Capítulo 2.

CRUZANDO LA FRONTERA.

TIERRA.

UNION TAU'RI.

NEW YORK.

Con el pasar de los días y después de lo que parecían cientos de reuniones, el Departamento de Asuntos Exteriores Tau'ri había terminado el paquete de primer contacto que sería entregado a los representantes de Las Colonias de Kobol.

El Dr. Woolsey en su papel de Director General finalmente podría darse unos minutos para descansar y relajarse un poco; la tormenta que se acercaba en el horizonte sería una dura prueba para sus habilidades diplomáticas, posiblemente también para su autocontrol y paciencia. Las negociaciones con el gobierno colonial no serían fáciles, en un primer momento había maldecido ese encuentro y tenía buenas razones para hacerlo.

Los datos proporcionados por Meriva eran sin duda interesantes, pero también habían encendido algunas alarmas en los servicios de inteligencia Tau'ri. Los especialistas de la Tierra encontraron algunos datos interesantes mientras revisaban los Textos Sagrados Coloniales, buena parte de ellos podrían ser refutados rápidamente, sin embargo sabían que los religiosos de línea dura estarían llamando a la unificación casi de inmediato, peor aún, era casi seguro que sería una exigencia a modo de poder demostrar que los textos eran ciertos al 100% con base en que la Tierra no era un mito como muchos decían.

Lo principal que los Tau'ri tendrían a su favor era sin duda alguna, el tiempo.

4000 años, entre el éxodo de la 13ª colonia y el éxodo de Kobol, no eran nada comparados con los 10000 años conocidos de historia humana en la Tierra. Además de ellos, el hecho de tener a Zeus y otros dioses griegos casi de inmediato levantaron la sospecha de que los Goa'uld tenían algo que ver en la historia de las 12 Colonias, si eso fuera verdad, todos habían estado de acuerdo en que no sería buena idea que los colonos fueran informados.

Fuera del tema religioso, el tema económico también había tomado mucha importancia y para ese momento varios representantes en el IOA, estaban literalmente pronosticado cuales serían las ganancias de un tratado comercial con una de las poblaciones humanas más grandes de la Vía Láctea.

Uno de los principales punto de interés era la construcción de naves y equipos militares.

Por varias cláusulas dentro del Acuerdo de Unificación Tau'ri, casi ningún tipo de equipo militar estaba disponible para la venta al mercado galáctico; muchos trataban de buscar algún tipo de puerta trasera, pero hasta ahora cualquier tipo de venta había sido bloqueada, la única excepción sería Langara a causa del Tratado Woolsey. Después del Incidente Destiny, aquel tratado sería la razón por la cual Langara no rompiera relaciones con la Tierra y que la Tierra se viera obligada a proteger a Langara en caso de un ataque de la Alianza Lucian o cualquier otra fuerza, aquello incluía el apoyo en el desarrollo de equipos de defensa y naves, muchas de ellas equipadas con sistemas Tau'ri.

Incluso dos escuadrones de 302 habían sido entregados a Langara a modo de préstamo, con fines de entrenamiento y para familiarizar a los pilotos de aquel planeta en el combate espacial y en el uso de los modernos equipos que usarían una vez los cazas y bombarderos de autóctonos del planeta fueran construidos.

Tiempo después Meriva vendería varias naves a la recién nacida Naval Langara, Alter Daedalus y una variante de sus Cruceros ligeros Carter equipados con equipos del planeta serían integrados dándoles más autonomía en su operaciones en espera de la entrada en servicio de sus primeros cruceros y destructores.

En tan solo un par de años y gracias a la ayuda Tau'ri y merivian, la flota de Langara había crecido hasta ser una fuerza de respeto en aquel sector de la galaxia, para bien o para mal, estaba cerca de las colonias.

Muy dentro de sí, Richard tenía miedo que en algún punto, Langara, al verse finalmente capaz de su propia defensa dejará de lado su alianza con los Tau'ri y muy posiblemente quisiera cobrar por la casi destrucción de su mundo. Sabía que aquello era una posibilidad y que tendría que estar preparado para enfrentarla si eso llegase a ocurrir, en parte, la experiencia que había adquirido con el pasar de los años seguramente le sería útil, por lo menos eso esperaba.

"¿Dr. Woolsey?", Aquel llamado por el intercomunicador hizo regresar a Richard de golpe.

"Dime Clara".

"Doctor, el Representante Kinsey está aquí señor, solicita verlo de inmediato".

"Hazlo pasar Clara, gracias", Richard suspiro, "esto será interesante".

"Dr. Woolsey".

"Representante Kinsey, ¿A qué debo su visita?", Woolsey no toleraba a Kinsey y sabía que el sentimiento era mutuo, pero intentaba ser lo más cordial posible.

"Sé que saldrá la delegación Tau'ri a la reunión del Imperio Meriva con estas 12 Colonias de Kobol, ¿Por qué no fui informado y sobre todo invitado?.

"Representante Kinsey, no es necesario que se le reporte a usted de cada cosa que el Departamento de Asuntos Exteriores hace, estoy seguro que sería abrumador recibir toda aquella información y no fue llamado, por algo muy sencillo, el Representante Attah será el encargado de participar en la reunión".

"Attah no tiene la experiencia necesaria para una reunión de esta envergadura", Kinsey estaba dejando que su temperamento ganará.

Morathi Attah, de padre keniano y madre congoleña, había pasado buena parte de su infancia en medio del polvo y barro de un pequeño pueblo al norte del Congo; su infancia había sido dura, pero su adolescencia sería peor al ser reclutado por una milicia en contraria al gobierno que operaba en la zona, aquellos años endurecerían al hombre, aunque lo harían de una manera diferente a lo que uno esperaría de un ex niño soldado.

Un par de los soldados veteranos de la milicia, hablaban varios idiomas y enseñaron a Morathi, francés, inglés y alemán, además de enseñarlo a escribir y a leer. A la edad de 15 años ya manejaba los tres idiomas con fluidez, aquello daría frutos un par de años después cuando una misión de las Naciones Unidas llegará a la zona y fuera elegido como intérprete, aquello le abriría puertas en el futuro y poco a poco escalaría hasta el puesto que ocupaba en el Departamento de Asuntos Exteriores Tau'ri.

Relaciones diplomáticas con otros mundos, ¿quién lo hubiera pensado?. Un logro monumental para un hombre cuyos juguetes no eran más que tierra y pedazos de madera.

Para el Dr. Woolsey, aquel comentario sobre la falta de experiencia no era más que un insulto: lidiar con guerrillas, milicianos listos a disparar sin cruzar palabra, estar justo en el medio de dos grupos deseando simplemente matarse entre sí, si eso no era tener experiencia como diplomático, entonces, ¿que lo era?.

"Representante Kinsey, dejemos algo claro", Richard entrelazaba sus dedos mientras su mirada caía en los ojos de Alexander como un martillo justo al caer sobre un clavo, "la situación amerita una persona con el conocimiento y la costumbre de implementar un diálogo entre dos partes en una situación peligrosa. Aunque se trate simplemente de una disculpa y el acuerdo de un pago como parte de esa disculpa, esto fácilmente puede convertirse en un incidente mayor".

"Si cree que puede en un momento, pararse frente al Primado Marek y ¡convencerlo de algo!, adelante, puede ir como el representante, simplemente le recordaré que Marek tiene gusto por el fuego".

Woolsey saboreo el momento cuando el sudor comenzaba a correr por el rostro de Kinsey, su padre había sido un político puro en su forma de hacer y decir las cosas, a su hijo le faltaba esa madurez, muchos lo sabían, pero aquel joven parecía no conocer sus propias debilidades.

"Espero que el Attah, tenga éxito en su asignación y nos abra nuevas puertas, por favor hágaselo saber".

"Lo haré".

Acto seguido Kinsey salía de la oficina de Woolsey, segundos después Clara llamaba por el intercomunicador informando que le llevaría una copa de vino en un par de minutos, el Dr. Woolsey no tuvo ninguna objeción.

IMPERIO MERIVA

ANCLAJE KOTALA

NAVE INSIGNIA "LAS NOCHES".

Con los últimos preparativos listos, la tripulación de Las Noches se preparaba para salir con rumbo a su cita agendada con los representantes de las colonias, simplemente esperaban que sus escoltada y un grupo de remolcadores desacoplaran del anclaje y tomará posición.

A la mitad del puente de mando, el Primado Marek esperaba que el Coronel Gi Ma dirá la orden de salida para que los operadores desacoplaran los cables umbilicales y la nave pudiera comenzar su viaje. La misma nave que había sido la razón de que la Tierra empezará con la construcción de naves más grandes y con más armamento, los Tau'ri no podían quedarse atrás en aquel campo y fuertes inversiones se habían hecho para crear un contrapeso a la Marina Merivian.

"Señor, ¿gustaría una copa de vino mientras esperamos?".

"Gracias Ramus, pero creo sería mejor un poco de café", el primado levantaría la mirada a su mayordomo con una sonrisa.

"Recuerda que la paciencia es una virtud cariño, Ramus se dio cuenta de cómo poco a poco te alterabas", Ramus, así como varios operadores a bordo del puente hicieron una reverencia a la Zaarina Aradia mientras entraba por la compuerta del puente, "¡fuiste tú quien decidió venir!".

"Un simple gesto de amistad por nuestra pequeña invasión", Marek sonrió mientras su esposa ocupaba el espacio a su lado, de inmediato noto aquel vestido corto y escotado que usaba. "¿¡No pensarás usar eso en la reunión!?, ¿cierto?".

"Tranquilo cariño, traje un vestido formal para la ocasión, este solo lo usaré durante el viaje".

Con una actitud coqueta la Zaarina miro de manera juguetona a su esposo, mientras tomaba una pose que revelaba un poco más de piel de la necesaria, varios operadores en las estaciones cercanas bajaron la mirada o giraron la cabeza, en parte por respeto en parte por miedo al Primado.

"Señora mía, creo que sería buena idea no avergonzar al Primado Marek frente a la tripulación", Ramus tenía una mirada despreocupada y una sonrisa en sus labios mientras miraba a los ojos de su señora, "estoy seguro que la tripulación también agradecerá no tener una distracción de tal magnitud mientras operan una de las naves más poderosas de la armada".

"Ramus siempre quieres evitar que me divierta,... yo tomaré un poco de té".

Mientras se acomodaba en el asiento, Aradia tomó la mano de su esposo y Ramus preparaba las bebidas solicitadas. Cada primer contacto era lo mismo, no importaba la situación, Marek asistiría fuera necesario o no, algo que había aprendido de su suegro; "siempre al frente", aquellas palabras del viejo zurian rebotaban en su cabeza en cada ocasión que una situación similar ocurría, aquel viejo zorro había sido un maestro duro y sin embargo había preparado al Primado Marek para la titánica tarea de gobernar un imperio como Meriva.

Una gran variedad de razas y especies, viviendo juntas después de haber peleado unos contra otros, para después unirse, para enfrentar un enemigo mayor y determinado a erradicarlos a todos.

"¿Qué diría ese viejo zorro de mí en este momento?".

"¿Papá?, Seguramente te diría un montón de cosas malas, pero por dentro estaría muy contento de ver en lo que has convertido". Aradia sonrió, justo en ese momento Ramus les entregaba sus bebidas.

"En eso estoy completamente de acuerdo mi señora", Ramus sonreía al momento en que el primado levantaba la mirada para observarlo.

"¿Tú también?".

"Señor las naves están en posición, los escoltas esperan y el transporte Tau'ri entró al sistema y se dirige al punto de encuentro".

Gi Ma, era uno de los habitantes AI del imperio y durante sus años en el servicio se había hecho de reputación así como del aprecio del Primado, era por eso que estaba al mando de Las Noches.

"Bien coronel, proceda".

"Entendido señor".

Dada la orden, los cables umbilicales serían separados por una pequeña explosión de vapor alejándose flotando de la nave; sus poderosos impulsores la alejarían suavemente del anclaje mientras sus motores brillaron con mayor intensidad empujando las miles de toneladas de titanio y naquadah que conformaban la nave.

Rodeada por varios escuadrones de cazas e interceptores, por mucho, la insignia de la flota era una de las naves más poderosas de Meriva y aquello lo había hecho notar durante las operaciones en contra de la Alianza Lucian, las crestas en una de las paredes del puente eran el recordatorio.

Con las órdenes del coronel, la nave aceleró igualando la velocidad de sus escoltas y de los transportes. Desde el puente, el primado pudo ver el Galaxy 500 mientras se acercaba a la pista de aterrizaje al frente de la nave, una vez dentro del hangar, la nave saltaría.

"Ramus, por favor lleva al Representante Attah a la sala de reuniones, lo veré en breve".

"Cómo usted diga señor".

12 COLONIAS DE KOBOL.

CAPRICA.

OFICINAS DE CANN.

D'Anna Biers tenía que ser discreta, había pedido permiso en el Servicio de Noticias de la Flota después de que recibiera la noticia de que algo grande estaba pasando y el colectivo Cylon estaba preocupado por ello.

La primera alarma sonó cuando una número 6 que acompañaba a Baltar no se había comunicado como lo hacía de manera regular, su última comunicación decía que había recibido una llamada de la flota y que debían encontrarse con la Battlestar Galáctica, la segunda vendría de un número tres infiltrado en un centro de control de los Marines Coloniales. El reporte de este número 3 era claro, una cantidad de tropas se había desplegado a cierto número de Assaultstar y nadie sabía cuál había sido el destino, días después el nombre Galáctica estaría de nuevo en un reporte, ¿porque?, No lo sabían, lo que sí sabían era que también un batallón del Ejército Colonial había sido desplegado de la misma forma y que de nueva cuenta se les había ordenado encontrarse con la nave de Adama.

Días después, ella misma escucharía un par de rumores sobre el despliegue de varias naves de la flota y lo más importante, el hecho de que la Battlestar Atlantia había salido de su base con el Almirante Nagala abordo, regresando algunos días después con menos oficiales y personal abordo.

Si aquello se trataba de un ataque en contra de los Cylons, posiblemente sería una pequeña operación furtiva, probablemente una de reconocimiento; fuera cual fuera el caso, los Cylons necesitaban información sobre aquel despliegue y para su mala suerte ninguno de sus operativos estaba en posición de obtener una idea clara de la misma.

Justo en ese punto era donde D'Anna tenía una posición privilegiada y que era el momento de aprovechar.

Al tener la cubierta de ser reportera, podía acceder a medios no Cylons y en caso de ser descubiertos, le daba la posibilidad de una negación creíble. Si eran descubiertos por la Inteligencia Colonial, simplemente pasaría como el intento de una reportera y de una cadena de noticias de obtener algún tipo de historia exclusiva; posiblemente perdería su trabajo en la flota, pero sería un revés menor en comparación con obtener la información deseada, era un riesgo calculado, uno que debían correr.

La Cylon miraba a Karl Provethos, uno de los principales productores de la CANN, si alguien podía autorizar lo necesario para aquella misión, era él. Bier necesitaba una nave o posiblemente varias con las cual buscar aquella flota, no sería barato y solo una cadena del tamaño de la CANN, tenía los recursos necesarios para pagar aquella exploración.

"No lo sé D'Anna, parece más un último despliegue para Adama, uno simbólico por todos esos años en la flota".

"¡Vamos Karl!, esto no es sólo una despedida para Adama, es algo más puedo olerlo, sus hijo tampoco están ni en su base ni en la nave a la que estaban asignados, ni siquiera su hija, esto es algo grande", humanos, no tienen instinto, pensaba D'Anna mientras confrontaba al hombre frente a ella. "La Cloud 8 fue requisada por la flota y Roslin tampoco está en su oficina, imagina que los están enviando, no se, a acordar la paz con los Cylons, imagina que eso ocurra, sería la historia de la década".

"¿¡Paz con los cylons!?, No sé si sea posible, tampoco sé si la gente en las colonias lo aceptaría".

"Karl, esto es grande, vamos estoy segura que no te arrepentirás".

"Ni siquiera sabes dónde están, ¿cómo los encontrarás?, sobre todo, ¿qué harás si los encuentras?, si es una operación militar te podrían detener a ti y a tu equipo por espionaje".

"Ya pensaré en algo, pero el tiempo es crucial".

Por un momento Provethos, miro a Biers mientras en su mente corrían cientos de escenarios, todos ellos posibles, todos ellos con pros y contras.

"Bien hablaré con el director de la cadena y conseguiré la autorización y el dinero, busca a tu equipo y prepárense a salir".

"Gracias Karl, no te arrepentirás".

Saliendo de la oficina, D'Anna se apresuró a buscar a su equipo, pero más importante, debía comunicarse con el colectivo y preguntar por cualquier lectura de salto que tuvieran disponible.

Su única esperanza de encontrarlos era la Cloud 8, su unidad de salto generaba una firma de radiación particular que se generaba por una sobrealimentador que inyectaba Tylium en la unidad segundos antes de saltar. Aquella huella radiactiva sería la única manera de encontrarlos y saber qué era lo que estaban tramando, si era un ataque, debía informar a sus hermanos y hermanas lo antes posible.

FLOTA DE CONTACTO.

BATTLESTAR GALACTICA.

CIC.

El recién promovido Almirante Adama, había pasado por los días más brutales de su carrera militar, muy posiblemente ni durante la Guerra Cylon la había pasado tan mal.

Prácticas de lanzamiento de Vipers y Raptor, simulaciones de daños catastróficos a la nave, control de daños, incluso simulacros de ser abordados por fuerzas hostiles, se habían repetido una y otra vez, primero durante su semana en el Anclaje Ragnar y después, durante su viaje de dos semanas hasta el último punto de salto antes de llegar a las coordenadas acordadas con Meriva.

Al centro del CIC, el almirante recibía los últimos reportes y esperaba el regreso de un Raptor enviado con antelación al punto de encuentro.

"Señor, todas las naves reportan sistema salto listo, unidades de marines y ejército equipadas y distribuidas en las naves de la flota". Duala se llevó su mano al audífono en su oreja derecha. "Señor, la Secretaria Roslin en la línea".

"En línea Dee, señor Gaeta, ¿algún contacto?".

"Negativo señor, solo nosotros y los Vipers en CAP, los sensores pasivos tampoco detectan nada".

"Manténgame informado señor Garra", después de confirmar la orden Félix regresó su vista a la pantalla, "Señora secretaria, ¿en qué puedo ayudarla?.

"Almirante Adama, ¿estamos listos?".

"Tanto como podríamos estarlo señora, bajo las circunstancias, creo que no podríamos estar mejor preparados". Aunque había sonado calmado y lleno de seguridad, por dentro, el Almirante Adama aún buscaba cualquier posible escenario que hubiera pasado por alto, muy dentro de sí, estaba aterrado. "En cuanto nuestro Raptor regresé y nos confirme la presencia de los representantes de Meriva, saltaremos".

Justo en ese momento un "bip" del DRADIS llamó la atención del Almirante y del Coronel Tigh a su lado.

"Parece que nuestro Raptor regreso señora secretaria, si me disculpa".

"Adelante almirante".

"Raptor 2-4-5 señor, código verificado, Boomer en la línea señor".

"A los parlantes Dee". Un segundo después la voz de Sharon recorría el CIC. "Bommer, reporte".

"Almirante, contactos en punto designado, aproximadamente 35, desplegaron cazas en lo que parece CAP de manera inmediata".

"Nosotros hubiéramos hecho lo mismo", el Coronel Tigh miró a su viejo amigo, trataba de quitarle un poco de peso de sus hombros".

"Llama a los Viper, cuando aterricen saltaremos" Tigh se dirigió hacia Dee para dar la orden, " Boomer ¿algún comportamiento hostil de su parte?.

"Negativo señor, permanecimos en nuestra posición por tres minutos y no tomaron acción en nuestra contra, además parece que buena parte de esas naves son de apoyo, algunas de ellas me dieron la idea de ser remolcadores de algún tipo, contaban con grúas en sus cascos".

"Copiado, aterriza lo antes posible, Galáctica fuera". Los siguientes minutos parecerían los más largos de la historia.

Con el último Viper en pista y con las bahías de aterrizaje en posición de salto, la Galáctica hacia los últimos ajustes antes de saltar.

Apollo y Starbuck en los tubos de lanzamiento junto con otros Vipers y los Raptor listos a despegar, con marines y soldados del ejército colonial alistando sus armas por toda la flota, el almirante simplemente espero a que todo el mundo se reportará listo para el salto. Parecía que sobre sus hombres había caído el peso de todos los habitantes de las 12 colonias, planetas incluidos, estaban por hacer historia o por ser atacados, posiblemente sin posibilidad de poder regresar el golpe gracias a esos escudos de sus anfitriones.

"Señor, todas las naves reportan estar listas".

"Gracias Dee, señor Gaeta, si hace los honores por favor".

"A la orden señor", Gaeta presionó un par de controles en su consola, "salto en tres, dos, uno".

A diez años luz de distancia, las alarmas en varias naves de Meriva se activaron al detectar una anomalía gravitacional a 15000 metros de distancia, solo unos instantes después, las naves coloniales aparecían en perfecto orden. Abordo de Galactica, Adama esperaba a que sus sistemas se activarán después del salto, aquel a su parecer sería el momento más peligroso para la flota que comandaba, estarían ciegos solo por algunos segundos y en batalla, segundos son suficiente para morir.

"DRADIS en línea, contactos a proa, 20 abajo, 40 naves en total, diferente configuraciones, ¡wow!".

"¿Señor Gaeta?".

"Disculpe señor, activando las cámaras externas, creo debe ver esto".

Segundos después, un par de pantallas en el CIC, mostraban una imagen de la flota frente a ellos.

El informe de Boomer había sido bastante preciso, una buena cantidad de naves no parecían ser capaces de entablar combate, claramente se trataban de algún tipo de nave de reparación o remolcadores; durante su reunión con el Almirante Nagala, unos de los puntos había sido la invitación a una colonia cercana del imperio, por razones "prácticas", Meriva había informado que junto con algunas naves militares enviaría remolcadores para ayudar en el viaje a la colonia y Nagala había sido muy claro, en declinar la oferta de la forma más cordial posible.

La negociación debería realizarse, en el Cloud o en la nave designada del Imperio Meriva para tal propósito.

"Tienen unos verdaderos monstruos volando de su lado". El Coronel Tigh diría esto mientras la cámara enfocaría un grupo de naves volando cerca de lo que parecía ser la nave principal.

Para todo el mundo abordo del CIC, aquellas naves tenían que ser bombarderos de algún tipo. Su configuración de doble ala volante unidas por una estructura al centro, deberían tener el propósito de separar sus sistemas de propulsión de lo que debería ser una enorme bodega de armas, aquella configuración era insólita para todos ellos.

"Señor, nos llaman", Dualla levantó la mirada, para Adama de inmediato fue clara cierta preocupación en los ojos de la mujer, la orden de pasar la comunicación por los altavoces vino segundos después.

"Flota Colonial, aquí Las Noches, nave insignia de la flota Meriva, en nombre del Primado Marek y el Imperio Meriva, les damos las gracias por venir aun siendo un viaje tan largo". Un escalofrío recorrería la espalda de cada persona que escuchaba aquellas palabras, aquella voz no era humana, ahora entendían la preocupación en los ojos de de Dee.

La voz que los saludaba provenía de un sintetizador, quien les hablaba era un AI y esa AI estaba al mando de una nave que seguramente representaba un riesgo enorme, si al final de cuentas era una trampa cylon, muchos estaban por morir, Adama tenía que hacer algo y rápido.

"Las Noches, Galáctica al habla, agradecemos su invitación y debo informal que por mandato de nuestros líderes, las negociaciones que están por celebrarse, deben realizarse en una nave asignada en cualquiera de las dos flotas, también debo informar que nuestros representantes, estarán acompañados por una escolta armada, esto último no es negociable". El Almirante Adama apenas podía ocultar su nerviosismo, aquello había sido la orden del Almirante Nagala, esa misma orden había llegado directamente del Presidente Andar, debían negociar desde una posición de fuerza, aunque sabían muy bien que solo era una ilusión.

"Los términos son aceptables, mi maestro los invita a Las Noches con la escolta que consideren necesaria, enviaremos una nave para guiarlos cuando ustedes estén listos".

"Entendido Las Noches, estaremos listos en una hora, Galáctica fuera". Adama suspiró aliviado mientras muchas miradas caían sobre su persona, "Dee, ¡comunícame con la Secretaria Roslin!".

"Está en la línea señor, línea roja". Adama descolgó el teléfono sobre su estación.

"¿Señora secretaria?".

"Bill, ¿qué está ocurriendo?", Roslin sonaba preocupada.

"Recién entablamos comunicación con la nave insignia de su flota, nos invitaron a su nave principal, les dije estaríamos listos en una hora".

"Si ese es el caso, ¿qué dijeron de nuestra escolta?".

"Que era aceptable y que la escolta sería a nuestra discreción", Adama pudo escuchar un ligero sonido por la bocina, "creo que pensamos lo mismo".

"Dejar que personas armadas suban a su nave y ni siquiera poner un número máximo, deben estar seguros que pase lo que pase controlaran la situación. Bill creo que 6 escoltas más los pilotos deben ser suficientes".

"Enviaré un Raptor por usted al Cloud, nos veremos en el camino, Galáctica fuera". Adama miro a Tigh, del hombre reflejaban preocupación, "iré por mis cosas, Coronel Tigh, envié a 6 de los miembros del Grupo de Reconocimiento, serán los escoltas, si algo sale mal, ellos tienen las mejores posibilidades de sacarnos de esa nave".

"¿Seguro de esto?".

"Hasta ahora no parecen hostiles, creo que es una buena señal, si tuvieran otras intenciones se están tomando su tiempo, por si acaso, manténganse listos a saltar en cualquier momento, si algo pasa, quiero que envíes un Raptor con combustible extra y provisiones, que salte a las colonias sin detenerse y que de aviso".

"¡No te dejaré atrás, no creo que nadie quiera hacerlo!".

"Si es necesario querido amigo, tendrás que hacerlo", Adama sonrió mientras daba una palmada en el hombro del Coronel Tigh.

"Maldita sea".

Minutos después, Adama subía a un Raptor acompañado por tres miembros del Grupo de Reconocimiento. Boomer saludo al almirante al igual que lo hacía Karl en su estación.

"Lamento que su descanso hubiera sido tan corto, pero quiero a los mejores en esto".

"No sé preocupe señor, Helo y yo los traeremos de vuelta no importa lo que pase".

"Cuánto con ello Boomer".

Sharon sonrió al igual que Helo, los miembros del grupo de reconocimiento revisaban sus armas mientras el resto de la comitiva subía al Raptor.

Se podía notar el nerviosismo en todos los presentes a bordo de la nave, Boomer había recibido el mensaje sobre el Raptor que transportaba a la Secretaria Roslin y su comitiva se acercaba a Galactica, Apollo y Starbuck ya lo escoltaban y se encontrarían al salir de la vaina de vuelo junto con otros dos Vipers que serían su escolta.

Con la nave lista y con el permiso del control de vuelo, Boomer daría potencia a los motores y segundos después la nave estaría volando en el vacío del espacio junto con su escolta. Sharon pudo sentir casi de inmediato una mano apoyándose en el respaldo de su asiento, ni siquiera tuvo que voltear para saber quién era, el viejo estaba estudiando las naves frente a ellos, había tres en especial que le llamaban la atención.

En primer lugar, la nave que tenía que ser Las Noches había llamado su atención desde el principio; dos enormes pods al frente y a cada lado, con lo que debían ser VLS, por su número deberían estar cerca a la capacidad de una Missilestar. También podía ver lo que debían ser placas blindadas recorriendo buena parte de la estructura, esas mismas placas o similares se encontraba en varias partes de la nave, el resto de la nave parecía estar desprotegida, pero con esos escudos de energía, seguramente no eran tan necesarias como lo serían con una Battlestar, si las colonias conseguían esa tecnología, cambiarían por completo el esquema de diseño de sus naves, ni que decir de su doctrina de guerra.

A los flancos de la nave, a modo de sombrilla protectora, estaba 4 naves que el Almirante Adama había visto en la grabación del Andrómeda's Shield, según Inteligencia Colonial una de ellas se trataba de un crucero pesado y la otra sin duda era un tipo Dreadnought.

Durante el vídeo, ese dreadnought o seguramente alguna nave de esa clase había disparado una salva con todos sus cañones, había sido una visión increíble, pero al mismo tiempo aterradora, un poder de fuego que superaba cualquier cosa en el arsenal colonial.

"Señor, Las Noches informaba que enviará una nave para guiarnos, se nos indica que es un transporte".

"Gracias Boomer, sigue sus indicaciones e informa a Starbuck, Apollo y al resto de la escolta, no quiero un incidente a estas alturas por un mal entendido".

"De inmediato señor".

Poco más de 100 metros por delante de Boomer, Apollo y Starbuck habían recibido esa misma transmisión, estaban atentos, en busca de la nave que los guiaría, para su sorpresa, los DRADIS abordo de sus Viper no lo captaron hasta estar casi encima de ellos.

"Me preguntó si el diseñador de esa cosa estará bien de su cabeza". Kara miraba la nave con interés mientras la seguía a duras penas con la mirada.

"Tienes que admitir que es interesante su diseño". Apollo tenía las mismas ideas en su cabeza mientras aquella pequeña nave tomaba posición enfrente de ellos.

"Jumper 1-2-5 a convoy colonial, los guiaré a Las Noches, por favor mantengan el curso y cuando estemos por aterrizar corten sus motores, control se encargará del resto".

"¡¿Cortar motores?!, ¿Acaso quieres que nos estrellemos contra su cubierta?", Starbuck no parecía muy complacida con aquello.

"Tranquila, usamos un sistema de aterrizaje asistido, simplemente cuando les diga, apaguen sus motores y ya verán a lo que me refiero". Fuera quien fuera el piloto de aquel transporte, sonaba como si estuviera divirtiéndose con el enojo de Kara, de cualquier manera ya casi no tenía tiempo de discutir.

Cuando la orden llegó, todo el convoy colonial apagó sus motores y para su sorpresa y un poco de miedo, sus naves lentamente bajaron hasta tocar la cubierta de aquella nave.

Lo que les sorprendería a un más, sería ver cómo el personal de la cubierta de vuelo llegaba corriendo a asegurar las naves y pequeños vehículos se acercaban rodando; posiblemente Boomer fue la primera en notarlo al acercarse uno de los tripulantes de aquella nave. En primera aquel tripulante no era humano, tenía extraños rasgos que sólo podían asemejarse a los de un ave y en segunda, aunque usaban algún tipo de traje, sus rostros estaban descubiertos sin ningún tipo de protección.

Sharon estaba segura que al llegar habían aterrizado en la cubierta de vuelo y esa cubierta no tenía ningún tipo de protección, a unos metros de su Raptor pudo ver cómo algunos miembros de la tripulación merivian aproximaban un escalera al Viper de Apollo.

"Señor, mis sensores indican que tenemos atmósfera fuera de la nave". Todo el mundo abordo giraron y miraron a Helo con duda en su mirada. "No me miren así, ¡Lo revise tres veces!".

Adama no pudo esconder su asombro en esta ocasión, posiblemente estaban usando algún tipo de escudo como el del vídeo, aunque este les permitía contener una atmósfera en un espacio definido, lo que los constructores y diseñadores de las colonias harían con algo así.

"¡Compuerta abierta Boomer!, conozcamos a nuestros anfitriones". Con aquella última orden, todo el mundo se preparó para el momento más importante de sus vidas.

Una vez abierta, dos de los miembros del grupo de reconocimiento bajaron, segundos después sería el mismo Almirante seguido por un par de asistentes. De inmediato se toparía con un merivian que a diferencia del resto del personal, usaba un uniforme diferente, seguramente un oficial que estaba en aquel sitio para recibirlo.

Después de un pequeño gesto con la cabeza, aquel oficial tomaría un pequeño objeto de una caja que llevaba consigo y se lo entregaría al almirante; aquello parecía un arete de algún tipo, Adama noto que ese hombre usaba uno similar en su oreja izquierda, por puro instinto Adama se colocaría aquel objeto de la misma forma.

"Traductor móvil, bastante útil si me lo pregunta".

"¡Increíble!", el oficial colonial simplemente dejaba ver su asombro mientras el resto de su grupo colocaban sus traductores.

"Ya que todos los tienen, me permito presentarme, Comandante Alex Brown, encargado de primer contacto de la Primer Flota Imperial, asignado a la MDFS-013 Las Noches, nave insignia de la flota merivian, y por cierto, disculpe pero debemos mover sus naves, se están realizando operaciones de vuelo, no estarán aseguradas de ninguna manera, se lo aseguro".

"De acuerdo comandante, si no le importa, dejaré a dos miembros de mi personal con ellas", en ese momento la comitiva de Roslin llegaba, no lo parecía, pero para un hombre con la experiencia de Adama, la Secretaria Roslin estaba aterrada. "¿Lista señora secretaria?".

"Lista", por la mirada y la sonrisa del Almirante, Laura supo de inmediato que por lo menos con aquel hombre, su fachada se había caído a pedazos.

Gracias a un par de vehículos de transporte, el viaje al final del hangar fue rápido, no sin tener que sortear algunos obstáculos como cazas y cajas con equipos y municiones.

Durante el trayecto, muchas cosas habían llamado la atención de todo el personal colonial, alguna de ellas los había llevado a poner sus manos sobre sus armas en más de una ocasión. Kara había estado a punto de desenfundar su arma al ver a un grupo de "robots", mientras trabajaban sobre uno de aquellas gigantescas alas voladoras cargando algunas armas, si no hubiera sido por Lee, aquello hubiera escalado rápidamente.

En otro de los transportes Annette no dejaba de hacer notas en una pequeña libreta mientras que Zack simplemente miraba maravillado los equipos a su alrededor.

Una parte del Ala Aérea de la nave, estaba asegurada a las paredes de aquel enorme hangar gracias a una serie de brazos mecánicos, si aquellos cazas hubieran sido Vipers, posiblemente igualaría a la capacidad de Galactica durante la Primer Guerra Cylon.

A través de los pasillos de la nave, Roslin y su personal estudiaba la interacción entre varias especies y sus contrapartes humanas. Hemiloos Dulaa, uno de los tres únicos científicos coloniales que había propuesto la vida fuera de las colonias, miraba maravillado a todos los seres que pasaban a su lado, sus diferentes formas y su comportamiento, los años de burla y de ser tachado de un pseudocientífico, habían terminado en el instante que puso pie sobre la cubierta de vuelo de aquella nave.

Finalmente, llegaban a un parte de la nave más amplia, lucía como uno de los salones de baile a bordo del Cloud 8, plantas adornaban muchos de los espacios y un par de mesas con comida habían sido dispuestas en uno de los extremos.

"Secretaria Roslin, Almirante Adama, si me permiten, los llevaré con su anfitrión, el resto por favor siéntase libre de probar algo de la cocina de Meriva, puedo asegurarles que es completamente segura para los humanos, hemos retirado cualquier cosa que pudiera hacerle algún daño", la forma de sonreír del Comandante Brown dio cierta seguridad a las personas a su alrededor, pero se hizo claro rápidamente que los escoltas de Roslin y Adama no pensaban en la comida.

En una mesa al extremo de la habitación, la Secretaria Roslin y Adama finalmente pudieron ver a sus anfitriones, de alguna manera se sintieron un poco incómodos al notar a los seres que los esperaban.

Ramus y Gi Ma pasaban a un segundo lugar al ver al ser justo en el centro del grupo, a su lado en único humano era una chica no mayor a los 30, ¿quién era ella?, tenían que averiguarlo rápidamente, si podían llegar a tener algún apoyo de lado de Meriva, tendrían que jugar la carta humana con aquella mujer.

"Secretaria Roslin, Almirante Adama, tengo el placer de presentarles al Gran Primado Marek Kastrol, su esposa la Zaarina Aradia Borgia, mayordomo y asistente personal del Primado Marek, Ramus Sueltan y al Coronel Gi Ma, oficial al mando de Las Noches".

Por una fracción de segundo, ni Laura Roslin, ni William Adama supieron qué hacer. Frente a ellos, un ser de poco menos de dos metros los miraba de forma seria, pero algo también les decía que aquella criatura se divertía al verlos sin saber qué hacer, muy posiblemente esta situación se había repetido en varias ocasiones, por suerte para los representantes de las colonias, el Primado Marek tomó la iniciativa extendiendo su brazo hacia la secretaría en un gesto amistoso.

"Secretaria Roslin, un placer conocerla", fue lo que el ser dijo mientras apresuradamente Roslin extendió su brazo para responder el saludo del Primado, de inmediato pudo sentir el temblor en la mano de la mujer, cosa que lo hizo sonreír abiertamente. "No sé preocupe señora secretaria, no es la primera vez que alguien reacciona de esa manera la primera vez que nos vemos".

"Ofrezco una disculpa si lo he insultado de alguna manera".

"De ninguna forma señora secretaría", el gesto se repitió con el Almirante Adama al igual que con el resto de la comitiva. "Si no les importa, ¿pasamos a los negocios?.

Al ocupar las sillas, de manera inmediata notaron la silla sobrante a la derecha del Primado Marek.

"El Representante Attah llegará en un momento, está en una llamada de última hora de la Tierra, no debe tardar en llegar".

Ese dato hizo repercusión en la cabeza de Adama, posiblemente la Tierra estaba cerca si lo que el Primado había dicho fuese verdad, tener comunicación en tiempo real desde la Tierra, significaba que estaban dentro del alcance de sus transmisores.

"No saben lo ansiosos que estamos de saber la historia de nuestros hermanos y hermanas perdidos hace tanto tiempo". Roslin sonreía mientras decía aquellas palabras y acomodaba todos sus documentos sobre la mesa, del otro lado, simplemente dejaban sobre la mesa unas cuantas tablillas metálicas.

"Creo que dejaré que el Representante Attah se encargue de eso". El Primado activaría aquella tablilla pasando su mano sobre ella, de inmediato un holograma se proyectaba sobre aquel aparato y un teclado lo haría con dirección a su usuario. " Pero creo que es momento de comenzar y como estoy seguro están informados, les ofrecemos un pago a modo de compensación por la invasión de su territorio durante nuestras operaciones en contra de la Alianza Lucian, ¿están de acuerdo con ello?.

"Nuestro gobierno está de acuerdo, además de ello, tenemos algunos puntos que quisiéramos tratar". Roslin tomó un folder frente a ella y lo ofreció al primado. "Establecer fronteras reconocidas por ambas partes, un posible tratado comercial y solicitar información sobre puntos de interés para las 12 Colonias de Kobol".

"Me parece perfecto, si les parece bien comencemos por…", el Primado Marek no terminaría la frase al ver entrar al Representante Attah por una de las compuertas, inmediatamente supo que algo no estaba bien. "Señora Secretaria, Almirante Adama, les presento al representante Tau'ri, Morathi Attah".

"Secretaria Roslin, Almirante Adama, un placer conocerlos, Morathi Attah, por petición del Imperio Meriva y con la autorización del Departamento de Asuntos Exteriores Tau'ri, participaré como testigo en estas negociaciones".

"Señor Attah, no sabe el placer que nos da el conocerlo y el saber que nuestros hermanos de la 13ª tribu se encuentran bien y por lo que sabemos prosperando en la galaxia".

"Señora Secretaria, estoy seguro que tenemos mucho de qué hablar, sin embargo, parece que tenemos un asunto entre manos del cual debo prevenirlos".

"¡¿Prevenirnos?!", Adama que había permanecido en silencio de inmediato estaba en alerta.

"Nada que no se pueda arreglar con algo de tolerancia y paciencia", fue entonces que su rostro giró con dirección a Marek mientras una leve sonrisa se formaba en sus labios. "Primado Marek, en nombre del Dr. Woolsey y del General O'Neill, debo pedirle un favor.

"¿Attah?".

"En palabras textuales del doctor y del general, por favor ¡no lo quemes!". Aquellas palabras no tenían ningún significado para los invitados de las colonias, para el restos habían sido como un balde de agua fría, lo que pasaría a continuación, tomaría a la delegación colonial por sorpresa.

Ramus masajeando con un dedo la punta de su nariz, Marek y Aradia con sus manos cubriendo sus rostros, incluso Gi Ma con una de sus manos en la protección que cubría su cuello en la parte posterior y todos al unísono pronunciando un nombre.

"¡KINSEY!".

Jejejejejejeje, bueno aquí está el segundo capítulo, espero que haya sido de su agrado y si, se rompió el protocolo, pero sean sinceros, ¿Nunca odiaron a una persona tanto?, ;).

Me comentaron sobre las dimensiones, bueno, este fic lo escribo como parte de uno mayor que llevo mucho tiempo escribiendo, esto es como un flashback, contaré parte de la historia con este, ¿por qué?; al leer otros crossover de Stargate y Battlestar Galáctica me dieron muchas ganas de escribir el mío, ya tenía elementos de ambas series dentro de este fic y me dije a mi mismo "mi mismo, hazlo" :) :) :).

Dejaré un link a la página de Devianart, tengo los dibujos de naves que aparecen en el fic, espero les gusten y me hagan alguna crítica, algunos datos son de cuando apenas tomaba forma está historia, no les hagan mucho caso a los datos de los primeros dibujos, no soy el mejor dibujante ni escritor, pero les juro que hacerlos fue la cosa más divertida de la vida.

Las dos naves que llaman la atención de Adama, son la Clase Fidel Castro y la clase Kitzune.

No recuerdo alguna política sobre los links aquí en fanfiction, si alguien sabe, ¡AVÍSEMEEEEEE!.

Bueno, hasta la próxima chamacos y chamacas.

https/aletanmarxan/gallery/57858827/stargate-fanfic