Disclaimer: HP le pertenece a J.K. Rowling
NA. Las historias pueden ir en orden, o ir escaladas en el tiempo.
Capítulo 27
Cho Chang
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La primera vez que Harry y Draco tuvieron un problema relacionado con Cho Chang fue apenas unos meses de casados.
Harry se consideraba un buen esposo. Realmente creía que lo era. Era atento, considerado, amable... Tenía defectos, por supuesto. Era temperamental, celoso, posesivo, pero aún así Draco lo amaba.
Decía que lo amaba.
¿Entonces por qué carajos tenía guardada una carta de amor de Cho Chang en su cajonera de ropa?
Harry la había encontrado por casualidad, no había estado espiando en la ropa de Draco. Oh dios, no. Él estaba acomodando la ropa seca de ambos en los armarios cuando la encontró. Pero al encontrarla, no pudo evitar notar que Draco era un inefable, y Chang también, y recientemente ambos fueron considerados para formar equipo en una misión que se llevó a Draco por una semana entera.
Una semana con ella.
Y ayer no llegó a dormir, porque, según envió en una lechuza, tenían que terminar el trabajo. No llegó siquiera a saludar a Harry en persona. Y Harry lo entendía, él era un auror. A veces se iba por meses incluso.
Era solo... que estaba con la mujer que era tan importante que él aun guardaba su carta de amor. Y no en una caja, si no en sus pertenencias diarias.
Sin poder soportar la ira y los celos en su interior, se puso su túnica de auror y se preparó para salir.
Él va a verme, ocupado o no, se prometió.
Cuando por fin lo encontró, él estaba caminando por los pasillos del Ministerio. Solo, lo cual era mucho mejor a la escena creada en su mente, donde Draco y ella podrían estar besándose. Eso no disminuyó su enojo. En todo caso, lo hizo más determinado a recibir una explicación. Draco no lo había notado, o lo estaba ignorando, así que Harry enrojeció y se apresuró a llegar con él.
-¡Malfoy!
Su grito hizo saltar a Draco, quien volteó y lo miró sorprendido.
-Harry-exclamó y luego sonrió con suavidad, antes de mirarlo y tragar saliva al notar que estaba enojado. -¿Estás...
-¿Quieres explicarme esto?-interrumpió Harry y Draco examinó el papel en su mano. Era una carta de amor dirigida hacia él de Cho Chang. Intentó tomarla pero el moreno la retiró bruscamente. Y Draco quiso golpearse la cabeza. Esa tonta carta. Tenía toda la intención de deshacerse de ella al notar que los elfos la empacaron entre sus cosas al mudarse con Harry, pero entonces Harry apareció y lo tomó por sorpresa, y lo único que se le ocurrió a Draco fue meterla entre su ropa, porque conocía a Harry, y Harry preguntaría la historia, y Draco tendría que hablar de esos vergonzosos días. Y luego simplemente la olvidó.
Maldita sea.
-Es una carta de amor- dijo
-Sé que es una carta de amor - replicó el otro - lo que quiero saber por qué te la envió. La fecha es de cuando estábamos en sexto y entonces tú salías con Nott ¿no es así? ¿Por qué dice que no puede pensar en nada más que tus besos? ¿Ella fue una de...
Las palabras de Harry se guardaron solas cuando vio la expresión de Draco.
-¿Podemos hablar en mi oficina, por favor?
-De acuerdo-respondió Harry, sin decir nada cuando Draco lo guió por los pasillos. Estaban a punto de entrar a la oficina de Draco cuando una voz femenina se escuchó.
-¡Draco!¡Draco! Fue aprobada, por fin podemos ir a casa. ¿Tienes algún plan para...
Sus palabras se silenciaron cuando miró a Harry.
-Tengo planes, si. Iré a casa, con mi esposo. Sé que se conocen. Harry, Cho.
Cho sonrió incómoda.
-Hola Harry.
-Hola Chang.
-Solías llamarme por mi nombre antes-exclamó la otra con una leve sonrisa, intentando ser amable.
Harry frunció el ceño.
Por supuesto, cuando me gustabas, pensó. No cuando intentas robarte a mi esposo.
Draco, con un suspiro, tomó la mano de Harry, insistiendo en su entrada.
-Vamos, Harry. Nos vemos mañana, Cho.
-Hasta luego, Draco-exclamó dulcemente ella.
-Siéntate, Harry- le ofreció Draco.-Solo arreglaré un poco de papeleo e iré a casa.
-Creí que ibas a explicarme.
-Iba a botar esa hoja, para que sepas.
-Pero no lo hiciste, la escondiste entre tu ropa.
-Los elfos la empacaron entre las cosas que lleve a casa. Cuando me di cuenta iba a botarla, pero entraste a la habitación y la escondí y luego simplemente lo olvidé.
-¿Por qué ibas a esconderla de mí?
-Me daba vergüenza. Me da vergüenza.
-¿Vergüenza?
Draco suspiró.
-Estoy cansado, Harry, no he dormido bien en toda una maldita semana así que no lo haré muy largo. Tienes razón y no al decir que salía con Theo en ese entonces. Parecía que si, que le ponía los cuernos, pero Theo sabía lo que hacía. No diré que le gustaba, pero él lo sabía. Incluso creo haber rogado su permiso-rió amargamente. -Theo tenía condiciones ¿sabes? No podía intentar matarme, no podía usar pociones adictivas. Así que usé el sexo. El sexo fue una gran manera de sacar frustraciones y caer en cama en las noches que no podía dormir. Y sé que piensas que estoy haciendo lo mismo contigo, engañándote con ella, pero tu frente sigue teniendo únicamente una cicatriz. La lleve a la torre unas cuantas veces. Era un poco enfermo, llevar a la chica que sabía que le gustaba al chico que te gustaba pero ella y yo estabamos enojados contigo por salir con Ginevra. O algo así, y ninguno de los dos buscaba algo serio. Ella aun seguía sin superar a Cedric. Cuando la carta llegó, la leí, pero había cosas más importantes que la carta. Ni siquiera sabía que la conservaba.
-¿Y por qué los elfos te la enviarían?
-Supongo que estaba en mi habitación. La orden fue empacar todo lo que había ahí.
-Draco.
-Escucha, Harry. Estoy exhausto, así que terminaré lo que hay aquí, iré a casa, tomaré una ducha y comeré algo. Luego iré a dormir. Puedes unirte a mí mientras lo hago, pero no voy a discutir este tema. No ahora. No te dije sobre Cho porque tu y yo no hablamos del pasado. No de las personas que salimos. Con las que yo salí. Sabes que mi vida era complicada, y tal vez tu hubieras sido mejor en mi situación, pero es lo que hice. E hice mal en guardarla, lo acepto. Tal vez solo me hacía sentir bien que alguien me amaba. Alguien del lado correcto de la guerra. Tal vez me regodeaba de lograr el amor que tu no pudiste obtener-la mirada sorprendida de Harry lo hizo tragar saliva culpable- No recuerdo porque la guardé con exactitud, pero sabía que si descubrías que trabajo con Cho, que tuve una relación con ella te torturarías, y yo no iba a poder defenderme muy bien porque sin importar lo que digas porque lo que menos quiero es herirte. Sé que vives con celos constantes por mi culpa, que tienes inseguridades que yo provoqué, pero mi pasado está ahí, y jamás se irá, y siempre estará torturándome. No necesito que tú lo hagas. Los únicos que sabemos de esas noches somos nosotros tres. Puedes ir y borrarle la memoria, puedes borrarmela a mí si quieres. Solo deja de mirarme de esa forma. Como si creyeras que yo, en verdad, te engañaría. Porque no lo hago, Harry. No puedo hacerlo. Te amo demasiado para siquiera pensar en perderte por sexo.
Los ojos grises se veían terriblemente tristes.
-Draco... -exclamó culpable Harry intentando avanzar y tocarlo. Draco no lo rechazó pero suspiró.
-No dejaré de trabajar aquí, Harry. No por un tiempo. Y no tengo un giratiempos para evitar lo que hice. Si no puedes superar esto, si esta relación te supera, tal vez deberías irte.
-¿Irme?
-O yo. No lo sé. No puedo ni pensar. Necesito dormir ¿De acuerdo?
-Si-respondió casi en un susurro Harry, y ambos se dirigieron a casa. Draco comió y se acostó, y Harry lo abrazó, pensativo. A la mañana siguiente desayunaron en silencio, hasta que Draco alzó la mirada.
-¿Pensarás en lo de ayer?
-¿Qué parte?
-En si quieres el divorcio.
-No quiero el divorcio, Draco. Te amo.
Una leve sonrisa apareció en los labios del rubio.
-Sé que es pasado, lo sé. Pero estás con ella todos los días, ¿qué pasa si te enamoras de ella?
-No lo haré. Además, como dijiste, era una carta de sexto año. Probablemente ella ya lo ha superado.
Harry dudó de ello.
-¿Realmente puedo obliviarla?
-Adelante, si puedes hacerlo.
-¿Puedo obliviarte?
Draco asintió. Cerró los ojos, como si esperara que Harry alzara la varita y le borrara la memoria.
-No lo haré, Draco. Solo saber que me dejarías hacerlo es suficiente. Lamento haberte lastimado, prometo no volver a hacerlo. No respecto al tema de... ya sabes.
-Sabía que te avergonzaría, eventualmente.
-Creo que le doy mucho más peso del que debería, y no debería hacerlo. No cuando sé que tú me amas.
Draco asintió, se puso de pie y abrazó a un sentado Harry.
-Realmente te amo.
Harry lo abrazó con fuerza.
-Confío, confiaré en ti.
-Gracias.
-Pero le borraré el recuerdo, Draco.
Draco rió.
-Está bien.
