Disclaimer: HP le pertenece a J.K. Rowling
NA. Las historias pueden ir en orden, o ir escaladas en el tiempo.
Capítulo 26
Theodore
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Harry visitó a Theodore Nott dos días después de que Albus y él atravesaran el tiempo, y los llevara hasta los días de guerra.
Theo, por supuesto, estaba sorprendido.
-¿Draco vendrá después?-preguntó mirando en los alrededores, como si esperara que Draco cruzara la chimenea tras su esposo, pero Harry negó.
-Él está tomando una siesta. Este embarazo lo pone muy somnoliento. ¿Puedo pasar?
El slytherin lo miró con sospecha, pero asintió. Lo pasó a la sala de estar y le sirvió un poco de té.
-Entonces...-empezó-¿por qué estarías aquí sin Draco? ¿Está bien? ¿Necesitan algo para el bebé?
-Quería agradecerte-exclamó Harry, dejando su taza de té.-Por todo.
Los ojos verdes, de un color más claro que los suyos lo miraron sorprendidos. Especialmente porque, por primera vez en muchos años, no tenían esa cautela que siempre brillaban en ellos.
-¿Qué quieres agradecer?-preguntó con suavidad.
-Estuve en el pasado.
El entendimiento pasó por los ojos de Theo y asintió despacio.
-El día de los patronus-aceptó con facilidad. -Supuse que sería pronto. Draco y yo lo sabíamos, le dije que estarías ahí, y bien. Él lo sabía también. Que su yo pasado te protegería.
-Tú sabías de Albus, de Scorpius, de Lily. Sabías que estaríamos juntos. Te pedí que lo protegieras y borraras su memoria y lo hiciste. No pensé en ello antes, porque no lo sabía. Draco nunca me dijo... cuando se recuperó de esos obliviates.
Theo asintió.
-Él vino a agradecer también-pronunció, casi en un suspiro.- Por la ayuda, a pesar de que no quería darla.
-Gracias de nuevo. No tengo como agradecerte.
Theodore sonrió con suavidad. Miró a Harry y entendió porque los celos ya no brillaban en sus ojos. Tenía que admitir que dejar a Draco atrás fue duro, difícil, y por años se sintió bien mirar el brillo loco en los ojos de Potter, cuando se sentía amenazado por la sola presencia de Theo. Fue como justicia divina, una devolución del sentimiento amargo que él había sentido por años, sintiendo que trabajaba duro por nada.
Pero había crecido, había visto a los niños que Draco vio desde el principio, vio el tipo de amor que él y Potter se tenían, y no podía culparlo por dejarlo atrás. Maduró, y vio en retrospectiva el sufrimiento de Draco, y no se sintió bien por haberle reclamado lo que no podía dar.
-Está bien. Iba a cuidarlo incluso si no lo pidieras. Es mi amigo-respondió.
-Lamento mucho que te hayamos herido, lo que dije aquel día. Sé que te lastime.
-Como dije, está bien. Tenías razón. Hacerlo sentir culpable por mis sentimientos no cambiaría nada. Él había visto el futuro y deseaba tenerlo más que nada. Me apreciaba, y yo a él. Pero el aprecio no es amor, no es suficiente.
-Tú también tenías razón. Él no era mi Draco. Era el de ustedes. Fue egoísta de mi parte querer acapararlo. Es solo, él estaba ahí, tan joven... y suelo sentir que perdí tanto tiempo antes de amarlo. Que lo hice sufrir.
Theodore asintió.
-Él está bien. Él sabía que podían pasar muchas cosas, que podría perder personas si se acercaba a ti. Él también escogió a su manera.
Harry asintió.
-¿Padre?
El hijo de Daphne y Theo se asomó por la puerta, y Harry le sonrió.
-Hola.
-Oh, tío Harry. ¿Ha venido Scorpius?
-Me temo que no. Solo he venido a ver rápidamente a tu papá-respondió y se puso de pie.-Es todo lo que quería decir, Theo. Gracias de verdad.
Extendiendo la mano, Harry miró a Theo asentir y tomarla.
-De nada-respondió. -Cuídate mucho.
-Por supuesto-respondió Harry con una sonrisa, y cruzó la chimenea de vuelta a casa. Draco seguía dormido, así que Harry besó su frente y se dirigió a la cocina.
En el hogar de los Nott, Theo pensaba en la conversación anterior. En como los años habían pasado, en cómo se había aferrado, y en cómo lo dejó ir y encontró a Daphne. Pensó en su hijo y en Scorpius. Eran tan parecidos a ellos...
Quizá lo suyo y lo de Draco no se había dado, simplemente porque era el destino de ambos niños que se conocieran.
