MÁS LEJOS QUE EL PASADO.
ESPACIO CYLON.
TEXAN RED ROSE.
SALA DE REUNIONES.
El carácter de la Comandante Puig en ocasiones era la de un ángel y en otras la de un ser del inframundo que busca arrancar tu piel, devorar tus entrañas, beber tu sangre y succionar la médula de tus huesos mientras gritas de dolor y sabes que estás siendo devorado vivo. Algo parecido a lo que ocurre cuando un dragón de Komodo atrapa a un venado.
Los tres representantes cylons frente a ella eran esos pobres venados.
La armada cylon había rodeado la nave de Meriva y eso no parecía importar a su comandante. Puig solo sonreía de manera inocente y lo había hecho por casi 5 minutos, tiempo en el que ninguno de los cylons, tampoco había pronunciado palabra.
"Esta nave tiene la capacidad necesaria para destruir a toda la flota que nos rodea. Podemos destruir su colonial en un parpadeo y si queremos divertirnos, podemos enviarle las coordenadas de su asentamientos y flotas a los zeulas". Puig comenzó sobresaltado a sus invitados. "Sabemos que se han infiltrado en las colonias, sabemos que tienen presencia casi en cada nave de la flota colonial. Pero sobre todo sabemos que ustedes tuvieron algo que ver en el asesinato del embajador Caliz".
Aquello era una mentira, hasta ese punto el Departamento de Inteligencia del Imperio aún no había obtenido ninguna prueba que los involucrara; pero dentro de las órdenes recibidas por Andrea, estaba hacer ese comentario y ver qué resultaba.
"Y aunque nos encanta cazar, en estos momentos recién terminó la temporada lucians y estamos algo cansados y todavía en el pillaje de sus bases y asentamientos. Por lo que mis superiores me enviaron para presentarles una idea que tuvieron y que ustedes van a tomar".
"¿Sin más, ni más?". La copia uno fue lo único que pudo decir algo.
"¡Si!, ¡simplemente se van a callar y van a escuchar lo que tengo que decir!". Puig dio la señal a uno de sus asistentes y aquel chico le entregó un folder al cinco en la sala junto con algunos papeles. "A cambio de no joderlos informando a las colonias sobre sus agentes. Queremos que sus agentes recopilen toda la información posible sobre los líderes del movimiento secesionista. Sus direcciones, quienes son sus asistentes y personal cercano. Donde duermen, que comen, quienes son las personas con las que se acuestan". Fue entonces que Andrea tomó una posición aún más amenazante a los ojos de los cylons. "Entreguen está información, retiren a sus agentes de las colonias y los dejaremos en paz en este pequeño basurero que ustedes llaman territorio".
"En verdad que son arrogantes". Aquel Uno dijo aquello mirando a los ojos a la Comandante Puig. "Creen que por tener todo ese poder pueden hacer lo que quieran, ¿Qué pensarían sus aliados de esto?, ¿Cual pensarían que sería la respuesta de las Colonias de Kobol ante este…, trato?".
"¿Acaso crees que nos importa?". La respuesta de Puig fue instantánea. "Lo único que queremos es la información y sus traseros fuera y lejos de esos planetas. Y de ser sincera creo que es buena idea que se larguen de allí. Si Waller se entera que ustedes tuvieron que ver directamente en la muerte de Cáliz, esa maldita no se tentará el corazón y los cazara hasta el último. Seguramente lo único que la detendría, sería la palabra del Primado Kastrol y creo que él está muy ocupado en esto momentos como para tener tiempo de atenderlos".
"Necesitamos tiempo para transmitir esto a todas las copias y llegar a un consenso".
"Tres horas creo que es suficiente tiempo".
"Nosotros también tenemos condiciones que presentarles". Un dos miró a la mujer con dureza, solo para recibir una mirada similar. "¿En serio creyeron que vendrían y solo nos ordenarían que hacer?".
"Sin condiciones, ustedes obedecen y callan. Así de fácil y así de simple". Puig se levantó de la mesa y en unos pocos segundos y usando una hoja de una libreta cerca escribió algo antes de entregarlo al uno frente a ella. "Tres horas, sin condiciones y ábrelo cuando estés en casa. ¡Envía a nuestros invitados de vuelta!".
Los tres cylons se levantaban al unísono, pero antes siquiera que pudieran pronunciar palabra alguna. Una extraña luz los envolvió.
"Quisiera ver sus caras en este momento". Aquel comentario lo hizo uno de los asistentes de Puig mientras todos los merivians sonreían.
A bordo de una de las bahías de vuelo de la Colonia, se presentaría un extraño evento.
Dos grandes luces aparecieron de la nada y cuando desaparecieron, los delegados cylon y el Raider pesado que habían usado para llegar a la nave del imperio ocupaban la cubierta. Los centuriones de inmediato habían levantado sus armas hacia aquel punto, solo deteniendo su ataque al ver de quién se trataba.
Para los tres cylons involucrados en el transporte y para los que estaban presentes en aquella bahía de vuelo, el asombro parecía ser lo único que podían sentir. Habían sido testigos y partícipes de algo que creían sólo ocurría en películas y series de ciencia ficción.
El cinco y dos comenzaron a tocarse todo el cuerpo en busca de alguna imperfección, el uno por su parte había abierto la hoja de papel y de inmediato su semblante había cambiado. Estaba pálido y sus manos temblaban un poco, algunas gotas de sudor recorrían su frente, algo que rara vez ocurría en un cylon y eso no pasó desapercibido para otros cylons que se acercaban a ellos.
"¿Qué fue lo que pasó?, ¿cómo es que…?". Una ocho preguntó aquello solo para recibir aquel papel de lleno en el pecho.
"¡Llama a todos!, ¡En la sala de reuniones en 5 minutos!".
Aquel Uno caminaría fuera de la bahía de aterrizaje bajo la mirada de todos los cylons en aquel lugar. Aquello había sido una visión extraña, todo se aclaró cuando aquella Ocho, vio lo que estaba escrito en aquel papel y de la misma forma en la que su hermano mayor había perdido el color, ella también lo hizo. Sus compañeros sintieron un escalofrío recorrer su espalda cuando aquella copia ocho les mostraba lo escrito en aquel papel.
-Podemos hacer esto con una nuclear-.
"Llamaré a todos". Eso fue lo único que dijo la ocho antes de salir corriendo del lugar.
TIERRA.
CENTRO DE RESGUARDO ALPHA.
OFICINA DEL DR. JACKSON.
Daniel sentía como su estómago se retorcía y una sensación de incomodidad lo invadía. Lo que estaba viendo en la pantalla de su oficina no iba a caer bien entre las cabezas del gobierno Tau'ri; realmente bajo la situación por la que pasaba el gobierno de Andreotti nada podía caer bien y los datos que había obtenido Daniel del Núcleo Asgard no iban a mejorar la situación.
"Verónica, ¿podrías comunicarme a la oficina del presidente?, por favor y gracias".
"De inmediato Dr. Jackson". Daniel continuó estudiando los datos mientras su asistente hacía la llamada a la oficina presidencial.
La historia de los Asgard era larga y llena de hechos que rememorar y por suerte para los humanos, los archivos estaban perfectamente ordenados; las búsquedas eran sencillas y mostraban la información deseada en cuestión de segundos. Justo eran esos datos los que estaban preocupando a Daniel.
"Su llamada está lista Dr. Jackson". Segundos después, la imagen del presidente, Jack, el Dr. Woolsey y otros miembros del gabinete Tau'ri aparecían en su oficina.
"Dr. Jackson, ¿Por qué creo que no me va a gustar lo que está por informarnos?".
"Por la razón que no les gustará señor presidente". Daniel tecleo algunos comandos y en la oficina del presidente se proyectó la imagen que Daniel tenía en su monitor. "Cómo saben, la historia de los Asgard tiene sus altibajos y su modo de hacer las cosas, ciertamente nos deja mucho que pensar. Pero por la poca información que pudimos recabar de las imágenes de la sede diplomática, parece que nos topamos con una parte de la historia de los ancestros de las Colonias de Kobol".
"Esto no me está gustando?.
"Créeme Jack, si lo que encontramos es correcto, a nadie le va a gustar". Daniel presionó un comando en su teclado y la información presente se convirtió en un flujo continuo. "Con los pocos datos que pudimos recabar por las imágenes de las cámaras, pudimos ingresar ciertos datos claves en la búsqueda y un incidente salió entre las coincidencias de la búsqueda".
La mirada de Daniel se dirigió a su monitor, deteniendo el flujo de datos justo en un mapa de la galaxia.
"Por lo que pudimos encontrar, ese Codex como lo llaman los colonos, muestra el comienzo de lo que fue la única alianza entre el Goa'uld y los Asgard". Después de un minuto de completo silencio. Daniel continuó con la explicación. "Tal parece que Zeus estaba al tanto de las diferentes realidades que existen y quería encontrar una dónde los Asgard no existieran o por lo menos no interfirieran. El maldito puso mucho empeño en la investigación, pero por un tiempo no encontró la manera de encontrar o tan siquiera ver esas realidades".
"Creo que aquí es donde las cosas se ponen feas". El General O'Neill se llevó la mano a la sien. Conocía muy bien aquella mirada de Daniel, esa que te daba un adelanto de algo terrible y problemático.
"Cómo el General O'Neill acaba de sugerir, las cosas se pusieron feas después de varios años de investigación; Zeus descubrió que para romper la barrera cuántica y el tejido que separa las infinitas realidades, necesitaba una gigantesca cantidad de energía enfocada en un solo punto durante un determinado periodo de tiempo". Las pantallas y proyectores holográficos mostraban una serie de gráficas y números que nadie en ninguna de las dos salas podía entender. Daniel noto aquello de inmediato. "Ya informe a Sam, se nos unirá en unos minutos, pero creo que va a ser difícil de entender".
"Quizá no tanto". La voz de Sam entró en la conversación y un instante después su imagen aparecía en las pantallas y proyecciones.
"General Carter, ¿Podría explicarnos este asunto por favor?". Matteo sacó una caja de aspirinas de uno de los cajones de su escritorio, no tardarían mucho en desaparecer.
"Señor, antes que nada debemos entender que estamos hablando de realidades y cuando hablamos de ellas, estamos hablando de una cantidad infinita de posibilidades creadas por acciones o falta de ella. El hecho de que usted sacará esas aspirinas creó un camino totalmente diferente que si no lo hubiera hecho. Que Daniel me llamara en este punto de la conversación para explicar el tema, género otra realidad que es y justo en ese momento se creó otra que pudo ser".
"General Carter, si no mal recuerdo los Antiguos estudiaban esas realidades por medio del aparato almacenado en el Área 51, ¿cierto?". El Vicepresidente Emmerson preguntó aquello con interés genuino.
"Así es señor, abandonamos esa investigación por el momento. La cantidad de posibles realidades hace casi imposible recuperar al personal que fuera enviado a investigar o hacer contacto. No es como marcar una dirección en el Stargate".
"¿No me dirán que Zeus logró su propósito?". Matteo miraba con mucho interés al Dr. Jackson.
"Al parecer sí señor". Daniel hizo una pausa antes de continuar. "Tal parece que uno de sus científicos tuvo suerte y pudo abrir un portal a una realidad vecina".
"¿General Carter?".
"Es posible señor presidente. Hemos tenido esos incidentes en el pasado".
"Solo que en esta ocasión se salió de control". La siguiente imagen en la pantalla mostró lo que parecía una gigantesca fisura en el medio del espacio. Todos quienes participaban en aquella conferencia, no pudieron ocultar su incomodidad.
"Carter, ¿sabemos cómo hicieron esto?". Jack pregunto señalando aquella imagen.
"Según la información de los Asgard, quien estuviera a cargo de la investigación; logro crear una micro singularidad que alimentó otro aparato que seguramente era similar a nuestro espejo. Zeus no les dijo de manera clara como lo habían logrado. Más importante, buena parte de los datos están restringidos y no hemos podido ingresar a ellos, solo un mensaje al final del archivo es accesible señor".
"¿Un mensaje?". Matteo miro a Carter con cierta ansiedad. Si algo había aprendido durante sus años como presidente de la Unión Tau'ri, era el hecho de que un mensaje de ese tipo no eran buenas noticias.
"Sí señor". Carter se acomodó nerviosamente en su silla. "¡No vayan!".
Todos los presentes sin excepción sintieron un nudo formándose en la boca del estómago. La experiencia les había enseñado, que si un Asgard decía no, ¡era no!.
"Creo que esto lo resuelve todo". Matteo tomó la botella de aspirinas vacía. "¡Que nadie se acerque a ese lugar!, ¿entendido?. Tendremos que avisar a Langara y a nuestros aliados en la zona".
"Y prohibir decirle algo de esto al Doctor Rush". La atención de todos se vio centrada en la General Carter. "Señor, creo que tiene que ver esto".
Las pantallas cambiaron, mostrando una imagen que no parecía ser otra cosa que un fondo de pantalla de antaño.
"¡Carajo!". Aquel comentario de uno de los ascensores científicos del presidente Tau'ri lo convertirían en el centro de atención. Sam tenía una expresión que reflejaba preocupación.
"¿Alguien quisiera decirnos la razón de preocuparnos?".
"Señor, esa gráfica muestra la misma CMBR que la Destiny tenía por misión encontrar su origen". Contestó el mismo asesor científico.
"¿Esa radiación?".
"Sí señor". Todo el mundo miró a Carter y a Daniel en busca de una respuesta.
"Señor presidente, lo que ocurrió en ese lugar género una onda de radiación casi idéntica a la que los Antiguos detectaron tras la radiación cósmica". Carter presionó un par de comandos en su consola y dos imágenes muy similares aparecieron una al lado de otra. "La mejor idea que tengo en este momento y por los pocos datos con los cuales trabajar. Imagino que la señal captada por los Antiguos, se degradó por la distancia que recorrió, está no lo estuvo".
"Pues creo que fallamos de manera catastrófica. Una copia se envió a la Oficina de Investigación de Anomalías, para este momento debe estar en la oficina de Rush.
Después de ser rescatados de la Destiny, pasar por un chequeo médico. Los miembros de la expedición fueron reintegrados en diversos pues de manera silenciosa y lo más sutilmente posible. Si Langara se enteraba, seguramente quería tomar acciones en contra de varios miembros de la expedición, sobre todo Young estaría en esa lista.
Matteo se llevó las manos al rostro, era más que seguro que el querido doctor estaría tocando en su oficina solicitando una formar una expedición lo antes posible. Encontrar el origen de aquella señal se había convertido en su razón de vida, era todo lo que tenía para seguir. Estaba usando todos los medios posibles para que se aprobará la reparación de la Destiny, junto con mejoras en sus sistemas, quería retomar la misión, aunque aquello le llevará años.
"Jack, me tendrás que ayudar con Rush cuando llegue el momento".
"En unas tres horas creo". El General O'Neill lo miraba con una sonrisa un tanto irónica en los labios.
"Una cosa más señor". Cuando las miradas se volvieron a centrar en Daniel, varios de ellos notaron que tampoco sería bueno. "Los archivos Asgard nombran a lo que sea que se encuentre en aquel sector con un nombre un tanto preocupante".
"¡Y el ganador de este año es…!". Todos miraron a Jack.
"Jötunheimr". Daniel noto de inmediato las miradas de todos los asistentes. "En la mitología nórdica, Jötunheimr es la Tierra donde habitan los gigantes".
"¿Y eran gigantes buenos?". Preguntó uno de los asesores del Presidente Andreotti, jugando con el cuello de su camisa.
"Aaaaammm". Más de uno se llevaría las manos a la cabeza. "Señor presidente, lo que sea que pasó y lo que sea que haya en ese sector, debemos considerarlo hostil. Los Asgard se aliaron con las fuerzas de Zeus y Zeus murió".
"Daniel, ¿crees que haga daño enviar un dron a investigar?". O'Neill se veía nervioso.
"No quisiera arriesgarme Jack, en verdad no quisiera".
"Doctor Jackson, averigüe lo más que pueda dentro de la información que tiene, tomé los recursos que crea necesario". Matteo miró a su secretario del tesoro y aquel hombre sabía lo que aquello significaba. "General Carter, necesitamos las contramedidas para el sistema de salto colonial. No podemos arriesgar más naves a ser dañadas". Afirmando con un gesto, las comunicaciones con Daniel y Sam se cortaron, dejando al presidente con todos sus asesores y el personal en su oficina.
"Necesito hablar con el Coronel Young lo antes posible. Necesitamos un perro guardián sobre Rush y él sabe cómo manejarlo".
"Lo que nos deja solo con la crisis en Caprica". Woolsey miró su tableta y presionó un par de comandos. "El último informe de Attah dice que la evacuación va a un 60% y están adelantados tres horas a lo que habían estimado. Creo que sería buena idea usar ese tiempo para recabar toda la información posible sobre quienes se están quedando al mando en las fuerzas rebeldes".
"Fotsis debe estar al frente y sin duda está Vicealmirante Caín será la encargada de sus fuerzas militares". Uno de los asesores militares leía un par de documentos, levantó la mirada para toparse con los ojos del presidente Tau'ri. "Estamos recopilando toda la información que tenemos sobre ella, pero nos llevará algo más de tiempo tener un informe concreto".
"Quiero un informe detallado tan pronto sea posible". Matteo se detuvo un momento y miró a todo su staff. "Damas y caballeros, ¿qué podemos esperar?". O'Neill se adelantó al resto.
"Las fuerzas de Fotsis seguramente afianzaran sus posiciones en y alrededor de Gemenon. Por lo que sabemos, en el planeta tendrán poca o nula resistencia y deben contar con el apoyo de la población. Tendrán que organizar las fuerzas a su disposición y buscar quien quiera vender las provisiones que necesitan. Eso les tomará cuando menos un par de meses".
"Sabemos que no tendrán problema con el capital necesario para realizar operaciones. La Orden de Zeus y de Hera son dos de las organizaciones más lucrativas en las 12 Colonias. El problema será encontrar los pertrechos necesarios, repuestos para sus naves y las instalaciones necesarias para su mantenimiento".
"Richard, ¿Crees posible solicitar información sobre ese tipo de instalaciones en Femenino al gobierno colonial".
"Será difícil señor, puede ser posible por canales fuera de la línea diplomática. Pero si se está pensando en responder al ataque a las naves, creo que sería mejor que nosotros encontráramos los objetivos de interés, seleccionemos los que sean acordé a una respuesta apropiada. Y poco antes del ataque, informar al Presidente Adar sobre cuáles serían nuestros blancos".
Por algunos segundos, todos dentro de la oficina del presidente guardaron silencio.
"¿Cómo nos veremos en la arena mediática?, Creo que ya estamos mal en ese campo".
"Creo que eso ya no importa señor, se atacará a los miembros de esta administración de una u otra manera. Nuestros aliados esperan a ver nuestra respuesta, del mismo modo que lo hacen los detractores de su mandato". Aquel joven asistente parecía nervioso al momento de pronunciar aquellas palabras. Solo tenía un par de meses trabajando para el gobierno Tau'ri y ahora estaba en medio de una crisis interplanetaria.
"Entonces, que así sea". Matteo miro a todos los presentes. "General, ya le había dado la orden, pero necesitamos esos blancos".
IMPERIO MERIVA.
MESES, SABIN.
CENTRO DE COMANDO TENIENTE CORONEL STANISLAV PETROV.
Sin que el gobierno de la Tierra lo supiera, sin que el gobierno colonial siquiera lo imaginara o pudiera hacer algo para detenerlo. Naves de reconocimiento meridians, ya habían formado una larga lista de objetivos para ser atacados.
Comenzando por la Battlestars rebeldes, la lista recorría un largo camino hasta llegar a los objetivos en la superficie de Gemenon y en algunas lunas y asteroides en partes del sistema colonial. La Pegasus se había convertido en un blanco primario y uno por el cual se había ofrecido una jugosa recompensa de ser capturado y entregado a la flota del imperio.
Con decenas de sondas alrededor de gemenon, los analistas y planificadores de las fuerzas armadas del imperio, ya se habían hecho de una buena idea de lo que ocurría en el planeta.
Habían interceptado la orden dada por Fotsis sobre qué hacer con los miembros leales al gobierno colonial; incluso se había dado una fecha límite de cuando ser entregados para su ejecución, quería que aquello fuera público, quería enviar un mensaje claro. Aquello se estaba tratando con mucho cuidado por el personal de inteligencia del imperio y personal especializado ya estaba planeando una operación de rescate, posiblemente durante el ataque que ya se planeaba.
"Siento que le estamos haciendo el trabajo de la Tierra".
"Estoy más que seguro que ellos también se están preparando".
Dos de los planificadores revisaban las últimas imágenes que habían enviado sus sondas.
Una imagen mostraba a la Pegasus en medio de varias battlestar y unas cuantas naves civiles con mucha actividad entre ellas; seguramente se estaban transfiriendo ciertos materiales, lo más probable personal y pertrechos.
"Estoy seguro que los jefes van a querer enviar esa nave al infierno lo antes posible". Justo en la siguiente imagen algo llamó su atención. "¿Tenemos el vídeo de esta parte?".
"Creo que sí". Su compañero aplicó un par de comandos en una tableta electrónica.
En una de las proyecciones, las imágenes mostraban un Raptor escoltado por un par de Vipers, no era una escolta normal, eso lo notaron de inmediato, alguien seguramente se había metido en problemas.
"Anota sobre esto, creo que a los jefes les interesará saberlo".
"¿Crees que atacaremos pronto?".
"No lo suficiente para algunos, pero de cualquier manera, cuando lo hagamos, será al estilo Meriva".
"Tengo un mal presentimiento sobre esto".
"¡No empieces!".
"Se lo voy a decir a los jefes". La sonrisa de aquel oficial hizo recorrer un escalofrío por la espalda de su compañero. "De que lo que ocurra en los próximos días, es el camino a algo peor. Algo que estuvo bajo las corrientes del tiempo y que no deberíamos perturbar".
Ok, sigo vivo, bueno casi.
Un capitulo rápido, una disculpa por tardarme con este capítulo, pero las cosas se pusieron difíciles, espero que les agrade. Ya me pondré al corriente con esta y lo otra historia.
Les mando un abrazo a todos y mis mejores deseos.
