En una sala común, dentro del cuartel de reconocimiento, el Comandante Erwin, junto con el Capitán Levi y otros líderes de escuadrón, estaban teniendo una pequeña reunión.

-Entiendo que quieran llevarse a Eren e incluso a Crhista, bueno ahora es Historia...Pero, ¿Por qué a la alquimista? Ella ni siguiera es de este país y no tiene ninguna relación con el poder o con los titanes- habló al Capitán que bebía té.

-Ella es una persona extremadamente inteligente, mucho más inteligente, que cualquiera de nosotros. Tan sólo, al ver a los titanes una única vez, pudo saber todo acerca de ellos- habló sin emoción como siempre -Además, pudo transmutar el suero con el que son fabricados ¿Imagina que podrían hacer con ella? No podemos permitir que caiga en las manos equivocadas- aseguró.

-Tienes razón. Haremos que Historia suba al poder y luego, que la alquimista vuelva del lugar de donde vino- comentó el Comandante.

-Aún, no. Debemos esperar a que regresen por ella, para que pueda irse sin correr ningún tipo de peligro- él la protegería con su vida -Por el momento, está recluida junto con Eren e Historia, en un entorno, desesperadamente adecuado- sonrió cínico, bebiendo su té.

En una pequeña cabaña a las afueras de la ciudad, el escuadrón de reconocimiento, se encontraba limpiando y reorganizado las tareas de la casa.

-Sasha...Si comes con los dedos, Rivaille te cortará en pequeños pedazos para nosotros-

Aseguró el joven alto, llamado Jean, a su compañera, al ingresar a la cabaña.

-Esta bien...No lo haré...tal vez-

-¿Chicos, limpiaron sus pies en el felpudo antes de entrar?- preguntó Eren, preocupado, al resto.

-¿No ves que estamos ocupados? Nadie tiene tiempo para eso- Él y ese castaño, se llevaban pésimo.

-¿No lo entienden? El capitán Levi, no estará satisfecho con nuestro trabajo- mencionó, en el mismo tono anterior -Incluso, esta mañana, sino hubiera tendido la cama...-

-¡CÁLLATE! ¡ACASO ERES MI MAMÁ O ALGO!- volvió a responder el joven alto.

-Regresamos- dijo la morena, ingresando con Historia.

-¿Fueron a cortar leña?- cuestionó el pequeño rubio -No eres un animal salvaje, Mikasa. Tienes que descansar-

-Mi cuerpo se estaba aburriendo- contesto, indiferente.

-Déjala, ya esta curada- intervino el chico Titán -Intente detenerla y no escuchó. Además, esta entrenando-

-¿Estas espiando a Mikasa?-

Reclamó el otro joven, que estaba enamorado de ella.

-¿Eh?- pregunto Eren, perdido.

-¡No puedo creer que me hayan dejado aquí!- exclamó entre dientes, la alquimista, cuyo nombre era Gaia barriendo el piso -¿Cómo pudieron dejarme atrás? ¿Cómo pudieron irse sin mi a Keisalhima?- murmuró otra vez -¡Maldito Levi, me las pagará!- limpiaba con fuerza el piso, con el cachorro sobre su cabeza -¡Hola, chicos!- saludo a sus nuevos compañeros.

-Gaia, ¿Qué haces limpiando?- Eren se acercó a ella, intentando quitar su escoba -El Capitán Levi, dijo que nosotros debíamos hacerlo, tu no-

El Capitán, trataba a esa bonita amestrisana, como si fuera una princesa o su huésped más preciado. No quería que realizará ningún quehacer que le correspondía a sus subordinados.

-Me importa un bledo lo que dijo Levi- contestó, irritada -No me quedaré mirando, sin hacer nada. No soy su subordinada, no voy a obedecerlo-

Volteó, siguiendo con su trabajo.

El grupo, dibujo caras de angustia y terror. Ella era la única que desobedecía las órdenes Capitán. No le temía, para ella, él era sólo un hombre.

-El capitán nos matara-

Todos asintieron a las palabras del chico Titan.

-Ya les he dado suficiente tiempo...- frotó su mano bajo la mesa. Eren golpeó su frente ante tal descuido -Bueno, lo que sea, podemos hacernos cargo de la limpieza luego- limpió su mano con una servilleta -Por ahora, vamos a aclarar la situación actual y solidificar nuestros próximos objetivos- indicó -Nuestra prioridad, sigue siendo sellar el agujero de la muralla Maria-

La alquimista, lo miró sin comprender nada. Según tenía entendido, ella había transmutado sobre la muralla.

-Capitán- esté la miró fijamente -Yo transmute sobre esa muralla ¿Qué sucedió?-

-No me digas Capitán... Soy Levi para ti- habló serio -No eres un soldado, ya te lo he dicho y contestando a tu pregunta, la muralla fue destruida, otra vez-

-Eso es imposible, nadie puede destruir mi alquimia. Al menos que seas un alquimista o un hechicero-

-Si eres el titán colosal o un titan acorazado, puedes destruirla facilmente- aclaró la duda de la joven.

-Entiendo-

Ella se puso de pie y se dirigió a la ventana, para pensar. Las palabras del capitán, la hicieron sentir como una inútil.

-Aunque el método de Gaia, fue rápido y efectivo, por un corto tiempo. Armin menciono algo, sobre sellar la muralla, rápidamente. Explicalo de nuevo- miro al rubio.

-Claro, mi plan, es sellar la muralla con el poder de titan de Eren. Según parecé, las murallas, fueron construidas con titanes que tenían el poder de cristalizarse. Eso seria posible, si él pudiera hacerlo-

-Eren, tu eres un titán cambiante- un termino que ella había inventado, para describir a esa clase de titán -Tienes la habilidad de transformarte a voluntad- habló de espaldas a todos -No eres como los demás titanes. Alguien experimento contigo, inyectando el suero que transmute en ti. Pero ¿Quién?- miro al castaño de reojo -¿No lo recuerdas?-

-Realmente, no Gaia- respondió -Pero, ¿Qué tiene que ver eso con sellar el muro? No comprendo...-

-Tu eres como una quimera- explicó -Posees lo mejor de ambos seres vivos que habitan en ti- entrecerró sus ojos -Ahora bien, tendremos que averiguar si tu posees la habilidad de cristalización, como el titán acorazado que vimos. Lo cual entiendo, no será fácil-

-Entiendo, estoy dispuesto a hacer lo que sea, para averiguarlo-

-Ves Hanji, te dije que ella era brillante- señaló a la alquimista que seguía de espaldas -Ahora, todo depende de ti, para encontrar un buen lugar para probarlo-

-Lo haré mientras respire, pero creo que Eren, debe seguir escondido por un tiempo-

-Eso no tiene sentido, ¿Por qué quieres aplazarlo?- dijo el Capitán.

-La situación es mas complicada de lo que pensé. El padre Nick murió hoy, fue torturado hasta la muerte, por la policía militar-

La alquimista, cerró sus ojos de horror, al escuchar a la líder Hanji.

-Posiblemente, querían saber el paradero de Eren e Historia y ahora, el de Gaia-

Ella no volteó cuando fue nombrada, solo se estremeció. Ese hombre había llegado a la ciudad de Trost, mucho antes de que ella y sus compañeros de viaje, llegarán a ese lugar. Según le comentaron, él era un eclesiástico, cuya orden era, investigar sobre en chico titán y la posible heredera al trono.

-¿No entiendo que tiene que ver todo esto conmigo?- dijo ella, al resto -Aún no lo entiendo, ¿Cómo llegue a esta situación?- apoyó su frente y su mano en la ventana con los ojos cerrados -Yo tendría que estar en Keisalhima, buscando a mi hija, no aquí-

Las palabras de la alquimista, enmudecieron a todos. Ella tenía razón, no tenía porque estar allí. Su viaje era de paso por esas tierras y ahora, se encontraba en peligro.

-Escucha, Gaia. Yo sé que las cosas ahora se ven mal. Pero todo se solucionara y podrás irte de aquí, cuando todo esto acabé- mencionó el Capitán Levi -Estamos haciendo todo lo posible para protegerte. Si tu viaje hubiera continuado, seguramente hoy, te habrían atrapado-

-¿Y mientras tanto que?- preguntó, irónica -Tendré que quedarme aquí, a esperar que no me encuentre la policía militar, para evitar ser torturada hasta la muerte, al negarme a revelar los secretos de los titanes- su voz se quebró, ante la idea -Yo no pedí esto, Levi. No quiero estar aquí-

-Nadie se acercara a ti, Gaia. Lo prometo, no permitiré que lo hagan- aseguró él, la protegería con su vida.

Ella agachó la mirada y salió de allí, sin decir nada. Todos la observaron marcharse, sin intentar detenerla. El pequeño lobo, la siguió por detrás.

-Ella tiene razón, Levi. No es el momento de salir. Las cosas están peor que antes y la policía militar, cruzo límites, que antes no había intentado cruzar- la líder, le dio la razón a la alquimista.

-¿Entonces qué?- Preguntó molesto -¿Nos sentaremos aquí, como niños buenos, mientras tomamos el té y hablamos del tiempo?- agregó, sarcástico.

El capitán, vió pasar a la joven por la ventana, ella secaba sus ojos con rabia y frustración. La conversación, tenía que terminar lo antes posible. Ella no podía darse el lujo de pasear por los alrededores.

-Hay mucho que podemos hacer dentro...Podríamos tejer un poco o leer un libro. Solo por un momento ¿Si?-

-¿A cuánto te refieres con un momento?- preguntó, irónico -Te equívocas por completo ¿Crees que solo empacaran y regresaran a casa si lo aplazamos? En algún momento, nos encontrarán. Mientras mas esperemos para nuestro gran escape, más estaremos acorralados-

La alquimista y el cachorro, se estaban adentrando al bosque, podía verlos desde la ventana. Cuando ella regresara, iba a matarla.

-Tienes razón. Pero no sé que hacer- indicó la líder.

-Tenemos dos alternativas, de aquí en adelante... - levantó dos dedos -Hacemos nuestro movimiento fuera de la muralla, antes que nos atrapen o nosotros los cazamos primero, antes que nos encuentren ¿Qué elijes, Hanji?-

-Haremos ambas- dijo, segura.

-Eso, sin duda, habría dicho Erwin también-

La reunión había culminado y la alquimista, no daba señales de regresar. El Capitán, había salido en su búsqueda, sin exito.

-No entendí nada de lo que se habló allí- mencionó Connie, hacia el castaño a su lado, que pelaban patatas.

-Lo único que sé, es que tenemos que llevar a cabo experimentos, sin llamar la atención y vencer a los idiotas que nos persiguen- aclaró la duda de su compañero.

-Por cierto, ¿Dónde esta Gaia?- pregunto esté -Esperó que no la haya capturado el simio o la maldita de Ymir- habló frustrado -No pensé que ella, al igual que los otros, se burlaría de nosotros. Es una traidora, que se convirtió en titán frente a nosotros-

En los días que el grupo de las hermanas había seguido camino, el escuadrón, tuvo que enfrentarse a tres nuevos titanes, que se habían infiltrado en la tropa hace años. El titán acorazado, colosal y mandíbulado. Eran portados por tres reclutas pertenecientes a un país enemigo, cuyo líder, era el portador del titán bestia.

-Ella no hizo algo como eso- la defendió la rubia, que ahora, se llamaba Historia -En ese maldito castillo, casi muere al tratar de salvarnos, yo la comprendo-

Sus compañeros, quedaron en silencio preparando la cena, no tenían la intención de discutir con ella. Cuando el momento de cenar llegó, la pequeña Historia, narró los sucesos de su horrible vida, al ser descendiente directa y a su vez ilegítima, de la corona real. Hasta el día que mataron a su madre y tuvo que tomar otro nombre, otra identidad.

Todos estaban en silencio después del relato de la joven. Lo único que se escucho en el lugar, fue la puerta de entrada ser abierta y cerrada, unos segundos después.

En el umbral del comedor y frente a ellos, apareció una magullada alquimista, sosteniendo su brazo derecho con fuerza. El pequeño lobo oscuro, estaba junto a ella.

Tenía el labio partido, la cabeza rota y su ropa hecha jirones. Además, estaba mojada de la cabeza a los pies. Todos estaban en shock, en especial el capitán Levi, que inmediatamente, se incorporó.

-Lamento llegar tarde- se excusó tranquila -Tuve un pequeño inconveniente, antes de regresar aquí- todos la miraban sin comprender ¿Como podía estar tan tranquila? -No se levanten- los detuvo con su mano -Sigan con lo suyo. Iré a limpiarme un poco y enseguida vuelvo-

-De ninguna manera, tu te quedas aquí. Estuviste toda la tarde fuera y queremos saber que te paso- el Capitán, la detuvo -Estas sangrando y ensuciaras todo a tu paso. Ven aquí- se acerco a ella y la sentó en una silla -¿Quién fue el desgraciado que te atacó y te hizo esto?- pregunto con odio, mirando las heridas el ella -¡Sasha! ¡El botiquín, rápido!-

La joven frente a él, se estaba poniendo cada vez mas pálida, al sentir náuseas por el olor a sangre.

-Lo siento- se disculpó tocando su cabeza -Nadie me atacó- mencionó, tranquila -Hoy, después de que me aleje de aquí. Encontramos con el pequeño Levi, un gran lago. En donde había un sauce, al cual me subí para dormir un rato- el capitán, la escuchaba, mientras limpiaba sus heridas -Evidentemente, tuve un mal sueño y caí al agua desde la rama en donde estaba. Creo que en la caída, golpee mi cabeza, quedando inconsciente allí- tragó saliva.

-¿Cómo...?- se detuvo y la observo, fijamente -¿Cómo saliste de allí, Gaia? Tendrías que estar muerta al haberte ahogado y es obvio, que no lo estas-

-Espera, ya voy a eso- él siguió con su trabajo -Un joven, unos años mayor que yo, me sacó del agua. Cuando desperté el estaba sobre mi, mirándome extraño-

-¿Mirandote extraño? ¿Qué quieres decir con eso?-

Colocó un mechón del cabello de ella, detrás de su oreja.

-Me miraba como si quisiera hacerme daño, sus ojos eran perversos y calculadores. No sé como explicarlo, fue extraño- miró a sus compañeros detrás del capitán -Él era alto y rubio, con una gran cicatriz en su brazo izquierdo. Su cuerpo era tonificado y musculoso- ella tenía memoria eidetica, era una ventaja y una maldición -Vestía, solamente, pantalones y llevaba unos pequeños lentes sobre su nariz ¿Lo conocen?-

Todos negaron ante la información que les brindó.

-¿Habló contigo?- cuestionó él y ella, asintió.

-Si... Dijó, nos volveremos a ver alquimista, tocando mi flamel. Luego de eso, se marchó- miró al Capitán con ojos envueltos en terror -¿Sabes que fue lo más extraño de todo, Levi?- la observo esperando la respuesta -Su aroma, era como el de un animal salvaje y además, el pequeño Levi, tenía miedo de él- finalizó su relato.

-De pie...- le tendió su mano para incorporarla -Ve a ducharte y vuelve a cenar. Luego hablaremos de esto- acomodó el cabello de la joven una vez más, mirándola, fijamente a los ojos -Historia, acompañala. Aún sigue muy pálida por el golpe-

La alquimista, se dirigió al cuarto de baño junto con la otra joven, pero se detuvo.

-Capitán Levi...- dijo sin voltear -Él...es el titán bestia- siguió su camino.

-Lo sé- respondió -No dejaré que se acerque a ti...otra vez- murmuró. Volteó a sus subordinados -Ustedes- señalo a Mikasa, Jean, Sasha, Connie y Armin -Coloquense sus equipos tridimensionales y harán guardia fuera de la casa, yo haré guardia en su cuarto cuando se duerma. El titán bestia, no debe alcanzarla-

-¿Yo qué haré, Capitán?- preguntó el chico titán.

-Tu harás guardia conmigo. Ella compartirá habitación con Historia- finalizó, dirigiéndose a su habitación a pensar -Antes de su guardia, limpien- ordenó.

La alquimista hiladora de vidas, cenaba tranquilamente, mientras era observada por el Capitán, que bebía té negro.

-Gaia, te diste cuenta del peligro que corriste hoy ¿Verdad?- ella asintió -No puedes marcharte de aquí, ante la primer oportunidad de escape. Están buscandote, todavía no sabemos quién o para que. Pero no quiero que te alejes de aquí, sin ninguno de nosotros o al menos, sin avisarme a mi ¿Comprendes?- ella volvió a asentir con sus ojos de gata -Aquí no es Amestris, los hombres antes de matarte, abusaran de ti y te torturaran sin piedad, sin importarles que seas una mujer- ella dejó caer su cuchara de la impresión -Tengo que protegerte. No solamente a ti, Eren e Historia, también corren peligro. Pero tu, no me lo haces fácil, intenta cooperar conmigo ¿Está bien?-

-Lo prometo. No volverá a pasar, Capitán- sonrió, levantando su plato dispuesta a lavarlo.

-No me llames Capitán- quitó el plato de las manos de ella -Ve a dormir, mañana empiezan los experimentos con Eren. Yo me encargó de esto-

Se acercó al fregadero a limpiar los utensilios que ella usó.

-Esta bien, aún me duele la cabeza- tocó la venda que cubría su frente -Muchas gracias, Levi. Hasta mañana- Se fue de allí.

-Duerme bien, Gaia- murmuró fregando el plato.

Los integrantes del escuadrón, escuchaban la conversacion detrás de la puerta de la cocina. Era la primera vez, que oían al Capitán ser tan sincero, pero a la vez, tan gentil con alguien.

-¿Ustedes creen que él...?-

Habló Sasha a sus compañeros detrás de ella.

-Definitivamente, el Capitán esta enamorado de la alquimista- secundó Jean ante la revelación -Ella lo hace buena persona-

-Él es buena persona. Solamente, que con ella, lo demuestra más- volteó hacia otra dirección, la pequeña Historia -Me iré a dormir. Compartimos habitación-

-Vámonos. Tenemos que hacer guardia- dijo Mikasa.

Todos se dirigieron a sus respectivas posiciones.