Nota del Autor: Lamento la demora de este capítulo, tuve algunos problemas… pero ya resueltos al fin pude terminar esto. Les advierto que este capítulo tiene algunas partes muy muy fuertes (eso creo yo). Otra nota, como respuesta al último Review, claro que continuare, solo que en algunas veces me tardare, pero siempre llegara el siguiente capítulo hasta terminar esta cosa.

Mientras la noche caía lentamente, en la pequeña ciudad de Canterlot las cosas comenzaban a ponerse tensas, las personas corrían a sus casas y las pocas patrullas con policías corrían de un lado a otro buscando a un grupo de personas que habían estado causando destrozos en esos últimos dos días, una pequeña banda de ladrones que se dedicaban a asaltar las pocas pertenencias de las familias más adineradas de Canterlot. Una vez que la delincuencia disminuyo en las ciudades más grandes los grupos más pequeños comenzaron a tener más libertades al ya no haber escuadrones dedicados a controlar pequeños residuos de delincuentes y jóvenes aficionados.

Canterlot estaba pasando por un tiempo de tensión donde la policía poco podía hacer contra ellos, una vez caída la noche, las ex directoras de la ya inexistente escuela Canterlot, aun buscaban sin descanso a la desaparecida Starlight Glimmer del mundo pony, sin mencionar a la pareja casada Cadence y Shining, acompañados de Twilight científica. Mientras que Flash y Twilight pony buscaban por su propia cuenta.

-Todo esto es mi culpa, no debí estar fuera de Equestria tanto tiempo…- La princesa Twilight se lamentaba mientras veía las ya oscurecidas calles de la ciudad, buscando con la mirada alguna señal de su amiga, pero no veía nada destacable –Sabes… me alegra volver a verte Flash, pero me hubiera gustado que fuera en otras circunstancias-

-No te preocupes- Flash distrajo su atención del camino unos segundos para regalarle a la princesa una mirada que reflejaba compasión, Twilight apenas logro retener un sonrojo ante eso –Siempre es bueno verte, ojalá hubiera sido en otro momento, pero no te preocupes, encontraremos a Starlight, no pienso descansar hasta ayudarte completamente- Flash tomo con suavidad la mano color lavanda de su acompañante

-Se… que tú también estas preocupado por las chicas…-

-Más por Sunset…- Murmuro

-Sunset…-

-Lo que paso fue una gran tragedia, pero sabemos que aun estas vivas solo hay que encontrarlas-

-Encontraras a todas lo antes posible, quien sabe qué clase de traumas estén pasando, Starlight, no puedo evitar sentirme culpable por lo que acaba de pasar-

-Twilight, no te culpes, no tuviste nada que ver en eso, ahora solo importa encontrarlas- Flash regreso de lleno su atención al frente, Twilight desvió su mirada apenada

-No tuve toda la culpa, pero si una parte, no sé qué puedo hacer mañana cuando las chicas de la escuela cristal regresen y Twilight… tenga que…- En eso recordó el trato que su gemela dimensional había echo con las alumnas de la escuela Crystal, -A veces quisiera no ser tan impulsiva, no dejare que entregue ese collar, tiene que haber otra forma…-

Los pensamientos de Twilight fueron interrumpidos por los sonidos de una sirena de una patrulla de policías, Flash no tuvo más remedio que detenerse.

-Ya es tarde- Dijo uno de los policías parándose a un lado de la ventana de Flash

-Se equivoca, acaba de caer la noche oficial- Dijo rápidamente Twilight, pero este la vio neutro

-Estas en lo correcto niña, justo por ese motivo les advertimos que es peligroso salir a estas horas de la noche, hay delincuentes peligrosos acerca y no me gustaría tener que recoger sus cadáveres al día siguiente-

-Pero que dice, quien se cree…-

-Clámate chamaco o meré obligado a detenerte…- Flash se quedó callado al escucharlo -Estoy hablando muy enserio, si no quieren problemas con nadie será mejor que regresen a sus casas, esta noche es peligrosa- Flash y Twilight se miraron entre sí, al ver que la princesa no decía nada Flash suspiro y asintió –Lamento arruinarles su noche de sexo, pero así son las cosas- El oficial se retiró, dejando tras de su a ambos jóvenes con sus ojos bien abiertos y un sonrojo en sus mejillas

-¿¡Que!?... Pervertido…- Murmuro Twilight desviando mas su mirada para que Flash no notara el sonrojo, mientras que este aún más rojo que un tomate saco su cabeza por la ventana

-¡¿Quién se cree que es para decir tales tonterías?!- Pero justo antes de que el oficial de volteara, Flash acelero para alejarse lo más rápido de la posible reacción negativa del oficial, dejándolo atrás gritando grosera y media al joven guitarrista.

-¡Que falta de respeto!...- Dijo Twilight Princesa indignada

-Si, pero son policías, son expertos en eso… (suspiro)… Sera mejor irnos a casa, es peligroso...-

-¡¿Qué acabas de decir?!- Tal grito de la princesa dejó helado a Flash haciéndolo frenar en seco -¡Como ´puedes decir eso sabiendo que Starlight sigue afuera! ¡¿COMO?! -

-Pero Twilight… Que no entendiste que…-

-¡NO! ¡TU ERES EL QUE NO ENTIENDE!, ¡MI AMIGA ESTA AFUERA EN PELIGRO…Y… ¡¿Y TU PIENSAS EN IRNOS A DORMIR?! ¡ESTAS LOCO PONY!-

-… ¿Pony?...- Twilight se silenció al escucharse, vio en flash la sorpresa y se obligó a si misma a relajarse respirando profundamente

-Lo siento… no debí gritarte, perdóname...- Twilight se dejó caer más en su asiento más deprimida y ansiosa que antes, pero Flash uso sus dos manos para contener la mano izquierda de Twilight, y hacer que esta lo viera a los ojos

-Sé que podemos hacer, solo daremos otra vuelta, en un momento llamare a la directora y a Shining-

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La noche al fin había caído, las cosas estaban raramente tranquilas a pesar de todos los problemas que se estaban viviendo en más de un lugar. Canterlot bajo constante amenaza de un pequeño grupo de delincuentes que al ver que eran los últimos con vida se estaban tomando las cosas a la ligera, asaltando a mas no poder y haciendo fechorías sin control.

Razón por la cual ambas Twilight suspendieron su búsqueda más que preocupadas. Alertas y posiblemente sin poder dormir en toda la noche preocupadas por Starlight pony perdida en la ciudad.

Pero en otro lugar, más precisamente en la segunda ciudad más grande que existía, Fillydelphia, el equipo de asesinos de Master era, de todos los asesinos de ese mundo, los que más ansiosos estaban de que su tan esperada fiesta comenzara.

Sunset Shimmer humana, conocida actualmente como Master, estaba parada frente a la puerta de su actual base, la fábrica abandonada, vigilando la oscuridad de la noche de pie y totalmente quieta, esperando por las primeras señales de movimiento de los policías de Heart Stone. Mantenía su mirada fija en un solo punto, con sus ojos color anaranjado brillando en reflejo de la tenue luz de la luna opacada por unas cuantas nubes de tormenta, mientras que todos sus demás hombres estaban distribuidos no solo en su base sino en todo su alrededor.

Alen y Clash estaban ubicados en lo más alto del edificio detrás de su líder, esperando por cualquier señal para estar alertas lo antes posible.

La noche era joven aun, no se acercaba ni por mucho a la media noche, cosa que les facilitaría las cosas al grupo, todas estaban ansiosas de comenzar, suceso que pasaría pronto, puesto que las primeras señales de ruido apenas aparecían.

Pero para decepción de dos de ellas, solo era una patrulla con dos policías al frente. Estos se fueron acercando a esos lugares, dispuestos a buscar en la fábrica abandonada, siendo el primer lugar que se les ocurrió buscar.

-¿Cómo es que Master pensó en un lugar tan obvio para escondernos?- Pregunto Sira desde su posición, cargando su arma favorita, y teniendo su otra mano lista para sacar ambos cañones cuando fuese necesario

-¿Por qué crees tú?- Respondió Clever algo irritada

-Para que les fuera más fácil encontrarnos jajaja… y solo así podremos matarlos por sorpresa, y desnudarlos, y ¡chuparles el…!-

-CALLATE- Grito Clever llamando la atención de los que iban en ese vehículo con sirenas –Ves lo que provocas…- en eso ella vio la cara de pervertida de Sira –Hay no… no…-

-Si…- Murmuro Sira emocionada

-No…- Contesto Clever fastidiada y cansada

-Que si… jajaja-

-No mujer-

-¡!QUE SIII!-

En eso la patrulla se detuvo cerca y ambos se asomaron en dirección a las voces, en eso de entre lo oscuro, ambas chicas salieron de sus escondites, muy cerca de la fábrica abandonada salieron de detrás de unos vehículos oxidados y abandonados, al salir quedaron a unos pocos metros de donde se había detenido la patrulla, ambos policías bajaron al verlas, uno de ellos apunto su lámpara hacia las dos, encontrando a ambas con sus ojos cerrados. El otro policía por su parte se acercó a las señoritas.

-¿Que hacen aquí niñas?...- No obtuvo respuesta, ambas chicas tenían sus manos en la espalda y sus ojo aun cerrados –La noche cae, y puede ser peligroso, hay una banda de malditos delincuentes buscando presas….-

-¿Presas?- Pregunto la chica de piel roja -¿Presas como usted?- en ese momento Sira abrió sus ojos mostrando que eran de color anaranjado producto de los lentes de contacto

-Demonios… son ellas…- Murmuro el policía que estaba más cerca de la patrulla, estaba por regresar a su asiento y dar aviso y pedir refuerzos pero dos hombres de ojos igualmente anaranjados lo golpearon haciendo que retrocediera, quietándole además sus pertenencias como la radie que usaban y su arma.

-No puede ser, solo son un par de niñas…- Murmuro el policía que estaba más cerca de ambas chicas amigas de Master, Sira rio maniática al mismo tiempo que Clever, más seria abrí sus ojos y vieja detrás de ese policía que les había llamado niñas, dos hombres quienes usaron una soga para enlazar al policía por el cuello y jalarlo hacia atrás, comenzando a asfixiarlo al mismo tiempo que le quitaron su única arma.

-Un par de niñas, por supuesto, todos nos han dicho así, un par de niñas que vieron como sus padres fueron asesinados por malditos como ustedes- Murmuro Clever muy fríamente, cosa que hizo que Sira dejara de reír y viera muy maniática al policía siendo asfixiado, mientras su compañero fue golpeado para alejarlo de su vehículo, acercándolo a ambas chicas y dejándolo tirado en el sueño con sus manos donde saca sus bolas.

-Estas demente…- Murmuro el que fue golpeado en sus gónadas –AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH-

-JAJAJA DEMENTE LA CONCHA DE TU MADRE ESTUPIDO- Grito Sira acercándose a este tipo que había sido golpeado, viéndolo detenidamente –Este me gusta…- Murmuro con ojos de loca. Mientras el otro policía que estaba siendo horcado fue despojado, ambos fueron tirados al suelo –Quiero quedarme con uno, y saborearlo… ¿Puedo quedarme con uno?- Preugnto Sira a Clever

-Aghhh…. Sira, no te pases de enferma-

-¿POR QUE NO?... SI ES POCO A COMPARACION DE LO QUE NOS HICIEORN A NOSOTRAS- Clever quedo callada, endureció su mirada y vio a ambos policías, después de eso vio a Master a lo lejos, donde solo sus dos ojos brillaban, Master asintió a Clever, y esta Sonrió -¿Y bien?...-

-Quédate el que quieras, tienes razón-

-SIIIII JAJAJAJA…- Justo en ese momento Sira se acercó al policía que estaba recuperándose de la falta de oxígeno -Este me gusta, es de piel oscura… por ende más grande- Este policía vio extrañada a la chica de pelo rubio

-Que rayo…- No pudo terminar ya que tres de los hombres de Master jalaron al policía unos metros de Sira golpeándolo en su cara, su estimado y sus gónadas para déjalo quiero, al mismo tiempo que comenzaban a atarle de manos y pies con cuerdas -¡Que creen que hacen demonios…!- Al ser atado, fue amordazado con cinta canela y dejado caer al suelo como si fuera cualquier objeto listo para ser empacado.

-No quiero ver esto…- Murmuro Clever desviando su mirada, justo cuando Sira se levantaba su blusa negra, de entre su abdomen sacaba una navaja que había tenido enterrada en su misma, salpicado sangre, al momento de que la herida se cerraba.

-¡Saquen sus celulares muchachos jajaja!- Sira se volvió a poner su blusa, en encogió hasta quedar sobre el policía atado y con su navaja comenzó a cortar toda la parte del frente de pantalón uniforme que usaba ese oficial, alterándolo y haciéndolo tratar de gritar pero siendo callado por la santa –VEAMOS SI TE GUSTA- En eso sira corto por completo un gran pedazo de tela, dejando al aire la ropa interior del hombre, su compañero trato de ayudarlo pero fue sujetado por dos de los hombres de Master.

Quedando este con sus ojos bien abiertos al ver como los demás sacaban celulares y grababan lo que Sira hacia, esta, por su parte dejo al descubierto todo el aparato reproductor del policía, agarrando la salchicha con sus manos y jalándola como si quisiera sacar una lombriz de la tierra.

-¿Hay que levantar mangos no creen chicos jajaja?- Menciono Sira, metiendo el miembro del policía en su boca, este se estremeció, trato de liberarse pero no podía, Y Sira, por alguna razón disfrutaba de eso.

El otro policía veía horrorizado lo que pasaba al frente suyo, en eso fue lanzado al sueño a un lado de su patrulla.

-¡Párate imbécil, Lárgate, regresa a tu maldita base y avisa a todos tus putos compañeros que los estamos esperando a este estúpido lugar!- Grito Clever sin voltear a ver siquiera lo que Sira hacía, cosa que el policía aprovecho para escapar y largarse en su patrulla, Asqueada, Clever rodeo la acción que todos grababan y fue donde Master

-Jajaja ¿No te agrada ver a tu amiga divertirse? - Pregunto Master a Clever al ver que esta se acercaba

-No así, Master, Lo está violando…. Y se está humillando a si misma-

-Clever, a miga, ese tipo al que ella está "Violando" Es un asesino a sangre fría- Dijo Master viendo el espectáculo que Sira daba en medio de la oscuridad, siendo solo iluminada por un poste de luz –Podría matarte sin piedad como lo hizo con tus padres, claro "Podría"-

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Mientras Tanto en la mansión del Señor Killer, Una muy entusiasmada Rarity había sido llamada otra vez, A jalones y gritos fue llevada "Contra su voluntad" a realizar su trabajo de prostituta, pero al ser dejada en el cuarto, unas luces rojas se encendieron, dejando que ella viera que, en la cama, estaba sentado en un joven de piel gris, y de cabello de un tono de gris más oscuro.

-Jejeje ¿Mi pequeño está de regreso? - Pregunto Rarity a al joven, que no resulto otro más que Jet Set, Rarity fue hasta la cama con una sonrisa –Ya te esperaba, ¿no han pasado más de 3 días?-

-No, pero moría por verte otra vez…- respondió el joven de piel gris

-Oh Jet, muy bien, has llamado a la diosa del placer pequeño, ¿qué es lo que quieres? - Pregunto Rarity, poniéndose de pie, y quitándose su blusa blanca

-Quiero…- Jet se relamió los labios al verla quitarse sus rendas mayores –Quiero todo tu servicio, completo-

Mientras que en los salones del placer Rarity se comía un camarón, en los sótanos una muy alterada Pinkie Pie no quería ser separada de la cama por nadie, a causa de que uno de los hombres de gris le dijo que había sido llamada por un cliente.

Mientras que en otra esquina un tipo le aplicaba una llave en el suelo a Rainbow, Fluttershy se mantuvo a la distancia con su mano sobre su mejilla, está a causa de un golpe que uno de esos hombres de gris le había dado para que no interfiriera más.

Pinkie Pie no resistió mas, siendo sujetada de las piernas y la cintura un total de 4 de esos hombres de piel gris la jalaron hacia la puerta, logrando mover a la chica de piel y cabello rosa, pero con ella se había llevado la cama con todo y base al no soltar la misma.

-Esta niña esta loca- Dijo uno de ellos, en eso la sujetaron de los brazos y se la llevaron entre ellos

-No por favor, se los suplico, les preparo una fiesta, o un pastel… ¡Pero por favor no me lleven!- Gritaba muy dramática la chica fiestera a los hombres, retorciéndose por soltarse, justo en eso, y sin que se diera cuenta fue soltada en una cama cayendo de seco en ella, rebotando y terminado por dar en el suelo.

-Que la disfrute señor- Dijo uno de ellos, siendo el último en retirarse del salón del placer, dejando a Pinkie con su comprador, el cual estaba sentado en una silla en una aparte un poco oscura de ese cuarto equipado con muchas cosas.

En esa silla el hombre se levantó y vio a Pinkie tirada, esta al verlo se levantó y corrió a la puerta para tratar de abrirla, pero no funciono

-Por favor… Deje me ir yo no se nada, no se nada, por favor no me lastime- Suplico asustada, pero ese hombre solo la veía neutro

-Pero que ternura… ¿Por qué lastimaría a una chica tan linda como tú?- Pinkie no respondió presa del miedo –Solo tendremos sexo, eso no es lastimar a nadie-

-Pero es mi primera vez, me lastimara…- Murmuro aterrada

-No lo hare… ven aquí- El hombre se acercó a la cama, e hizo señas a la chica rosa que lo acompañara –he venido aquí por un servicio, y eso quiere decir que tu harás todo lo que yo te diga, para eso estas aquí señorita, para obedecer al hombre que está pagando miles de dólares por pasar toda una noche contigo, y que me sirvas como me merezco...- Pinkie no se atrevía a moverse ni un poco –Y demás, obedecer, les conviene a ustedes, ya que no son castigadas, sin embargo, si no hacen lo que se les pide, les tocara un castigo muy duro y firme- Pinkie se estremeció al recordar esa palabra, el solo recordar como castigaron a Applejack le hacía sentir malestar en todo su cuerpo.

-¿No me lastimara?….-

-No, acércate- La voz de ese hombre era firme, Pinkie se acercó a él, pero al estarlo más de cerca este la tomo bruscamente del brazo y la hizo ponerse de rodillas al frente de el -¡Ya deja de hablar y obedece a lo que te digo!- Una bofetada fue lo que le siguió a ese grito, Pinkie soltó un leve grito por el dolor y la sorpresa, mantuvo su mirada baja

-Usted… dijo que…-

-¡CALLATE!- Otro golpe se escuchó, mientras Pinkie trato de soltarse del agarre de ese hombre pero fue en vano -No me gusta que las putas que contrato hablen, trate de ser paciente per eres desesperante niña- El hombre la soltó, y Pinkie callo sentada en el suelo con unas lágrimas saliendo de sus ojos, optando por mantenerse callada –Dime, linda, ¿Cuál es tu nombre?-

-Pinkie… Pie….- Respondió en voz baja y en voz entrecortada

-Jajajaaja… que nombre tan estúpido- Se bulo este hombre, sujetando el pelo de Pinkie y haciéndola ponerse de pie bruscamente –Quiero que te quites toda tu mugrosa ropa Zorra Pie… ¡AHORA!-

Pinkie fue soltada de una forma no muy gentil, casi perdía el equilibrio, pero quedo de pie algo lejos de su comprador, está por su parte, venció el miedo y logro moverse, pero no para tratar de escapar, eso le costaría un cruel castigo, en lugar de eso comenzó a quitarse toda la ropa. Poco a poco fue quedando completamente desnuda, de sus ojos no dejaron de salir lágrimas, las cuales caían lentamente sin ser limpiadas siquiera.

-Usted… dijo que…- Trato de hablar la chica rosa, pero fue callada con otra bofetada de parte de aquel hombre

-¡Te dije que te callaras zorra!- En eso Pinkie fue jalada a la cama donde fue lanzada y después este hombre procedió a quitarse su saco y pantalón de vestir, Pinkie vio aterrada como se desnudaba, quería salir corriendo pero no podía, quería gritar pero temía a lo que ese hombre le hiciera si lo hacía –Comencemos zorra…- Sin previo aviso este hombre, algo regordete, con cabello en casi todo su cuerpo incluyendo su miembro y su alrededor, subieron sobre la chica rosa, con su miembro erecto cerca de la flor de la chica, este comenzó a morder y rasguñar los senos de Pinkie –Buna chica, así me gustan, quietas y calladitas-

No tardo más de 5 minutos en poner su miembro en posición y penetrar con fuerza a Pinkie sacándole un hilo de sangre y un grito de dolor.

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Mientras tanto en las orillas de la ciudad de Fillydelphia los hombres de Master reían y se burlaban del desafortunado policía que estaba siendo violado por la maniática de Sira, está por su parte estaba disfrutando de ser gravada mientras jalaba duro el pobre miembro del policía que por primera vez en su larga vida se sentía invadido y enormemente incomodo al estar en esa situación.

-ESPERO QUE TE GUSTE LOMBRIS DESTRIPADA- En eso dio un golpe a los cojones del policía, este grito del dolor entre la sintió –JAJAJAJAJAJA AHÍ TIENES PUTO-

Un total de 4 hombres los grababan, pero en eso las demás sirenas de policías comenzaron a llegar a toda velocidad, es en ese momento que todos los hombres se ponen alerta, Alen y Clash igualmente desde arriba de la fábrica. Y master solo entrecerró los ojos con una sonrisa.

-Ya están aquí ¡Espero que estén listos para la fiesta! - Grito Master al aire, siendo escuchada por sus seguidores y amigas, los 4 hombres que grababan a Sira fueron retrocediendo unos pasos, pero la maniática de cabello rubio no se detuvo, aun jalando bruscamente el miembro del policía, llegando incluso a morderlo.

Sin embargo, los oficiales comenzaron a bajarse, momento en el que Sira levanto su mirada, deteniéndose al fin, viendo como esos uniformados se acercaban.

-Solo un poco más- Murmuro, sacando de entre su sostén una tuerca algo grande –Jajaja AHORA ENGENDROS-

Con ese grito de guerra lanzado sus compañeros se pusieron alerta, desde todos lados comenzaron a salir hombres con lentes de contacto color anaranjados, cada uno con un arma en la mano, Sira bajo su mirada al miembro del policía, y con fuerza y brusquedad metió el miembro en esa tuerca y con fuerza, la hizo entrar en ella para que quedara en la base del pene, comenzando a cortarle la circulación, y además, dejando al policía con su orgullo destruido.

-¡Date de jarcias que no te lo estoy cortando todo jaja! Eso sería sentencia de muerte ¡Y al imbécil que quiero matar no es a ti! JAJAJAJAJA….- Pero su risa fue callada con una bala muy cerca de su pecho, pero a diferencia de antes esta no callo desmayada, sino que poco a poco se regenero en silencio si perder su postura de pie –Je… jeje.. Jajajaja….-

Una risa maniática escapo de ella, sacando sus dos armas consentidas y disparando a los policías, estos al ver que esa chica iniciaba fuego, estos también lo hicieron.

Uno por uno los policías fueron bajando de las patrullas, cada uno listos con sus armas, en fila y posiciones bajas, cada uno se fue posicionando en lugares clave, pero parecía que los hombres de Sunset, a pesar de no sobrepasar los 30, eran más que letales, poco a poco cada policía se fue dando cuenta que las balas no les hacían daño, quedando pasmados por eso.

No fue hasta que Sira se acercó demasiado a las patrullas que la atacaron en mayor número, pero las balas la atravesaban y se deshacían como simples gota de agua cayendo en el rio.

-TENGAN ALGO DE ESTO- Grito Sira Apuntando sus dos armas, apunto al oficial más cercano que tenía, dando dos tiros a su estómago, dando el segundo justo en el centro, haciendo que callera al instante, no muerto, pero incapaz de caminar al dar justo en su columna vertebral –JAJAJAJA QUIEN MAS QUIERE-

Como si de un demonio se tratase, los policías comenzaron a darse cuenta que nunca podrían derribarla, corriendo de ella y aportándose lo más posible, cada uno que quisiera acercarse al oficial herido, era alcanzado por Sira, que de igual forma les disparaba o en su estómago, o en las piernas justo en las rodillas para ser exactos.

Los demás policías comenzaron a tener enfrentamientos por sus lados, Clash y Alen disparaban a los que intentaban escapar, usando un rifle de largo alcance y puntería muy precisa para darles un tiro en una de sus rodillas imposibilitándolos de escapar.

-Esto es mejor que un maldito videojuego- Decía Clash apuntando y disparando, aun si no tenían permitido matar a más de uno, lo estaban disfrutando a lo grande los cuatro.

Alen también disparaba, este dando en las piernas de uno de ellos, pero al dar en el muslo, decidió dar otro a la espalda de este, disparando y clavando una bala en el centro de la columna de este, dejándolo tirado en el suelo sin posibilidades de moverse más.

-Sí, le di a ese maldito- Dijo muy emocionado, este incluso recibió un disparo en su brazo, pero lo ignoro solo por un pequeño malestar.

Clever no hacía más que caminar por los alrededores, recibiendo uno que otro disparo, más que nada en la cabeza, deformándola en cierto punto, pero esta no caía muerta ni menos herida, sus heridas se cerraban a los pocos segundos, conforme avanzaba, disparaba dos veces seguidas a los policías que lograba ver, poco a poco fue dejando fuera de combate a uno, dos, tres, la cuenta siguió hasta que llegó un momento en el que unos incluso se escondan en vez de dispárale.

Sin embargo, Master, estaba al margen de todo, viendo la masacre que se hacía al frente suyo, un pequeño paso para seguir logrando su objetivo, dejar a la policía de esta ciudad, inhabilitada pro completo, si asesinarlos.

Llego un momento en el que el comandante Heart Stone, ordeno la retirada, al ver a sus hombres solo ser heridos, mas no asesinados le dio la esperanza de escapar al verse superados de alguna forma inexplicable. Stone ordeno a todos que se retiraran, pero los hombres de Master no lo permitían.

Sira continuaba dejando a muchos hombres con su medula ósea al aire, y a otros sin poder ponerse de pie de nuevo en toda su vida, hasta que llego a ver una cara conocida, al frente de ella estaba un policía de piel roja y cabello azul marino, este disparaba a lo alto directo a Clash y Alen sin resultados, pero en eso Sira lo vio e hizo algo que nadie se esperaba, con esfuerzo, golpeo la nuca de este hombre, dejándolo inconsciente, y a la vista de todos, llevándolo dentro de la fábrica arrastrando, saliendo minutos después con una gran sonrisa en su cara.

Clever por su parte, buscaba un pez más gordo, esta caminaba directo a la patrulla que más alejada estaba, la patrulla del comandante Heart Stone, Clever tenía una mirada más que fría, con su mano apretando con fuerza su arma, con el gatillo casi a punto de ser disparado, sin embargo el comandante la noto, como si fuese la misma muerte anunciando que iba por él, este subió a su patrulla y mando a su chofer que arrancara, Clever sintió gran ira por lo cobarde que se mostraba, disparando todas sus balas seguidas en dirección al asiento del copiloto. Sin siquiera asestar un solo disparo a este hombre, Clever no supo si lo logro, pero satisfecha, lanzo su arma al suelo y saco su segunda arma de repuesto, comenzando a poner más atención a su alrededor, con un solo disparo, dejaba a los oficiales sin poder moverse.

Una vez el comandante retirado y dejando atrás a todos sus hombres, los seguidores de Master terminaban su trabajo, cada uno de los policías fue herido, pero además dejando dos muertos, Clash y Alen fueron los responsables de ello.

Mientras que Clever no estaba segura si mato a la presa que escogió, Pero Sira se apresuraba a acabar con la suya.

Un hombre de piel roja y cabello azul marino colgaba de cabeza en medio del sótano, atado a una viga del techo y de sus manos al suelo, Sira, con gran entusiasmo usaba su navaja para hacer heridas al hombre este, derramando su sangre a montones.

-Dime quien es el macho ahora… ¡DIME QUIEN DEMONIO!- Sira apuñalo al hombre con la navaja en su bien redonda y formada nalga derecha, sacándole desgarradores gritos –DIME ASESINO, ¿TE GUSTA VER SANGRE DERRAMADA?- Entre más gritaba, más puñaladas le daba, el sonido a carne siendo rebanada y sangre salpicando y cayendo al suelo era lo unció que se escuchaba en ese sótano –SI TE GUSTA LA SANGRE ENTONCES VERAS UN ENORME CHARCO AL FRNETE TUYO, MIRA- Bruscamente lo hizo voltear al suelo, viendo como de su cabeza y cuerpo escurría sangre, el dolor que este sentía era insoportable –Jajaja, mira esto….-

Siro saco de una caja una varilla oxidada casi tan larga como ella, que uso para penetrar con fuerza el ano del policía, haciéndolo soltar un desgarrador y aterrador grito de sufrimiento.

-¡SIIII GRITA DE DOLOR GRITA!- Con su mano movía en círculos la varilla sin piedras, sacándole más gritos al hombre, pero ahora, Sira dejaba salir una cuantas lágrimas y su voz se escuchaba muy levemente entre cortada y casi en todo de llanto -¡GRITA… AGHHHHH GRITA COMO LO AHCIA MI MADRE Y MI HEMANO GRITAAAAAAAAAAAA!- Nada más que gritos se escuchaban, pero este hombre estaba en las ultimas -¡GRITA!... GRITA… GRITA…grita maldito jeje… jejejejajajajajajaja….. AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH-

Sira aplico aún más fuerza en la varilla, logrando enterrarla más y llegar a atravesar el corazón de ese hombre, el cual poco a poco murió, con sus ojos abiertos por el dolor al igual que su boca, y colgado de cabeza.

Sira soltó la varilla, dejándola en ese lugar, como prueba de cómo había muerto, Sira reía entre murmuras, sus ojos se dilataron, un pequeño recuerdo paso por su cabeza.

Flash Back

Una madre y sus dos hijos corrían lo más radio que sus débiles piernas les permitían, una mujer adulta, un niño de 13 años, y una niña de 7 años, la niña, de piel roja y rubia, corría tomada de la mano con su hermano, huyendo de un grupo de policías armados que los perseguían a lo lejos, disparándoles sin asestarles.

La mujer corría, pero en un momento la madre tropezó con una bala en uno de sus pies, cayendo, los hijos continuaron hasta que llegaron a una casa abandonada donde se escondieron, pero el hermano mayor volteo, y vio a su madre siendo golpeada por un trio de policías.

Este niño furioso pro lo que veía llevo a su hermana a la casa para esconderla.

-Sira, prométeme que no saldrás de aquí, y que no harán ningún ruido, ¿si?- La pequeña lo vio asustada, pero asintió

-Si… pero…- No tuvo tiempo de hablarle a su hermano, pues regreso corriendo donde su madre para tratar de defenderla

Mientras, la pequeña niña, de piel roja y cabello rubio se escondió, llorando pro lo que vio, su hermano la dejo sola pro defender a su madre, a los pocos segundos escucho como la puerta fue abierta, ella, escondida detrás de unos muebles viejos, se asomó con miedo, esperando ver a su madre, pero lo que vio al dejo aterrada, si vio a la mujer que esperaba, pero esta estaba muy goleada apenas con vida, y su hermano de la misma forma, pero estos tres policías, la pequeña vio como los tres oficiales se quitaron sus pantalones azules, y quitaron toda la ropa a su madre

-Nooo…. Déjenlo… por favor es solo un niño…- Murmuraba desesperada y muy adolorida la mujer adulta, pero era callada con más golpes en la cara, estos dos policías comenzaron a violar juntos a la madre de esta niña y del niño, Sira no quería romper su promesa a su hermano así que se quedó callada, pero expectante de todo, formándose en sus ojitos lágrimas de dolor e impotencia, terror y miedo, al ver a su hermano este también fue despojado de su ropa, fue atado a un poste de sus manos y fue violado igualmente por el tercer policía, la mujer y el niño gritaba del dolor, mientras Sira veía todo en silencio, cuando todo termino Sira había quedado en shock total, segundos despume de ver como los policías, ya una vez satisfechos de su hambre, mataron de más de 5 balazos a la madre de sira y a su hermano mayor en la cabeza.

Cundo se habían ido, la pequeña corrió donde ambos, viendo sus caras deformadas por las balas, lloro en silencio

-Mami… hermanito despierten… por favor…- Por sorprendente que sonara, esta niña se secó sus lágrimas y sonrió –Mírenme, yo aún sigo viva, si… no me encontraron…. Por favor despierten… por favor…- No borro su sonrisa, viendo ambos cadáveres –Mírenme, mírenme ahora, mami, hermanito… yo le haré lo mismo e ellos, cuando los vuelva a ver… yo les hare lo mismo, gritaran como ustedes…. Ya lo verán…- Murmuraba mientras se sentaba en la pared cercana, abrazaba sus piernas y comenzaba a mecerse con una sonrisa en su cara, repitiendo esa misma frase –Van a gritar… van a gritar de dolor… ya lo verán…-

Fin Flash Back

-Jejeje… Gritaron madre… ya lo viste…- Vio el cadáver colgando, todo lleno de sangre –Van a gritar hermanito… te lo prometí… y te cumplí…- En ese momento Sira tomo en sus manos un mazo enorme, viéndolo con demencia, esta lo levanto con fuerza y lo uso para clavar aún más la varilla de aquel hombre, haciendo que atravesara todo el cuerpo de este, atravesando incluso su cabeza y quedando incrustaba en el suelo –Jejeje…. JajajajaJAJAJAJAJAJAJAJA… GRITA MAS FUERTE ENFERMO GRITA GRITAAAAA…. GRITAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHH… JAJAJAJAJAJA-

Un par de minutos después, Sira salió de la fábrica, con esa misma sonrisa, esta vez se había quitado sus lentes de contacto, dejando al descubierto sus ojos verdes.

-No… puede ser, ¿Qué hiciste sira? - Pregunto Clever algo muy crédula por las manchas de Sangre que la mencionada llevaba sobre ella

-Lo mate… y grito…- Murmuro viendo a Clever

-Claro…- Contesto sin ánimos de seguir preguntamos a la maniática que tenía enfrente, incluso, sin atreverse a regresar dentro de la fabrica

Justo en ese momento, la líder de todos los asesinos llego donde los demás, viendo a su alrededor los oficiales malheridos.

-Buen trabajo, ¿Se divirtieron? - Pregunto, sacándole a todos una sonría, siendo a sus 4 más fieles seguidores los que incluso exclamaron más fuerte su gozo al lastimar a esos policías –Me alegra, porque me acaba de llegar un aviso más, nos vamos de aquí, ya no hay nada que hacer en esta mugrosa ciudad, VAMONOS-

Con ese grito los hombres se hicieron de 6 camionetas enormes, donde la mayoría subieron en ellas y partieron, quedando Master y sus 4 más cercanos asesino en el mismo lugar.

-Recuento- Dijo Master

-Todos los policías fueron heridos Master- Dijo Clash, quien no mostraba más que una muy pequeña sonrisa

-Muy bien ¿Nadie logro escapar? - Volvió a preguntar

-Bueno…- Murmuro Alen, provocando que su líder lo viera fríamente –M… ahhh… Master, una patrulla escapo…-

-Una… con policías dentro…- Siguió Clever, muy seria, encaro a su líder –Yo iba personalmente a despachar a los oficiales que ahí estaban, pero al verme los muy cobardes emprendieron la huida, dispare, pero no estoy segura si acerté algún tiro-

-Ahhh si… ¿y quienes estaban ahí? - Pregunto Master muy fría, Clever sabía que la verdad no le gustaría su líder y amiga, pero a la vez, tampoco podía mentirle.

Heart Stone, Sunset- Sunset quedo procesando la información, por casi un minuto entero quedo siendo a Clever neutra, Clever esperaba algún grito, o golpe. Pero Nunca llegó, viendo a Master reír.

-Comprendo… No hay ningún problema, ya que sigue vivo- En eso Master se dio la vuelta y fue donde el policía que estaba atado y que anteriormente fue violado, sin ver su miembro ahora caído y muy morado, Master fue donde él y con sus manos lo levanto con fuerza –Escúchame bien gusano, Tengo un pequeño mensaje para tu amado comandante, fuerte y claro, dile, que, si intenta hacer para ayudar al Señor sombra, yo matare a su hijo-

El hombre fue soltado al suelo cayendo con fuerza, Master y los demás subieron a la última camioneta que tenían, marchándose los 5 de ese lugar, dejando detrás de ellos a casi todos los policías muy mal heridos, y a ese hombre sin la posibilidad de ser padre algún día.