CAPÍTULO 10.
VISITAS DEL OLVIDO.
SISTEMA MICTLAN.
PUNTO DE TRÁNSITO DIMENSIONAL.
IMPERIO MERIVA.
"¡Quiero un reporte de todas las unidades en cuanto estén listas!, ¡Nos quedan dos horas antes de salir!, ¡muévanse gente!".
"Unidades anti abordaje en posiciones y esperando órdenes señor".
"Naves Tau´ri en espera, señor, no parece que vayan a quedarse atrás".
"Claro que no lo harán".
Coronel Orguta Lympyan, Fuerzas Aeronavales de Meriva. Cualquier persona que lo viera de lejos, pensaría en él como un enorme maorí o samaoano, en parte por su vestimenta y en parte por los tatuajes en sus brazos. En realidad era un Rachhi, una de las tantas especies de las 7 razas que habitaban Meriva.
Y justamente esa vestimenta y tatuajes era lo que lo hacía diferente de muchos de su especie.
Durante las primeras incursiones de los Anthros a la Tierra, un escuadrón había sido desplegado en las junglas de Nueva Guinea, llevando su comida y esclavos con ellos, de la misma forma como ocurrió en muchos países atacados. No se toparon con habitantes supersticiosos que huyeron al verlos. Aquellos habitantes, si habían corrido, pero lo habían hecho para tomar sus armas y pelear en su contra.
Aquel escuadrón probaría las técnicas de combate de los habitantes de aquella isla y de las fuerzas especiales neozelandesas enviadas para ayudar a lidiar con los invasores.
Ninguno de aquellos Anthros sobreviviría para contar la historia de terror vivida en aquella jungla. Sus esclavos serían los únicos en salir de aquella selva con ayuda de helicópteros australianos y de Nueva Zelanda.
En su mayoría pequeños rachhis estuvieron a segundos de ser ejecutados, de la misma forma en que la mayoría de sus amos Anthros. Sólo sería gracias a la intervención de médicos y enfermeras del cuerpo de sanidad y de un coronel, que aquellos pequeños serían evacuados y pasarían la mayor parte de su infancia dentro de una base militar aprendiendo idiomas y la historia del planeta.
En el caso de Orguta, quedarían bajo la custodia de uno de los miembros de las Fuerzas Especiales que le habían tomado gran cariño.
Aquel hombre y su esposa se convertirían en su familia y serían ellos quienes lo iniciarán en la cultura Maorí. Sus tatuajes en brazos y rostros reflejaban aquella historia con símbolos que él mismo había creado. Orgulloso y con una sonrisa en su rostro, explicaba cada uno de aquellos dibujos y la historia tras de sí cuando alguien le preguntaba.
Después del Éxodo de los Caídos, toda su familia se mudo a Australia junto con la mayor parte de civiles y militares abandonados durante la evacuación de la Tierra. En contra de los deseos de su madre, se unió a al Ejército Unido, esto después de la unión de los ejercitos penales y los regulares en un sola fuerza.
Su carrera militar había sido dura como lo había sido la de cualquier militar participando en las diferentes campañas. Empezando por la limpieza de la Tierra de las restantes fuerzas Anthros alrededor del globo, donde era visto con desconfianza por los humanos, hasta la batalla final de la Guerra de los Dioses, donde se ganaría la confianza y reputación con la que era conocido.
"Sus posiciones estarán al centro de la flota señor". Su OX le había informado con cierta indiferencia en su voz.
"Es el Mar de Darama, nada te garantiza la supervivencia. No sabemos si podremos protegerlos, literalmente los están enviando a su muerte".
"El Primado Marek debió quemar a ese bastardo de Kinsey cuando tuvo la oportunidad". El segundo al mando de Orguta era conocido por no guardarse nada para sí, en ocasiones le había causado problemas. "Están enviando a esos pobres infelices al matadero".
"¡Tratemos que eso no pase!". Un vistazo a su OX y una palmada en su hombro. "No sería bueno en la relación entre nuestros gobiernos que los dejáramos morir sin más".
"Incluso con todo el poder de fuego que tiene la nave no estamos seguros si volveremos, eso te da para pensar".
La Midnight Nightmare y sus hermanas habían sido construidas con el propósito de rescatar a la Destiny. Si sobrevivían al viaje, serían acondicionadas para servir dentro de la flota de Meriva como acorazados de ataque; en el caso de La Negra, como era llamada Midnight Nightmare, se convertiría en la nueva nave personal del Primado Marek.
Las Noches pasarían a ser la nave de la Zaarina con Gi Ma al mando. El primado no confiaba en nadie más en cuanto a la seguridad de su esposa y eso se lo había dejado claro a la AI.
La clase Nightmare no sólo confiaba en sus escudos para la defensa. Se había diseñado con uno de los blindajes más fuertes creados por el imperio. Una aleación de Titanio, Naquadah y Carbono, formando el núcleo de una placa fabricada con una resina compuesta donde se entrelazan microfilamentos de acero.
Había demostrado gran resistencia contra armas de energía cinética y de alta energía. Su resistencia a los cortes también supero por mucho a los blindajes convencionales, aunque eso estaba aún por verse.
A la proa de la flota, en el punto de tránsito, las unidades de defensa se preparaban para cubrir la salida de las naves. Dos escuadras de Daedalus habían tomado posición en la entrada y cuatro Kitzune apuntaban con sus cañones ventrales con dirección al punto.
20 minutos antes de activar el sistema, enjambres de cazas y droides serían desplegados, si algo salía del Mar de Darama, debía morir de inmediato.
Tres estaciones de guardia habían sido llevadas a la ubicación.
Dentro de sus arsenales y la Santa Bárbaras, millones de municiones y misiles habían sido almacenadas. Incluso armamento de Naquadria y Reflex estaban dentro del inventario y custodiada por un batallón de la Vieja Guardia de Meriva, una bomba de inversión de gravedad. La contraparte de las bombas de agujeros negros que poseían los Tau'ri.
Aquellas armas habían sido un dolor de cabeza diplomático entre los dos poderes; en algún punto casi provocan un conflicto entre ambos gobiernos.
"Señor, comunicación de Sabin". Su encargada de comunicaciones le hizo una señal de saludo. Aquello significaba que el jefe estaba llamando.
"Pantalla principal". Unos segundos después, la imagen del primado apareció en el monitor. "Aammm, señor, me atrevo a preguntarle, ¿interrumpió algo para llamar?.
El coronel hacía referencia a un collar alrededor del cuello del primado que estaba sujeto a una silla por cadenas.
"Esto tiene su explicación coronel verás…".
"Lo atrape queriendo escapar de sus deberes para ir con ustedes". La voz de la Zarinna se escuchó mientras ella entraba en escena. "Puso de excusa lo que mi padre le dijo el día que nos casamos".
"¡¿Donde le pongas una mano encima te voy a cortar los ….?!".
"¡No!, lo otro mi amor". Parecía que Aradia había interrumpido justo a tiempo".
"Necesito un heredero para el clan, ¡ya!, quiero que esta noche se pongan a …".
"Eso tampoco, al frente en la ofensiva, hasta atrás en la retirada".
"Oye, tú me has dicho que siga sus enseñanzas y cuando quiero seguirlas me encadenas. Eres una contradicción con patas al igual que él lo fue. ¡Quería nietos y no quería que te tocará!, ¿cómo iba a hacerlo?, ¿usando poderes psíquicos o cómo?".
Por algunos segundos el silencio reinaba en ambos lados mientras Marek miraba a Aradia que se había ruborizado y eso se podía ver incluso bajo su pelaje. Orguta y su XO, estaban pensativos de la misma forma que lo estaba el personal del puente de mando.
"¡Como sea!, no vas a ir".
"Aaaggg ya se, en fin, coronel, ¿están listos?".
"Sí señor, estamos adelantados casi una hora y estamos usando ese tiempo para preparar una cuantas posiciones defensivas en los corredores centrales. Señor, las naves Tau'ri tienen la orden de ir con nosotros. Intente con cuanta artimaña y advertencia pude, pero sus órdenes son muy claras".
"Lo sé, algunos idiotas del Senado de la Tierra quieren héroes y usaron una cláusula en la Constitución Tau'ri para dar una orden especial a la flota. El General O'Neill está furioso, pero desafortunadamente en esta ocasión le ganaron".
"Creo más bien saben que todas esta naves se van a perder y de alguna manera querrán culparnos a nosotros".
"Y no eres el único, así que por favor trata de salvar las más que puedas sin poner en riesgo a las nuestras. Ustedes me importan, ellos no tanto".
"Haremos lo posible señor".
Todo ocurrió de una manera tan rápida, que sólo aquellos con la experiencia de años en combate y en ciertas tareas reaccionaron de manera inmediata.
Todas las naves de la flota, cazas y estaciones de guardia se sacudieron, derribando a muchos de sus tripulantes. Las comunicaciones no habían sido afectadas y el Primado Marek podía ver todo lo que ocurría, de su lado ya estaba gritando órdenes por otra línea de comunicación, seguramente conectada al Almirantazgo de la Flota.
"¡Impulso ¾, proa avante!, ¡potencia auxiliar a los amortiguadores inerciales!.
"¡Los motores no responden señor!..., ¡SEÑOR!". Orguta había escuchado el miedo en la voz de su piloto, podía verlo por la pantalla panorámica del puente.
El punto de tránsito se estaba activando.
Similar a un Stargate, el sistema estaba formado por 4 estaciones que se alineaban para formar un cuadro. Las estaciones generaban una corriente de partículas exóticas llamadas Eustrinos, que a modo de una aguja penetraban entre las paredes dimensionales sin rasgarlas, lo que permitía el paso a otros planos sin dañar el plano de origen ni la pared dimensional.
El cruce tenía más de 20 candados de seguridad, que el sistema fuera hackeado era casi imposible. Incluso si eso pasaba, para iniciarlo se necesitaba activar un seguro manual, que normalmente se encontraba en la estación principal.
"¡Abre un canal con la estación principal!".
"En línea señor".
"¡Apaga el sistema!".
"¡Ya cortamos los cables de alimentación señor!, ¡no sé cómo es que sigue operando!, ¡los emisores de Eustrinos no deberían funcionar!".
"¡Saca a tu gente y vuela el sistema!". El rostro del operador del cruce lo dijo todo. " ya lo hicieron, ¿cierto?.
"Segundos antes que usted llamará".
"¡Orguta háblame!".
"Señor, no tenemos control de la nave y nuestros sistemas no responden, las naves Tau'ri están en las mismas condiciones que nosotros. El cruce se activó y el sistema de autodestrucción no funciona".
"¿Algo más?". Marek preguntaba algo sarcástico.
"Las armas están fuera de línea y más de uno entre los novatos se cagó del susto".
"Lo normal".
El punto de cruce se había activado por completo, formando lo que parecía ser una gigantesca pantalla de color marfil.
Cuando un objeto se aproximaba al evento horizonte, el flujo de Estrinos se interrumpía, provocando una coloración marrón y para ese momento una enorme mancha se estaba formando al centro de aquella corriente.
"¡Quiero las armas en línea!".
"No sabemos porque no funcionan señor, no tenemos fallas en el sistema, simplemente no funcionan".
En Sabin, se había hecho un llamado y flotas enteras de varios sectores se desplazaban a la zona.
Marek libre de sus ataduras se alistaba a salir. Las Noches habían despegado unos minutos antes y estaba en camino para transportar al Primado a bordo y salir a toda velocidad con rumbo al cruce.
Radus al igual que el Primado Marek usaba una armadura y portaba varias armas a su espalda. Sabían bien lo que podían esperar si algo salía del cruce, no sería bonito, mucho menos amistoso.
Zella entraba en la habitación con una tableta, recibiendo toda la información del Almirantazgo y de Las Noches mientras que se aproximaba a Ramona Lure.
"Mi señora Aradia, The Eternal llegará en 10 minutos, se preparan para recibirla".
"¿Perdona?", la Zarinna estaba confundida; de la misma manera que su esposo y Ramos, termina de prepararse.
"Yo lo ordene". La voz del Primado hizo que su esposa volteara con sorpresa en sus ojos. "Quiero que estés en la segunda línea, si lo que sale del cruce rompe nuestras líneas, quiero que desates un pandemonio en el área. ¡No dejes que nada salga vivo de la zona!.
"¿Marek …?".
El Eternal era la nave hermana de Las Noches. Diferente a la insignia en muchos sentidos, estaba enlistada en la flota como un "Arma del Juicio"; un sistema diseñado para de ser necesario, destruir sistemas completos.
"Las Noches llegó señor…" Zella levantó la mirada y para su sorpresa junto con la de la Zaarina, ni el primado, ni Radus estaban en la habitación.
TIERRA.
COMANDO CENTRAL TAU'RI.
SALA DE REUNIONES.
Sólo un par de minutos atrás, Jack había recibido un mensaje de la flota enviada junto con la superpuerta a Mictlán.
Su secretaria y un par de asistentes resumían toda la información. Algún tipo de fuerza empujaba las naves lejos del cruce sin que pudieran hacer algo en contra.
"¡Abre una línea con el Coronel Williams!".
Andrew Williams estaba al mando del Daedalus, una de las naves más viejas en la creciente flota Tau'ri. Si existía una razón para haber enviado a esa nave y a su fuerza de tarea en aquella misión, se trataba de una muy simple.
Aquellos senadores que apoyaron a Kinsey amén el Congreso Tau'ri consideraban a esas naves y a sus tripulaciones desechables.
Querían un desastre para así poder aislar a la Tierra y todo indicaba que estaban por conseguirlo.
"En la línea señor".
"Coronel, ¡reporte!". La imagen de Andrew recién aparecía en la pantalla. Por su expresión era claro que la situación se había salido de control.
"¡Algo nos empuja!, ¡estamos a máxima potencia y no podemos contrarrestar!, ¡las naves de Meriva están en la misma situación, incluso sus nuevas naves están siendo empujadas con el resto!".
"Williams, si tienes que saltar al hiperespacio ¡hazlo!".
"Señor la puerta ….".
"¡Al demonio con ella, salgan de ahí!". O'Neill sabía muy bien que aquel movimiento le daba mucha munición a Kinsey para usar en su contra. Incluso la palabra traición rodó por la cabeza del general. Fue cuando algo extraño ocurrió.
Ante la mirada de sus asistentes y su secretaria, Jack desapareció en un pestañeo; ningún sonido, ninguna luz, nada.
SISTEMA MICTLAN.
PUNTO DE TRÁNSITO DIMENSIONAL.
IMPERIO MERIVA.
Fuera lo que fuese aquello, estaba por salir del cruce y el miedo invadía a las tripulaciones de las naves.
"Señor, es momento de retirarnos". El OX de Coronel Orguta casi había susurrando aquellas palabras.
"¡El cruce está activo!".
"Creo que esa oportunidad ya pasó Teniente".
La gigantesca mancha marrón se extendió por buena parte del cruce y la silueta que lo que estuviera por cruzar, rápidamente tomaba una forma triangular.
El corazón de muchos de los miembros de la tripulación se detuvo cuando descargas eléctricas creaba un increíble espectáculo de colores y luces. Fue cuando algo salió interrumpiendo el torrente de partículas, dejándose ver como la punta de algún objeto de un color que combinaba dorado y café.
Después de unos segundos, aquel objeto continuo su salida revelando un enorme domo y una enorme superestructura sobre el casco principal, aquello fue suficiente para que muchos de los oficiales de la misión, se dieran cuenta de lo que se trataba.
"¿La Destiny?".
"¡Hagan un escáner de la nave!".
"No se detectan niveles peligrosos de radiación, parece que algunos sistemas operan con el mínimo de energía, motores fuera de línea. No se detectan escudos con la excepción de una zona, posiblemente donde se encuentran las vainas de estasis señor". Unos segundos después de que la Destiny cruzara el umbral, otra nave salía del cruce.
En esta ocasión más pequeña pero en una configuración similar a la Destiny.
"Señor, por su configuración esa nave es del tipo que enviaron para instalar las Stargate por el camino de la Destiny".
"El misterio es ¿por qué está aquí?".
Por medio de las pantallas, la tripulación en el puente de mando de la nave observó por varios minutos, como la Destiny y lo que sería la primera de 7 naves sembradoras, flotaban graciosamente alejándose del cruce.
"Oooook, esto es nuevo".
Por un par de segundos Orguta y toda la tripulación del puente, permaneció inmóvil en sus estaciones. Sus ojos reflejaban sorpresa, pero también preocupación.
" Teniente, ¿está el General O'Neill detrás de nosotros?. El segundo del coronel giraba para ver por un instante, antes de regresar a su posición anterior.
"Si, lo está". En contra de las reglas, el teniente sacó una cajetilla de cigarrillos. Tomo uno y ofreció otro al Coronel Lympyan mientras encendía el propio y llevaban su mano derecha a su sien. "También está el Dr. Jackson, el Dr. Woolsey, el Primado Marek, el señor Sueltan,...el Maestro Bra'tac, Teal'c". Encendiendo el cigarrillo, el Coronel se giró de manera que el humo quedara detrás suyo, antes de saludar a los presentes.
"En descanso coronel". Kastrol extendió su mano hacia Sueltan y su mayordomo entendió de inmediato lo el primado quería.
Unos segundos después, Marek encendía un puro mientras Sueltan ofrecía a los presentes.
"Creo que incluso para nosotros esto es raro". Daniel miró al resto mientras reclamaba el puro que le ofrecían.
"Es otro día de trabajo Danny". Segundos después Jack encendía su puro.
"O'Neill, ¿qué habrás hecho en esta ocasión para que estemos aquí reunidos?". El Maestro Bra'tac tenía una sonrisa en el rostro.
"Él no fue, los reuní porque tengo que advertirles de algo".
"¿Lo ven?, siempre que algo malo puede ocurrir me echan a mi la culpa.
"Aunque siendo sinceros general, su reputación lo preside".
"Mi señora Mildea, por favor no le dé más cuerda, estará insoportable el próximo mes". Marek sonrió por unos segundos mirando aquel ser con la forma de una mujer. Con su rostro envuelto en una luz, no tenía otro rasgo que sus ojos que brillaban con mayor intensidad.
Tiempo después, el Dr. Woolsey contaba la anécdota de cómo fue testigo, cuando el rostro de Marek perdía color en cuestión de un segundo y durante ese tiempo lanzaba sus rodillas al piso, resultando en un golpe tan fuerte, que el sonido invadió el puente de la nave.
El Primado Kastrol no era el único que literalmente se arrojará contra la cubierta, el resto de la tripulación había dejado sus estaciones y también estaban de rodillas.
Todos ellos temblaban, aquello no pasó desapercibido.
"¡Marek!, cariño, si no te calmas un poco esa bola de humo que tienes por corazón va a estallar". Aquel ser miró al resto del personal de la nave. "Y creo que eso también va para todos ustedes pequeños".
"Para causar esa reacción en un ser como Marek de Meriva, usted mi señora, es una poderosa guerrera o un ser con un poder que ninguno de nosotros podemos imaginar". Bra'tac se acercó al ser con seguridad, pero con un respeto que se notaba en sus movimientos y en su forma de hablar. Teal'c lo seguía unos pasos atrás, actuando de la misma forma que su maestro.
"Maestro Bra'tac, Teal'c, un placer conocerlos. Dr. Woolsey, Dr. Jackson, General O'Neill, saludos. Se pueden referir a mi como Mildea". Aquel ser giró su rostro hacia el primado y el resto de la tripulación que temblaban sin parar. "Soy lo que podrían llamar, la deidad a la que ellos veneran".
"Bien creo que aquí voy a sudar un poco". Daniel se convirtió en el centro de atención mientras su mente se movía a todas direcciones. "¿Tu, quiero decir usted, es quien estuvo del lado de la alianza al comienzo de la Guerra de los Dioses?".
"Es correcto Dr. Jackson, fui yo en quien ellos confiaron sobre otras deidades".
"¿Usted es una verdadera diosa?". Daniel parecía confundido y después una tanto asustado al notar la reacción de todos los merivians ante aquella pregunta.
"¡Todos tranquilos niños!, no me ha ofendido en ningún momento". Segundos después, la atmósfera recuperaba algo de paz. "Y como respuesta a su pregunta, me gusta pensar en mi ser como algo creado por la voluntad y el deseo de algunos seres. Algo así como un Tulpa".
"¡Increíble!".
"¿Daniel?". Al girar su rostro, Jackson se topó con la mirada de su viejo amigo. Esa mirada que decía,-estoy esperando una explicación-, aquello lo hizo reaccionar.
"Un ser Tulpa, es parte de la cultura tibetana; un ser creado por el pensamiento y la meditación. Pueden obtener forma física, incluso producir olores y sonidos".
"Vaya, ahora lo entiendo". Una enorme sonrisa aparecía en el rostro de Jack mientras miraba a Daniel.
"Mi señora, estamos honrados y felices de estar en su presencia y desde el fondo de nuestros corazones. Pero si me permite, ¿cuál es la razón de esta bendición?. Se podía ver cómo el cuerpo de Marek temblaba cuando hablaba.
"Marek, en primera levántate, en segunda calmante y deja las formalidades de lado. En tercer y último lugar, la razón por la que vine es para advertirlos". De inmediato, todos los merivians levantaban el rostro, sus rostros llenos de miedo lo decían todo. "Una prueba más dura que las anteriores está en camino. Los enemigos aparecerán dentro y fuera de sus naciones y la sombra de la destrucción puede caer sobre toda la galaxia".
"¿Esa fue la razón de traer la Destiny y a las otras naves?, ¿tan grande sería nuestro fracaso en Darama?.
"Así es pequeño". Marek y Orguta bajarían sus cabezas, parecían estar avergonzados.
"Señora Mildea", el Dr. Woolsey se acercó un poco a ese ser. "¿Qué es esa amenaza?, ¿quiénes son esos enemigos?.
"Lamento que mi respuesta sea la misma que en algún momento le di a Marek. No se me permite interferir más de lo que acabo de hacer. Es una ley que nos rige, romperla podría tener consecuencias graves. Solo puedo decirles que no podía permitir que se malgastaran vidas y recursos que serán necesarios en el futuro".
"Sólo puedo decirles que sea cual sea el costo, deben estar dispuestos a pagarlo si lo que quieren es ver a sus naciones y aliados sobrevivir".
Jack estaba por preguntar algo, cuando en un pestañeo aquel ser desapareció. La tripulación del Midnight se incorporó y regresó a sus actividades en sus estaciones.
"¿Primado Kastrol?". Teal'c miro al primado por un segundo antes que este levantara la mirada.
"No preguntes Teal'c, la última ocasión que hizo algo asi empezó la Guerra de los Dioses". Marek dio una bocanada a su puro. "Tiene que ser grave, para que ella viniera en persona".
"¿Alguna idea?". Jack no podía ocultar la preocupación, su mirada lo decía todo.
"No". Minutos después, algunas llamadas fueron hechas.
DOCE COLONIAS DE KOBOL.
CAPRICA.
OFICINA PRESIDENCIAL.
Una hora atrás, el Presidente Adar daba por terminada la conferencia de prensa.
Estaba agotado, mental y físicamente, días de trabajo y el enorme estrés al que había estado sometido le estaba cobrando factura. Su esposa había notado su malestar, sin decir nada se dirigió a la cocina en busca de algo que su esposo pudiera comer.
Con Laura y Adama en camino a la Tierra, Adar sólo podía rezar por algún avance con el gobierno de la Tierra.
Durante la conferencia, había quedado claro que dos puntos de vista estaban tomando fuerza. Aquellos que veían su relación con la Tierra como un ejemplo de no cerrar su visión a un solo camino y aquellos que exigían al gobierno poner de nuevo en línea a ese pequeño planeta.
Esta última estaba apoyada por varias de las órdenes y grandes empresas, que morían por tener un trozo de tecnología con el cual trabajar.
Simplemente las imágenes del documental de Annette, habían causado tal revuelo, que agencias de viajes y líneas espaciales solicitaban información sobre los permisos y las personas o agencias con las cuales asociarse para comenzar con los viajes a la Tierra y a Meses.
Grupos religiosos en todas las colonias exigían transporte inmediato a la Tierra para terminar con lo que algunos llamaban, la afrenta más grave a los dioses. Otros exigieron al gobierno de Adar ir en lugar de la Madre Elosha y criticaban abiertamente la decisión del presidente de enviar a alguien con las credenciales y la reputación de la mujer.
Fotsis sin lugar a dudas era por mucho el más crítico de todos, convirtiéndose de inmediato en el líder moral y espiritual del movimiento.
Incluso dentro del Quórum, varios de los representantes habían apoyado la postura de aquel hombre, alzando la voz con demandas al gobierno colonial y al gobierno Tau'ri.
El gobierno estaba dividido al igual que el pueblo, la situación era peligrosa y buena parte del peso para darle solución a todos esos problemas caían en los hombros de la Embajadora Roslin; cuantos más acuerdos lograra afianzar, más fácil seria para Adar poder callar aquellas voces que se levantaban en su contra.
En aquel momento, las cadenas noticiosas de las colonias estaban en un verdadero frenesí informativo.
Algunas notas de Annette habían sido compartidas con las agencias de noticias y cualquiera que se llamaba o lo llamaran experto, había dado alguna opinión y expresado cuanta idea rondaba en su cabeza. Los más solicitados por cualquier agencia de noticias habían sido sin lugar a dudas el Dr. Hemiloos Dulaa y sus dos colegas; los únicos xeno biólogos en las colonias, que se convirtieron en xeno políticos de la noche a la mañana.
Sus observaciones sobre la sociedad de Meriva se discutían en cientos de espacios dentro de universidades y cualquier foro público o privado.
Muchos no estaban seguros sobre cómo interactuar con no-humanos, mucho menos con las AI que habitaban el imperio. El simple hecho de que fueran considerados habitantes como cualquier persona, no era bien visto por los habitantes de las colonias que veían en ellos una amenaza a futuro.
En cuanto a la relación con la Tierra, las cosas eran más difíciles.
Fotsis escupía veneno a diestra y siniestra llamando al pueblo de las colonias a protestar por la manera en que el gobierno, según él, había bajado la cabeza frente a la Tribu de la Tierra, algo que según él, debía ser al contrario. Atacaba fuertemente a la Madre Elosha y todos aquellos que habían estado involucrados durante el primer contacto, por dejar que una mentira tomará aquellas dimensiones.
Adar recordó cómo durante la conferencia de prensa, los reporteros de varios medios noticiosos en la nómina de la Orden de Zeus, atacaban una y otra vez a la Embajadora Roslin y al Almirante Adama.
"Laura, los dioses saben que estamos en tus manos". Adar se llevó las manos al rostro antes de dirigirse a su cama.
Quería dormir, descansar por una noche, poco sabía el presidente sobre el huracán que se aproximaba.
SEDE SE LA ORDEN DE ZEUS.
BIBLIOTECA DE LOS DIOSES.
GEMENEON.
Motivados por la fe y una devoción ciega, cientos de escolares, hombres y mujeres de fe, navegaban entre mares de rollos y libros que guardaban la historia de los dioses antiguos.
Una parte de aquellos documentos formaban parte de los escritos que habían sido transportados desde Kobol durante el éxodo a lo que se convertiría en las 12 Colonias. La orden mantenía miles de documentos, algunos eran considerados reliquias de gran valor y de inmensa importancia para lo que eran los cimientos de la religión colonial.
El más importante de ellos, el Códice de Misira (nombrado por los restos de la nave en la que habían sido encontrados), se creía contenía la historia sobre los acontecimientos ocurridos miles de años atrás en Kobol.
Desafortunadamente, el lenguaje en el que estaba escrito, parecía imposible de descifrar, pues no existía ninguna referencia que pusiera ayudar con aquella tarea.
Entre sus páginas, se encontraba lo que muchos pensaban era la figura de Zeus en los campos de Kobol. Los símbolos que representaban a las 13 tribus viviendo junto a los dioses; para después seguir con lo que creían había sido una batalla contra un poderoso enemigo de los dioses, donde Zeus había perdido la vida.
La razón de aquella guerra no estaba clara. Por los símbolos, muchos estudiosos creían que Zeus y sus fuerzas, defendieron un sistema de aquel enemigo, protegían algo.
Pero en ese momento, había algo que era más importante para todos y que Fotsis estuviera presente daba parte de la importancia de aquel descubrimiento.
"¿Qué fue lo que encontraron?".
"Padre Fotsis, aquí está". Uno de los sacerdotes señaló a una de las enormes hojas de Codex, donde un símbolo en particular resaltaba entre los demás, uno que Fotsis y todos los presentes habían visto y aprendido a odiar en tiempos recientes. Un círculo sobre una V invertida. "Es el símbolo que usan los Tau'ri, creo que podemos probar que ellos en verdad sabían de nosotros y que la historia que ellos dicen es cierta, no lo es".
"¡Recopilen toda la información!, Adar autorizó una embajada conjunta de la Tierra, sus colonias y de esas aberraciones de Meriva, ¡quiero toda la información posible para restregarse las en la cara cuando llegué!".
"Así se hará Padre Fotsis y una cosa más. Encontramos algo interesante". El padre cambió la página. "Creo que descubrimos la ubicación de la Tierra y el lugar donde el Dios Zeus cayó en batalla".
Los ojos de Fotsis reflejaron su alegría, aquellas dos eran noticias que alcanzarían su poder una vez fueran comprobadas.
Mientras el líder de la Orden de Zeus miraba la página del Codex, no pudo evitar reír; pronto Adar estaría de rodillas pidiendo su ayuda. La Tierra le suplicaría convertir a su pueblo a la verdadera religión y ayudaría en la purga del Imperio Meriva.
"En poco tiempo, todo será como los dioses lo han ordenado, con las 13 Tribus de Kobol bajo el divino mandato de Zeus y Hera, con la prosperidad que Hestia y Deméter nos otorgarán en el futuro. Con el dios Hades recibiéndonos en sus brazos al morir para otorgarnos la recompensa por haber cumplido nuestra misión". Fotsis miró a quienes lo rodeaban. "Hermanos y hermanas, nos espera un futuro lleno de dicha y riqueza. Las 13 Colonias de Kobol serán la mente y el corazón de esta galaxia y estoy seguro que en el futuro de todo el universo".
"¡Prepárense para ir a la Tierra y por la gracia de Zeus, vamos a purificar ese planeta y cualquier otro que rete la supremacía de los dioses!, ¡ASÍ DECIMOS TODOS!".
"¡ASÍ DECIMOS TODOS!".
Hola a todos, al fin acabe otro capitulo, si, lo se me tarde mucho y demás, pero creo que entienden como está la cosa.
Niños y niñas espero este capítulo fuera de su agrado.
Por favor cuidense mucho y les mando un gran abrazo. Por cierto, en capítulos anteriores tuve un error, el sistema que estuvieron explorando la Marina Colonial fue Tlatoma no Mictlan, me di cuenta del error la semana pasada, luego cambió ese capítulo.
