La tarde había llegado, faltaba una hora para que la noche callera. Pero a pesar de ser aun de día los hombres al mando de la joven Master ya estaban movilizándose, recorriendo en vehículos pequeños y normales las calles de Fillydelphia.

Clash había salido de la base a hacer un pequeño trabajo, un trabajo que sería de gran importancia para su causa. Ya desde hace más de 6 horas, pero aun así no regresaría hasta obtener lo que su jefa le pidió.

Mientras el atardecer llegaba, Clever y Sira se preparaban junto con un grupo de 4 hombres cada una para salir de cacería. Cada una con cuatro de ellos, todos portando los lentes de contacto con tonalidades de anaranjado incluyéndolas.

-Te deseo suerte esta noche estimada Clever- Dijo Sira burlona, preparando su arma con municiones suficientes, está estaba parada a un lado de un enorme vehículo negro -Veremos quien termina primero, hoy me tocó muy fácil, un grupo especial que Master selecciono, Pedófilos, jejeje no me gustaría matarlos, pero órdenes son ordenes-

-Qué horror Sira, ¿cómo te pueden caer bien esos enfermos? - Preguntó Clever asqueada

-Porque esos gritan más, Es dulce justicia, Jajaja, dulce y divina justica, me gusta hacerlos sufrir más que un simple balazo en las bolas… jajaja- Respondió Sira formando un punto con su mano, y sosteniendo su arma en la otra mano

-Ya se te está pegando lo de Master… pero creo que tienes razón, hoy solo me tocaron un grupo de asesinos a sueldo, será difícil pero divertido- Dijo Clever embozando una sonrisa confiada y relajada, pero De pronto la risa divertida se escuchó de ella -Veremos a medida noche quien recibe más balas, qué tal si apostamos-

-Juega niña, Que tal cogerte a Alen, claro su cosa esa es una porquería jeje… creo que tendrías más placer con un pepino-

-¡Awhhhhh Que asco!, ¡claro que no, yo con ese gusano mí drogada!- Respondió Clever indignada -Por qué mejor no te metes con mi hermano, seguro te gustará el tamaño de su… "Pepino", además… no creo que ni siquiera una sandía te pueda dar más placer que el jajaja-

-¡Estás loca!, ¡tu hermano está demente ni loca me metería!…. – Se interrumpió a si misma al percatarse de la sonrisa de Clever, Sira suspiro con fastidio

-¿Trato?- Preguntó Clever, sin borrar su sonrisa, Sira la miró con molestia -o… ¿Te da miedo?-

-¡¿Qué?!... ¡Miedo ¿Yo?!... Ni en tus malditos sueños húmedos, Trato hecho- Ambas se tómanos las manos, verde lima y rojo pálido se estrecharon, sellando el trato -Pero además de eso la ganadora podrá grabar a la perdedora pagando el castigo -Impuso Sira sin soltar su mano.

-¡¿Qué?!... … … ¡ESTAS LOCA SIRA! - Grito Clever molesta y soltándose del agarre

-Me lo han dicho siempre, pero el trato ya está hecho a si que te jodes, además, te preocupas tanto con si fueras a perder jajaja- Sira subió a su vehículo -¡NOS VEMOS A MEDIA NOCHE, CLEVER!-

El vehículo se fue a toda prisa un total de cinco hombres la acompañaban, más que suficiente para hacer su trabajo asignado. Mientras Clever procesaba lo que tenía que hacer y quedo pensativa, vio su arma y los demás hombres que la acompañarían.

-Vámonos ahora- Ordeno subiendo al asiento del piloto y retirarse a toda prisa

Mientras tanto Master estaba en un salón cercano, sentada frente a una mesa, con sus brazos sobre la misma viendo sus brazaletes negros.

Estos eran de un color negro profundo, tanto que absorbían casi el 100% de la luz. Asemejándose a dos enredaderas fijadas a las muñecas de Máster. Que, de hecho, estaban tan apretadas que parecían estar encarnadas en su dueña, gracias a todo el uso que les daba.

La mente de esta chica no despegaba sus ojos de los brazaletes. Sus ojos podían ver atreves esa esa tan profunda negrura todo lo que guardaba debajo. Podía ver lo que antes fueron los brazaletes color dorado que les pertenecieron a ella y a su amada madre, dos brazaletes de oro solido que ambas llevaban siempre y que al verlos se recordaban entre sí.

Un símbolo de amor entre ellas, a los ojos de Master seguían teniendo el mismo significado, la promesa de que su madre Northern Light le había hecho ya hace más de 10 años. La promesa de que siempre la cuidaría donde sea que estuviera.

A pesar de que Master estaba sumergida en ver sus adornos no pensaba en nada, perdida en lo negros que eran ahora y en lo apretados que estaban, de un momento a otro acerco su mano a su brazalete izquierdo y lo retiro lentamente y con mucha dificultad derramando gotas de sangre, perdiendo el color azul de su cabello quedando solo una combinación en su cabeza de amarillo y morado. Pero ese no fue el único cambio, ya que comenzó a sentirse débil físicamente, el brazalete que aun tenia comenzó a brillar de color azul y sano la fea herida que había dejado el brazalete en la muñeca izquierda. No emitió ni un solo quejido, solo vio curiosa lo que pasaba, al momento de que sano la herida, volvió a ponerse el brazalete, que al elemento de sentir la piel de su portada esta se fue ajustando hasta quedar apretado y causar de nuevo la herida.

Master en eso vio su brazalete de la mano derecha, repitiendo la acción, se lo retiro, esta vez perdiendo el color morado de su cabello, quedando su cabellera una combinación de azul marino y rojo pálido. Esta vez no se sintió débil, pero no tardo ni dos 5 segundos en volver a ponérselo pues podría haber causado consecuencias graves a sus compañeros, pues ese era el que los mantenía con vida e inmunes a heridas.

Un suspiro muy pesado y frustrado escapo de Master, y como es su costumbre azoto su propia frente contra la mesa, casi rompiéndola en dos, ambos brazaletes brillaron en tono azul, la fuerza que usaba para lastimarse era cada vez más, pero ya no le importaba pues sabía que siempre sanaba otra vez. Al recuperarse levanto su cabeza al frente y vio sus brazaletes, de nuevo, pero un pequeño brillo verde llamo su atención, frunciendo el ceño se levantó de su silla.

-¡SIRA!- Grito furiosa y esperando que una aterrada chica de piel rojo entrara pero nunca paso, vio la puerta impaciente pero algo paso, sus brazaletes volvieron a brillar en verde -¡SIRA TE JURO QUE SI TE ENCUENTRO CON ESE MOCOSO TE SACARE TUS PUTOS OJOS Y HARE QUE TE LOS TRAGES!- Exclamo saliendo de ese cuarto y provocando que varios de sus hombres y mujeres huyeran lejos de ella a esconderse, pues sabían bien que hacer enojar a su líder les costaría mucho más que un par de huesos rotos.

Master muy molesta siguió su camino yendo directo al sótano, pero al llegar a la primera puerta esta estaba cerrada con candado.

-¿Que?... ¿qué está pasando?- Se preguntó al ver la puerta cerrada, al usar la llave que estaba a un lado la abrió e ingreso al sótano encontrando el pequeño cuarto donde estaba dentro su prisionero también estaba cerrada con candado, vio el candado muy confundida, en ese momento es cuando escucho leves quejidos y movimientos de algo duro, al mismo tiempo de que se detuvieron sus brazaletes volvieron a brillar en verde –Seguro ya está despierto… pero algo lo está lastimando ¿Qué está pasando?-

Al quitar el candado y abrir la puerta Master quedo frente a su rehén, el niño de piel color amarillo miel y cabello castaño oscuro estaba ahora completamente inmovilizado a una silla, sus ojos vendados y una mordaza n su boca. Pero el infante se retorcía entre las cuerdas para liberarse, Master al ver mejor noto las muñecas del niño enrojecidas.

-Ya veo… has despertado- Murmuro imaginando como había tratado de liberarse, pero en solo logro lastimarse las muñecas –Si sigue así esto no servirá, tengo que hacer algo con él mientras avanzan mis planes-

El niño al escucharla se quedó totalmente quieto, bajando su cabeza sintiendo miedo de esa mujer, que aún no conocía su apariencia, pero por su tono de voz frio deducía que era su secuestradora.

Master volvió a cerrar la puerta con candado, dejando el pequeño sin más opción que esperar, regresando al piso superior quedo pensativa.

-La Carta será mandada mañana en la mañana… ¿O será mejor a media noche?... como sea, si quiero deshacerme de él tendrá que ser antes del amanecer- Master fue a reunirse con los demás de su causa, organizándolos para lo que se venía, mando más grupos a las calles y ella se quedó a esperar a que su más capaz hombre regresara, cosa que paso a los pocos minutos.

Un joven un año mayor que ella entro a la sala donde Master estaba sentada y pensativa, este era de piel verde olvida un tono grisáceo, su cabello era gris, y sus ojos jefes oscuro. Clash Había llegado y se puso al frente de su líder con un porte muy serio.

-¿Ya te cansaste de pasear por la playa Clash?- Pregunto Master sin verlo a la cara, centrándose en un pedazo de papel donde escribía sin detenerse.

-No estaba de paseo Master, y lo sabes-

-Pues no parece, ¿qué información tienes? - Pregunto Master dejando su hoja de apuntes a un lado

-Pues veras, en pocos días Sombra y su familia asistirán a un evento justo aquí en Fillydelphia, se inaugurara un nuevo complejo presidencial y las familias más importantes asistirán- Hablo Clash, deteniéndose al escuchar a risa de su líder -¿De qué te ríes?-

-De que la familia de Hearthstone no asistirá jajaja- Master reía, recordando a quien tiene en su sótano

-Entiendo, bueno continuare, El señor sombra confía en que su seguridad y la vigilancia de Hearthstone bastara para que no suceda nada en ese lugar-

-Cómo no va a funcionar si yo misma me encargue en menos de medio año de lo que ninguno de ellos ha hecho en un más de 40 años… Ni siquiera deberían tener policía ya no tienen trabajo jeje, bueno ni para servir a los civiles sirven- Dijo Master regresando a sus apuntes

-¿Hablas de matar delincuentes por qué si?-

-No, viejo amigo Jajaja, Hablo de hacer algo útil, deshacerme de esos desperdicios, ya casi termino con esta ciudad y después seguiré con el nido de Sombra, Manehattan, será más fácil-

-Como digas- Decía Clash sin mucho interés en los planes de su líder -¿Quieres que secuestremos a esa niña entonces? ese evento será en 6 días-

-¡Por supuesto idiota! No dejare pasar esa oportunidad-

-Secuestraras a tu hermana jeje-

-¡Cállate Clash esa niña no es mi hermana!-

-Claro que lo es, ambas llevan la sangre de Sombra- Musito Clash burlón, pero la mirada de Master se volvió asesina

-Vuelve a decir eso Clash… ¡y tú y tu hermana desearan haber sido asesinados en esa masacre!- La sonrisa de Clash se borró, dejando en claro que eso no le había gustado ni un poco, regresando a su porte serio y frio respondió

-Como ordenes Master, discúlpame por lo que dije-

-Eres un completo idiota Clash, no olviden a quien le deben la vida, los cuatro, no lo olviden- Master volvió a sentarse, y regreso su vista a su hoja

-Hablando de cuatro ¿Dónde rayos esta Alen?- Pregunto Clash cambiando de tema para romper la tensión de la mirada de su líder

-No debería importarte, pero te lo diré, lo mande a hacer un trabajo, seguro lo están moliendo a golpes en este momento- Master levanto su mano y mostro sus brazaletes brillando en color morado

-¿Y se puede saber que es ese trabajo?-

-Lo asigne al equipo de Sira para que le ayudara, sin un arma- Al escuchar eso Clash se es6tremecio

-Eres mala Master, el pobre no podrá defenderse, es mas a golpes nunca podrá matar… no olvídalo si se lo merece, además pude agarrar un palo y defenderse- Dijo Clash resistiendo la risa de imaginarse al idiota de Alen tratar de defenderse de un arma con un palo

-Le servirá de experiencia jeje, y además Sira de divertirá- Ambos rieron un poco, dejando de lado la tensión, pero Master suspiro poniéndose más seria.

-Ok, regresando a lo que importa, Ese día será el indicado, y secuestraras a la hija de Sombra- Master vio a Clash mas frio, contestando fríamente

-Sí, de una sola vez, entre más pronto mejor, y después las cosas serán mucho más fáciles para dejar en la ruina a Sombra, sacando todo a la luz y quemando todo lo que tiene- Master en eso continuo con su escritura llenado toda una plana de letras

-¿Qué haces Master?-

-Esto Clash- Levanto la hoja para que su compañero lo viera –Es la carta donde dejo a Hearthstone todo en claro, con esto todos ustedes tendrán mucha diversión mañana, en especial tu hermana y Sira- Master doblo la carta y la metió en un sobre completamente Blanco –Así esta excelente ya será desicion de él si mirar dentro de un sobre en blanco, veremos que tanto le importa su hijo-

-¿Quieres decir que atormentaras a ese hombre usando a su hijo?-

-Si, tu respuesta es correcta te has ganado un poco de pulque-

-Claro… y de paso atormentaras a un niño que no tiñe nada que ver en tus problemas-

-De eso también quería hablarte, quiero que tú y Sira se lleven a ese niño lejos de aquí, y cuando digo lejos, lo digo enserio-

-¿Que?... Y a dónde quieres que lo llevemos, ¿a lo profundo del mar?-

-No imbécil, el punto más alejado de la ciudad no es al borde del mundo, sino en un lugar donde nunca se les ocurriría buscar- Las manos de Master se juntaron, viendo a un lado muy ansiosa de aplicar su plan –Tu solo has lo que digo, y por ahora te digo…- Master se levantó de su silla y extendió su mano a Clash entregándole el sobre en blanco –Que esta noche serás un cartero jeje, mucho más seguro que un asesino-

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Mientras tanto en la mansión, la noche seguía normalmente su curso y la rutina igual para las mujeres que estaban ahí secuestradas. Un numero de entre 20 y 30 de las mujeres trabajaban como entretenimiento o compañía intima por una hora o por una noche dependiendo la cantidad de dinero que pague el cliente.

Las amigas de Sunset estaban ansiosas, Acababan de llevarse a Applejack otra vez y no habían podido hacer nada para vitarlo, inconsciente y aun en paños menores dos de los hombres de gris se la habían llevado a los sótanos. Volviendo a dejar a las chicas preocupadas y preguntándose que había pasado o mejor dicho que ideas tenía el maniático de Killer esta vez.

Rainbow no podía seguir peleando, su mente aún estaba en constante lucha por lo que vivió con Fluttershy, está por otro lado estaba más quieta y callada de lo normal, ni siquiera su pequeña mascota había podido animarla, el pequeño ratón había regresado a los dormitorios como su salvadora se lo había dicho, pero ahora Fluttershy ya no parecía prestarle mucha atención.

Applejack ahora estaba en un lugar más incómodo que el anterior, donde no había nada más que unas celdas oscuras junto con un total de 6 más de las mujeres, la dejaron en una celda y se retiraron dejándola a la rubia tirada en el suelo.

Mientras todo eso pasaba Starlight estaba en su habitación en la mansión, uno asignado por el mismo señor Killer después de contratarla como su empleada, estaba demasiado pensativa y seria, ansiosa, no podía dejar de pensar en Sunset, mejor dicho, la Sunset que tenían prisionera en los sótanos, ella conocía más que nadie a la Sunset que había llegado ese día, la que conocía no era la misma que tenían cautiva.

Starlight recordaba ese momento como si fuese ayer, como si se hubiera quedado permanentemente gravado en su mente.

-Sunset, no puedo evitar verme a mi cuando recuerdo ese día… tal y como yo, fuiste vendida a ese desgraciado…-

FlashBack

Starlight caminaba por los pasillos de la mansión junto con una tabla de anotaciones, como todas las noches de ese entonces para a pasar lista a las mujeres de ese lugar después de toda una noche de trabajo. Alrededor de las 2 de la madrugada aún estaba despierta, pero para su sorpresa uno de los guardias llego con ella pasándole una carta.

-¿Qué es esto Wood? No tiene nada esta en blanco- Pregunto al hombre que al parecer era algo joven casi de su misma edad

-Un hombre la trajo para el señor Killer, yo no puedo acceder hasta con él, pero tu si, dijo que era importante- El joven de piel café cabello verde oliva se retiró de regreso a su puesto.

Starlight quedo viendo el sobre pensativa, esta estaba en blanco completamente haciéndola pensar que el hombre la trajo personalmente o mandado e alguien más o lo suficientemente cobarde como para evitar encarar al dueño de la mansión, algo en ese sobre le olía muy mal, pero sabía que no podía desobedecer a algo así y de una u otra forma Killer sabría de eso.

Sin retrasarse desvió su camino y fue directo al cuarto piso, el mismo era exclusivamente propiedad y casa del señor Killer y solo de él, Starlight había subido y llegado hasta su oficina, dejando el sobre en su propia mano. Killer agradecía ansioso y ella se retiró dejando a este hombre de piel azul grisáceo con una sonrisa pervertida.

Starlight se retiró, pero no podía sacarse esa carta de su cabeza y más cuando al palpar un poco había descubierto algo mas metálico dentro. Ya no importaba para ella, siendo algo mandado a Killer no debía ser nada bueno, cosa que prefería evitarse.

La curiosidad la invadió por unos momentos, pero se olvidó de eso rápidamente, sin embargo, una hora después paso algo que la haría recordar tiempos dolorosos para ella. Habían dado el aviso de que una camioneta había llegado a la mansión, Starlight fue con Killer para avisarle y bajo junto con el por orden suya.

Al llegar a la enorme y lujosa entrada de la mansión Killer y Starlight junto con los hermanos Soul llegaron a ver esa camioneta negra donde de la parte de enfrente bajo un hombre de piel lila y cabello café. Killer se le acerco y hablaron silenciosamente mientras Starlight y los hermanos esperaban en la puerta. Terminado de hablar ambos rieron, Killer entrego un fajo de billetes a hombre y como acto seguido dos de los jóvenes de piel gris, tomaron de la parte trasera de la camioneta un cuerpo color crema y cabellera bicolor, completamente inerte.

Starlight vio a esa chica, no la conocía, pero le hizo recordar un momento de su pasado, ya hace cinco años ella había llegado de una forma muy similar a esa mansión. Cuando Starlight vio más detenidamente al hombre sus ojos se abrieron como paltos, era el mismo que la había secuestrado e igualmente vendido a Killer. Quedo congelada, pero se tranquilizó al verlo marcharse gustoso. Mientras que Killer regreso a su mansión ansioso de jugar con su nuevo juguete. Esta chica que acababa de llegar a la mansión era la Sunset Shimmer del mundo humano.

-No puede ser…- Murmuro viendo como los hombres piel gris se llevaron a una inconsciente Sunset al cuarto piso –Espera… ¿van con él? … pero que hacen…-

Starlight se apresuró a llegar antes que ellos donde su jefe y dueño, Killer ya estaba en su habitación quitándose la corbata cuando unos toques a su puerta se escucharon.

-Adelante Starlight- Hablo Killer pasivo, sabían bien que solo Starlight podía vagar por ese piso además de los hermanos Soul sin que el necesitara darles permiso antes, podía predecir quien era por la expresión que vio en ella al ver a la chica llegar. Starlight ingreso al cuarto.

-Señor, Arrow y Storm traen a la chica nueva aquí, cuando debería ser al sótano- Murmuro Starlight desde su posición

-Jeje Starlight, inocente, yo compre a esa chica- Starlight quedo con los ojos abiertos, eso lo sabía, pero algo en los ojos de su jefe la asustaba, era la misma mirada de deseo que vio en el cuándo la violo por primera vez

-¿Quiere decir que…?-

-Así es, yo la compre a ese imbécil- En ese momento llamaron de nuevo a la puerta, Starlight abrió la puerta y ambos jóvenes ingresaron dejando a Sunset en la cama de su jefe, aun inconsciente, Starlight la vio desde la distancia, en ella se generó un sentimiento de horror al verla así, al retirarse ambos jóvenes Starlight cerró la puerta, Cuando Killer se quitó la corbata lo se dirigió a unos cajones, de donde saco cuerdas y una navaja, además de un frasco con un líquido transparente -Sabes Starlight, ese idiota casi nunca me trae nada bueno, pero esta chica aun es virgen, pague una fortuna por ella así que tengo todo el derecho de usarla- Dijo Viendo a Sunset tirada en su enorme cama -me alegraría mucho que fueras parte de esto ahora, pero no es posible… Jejeje- Starlight puso una mirada más neutra, pero en el fondo estaba muerta del terror y con su corazón muy acelerado por lo que pasaba.

-s… ¿se le ofrece algo más? - Pregunto Starlight haciendo su mayor esfuerzo pro que su voz no se escuchara temblorosa, recibiendo una respuesta negativa de su jefe

-Nada más, solo te pediré que vigiles que nadie nos moleste esta noche, ahora vete- Ordeno Killer acercándose con cara de depravado a la Sunset humana, Starlight sin poder resistirlo salió corriendo de ese cuarto cerrando a puerta tras de sí, dejando a Sunset sola en manos de ese hombre.

Fin FlashBack

Los puños de Starlight temblaron con fuerza, un grito fue ahogado contra una de sus almohadas, un grito lleno de dolor, frustración, impotencia y más que eso, no poder ayudarla en ese momento. Y ahora lo que recién descubrió de la Sunset que tenían en esos sótanos, la confundían y además la estresaban más.

-¿Qué demonios está pasando aquí?- Se preguntaba muy alterada pensado en la Sunset que conocía, y la que vio hace unos momentos.

Ya habiendo pensado un poco en eso y calmado a si misma, Starlight salió de su cuarto y fue donde los dormitorios, no pido quedarse con esa duda que la consumía.

Una vez en los dormitorios, Starlight vio a las 4 amigas restantes de Sunset, sentadas en diferentes camas.

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Mientras todo eso sucedía, un joven de piel verde oliva grisáceo y cabello gris conducía un carro pequeño color banco, este se camuflaba bien con los demás, al bajar de este el joven vio a su alrededor un momento ara después bajar de su auto, con el sobre blanco en su mano. A causa de la falta de los lentes de contacto anaranjados, Clash dejaba ver el color café oscuro de sus ojos reflejando seriedad en todo momento. Entro a un lugar en especial como si nada, y saliendo de la misma forma subiendo a su vehículo, sacando su teléfono y llamando a alguien en especial.

-Master he entregado el pastel y se ve que les gusto Jajaja- Dijo Clash por el teléfono riendo como un enfermo

-Je Clash, sabes a mí también me gustara el Hot Dog que me comeré cundo regreses idiota- Contesto Master haciendo que Casi sintiera como su queridísimo amigo situado en su entrepierna hacia todo lo posible por esconderse dentro de su dueño

-Mejor olvídalo Master, ya entregué la carta- Volvió a decir Clash más calmado y resignado –Quieres que vuelva a la base-

-Claro que no hay cámaras por toda la ciudad tu actuaras de carnada, quiero que salgas de la ciudad por carretera norte y te desviases hacia un rancho en el kilómetro 5, ahí te esperara un vehículo para que regreses por otra entrada-

-¿¡AHHHH Master porque me haces esto!?-

-No te quejes Clash que no harás nada, las cámaras seguro te seguirán una vez que Heartstone lea esa carta y creerán que te estas retirando a dónde estamos y estará su hijo jeje… siendo que la verdad yo lo tengo justo enfrente de mi- Chaso abrió los ojos como platos al escuchar eso ultimo

-Master no estarás pensando en comerte a ese niño verdad… literalmente-

-Comérmelo ja… Claro que no- Master se encontraba en una habitación muy grande, donde había una mesa llena de armamento y a unos metros de ella estaba el pequeño retoño de Heartstone atado, el hijo del comandante de la policía estaba a pocos metros de Master asustado por lo que escuchaba –Tengo planes mucho mejores para el-

Master colgó la llamada, dejando que Clash hiciera lo que se le ordeno, mientras que ella se acercaba a su rehén con una sonrisa y sus ojos anaranjados fijos en él.

El niño de piel amarillo miel y cabello castaño ya no tenía la venda en sus ojos ni en su boca, por lo que pudo ver con miedo a Master, no se atrevía a hablar paralizado del miedo y desviando la mirada aterrado por la frialdad de los ojos de Master. Esta rio por la actitud del niño acercando su arma a su cuelo haciéndolo ahogar un grito.

-Por favor no me mates… por favor- Suplico en voz baja el pequeño, con miedo apenas viendo por un segundo los ojos de Master pero cerrándolos al instante.

-Tranquilo, no pienso matarte, aun… si me causas problemas no tendré otra más que usar este bebe- Dijo Master con voz fría, mostrando frente a los ojos del pequeño su arma, haciendo que se estremeciere aterrado –Contrariamente, si no me das problemas no lo hare- El niño vio con miedo en sus ojos a Master, esta no se inmutaba por eso –Dime, ¿Cuál es tu nombre?-

-Yo… Soy Lion… Lion Heart- Contesto tartamudeando, sin el valor de verla a los ojos sintiendo su cuerpo estremecerse del miedo, nunca antes había estado en una situación similar, anécdotas simpares que le contaba su padre le asustaban, con miedo de pasar algo igual, miedo que se estaba haciendo realidad en esos momentos.

-Je, que patético nombre, yo hubiera puesto a un niño tan cobarde como tu un adjetivo mas adecuado… como "cobarde" Jajaja- Master se alejó de él riendo en forma de burla, el joven Lion apretó sus ojos molesto por eso, agitando su débil cuerpo para liberarse pero causando que los brazaletes de Master brillaran color verde

-Yo no haría eso pequeño, nunca podrás liberarte de esa cuerdas, no tienes la fuerza suficiente- Master regreso con su arma, tomando un paño para limpiarla, ignorando en su totalidad al pequeño Lion quien afectado por esas simples palabras veía a su alrededor asustado por salir de ese lugar y alejarse lo más posible de esa mujer que le causaba un sentimiento de pavor, unas lágrimas bajaron por las mejillas de Lion mientras se veía a sí misma en ese estado –Oh vamos, ¿¡Que acaso aun eres un bebe para llorar así, cobarde!?-

-¿Que?... no… yo no soy un bebe, soy… soy un hombre…- Trato de defenderse, gritando, pero liosn tartamudeo y bajo su voz conforme continuaba hablando

-¡Jajaja Lion claro, un hombre no llora, y si tu estas lloriqueando por unas míseras cuerdas entonces sigues siendo un bebe!- Exclamo Master con fuerza, haciendo que más lagrimas salieran de los ojitos de Lion, quien en un intento de soltarse cerro sus ojos y estremeció sus brazos y muñecas con fuerza para soltarse, creyéndose Superman uso todas su fuerzas para romper las cuerdas, pero solo se ganó una fea herida en sus brazos y muñecas, un ardor lo ataco haciéndolo gritar de dolor y llorando mas.

-No… no puedo…- Susurro Lion decepcionado, de verdad había creído que logaría romper esas cuerdas, pero no tenía las fuerzas suficientes, master sin embargo solo se limitó a reírse estruendosamente

-Qué cosa más patética he visto, ¿De verdad creíste que lo lograrías? - Lion la vio con sus ojos llorosos –Solo eres un niño… no esperaba menos de eso, un simple mocoso que no tiene fuerza para nada-

El pequeño Lion quedo quieto otra vez, lagrimas caían de sus ojos, bajo su cabeza llorando en silencio, Master vio eso y volvió a reír.

-Eres mala…- Murmuro el joven Lion, en un tono de voz tan bajo, pero para su mala suerte Mater logro escucharlo

-¿Qué dijiste bebe llorón?-

-Que eres mala… me tienes aquí amarrado y lejos de mis papás, mi papá me estará buscando… y mi madre igual… y mi hermana…- Grito Lion entre sollozos y tartamudeos, pero Master no borro su sonrisa al escucharlo

-Tu papa, no se merece tener hijos…-

-¿Que?..-

-Jajajaj No sabía que tu padre tenía una hija menor… me gustaría conocerla- Dijo Master viendo a Lion de una forma muy macabra, este se exalto

-No… Mi hermana aun no nace no puedes hacerle nada… Por favor…- Lion volvió a hacer fuerza con sus brazos, fallando de nuevo, Master lo vio curioso, pensando en lo que dijo

-Con que una futura hija… Jejeje… no soy tan mala, con este mocoso es suficiente para hacer sufrir a ese bastardo de Heartstone- Penso Master, en eso ella vio al joven Lion, pero este comenzó a forcejear con más fuerza –Una niña jeje, y seguro al nacer extrañara a su hermano- Lion se asustó por eso, aumentando el miedo al imaginar lo que esas palabras significaban, causando que entrara en pánico.

-¡Libérame ahora… eres mala!…. ¡Por favor déjame ir!… ¡QUIERO A MIS PADRES, MAMA, PAPA!... Por favor… Quiero conocer a mi hermanita por favor déjame ir- Comenzó a gritar y llorar pero Master lo vio muy pasiva esperando que dejara de gritar, después de pocos minutos Lion volvió a quedarse callado

-Ahora gritas, de verdad estas desesperado mocoso…- Lion se quedó callado y bajo su cabeza muy deprimido, Master en eso vio a Lion con mirada asesina –¡Vuelve a hacer ese berrinche y veras de lo que soy capaz…!- Master cambio repentinamente su mirada a una más fría se acercó amenazadoramente a Lion con su mano levantada lista para darle una bofetada, Lion vio eso y cerro sus ojos asustado, pero el golpe que esperaba nunca llego.

Master estaba más que dispuesta a golpearlo por esos gritos, pero se detuvo al verlo más detenidamente, sus lágrimas en sus ojos su estado y la postura que asumió la hizo quedar paralizada unos segundos, tiempo en el que suspiro frustrada y se alejó de él yendo a la mesa y golpearla con fuerza.

-Te lo advierto, vuelve a gritar así y te juro que to coseré la boca… Y sabes algo, a mí no me gusta jugar, estoy hablando muy enserio-

Master salió de ese salón muy molesta, dispuesta a despejar su mente, mientras que Lion quedo ahí sin posibilidades de escaparse, dejando salir más lágrimas.

-Mama… papa… ayúdenme…- Murmuro el pequeño viendo al techo

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Mientras tanto, Starlight, estaba en los dormitorios sentada junto con Rarity y Pinkie pie, Starlight les había preguntado con calma sobre el hecho de que la Sunset que ellos tenían era una muy diferente a la que ella conocía. Ambas chicas le habían contado todo lo que paso, comenzado con esa noche de fiesta donde Golden había hecho explotar la escuela Canterlot.

Starlight escucho todo atentamente, comprendiendo la confusión que al parecer se había hecho. Ella por fin se había enterado de la versión de la historia de las chicas, pero había algo que no podía creerles, el simple hecho de que Sunset fuera de otra dimensión, algo que nunca podría creer hasta que no lo viera con sus propios ojos.

Starlight vio a las demás, a Rainbow, y a Fluttershy, además de Applejack que ahora mismo estaba en una celda castigada por una semana.

-Siento mucho lo que les está pasando chicas, ustedes no tenían nada que ver con los asuntos de Sunset… bueno… de La Sunset… de este… mundo- En las palabras de Starlight se sentí muy forzado el mencionar ese tema de otro mundo, aun no podría creerlo bien

-Starlight, sabemos que esto es difícil de creer para ti, pero esa es la verdad-

-Puede haber cualquier otra explicación con lógica, como una hermana gemela- Dijo Starlight casi como un intento de que Rarity o Pinkie dijeran que todo lo que le habían contado era mentira, pero no fue así, ambas suspiraron cansadas

-No siempre la respuesta más lógica es la correcta, te dijimos toda la verdad- Dijo Rarity rendida, su voz era más resignada y cansada, esperando que Starlight le creyera mas

-Nosotras no lo creamos muy bien al principio, pero las cosas cambiaron… Una princesa de ese mundo de ponys llegó con nosotras y se hizo nuestra amiga, y… y un arcoíris salió de nosotras cuando nos abrasamos, y rayos laser… y… y… y también alas y colas de caballo, fue estupendo Starlight desearía que hubieras visto eso-

Starlight quedo viendo a Pinkie decir todo eso, con cara de "De verdad están locas" pero Pinkie no borro su sonrisa, cambiando a una más triste, una sonrisa nostálgica.

-Eso paso y… desearía que todo fuera como antes… Cuando podíamos usar nuestra magia…-

-¿Que?...

-Se refiere a nuestros collares Starlight, cuando Golden nos puso a dormir teníamos unos collares de cristal y esos no daban ciertas capacidades… Trate de shuar los míos para evitar que nos llevaran, pero me fue inútil…-

-Esperen… ¿Están hablando enserio?- Starlight quedo viendo a ambas muy pensativa

-Claro que es enserio, nuestros collares de cristal nos daban poderes mágicos, pero nos los quitaron al igual que nuestra ropa al venir aquí…-

En ese momento Starlight recordó un momento en especial de hace días, justo cuando White sacaba un total de 4 corrales de colores y con marcas muy curiosas.

-Rayos… si es verdad eso, no podrán hacer nada White ya los vendió… espera… ¿Por qué pienso en estas tonterías si es más que claro que es una mentira? - Rarity y Pinkie vieron a Starlight curiosas como se había quedado sin decir nada viendo al suelo

-¿Starlight estas bien?-

-Claro que estoy bien… ahora regreso, debo ver como esta Applejack…- Starlight se retiro, dejando a ambas chicas confundidas, siendo Rarity la que se fue de esa cama a la suya, dejando a Pinkie en esa cama viendo a la puerta y a lo lejos a dos de las chicas que ya conocían.

-Este lugar es horrible… y ellas pasan por algo horrible… yo no quiero pasar por algo como eso…- Pensaba angustiada, pensando que en cualquier momento uno de esos hombres de piel gris entraría por ella para llevarla con el primer cliente que compre su pureza.

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Las horas pasaron, se había llegado la media noche y entre las calles más olvidadas de Fillydelphia, dos enormes camionetas negras manejaban a toda velocidad por llegar a la fábrica abandonada. Las que conducían estas enormes maquinas eran nada más ni nada menos que Sira y Clever, que gracias a su apuesta regresaban presurosas a la base. Una vez a pocos metros las dos estaban a punto de llegar empatadas. La camioneta que manejaba sita estaba a poco de derrapar o dar vueltas en el aire, en la parte trasera estaban los 5 hombres que la acompañaban incluyendo al pobre de Alen que se aferraba a la misma para no salir volando, pero en eso Sira freno en seco haciendo que los hombres que llevaban detrás unos se golpearan en la parte de la cabina y otros cayeran sobre otros e incluso se resbalaran y se estamparan de cara contra el suelo. Pasando lo mismo con los 9 de ambas camionetas incluyendo los hombres que acompañaban a Clever. Mientras desde dentro de la fábrica los brazaletes de Master brillaron en color morado.

-Hmm, Ya llegaron, ya se habían tardado- Murmuro Master regresando a la sala de las armas y encontrando a Lion muy quieto, Master lo vio detenidamente viendo las lágrimas secas en sus mejillas, riendo en silencio por eso.

Pero su risa no duro mucho cuando las puertas se abrieron de repente exaltando a Master quien volteo al instante y asustando al pequeño Lion levantando la vista y viendo en primera a la chica de piel roja, que en consecuencia comenzó a ponerse tenso y nervioso más sin embargo no pronuncio ni una sola palabra, poro algo curioso que Master noto, fue que las dos trian en sus manos unas bolsas negras.

-Ja ¡Mis compañeros solo contaron 3 balazos y uno en la cabeza! ¡EN TU CARA! - Grito Sira entrando al cuarto exaltando al pequeño Lion

-Pues los míos también contaron tres! ¡ES UN EMPATE! -

-¡Ni sueñes yo gane además llegue antes!-

-ESTAS RETRASADA YO LLEGUE ANTES-

-…. ¿Sabes qué?... que gane la mejor, ósea, la que hay conservado mejores recuerdos jeje…-

-Ja, ya estuvo que perdiste, ¿que puedes traer en esa bolsa que sea mejor que lo que yo cargo?-

Master solo rodo los ojos cansada, vio al pequeño que conservaba atado y noto que veía a cualquier otro lado evitando llamar la atención. Mientras las dos chicas continuaban hablando Master tomo asiento pacientemente.

-¡Ja Te he ganado Clever muerde el polvo! ¡No podrás superar mi paquete! - Grito Sira avanzando sin prestar más atención a Master centrándose en Clever quien la veía con furia

-¡Como quieras! La victoria está asegurada, recibí pocas balas, llegue antes y además tengo las pruebas de que termine con todos- Clever abrió una bolsa negra que tenía en sus manos y la vacío en el suelo dejando caer un total de 20 ojos humanos viscosos y llenos de sangre, causando que el pequeño Lion se estremeciera y cerrara sus ojos completamente perturbado. Master vio esa reacción curiosa, pero vio aún más la bolsa de Sira.

-Jajaja, Estimada amiga, ¡Eso no es nada aquí tengo algo mucho mejor jajaja!- Esta vez Sira abrió la bolsa que llevaba abriéndola sin dejar caer lo que tenía en vez de eso la mostro a Clever y esta grito horrorizada al ver lo que tenía dentro llegando incluso a cubrir su boca con sus manos y abrir sus ojos al máximo.

-¡SIRA MANIATICA ¿FUISTE CAPAZ DE…?!-

-CLARO QUE SI TE DIJE QUE ME GUSTABAN LOS PEDOFILOS… LITERALMENTE JAJAJA…. MASTER Y YO COMEREMOS CON MANTECA JAJAJA- Gritaba Sira mientras cerraba la bolsa y volteaba para ver a Master que las veía seriamente y sentada en una silla con cara de "¿Ya terminaron?" –Jeje Master perdona el escandalo… pero… para que veas que no soy mala pienso compartirte…- Sira quedo callada al ver a unos metros de distancia al pequeño Lion presente, este al verla comenzó a forcejear de nuevo muy asustado por ver a esa mujer, aparentemente solo recordaba poco de lo que sucedió, recordándola a ella solo como una pesadilla horrible –Y tu mocoso hijo del demonio….-

Murmuro acercándose al niño, pero Master se puso de pie y la detuvo con una de sus manos en su hombro.

-Sira, ya hablamos de esto, así que déjalo en paz… ¿Entendido? - Sira se volteó con una sonrisa

-No te preocupes ya lo supere, no me interesa más, pero cambiando de tema… ¿tienes hambre Master?- Pregunto Sira mostrando a su jefa lo que tenía en esa bolsa, haciéndola sonreír

-Jejeje No se me antoja comer de miserias… quédatelas Sira-

-JAJAJA COMO GUSTES MASTER JAJAJA…. CLEVER- Llamo casi en forma de canto a la chica de pie verde lima, quien la vio asqueada –Yo he ganado la apuesta…- Clever la vio con ira –¡Alen te estará esperando yo misma lo preparare para ti Jajaja!-

Sira salió de esa sala, dejando a una asqueada Clever detrás de su, a una Master rodando los ojos y al pequeño Lion con su corazón a 2 mil por hora.

-¿Cuándo se volvió loca Clever?- Pregunto Master a su amiga más cercana, ella suspiro antes de responder

-Desde que sus padres murieron… nunca fue la misma, poco a poco fue perdiendo la cabeza… Debe ser por tanta droga… ¡AHHHH!... ¡Esto me pasa por apostar con una demente!-

-Jajaja te creo completamente, admito que es asqueroso lo que comerá, pero esa actitud sádica me gusta… se ganó su premio Jejeje-

-Qué asco… es carne humana y peor aún son…- De solo pensarlo a Clever le dieron escalofríos –Allá ella… espero no le dé roña…-

En eso Clever fue donde Lion, este la vio quieto, solo para desviar su mirada asustado, más precisamente por lo que Clever dejo caer de su bolsa, pero Clever solo poso su mano en la cabellera castaña del pequeño acariciándolo como si fuera un gatito asustado.

-Sabes master… esto…-

-¿Si?-

-Me gustan los niños… me recuerdan a mi cuando era solo una pequeña e inocente niña… ¿Ya dije inocente?, sin preocupaciones, sin maldad… Me gustaría que los niños nunca crecieran y que conservaran siempre su inocencia…- Clever vio a Lion fijamente, este se incomodó por su mirada, pero no podía hacer nada para zafarse de ella, Master presto más atención cuando noto que su amiga se quedó callada

-¿Por qué dices eso Clever?- Sin embargo la chica de piel lima no contesto, aun veía a Lion fijamente

-Dime… pequeño…- Clever se dirigió a Lion con ojos fijos y vacíos –¿Qué es lo que más te gusta hacer?…. Dime que es…- El niño tardo en responder, pero decidió contestar

-Yo… es… pasar… tiempo con mis… padres…- Murmuro inocente, con una voz suave haciendo su mejor esfuerzo por no ofender a esa joven cuya mirada por un momento se volvió tan maniática como la de Sira.

-Con… tus padres… Ja ¡Tus padres!...- Clever se levantó de enfrente de él, no fue hasta que Master disparo al techo que es estruendo hizo reaccionar a ambos de diferentes forma, Mientras que Lion grito aterrado y cerro sus ojos, Clever volteo a ver a su líder la cual portaba una mirada muy fría y firme

-Basta Clever… tendrás las mismas ordenes de Sira, y si no sabes cuales son ve y pregúntaselas…- Dijo Master con toda la seriedad que consiguió, Clever suspiro pues sabia a lo que se refería, se alejó de Lion y se sentó

-No me compares con esa maniática Master, yo no sería capaz de matar a un niño… y menos a uno tan tierno como el, solo mira esa carita de "Yo no fui" Dan ganas de comérselo a besos jeje – Lion se sintió incomodo con esas palabras y aun mas con el tono que Clever uso, asemejándose a una madre hablándole a su bebe, Master la vio extrañada, pero no le dio mayo importancia

-Eso espero… conoces el plan, nada debe salir mal- Master fue con el pequeño Lion con un pañuelo en su mano se paro detrás de él pero noto algo Raro, Clever estaba seria y callada, viendo al suelo cuando debería ser lo contrario -¿Clever?- la mencionada vio a su líder -¿Qué quería decir Sira cuando dijo que había ganado la apuesta? ¿Y que ella prepararía a Alen?-

-Apostamos…. Y el castigo seria acostarse con el que la otra dijera, en mi caso y para mi mala suerte, Sira dijo que me comiera a Alen… o que él me comiera- Clever puso una cara de asco imaginándose a sí misma chupando el banano de Alen –No puedo soportarlo… Master… ¿Me dejarías capar a ese infeliz?-

-Claro que no, si apostaron deberás cumplir…-

-¿¡Que!?... Pero…pero ella quiere grabarme… por favor no la dejes- La mirada y la postura de Clever se volvieron suplicantes de un segundo a otro, pero Master no se inmuto ante eso, sin moverse de su lugar contesto

-Lo pensare, mientras tanto tú y Sira preparen la camioneta azul- Ordeno Master usando la venda que tenía en sus manos para vendarle los ojos a Lion, este por su parte no se resistió congelado del miedo

-¿Ehh?... ¿Piensas viajar Amiga?...- Pregunto Clever poniéndose de pie y acercándose con su líder, viendo al jovencito Lion curiosa -¿Qué tienes planeado para el?-

-Algo especial, por ahora… Has lo que te digo, preparar la camioneta azul, tú y Sira arreglaran el asunto de la apuesta después, ahora tienen trabajo-

-¿Y cuál es ese trabajo Master?-

-Veras… mañana mismo comenzara la fiesta con la policía que tú y Sira tanto esperan, pero para ese entonces…- Master se acercó al oído de su amiga lima y susurro –Este niño, ya debe estar muy lejos- Clever sonrió al escucharla viendo al joven Lion ansiosa.

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Nota del Autor: Una pregunta muy importante… ¿Qué se imaginan que Sira traía en la bolsa?