Disclaimer: HP le pertenece a J.K. Rowling
NA. Las historias pueden ir en orden, o ir escaladas en el tiempo.
Capítulo 18
Memorias de una esfera de cristal
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Draco sabía que, si lo deseaba, podía leer las esferas de cristal y las tazas de té. Después de todo, aún recordaba el hecho de que Dumbledore había borrado las memorias de Trelawney cuando al parecer había visto el futuro en medio de un examen de adivinación. Jugando con su taza de té, viendo los restos e intentando encontrarles sentidos, se preguntó qué había visto en aquella ocasión. ¿Qué era...?
Hogwarts lastimada, Severus frente a él y Harry, con un niño. Los primeros dos parecían ser una predicción de la Segunda Guerra Mágica, pero el niño...
¿Había sido Albus o Scorpius? ¿Lily?
¿Había probabilidad de que hubiera sido Sirius? Después de todo, hasta antes de recuperar todas sus memorias, jamás había visto una visión sobre Sirius. No fue hasta que el obliviate de Theo se deshizo, que recordó el hecho de que ya había conocido antes a Albus y sus hijos serían cuatro, no tres.
-¿Draco? ¿Sigues aquí?-la voz de Harry se escuchó fuera del salón y Draco lo observó por unos momentos antes de asentir, interrumpiendo sus pensamientos. No sabía porqué lo recordaba ahora, pero ciertamente podía tener que ver con el té frente a él y el hecho de que Lily había estado jugando con una esfera de cristal anoche intentando adivinar el futuro, tal como lo había hecho una vez su padre. Aunque éste no recordaba su predicción, ni cómo la había hecho. Era la única predicción a la que jamás podría acceder.
-¿Pasa algo?-preguntó Harry, al verlo tan pensativo.
Draco negó y sonrió.
-¿Crees que la profesora de Adivinación esté disponible?-preguntó a su esposo con una leve sonrisa.
-¿Trelawney? Supongo. Me pareció verla en la lechucería, por qué-sonrió- ¿quieres que adivine tu futuro?
Draco sonrió y negó, preguntándose si el obliviate seguía sobre ella. ¿Podría recordar con exactitud lo que Draco dijo que vio? ¿Habría visto también el interior de la esfera de cristal?
-No-rió.- Vamos por Sirius. Muero por volver a casa y darme un buen baño.
Harry asintió y tomó su mano, guiándolo hacia una chimenea.
-¿Crees que nos haya extrañado?-preguntó Harry, bastante nervioso por dejar a Sirius solo cuando podía vigilar a sus otros tres hijos durante todo el día; y Draco sonrió enternecido y divertido al mismo tiempo.
-Me temo que no lo hizo. Ese cachorro que le compramos, todos los dulces, mis padres y los cientos de pasillos por descubrir en Malfoy Manor lo tendrán bastante ocupado por meses. Además, se aburre de estar aquí dentro de una aula todo el día. Ya estará aquí en unos años, dejémosle que los disfrute.
Harry suspiró.
-Al menos puede ver a sus hermanos y a sus padres.
-Hermanos que aunque lo consideran lindo, prefieren pasar el tiempo con sus amigos; y padres que no pueden consentirlo todo el tiempo, porque están leyendo libros o atendiendo a otros niños. La última vez lloró porque le hiciste más caso a Linette Abott, ¿recuerdas? Por mucho que le explicaste que de otra manera ella podría salir volando por los aires, él prefería que lo hiciera a que no miraras su dibujo. Así que cruzó toda la escuela en mi busca para acusarte que no lo estabas cuidando correctamente, y tú sabes que esas fueron sus palabras exactas.
El profesor de DCAO suspiró y asintió, recordando la manera en que había perseguido a su hijo para encontrarlo quejándose con su otro padre. También recordaba la manera en que el rubio había fruncido el ceño al verlo y cómo había alzado a Sirius entre sus brazos, mientras este sonreía triunfante.
-Si, lo recuerdo. McGonagall vino más tarde a preguntar si lo estaba matando o algo, ¿tú eras así con tu padre? Porque me parece que él es el que hace que los Malfoy no me quieran del todo.
Draco rió.
-Papá no te odia, ni está influyendo de alguna manera en Sirius. Solo tiene una necesidad de atención mayor a tus otros hijos al ser el menor.
-Scorpius nunca fue así.
-Scorpius no cuenta. Tú y yo sabemos que fuimos afortunados al tenerlo. Solo mira a Hermione con Hugo, juraría que se pregunta que hizo en su vida para merecer un hijo tan...
-¿Weasley?
-Ron Weasley en cuarto año.
Harry sonrió.
-Le diré eso a Ron.
-Le diré a Hermione que tu lo dijiste. Me creerá a mí.
-Es realmente injusto que mi mejor amiga de la infancia te quiera más a ti. Tú ya tienes una mejor amiga de la infancia.
-A la cual amo con todo mi corazón, pero quien comprende que Hermione es de mucha ayuda cuando te unes con Ron y creen tener la razón.
-A veces la tenemos.
-Y esa es la palabra clave, cariño. A veces. Volviendo a Sirius, en Malfoy Manor es el centro de atención. Y él adora ser el centro de atención, como sabrás. Estará bien. Mis padres también están felices de tenerlo todo el día. Dicen que la mansión se ha vuelto muy solitaria.
-Es porque parece mucho a ti-añadió divertido Harry.-Tienen el mismo carácter.
Draco rodó los ojos.
-Bien, perdiste la oportunidad de unirte a mí a la hora del baño.
-¿Qué? ¡No!
-¡Si! Te iba a invitar luego que él se durmiera, pero ahora irás directo a cocinar y a dormir.
-No, no, señor Malfoy. Usted y yo vamos a aprovechar esta noche, o dejo de llamarme el Hombre que Venció a Lord Voldemort.
Draco rió.
-Nunca te has llamado a ti mismo así.
-Podría hacerlo, para convencerte, Lord Malfoy-exclamó besándolo suavemente antes de tomar su mano y guiarlo a la chimenea más cercana. Apenas la cruzaron, escucharon sus alegres risas cerca de ellos.
-Ven, ven, Dobby-gritaba el pequeño Sirius, a medida que un Bilchón Maltes corría tras él. Parecía realmente divertido tratando que el perro lo alcanzara, tanto, que no notó que sus padres venían hacia él y chocó contra Harry.
-Aquí estás, campeón, ¿te divertiste sin nosotros?
-Si-gritó el niño alegre y Draco le besó la nariz suavemente.-Hola papá, hola papi, ¡quiero ver televisión!
-Vamos a casa, Sirius. Deja que me despida de los abuelos.
-¡Bien! Papá. papá, ¿le diste a Lily mi regalo?-escuchó que le preguntaba a Harry a medida que se iba. A medida que cruzaba los pasillos y se alejaba con sus padres para agradecerles por cuidar a su pequeño remolino todo el día, Draco volvió a pensar en aquella esfera de cristal y se alzó de hombros. Qué mas daba. Probablemente era la predicción de algo que ya había pasado.
