Los gemidos de Pinkie se hacían escuchar por todo el cuarto, esta chica de piel rosa estaba siendo penetrada repetidas veces un hombre de edad media. Siendo ella la que estaba acostada boca arriba, debajo de él, las embestidas se hacían cada vez más fuertes y profundas sacando gritos más fuertes de la chica de piel rosa.
-Ahhhhh ahhhhh… basta…- Suplicaba entre gemidos
-CALLATE- Grito el hombre que la penetraba, dando una bofetada a la chica rosada para callarla –¡Vuelve e hablar y te arrancare la lengua! -
Pinkie no hacía más que dejar salir sus lágrimas de dolor, las pesadas manos de este hombre sujetaban sus manos con fuerza para que no se levantara ni se defendiera, mientras que Pinkie sufría las repetidas y bruscas embestidas de este hombre.
Durante más de una hora había sido abusada, tal parecía que la ansiedad de ese hombre nunca se cansaría.
-Aun no terminamos…- Este hombre soltó las manos de Pinkie, pero la giro bruscamente haciéndola quedar acostada boca abajo, junto las manos de la chica y las ato con unas esposas. Asustada, Pinkie retenía sus llantos, pero esto solo excitaba más a ese hombre –¿Te gustara más por atrás? -
AL decir eso, Pinkie sintió como en su segundo y sensual agujero algo grande y aun duro presionaba poco a poco, su boca se abrió por la terrible sensación, mas sin embargo este hombre disfrutaba de lo que hacía. El miembro entro en ella por completo, Pinkie gemía del dolor aún más que de placer. Embestida tras envestida, un alarido se escuchaba, y entre más fuerte, más excitaba a este hombre.
-Eres tan estrecha Jajaja Así me gustan las mujeres, vírgenes, y que griten, eso me excita, sigue gritando- Decía sin detenerse, mas sin embargo nuestra chica de piel rosa deseaba que se detuviera, la sensación que debía ser placentera le era toda una tortura, cada vez que esa cosa entraba, sentía que se desmoronaba por dentro, sentía que algo se desgarraba ahí atrás.
Sin embargo, eso no le importo a su verdugo, embestida tras envestida, golpes y jalones, termino por correrse dentro de ella, en ambas partes, Pinkie sintió que esa cosa se detuvo, aun dentro de ella, este hombre respiraba agitado, lentamente saco su miembro, pero aún estaba erecto.
-Mira eso… aun quiere más- Con su mano tomo el cabello rizado de Pinkie y la jalo para que quedara cerca de este mientras él se acostaba boca arriba en la cama, con su miembro apuntando al techo, Pinkie quedo cerca de este –Termina tu trabajo zorra-
Pinkie quedo viendo esa cosa parada, llena de fluidos, las cosas que sintió a causa de eso no las consideraba agradables, pero saber lao que es hombre le hará si no obedecía seria peores.
Poco a poco acerco una de sus manos al miembro de su cliente, y comenzó su trabajo de masturbarlo, lo tomo en sus manos, cerro sus ojos, y comenzó. Lentamente lo estimulaba, pero este hombre no se veía satisfecho.
-No me gusta así… ¡comételo perra! - Exigió este hombre, a lo que Pinkie muy asustada y sumisa se acercó más, insegura, abrió su boca introduciendo en ella esa cosa en su boca, comenzó a chupar, lo hacía de forma lenta, al no estar acostumbrada a hacer algo así, pero en eso el hombre con ambas manos sostuvo el cabello de ella y comenzó a moverla más rápido, aun con su miembro en la boca de la chica, esta daba alaridos leves –Si… ahhhhhhhhhhh-
El cabello de Pinkie no fue soltado sino gasta que este hombre saco su cosa de ella y termino por dejar salir su leche de hombre en la cara de ella, Pinkie cerro sus ojos sintiendo nauseas por la sensación.
-Excelente espectáculo- Este hombre, habiendo terminado, dejo que su miembro descansara, dejando a Pinkie en la cama toda sucia, este hombre se puso de pie y se vistió –¡Gracias por tus servicios! … sabes, deje tu propina con esa tal Starlight… Jajaja he de imaginar que te gustan los dulces- Exclamo justo antes de retirarse, por su parte Pinkie había quedado sola en ese cuarto. Este hombre estaba a punto de retirarse, pero escucho un leve chistido, que lo hizo detenerse, guardo silencio reconociendo que aquel sonido venia de la chica a la que acababa de usar. Lentamente se regresó curioso y observo la cama, ahí se encontraba Pinkie con su cabello lleno de pegotes de fluidos, de semen fresco.
-¿Qué pasa? Es que aun quieres más putita…- Se regresó lentamente, pero la chica guardaba silencio, algo raro pues el verla sentada viendo el respaldo de la cama era extraño, el silencio solo fue roto al ver una leve risa de la chica –Resultaste ser más puta de lo que creí…- Como respuesta la chica rosa solo soltó una risa traviesa
-Me gusto… cuando me la metiste por atrás… me gusto…- Murmuro en tono lujurioso, el hombre se sorprendió un poco, solo para ´poner una mirada pervertida y regresar a la cama, sujeto los risos rosas de Pinkie y la hizo voltear bruscamente a verlo a la cara
-Di que eres mi perra… di que quieres más de mí, que me deseas-
-Yo… deseo más de ti, dame más… ¡Soy tu perra!... dame más…-
Una sonrisa se dibujó en la cara del cliente, a pesar de que su erección ya habia pasado, no tuvo ningún problema en volver a quietarse la ropa y regresar a la cama, teniendo a la chica a sus pies y con ganas de más, no rechazaría la invitación.
-Siempre pasa lo mismo, las chicas se mueren por tener mi pene en sus manos, en sus labios…- Con su mano acaricio a Pinkie de forma lujuriosa por sus mejillas, con sus pulgares limpio un poco de semen que le habia quedado en su mejilla- Al principio no quieren… es normal, pero después se vuelven locas por mi Jajaja… Hazlo…-
Pinkie vio con una sonrisa psicópata el miembro del hombre, una risa traviesa se escapó de su boca, con sus manos tomo el miembro y acerco lentamente su boca, sus ojos se contrajeron al máximo mientras abría su boca y se preparaba para comenzar…
…..
….
…
Mientras que, en otro cuarto, una pareja joven se divertía a lo grande, una chica de piel blanca y un joven de piel gris oscuro tenían un encuentro, sexo desenfrenado y más se tenía en esa habitación.
Rarity no hacía más que someter a este joven, con leves golpes, castigos o algunas cuerdas, y eso al joven Jet Set le gustaba. Rarity estaba sobre de Jet, quien con los ojos vendados se deleitaba con las caricias que la chica le regalaba.
-¿Cómodo Jet?- Rarity estaba situada en la parte baja del joven, este con sus manos atadas a la cabecera de la cama no podía moverse, pero su cuerpo se tensaba notoriamente por lo que Rarity le hacía,.
Esta con sus grandes senos masturbaba a Jet, este por soy parte soltaba alaridos de placer, una vez más estaba presa de esa chica, y eso le gustaba.
-Si, Lady Rarity, me gusta- Contesto con voz un tanto cansada, una mescla de lujuria, pasión y posesión que por primera vez experimentaba por cuenta propia.
-Me alegra Jet- Rarity comenzó a moverse, jalando el pequeño miembro de Jet con movimientos lentos, ella podía ver como la espalda del joven se arqueaba y sus dientes se apretaban –Dime, ¿Quién es la reina aquí?-
-Tu, Lady Rarity- Contesto Jet, entre jadeos
No hacía más de una hora comenzaban con su diversión, simples caricias donde nuestra chica blanca era la dominante, y el joven Jet, disfrutaba en cierta forma ser maltratado por ella. No fue hasta después de una hora que ella comenzó a jugar con sus partes más sensibles. El miembro del joven estaba a su máxima potencia aun, y Rarity no parecía agotarse.
-Es hora de la mejor parte amorcito- Rarity dejo de masturbarlo, con sus manos acaricio lenta pero firmemente las piernas del joven, Jet set se relajó, pero Rarity subía las caricias cada vez más, masajeo hasta subir al cuello del hombre y quedar su cuerpo sobre de el –Yo te deseo…-
En ese momento la cadera de la joven también subió, su intimidad rosaba por las partes, hasta que se sentó sobre de él y fue penetrada. Su cadera se movía rápidamente provocando arcadas bruscas en el joven, que gracias a la excitación sintió como era subido al cielo del placer. No tardo mucho para que él se corriera dentro de Rarity.
Con un último jadeo los fluidos de él terminaron en las partes más íntimas y sensibles de la chica de piel blanca. En eso, ambos quedaron acostados juntos en la cama, respirando de forma rápida.
-Eso… fue tan mágico… eres increíble Lady Rarity…- Murmuraba entre jadeos, Rarity al contrario no parecía cansada -Dime una cosa - Murmuro el -¿Acaso.. disfrutas el hacerlo conmigo? -
-Por supuesto- Contesto ella
-Seguro… solo lo dice por la fortuna que pago a este lugar para tenerte en la cama- Murmuro el, en tono arrogante
-Te equivocas, nosotras no recibimos nada de dinero… nadie nos da nada, nunca… solo nos explotan, depende de cada una disfrutar a lo menos estos clímax- Bromeo ella, al inicio su tono fue serio, pero al final fue más de burla, dejando a Jet algo serio –Fuimos secuestradas de una forma horrible, nos amenazaron, nos mantienen aquí sin nada más que hacer, que servir a los clientes, pero yo tengo suerte de quererme contigo, no eres nada brusco conmigo-
-Eso es terrible… una reina como tú no puede ser sometida ante nadie más… no…- Murmuraba el joven con cansancio, Rarity sonrió por esa afirmación
Después de un rato más de silencio, Jet se retiró del cuarto, vestido, dejando a Rarity detrás de él, sentada en la cama, viendo el suelo, estaba pensativa.
-Tiene que haber funcionado, ya es la segunda vez… tal vez con esas palabras lo piense un poco- Mientras pensaba eso, esta chica vio su vientre, estaba por tocarlo, pero en ese momento se levantó, y con gran esfuerzo, logro sacar una que otra lagrima de sus ojos para regresar a los dormitorios –Esto va a funcionar, tiene que funcionar…-
Mientras tanto en otro lugar, Starlight del mundo humano regresaba del sótano, su mirada seria dejaba en claro lo que habia tenido que pasar, pero ahora estaba más que desconcertada. Camino directo a los dormitorios, solo para observar desde la puerta, vio a las amigas de Sunset, 2 de ellas, Fluttershy y Rainbow juntas, dándose consuelo mutuo. Y a Rarity quien, sentada en su propio colchón, solo veía al suelo, sus ojos un poco enrojecidos eran rastro para Starlight, de que al igual que a las demás, también había sido llamada a servir a clientes.
-Sera que me dicen la verdad después de todo…- Peso, mientras que en su mano guardaba lo que era un collar rosa, con un dije de cristal con tres mariposas grabadas en este –Solo encontré este… los demás, seguro White ya los vendió…-
Starlight estaba pensativa conforme al tema de los collares de las mane 6 que estaban cautivas, el collar en su mano le generaba cierta duda. Esas chicas no parecían estar locas, mucho menos chifladas como para inventar tales cosas, todos los cuentos que el contaron, algo no estaba bien.
Starlight no quería creer en esas cosas, todo lo que habia pasado en su vida le habia hecho creer que las cosas que pasan en los cuentos de hadas no existían, que el mundo real era mucho más cruel de lo que los adolescentes se imaginan. A paso lento Starlight se fue de ese lugar, nadie más que ella haría su trabajo, dirigiéndose al sótano más profundo el tercer nivel bajo tierra, donde al parecer Lightning ya habia salido, pues al estar más recuperaba de todos los castigos que le dieron, fue llevada al segundo nivel junto con las deme chicas quedando a un lado de la celda de Applejack.
Starlight esta vez iba por alguien más, estaba preocupada por la su nueva amiga la "Sunset de otra dimensión" Como le habia podado en su cabeza, ahora un poco más consciente de que en realidad esa Sunset que tenían cautiva podía no ser la que conocía, estaba comenzando a preocuparse más. Una vez en el tercer nivel del sótano, Starlight logro ver que, de hecho, ella ya se encontraba sola en ese horrible oscuro y húmedo lugar, pero ser sorprendió un tanto al verla de pie, sostenida contra los barrotes de su celda, Starlight encendió las luces que ya antes habia instalado con dificultades, le molesto un tanto la luz, pero se acostumbró rápido.
-Sunset… ¿Cómo estas?- Fue algo tonto preguntar eso, pues la respuesta era obvia
-¿Y tu… como crees que estoy?-
-Pues mal… discúlpame, fue estúpido preguntar eso, lo siento- Pero Sunset solo desvió la mirada, pues la última vez que vio a Starlight esta no fue muy amable que se diga
-¿Qué quieres?...-
-Ayudarte Sunset, no sabes todo lo que tuve que hacer decir incluso prometer para que no te matara ese desgraciado, ahora tengo un nuevo plan para sacarlas a todas de aquí…- Dijo Starlight, pero al parecer Sunset no le prestaba mucha atención, cosa que Starlight noto casi al instante -¿No me estas escuchando, acaso quieres quedarte aquí?-
-y… como te imaginas que saldremos… este lugar esta maldito. -
-¿Cómo lo sabes?- Pero Sunset no respondió -Escucha Sunset… el desgraciado de Killer… quiere verte muerta-
-¿Enserio?- Pregunto Sunset indiferente, cosa que irrito a Starlight
-Si, muy enserio, ella te quiere muerta y me encargo hacerlo realidad, pero no lo hare no cooperare con eso… por eso necesito que cooperes conmigo para que no ordene a alguien más matarte- Pero Sunset no al veía, apena si la escuchaba, en ese momento se dejó caer al suelo poco a poco sentados en le suelo viendo la pared como si estuviera sola -¿Por qué me ignoras? NO ESCUCHAS QUE ESE MALDITO TE QUIERE MUERTA-
-Starlight… Yo ya estoy muerta… no lo ves, todo mi cuerpo esta destrozado me violaron… estamos aquí atrapadas- Murmuraba incluso recordando a sus amigas y como las mostraron frente a ella mientras era torturada –Es imposible salir de aquí, Lightning me lo conto… mi contraparte… junto con ellas y su hermana… no lograron escapar…-
-Sunset si lo logro… si ella pudo nosotras también…- Pero Sunset no contesto más –Lo único que quiero as ayudar, yo las ayude en parte con ese escape distrayendo a los guardias, ese maldito que vio a Lightning no me obedeció, esta vez ya tengo más autoridad…. ¡Así que deja de mostrarte así que si no hacemos algo tu… y tus amigas morirán aquí!-
-Yo y mis amigas… No… solo yo-
-Eso piensas, tus amigas aún se resisten a servir a los clientes, si siguen así mandaran venderlas, o aun peor, matarlas, así como a ti si no hacemos algo- Sunset apenas y vio de reojo a la chica de piel lila, esta al notarlo siguió con su discurso –Escucha, el señor Killer no tardara en pedirme un infirme de tu estado… en día en que me lo pida, querrá verte y debe convencerse de que estas enloqueciendo-
-¿Y no lo estoy?-
-¡Escúchame Shimmer! Si quieres vivir y volver a ver a tus amigas… tendrás que fingir que estás loca, que estas enloqueciendo… ¿¡No eres capaz de hacerlo no siquiera por tus amigas!?- Sunset volteo casi por completo pero desvió la mirada de la chica de piel lila –Lo que Killer quiere es humillarte, pero no podrá hacerlo si me haces caso… Sunset…- Sunset parecía quedar congelada, viendo al suelo procesando la información que se le dio
-¿Qué… que quieres que haga?...-
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Ya eran altas horas de la noche, momento en que algo muy malo se estaba planeando en una de las ciudades más pequeñas, justo en las orillas de la ciudad de Canterlot, en los barrios medios, metida en una casa abandonada, se encontraba una joven de piel lila, cabello morado cubierta de su cuello hacia abajo con una sábana.
Starlight Glimmer estaba muy enferma y débil, pero su afán de buscar a su amiga desaparecida la impulso a hacer una locura. Ahora estaba perdida en la ciudad, que, a pesar de ser pequeña, no le fue nada difícil desorientarse, ahora esta estaba consciente de su problema, pero aun así su mente se centraba en una sola cosa, que era buscar a Sunset en cualquier lugar que conociera.
Cosa que sería difícil, ya que su enfermedad la tenían muy débil. Sentada en una esquina de un cuarto oscuro, veía la puerta, no pensaba en nada, solo sumida en su mente, que de por sí, no procesaba casi nada de información con claridad.
Ni siquiera el ruido de armas siendo disparadas logro sacarla de su mente al cien por ciento, al escuchar esos ruidos solo vio por la ventana, lo que veía la dejo un tanto confundida, mas no asustada.
Justo al frente de ella, en el un club nocturno donde solo se iba a divertirse, algo malo estaba pasando, pues ruidos de disparos y detonaciones se escuchaban, más gente gritando aterrorizada, Starlight en eso vio como un par de jovencitas corrió alejándose de ese lugar, por la puerta, pero casi al instante un hombre encapuchado salió de también, y disparo a ambas, las cuales cayeron a los pocos metros completamente inertes.
Starlight cerro sus ojos a ver eso, dos chicas cayeron muertas en ese momento, una de ellas, de piel color lila opaco, y la otra de piel rosa, pero ni el ruido, los gritos o la sangre lograr infundir miedo en la ya revuelta cabeza de Starlight pony, más bien sintió cierta curiosidad por lo que pasaba ahí, en eso vio como ese hombre que acababa de matar a ambas chicas, regreso dentro del complejo, al parecer habia gritado algo, que Starlight no logro escuchar.
Starlight, tomando esa oportunidad, y a paso lento, comenzó a salir de esa pequeña casa abandonada, arrastraba la sabana que llevaba, veía algo borroso e incluso se tambaleaba para caminar, pero como puso llego hasta el jardín, lentamente cruzo la calle, hasta que llego a un callejón justo entre ese antro y otro edificio, en eso un gran alboroto se escuchó, dentro se escucharon las disparos y gritos, Starlight estaba a poco de entra, pero en eso un par de manos la sujetaron por detrás.
Starlight intento soltarse, pero algo filosos se colocó en su cuello.
-Jajaja Pero que es esto… ¿estas perdidas? - Murmuro una voz masculina detrás de él, Starlight estaba tan débil que no puso siquiera forcejear con todo su cuerpo, este hombre la jalo hasta el fondo del callejón y la dejo caer en el suelo.
-Ahhh… espere… no me lastimes.- Murmuro Starlight, pero como respuesta este hombre le disparo en el hombro –AHHHHHHHHHHHHHHHHHH-
-JAJAJA AHORA QUEDATE QUIETA Y COPERA MADITA PERRA- Exclamo este hombre, estaba por quitarse los pantalones pero de pronto un escándalo aun mayor comenzó a escucharse, más disparos y gritos se hicieron presentes -¿Qué demonios?- Este hombre algo curioso se acercó a la entrada del callejón, logrando ver a un grupo de hombres con armas que desde la calle y unos más dentro del antro, disparaban a los que al parecer habían llegado primer, lo que más llamo la atención de este hombre fueron que estos últimos hombres armados tenían ojos color anaranjado claro, estos mismos brillaban con luz propia opa lago simillas -¡¿Qué demonios pasa?!... AHHHHH-
Un disparo más resonó cerca de él, este hombre que disparo a Starlight, ahora tenía una agujero en su hombro derecho, trato de mantenerse callado y de pie pero un segundo disparo le llego justo en su pierna izquierda.
-AHHHHHHHHHH….. DEMONIOS…- Callo al suelo por culpa del dolor, con su brazo izquierdo sostenía su hombro más herido, pero al levantar la mirada vio al frente de el a una chica, esta de piel color verde lima de cabello rojo y mechones negros, esta igualmente de ojos color anaranjado más oscuro -¡¿Quién eres tu andita cobard…?!...-
Sin embargo, no termino su oración, ya que un disparo más le atravesó en la cabeza justo en su frente, la detonación se escuchó demasiado fuerte dentro de ese callejón, cosa que exalto a Starlight, esta vio como frente a ella es hombre fue asesinado. Quedando perturbada, más confundida aun, solo vio desde el fondo del callejón como esa misma chica, sin moverse de su lugar asesino a dos más.
Starlight apenas comenzaba a recuperar un poco la conciencia y la precepción de todo su alrededor, lo que pasaba no estaba bien, por más mareada quien estuviera, sabía que ver sangre no era nada bonito, a paso lento y con quejas de dolor se iba acercando a la acción.
Mientras tanto, esos hombres armados de ojos anaranjados, ya habían terminado con todos los hombres encapuchados, por órdenes de su líder, esta vez no habían dejado a nadie con vida. Cuando terminaron y ordenaron a los jóvenes sobrevivientes que se largaran, estos obedecieron sin respingar. Corriendo y hasta gritando se retiraron a gran velocidad.
-Eso fue todo… solo son residuos de las demás ciudades, jóvenes aficionados que ya deben estar en el infierno- Dijo Sira, acercándose donde su compañera Clever, esta sin embargo permanecía seria viendo el lugar, aun si no ingresaba a ese complejo en que minutos antes habia jóvenes divirtiéndose, ahora por la puerta se veían un par de cadáveres de jóvenes, encluyendo en la calle a las dos jovencitas, estas, de cabello azul platinado y la otra de cabello verde y rayos amarillos.
-Asesinaron a unos cuantos, llegamos un poco tarde- Menciono Clever acercándose a la entrada del antro, viendo un total de 7 cadáveres de jóvenes incluyendo el dueño de ese lugar –Una lástima, silo querían un poco de diversión, pero encontraron la muerte-….
-Aquí hay otro…- de ese mismo lugar, un par de hombres sacaron a jalones a uno de esos jovenes encapuchados, tanto Clever como Sira se acercaron a él, la primera algo seria, pero la segunda con una sonrisa maniática como era costumbre de ella.
-¿Un juguete Clever?- Pregunto Sira
-No Sira… o al menos, no me toca decidir esta vez- Clever se alejó un poco de este hombre sujetado pero que como un perro gruñía y hasta trataba de morder a los que lo sostenían.
-Es una lástima no estará vivo mucho tiempo… la muerte no será un castigo suficiente para este maldito que copero con esta masacre y además…-
-Una tragedia, igual a la que el creo ¿cierto? - Mención una chica de piel clora mbar, de cabello azules y morados, y de ojos anaranjados que brillaban a la par con sus brazaletes negros –Es toda una lástima que no pueda revivir muertos- Ambos brazaletes que cargaba brillaban, pues unos cuantos de sus hombres habían resultado heridos incluso en partes delicadas
-Tienes Razón Master-
-¿Una lástima? Puedo comérmelo Master… estoy pensando seriamente en escribir algunas recetas especiales- mención Sira viendo todo el cuerpo de ese hombre con deseo –Autor de recetas, no solo de tragedias jajajajaja ¿Sería una excelente idea cierto? -
-Lo es Sira, Realmente lo es- Menciono una voz algo seca mientras se acercaba dónde estaba Clever, viendo los cadáveres –Quédatelo Sira, no podemos hacer nada por las víctimas, carguen con los cadáveres de esos bastardos- ordeno alejándose un tanto de ese hombre
Las ordenes fueron acatadas al instante, una camioneta se acercó y ahí subieron a los delincuentes que habían causado destrozos en ese lugar, los cadáveres se acumularon en el fondo, mientras que dos hombres procedían a atar el nuevo juguete de Sira e igualmente subirlo al transporte, tanto Clever como Master estaban por avanzar y alejarse del lugar pero la líder del grupo se detuvo, vio la entrada del callejón muy fijamente.
-¿Pasa algo Master?- Pregunto Clever un tanto desinteresada, pero no obtuvo respuesta, solo vio a la entrada notando un cadáver en el –Ese solo es un metiche que salió de un callejón, seguro cualquier vagabundo que sitio curiosidad..- Pero aun así Master procedió a avanzar un poco, su vista, al parecer notaban algo en ese oscuro rincón -¿Master?-
-¡Hay alguien ahi!- Exclamo algo alterada, sacó su arma al igual que las chicas que la acompañaba, Master entro pisando sin importancia el cadáver del vagabundo y avanzando hasta el fondo -¿Quién esta ahí?- Apunto al fondo directo donde notaba una silueta de alguien, pero no obtuvo respuesta -¡Habla!-
Starlight estaba paralizada por el dolor y el miedo, pero al abrir sus ojos, observo a quien le apuntaba, su sorpresa no pudo ser más grande al notar la silueta de esa persona que le gritaba a lo lejos
-Master, ya debemos irnos, la policía no tardará en llegar…- Menciono desde la entrada
-Jajaja Que lleguen Clever, me gustan fritos con chocolate jajaja- La risa desquiciada de Sira solo provoco que Master disparara para silenciarla, funciono, captando la atención de ambas al callejón donde no se escuchó nada mas
-Esto no me gusta…- Murmuro Clever al notar que su líder no salía del callejón –¿Master?... –Sus palabras fueron cortadas, sus sorpresa no se hizo esperar al ver a la chica de piel color ámbar regresar de la oscuridad del callejón, cagando en sus hombros como un costal de papas a una chica de piel lila, tenía su ropa sucia y maltratada, al parecer estaba inconsciente -¿Quién es ella…?-
-Calla, Claver, debemos irnos ahora- Sunset corrió directo a su transporte favorito junto con la chica, seguido Clver y Sira para huir de ese lugar, llevándose consigo a Starlight.
-¿Quién es esa chica?...- Pensaba Clever muy seria –No se por qué razón me es familiar…-
-Esto no puede ser… no tiene ningún sentido…- Pensaba Sunset por su parte, observaba a Starlight inconsciente, no tardó mucho en usar el poder de sus brazaletes para sanar las heridas de Starlight –Como puede ser posible, de que me he estado perdiendo todo este tiempo…-
-Master… - Murmuro Sira un tanto dudosa –Sera que puedes darme el permiso de salir a divertirme un poco… Tengo un asunto pendiente con alguien jiji… ademas, algunos ingredientes que usare con mi juguete nuevo- Clever solo rudo sus ojos cansada
-Puedes irte a donde te dé la gana Sira, solo recuerda, no te excedas, puedo darme cuenta de cuanto te partes la cabeza fácilmente…-
-JAJAJAJ MUCHAS GRACIAS JAJAJAJAJA- Entre chillos fuertes y agudos, risas maniáticas y movimientos bruscos la chica término lanzándose por la ventana del vehículo y literalmente saltando en pleno movimiento a la calle, Los brazaletes de Master no tardaron en brillar por esa acción, sacando de la chica un suspiro cansado pero desinteresado a la vez.
-Nunca aprendera…- Murmuro Sunset, observando la oscuridad atravesó de su ventana -Esta noche no podrá ser más interesante, Starlight… necesito preguntarte muchas cosas…-
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-¡Esto es un caos, arreglen esto rápido no deben dejar que corra el rumor!- Gritaba un hombre de piel azul grisácea y cabellos plateados, su voz no reflejaba más que enojo, furia, estrés a causa de una noticia que simplemente no podía creer, algo que nunca habia pasado, que le costó asimila, ahora lo habia sacado de su cama por la gravedad que implicaba.
Furioso, caminaba por un pasillo hasta llegar a la escena del crimen. Al llegar al lugar, observo a un par de chicos de piel gris que sujetaban contra el suelo a una chica de piel rosa pálido, cabellos rosas rizados, esta no hacía más que reír de forma desquiciada, mientras saboreaba la sangre que habia quedado en su boca.
Tras de ella habia quedado en la cama el cuerpo destrozado de sus partes privadas, lleno de sangre, sangre que baño la cama. Killer desvió la mirada al ver a uno de sus mejores clientes asesinado a sangre fría, literalmente a pinta de un saca corchos que tenía clavado en uno de sus ojos.
Mientras tanto, Tirada boca abajo, siendo sometida por Arrow y Storm, se encontraba Pinkie, bañada en sangre, reía a pesar de su posición y de quien tenía enfrente. Ambos chicos la hicieron levantarse y arrodillarse frente del amo, el cual no hizo más que verla asqueada.
-¿Cómo te atreviste perra?- Pregunto muy serio, pero Pinkie solo sonrió mas –El… era mi amigo… mi mejor cliente… un hombre de negocios importante-
-Fue fácil… se lo merecía… JAJAJA- En ese momento Pinkie forcejeo, pero albos chicos volvieron a tumbarla en el suelo, la fuerza de la chica fiestera no era nada comparada con los dos hombres de gris.
-¡Lo que hiciste fue una estupidez!-
-Se lo merecía ¡Me lastimo, se lo merecía! -
-Las perras buenas no muerden a sus amos…- El señor Killer saco de su traje un arma, apunto a la chica en su cabeza, estaba contra el suelo –No puede haber lugar para una mala perra en mi castillo…-
-Claro… solo para monstruos como ustedes… sabes… te estaré esperando en el infierno… Killer… Jajaja Te esperare y pagaras todas JAJAJAJAJA… Lo pagaras…. Ya lo veras… JAJAJA-
Las risas fueron silenciadas de golpe por un sonido más fuerte, el del arma siendo disparada tres veces. Arrow y Storm soltaron a Pinkie, la chica yacía inerte en el suelo manchando los suelos con más sangre.
