Disclaimer: HP le pertenece a J.K. Rowling
NA. Las historias pueden ir en orden, o ir escaladas en el tiempo.
Capítulo 11
Frágil
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Porque Draco era frágil, a pesar de las apariencias.
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Draco y él no eran novios.
No lo eran, porque por alguna razón, Draco no quería que lo fueran.
Le permitía a Harry besarlo, abrazarlo, y aunque sonreía, siempre había algo triste en su mirada que Harry, no sabía, ni podía, quitar. Estaba enloqueciéndolo y deseaba más que nada borrarlo, pero sobre todo, deseaba tener todo de Draco; porque Harry era así, porque era celoso, posesivo... como resultado de crecer sin su familia y compartir a padres ajenos. Harry quería algo, a alguien suyo, y había decidido que quería a Draco; pero, al parecer, Draco no quería ser suyo.
Y eso lo estaba matando, porque se preguntó si era así con Boot también, y llegó a la conclusión de que no, no lo había sido. Quizá porque confiaba más en Boot. Quizá porque se arrepentía de haberlo dejado ir.
-Entonces, ¿me dirás ya que me quieres?-preguntó acurrucándose junto a él, de manera juguetona y su ego se infló cuando Draco se sonrojó ligeramente y desvió la mirada, pero su corazón resintió el hecho de que él no le respondiera. Les había tocado una misión juntos (y no, Harry no había amenazado a nadie como el Jefe de Aurores para conseguirla... no tanto), y ahora estaban bajo un árbol intentando pasar la noche sin congelarse. Cerca de ellos los aurores e inefables dormían y los que seguían despiertos, fingían ignorarlos. Con la luna iluminando arriba, Harry se permitió sonreír y tirarse sobre el regazo del otro. Draco acarició su cabello con suavidad, y lo miró fijamente, con una expresión extraña que, si solo tuviera una palabra para describirla, no sabría cual sería. Había anhelo, si. Cariño, tal vez. Deseo, sin duda. Amor, probablemente.
Sin embargo, estaba esa tristeza. Esa maldita tristeza, que por alguna razón Draco había adquirido pocos días después de que lo convenciera de escogerlo sobre Boot. Harry no quería verla ni un segundo más, no quería que estar a su lado hiciera sufrir a Draco, pero tampoco quería dejarlo ir.
-No.
-¿Por qué?-preguntó suavemente- ¿Por qué no lo dices, si es lo que sientes? Sé que puedes verlo en mí, y yo puedo verlo en ti. Sé que me quieres, o de lo contrario hechizarías mi trasero cada vez que me acerco a besarte o abrazarte; y prometí no lastimarte, entonces ¿por qué no me dices por que no puedes decirme que me quieres-se mantuvo en silencio unos segundos antes de continuar- o al menos decirme que no me quieres?-cuestionó temiendo que Draco realmente decidiera volver con su ex-novio.
Draco elevó una ceja, y luego suspiró.
-¿Realmente crees que te perteneceré con solo decir esas palabras?
Harry se avergonzó de su comportamiento infantil, pero asintió.
-¿Entonces me dirás que me amas?
-Creí que lo que querías era un 'Te quiero'
-Puedes querer a tus amigos, yo quiero amor; pero con que digas que me quieres, mucho de preferencia, estaré contento. Podrías decirme que me amas, eso sería mejor.
-No puedo hacer eso. Si digo lo que quieres, esas palabras me atarán a ti; independientemente de que tú pienses o no igual. No puedo decirlas. No quiero dejar mi futuro en las manos de alguien, otra vez.
-Dijiste que antes te gustaba, ¿por qué quererme es diferente?
-Tan solo lo es, Harry.
-Lo es, porque ahora puedo corresponderte ¿entonces porque no decirlo, para que yo pueda aceptar tus sentimientos apropiadamente, o permitirte aceptar los míos? Yo he dicho 'te quiero' muchas veces. Se lo he dicho a Ron, a Hermione, a Molly, a ...
-Ginevra Weasley-respondió Draco y su mirada se oscureció levemente. Harry se preguntó si estaba celoso, pero maldita sea, solo sintió más tristeza, oculta eficientemente en un susurro suave. Su corazón se apretó levemente y sonrió con dificultad.
-A ti-completó acariciando su rostro, y Draco se dejó tocar, pero no correspondió el gesto.-Pero también he dicho que te amo.
-Lo sé. Y no entiendo cómo se volvió rápidamente en amor.
-No lo hizo, pasó mucho tiempo en volverse amor. Al principio, solo me gustabas.
-¿Así que te gustaba en primer año?
-Si.
Draco bufó.
-¿Entonces, me dirás que al menos te gusto?
-No.
-¿Eras así de cortante con Boot?
-Si, al principio si. Lo era mucho más, si quieres mi sincera opinión-respondió el otro con voz neutra. A Harry casi le cayó una gota de sudor al pensar en el otro chico ¿Sé podía ser peor todavía?
De pronto, se sintió culpable de robarle al novio.
-Terry esperó más seis meses a que lo mirara con algo más que neutralidad. Especialmente porque al principio ni noté que le atraía.
Joder.
-Bien, pero yo no soy Boot. Yo exijo atención-gruñó infantilmente.-No voy a esperar a que notes que me gustas. Simplemente, vendré a ti siempre, y te lo diré.
Draco sonrió levemente divertido.
-Lo sé. Imprudencia gryffindor, en mi opinión. Poniendo sus corazones en las manos de alguien con facilidad, aunque ese alguien no lo cuide como debe.
-¿Qué debo hacer para que las digas? -preguntó-¿Qué tengo que hacer para que creas en mí? Atraes las miradas, a la gente... y yo quiero gritarles y decirle que se alejen, pero no puedo hacerlo-se sentó junto a él- porque no eres mío. No eres mi pareja, no somos nada y yo...-su voz se quebró y abrazó al rubio firmemente. -¿Por qué no? -preguntó sin importarle que los otros hombres estuvieran cerca. Escuchó la respiración pesada de Draco y sintió cómo apretaba los puños-¿por qué solo pareces sufrir a mi lado? Si hubiera sabido que sería así... yo... a Boot... Te hubiera dejado con Boot. Entonces no tendrías esa expresión en el rostro, y no-se interrumpió cuando lo escuchó jadear-no estarías con esa expresión a punto de llorar.
Draco bajó la mirada.
-Quiero darte todo, Draco. Mi cariño, mi protección, mi nombre...
El inefable abrió los ojos sorprendido.
-Tú...
El moreno se sonrojó.
-Yo...realmente pensé que quizá tu y yo, algún día...si todo sale bien y tu quieres, podríamos, no sé, casarnos.
Tomó las manos del rubio entre las suyas y las apretó firmemente.
-Si tú me quisieras, Draco...-empezó, a hablar, pero se interrumpió cuando notó que Draco se había perdido. Pensó que el otro tenía una visión; lo que no sabía, era que el inefable en realidad estaba recordando.-Si me dijeras que me amas, no solo te estarías atándote a mi, también me harías tuyo. Porque yo, sabría que le pertenezco a alguien, y sería la única persona para mí.
Si tan solo me quisieras, yo te haría muy feliz. No tendrías que ocultarme nada...
Eso no es cierto, pensó. Tú le pertenecías a ella, y la dejaste.
-Harry, yo...-comenzó Draco-yo... tú sabes sobre mi don-susurró y Harry asintió.- Aún no me has dicho cómo lo sabes, y no he querido preguntarte pero yo... últimamente...
El slytherin tragó saliva y Harry supo que dejaría salir lo que le preocupaba. Asintió, haciéndole ver que lo escuchaba; y el otro tragó saliva y continuó.
-Potter, el otro día me topé con la comadrejilla. Yo estaba de infiltrado, así que ella no me reconoció. Nos cruzamos, y en algún momento nuestros brazos se rozaron entre toda la multitud. Cuando yo la toqué... Merlín, -exclamó sabiendo que estaba advirtiéndole de otra ventaja que probablemente podría haber utilizado fácilmente en el otro sin que este lo supiera- vi su pasado. Vi su noviazgo, la manera en que la mirabas, como le decías que la amabas y de pronto estabas diciendo frente a todo el mundo que no lo hacías, cancelando una boda que ambos planearon juntos, diciéndole a ella que estabas enamorado de alguien más. Vi su dolor, su rabia. No creo, joder, yo no puedo hacer esto-susurró.-Si un día llegaras y dijeras... Si no lo digo, tú no serás mío. Y no dolerá cuando te vayas.
Porque te irás, parecía gritar.
De pronto, Harry comprendió el dilema de Draco.
Rió aliviado.
El otro hizo una mueca.
-¿Te parece divertido?
-¿Y viste quien era?-preguntó suavemente y ante la expresión del Malfoy, aclaró-La persona de la que estaba enamorado.
-No.
-Eras tú-respondió. -Yo no podía casarme con Ginny, porque te estaba esperando a ti.
-¿Cómo?
Harry lo tomó de la mano y atrajo al otro hacia él.
-¿Tú ves el pasado, no es así?
Draco asintió.
-¿Por qué no parece sorprenderte?
-Creo que es porque siempre logras sorprenderme. No puedo mostrarlo siempre. Ahora, sé que no viste el pasado de Ginny por descuido-exclamó y Draco intentó no demostrar que había sido capturado in fraganti.-Intentaste encontrar algo, y te salió el tiro por la culata. Ahora, si quieres, ve el mío.
-No.
-Draco.
-Tú siempre fuiste reservado con tus amigos sobre tu pasado. Incluso yo, a decenas de distancia lo noté. Inclusive mantuviste a Weasley fuera de él y te ibas a casar con ella.
-Oh, pero yo me casaré contigo algún día-bromeó- y tarde o temprano lo verás. Ahora, busca hasta el fin de mi segundo año.
-No, cuéntamelo.
Harry asintió. Luego le contó acerca como Dumbledore le había borrado la memoria, para que no recordara lo mucho que le gustaba (omitiendo la parte de su encuentro de niños, porque no era tonto y esa advertencia de que él no lo recordaría, y que estaba bien con ello, parecía ser parte de ese final feliz que quería), y cómo Hermione había desbloqueado sus memorias antes de la boda. Habló de cómo le había gustado en sus primeros años y cómo lo había buscado después de recordar aquello, pero él ya se había marchado.
Draco lo escuchó en silencio y asintió despacio, pensando en aquello.
-Así que Dumbledore... ¿por qué?
-Él quería que yo fuera más manipulable, supongo. Probablemente sabía que en algún momento seríamos de bandos distintos.
-Entiendo.
-Genial-expresó golpeando su frente con dos dedos- porque ahora puedes decir que me quieres. Y yo podré decir que también te he querido desde el principio.
Ojos grises parpadearon silenciosamente.
-Si te quedas conmigo jamás serás el Jefe de Aurores que tanto has dicho que quieres ser-advirtió.-Sí hay una cosa de lo que estoy seguro es eso.
-Siempre puedo ser algo más, Draco.
-Eso no fue lo que le dijiste a Weasley el otro día que hablaban por el pasillo. Tú dijiste que lo que más deseabas era llegar a ser el Jefe de Aurores.
-Siempre puedo ser algo más-repitió y lo abrazó.- Estoy seguro que tú lo sabes. ¿Me veo infeliz por ello?
-No, pero podrías estarlo por dentro y yo no lo sabría.
Harry rió.
-Entonces no lo soy, Draco. Si hay algo en lo que soy malo es en engañarte. Tienes ese maldito sentido que te dice... Si sospechas mucho, solo acorrala a Hermione, y ella confesará o te ayudará a averiguar.
-Los Weasley no estarán contentos.
-Eso qué importa. Ron y Hermione están... bueno no están contentos-exclamó al ver la ceja alzada del otro- pero me apoyan. Ellos me ayudaron a encontrarte. Ellos me levantaron día a día cuando solo quise quedarme en casa y rendirme con Boot. Estaré bien. Estaremos bien.
Lo abrazó.
-Lo estaremos, y sé que lo sabes.
Draco asintió.
-Me gustas, me gustas mucho-exclamó con voz quebrada.
-Genial, yo te amo.
