Bebía una taza de café mientras leía el expediente de Rick, me preguntaba como era que había terminado en la cárcel, observé las fotografías y tuve un breve recuerdo.

Caminaba por la calle, me dirigía a la biblioteca pública, necesitaba un par de libros, antes de subir la escalinata frente al edificio la vi pasar, habían pasado ya unos cinco meses desde que Rick se había ido, aquella pelirroja de la fiesta apareció por la calle y subió la misma escalinata en dirección a la biblioteca, me apresuré para intentar alcanzarla, me pare a unos metros detrás de ella y luego continúe cuando ella caminó por uno de los pasillos, el lugar al que se dirigía estaba en penumbras y en completo silencio.

La observé unos segundos antes de atreverme acercarme, suspiré tomando valor y caminé hacia ella.

-hola.- me miró.- me recuerdas?

-su gesto era serio.- Kate.- dijo a manera de afirmación.

-solo… quería…quiero saber, si… lo has visto?

-Niña… él se fue y no va a volver, deberías olvidarte de él.- intentó caminar.

-tomé su brazo.- se fue?, a donde?, por que no me dijo nada, merezco saber que ocurre.-el tono de mi voz iba en aumento.

-Kate, cariño, Rick es un hombre libre de hacer lo que quiera, no quiere vivir con ataduras, era el momento de irse y lo hizo, deberías continuar con tu vida, eres muy joven ya encontrarás a alguien.

Aquella mujer se dirigió a la salida y nunca más volví a verla, sus palabras rondaron mi cabeza durante mucho tiempo, "un hombre libre, sin ataduras", mi corazón aun se acelera cuando repito esas palabras.

Había una historia detrás de su partida, lo sabía, pero no estaba segura de querer escucharla, ahora siete años después, ese hombre libre vivía atado, mi curiosidad era mayor, era una necesidad saber que había pasado con él.

Según su expediente, Rick llevaba en prisión casi seis años, me pregunté entonces cuál sería el motivo real, si aquella noche al despedirse, él ya sabía su destino, y si así fue, por que no simplemente lo dijo, nunca habría una mejor manera de hacerlo pero si existía la correcta, Rick pudo simplemente haberme dicho que tenía problemas y yo hubiese tomado una decisión entonces, ahora me parecía ridículo que él quisiera protegerme o protegerse al irse así tan de repente.

Suspiré un tanto agobiada, verle allí sentado me hizo revivir muchos momentos juntos, aquella llama ahora era una pequeña flama, una que no quería apagarse , me atormentaba, la sensación de lo inconcluso me carcomía.

-vendrás mañana?.- preguntó Esposito

-Si, mañana… a que hora?

- a las nueve.

-bien, mañana entonces.- tome mis cosas y caminé a la salida.

-Beckett.- dijo antes de que saliera.

-si?

-estas bien?

-por que no lo estaría?.- dije sonriente.

-no lo sé, estas distraída, siento que hay algo que no me has dicho y se relaciona con este tipo.

-Hablaremos de eso después.

Salí de inmediato, aunque mi amistad con Javier era buena, también era reciente, nadie en la oficina sabía de Rick porque hasta ahora no había existido un Rick, él era parte de mi pasado, sabía que en algún momento tendría que decírselo, él tendría que saber que Rick seguía allí y que aunque no lo quisiera afectaría este trabajo de una manera u otra.

Sequé mi cabello, me serví una taza de café, me senté en el sillón y coloque la carpeta sobre la mesita, la abrí lentamente, miré la fotografía, él ciertamente se veía diferente, su cabello as largo, su rostro serio, sin aquella sonrisa con la que siempre le había recordado, suspiré antes de comenzar a leer, Rick estaba preso por un crimen que según él no había cometido, una joven mujer fue golpeada, violada y abandonada en un edificio abandonado, aunque no murió en el lugar, pasó tres días internada en un hospital antes de caer en un estado de coma y del cual no tenía esperanzas de despertar, el fiscal había buscado que el castigo de Rick fuese mayor pero la chica no murió y eso de alguna manera le ayudó.

Según el informe, Rick y la chica se conocieron unos meses antes, mientras Rick investigaba la desaparición de la que alguna vez me habló, según el informe habían salido juntos un par de veces, casi al mismo tiempo que nos habíamos conocido, tuve que hacer una pausa, me sentí decepcionada, supe entonces que no fui la única con la que tuvo una relación, al parecer salía con más mujeres, yo solo había sido una más, de nuevo vinieron a mi las palabras de la pelirroja, "un hombre libre, sin ataduras"; pase mis manos por mi cara, suspiré con tristeza, me enamoré de un mentiroso, de un hombre que solo me utilizó.

Me tomó varios minutos volver a la lectura de aquel archivo, sequé mis lágrimas y continúe, según las notas tomadas, Rick y la joven habían salido un par de meses y luego ella se fue debido a su trabajo, la causa por la que volvio se desconoce, ella no tenía una familia, vivía sola, tenía un perro como única compañía, trabajaba en una empresa de paquetería y solía viajar con frecuencia, los pocos amigos que tenia la calificaban como una mujer responsable, trabajadora, alegre, siempre dispuesta a ayudar, sin embargo algunos de ellos desconocían su relación con Rick y algunos otros solo le habían visto una vez acompañándola.

Luego de hacer las investigaciones correspondientes dieron con él y al ser el último que estuvo con ella se convirtió en el principal y al final único sospechoso, luego de su juicio y sentencia Rick había apelado pero le fue negada una audiencia, ahora, de nuevo lo intentaba con la esperanza de que alguien tomara su caso y le sacara de la cárcel, su argumento era que él no había cometido el crimen y que el verdadero responsable estaba libre.

Rick aseguraba que ellos no sostenían una relación y que si habían salido algunas veces fue solo para obtener información para el caso que estaba investigando.

Algo que me pareció curioso, es que en ningún momento mi nombre fue mencionado, mientras leía tuve la sensación de que eso sucedería , sin embargo no fue así, incluso me sorprendió que al leer una parte de la transcripción Rick negó tener alguna relación con otra persona.

Suspiré frustrada, que era lo que escondía y porque si pudo haberme usado para salvarse, no lo hizo, me sentí desconcertada, decidí entonces hacer otra entrevista con la esperanza de que Rick hablara conmigo, la primera no había dado frutos, no los que yo deseaba, él aún guardaba un secreto, uno que quizá no podía o no quería decirme, a mi eso me parecía ridículo, sin embargo tenía que respetar su decisión de guardar silencio.

Un par de días después me presente en la prisión, solicité una reunión con él, me senté en aquella fría sala y esperé que le trajeran, Rick caminaba con la cabeza baja, pero su caminar era firme, su rostro serio y su semblante tranquilo, cada vez que le veía me preguntaba como era que yo aun sentía mariposas en el estomago peor a él no parecía importarle nada.

-Kate.

-mi nombre es Katherine Beckett, no lo olvides.

-perdón… señorita Beckett.

-hay muchos vacíos en tu historia.- dije con rapidez queriendo apurar los pasos.- como planeas salir de aquí si omites información o dices mentiras.

-no he mentido.- dijo con rapidez.

-no, claro, tal vez no debimos tomar tu caso, seis años en prisión no te han hecho cambiar de opinión, que esperas realmente de nosotros, no hacemos milagros, no vamos a levantar un dedo y tu quedaras libre.

-no sabía en quién confiar, pero… estas aquí, puedo confiar en ti.

-lo creeré cuando me digas la verdad.

-he dicho la verdad yo no lo hice.

-toda la evidencia te señala a ti, dime que debo buscar para saber que dices la verdad.

-leíste todo el informe?

-si.

-la noche que sucedió todo, no la vi.

-allí dice que estuvieron juntos, dice que… tenían sexo con regularidad.

-Kate, yo no te engañé, no lo habría hecho nunca, yo no salía con ella, nunca tuve sexo con ella, mi relación con ella fue solo por trabajo y si nos vimos varias veces fue por que necesite de varias entrevistas.

-Porqué?

-ella tenía miedo.

-miedo de qué?

-mientras investigaba, me dijo que la última noche que vio a la chica que desapareció, en realidad iban por ella, si miras las fotografías te darás cuenta de que son muy parecidas, las confundieron, miriam, no fue a su casa, paso la noche en casa de sus padres, la mañana siguiente supo que había desaparecido y una semana después recibió un mensaje, una amenaza, tuvo miedo y no quiso habar de eso me costó mucho que hablara y lo único que conseguí fue que casi la mataran.

-le miré fijamente.- no dice nada de eso en el expediente.

-no lo pusieron allí, estoy seguro de que alguien omitió todo eso, se los dije todas las veces que me interrogaron, pero nadie pareció escuchar.

-en el expediente dice que salías con más chicas, pero no hablaste de mi.

-solo quise protegerte una de ellas casi murió y la otra desapareció, me culparon de algo que no hice, no iba a hacer que por mi culpa algo malo te pasara.

-como se que me dices la verdad.

-supe que había un video, pero no se que contenía, nunca me lo mostraron, uno de los detectives dijo que esa era la evidencia que me mostraba como el responsable, debes encontrarla.

-no soy policía, soy investigadora de la fiscalia.

-lo sé, solo tu puedes ayudarme, estoy seguro.

-por que el video no aparece en la evidencia?

-no lo sé, eso tienes que averiguarlo tu, yo, como puedes ver estoy encerrado.

-Lo intentare pero no te prometo nada, solo haré mi trabajo.

-Kate no estoy mintiendo lo juro.

Salí de la sala, dispuesta a resolver aquella incognita, pero aún tenía muchas preguntas que quería que él respondiera, aun creía que él me debía una mejor explicación de lo que había sucedido, pero para eso debía esperar un poco más, primero tenia que comprobar que lo que él me decía era realmente la verdad y no una serie de mentiras para evadir su realidad.