Disclaimer: HP le pertenece a J.K. Rowling

NA. Las historias pueden ir en orden, o ir escaladas en el tiempo.


Capítulo 21

Creador de Dones

.

.

Harry estaba tranquilamente sentado en una pequeña banca en el jardín trasero cuando alguien se sentó a su lado. Ya era mayor, su hijo menor tenía 16 años, la vida había pasado tan rápido, pensó con nostalgia, dolor y a la vez cariño. Era un alivio saber que los magos podían vivir más allá de los cientos de años o Harry entraría en pánico al pensar en que su tiempo con Draco y sus hijos se acabaría pronto.

-Papá-saludo la voz, y Harry sonrió al ver a Sirius sonreírle. Sus ojos grises y cabello negro, de cierta forma lo hacían parecerse a Draco, pero también a su padrino en las fotos de sus padres.

Normal, había dicho Draco alguna vez, después de todo somos familia.

Se acercó a su hijo con un ligero abrazo.

-Hey-saludó-Creí que no te gustaba salir mucho al aire libre, ¿Dónde están tus hermanos?

-Lily está por ahí hablando con su amiga por el teléfono, Scorpius está con papá Draco, haciendo algunas pociones. No tengo ni idea de si Albus siquiera está en casa.

Harry sonrió.

-¿Y bien, por qué vienes a ver a tu viejo padre en el jardín tremendamente aburrido como una vez expresaste?

-Tengo algo que quiero mostrarte-exclamó sentándose a su lado. Luego meció los pies y miró el viejo árbol donde solía pasar tiempo de niño-¿Recuerdas cuanto odiaba solo poder copiar los dones de mis hermanos? Hugo solía molestarme con lo muy poco original que era mi poder-comentó y Harry recordó aquel día en que encontró a un pequeño Sirius de siete años llorando porque no tenía un don propio y especial como sus hermanos.

Solo soy un copión, había llorado. Y entonces Harry lo abrazó y le expresó como era tan poderoso que podía tener tres dones a la vez, en lugar de uno. Le hablo de lo importante que era, cómo lo amaba.

De cómo confiaba en él para usar su don correctamente.

Asintió con un suave sonido.

-Bueno, Hugo no es tu mayor fan.

Sirius rodó los ojos.

-Hugo solo es un envidioso, envidia mi linaje, mucho dinero y poderosa magia. -Harry no tuvo que preguntar quién le había dicho que esa era la razón por la que el hijo menor de Ron no soportaba a Sirius, cuando era bastante claro que Draco y Lucius habían tenido una plática con él-Y soy atractivo, todas las chicas de las que se enamora se enamoran de mí-sonrió de lado.

Harry rodó los ojos y le dio un pequeño golpe a su frente.

-Suenas tanto a tu padre y a tu abuelo. No debería haber dejado que te cuidara tanto.

Sirius solo se alzó de hombros.

-La abuela dice que soy tan descarado como tu padrino. Como sea, por fin pasó.

-¿Qué pasó?-preguntó Harry.

-Dejé de ser un Breaker y me volví un Creador-Harry lo miró orgulloso cuando el otro dejó de ser tan seguro y lo miró con timidez.-Entonces, quería mostrártelo antes que a padre. Es decir, no eres el primero que lo sabe, porque la abuela Cissy se enteró y me ayudó a practicar. Pero solo lo supo antes que tú porque necesitaba a alguien como ella. No porque la quiera más-aclaró y Harry le sonrió.

Oh, su pequeño hijo.

Sería siempre su bebé.

-Bien, veámoslo.

-Mmm, bueno, he estado practicando algunas cosas. Por ejemplo, mira, moveré esa pelota.

-¿Con viento?-preguntó, porque Sirius y Scorpius solían usar sus elementos para mover cosas.

-No, con la mano-aclaró y luego entrecerró mucho los ojos, concentrándose y movió la mano. Y la pelota salió volando.

-Eso es...

-Telequinesis-respondió con una ligera sonrisa su hijo, rascándose levemente la nariz, y con las mejillas levemente coloreadas.- Apenas estoy creando algunos dones. Mira, ahora haré crecer las plantas-exclamó alzando la mano y moviéndola ligeramente y la pequeña tomatera de Harry se extendió hasta ser un pequeño árbol.

-¡Eso es genial, Sirius!

-¿Lo es, verdad? Padre dijo que cuando llegara este momento podría tener cualquier don que pudiera imaginar.

-¿Por cuánto tiempo has podido crear dones?

-Casi un año.

-¡Casi un año! ¿por qué no nos dijiste?

-He estado practicando porque quería hacer algo.

-¿Qué querías hacer?-preguntó imaginándose que su hijo volaría o algo así enseguida.

-Darte un don, si te parece bien.

Oh.

Lo miró con cariño, antes de hablar.

-¿Es porque no tengo ningún don? No tienes que sentirte mal por mí Sirius. Estoy perfectamente bien con ello-respondió Harry y acarició los cabellos de su hijo-Estoy tan orgulloso de ti. Mira lo lejos que has llegado, ahora no solo tienes un don diferente a tus hermanos. Tienes varios.

-Lo sé, y es por eso que creo que debes tener al menos uno. Te lo mereces, papá. Eres la persona que más se lo merece en este mundo. Así que, si pudieras tener un don ¿Cuál sería?-preguntó.

Harry sonrió y lo pensó por un momento.

-Creo que no lo sé. ¿Qué podrías ofrecerme?

Sirius sacó una pequeña libreta de su bolsillo.

-No lo sé. ¿Crear criaturas mágicas? ¿Volar? ¿Ser fuerte? ¿Veloz? ¿Ser invisible? Son los que he practicado y me funcionan muy bien. ¿Cuál es tu deseo más profundo?

Harry lo pensó.

-Me gustaría vivir muchas vidas con Draco. Reencarnar una y otra vez y siempre encontrarlo y enamorarme de él. Si es posible desde pequeño. Siempre he anhelado estar con él desde el principio. Tomar su mano y ser su amigo. No perder tantos años peleando con él.

Sirius titubeó.

-Yo, no sé si puedo hacer eso... Es decir, puedo volver atrás y hacer que tomes su mano, pero entonces nosotros quizá...

Harry rió levemente.

-No espero que hagas nada en especial respecto a ello, Sirius. Conozco la línea de tiempo y lo importante que es no cambiar nada, porque podríamos revivir a Voldemort o algo así. Solo es mi nostalgia hablando, hoy me siento viejo.-Sirius jugueteó con sus manos y Harry se sintió mal por romper la ilusión de su hijo.-¿Sabes? cuando era niño siempre quise ser doctor. Sanar heridas mágicamente. Solía herirme mucho así que me hubiera encantado poder tener ese don.

Sirius se iluminó.

-Puedo hacer eso-gritó y junto sus dos manos. Luego una luz brilló y Sirius rápidamente separó su manos y sacó de su bolsillo una pequeña navaja. Harry no quería pensar en por qué la tendría. Lo ignoró. Lo que no ignoró fue como el otro cortó su propia mano y gimió de dolor.

-¡Sirius!¿Qué haces?

El otro lo ignoró y juntó de nuevo sus manos, pronto, la mano estaba sanada como si nada hubiera pasado.

-Maldita sea, dolió mucho y la sangre manchó mi camiseta nueva.

Harry rodó los ojos.

-La ropa primero, por supuesto.

Sirius lo ignoró y tomó las manos de su padre. La luz brillo de nuevo y sintió un leve cosquilleo.

-¿Qué hiciste?

-Te di un don. Tardé mucho en averiguar cómo podía hacerlo y hacer que sea permanente. Al principio solo podía hacer que durara minutos u horas. Pero hasta ahora la abuela no me ha dicho que haya perdido el toque.

-Por eso necesitabas a tu abuela, alguien sin un don con quien practicar. No puedo creer que se dejara usar de conejillo de indias.

-Tal vez la miré mucho con grandes ojos grises, y negaré que le supliqué repetidamente.

Harry rió.

-¿Tu abuelo lo sabe?

-Eventualmente se dará cuenta que la abuela ahora puede mantener vivas y hermosas sus rosas por su propia cuenta, con solo agitar la mano.

-Oh Merlín.

-Bien, probémoslo.

-¿Qué?-preguntó Harry, casi en shock cuando su hijo repitió la acción anterior.

-Papá, date prisa.

-¿Qué hago?

-Pues cuando lo creé solo pensé en que pensaras en sanar.

Pensar en sanar.

-¿Así?-preguntó y una suave luz envolvió la herida y la sanó.

-Listo. Perfecto, ¿no?

Harry miró incrédulo sus manos.

-Tengo que contarle a Draco-susurró y Sirius sonrió y asintió.

-Bien, vamos, vamos-lo apuró y lo empujó adentro. Estaban a punto de tocar la puerta del laboratorio de Draco, cuando Sirius miró a su padre y exclamó.

-Sobre tu deseo, lo volveré real-prometió.-Encontraré una forma.

-Estoy seguro que sí, Sirius- respondió Harry y escuchó la voz de su esposo recibiéndolos y preguntando qué pasaba, antes de que Sirius empezara a contarle su nuevo don y el de Harry.

Después de todo, si alguien podía crear un futuro a la gana de alguien, era un creador.