ni todo el trabajo. Pero después de tanto tiempo, he comprendido qué puedo seguir creando, qué puedo seguir escribiendo nuevas historias. Y eso es lo que intentaré hacer, por vosotros y por mí. Siento si este capítulo no tiene la misma calidad qué los anteriores, pero me seguiré esforzando. Espero vuestros reviews con ansias y deseo de todo corazón qué os guste. Un abrazo muy fuerte para todos vosotros.
JUEVES
Chantajear a Jess fue relativamente fácil. Bueno, más o menos. Casi cinco minutos de súplica, un par de bajadas de párpados adorables y un donut.
- Kara. - le llamó Jess antes de entrar. - Sea lo que sea, ya puede ir bien. No quiero que me despida. ¿Lo has entendido?
- Sí, señora. - le contestó la rubia haciendo un gesto militar.
La rubia sonrió para sí misma, mientras alegre, esparcía los pétalos de las rosas rojas por encima de la mesa de al lado del sofá. Una botella de vino, el preferido de Lena, y su comida favorita. A lo lejos oyó cómo el corazón de su novia se acercaba hasta su despacho. Se giró, esperando recibir a la morena, tapando con su cuerpo la sorpresa. Pero sorpresa se llevó ella, al ver a entrar a Jess con cara de angustia.
- Kara, recoge todo, te tienes que marchar. - le dijo Jess bajito y haciendo muchos aspavientos, acercándose a la mesita.
Incluso antes de que Kara pudiese responder, la puerta se volvió a abrir, dejando esta vez sí, entrar a la directora de L Corp. En sus manos llevaba una caja de cartón, que parecía pesada. Y ahora que Kara prestaba atención a la voz de la morena, se pudo dar cuenta de que mantenía una conversación telefónica nada amistosa. Lena se dirigió a su escritorio, sin darse cuenta de la presencia de ninguna de las otras dos mujeres. Con un sonoro golpe dejó la caja.
- Espero que tengas una explicación convincente Maxwell. - dijo la morena en tono frío, aunque calmado.
- Ya veo que el no residir en la casa de los Luthor, ha hecho que sus modales se pierdan señorita Luthor. - le respondió con risa en la voz.
- Muy bien señor Lord, si es lo que quiere. - le dijo Lena con una sonrisa burlona en los labios. - Quizás deba saltarme este pequeño trámite y hablar directamente con mis abogados, para que pongan una denuncia por allanamiento de morada y hurto. ¿Así mejor?
- Vaya, y ahora me acusa de robo. - rió él, con una risa espeluznante que hizo que Kara se estremeciera.
- Siempre se puede llegar a un trato, si las dos partes están de acuerdo. - dijo Lena que miraba por el gran ventanal. - Devuelva todo el cargamento que ha cogido prestado de uno de los almacenes de L-Corp, y puede que no le denuncie. Sabe que sería la estocada final para arruinarle. Piénselo, señor Lord, una llamada y todo el imperio que creó a base de mi hermano, desaparecerá.
- ¿A base de tu hermano? Por favor, Lena. - contestó él, cómo si lo que acababa de decir la morena fuese una completa locura. - Todo lo que he ganado ha sido por mi propio esfuerzo, no cómo tu empresa, querida.
- Vaya…Veo que volvemos a tutearnos Maxwell. - le dijo Lena con burla. - Lo que hace el miedo. Tú y yo sabemos que no es la primera vez que tomas algo prestado de la que ahora es mi empresa. Robaste la idea a mi hermano y puede que él no tuviera el tiempo necesario para vengarse de ti. Pero para tu desgracia, yo si la poseo. Así que por tu propio bien, piensa con determinación en tus siguientes pasos, Maxwell.
- Al fin y al cabo, sí que pareces una Luthor, Lena. Tu hermano me perdonó lo que pasó, pero en cambio a ti, no te perdonará. Eres tú la que debería de tener miedo, no yo.
- ¿Miedo? Yo soy el miedo. En media hora, en los almacenes de Elm Street, trae hasta la última pieza, Maxwell.
Y sin más colgó, sin esperar réplica. Al tercer suspiro se volvió, encontrando a Kara y a Jess, en el rincón, con un montón de pétalos entre los dedos. Bastó una mirada hacia la entrada para que su secretaria saliera deprisa de allí. La rubia se ajustó las gafas bajo los intensos ojos esmeraldas de Lena.
- Hey. - dijo Kara suavemente, acercándose a Lena. - ¿Sorpresa?
- No habíamos quedado para comer. - le respondió la morena, aún medio recostada en su escritorio.
- Ya, ya lo sé. - le contestó la rubia un poco dubitativa. - por eso se supone que es una sorpresa.
- No tengo tiempo para esto Kara. - dijo la directora de L-Corp, girándose para recoger unos informes de encima de su mesa.
- ¿Para esto? - le preguntó su novia. - ¿No tienes tiempo para tu novia?
- Deberías haber llamado. - le contestó Lena. - Tengo mucho trabajo y no puedo estar disponible cuando tú quieras.
- ¿Pero qué te pasa? - le interrogó Kara sujetándola de los brazos. - Nunca te ha importado que aparezca sin anunciar.
- Ya te lo he dicho. - dijo la morena, escabulléndose de los brazos de su novia. - No tengo tiempo Kara.
-Eso está más que claro. - le dijo la rubia, agarrando su abrigo del sofá. - Cuando tengas tiempo para "esto" me llamas.
Antes de que Kara pudiera salir por la puerta del despacho, otra mujer hizo aparición por ella. Era una mujer esbelta, de complexión algo atlética pero muy femenina, con el pelo castaño claro recogido en un tenso y elegante moño que hacía que sus facciones felinas se acentuasen aún más. El vestido rojo que llevaba dejaba poco a la imaginación, y claramente se podía ver los tatuajes, la mayoría de las serpientes, que adornaban su piel.
- Verónica. - dijo la morena sin poder evitar un deje de asombro y de alegría en su voz.
- Lo siento, si interrumpo algo. - dijo la mujer mirando a Kara.
- No tranquila, yo ya me iba. - contestó la rubia pasando por su lado. - Toda tuya.
- ¿Así que toda mía eh, Luthor? - le dijo Verónica viendo marchar a Kara. - Eso me gusta.
La reportera qué estaba pasando por al lado del escritorio de Jess, no pudo evitar apretar aún más los puños, mientras que la secretaria murmuraba un "lo siento" inaudible.
- ¿Pero qué haces aquí? - le dijo la morena acercándose a su amiga desde hacía años para abrazarla. - Pensé que estabas en Metrópolis.
- ¿Ya no lees las noticias? - le preguntó la castaña con una sonrisa. - Voy a abrir un nuevo local aquí, en National City. Y por supuesto venía a invitarte personalmente a la inauguración este viernes. Y Lena, no tomo por respuesta un no.
- Lo discutiremos por el camino. - le dijo la morena instándola a salir del despacho. - vamos a tener una reunión con un viejo amigo.
MAS TARDE
L-CORP (mensajes)
L: Siento mucho lo de esta mañana Kara. Estaba muy estresada por un asunto muy importante del proyecto y lo pagué contigo. ¿Cena mañana y unas copas en el nuevo pub de la ciudad? 17:48
K: No puedo ir, tengo cumpleaños :( ¿Quizás el sábado por la mañana? Te extraño :( 17:49
L: Perfecto cielo, también te echo de menos...mucho. 17:49
K: Y no te preocupes por el proyecto, seguro que lo acabaras sacando todo adelante :) XXX
L: XXX
-No puede venir. - dijo Lena, dejando a un lado el teléfono. - tiene cumpleaños.
- Y estás dudando que sea cierto. - le contestó Verónica. - Mira Lena, sí que suena raro lo que hace, pero ¿te has parado a pensar que quizás sea un reportaje para CatCo?
- ¿Y por qué no iba a decírmelo? - le preguntó la morena girándose hacia ella.
- Por el mismo motivo que tu a ella le ocultas ciertas cosas, amiga. - le dijo la castaña poniéndole una mano en el hombro.
- Cree el ladrón que todos son de su condición. - los ojos verdes esmeraldas hicieron contacto con los marrones de forma directa. Verónica asintió como respuesta, mientras su sonrisa se ensanchaba misteriosamente.
DEPARTAMENTO DE KARA
(Voz en off Noticiero National City: Esta mañana se ha detenido al sujeto sospechoso de la colocación de todas las bombas que durante esta semana han aterrorizado a la ciudad. Gracias como siempre a la ayuda indispensable de Supergirl, no ha habido que lamentar vidas, sólo daños materiales, de los cuales el Ayuntamiento se hará cargo. Del hombre arrestado sólo se sabe que ya permaneció encerrado hace algunos años y que tiene problemas psicológicos. Ashley Graham desde el puerto de National City)
- Me ha invitado mañana a cenar. - dijo Kara pasándose la mano por el pelo mientras caminaba hacia el sofá con dos tazas de té.
- ¿Y qué vas a hacer? - le preguntó Maggie siguiendo sus movimientos.
- He quedado con ella el sábado. - contestó Kara resoplando. - No puedo seguir mintiéndole Maggie.
- No conozco bien a Lena. - dijo la agente. - pero lo que he podido ver de ella, creo que es buena persona. Cuando secuestraron a su secretaria, arriesgó su vida por ella y te quiso proteger cuanto pudo.
- Sé que no haría nada en contra mía. Confío mi vida en ella. Pero tengo miedo, a su rechazo, a que se vaya.
- Kara, quien no arriesga no gana. Ella se atrevió a intentar robarte un beso. Un beso. Nos damos miles de besos en un segundo en todo el mundo. Pero el que te cambió la vida fue ese casi beso. Si no se llega a atrever, ahora estarías igual, siendo sólo amigas pudiendo ser más. Y Kara, las mentiras son la ruina de una relación.
VIERNES
Kara se había levantado con los primeros rayos de sol que cubrían National City. Era una mañana fresca y despejada. Se había levantado con una energía impresionante, lista para ser usada. El cumpleaños de Lucy Lane siempre era un día para recordar. Fue definitivamente una mala idea intentar llevar el desayuno a su amiga, que se estaba hospedando en el piso de James. Muy mala idea. Tapándose uno de los oídos con su mano libre, dejó la caja de donuts en el alfeizar de la ventana. Los viejos amantes otra vez juntos. Nada nuevo en realidad, pero una cosa era saberlo y otra muy distinta era oírlo.
Siguiente destino: L-Corp. Se sentó en el edificio de enfrente, comiéndose uno de los donuts qué había comprado a Lena, mientras observaba a la morena. Se veía tensa y exhausta. Con la postura mucho más rígida qué de costumbre y la voz profunda y autoritaria. Si se fijaba bien, podía ver las ojeras de Lena, qué últimamente parecían un complemento más en su día a día. El fruncir de sus labios revisando unos papeles y el siguiente movimiento pilló desprevenida a Kara.
Sí, la rubia sabía que Lena bebía. No siempre, pero a la morena le gustaba acompañar sus comidas con una copa de algún vino selecto. Costumbre heredada de su padre Lionel. Y en el despacho, después de un día duro un vaso de buen whiskey. Pero eso era completamente diferente. Eran las ocho y media de la mañana, y la morena se estaba sirviendo una copa de su licor favorito. Pudo ver la cara de estupefacción y de preocupación de Jess, a la vez que Lena se llevaba el vaso a los labios.
- Todo saldrá bien. - le dijo Jess en tono pacificador.
- Todo se verá. - le dijo la morena sin levantar la vista de los papeles que estaba ojeando. - Si no te importa Jess, necesito concentrarme.
- No creo que el alcohol sea una ayuda precisamente. - susurró la secretaria mirando a través de la ventana a Kara, aunque no lo suficientemente bajo como para que Lena no lo oyera.
Kara pudo oír el resoplido de su novia, intentando calmarse a sí misma. Se levantó lentamente, apoyando las palmas de sus manos en el escritorio. Con la cabeza erguida y la barbilla alzada, clavó sus puñales esmeraldas en Jess. Lo que no se esperaba Kara eran las siguientes palabras de Lena.
- ¿Tú también tienes algo que decir Supergirl?
La morena se giró despacio, ya que el ventanal estaba a su espalda, con una mirada gélida. Kara casi se atraganta con el último trozo de donuts de la sorpresa. No le quedó más remedio que acercarse volando, aunque sinceramente no sabía muy bien qué hacer.
- Señorita Luthor. - dijo la rubia mirando nerviosamente a Jess, que parecía estar igual de estupefacta que ella.
- Dado que Jess ha mirado más de cinco veces detrás de mí en el último minuto y que el sol ya se ha puesto, sólo quedaba una opción. - explicó Lena. - ¿Esperabas por algo Supergirl?
- No, yo sólo estaba reponiendo fuerzas. - dijo Kara, levantando la bolsa de donuts y apoyándola en la mesa de su novia.
- Qué casualidad que lo hagas enfrente de mi despacho. - dijo Lena incrédula, con la ceja levantada. - Enfrente de una Luthor.
- ¿Qué? No Lena, te estás equivocando. - intentó replicar Supergirl.
- Señorita Luthor. - intentó intervenir a la vez Jess.
- Fuera. - dijo la morena cruzándose de brazos. - las dos.
"Pero" empezaron a decir al unísono ambas mujeres, pero la voz de Lena se levantó por encima de las dos, enmudeciéndolas al instante. Kara y Jess intercambiaron una última mirada, llena de preocupación, de pena y de asombro, antes de salir una por la puerta y otra por el balcón.
Kara se quedó unos instantes flotando detrás de la puerta de cristal, viendo por última vez los ojos verdes de Lena, mientras la morena cerraba con llave para que Supergirl no volviese a entrar.
Si Lena se hubiese fijado en la bolsa de donuts antes de tirarla a la basura con rabia, hubiese leído el mensaje en la misma: "Para comenzar el día de la mejor de las maneras, te quiere Kara. XXX."
A LA TARDE- NOCHE
- ¿Se lo vas a decir? - le preguntó Maggie siguiéndola con la mirada.
- No lo sé. - contestó Kara sentándose a su lado. - No puedo decirle que Supergirl me ha dicho que la vio bebiendo a primera hora de la mañana. Y si le digo que yo soy Supergirl igual se piensa qué la estoy espiando. O que me he acercado a ella para tenerla vigilada por ser una Luthor. Tenías que haber visto su mirada Maggie.
- Tranquila Kara, encontraremos la solución de alguna forma, pero creo que deberías decírselo ya. No se puede alargar una mentira por temor a perder a una persona, porque al final, si eso ha de ocurrir así, es innecesario alargarlo. A veces tenemos que tomar decisiones que no nos gustan, pero nadie dijo que la vida fuera fácil. Si ella de verdad te ama, te aceptará sin importar nada. – la confortó Maggie. - Cuando quieres a una persona nunca importa ni su procedencia, ni su aspecto físico, ni nada más que no sea su corazón. Y yo creo que Lena te quiere Kara, por ti, por cómo eres, por tu corazón.
- ¿Y si Alex tuviese razón? - le cuestionó Kara al borde del llanto. - No es lo que creo, pero Maggie, Lena me está ocultando algo. Su mirada al echarme del despacho, no me la puedo quitar de la cabeza. Nunca me había tratado así. Nunca.
- Deberías hablarlo con ella Kara. No puedo decirte porqué motivo Lena hizo eso, sólo ella.
- Lo sé. - le contestó apenada la rubia. - Gracias por escucharme Maggie.
- Ya sabes que para eso estamos cuñada. - le sonrió la detective de vuelta. - Siempre podrás contar conmigo, pero creo que deberías hablar con tu hermana también. Ella está preocupada por ti. Ella sólo intentaba protegerte, aunque se equivocó en las formas. Te echa de menos.
-En realidad te echo mucho más en falta que eso. - dijo Alex desde la puerta de entrada, haciendo que Kara y Maggie soltasen un suspiro por la inesperada intromisión.
- ¡Alex! - le reprochó su novia sujetándose el pecho con una mano, para después señalar a Kara. - y tú, tantos superpoderes ¿para qué? Me voy a declarar fan de SpiderWoman al final, qué al menos ella tiene el sentido arácnido intacto.
Las tres, una a una, fueron estallando en carcajadas por lo absurdo de toda la situación. Cuando las respiraciones se normalizaron, Maggie se levantó del sofá, dándole un pequeño apretón en uno de los hombros a Kara, para después dejar un ligero beso en los labios de Alex y perderse por la puerta. Kara se incorporó también, quedando enfrente de su hermana.
- Yo…- dijeron ambas a la vez.
- No, tú. - dijo Kara, mientras Alex decía al unísono. - Habla tú.
Las dos volvieron a reír ligeramente, antes de perderse en los ojos contrarios durante un segundo, antes de lanzarse a los brazos de la otra y fundirse en un anhelado abrazo.
- Yo también te echaba de menos. - le dijo la rubia.
- Ya sé que tenemos que hablar Kara, pero por esta noche ¿podemos estar cómo siempre y divertirnos? Y ya mañana tenemos esa conversación, si te parece. Pero en verdad necesito tenerte cerca, necesito sentirte como en los viejos tiempos. - le dijo Alex al oído.
- Esta noche es nuestra Alex, qué se prepare National City para la que vamos a liar. - le respondió su hermana apretándola aún más contra sí.
Y no, las cosas no estaban bien entre las dos hermanas Danvers, pero se necesitaban la una a la otra como siempre habían hecho. Nunca habían estado tan distanciadas desde que Kara llegó para quedarse en la familia. Era algo nuevo para ellas, algo aterrador el pensar que quizás ya no tenía solución, el pensar que se perderían la una a la otra.
Nada más llegar al Planet, los recuerdos de su cumpleaños la golpearon a Kara, rememorando cada detalle de esa cena con Lena. Había pasado ya casi medio año. Y es que en cierto modo, a Kara aún le sorprendía lo rápido que pasaba el tiempo en la tierra. Miró de reojo a su hermana y a Maggie, que estaba a su izquierda y recordó la primera vez que vio a Alex. Había cambiado mucho, como ella misma, pero Kara sabía que su aspecto ya no cambiaría, o al menos no a la velocidad humana.
Se sentó casi por inercia enfrente de Winn, porque aún estaba ensimismada. En cierto modo este cumpleaños de Lucy Lane se sentía completamente distinto. James y Lucy habían vuelto se podría decir, y Alex y Maggie estaban juntas, y después estaban Winn y ella. Parecía una cena de parejitas y se sorprendió al darse cuenta de lo mucho que le hubiese gustado que Lena estuviese allí con ellos, como una más.
Y casi como una plegaria escuchada por los dioses, aparecía Lena, en el vestíbulo del restaurante, tan guapa como siempre. La acompañaba la misma chica que había entrado al despacho el día anterior. Los peeptoe negros con la suela plateada y su tremendísimo tacón hacían que las piernas de Lena se torneasen aún más y parecieran mucho más largas. Sus vaqueros ajustados de color gris claro marcaban su figura a la perfección. La blusa, de color negro y de seda, se fundían como una segunda piel, dejando paso a su generoso escote. Desde el cuello hasta el hombro, tenían una flor en pedrería con brillantes, que le daba ese toque de distinción. En su mano izquierda llevaba un bolso de mano color negro, con degradados grises, y pedrería a juego de su camisa. Su pelo, casi siempre liso y recogido, ahora estaba suelto, en cascadas de rizos que caían con gracia a su espalda. Kara se quedó embobada admirando su novia, y en un gesto tan simple cómo llevarse la mano al pelo para echárselo atrás, dejó a la rubia con la imaginación volando.
Su corazón apasionado empezó a latir con fuerza, y casi sin darse cuenta, se había puesto en pie, llamando la atención de toda la mesa, qué la miraban asombrados. Quizás todos los hechos que habían acontecido en los últimos días habían hecho qué no pudiese apreciar a todas las personas que tenía a su alrededor. Todas las personas que la querían y sobre todo, que ella quería. Y al ver a Lena, allí, tan cerca y a la vez tan lejos, la hizo reaccionar. Era casi como un recuerdo de cuando se conocieron, esa atracción qué hacía que los ojos no pudiesen apartarse de ella, ese imán que hacía que coincidieran allá donde fueran. Lena pareció notarlo, y sus ojos esmeraldas se posaron en los de su novia. ¿Y el tiempo? El tiempo se detuvo en ese instante, las personas del restaurante se evaporaban cual fantasmas y allí, en ese instante, sólo existían ellas. La sonrisa de la morena se ensanchó al percatarse de la presencia de su novia, y se empezó a acercar hacia ella, magnetizada con las orbes cerúleas de Kara.
La intensidad de las miradas iba en aumento a cada paso que daban, cuanto más cerca estaban, más se perdían en la otra, como dos astros con cuerpo gravitacional se atraen entre sí. No se sabe quién de las dos rompió primero el contacto visual, para bajar la mirada hasta los labios contrarios, que aguantándose las ganas de comerse a besos, torturaba el labio inferior entre sus dientes. Kara orientó su mano hasta el brazo de Lena, y dejándole una caricia suave en él, haciendo que la piel de la morena se erizase, bajó hasta entrelazar su mano con la de su novia. Un gesto sencillo, pero muy cómplice.
- Lo siento. - dijo Lena en un suspiro que golpeó en los labios de Kara por lo cerca que estaban.
Su única respuesta fue darle un apretón en la mano, al tiempo que Verónica las interrumpía, sacándolas de la burbuja en la que se encontraban.
- Lena, la mesa ya está lista. - le dijo colocándose al lado de la morena.
- Ayer no pude presentaros. - dijo la directora de L- Corp extendiendo su brazo. - Kara, ella es Verónica Sinclair, y Verónica, ella es Kara Danvers.
- Encantada de conocerte Kara. - contestó Verónica acercándose a la rubia para darle dos besos. - Lena me ha hablado mucho de ti.
- Espero que bien. - murmuró Kara poniéndose bien las gafas a la par que reía nerviosamente.
- Veo que estáis celebrando algo. - afirmó Verónica haciendo un gesto con la cabeza señalando en dirección a la mesa donde se encontraban los demás, en donde se estaban haciendo varias fotos con algún que otro accesorio de fiesta.
- Sí, es el cumpleaños de una amiga mía. - respondió Kara a la vez que se giraba para mirar a sus amigos. - la morena de pelo largo, Lucy Lane.
- ¿Lane? - repitió Verónica incrédula. - ¿Cómo el teniente Lane?
- Exactamente. - contestó la rubia. - Es su hija.
El cuerpo de Verónica se tensó por un segundo imperceptiblemente, pero Lena que estaba a su lado pudo notar el cambio en el cuerpo de su amiga. Su semblante antes amistoso y amable se había perdido. La sonrisa que ahora pintaba sus labios no era verdadera cómo hacía un instante. Sus ojos felinos se estrecharon para mirar a Lucy Lane con más detenimiento, estudiando las facciones de la chica.
- ¿Y después qué haréis? - preguntó Lena con interés.
- Pues creo que abren un nuevo local en los muelles de la ciudad. - respondió Kara. - Creo que se llama Bastet o algo así.
- Vaya qué casualidad. - rió la morena sin percatarse de la incomodidad repentina de su amiga. - Verónica es la propietaria, y estábamos celebrando la inauguración, ¿verdad?
- Sí. - afirmó Verónica con un hilo de voz. Se fijó en la expresión de felicidad de Lena mientras observaba a Kara. Hacía muchos años qué no veía esa ilusión en la morena. - El otro día fui a su despacho a invitarla personalmente, porque si no es capaz de decirme que no y quedarse trabajando toda la noche.
- Aquí Miss Luthor, tiene la adicción menos divertida de las que pueda haber. - rió Kara.
- Un placer haberte conocido Kara. - le sonrió Verónica. - Te espero en la mesa Lena.
- Creo que deberíamos ir a nuestras mesas. - dijo Lena mirando a través del hombro de su novia a los amigos de ésta. - Nos están esperando.
- Sí, deberíamos. - respondió la rubia, aunque lo único que le apetecía en esos momentos era llevarse a Lena en sus brazos, salir volando de allí y perderse entre las nubes.
A pesar de saber que sus amigos estaban pendientes de ellas, alguna clase de hechizo oculto debía estar pasando, porque ninguna de las dos se podía mover del sitio. Quizás porque se volvían a mirar con tal fuerza, que más allá de las orbes azules y verdes, sus almas se hacían el amor con la misma intensidad qué sus miradas. Fue Lena que incapaz de resistirse más, posó su mano en el lateral del cuello de la rubia y la atrajo hacia sí. Parecía que iba a ser un beso de lo más pasional, en cambio, fue delicado y tentador. Cuando separaron, antes de apartarse del todo, suspiró encima de la boca de Kara: "Mi única adicción eres tú". Y tal cómo había aparecido en el vestíbulo del restaurante, marchó contoneando las caderas, dejando a su novia torturándose una vez más el labio inferior.
Nada más sentarse en la mesa, pudo notar la mirada de su cuñada sobre ella. Según la miró, Maggie levantó un par de veces las cejas de forma sugerente.
- Vaya, mirad quién se ha dignado a volver. - dijo Lucy riendo. - Ya pensábamos que te perdíamos para toda la noche.
Kara no pudo más que sonreír y dirigir la vista hacia su novia, qué ahora sentada con Verónica, le daba casi la espalda. Y sí, si pudiera se escaparía por unos días con la morena, en un mundo en que sólo existiesen ellas dos. Sin nadie, sin problemas, sin responsabilidades. Resopló encima de su vaso de agua justo en el momento exacto en que dos camareros se acercaban a la mesa con dos botellas de Champagne rosa.
- Disculpen, pero no hemos pedido Champagne. - dijo James al ver como el primer hombre descorchaba la botella y se disponía a servir.
- Es un regalo de la casa. - respondió el Maitre.
Kara dirigió una vez más sus ojos azules hacia su novia, que ahora sí la mirada. Levantó la ceja cómo sólo ella sabía hacerlo y se volvió a girar hacia Verónica. El gesto hizo sonreír a la rubia mientras cogía su teléfono móvil.
- Muchas gracias por el Champagne, aunque no tenías por qué hacerlo. - Kara.
- Tómatelo cómo unas disculpas por mi comportamiento de ayer. - Lena.
- Veremos si no acabo teniéndoles que llevar a casa al final de la noche. - Kara.
-Entonces creo que ha sido mala idea, porque esperaba que me acabes llevando a casa a mí. - Lena.
- A la cama. - corrigió Lena.
- No me tientes. - Kara.
- Fuguémonos. - Lena.
- Al fin del mundo. - Kara.
Lena dejó su móvil a la derecha de su plato mientras sonreía para sí misma. Verónica la miraba con gesto de incredulidad.
- ¿Pasa algo? - le preguntó la morena a su amiga.
- No te has dado cuenta de quién es, ¿verdad? - más que una pregunta, sonó a una afirmación apagada.
- ¿Quién es quién? - le replicó Lena con interés. - Verónica, que está pasando.
- La amiga de Kara. - dijo Verónica, agarró de la mano a Lena antes de que pudiera girarse a mirar a la otra mesa. - Espera, no están mirando.
- ¿Quién es? - cuestionó la morena a la par que dirigía otra vez sus orbes azules a los ojos de su amiga. - No entiendo nada.
- Lane. - respondió secamente Verónica. - Lucy, Lane.
- ¿Lane? - repitió incrédula Lena. - ¿Cómo…?
- Sí. - la voz de la castaña sonó seca y fría.
La morena había estado tan pendiente de su chica qué poco había oído de la conversación entre su amiga y su novia. Y mucho menos se había fijado en los acompañantes de Kara. Ahora sí, Lena giraba y su vista se enfocó en la única persona de aquella mesa que no conocía. Estaba sentada encima de Kara, haciendo muecas mientras Winn les sacaba una foto. Se le secó la boca casi al instante y su mirada se perdió en el suelo de mármol, mientras volvía a observar a su amiga.
- Verónica. - la llamó con un hilo de voz. - Lucy Lane es la chica con la que creo que Kara me engaña.
