Disclaimer: HP le pertenece a J.K. Rowling

NA. Las historias pueden ir en orden, o ir escaladas en el tiempo.


Capítulo 3

.

Memorias

.

-Mi nombre es Draco Malfoy-susurró para él mismo,- hijo de Lucius Malfoy, nieto de Abraxas Malfoy, heredero de la familia Malfoy. Mi madre es Narcissa Malfoy, mis mejores amigos son Blaise Zabini, Theodore Nott y Pansy Parkinson . Mi esposo se llama Harry Potter. Es auror. Vivimos en Godric's Hollow. Soy un inefable. Mi nombre es Draco Malfoy, hijo de Lucius Malfoy, nieto de Abraxas Malfoy, heredero de la familia Malfoy...-comenzó de nuevo. A estas alturas no sabía porque seguía repitiendo lo mismo, pero continuó con ello seguro de que no debía dejar de decirlo.

Cuando había aceptado esta misión no se suponía que hubieran riesgos. Se suponía que debían recoger un objeto y devolverlo al Ministerio, pero de repente el lugar había sido cerrado y el objeto había dejado salir una luz que había golpeado directamente a los dos inefables frente a él, haciendo que soltaran el objeto y este se rompiera.

Y entonces ellos habían olvidado quien eran.

Y Draco, quien había recibido una cantidad menor, estaba empezando a olvidarlo.

-Vamos-susurró llamando nuevamente a los aurores con un patronus de emergencia- dense prisa.

Se quedó dormido, susurrando.

Cuando abrió los ojos estaba en un hospital.

-Draco-exclamó aliviado Harry al verlo despertar. Corrió hacia él y lo abrazó con fuerza, casi llorando de alivio. Cuando el rubio no correspondió el abrazo, se separó extrañado, notando el desconcierto del otro.

-¿Quién es Draco?

Merlín, no podía ser. Su memoria, al igual de los otros dos se había esfumado.

-¿Quién eres tú?

-No puede estar pasando. Merlín, Draco, soy Harry Potter, soy tu esposo-exclamó tomando sus manos, y lo que antes hubiera hecho sonrojar a Draco, ahora lo hizo mirarlo con desconfianza.

-¿Esposo?

-Si-exclamó abrazándolo nuevamente. -Lamento no haber llegado a tiempo-sollozó- lamento haberte dejado ahí.

Pero lo cierto es que Harry no formaba parte del grupo de rescate, ni siquiera debería estar ahí. Estaba en una misión en otro país y en cuanto Hermione lo contactó hacía unas horas, y le informó del estado de Draco, Harry había dejado todo y había vuelto.

Unos golpes en la puerta los sobresaltaron.

-¡Potter! No me importa si-la puerta se abrió de golpe haciendo que ambos voltearan hacia la persona que entraba. Era un auror- tu esposo salió herido en una de sus misiones. La tuya era permanecer donde estabas y ...

Salió disparado por la puerta.

-Largo-exclamó sombríamente el auror y el hombre tragó saliva.

-¡Potter!

-Despídeme. No me importa, no hay manera en que no volviera por Draco.

El aludido parpadeó sorprendido ante tal muestra de poder.

-¿Pero qué...?

-Mucha gente estaba esperando tu ayuda y tú...

-Lo dejé muy claro-interrumpió.- Él es la persona más importante en mi vida. Nadie es más importante que él.

-Tú fuiste contratado como un auror, y sabes muy bien que lo que acabas de hacer es causa de sanción, sino de despido y ni el Jefe de Aurores...

Alguien carraspeó.

-Señor Thompson. Este es un hospital y usted no tiene derecho de venir a molestar a un paciente- exclamó Hermione entrando y mirándolo fríamente. -Le pido que se retire antes de que me vea en la necesidad de sacarlo a la fuerza, o peor, dejar que el señor Potter se encargue de usted.

El hombre gruñó y guardó silencio.

-Vas a escuchar de mí, Potter.- Prometió y se fue. Confundido, el rubio miró a la mujer de traje blanco caminar hacia ellos.

-¿Cómo te sientes, Draco?

-Confundido-exclamó-No tenía idea de que era casado ¿Y quien era él? -señaló a la puerta -¿Y quién eres tú?

-Él-respondió secamente Harry- es el jefe de mi escuadrón de aurores. Y ella es Hermione, tu amiga, y medimaga.

-¿auror?¿Medi-qué?

Harry hizo una mueca dolorosa. Hermione lo miró y negó suavemente. Luego sonrió con traquilidad, como si lo que el otro dijo no la hubiera molestado para nada.

-Bien, Draco. Tu salud está bien-exclamó leyendo unos papeles. -Tus funciones motores están perfectos, tienes buena condición mágica y tus recuerdos básicos como dormir, comer, leer están intactos.

-¿Qué significa eso?-preguntó Harry.

-De acuerdo a los resultados obtenidos el objeto mágico solo tocó la tela de memoria. ¿Me dejarías revisarla, Draco?

Él dudó.

-No sé cómo...

-Solo quédate quieto, -exclamó ella y lo apuntó con una varita. La tela se extendió y la castaña frunció el ceño al verla.

-¿Qué pasa?-preguntó el auror.

-Draco tiene varios obliviates.

-¿Qué?

-Si, mira esto-señaló una parte de la tela, ante la mirada confundida del rubio- Obliviate. Y aquí. Y aquí. Y aquí. Estos dos tienen su firma mágica.

-¿Cómo lo sabes?

-He aprendido a distiguirla también, Harry.

-Pero... ¿Por qué haría eso?

-No lo sé. Con los otros pacientes usamos un hechizo, una variante del que usé en aquella ocasión en ti. Eso les devolvió la memoria. En el caso de Draco, necesito debatir que tan conveniente es aplicarlo. Para empezar sería bueno saber qué tan contraproducente es regresar sus memorias. Tomando en cuenta su pasado, quizá fue realmente necesario.

-Sé quien puede saber-exclamó, y estaba a punto de irse cuando una mano sujetó su muñeca. Sorprendido, miró al rubio, quien se sonrojó ante su mirada.

-Yo... lo siento, puedes irte. No sé porqué...

Harry sonrió y besó suavemente sus labios, para sorpresa del otro.

-Regresaré pronto- prometió. -Tengo que hablar con alguien.

-Bien-respondió inseguro, Draco.- Cuídate.

-Lo haré.

Apenas salió él, evadió la mirada de la morena. A ella no le importó, continuó tranquilamente hasta que llegó el momento de retirarse.

-Porque él siempre te besa antes de irse-respondió antes de salir y dejar al rubio solo y ante su expresión de no entender, aclaró.-Por eso lo detuviste.

Apenas se quedó solo, Draco se tapó la cara. Eso había sido bochornoso. Se acarició los labios.

Su esposo era guapo ¿no era cierto?

.

Blaise frunció el ceño.

-No lo sé. Tengo que hablar con Pansy y Theo un momento.

Harry no pareció sorprendido, asintió y lo miró llamar a sus amigos. Cuando ellos aparecieron y se pusieron al día, se miraron como si ellos compartieran un secreto. No lo soportó.

-¿Qué?

-Es que no estoy segura, es decir. Se lo borró por algo-susurró ella ignorándolo.

-¿Así que es mejor que el hecho de que permanezca como está?

-No eran memorias tan malas-expresó Theo y cuando sus otros amigos lo miraron rodó los ojos. -No lo eran, solo eran inoportunas.

-Pero nunca le habló a Potter de esos obliviates.

-Tal vez no recordaba todos.

-¿Cuántos eran?

-Yo le hice uno, seguro.

-Supongo que nunca deshice el mío.

-No sé cuántos se hizo él mismo-susurró Theo pensativo- durante nuestro tiempo en la Mansión...

Luego de casi diez minutos de intercambio de ideas, ellos lo miraron y asintieron.

-Será mejor que regresen sus memorias, Potter. Pero asegúrate de estar ahí.

-¿Por qué?-preguntó, aunque no había manera de que no estuviera a su lado.

-Solo quédate a su lado-aconsejó Blaise y Harry asintió, antes de irse nuevamente.

.

Quizá fuera porque ellos habían esperado esta reacción, pensó Harry horas más tarde cuando las lágrimas bajaron poco a poco por las mejillas de Draco, quien al recuperar sus memorias miró incrédulo al auror.

-¿Draco, estás bien? ¿qué pasa?

Él no respondió, solo tocó su rostro suavemente.

-Debió ser un shock recuperar todos esos recuerdos-le comentó Blaise a Harry más tarde, cuando fue a visitar a su amigo con Pansy, y él dormía.

-¿Eran recuerdos muy malos? ¿Son de la guerra? No dejaba de llorar así que Hermione decidió dormirlo. Estaba realmente asustada cuando lo escuchó sollozar. Para ser sinceros tampoco lo había visto llorar así.

Blaise sonrió tristemente y negó con la cabeza.

-No eran malos, solo inoportunos-repitió la frase de Theo y se acercó hacia su amigo, acomodando su cabello.- Imagina que durante casi toda tu escuela ves un futuro con la persona que vas a casarte, de quien te enamorarás, y esa persona te ama tanto que no puedes evitar empezar a corresponderle; pero en tu tiempo esta persona te odia y está enamorado de alguien más. Imagina una guerra, donde tienes la misión que esa persona muera y luego imagina que tienes que vivir con tu enemigo y esconderle el hecho de que en verdad tú no tienes ni la más mínima intención de aniquilarlo. Imagina que borras esos recuerdos porque te están volviendo loco, sin poder separar entre el hombre que te sonríe y habla suavemente con el que te golpea en la cara, o temiendo cada acción que haces, sin saber si estás cambiando la historia para mal. Imagina vivir con ese estrés, borrar todo para poder seguir adelante, y luego despertar un día con esos recuerdos y ver a ese hombre frente a ti, y notar que finalmente esos momentos que viste realmente pasaron, y no fueron un futuro alterno. Que te ama y tú lo amas. Que están casados. Que son felices. Y definitivamente no estabas loco y lograste superar todo. Excepto que casi lo pierdes todo porque de alguna manera tu memoria quedó en blanco; y aún así lo pudiste recuperar, de nuevo. Entonces ¿qué haces? Lo que Draco hizo fue llorar.

Harry hizo una mueca comprensiva y asintió. Se quedó toda la noche junto a su esposo, y para cuando éste despertó, lo miró como si nada hubiera pasado.

-¿Harry?

-Hola-exclamó con una sonrisa avergonzada.

-Hola-respondió suavemente el otro.

-¿Me recuerdas?

El inefable lo miró pensativo.

-Sí.

-¿Recuerdas el día de ayer?

-Si-respondió ésta vez bajando la mirada-Lamento haberte asustado. Deberías ir al trabajo, Thompson enloquecerá cada vez más mientras más tiempo. Sé que te asusté ayer, pero estoy mejor y...

-Draco-exclamó Harry, antes de agacharse y besarlo-guarda silencio. Te amo. No intentes dejarme de ninguna forma, ¿de acuerdo?

El rubio asintió y sus ojos se llenaron de lágrimas de nuevo.

-No tienes ni la menor idea de lo aterrador que fue saber que podrías olvidar todo, y luego saber que en realidad ya te lo habías borrado varias veces.

-Sobre eso...

-No, déjame terminar. No tienes la menor idea de lo asustado que estaba de que no pudieras recordarme. Que no pudiera convencerte de amarme de nuevo. Tú simplemente no tienes idea-exclamó con un tono quebrado- de lo muy asustado que estuve cuando me miraste y no supiste mi nombre.

Draco acarició su cabello suavemente.

-Yo siempre volveré a ti, Harry.

-¿Lo prometes?

-Lo prometo.

-Será mejor que cumplas tu palabra.

Draco rió.

-Por favor, ¿qué crees que voy a hacer? ¿Obliviarme?

Harry frunció el ceño.

-Eso no es gracioso.

Draco sonrió tristemente.

-Lo sé.

Harry se acurrucó a su lado.

-Estoy exhausto, duerme conmigo.

Con una leve sonrisa, Draco obedeció.

-Harry, quiero un bebé-susurró cuando supo que estaba empezando a dormirse, y escuchó el pequeño jadeo del auror.

-¿Un bebé?

-Si, quiero-se sonrojó esta vez- un bebé. Nuestro. Cuando estaba ahí, perdiendo uno a unos mis recuerdos, mientras repetía el nombre de mis padres, de mis amigos, de mi esposo... yo solo pensé lo mucho que me gustaría tener un hijo tuyo, un bebé al cual recordar.

Harry besó su frente.

-Lo tendremos-le prometió-cuando volvamos a casa empezaremos sin falta.

El inefable dejó salir una sonrisa divertida ante su comentario.

-¿Pero que hay de tu puesto de inefable?-preguntó Harry- Te esforzaste mucho en obtenerlo.

-No pensaba conservarlo por siempre.

-¿Qué quieres decir?

El rubio no respondió, en cambio se acurrucó junto a Harry.

-Solo quiero un bebé-repitió y Harry escuchó su puchero, lo abrazó y luego, con una sonrisa, los cubrió a ambos con una sábana y besó su cuello. -¿De verdad lo quieres? ¿Ahora?

-Si...-suspiró Draco.

El auror sonrió y se pegó a él.

-¿Estás molesto o triste por no tenerlo?

-Si.

-Entonces no pretendo hacerte esperar. Jamás podría dejar que algo no te hiciera feliz continué así.

-Bien, porque me gusta tener lo que quiero cuando lo quiero. Y en este momento quiero un bebé.

-Y lo tendrás-prometió Harry-lo tendremos.

Draco sonrió.

-Lo tendremos.

-Es más, -prometió Harry, continuando su línea de besos- te daré más de uno.

El inefable rió.

-¿De verdad?

-De verdad. Si necesitas uno para ser feliz, tendrás más de uno.

-De acuerdo- concordó antes de besarlo- hazme feliz.