CAPÍTULO 8.
CAMINO AL ABISMO.
SISTEMA MICTLAN
PLANETA XIBALBA.
PUNTO MEDIO DE TRANSITO.
Similar en función a la Estación Midway, el Sistema Solar Mictlán estaba ubicado casi al medio entre la Vía Láctea y la Galaxia Sagan; naves en tránsito paraban regularmente para repostar y dar un descanso a las tripulaciones en el viaje, también era uno de los tres mayores astilleros del imperio, gracias a una serie de planetas, lunas y asteroides ricos en minerales. Aquel solitario sistema solar, se trataba de un sistema binario, conformado por 15 planetas, cinco de ellos gigantes gaseosos de los cuales dos se encontraba dentro de la zona habitable y varias de sus lunas sostenían una creciente población.
Los astilleros en el sistema construían ⅓ de las naves usadas por el imperio y era el epicentro de uno de los proyectos más ambiciosos y peligrosos en los que la Tierra y Meriva se habían unido. Operación Destiny.
En el mirador de uno de los astilleros, Jack y Sam observaban las operaciones que se realizaban en el espacio frente a ellos, el ir y venir de cientos de naves era una visión que los maravillaba.
"Si no dejan de babear tendré que pedirles que limpien". La voz de un ser entrando por la puerta los hizo voltear.
Aquella criatura estaba al mando de los astilleros, un Arquin llamado Tseli Lanarr.
"¡Sam ensucia más que yo!", aquella frase había sonado como el grito desesperado de un niño, confesando el crimen de su hermano.
"¡Claro que no!".
"¡Claro que sí!".
"General Carter, General O'Neill, son los dos", por sus características físicas, no se podía saber si estaba riendo o no, para Jack, era seguro que lo hacía. "Son hermosas, ¿cierto?".
"Si me lo preguntas, si, lo son". La atención de Sam regresó a las enormes naves que para ese momento atracaban en los astilleros rodeadas de remolcadores y vehículos de construcción.
Aquellas naves no eran otra cosa que el esfuerzo Tau´ri y de Imperio por rescatar a la tripulación de la nave Destiny atrapada a cientos de miles de millones de años luz de la Vía Láctea y por el último en medio de un tránsito intergaláctico que les llevarías años terminar.
La enorme distancia a la que se encontraba Destiny, implicaba que el viaje incluso con la nave más rápida tomaría años, por lo que una opción diferente se había puesto sobre la mesa, sin embargo, infinitamente más peligrosa.
Cuando unidades del imperio se movían entre dimensiones, lo hacía desplazándose por el Mar de Darama, la zona que divide las paredes dimensionales y que impide la unión de las cuerdas de las paredes o por lo menos reduciendo ese contacto al mínimo.
El Mar de Darama, rara vez se rige por las leyes de la física convencional y para transitar a través de él se necesitan sistemas muy especializados. En su mayoría, balizas direccionales dimensionales. Marcando el punto de cruce, que regularmente no excedía más de dos o tres segundos y aun así el tránsito entre dos dimensiones tenía sus riesgos, como perder el contacto con la baliza, enfrentar una tormenta temporal, incluso una fisura dimensional que los dejarían atrapados en alguna dimensión no explorada. Y al finalizar la travesía, en cada punto de ingreso, la nave o naves que cruzaban Darama pasaban por una inspección a fondo. Creaturas poco amistosas tenían por hogar aquel extraño espacio y casi todas, eran peligrosas en cierta forma.
Cada puerto de cruce, no era otra cosa más que un fuerte con cuánta arma tenían apuntando con dirección a donde las naves aparecían al terminar el tránsito. Si algo había cruzado junto con las naves, las armas abrían fuego sin advertencia alguna, sin detener el fuego hasta que la amenaza estuviera eliminada, esto ocurría incluso por la menor señal de peligro.
Darama estaba en las mentes de algunos como el mismo infierno.
Un espacio lleno de creaturas extrañas y peligrosas, donde incluso el más insignificante ser, podía terminar con la vida de algún desafortunado en encontrarla, no eran muertes rápidas.
Se tenía una idea general de dónde estaba la Destiny y el viaje a través del Mar de Darama tomaría unas 5 horas, que por mucho serían las horas más largas para la tripulación de las naves que participarían en aquella misión. Naves que habían sido diseñadas y construidas por Meriva con ayuda de la Tierra para sobrevivir aquel viaje, eran monstruos, para combatir monstruos.
"Dos metros de blindaje Asgard, tres sistemas de escudos, droides CIWS, sistemas de defensa Destroids, seis reactores Neutrino-Ion, dos reactores Naquadria y un sistema ZPM. Lo último en sistema de navegación y sensores, estas naves son el orgullo y futuro de la flota Meriva". Tseli se había perdido en su propia explicación, era el turno de Jack.
"¿Quieres que los dejemos solos?".
"¿Qué?, yo…". Las risas de los dos generales no se hicieron esperar. "Me tienen, ¡no le digan al Primado!".
"Descuida y a todo esto, ¿cuándo estarán listas para partir?", Carter no podía ocultar su emoción, había visitado las naves durante su construcción y ahora que eran funcionales, moría por entrar y verlas.
"Un mes, necesitamos que las tripulaciones se familiaricen con el sistema y también que lleguen los Núcleos de los astilleros de Meses".
"¡No puedo imaginar para que quieren todo ese poder de fuego!".
"Espero jamás lo descubra General, nosotros lo hicimos y sabemos lo que vamos a enfrentar". Tseli giró todo su cuerpo en dirección a un grupo de naves que cruzaban a varios kilómetros de la cubierta de observación del astillero. "Midnight Nightmare y el resto de esta flota, se podría decir que son nuestra terapia para superar ese trauma".
Años atrás, cuando los científicos de Meriva compartían sus conocimientos con los Tau'ri, les habían informado cómo era que cruzaban entre dimensiones. El Mar de Darama era parte esencial de aquella conversación y por un par de incidentes durante el tránsito, habían descubierto que se podía transitar dentro del mar y cubrir enormes distancias en poco tiempo, el único problema eran sus habitantes.
Durante los primeros tránsitos en gran escala, nada fuera de lo normal había ocurrido; las naves y equipos iban y venían por las puertas sin problemas, hasta que un día durante uno de aquellos tránsitos, un grupo de seres extraños cruzaría junto con un camión y después atacarían a todo el personal cercano.
Las fuerzas de seguridad tardarían cuatro días en contener la infestación y cerrar la puerta.
Después de semanas de investigación, las fuerzas de Meriva entendieron los peligros que habitaban en Darama; tardarían más de dos semanas en poder usar la puerta y muchos especulaban que sería peligroso seguir usándolas, a pesar de ser piezas claves en las operaciones en contra de los Anthros, que en aquellos años era sus únicos enemigos.
"Las piezas de la súper puerta llegan mañana y por cierto, también llegaran unas naves de más". Jack miraba a Tseli y esto puso en alerta al merivian.
"¿General O´Neill?".
"Kinsey convenció al Senado Tau´ri que la puerta es muy importante para dejarla bajo el control de una fuerza...ajena y que nos arriesgamos a que esa tecnología pueda caer en malas manos". Sam respondió la pregunta mientras el General O´Neill se llevaba la mano derecha a la nuca.
"Saben que nosotros también podemos construir las piezas para una puerta, ¿cierto?.
"Se les explico, pero fue demasiado tarde, ya se habían enviado a las naves, sería algo escandaloso si las razones salen a la luz, por lo que vamos a decir que es una escolta y naves que esperamos puedan ayudar a la misión".
"¿Idea del Dr. Woolsey?".
"Si".
Aquella respuesta del Sam provoco una pequeña convulsión en Tsile, ahora era seguro que estaba riendo.
"Por cierto General Carter, General O'Neill, ¿Conocieron los por menores sobre lo que paso en Tlatoma?". Tanto Carter como O'Neill dejaron escapar un suspiró a modo de respuesta.
Una representación de las 12 Colonias de Kobol, había sido enviada en respuesta a una invitación por parte de Meriva a un congreso en una colonia en la Vía Lactea; sería la primera oportunidad de entablar diálogo con altos funcionarios de la Tierra y para ese momento la Secretaria Roslin había sido nombra embajadora en nombre de las colonias.
Junto con Laura, el General Ramoss y el Secretario de Estado Krios la acompañaban, junto con una enorme delegación de representantes de diversas empresas cercanas al gobierno colonial con intereses en incursionar en el mercado galáctico, muchos estaban salivando de solo imaginar las ganancias que se podrían generar. Ramos por su parte, había preparado un operativo enorme para recolectar cuanta información pudiera en aquel viaje y el Secretario de Estado Krios estaba muy preocupado por ello.
Si algo salía mal, se podría convertir en un incidente diplomático de forma inmediata y Aldame le había advertido a Ramoss, que si algo pasaba, estaba solo y prefería pasar por idiota y decir que no tenía idea que los militares estaban planeando una operación bajo sus narices, que involucrar al gobierno de las colonias.
Con tan solo 5 naves integrando la flotilla, Ramoss no tenía muchas opciones.
Por los informes de los chicos Adama, sabía que el espacio alrededor de Tlatoma estaría fuertemente defendido y estaban en lo correcto.
Cuando la flotilla colonial salía del híper espació con la ayuda de los remolcadores de Meriva, un rápido barrido del DRADIS en modo activo revelaría docenas de lo que parecían ser estaciones de defensa alrededor del planeta y el enorme puerto espacial rodeado por varias decenas de naves.
La inteligencia colonial se había preparado para cientos de posibles escenarios unas vez llegarán al planeta.
De las 5 naves coloniales, cuatro se trataban de naves militares que habían sido modificadas a toda prisa y de la forma más discreta para aquella misión.
Antenas habían sido instaladas de proa a popa, cientos de cámaras de video y fotográficas de alta resolución estaban ocultadas entre los espacios de las placas de blindaje de las naves. Sensores de todos tipos enviaban la información registrada a salas dentro de las naves, donde cientos de especialistas de la Inteligencia Colonial las estudiaba y después eran archivadas.
Solo 5 minutos después de llegar a su órbita alrededor de Tlatoma, todo aquel personal estaba abrumado por la cantidad de información que recibían; lo que parecían ser señales de estaciones de radio y televisivas inundaban sus receptores. Escuchaban las conversaciones de lo que parecía ser controladores aéreos en la superficie del planeta y cada cierto tiempo, al control del puerto espacial enviando indicaciones a naves que se aproximaba, si esto era en una colonial recién formada, ¿qué podían encontrar en el imperio?, ¿qué podían esperar entrando en territorio Tau'ri?.
Armado con dos escuadrones de Vipers y Raptor modificados, Ramoss esperaba obtener algunas respuestas. Todos aquellos equipos habían sido modificados a la carrera para darles algunas capacidades furtivas, sus esperanzas estaban en los Vipers.
Antiguos Vipers de entrenamiento modificados a toda prisa para ser usados en misiones de reconocimiento.
Casi el 80% del metal en el fuselaje había sido retirado y reemplazado con una combinación de fibras de carbono y cerámica; R&D tenía grandes esperanzas en que aquellas plataformas pudieran evitar los sensores de Meriva y recolectar cuánta información pudieran durante sus misiones.
Por la información que se les había proporcionado, sabían que Tlatoma se trataba de una colonia agrícola recién formada algunos años atrás; que contaba con un puerto espacial y parecía ser el epicentro de la mayor parte de tratados de materia primas entre varios planetas cercanos. Si esa era el caso, la Oficina de Inteligencia Colonial, quería la mayor cantidad de información posible sobre aquellos planetas, sobre sus representantes y si tenían algún equipo de interés, por ello, muchos de los representantes eran en realidad agentes con aquella misión.
Sus expectativas sobre lo que encontrarían en aquel sitio, estaba reducidas a campos de cultivo y un par de ciudades de tamaño mediano. En los campos de cultivo no se habían equivocado, en cuanto a las ciudades, solo en parte.
Más de una docena de especialistas en diversas disciplinas se toparon con Tlatoma, la ciudad. Una gigantesca ciudad fortificada, rodeada por una enorme muralla de casi 400 metros de alto, que protegía las instalaciones principales y los puertos de tránsito con su contraparte en órbita, equipada con cientos de armas y varias estaciones emisoras de escudos.
Durante el viaje de la delegación colonial a la superficie del planeta, los Raptor, discretamente habían desplegado videocámaras que les habían tomado buenas imágenes de aquella ciudad y de sus defensas, así como habían confirmado varios de los puntos que había informado el grupo de la Secretaría Roslin después de su visita al imperio.
La diversidad cultural con la que se encontraron en aquella ciudad los había dejado perplejos y el número de planetas que participaban en aquel congreso, les estaban haciendo desear haber tenido más personal en el campo. Con cientos de stands sobre una superficie de más de 20000 metros cuadrados, todos los miembros de la delegación colonial tenían problemas para ir con el ritmo de la marea y muchos de ellos estaban abrumados por toda aquella situación.
Un stand en una de las orillas de la plaza fue el espacio que se les había asignado para montar una exposición sobre los productos coloniales y su cultura; lugar que aprovecharon paro presentar lo mejor que las colonias podían ofrecer.
Al momento de abrir las puertas del congreso, cientos de personas de inmediato se dirigieron hacia los stands donde planeaban hacer sus negocios; claramente, la exposición y centro de negocios Tau´ri y de sus aliados se vieron inundados con visitantes casi de inmediato, algo que pasaba a manera frecuente cuando se realizaba convenciones o congresos similares. Tener a los Tau´ri como socios, en muchos casos significaba la seguridad de un planeta, en otros pocos casos, en la seguridad de una nación.
Las exposiciones de los planetas de Orban y de Langara se habían saturado de la misma forma que el de la Tierra; Orban proporcionaba ayuda en cuanto al diseño y prueba de reactores de naquadah, mientras que Langara era uno de los dos principales productores de naquadria de la galaxia y se sabía que con ellos se tenía más posibilidades de obtener una buena cantidad del mineral, con la Tierra se tenían que pasar por muchos filtros para obtener una buena dotación.
Hebridan por su parte ofrecía una vasta cantidad de productos procesados, entre alimentos y bebidas, así como naves de exploración sin sistemas FTL.
Muchos de los planetas aliados de los Tau´ri, habían encontrado en Hebridan un planeta que estaba dispuesto a vender naves y tecnología para sus exploraciones espaciales, aunque muchos se desencantada al descubrir que ninguna de las naves contaba con un sistema FTL y que estaban diseñadas de tal manera, que ningún tipo de armamento podía ser equipado, aunque varios clientes de Hebridan ya lo habían intentado.
En pocas horas, varios planetas estaban interesados en lo que sus nuevos vecinos, las Doce Colonias de Kobol ofrecían y poco a poco los representantes coloniales se veían abordados por muchos de sus contrapartes de otros planetas. La posibilidad de obtener enormes naves con capacidad FTL, cazas y otros tipos de naves hacían salivar a todos los involucrados en aquellas conversaciones, se estaba hablando de enormes ganancias para Las Doce Colonias de Kobol y enormes ganancias para quienes querían comprar las naves. Tenían el comercio y dinero en la cabeza y eso estaba por triunfar, hasta que la Orden de Zeus entró en la conversación.
Justo cuando varios de los representantes estaba por entrar en pláticas serias sobre contratos y pagos, un grupo de sacerdotes de la Orden de Zeus tomó la palabra en medio del stand de los colonias y segundos después, todo se fue al Hades, según los colonos.
"¡Bendiciones de los verdaderos dioses, de los creadores y guías de la humanidad, vengan y regocíjense en sus bendiciones!".
En cuestión de segundos, el stand quedaba vacío y casi de inmediato, todos los presentes lo evitaban como si su vida dependiera de ello, con el pasar de algunas horas, personal de seguridad de Meriva tuvo que hacerse presente para proteger a los representantes de las colonias. Aquellas palabras que pronunciara aquel clérigo de las colonias se habían extendido como fuego por todo el recinto y muchos de ellos tenían un recuerdo asociado, el Ori estaba de regreso, una amenaza como el Ori, se asomaba sobre el horizonte.
La Embajadora Roslin tuvo que dejar una reunión con Richard Woolsey y el Dr, Jackson para lidiar con los elementos religiosos de la representación de las colonias.
Los clérigos estaban exigiendo se les permitiera salir para esparcir las enseñanzas de los verdaderos dioses; exigían que las monstruosidades que les impedían salir se hicieran a un lado, aquellos monstruos no eran otros que el personal no humano de Meriva que custodiaban el recinto. Laura tuvo una larga y acalorada discusión con los miembros de la Orden de Zeus y con las Hijas de Hera, les habían advertido sobre la historia de los Ori y del daño que habían hecho a la galaxia, sobre el hecho que muchos de los planetas habían caído bajo su dominio y que solo gracias de nueva cuenta al esfuerzo de los Tau´ri, la galaxia se había salvado.
Finalmente y por recomendaciones del personal de seguridad, toda la representación colonial fue retirada de la sede bajo escolta militar, no hace falta decir que todos aquellos tratos se fueron a la basura, muy a pesar de los muchos esfuerzos de los involucrados.
En el espacio las cosas no fueron muy diferentes, a lo que había ocurrido en la superficie del planeta después de aquel incidente; varias naves de patrulla de Meriva ya rodeaban a la flotilla de las colonias, incluidas dos Daedalus de la flota Tau´ri que había acompañado a la delegación de la Tierra.
Para el General Ramoss aquellas naves cercanas fueron una maldición y una bendición al mismo tiempo.
Tenerlas cerca de las Battlestar estaba dando imágenes e información electrónica que para los miembros de la inteligencia colonial parecía invaluable y al mismo tiempo era aterrador obtener aquellos resultados; porque no parecía posible lo que aparecía en las pantallas en aquellas salas. Tener una nave de tan solo ⅙ de largo de una nave colonial emitiendo el mismo nivel de energía que una Battlestar era aterrador, no podían ni imaginar si las lecturas de otras naves eran posibles. Tenían que saberlo y para eso habían desplegado sus Vipers de una manera muy discreta y que según ellos les permitía pasar desapercibidos.
Dos de las Battlestar en la flotilla, contaban con un par de compuertas que permiten en momentos de emergencia, reaprovisionar la nave rápidamente usando Raptor o cualquier nave que pudiera atracar en aquellos compartimentos. Ahora aquellos espacios eran usados para despegar los Vipers que según la inteligencia colonial serían imperceptibles para los sensores de sus nuevos vecinos, si a los DRADIS les costaba trabajo registrar aquellos pequeños cazas a corta distancia, usando a las Battlestar como escudos y con re-entradas rápidas en la atmósfera, seguramente podrían operar sin problemas.
Después de 55 misiones aquello parecía ser verdad, la realidad era muy diferente.
Solos segundos después de que los Vipers se alejaban de sus nodrizas, los sensores de todas las naves cerca los registraban sin importar qué tan rápido entraban en la atmósfera de Tlatoma.
Durante el despliegue del primer Viper, las alarmas en varias naves de patrulla cercanas se habían disparado y por unos segundos estuvieron a punto de activar sus armas, fue solo después de que sus computadoras les indicaron, que los sensores no detectaban ningún tipo de armamento, fue que el comandante al mando de aquella patrulla ordenara simplemente seguir al Viper e informar al comando de defensa y a los sujetos grandes en inteligencia.
Con tan solo minutos de tener al Viper en el espacio aéreo de Tlatoma, varias estaciones ya lo seguían y simplemente monitoreaban sus acciones; lo mismo pasó con el resto de las misiones de aquellos naves que no solo se limitaban al planeta, sino al sistema entero. Se alejaban unos cuantos miles de kilómetros y activaban un sistema de salto instalado en un contenedor ventral y realizaban reconocimientos en instalaciones y ubicaciones por el sistema Mictlan.
El primado había sido informado sobre aquellas acciones, aquello habían sido informado al General O´Neill, al gobierno Tau´ri y sus aliados y todos estuvieron de acuerdo en simplemente dejarlos actuar. Sabían que las colonias estaban desesperadas por información y era muy conocido por todos los involucrados que los secretos del imperio se protegían solos; simplemente los dejaban operar para darles la impresión que podían hacerlo, cuando la realidad era otra completamente diferente, aquello podía ser una ventaja a futuro.
La Inteligencia Colonial tenía un enorme interés por descubrir los secretos de sus vecinos y también esperaba poder encontrar la localización de la Tierra durante aquel proceso.
Después del incidente en la superficie, toda la delegación colonial regreso a la Cloud 8, frustrados y molestos por la pérdida de lo que seguramente hubieran sido enormes ganancias para sus compañías y planetas; solo los representantes de Gemeneon no habían hecho comentario alguno sobre lo ocurrido. Pero para Embajadora Laura Roslin y para el Secretario Aldame Krios, todo aquello se había convertido en un enorme fracaso. Ambos lucharon por dejar a las dos órdenes religiosas atrás, sabían lo que podía pasar, Adar también lo sabía, desafortunadamente Fotsis había ganado en aquella batalla.
Fotsis deseaba aumentar la influencia y alcance de la Orden de Zeus lo antes posible, quería erradicar cualquier cosa que pudiera amenazar la supremacía de la Orden de Zeus dentro de las colonias.
Para Adar fue un movimiento peligroso permitir que las dos órdenes religiosas más grandes fueran con la comitiva de su gobierno, un movimiento que al final de cuentas causó un daño enorme a los intereses del gobierno colonial. Casi todas las representaciones habían solicitado que los colonos fueran expulsados de aquel congreso, por lo menos la parte que había estado bajo el dominio Ori y esas heridas aún estaban abiertas.
Durante los siguientes días, la única reunión a la que asistió la Embajadora Roslin y el Secretario Kryos fue con los representantes de la Tierra; ninguna otra representación tuvo más interés en hablar con ellos. Al final, solo ciertos acuerdos quedaron pactados entre las 12 Colonias de Kobol y los Tua´ri tuvieron lugar y aquellos habían sido acuerdos muy pequeños, nada de lo que habían esperado los altos cargos en la administración del Presidente Adar. Mucho menos lo que había esperado el Padre Fotsis, que estaba seguro que las cosas iban a ser muy diferentes.
"Cuando Laura regrese a las colonias va a tener una tarde del infierno", Jack sentía afecto por Laura, sabía que los políticos podían ser un dolor en el trasero, lo sabía de primera mano.
"El daño que hizo esa Orden de Zeus es algo irreversible". Tseli simplemente se recargo sobre uno de los vidrios del mirador.
"¿¡Extremo!?, no creo, pero si será un enorme problema a futuro". Sam solo giro su rostro al notar como una de las naves encendía sus motores y un brillo rojo cubría las abrazaderas en el dique detrás de la nave. Ella formaría parte de mi misión junto con un grupo de tropas Tau´ri, parte de la participación de la Tierra para recuperar a la tripulación de la Destiny.
"Sea cual sea el caso, el Presidente Adar va tener las mano llenas con esos locos de la Orden de Zeus". Jack tenía aquella mirada, para Sam, aquello significa peligro.
BRAZO CYGNUS
12 COLONIAS DE KOBOL
CAPRICA
Casi todas las miradas estaban centradas en una silla a dos lugares de donde Adar estaba sentado, casi todas las miradas mostraban enojo, molestia y más de una tenía cierto toque con intenciones asesinas hacia aquel hombre.
Al Padre Fotsis no parecía importarle aquellas miradas, de hecho, parecía orgulloso y su lenguaje corporal lo decía todo. Parecía orgulloso de lo que había ocurrido en Tlatoma algunas semanas atrás, estaba orgulloso que sus enviados habían hecho saber a la galaxia que ellos eran la fuente de la fe verdadera, que sus dioses eran supremos y que todos debían atender a su llamado.
"¿Algo que decir a esto Padre Fotsis?", Adar había perdido todo miedo a las repercusiones a futuro con respecto a lo que la orden pudiera hacer en las futuras elecciones. El daño que habían causado en Tlatoma había sido enorme y Richard Woolsey, había sido muy directo en cuáles podrían ser las repercusiones para las futuras relaciones que las Colonias de Kobol quisieran entablar.
El Representante Attah, había tenido un intercambio con Laura y con Aldame antes de que regresaran a Cloud 8; les había informado sobre la preocupación que crecía dentro del Departamento de Asuntos Exteriores Tau´ri.
"¡Padre Fotsis!, ¡¿entiende cuáles son las consecuencias?!", Laura Roslin, había hecho algo que no pocas personas se habían atrevido a hacer, levantar la voz al representante de los dioses.
"¡MOSTRARLE A ESA ABERRACIONES QUE LA ORDEN ESTÁ AQUÍ PARA DEFENDER A LA HUMANIDAD!, ¡DEMOSTRARLE A ESTE GOBIERNO QUE LOS HUMANOS EN ESOS MUNDOS ESTÁN PODRIDOS HASTA EL CENTRO!, ¡NO PODEMOS DEJAR QUE ESTA HEREJÍA SE SIGA EXTENDIENDO!". Todos los presentes miraban a Fotsis, incluso aquellos que apoyaban al padre no sabían cómo responder aquellas palabras.
"El daño está hecho, tenemos que pensar, ¿cómo controlamos el daño?" El Almirante Adama sabía que enfrentar al hombre era un error, tenían problemas más serios.
"¿Alguno tiene alguna idea?". Adar miraba a todos los presentes.
"¿DE QUE ESTAS HABLANDO ADAR?".
"Padre Fotsis, ni siquiera voy a pelear con usted", Adar simplemente desvió la mirada del hombre.
"Hacer enmiendas no servirá de nada, según los datos que teníamos de los Ori, tenían la idea que ellos eran los elegidos y todo lo que ellos conlleva. La galaxia sufrió mucho por sus acciones y decir que nuestros dioses son los verdaderos nos acaba de poner en hielo muy delgado". Kryos lucía cansado al igual que toda la delegación colonial que había visitado aquella colonia agrícola. "Teníamos posibles contratos y la posibilidad de buenas relaciones con otros planetas, después, todo el mundo nos evitaba como si fuéramos algún tipo de enfermedad contagiosa, nadie quiso ni siquiera cruzar palabra con nosotros".
"Tuvimos la posibilidad de salir a la galaxia como un poder a respetar, como uno de los más importantes jugadores dentro del juego de las políticas galácticas" Ramoss tenía las manos en su rostro". Ninguno de los presentes había visto al General en aquella condición, aquel hombre representaba los pensamientos de muchos alrededor de la sala. "Los Tau´ri nos lo habían advertido, nos olvidamos de ello y dejamos que nuestro orgullo nos cegara, al igual que la avaricia que nos invadió al momento de ver todos aquellos contratos, el oro nos cegó".
"¿General?", Adar llamo la atención de Ramoss.
"¿Señor Presidente?".
"Por favor, ¡preséntenos el informe de la Oficina de Inteligencia!". Ramoss abrió un sobre frente al él, uno igual al que estaba enfrente de todos los presentes en aquella reunión.
"Este informe está basado en las observaciones de los agentes de campo, así como de las misiones de reconocimiento realizadas por medio de Raptor y de Vipers modificados para esta misión en particular, aquí debo agregar que estas plataformas continuarán en servicio y pensamos incrementar su número gracias al éxito obtenido en esta misión" Ramoss pareció recomponerse mientras daba aquel informe, Adar agradeció aquello. "Durante la recolección de información en el terreno, pudimos descubrir que muchos de los presentes habían llegado por medio de varias naves proporcionadas por la Tierra y sus aliados y es aquí donde nos enfrentamos con el hecho, de que muy a nuestro pesar y de haber desplegado una misión de reconocimiento de esta envergadura, parece que no podemos tener una visión completa de la tecnología presente en la galaxia".
"¿Qué quiere decir con eso General?", el Almirante Nagala parecía muy interesado en esta parte del informe.
"Señor, ¿recuerda que dentro de los datos proporcionados por Meriva se hace referencia al Stargate?".
"¿No estás por decirme que los confirmaste?, ¿o sí?". Nagala miro a Ramoss con enorme interés, muchos de los presentes en la sala parecían no saber de qué hablaban aquellos dos hombres.
"¿Almirante, General de que hablan?".
"Chappa'ai, Astria Porta, Stargate, es un dispositivo que se nos dijo que permite el viaje entre planetas por medio de un agujero de gusano artificial, el viaje solo tarda segundos, dependiendo la distancia entre los dos planetas". Ramoss terminaba su explicación ante la mirada atónita de los presentes.
"General, ¿pudieron confirmar la existencia de este dispositivo?". Adar estaba nervioso por la respuesta.
"No pudimos tener una confirmación visual, pero muchos de los presentes nos confirmaron que habían llegado a Tlatoma por medio del dispositivo, desafortunadamente después del incidente en el complejo, nuestro movimiento se vio muy restringido para nuestra propia seguridad. Lo que podríamos tomar como una confirmación por medio de nuestros medios, son lecturas de dos nuestras naves y de tres Raptors en órbita. Captaron picos de energía que aparecían a manera irregular y en momentos a manera muy regulares durante varios minutos y después desaparecían, todos estos picos tenían su origen en una instalación que hemos llamado "El Fuerte". Una serie de fotos estaban adjuntas a las hojas dentro de aquel enorme folder.
"Como pueden ver, la estructura es un domo, por las pocas lecturas que pudimos obtener, el edificio está reforzado y cuenta con armas defensivas en toda la estructura. Pensamos que el dispositivo se encuentra en este edificio por diversas razones, pero las dos principales son la entrada y salida de personal y de invitados durante los momentos en los que teníamos lecturas de los picos de energía y por las defensas que pudimos registrar, algunas apuntan hacia afuera de la estructura, otras hacia el interior".
"Si este dispositivo es real, cosa que no creíamos posible, tenemos que hacernos con uno y saber cómo usarlo, esperamos que esa información se nos pueda proporcionar después de negociarla con la Tierra".
"¡¿NEGOCIARLA?!", ¡ESA INFORMACIÓN Y TODO LO QUE LA TIERRA Y LOS HUMANOS EN ESTA GALAXIA TENGAN ES PROPIEDAD DE LAS DOCE COLONIAS DE KOBOL!".
"Creo que está perdiendo la noción de las cosas Padre Fotsis", la tranquila voz de Nagala hizo enfurecer más a aquel hombre de fe, le hablaba como una especie de abuelo educando a su nieto mal portado. "No podemos ir por la galaxia exigiendo cosas y creer que simplemente nos las darán, mas importante, en estos momentos las colonias están en una posición más que difícil y estamos a casi nada de ser aislados el resto de los humanos que habitan en este universo". Nagala miró a Laura Roslin, "Embajadora Roslin, ¿podría informarnos sobre lo que el Representante Attah y el Dr. Woolsey charlaron con usted y el Secretario Krios?.
Laura tomó un poco del agua, sabía que tarde o temprano este momento llegaría y durante su viaje de regreso a las colonias estuvo pensando en la mejor manera de presentar aquella información sin parecer alarmista, cuando en realidad, todas las alarmas debían estar sonando.
"¡Quédense en sus planetas hasta que podamos arreglar esto!", todo el mundo centró su mirada en la ex profesora. "Richard Woolsey fue muy claro en lo que teníamos que hacer y después Attah repitió casi lo mismo, a como tenemos que verlo, estamos en un serio aprieto y más importante, no creo que en este punto podamos arreglar el daño que se ha hecho, tendremos que esperar a que la Tierra haga su movimiento y ver como resulta".
"¿Te informaron sobre qué planean hacer?", Adar hizo aquella pregunta a Laura con una familiaridad inusual.
"No, recomiendo que hagamos lo que nos dicen, por lo menos hasta que las cosas se calmen un poco. Podemos usar ese tiempo para prepararnos y planear cómo informaremos a las colonias sobre nuestra relación con la Tierra y el resto de la galaxia".
"Y prepararnos para lo peor de ser necesario". Nagala, Adama y el presidente fueron los primeros en voltear y mirar a Ramoss. "No estamos preparados para defender a las colonias en el caso de un ataque una vez que nuestra existencia sea conocida. ¿Nos protegerá la Tierra?, no lo sabemos, más importante, ¿alguien nos atacará en el futuro?, tampoco lo sabemos, debemos estar listos".
"¡Hable con el Secretario de Defensa y con el Secretario del Tesoro!, ¡¿quiero que usted, el Almirante Nagala y el General Perrhios preparen un informe!, lo que necesiten, tienen un cheque en blanco". Adar, sabía que se tenía que hacer algo y ese algo seria muchos cubits.
Un mes atrás, la Inteligencia Colonial había enviado a varias empresas y corporaciones una licitación para nuevos cazas, naves y armas; aquello lo habían hecho bajo un secreto absoluto, lo último que necesitaban era tener a la prensa respirando sobre su hombro.
"Y tengo algo que pedirle Almirante Adama". El Viejo miro al presidente, "a usted y a la Embajadora Roslin".
"¿Señor?".
"Pediré a los Tau´ri por medio de Meriva que nos permitan instalar un consulado en la Tierra o en alguna de sus colonias, quiero pedirles a ustedes dos, que sean los rostros con los que en un futuro se relacione a las colonias. Tenemos mucho que revisar sobre el comercio con la Tierra y sus aliados, si es que llegamos a tener alguna relación comercial con ellos después de esto".
"La tendremos y será una donde se nos de nuestro lugar como es debido", Fotsis sonaba tranquilo diferente a como había comenzado aquella reunión. "Si es en su interés el bienestar de la galaxia, ellos vendrán suplicando y recibiendonos con los brazos abiertos como debió ser desde un principio".
Fue justo en ese momento que las alarmas de muchos de los presentes se encendieron como si fueran árboles de navidad. Algo estaba mal con aquel hombre, que en cuestión de algunos minutos había cambiado de manera tan drástica su comportamiento.
Adar, siendo un político de carrera podía ver en sus adversarios cuando tenían algún as bajo la manga y se preparaban a para usarla; Nagala, Ramoss y Adama lo veía con ojos de militares veteranos y por alguna razon, sintieron que habían caído en una trampa.
"¡Señor presidente!".
Billy, el joven becario de la Embajadora Roslin había entrado a la sala a toda velocidad, atrás habían quedado los guardias que por alguna razón habían dejado entrar al chico que se abalanzó a la televisión en la sala de reuniones.
"En estos momentos estamos buscando alguna confirmación por parte del gobierno central, pero le repetimos la información que está circulando por este y otros canales", el presentador llevó sus manos a una carpeta frente a él. "Estos documentos hasta hace poco clasificados, nos indican que el gobierno de las colonias de Kobol, hizo contacto con nuestros hermanos y hermanas de la 13º tribu. Esto ocurrió hace algunos meses y desde ese día, se ha estado negociando su integración en las colonias". Justo en ese instante, el corazón de muchos en aquella sala de reunión se detuvo por un par de segundos.
"Estos documentos revelan el primer contacto que se tuvo con la flota de una colonia de la Tierra llamada Meriva, mientras se enfrentaba a un grupo de insurgentes. Tenemos el video de que pasaremos dentro de algunos minutos y déjenme decirles que es increíble. Después de ese contacto, una representación de las Colonias de Kobol liderada por la Secretaría de Educación Laura Roslin y el Comandante William Adama fue enviada a esta colonia donde pudieron entablar conversaciones con un oficial de la Tierra que les informo que el planeta y sus colonias estaban ansiosos por regresar con sus hermanos y hermanas".
"A todo nuestro público, queremos informarle que nuestro equipo de investigación, comparó las fechas en estos documentos y todas concuerdan con un ausencia de la Secretaría Roslin por salud, con aquel simulacro a gran escala y con la promoción del Comandante Adama a Almirante. Y por lo que sabemos hace poco, la Secretaria Roslin, que aun esta en ausencia por enfermedad, fue nombrada embajadora para con nuestros hermanos de la Tierra". Adar y todo el mundo miró al Padre Fotsis, que sin decir palabra alguna permanecía tranquilo en su silla.
Aquel desplante al principio de la reunión no había sido otra cosa que un juego, algo simplemente para ganar algunos minutos y dar tiempo para que aquello se esparciera por las televisoras de los planetas de las 12 Colonias. Tenía aquello planeado y hasta ese momento su plan había funcionado. Adar giro su rostro al Padre de la Orden de Zeus.
"Hijo de …".
Hola niños y niñas.
Solo escribiré esto, han sido unos meses muy, muy, muy, muy difíciles y ni por un segundo me paso por la cabeza ponerme a escribir. Pero en fin ya regrese, otro capítulo medio flojo, pero bueno, ya poco a poco irá mejorando.
Hasta el próximo capítulo, que espero no tardar en escribir. Cuídense en estos días tan difíciles en este mundo, usen guantes y cubre bocas y por lo que más quieran cuiden a sus familias y cuídense ustedes.
