Pocos días eran tan exitosos para el negocio del amo y señor de la mansión en donde nuestras chicas estaban cautivas desde hace ya varias semanas. Semanas en las cuales la mayoría ya se habían acostumbrado a solo ser usadas, maltratadas y violadas por los clientes, hombres adinerados que solo buscaban satisfacción sexual. Este lugar donde todas las chicas eran tratadas como juguetes inanimados sin sentimientos.

Uno de esos días en los que la mayoría de las chicas cautivas en esa mansión estaban ocupadas, más del 90% de ellas estaba en servicio sirviendo de esclavas en contra de su voluntad solo rebajándose a ser un simple objeto sin oportunidad de defenderse o escapar.

De vez en cuando llegaba el momento en que una de ellas era comprada, si tenía suerte era llevada por un hombre que tuviera la precaución de cuidar de sus juguetes, que incluso las cuidara o en raros casos la liberara. Casos muy escasos que solo pasaban una vez en un millón ya que la mayoría solo pensaba en sus fantasías morbosas, perversas y solo pensaban en satisfacerse de cualquier forma incluso si eso significaba perder un juguete.

La mayoría de nuestras chicas también estaban al servicio, siendo solo únicamente una inquieta chica de cabellos multicolores, y una rubia que ya hace días estaba castigada en los sótanos, las únicas chicas que se "Salvaron" del sufrimiento de otra violación.

Esa noche de abundancia un cliente muy importante estaba de visita en la mansión arribando en su auto deportivo de lujo, bajaba un hombre de piel café grisácea y algo oscura de cabello negro grisáceo y encanado, vestía un traje negro de lujo y un reloj de oro que dejaba ver a simple vista el alto nivel que tenía este hombre siendo recibido con las más mejores atenciones. Tras de él ajaron otros dos hombres que igualmente vestían de traje negro con lentes oscuros y porte muy serio. Uno de piel verde grisáceo, cabello negro, y el otro era de piel rosa de cabellos grises.

Estos tres hombres entraron a la mansión, a altas horas de la noche, siendo atendidos como siempre, y como merecían los clientes más importantes, por el dueño de la mansión que vestía también con un traje de tono azul cobalto, de alto lujo y joyas sobre su cuerpo.

-Bienvenido señor Rich, es un placer recibirlo en mi mansión-

Esa noche un cliente muy importante estaba de visita, un alto funcionario de la ciudad de Manehattan que deseaba liberar estrés en un lugar prestigioso, seguro y con mujeres de calidad, más sin embargo sus intenciones estaban más allá de obtener satisfacción esa noche.

-Dark, viejo amigo, es un gusto volver a verte- Ambos hombres se saludaron con un fuerte apretón de manos en señal de su amistad, detrás del señor Rich, se posicionaron los dos hombres que los acompañaban sin cambiar sus semblantes serios en ningún momento pues solo se mantenían atentos a su alrededor y al señor Killer –Hace tiempo que no sabía nada de ti… veo que tu negocio, con el que soñaste desde joven es más que exitoso-

-Así debía ser, fue un gran esfuerzo poder realizar mi sueño- Ambos magnates caminaron dentro de los pasillos charlando como dos viejos amigos.

-Por supuesto y tomando en cuenta lo pervertido que eras de joven no podía verte trabajando en otra cosa- Ambos hombres rieron, mientras el observaba el lugar –Escucha, esta noche he venido con mis dos hombres de alta confianza por diversión, recompensare su lealtad trayéndolos a uno de los mejores burdeles que existen-

-Me alagas-

-Conoces bien mis gustos Dark-

-Los conozco, pero he de advertirte que esta noche casi todas las mujeres están saturadas, si hubieras dado instrucciones temprano te habría reservado lo mejor, ayer llegaron tres chicas nuevas vírgenes, pero por supuesto ya fueron vendidas y en este momento tal vez ya estén más que anchas-

-Más abiertas que una puta de carrera- El señor Rich rio desinteresado

-Y más traumadas que una niña- Killer acompaño a su amigo en sus risas, al darse cuenta que los hombres que acompañaban a Rich no se rieron, ni se inmutaron retomo su porte serio y formal.

-Escucha Dark, Quiero para mis hombres un par de chicas, de menos de 20 años sé que ya no hay vírgenes hoy, pero… seria mucho para ellos, aun les falta trabajo para tomar una virgen- Ambos hombres continuaron indiferentes pero por supuesto en su mente el comentario no les había agradado del todo –Aun así… quiero un par de chicas que no estén muy usadas, de carácter fuerte, rebeldes… sé que les gustara esta experiencia, y aun más que cuando sometan y dobleguen algunas putas-

Tanto Drake como el señor Rick, se detuvieron al llegar a una oficina, donde ingresaron los 4 y tomaron asientos.

-El catalogo está muy reducido, aun así, tengo justo lo que quiere para sus hombres, estoy seguro que los disfrutaran- Killer dio una par de señas a uno de sus hombres, Sword, que estaba en la puerta acato la orden y se retiró de esa sala –Ellos saben a quién me refiero-

-Seguro y en cuanto a mi quiero una habitación temática, ¿o… ya todas están ocupadas? -

-Para nada, están desocupadas no son nada económicos mis cuartos temáticos, tomando en cuenta para el fin por lo que fueron creados- Contesto Killer algo serio

-Perfecto, es un buen lugar para la primera experiencia de mis hombres aquí donde someterán a esas perras… pero quiero hacer un trato muy serio con usted- La voz del señor rico, era un tanto seria, pero decidida.

-Estoy muy seguro que la habitación temática que elegiré será de mucho agrado, pero el trato que quiero sé que no es muy convencional- Dark Killer, vio al señor Rich a los ojos –Sé que estas en un negocio mucho más serio, más oscuro… y que, aun así, es el que más ganancias te puede llegar a dejar, más que el prostituir a esas perras que secuestras-

-Continua…- Murmuro Killer, sirviendo a él y sus invitados unas copas del mejor vino que poseía

-también sé que la mercancía de ese negocio no está en renta sino a la venta y solo a aquellos que pueda pagar por ellas…-

El ambiente se había puesto tenso de un momento a otro, ambos magnates hablaban seriamente, con portes serios, los dos hombres de confianza del señor Rich permanecían indiferentes, pero a la vez atentos.

-Se de lo que hablas Filthy, y estas en lo correcto esa mercancía solo está a la venta y debería de aclarar el alto precio que estas tienen- Killer hablaba muy serio, en voz regular, el tema que estaban tratando no era ningún juego y ambos lo sabían, pero el alto funcionario solo rio un poco.

-Tengo conocimiento de ellos, un buen amigo me recomendó sus servicios completos, y me hablo del buen trato que realizo con usted, no deberá preocuparse por nada al contrario te espera un buen negocio conmigo- El hombre sonrió malicioso, Killer no tardó mucho en seguir su juego ya que sabía lo que le esperaba.

-Trato hecho- Killer y Falta se levantaron de sus asientos seguidos de los dos hombres que lo acompañaban, Killer guio al gran mandatario al que llamaba amigo fuera de esa habitación –Te llevare a verlas podrás escoger entre cada una de ellas- Ambos hombres se retiraron, con Falta Rich indicando a sus hombres esperar en ese lugar, y con Killer sonriendo por el trato que acababa de hacer y la dulce recompensa que le esperaría.

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Mientras tanto a varios metros debajo de ellos justamente en las zonas de las habitaciones de las chicas estaban muy solas, con la mayoría trabajando incluso las cocineras o encargadas de la limpieza fueron llamadas a trabajar, solo quedaban un par de chicas en sus camas una de ellas que conocemos estaba en ese preciso momento mucho más estresada de lo normal. Rainbow para ese momento ya estaba siendo sometida contra la pared por dos hombres de piel gris, tumbada de rodillas con sus manos atadas a su espalda, ella había tratado de defenderse de Hammer, el chico de piel gris y cabellos verdes, y de Sword, de piel gris y cabello azul. Ambos habían usado una picana eléctrica de un tamaño mediano y una cuerda para someter a Rainbow contra la pared.

Rainbow estaba cansada con su respiración agitada y además frustrada por no poder defenderse, se sentía débil y humillada pero muy en el fondo estaba asustada ya que, si ellos habían ido hasta abajo para tomarse las molestias de someterla, solo quería decir una cosa que entre más lo pensaba más la perturbaba.

-Te divertirás esta noche princesa- reclamo Sword tomando de su cinturón un collar de cuero algo grueso el cual coloco en el cuello de la chica y ajustándolo como si de una verdadera perra se tratase –Un alto funcionario se divertirá contigo-

-Debes ser una buena perra y obedecer o de lo contrario me encantara castigarte- Hammer golpeo en el brazo de ella con la picana, recibiendo una breve descarga eléctrica que la hizo gritar del dolor.

-Basta... Duele brutos, basta…- Suplicaba algo cansada, la chica trato de defenderse, pero estaba débil y aun algo adolorida de su espalda, no pidió ayuda de nadie, y aun si la pidiera ninguna de las pocas chicas que quedaron sin trabajar la ayudaría ya que también les tocarían algunas descargas eléctricas para controlarlas, iguales a las que usaron para dejar quieta a Rainbow contra la pared –Agghhh… Basta…-

-Hoy no te salvaras de trabajar, camina- Mientras Sword la sujetó del collar y un vaso para hacerla levantarse, Hammer la amenazo de su espalda con la picana para hacerla avanzar fuera de la habitación, Rainbow no tuvo más que caminar con la cabeza baja. Su mirada era de molestia, incuso de determinación, pero en el fondo solo parecía una niña asustada

-No otra vez… no puedo dejar que me lleven…- Pensaba Rainbow muy desesperada, en su mente solo imaginaba una tortura similar a la que Bullet le había dado hace unos días.

Mientras era llevada por los pasillos trataba de idear algo para escapar, pero en ese momento una chica de piel amarilla y rubia los detuvo observo a la chica muy seria.

-¿Qué pasa Golden?- Pregunto Hammer muy serio

-Killer ordeno que supervisara el negocio de la noche-

-Ja, el negocio de la noche son solo son un par de perras llamadas a lamer las suelas de tres tipos ricos-

-¡¿Tres?!... no puede ser…- Peso Rainbow su expresión de terror se hizo notar por Golden que se acercó un poco y la tomo por las mejillas bruscamente para que la viera a la cara -¡Oye!-

-No envidio la diversión que seguro tendrás tú y otra de tus amigas… Sword, Hammer… pueden llevarla al cuarto temático número 3- Rainbow se retorció para zafarse de la mano de Golden, pero solo gano un fuerte apretón de cabello de Hammer para calmarla –Hazme el favor de ser una buena perra, tengo pereza de torturar a más de una chica esta noche-

Rainbow gruño como respuesta, pero solo gano ser llevada a los pisos superiores bruscamente, Golden se retiró riendo victoriosa, ya que molestar a las chicas cautivas le era un placer, retirándose e imaginando el cómo se divertiría con el trabajo que su amo Killer le había dado hace poco.

Pasaron 20 minutos de los cuales los hombres de piel gris prepararon todo para recibir al trio de hombres que habían pagado una fortuna por los servicios de esa noche. Una verdadera rareza el que haya contratado 2 chicas, un cuarto temático muy costoso, y además, hacer la compra de una mercancía que se presumía ser la más costosa de esa mansión.

Hammer y Sword llevaban a una atada Rainbow directo a la sección de cuartos temáticos, Rainbow estaba más que nerviosa, luchaba por no dejar su nerviosismo al descubierto, pero de poco le servían sus esfuerzos por liberarse.

-Por favor… saben que esto está mal…- Murmuro como último intento, pero ambos la ignoraron, en eso pasaron por una puerta color anaranjado con un símbolo de fuego –Secuestrarnos y violarnos, no les parece cruel…-

-Cruel es trabajar aquí y no nos permitan cogerlas gratis- Hammer y Sword rieron mientras pasaban por el cuarto número dos, de color rojo pálido y dos gotas de un líquido rojo.

Después de unos pasos, se detuvieron en una puerta con el número tres de color rosa pastel y un símbolo de una paleta de todos de azul y morado.

-On no… que es esto...- Pensó Rainbow asustada y algo confundida.

Al abrir la puerta su sorpresa y desconcierto fueron más grandes, Hammer y Sword forzaron a Rainbow a entrar en esta habitación con muiros rojos, cortinas de varios colores pastel a pesar de que las ventanas no eran más que solo de decoración, se mostraban como su fuera de estas existiera un jardín con cielo azul y verdes jardines.

Rainbow observo además la enorme cama que se encontraba en el centro de la habitación, con colchas, sabanas y almohadas estampadas con la temática de la habitación número tres, caramelos, dulces y golosinas de todo tipo predominaban en esa habitación.

-Estas habitaciones son costosas…-

-¿Qué rayos es eso?... Ahhhhh…- Rainbow fue jalada de la cadena que sujetaba su collar a una esquina de la habitación donde fue arrojada al suelo, quedando sentada en este con su cabeza baja –Oye...- Rainbow permaneció en su lugar, siendo amenazada con la picana eléctrica.

-Me gustaría estar en el lugar de ese rico…- Murmuro Haber arrastrado sin dificultades un burro de madera, de colores rosas cerca de Rainbow –Lastima que nací pobre-

-Y feo-

Ambos chicos rieron.

-Qué demonios es eso…-

-Esto es para ti.. ¡levántate!-

-No… No…- Rainbow suplico, después de unos momentos analizando esa estructura de madera, llego a nota unas correas de cuero que tenía adheridas a unas partes del mismo, la estructura tomo sentido en su cabeza, pero no pudo huir, ya que ambos hombres de piel gris la sujetaron y sometieron, atándola a ese burro rosa. Quedando en posición de perrito, sus manos y tobillos fueron atados con las correas al igual que su espalda alta la plancha.

-Solo falta una cosa…- Sword, tomo unas tijeras y las uso para sacar los trapos que Rainbow tenía encima, cortándolos y rasgándolos para dejarla totalmente desnuda.

Ahora estaba atada boca abajo con sus extremidades fuertemente sujetadas evitando que escapara y a la vez manteniéndola quieta en una posición baja con sus caderas levantas exponiendo su intimidad y su espalda que estaba algo herida con cicatrices y moretones que aún no desaparecían.

Suéltenme…- Murmuro Rainbow su voz dejo ver el miedo que sentía.

-No será muy cómodo ahora, pero cuando te estén dando ni siquiera notadas que estas atada-

-¡Cállate! Te exijo que me liberes…-

-Que gracioso, una perra ordenando… Diviértete…- Ambos chicos se burlaron fuertemente, mientras Rainbow solo podía retorcerse con su frustración sobre ella. Forcejeaba contra sus ataduras, pero como esperaba era inútil liberarse.

-Las habitaciones temáticas son muy costosas, si son por tenerte a su merced toda la noche seguro es un tipo con dinero… más te vale ser amable princesa…-

-¡Cobardes, si estuviera suelta les partiría toda su horrible y estúpida cara!- Ambos chicos solo rieron

-Eso desearía la princesa, pero la verdad es que incluso yo podría pagar por tenerte en mi cama y tu solo abrirías las piernas- Ambos rieron más, la furia de Rainbow solo la obligo a forcejear con esa pesada estructura a la que la habían atado pero la posición a la que la habían sometido no ayudaba –Sabes princesa, justo ahora podría…- Lentamente el hombre se posiciono detrás de Rainbow, su flor estaba expuesta y esto fue aprovechado por Hammer, el cuerpo de Rainbow se estremeció al sentir la mano de ese hombre estimulando su parte más sensible –Podría hacerte mía y nadie lo impediría-

-Excepto el amo claro- Pensó el otro

-¡No me toques! Hmmm… No, no- Rainbow intentaba usar todas sus fuerzas para liberarse y desquita toda su furia contra el tipo que la tocaba sin permiso, sin embargo, gemidos de placer salieron inconscientemente de su boca, gemidos mesclados con alaridos de furia y frustración, pero el hombre solo reía sin detener el estímulo.

-Eso, gime como la perra que eres… se que te gusta-

-¡No, Déjame en paz!- Rainbow forcejeo hasta sentir que el hombre se detuvo, su cabeza callo y su respiración se acero, estaba a punto de llegar al clímax pero Hammer se había detenido.

-Tal vez esta noche podamos terminar lo que comenzamos Princesa- Dijo Hammer colocándose frente a ella, con su mano sujeto la barbilla de Rainbow para que lo viera a la cara –Por ahora se buena niña y lame bien los huevos de los clientes-

Ambos tipos rieron fuertemente, pero las risas de ambos se detuvieron en seco al ver la puerta abrirse y ver entrar por esta a su jefe, el señor Killer seguido del alto funcionario y sus dos hombres de confianza. Killer poseía una cara llena de satisfacción, una sonrisa de burla dirigida a Rainbow quien le devolvió la mirada llena de odio.

-Esta habitación es lo ideal Dark… me agrada- Menciono el señor Rich sonriente

-Esta es una de las chicas de las que te hable amigo- Menciono Killer acercándose un poco a Rainbow, dirigiendo la atención de sus tres clientes a ella -es literalmente una perra-

-¡Perra tu abuela maldito!- Grito Rainbow dando a Killer una mirada de furia y escupiendo a los zapatos del amo, pero este no se vio afectado por esto al contrario provocó las risas de los presentes.

-Es justo lo que pedí para mis hombres, me gusta…- Dijo el alto funcionario viendo a sus dos hombres los cuales sonrieron en señal de acuerdo con su socio –Sera un gran banquete-

-¡Suéltame!...- Rainbow y los demás guardaron silencio, ya que por la puerta ingreso Burnt y Arrow, arrasando de a la que sería la compañera de servicio de Rainbow, una rubia, sin nada de ropa que era llevada sin cuidado junto con Rainbow, Burnt acerco un burro color amarillo a un lado de la chica de cabellos multicolor, fue atada a esta estructura similar sin ningún cuidado –Applejack… no…- Murmuro algo cansada, su compañera parecía más cansada, ya estaba por completo desnuda, pero ella solo bajo la mirada, pues posea una leve hinchazón cerca de su ojo derecho, señal de lucha en su defensa que por obvias razones había salido mal, pero eso no quitaba la furia que sentía contra estos hombres, ya que mantenía su mirada de odio.

-Cómo puede a ver estas dos chicas de estar libres se lanzarían contra nosotros como un par de gatas salvajes, pero sus hombres pueden someterlas con facilidad…-

Tanto Applejack como Rainbow los observaron muy molestas, no podían reprochar o serian lastimadas, tampoco podían hacer nada para defenderse del abuso de esos dos hombres que sabían que les esperaba pronto, pero de la misma forma su furia no era contenida del todo ya que Rainbow literalmente gruñía de la furia y Applejack lograba mover el burro de madera con solo forcejear un poco.

-No se ven nada contentas…- Se burló el alto funcionario, sonto una risita al igual que Killer.

-Si se colocan difíciles o desean desatarlas solo deberán usar el suero- Menciono Killer mostrando un cofre pequeño que estaba en uno de los estantes rosas de la habitación que contienen un total de 5 pequeñas jeringuillas con un líquido rojo –Una sola dosis las pondrá más calientes que una gata en pleno verano, y más ganosas que una burra en celo-

-¿Dosis?...¿Qué quiso decir?- Pregunto Rainbow en voz baja.

-Que nos drogaran… y lo disfrutaran- Contesto Applejack muy resignada y con su cabeza baja

-Me retiro ya, pero en unos minutos traerán a sus nuevas esclavas señor Rich- Dijo Killer, retirándose junto con sus hombres de piel gris y dejando a ambas solas y a merced de los tres hombres.

-Eres muy amable Filthy por invitarnos- Menciono uno de los dos hombres de confianza de alto funcionario retirándose los lentes oscuros al igual que su compañero –Tengo la fortuna de estar soltero así no sentiré culpa- menciono viendo a la chica rubia.

-Yo tengo novia- Menciono el otro hombre de piel roja el cual veía a Rainbow con deseo –Pero ella no tiene por qué enterarse de esto-

-Estar casado no es impedimento para desesterarse con una flor virgen- El alto funcionario se acercó a ambas chicas –Si ya sé que Killer aclaro que estas dos putas no son vírgenes… pero eso está de más- Applejack lo vio con odio a los ojos –En mi caso, mi esposa y mi hija están tan felices y centradas en su mundo que no se dan cuenta de estas visitas- Filthy se acercó a Rainbow y la vio a los ojos –Creo que aun te recuerdo…-

-¡Yo no te conozco!- Reclamo Rainbow al instante, Applejack por su parte solo lo vio desde su lugar tratando de hacer memoria.

-Sin embargo, yo si te recuerdo, a ti y a tus amigas…- Filthy sujeto brusca y fuertemente las mejillas de Rainbow –El bosque Everfree hubiera sido mío de no ser por ustedes y su estúpido baile…-

-Filthy Rich…- Murmuro Applejack desde su lugar cerro sus ojos por la impresión ya que solo lo había visto una vez no lo había olvidado.

-Creyeron haber salvado el campamento para siempre, pero la verdad es que ese lugar ya estaba condenado, no entrare en detalles, solo diré que… se terminó el problema, gracias a la triste, trágica y misteriosa muerte de un par de hermanos… Jajaja… nada me puede impedir ahora la construcción de mi hotel Spa…-

-¡Eres un monstruo!- Applejack reclamo tan fuerte como pudo pero Filthy la ignoro y regreso con sus dos hombres de confianza.

Si los negocios continúan bien podrán venir aquí seguido e incluso que yo les regale una esclava igual que las que acabo de adquirir…-

-¿Y de que se tratan?, ¿son más mujeres sedientas de sexo como las que ya tiene señor?...- Pregunto el otro hombre de piel verde.

-Esto es algo muy diferente- Contesto Filthy, en ese momento sus palabras fueron cortadas al escuchar una puerta abrirse, esta puerta se encontraba al fondo de la habitación, de color blanca que al abrirse dejo entrar una luz tenue y por esta entro una mujer alta, de piel gris y cabello blanco.

Todos y cada uno de los presentes vieron atentamente con asombro e incrédulos, a las dos acompañantes de esa mujer alta y madura.

-Aquí están mis dos pequeñas angelitas…- Murmuro el hombre rico con una voz suave y una gran sonrisa, acercándose a dos niñas de alrededor de 10 años junto a la mujer de piel gris.

-No puede ser…- Murmuro Applejack, mientras que Rainbow no salía de su asombro

La mujer ingreso con un par niñas de la mano, una de ellas era de piel blanca y cabellos de un azul cielo muy claro casi rayando al blanco, de ojos azul cielo que la hicieron ver como un ángel, estaba vestida con un vestido muy apretado y corto color violeta claro, mientras que la otra niña que también era de piel blanca, pero de cabello color violeta platinado, de ojos de un amarillo brillante y a la vez claro, vestía con un vestido rosa pastel igual de corto. Pero lo que realmente dejo con la boca abierta a nuestras chicas fue la expresión de las pequeñas, quienes sonreían entusiasmadas, además de los vestidos, estas también poseían collares de cuero color rojo en sus cuellos, de los cuales colgaban placas en forma de corazón.

-Buenas noches caballeros, Pueden llamarme Estrella, ese es mi nombre clave para los clientes, he venido a entregarle a sus mascotas, señor Rich, preséntense niñas- Ordeno la mujer, las niñas dieron unos pasos al frente sin borrar sus sonrisas inocentes.

-Mi nombre es Beily señor Rich y tengo 9 años- Murmuro la niña de vestido azul claro

-Y yo soy Crystal señor Rich… y tengo 8 años- Dijo un poco más tímida la niña de vestido rosa, que mantuvo su mirada más baja, pero aun sonriendo tímidamente.

-Son un verdadero par de angelitos- Respondió Rich con una sonrisa maliciosa

-¿Usted será nuestro amo?...- Se apresuró en preguntar Beily con sus sonrisa y voz inocente, parecía alegre y emocionada pero Crystal le dio un codazo algo apresurada haciéndola bajar su mirada

-Shhh No seas grosera…- reprendió Crystal, con actitud más tímida.

-Por supuesto que yo seré su amo, ¿no es lo que tanto deseaban pequeñas?-

-Si- Respondieron ambas pequeñas al unísono, había algo que esas pequeñas no habían borrado, y era un extraño brillo en sus ojos, combinado con la sonrisa, inocente y entusiasta que poseían, no generaba ninguna sensación buena Rainbow ni Applejack.

-Me retiro- Dijo Estrella –Si necesitan ayuda con las esclavas solo toque la campanilla- La mujer termino de retirarse dejando a ambas pequeñas en la habitación.

-No entiendo nada señor ¿acaso compro a estas…?- Pregunto uno de los hombres de Rich

-Así es… mi estimado- Rich se acercó a ambas chicas observando a más detalle los collares, al tomar las placas de la chica de cabello azul, leyó el nombre de la niña grabado en el corazón, al reverso de este mismo objeto, estaba grabada la frase "Propiedad de Filthy Rich" de igual forma, pero respectivamente el collar de la otra niña tenía su nombre grabado y la misma frase al reverso –Mis dos nuevas mascotas-

-¿Por qué se ven felices?- Murmuro Applejack sin salir de su asombro –Acaso no imaginan esas niñas lo que les espera…-

-Si lo sabemos…- Respondió Beily a Applejack, llamando la atención de todos los presentes –Nos espera lo que más hemos esperado en nuestra vida, ¿cierto Crystal?...

-Si- Respondió Crystal, dejando helada a Applejack

-¿Que?-

-Así es… nuestro amo nos dará amor, lo hemos deseado desde siempre- Respondió Beily como si nada, como si de un simple juego se tratara

-No lo entiendo- Murmuro Rainbow sin salir de su asombro –Acaso hablan de…-

-Beily se refiere, a que tendremos sexo con nuestro amo siempre que él quiera, y como él lo quiera- respondió tímida la pequeña de cabellos violetas con voz muy suave

Rainbow y Applejack quedaron mudas, al igual que los dos hombres que acompañaban a Royal

-Podemos hacer lo que él quiera, hemos practicado mucho…-

-Pero aun somos vírgenes… pero estamos acostumbradas al sexo anal, la señorita Estrella nos enseñó cómo hacerlo … estamos listas… eso creo- Exclamaban de forma entusiasmada, lo más normal para las pequeñas en ese momento les volaba la cabeza a las demás chicas presentes, por su parte ambos acompañantes solo rieron, sin creer lo que escuchaban.

-Señor, ahora entiendo el alto precio de sus esclavas, literalmente solo son juguetes sexuales sin voluntad-

-Correcto, estas niñas fueron criadas desde su nacimiento solo para este fin, ser unas perras- Los tres hombres rieron entusiasmados, Rich tomo un par de correas de perro rosas y las acoplo a los collares de ambas niñas, guiándolas a la cama.

-Estoy emocionada…- Murmuro Beily mientras se acercaba a la cama con su nuevo amo

-Shhh lo harás enojar…- Reprocho Crystal en susurro

-Silencio pequeñas…- Ordeno Rich, llamando la atención al instante de ambas que se colocaron algo serias, esperando ordenes, no parecían asustadas ni nerviosa, sino al contrario, una estaba más emocionada que la otra –A partir de ahora ustedes se dirigirán a mí por, Amo Rich ¿QUEDO CLARO?-

-Si amo Rich- Respondió Beily al instante, seguida de la otra chica, que contesto la misma frase, un poco más tímida.

Mientras que los dos acompañantes fueron justo al frente de las chicas y las observaron a la cara.

-¡No puedes violar a esas niñas, eres un monstruo!- Reclamo Applejack, pero Rich no les prestó atención.

-No será violación si las niñas también quieren- Dijo el hombre de piel verde, viendo a Applejack con deseo y perversión

-Cierto… Además, son de su propiedad, puede hacer con ellas lo que él quiera, y las niñas obedecerán con gusto, ya que es eso lo que siempre han deseado desde que tienen uso de razón-

Ambos hombres rieron, en ese momento tanto Rainbow como Applejack se dieron cuenta de la maldad detrás de esas niñas, el darse cuenta de que desde su nacimiento fueron criadas y entrenadas solo para ese fin.

-¡Son unos monstruos, solo dejen que me libere y los matare a todos!- Exclamo Rainbow, forcejeo, pero fue en vano, sus ataduras la mantuvieron quieta. Al dejar de retorcerse pudo notar al hombre de piel rosa acercarse con ellas con unas mordazas, hechas con correas de cuero, pero estos eras diferentes, ya que tenía un anillo en lugar de la clásica esfera roja.

-He esperado meces para esto…-

-Igual yo… solo hay que disfrutarlo- Cada uno de los hombres tomo una de estas mordazas y se las colocaron bruscamente a ambas, Applejack y Rainbow fueron amordazadas en parte, pues este anillo mantenía sus bocas abiertas.

-Amo Rich… ¿podemos ver? - Pregunto Beily emocionada, estaba atenta a lo que ambos hombres hacían con las chicas –Ellos quieren sexo oral… ¿podemos ver? - esta vez la pequeña Crystal no reprocho, ya que también tenía curiosidad de observar lo que ellos hacían.

Ambos hombres procedieron a quietarse sus trajes finos, prenda por prenda que caía al suelo, ambas niñas estaban muy atentas. Llego el momento en que ambos quedaron por completo desnudos, dejando a Beily y Crystal sorprendidas.

-Seguro es el primer miembro masculino que ven en persona pequeñas- Murmuro Rich

-Si amo Rich…- Murmuro Beily

-Solo habíamos visto videos en las clases de estrella…- Murmuro Crystal mas tímida, vía ese miembro y se sonrojo un poco –Son grandes, Estrella dijo que si es grande es delicioso…-

Ambas niñas observaron al hombre de piel roja, se acercó a Rainbow metiendo su miembro erecto en la boca de ella, justo por el anillo que la mantenía con su boca bien abierta, Rainbow se retorció, pero poco pudo hacer para evitar tragarse tamaño miembro, el hombre por su parte solo gemía por lo bajo por el placer, tomo bruscamente a Rainbow por sus cabellos, embistiendo su boca muy rápido, como un perro rabioso.

Por otro lado, el hombre de piel verde hizo lo mismo, la única diferencia es que él no era brusco, sino que embestía la boca de Applejack más lentamente, disfrutando de la sensación que la lengua de la chica le daba.

-Beily… me estoy sintiendo … hmm…- La pequeña de cabello violeta tenía ya un sonrojo en su cara, veía a su hermana con su mirada baja y después vio a su amo -¿Me estoy… Excitando?-

-Pequeñas, es su turno… Crystal ya te estas convirtiendo en mujer- Rich hizo subir a ambas pequeñas a la cama, ambas sonreían un poco, y el hombre se levantó para desvestirse lentamente ante los atentos ojos de sus pequeñas esclavas –Mi miembro será quien las hará feliz-

Una vez desnudo, el hombre regreso a la cama, su miembro estaba flácido, caído, pero el no tardo en masturbarse para hacerlo despertar y comenzar con un manjar que tenía frente a él. Ambas niñas observaron muy atentas como el miembro de su nuevo amo, paso de estar caído y muy aguado, a pararse y ponerse más duro y grueso, la pequeña Beily rio un poco.

-Amo Rich, ¿yo puedo hacerlo? - Decía Beily muy entusiasmada, pero a la vez veía a su amo muy tímida, lo deseaba pero también sabía que no podría decidir que hacer, a menos que su amo se lo ordenara, Crystal vio también tímida a su amo esperando su respuesta.

-Claro, lo harás fuerte con tus manos…-

-Si, si, yo se como hacerlo…- La pequeña niña de cabellos azules se adelantó y tomo con sus pequeñas manos el gran miembro, masturbándolo, desde la base hasta la punta, lo sacudía algo rápido, en sus ojos se veía la emoción y la atención que le ponía al miembro, de igual forma su compañera Crystal también veía atenta como este se endurecía y comenzaba a soltar un escaso liquido lechoso muy espeso -¿Lo hago bien?-

-Ahhh si, si… lo haces muy bien, sigue así- El hombre se recortó en la cama, arqueo su espalda por la excitación que sintió al ser un par de niñas las que estaban deseosas de tener sexo con él, sin la culpa de estarlas obligando, sin preocuparse por represalias ni siquiera preocuparse por embarazarlas, ya que otro oscuro secreto que estas pequeñas guardaban precisamente es que nunca podrían quedar embarazadas.

-Se siente, blando… pero a la vez duro… es increíble.- Murmuro creyendo que solo su compañera la escuchaba, pero su amo también lo hacía, sin embargo no la interrumpía gracias al placer que esta le daba –Crystal, no es como lo imaginaba, es mejor… ya quiero tenerlo dentro… ¿Se sentirá como Cristal lo describía?-

Sin embargo, la niña de cabellos violetas solo veía atento al hombre y al miembro, no despegaba su atención del glande y de cómo el semen salía un poco más.

Mientras tanto Rainbow y Applejack se daban el banquete de sus vidas al ser sus bocas violadas sin poder siquiera defenderse, las mordazas con anillos solo las hicieron lastimarse sus dientes al tratar de morderlos, pero fallar en su intento, sus bocas terminaron llenas de leche.

-Ahhh A pesar de todo, no lo hacen nada mal- Uno de dos hombres sostuvo con fuerza y brusquedad los cabellos de Rainbow, presiono su pelvis contra ella con fuerza, comenzaba a ahogar a la chica, pero el hombre solo se concentró en eyacular en su boca –Trágatelo perra-

Rainbow estremeció todo su cuerpo, trato de forcejear y soltarse del artefacto al que estaba atada pero solo consiguió lastimarse, en eso sintió algo caliente entrar a su garganta, con tal de no ahogarse ella trago la leche del hombre. Al hacerlo el miembro salió de su boca empapado en su saliva y semen. Applejack corrió con la misma suerte.

Suspiros y alaridos de satisfacción se escucharon de parte de los dos hombres, sus manos masturbaron sus miembros duros frente a las chicas manchándolas de más leche que escurrió por sus cabellos y rostros. Applejack dejó caer su cabeza al sentir ese líquido, de su boca callo una gran cantidad de leche de aquel hombre, no lo había tragado y lo lanzo fuera como si vomito se tratará, pero no se salvó de quedar sucia de aquel fluido en su cabello y mejillas. Rainbow por otro lado alzaba la mirada al hombre lanzándole un par de ojos furiosos, pero esto al tipo no le intimido, más al contrario se excito más con la frustración de la chica.

-Parece que no lo hacen mal… pero me gustaría que lo hicieran por placer…- Murmuro el hombre de piel roja bajando a la altura de Rainbow, ella le lanzo un alarido de furia, no podía gritar o maldecir, solo dejaba ver su furia a través de su expresión y sus ojos –Eso solo puedo conseguirlo usando el suero- Este hombre fue hasta un estante de cristal y cogió de ahí una jeringuilla llena de un líquido rojo similar al aceite, al regresar Rainbow cerro sus ojos furiosa, comenzó a negar con la cabeza y a forcejear sus ataduras –Creo que sabes para que es este suero, te pondrá más ganosa que una perra en celo-

Rainbow cerró los ojos con fuerza, su furia era más que evidente, pero a la vez había bajado su cabeza para evitar que los hombres notaran el miedo que comenzó a invadirla, a pesar de estar aterrada retenía con todas sus fuerzas las lágrimas de impotencia que salían de sus ojos. Aun no quería admitir que estaba en una posición en la que solo era un juguete a voluntad de los clientes, aun no negaba.

-Pero descuida, imagino que ya lo han usado en ti muchas veces… las marcar en tu cuerpo lo confirman- El hombre vivió a alejarse, Rainbow lo noto y siguió con la mirada, no sabía que podría hacerle es tipo, pero su expresión de miedo se intensifico al ver que había dejado el suero en su lugar pero en su lugar tomo una picana eléctrica, esta vez no bajo su cabeza sino que volvió a forcejear sus ataduras, no quería volver a pasar por esa tortura una vez más, los recuerdos del infierno que Bullet la había hecho pasar aún estaban frescos, los golpes y descargas eléctricas la aterrorizaron tanto que en ese momento estaba utilizando todas sus fuerzas para huir del mueble, en ese momento que veía que esa tortura podría repetirse la hicieron estallar en pánico.

Fuertes alaridos de terror salieron de ella, Applejack estaba por reprochar de nuevo pero el hombre de piel verde volvió a meter su miembro en su boca, Applejack forcejeo, pero la violación no se detuvo.

-¡No de nuevo! ¡Esta vez no me tocaran nadita sea!... ¡No soy la perra de nadie, nadie! - Gritaba Rainbow en su mente obligando a su cuerpo a esforzarse más que antes, pero lo único que lograba era mover ligeramente el mueble de madera, sus tobillos y muñecas se estaban lastimando mucho.

-Owh, que ternura… creo que enserio te da miedo esto- El hombre toco a Rainbow en su hombro con la punta de la picana, dos pequeñas puntas de metal presionaron la piel azul de la chica, Rainbow se estremeció con terror, pero la descarga eléctrica nunca llegó, al alzar la vista las lágrimas cayeron de sus ojos, en eso se encontró con una sonrisa siniestra del hombre de piel rojo –Escucha, odiaría lastimar más este cuerpo…- Lentamente el hombre acaricio la espalda de Rainbow, tanto ella como el sintieron las cicatrices de los golpes que había recibido –Así que haremos esto, tu obedecerás a todo lo que te diga, me lo harás rico y yo no te lastimare… entendido-

Rainbow volvió a dejar caer su cabeza, su cuerpo se paralizo por completo pues aun sentía la picana sobre su hombro, las lágrimas cayeron de sus ojos su mente estaba colapsando de nuevo. Mientras tanto a su lado Applejack estaba siendo obligada a tragar semen fresco, sus intentos de negarse solo le dieron de respuesta un par de bofetadas en su rostro.

-Que perra, aun si lo niegues… tu cuerpo demuestra lo contrario- Dijo el hombre de piel verde con cara de satisfacción, no perdió más el tiempo y fue detrás de la rubia, Applejack se estremeció, sintió su húmeda flor ser masajeada por una punta húmeda y viscosa, manchando su intimidad de su leche y el miembro de el con sus fluidos.

-Maldita sean…- Pensó Applejack, su cabeza callo, sus puños se apretaron con impotencia.

-Esto sin duda lo voy a disfrutar- El hombre de piel verde se posiciono penetro la estrecha flor de la rubia, no le importaron las heridas que aun tuvieran frescas, tomo la cadera de la chica y la penetro con fuerza, Applejack comenzó a gemir fuertemente, el enorme miembro del hombre la lastimaba, pero las embestidas no se detuvieron. Golpe tras golpe el miembro entraba y salía bruscamente lastimando la delicada intimidad de Applejack.

-Así que…- Murmuro el hombre retirando la picana eléctrica, a la vez que retiraba la mordaza de anillo de Rainbow, ella apretó los dientes y cerro sus ojos cuando el miembro del tipo de piel roja acerco la punta a su boca. Si las circunstancias hubieran sido diferentes, Rainbow ya hubiera mordido y arrancado la salchicha que tenía enfrente de ella, de hecho, esa sería una gran satisfacción para su orgullo, pero sus fantasías eras destruidas al imaginar las terribles consecuencias que eso le tarria –Me la harás sin morder o te meteré una navaja por el ano-

Rainbow se estremeció por la amenaza, en eso sanito la picana una vez más sobre su hombro.

-No… por favor…- Murmuro Rainbow al sentir casi sobre ella el dolor de la descarga eléctrica, alzo un poco su mirada encontrando su miembro frente a su cara –No me lastimes… duele…-

-Se que duele… pero yo solo quiero que me des placer… Hazlo- Dijo el tipo presionando más el arma, Rainbow soltó el ultimo alarido de frustración para abrir su boca y realizar aquel acto al tipo, tenía una mueca de asco y desagrado, pero trato de disimularlos lo más que pudo o podría provocar a ese hombre –Eso es, ahhhhh Buena perra-

Ambas chicas se resignaron a ser usadas, cada una era penetrada de distintas formas y esta vez ya no hacían intentos de evitarlo o de huir. Applejack terminaba por gemir de placer a pesar de negarse, sabía que la sensación que sentía era placentera, de su boca aun salía leche y saliva, en ese momento sus miembros de tensaron y estremecieron al sentir un fuerte orgasmo que no fue respetado por el hombre, entre embestidas Applejack dejaba salir sus fluidos empapando en suelo, al terminar el clímax su cuerpo callo rendido, nunca antes había sentido una sensación así de fuerte. Sin embargo, el hombre no presto atención a las reacciones de ella, las embestidas continuaron dándose placer a si mismo que era lo que mas le interesaba.

Rainbow por su parte hacia el oral lo mejor que podía, se obligaba a sí mismo a comportarse como una cualquiera con tal de no ser torturaba con esa arma. El miembro rojo volvió a eyacular dentro de la garganta de Rainbow, al sentir eso ella trato de sacárselo, pero el hombre le sujeto de su cabello bruscamente y presiono su pelvis contra su boca.

-Trágalo- Le exigió sin soltarla, Rainbow no dudo en tragarse esa leche, al hacerlo volvió a poner muecas de desagrado, al salir el miembro de su boca dejo caer su cabeza.

Ambos hombres estaban disfrutando de su banquete con las chicas, mientras que el señor Filthy Rich disfrutaba de sus dos esclavas. El hombre se había quitado lentamente toda su ropa, una vez que las niñas le hicieron el oral cuanto tiempo el quiso las dos terminaron con parte de sus mejillas manchadas de su leche. Las dos peueñas nao hicieorn intentos por lmpiarse, sino que estaban mas atentas en como habia terminado su primer sexo oral, el mimbro se movia levemente soltando mas leche, esto dejaba intrigadas a ambas niñas.

-Lo han hecho bien, ahora… quitence toda la ropa niñas… quiero verlas bien-

-Si amo Rich- Respondieorn ambas al mismo tiempo, lentamente los vestidos salieron de sus cuepros asi como su ropa interior y las zapatillas, cada prenda fue lanzada fuera de la cama, en sus jovnes cuerpos solo habian quedado los collares.

-Estoy un poco nerviosa Beily… casi es hora- Murmuro Crystal en voz muy baja

-Lo se… Tambien lo estoy…- Respondio Beily de la misma forma

Después de eso Filthy procedió a quitarse su ropa, lanzo cada una de sus prendas finas al suelo, mientras el hacía esto había ordenado a Beily darle sexo oral a Crystal, las pequeñas obedciron y la pequeña niña de cabellos violetas se acostó boca arriba y abrió sus piernas, dejando ver su muy pequeña y delicada flor un poco húmeda. Beily se apresuró en hacer lo que sabía en la flor de su compañera, la pequeña gemía muy levemente mientras sujetaba sus piernas manteniéndolas bien abiertas, Filthy por su parte se masturbo viendo a las niñas jugar con sus flores. Pasaron unos cuantos minutos cuando Filthy soltó un alarido de placer y a la vez de desespero, llamando la atención de ambas pequeñas.

-Beily… ve a la estantería y trae la maleta negra- Ordeno el hombre, la pequeña se levantó sin decir nada y volteo a ver la estantería color rosa, donde había varias maletas de colores, y la más grande era color negro.

-Si amo…- La niña bajo de la cama y corrió hasta el estante.

-Y tu Crystal…- Murmuro Filthy vino de forma maliciosa a la pequeña, esta se encogió un poco al ver al hombre levantarse y pararse al pie de la cama con su miembro en la mano –baja de la cama, y ven frente a mi… ahora- Crystal obedeció y se paró frente al hombre, ella creía que le pediría mas sexo oral, pero el hombre no soltaba su miembro, lo masturbaba lentamente –Apresúrate Beily-

-Si amo… lo siento- Dijo Beily al llegar hasta la cama con la maleta negra, la dejo a un lado de la cama y vio a su amo esperando la siguiente orden.

-Bien hecho, ahora abre la maleta…- Dijo Filthy en tono siniestro, Crystal no decía nada, sus manos estaban juntas y muy cerca de su rostro, clara señal de que estaba nerviosa y asustada.

Beily procedió a abrir la maleta y encontró entre otras cosas varias cuerdas, arneses y esposas de metal, además de varios juguetes para adultos.

-¿Amo?... ¿Qué hago con esto?- Murmuro Beily con duda, ella sabía bien para que servía cada una de esas cosas pues Estrella les había enseñado mucho del tema, pero por un momento comenzó a sentir miedo de lo que podría pasarle, sus ojos reflejaron ese sentimiento al igual que los de Crystal, pero Filthy sonrió al ver el contenido.

-Bien niñas, es hora de que le den placer a su amo… Beily, toma las cuerdas y ata las manos de Crystal- Los ojos de las niñas se abrieron de la sorpresa, Beily vio las cuerdas del maletín y las tomo algo insegura, después vio a Crystal dudosa-¿Qué esperas? No hagas esperar a tu amo- Dijo Filthy, en eso Beily fue hasta Crystal y la vio a los ojos, pudo ver el miedo en su cara.

-Pero Amo…- Beily vio al hombre muy dudosa, las pequeñas lo vieron suplicantes, las cosas de esa maleta las ajustaban pro Filthy frunció en ceño.

-¡No me obligues a castigarte, Obedece niña!- Grito el hombre, Crystal se encogió con miedo, sus hombros temblaban mucho y Beily noto eso, pero la chica de cabello azul se obligó a obedecer, lentamente tomo las cuerdas otra vez y sujeto las manos de Crystal, con esfuerzos logro atar las blancas manos de su hermana hasta atarlas con fuerza frente a ella.

-¿Amo?... ¿Por qué me está atando?… no voy a huir de usted y no me negare… ahhh…- La pequeña hablaba con voz temblorosa, pero Filthy la tomo bruscamente de su barbilla callándola.

-No hablaras a menos que te lo ordene- Le grito, un par de lágrimas salieron de los ojos de la niña –Beily, ata el cabello de Crystal, Atalo en una coleta-

La niña de cabellos azulé obedeció, tomo unas liguillas y las uso para hacer el peinado solicitado a su compañera de trabajo, ella podía ver en los ojos de Crystal el miedo, al peinarla el hombre tomó a la niña de un hombro y la derribo sobre el borde de la cama, sus piernas quedaron colgando y Filthy abrió las piernas de la niña dejándole ver su flor en su máximo esplendor, sin perder tiempo tomo su miembro con su mano y roso la punta en la intimidad de la niña.

-Ahhhh Amo… Hmmmm...- Murmuraba Crystal muy bajo, sentía miedo y su flor se humedecía por el estímulo, la pequeña sabía que había llegado la hora de tener el tan esperado sexo que Estrella les había mostrado, pero esa situación no la tenían nada cómoda, no estaba resultando como ellas lo imaginaban.

-Lo has hecho bien hasta ahora Beily, ahora… ves ese objeto- El hombre señalo la maleta, la pequeña al ver lo que el señalaban se dio cuenta de lo que le pedía –Tómalo y pónselo a Crystal…-

La pequeña se acercó lentamente a la maleta, tomo el objeto que no era más que una mordaza, muy lentamente subió a la cama y lo acerco a Crystal, se detuvo al ver el miedo que ella tenía, sus ojos estaban tan húmedos que sus lágrimas caían en el colchón, su respiración era muy rápida.

-¿Qué esperas? ¡Cállala ya!- Grito Filthy, Beily cerro sus ojos con impotencia y coloco la mordaza en la boca de Crystal, la pequeña gemía de miedo, en ese momento Beily retrocedió al ver a su amo ponerse en posición, se agacho y puso la punta de su miembro en la pequeña flor de Crystal –Ahora ve a la pared, ahí te quedaras hasta que te lo ordene-

Beily aún tenía miedo pero obedeció, lentamente se paró a un lado de la cama, frente a ella podía ver a su compañera, su amiga Crystal atada y amordazada a punto de recibir lo que ambas habían estado esperando desde hace tiempo, pero la experiencia no estaba resultando como ambas lo imaginaron, las dos niñas estaban asustadas, Crystal estaba aterrada, trataba levemente de soltar sus manos, trato de hablar y suplicar que la soltaran pero no podía.

-Muy bien pequeña, serás mía…- Filthy tomo impulso y presiono la flor de Crystal su pequeña intimidad se abrió forzadamente y sintió su muy estrecho interior apretando su miembro y sacándole una mueca de placer, pero la pequeña abrió sus ojos de golpe al sentir en enrome miembro entrar en ella, un grito de dolor fue ahogado por la mordaza, solo un alarido de sufrimiento se escuchó, de sus ojos escaparon más lagrimas mientras sentía su interior ser penetrado por algo tan grande, desgarrándole su interior y provocándole un enorme dolor.

Filthy penetraba lentamente la estrecha y blanca flor, tornándola de rojo al hacerla sangrar, no estaba a la mitad de penetrarla por completo cuando las sabanas de la cama comenzaron a mancharse de rojo sangre. Crystal no podía hacer más que tratar de alejarse de él, pero sus manos atadas no le ayudaban, quería gritar de dolor, suplicar porque aquel hombre sacara esa cosa de ella, pero era imposible, Crystal no podía hacer mas que retorcerse del dolor y soltar alaridos de sufrimiento.

Lentamente las embestidas de Filthy se fueron intensificando, al hombre no le importaba en lo absoluto si lastimaba seriamente a su pequeña esclava, el placer y satisfacción que sintió eran suficientes para llevarlo al clímax perfecto, al mayor placer que nunca antes hubiera experimentado, las embestidas se hacían cada vez más duras, penetrando por completo la flor sacándole cada vez más sangre hasta que no solo salía aquel liquido rojo de la pequeña, sino también mesclada con fluidos lechos.

-Excelente… eres tan rica… esa pequeña florecita es tan risa… ahhhhh- Murmuraba extasiado.

Beily por su parte se había quedado congelada, definitivamente el sexo no era para nada como ellas se lo habían imaginado, ver la expresión de dolor y la sangre de su amiga la hicieron asustarse aún más, su cuerpo se estremeció al ver como su hermana Crystal trataba inútilmente de alejarse de su amo, perturbándola hasta que no pudo más, la pequeña comenzó a alejarse de la cama, rodeo a su amo y golpeo la puerta por donde ella, Crystal y la mujer habían entrado.

-¡Ayuda!... Por favor auxilio… la está lastimando por favor ayuda- Comenzó a gritar por ayuda, pero nadie abría la puerta, en eso los gritos de Crystal se escucharon más fuertes, Beily al voltear noto que Filthy la embestía aún más fuerte hasta dejarla quieta y con su miembro muy dentro de ella, el hombre tenía una cara de satisfacción absoluta, al relajar su agarre Crystal comenzó a llorar en silencio, su cuerpo temblaba de miedo y dolor, cuando Filthy se separó de ella seco su miembro dejando salir los fluidos de ella y el mesclados con la sangre hasta manchar las sabanas y el suelo –Estrella… por favor ayuda- estallo Beily gritando del miedo.

Filthy volteo a ver a su esclava fugitiva, la veía molesto, en eso levanto una mano y trono los dedos llamando la atención del hombre de piel verde que violaba a Applejack, este dejo de penetrar a la rubia y se fue hasta la niña, tomándola bruscamente de ambas manos y llevándola hasta la cama donde la lanzo en ella boca abajo y coloco una rodilla sobre su espalda para déjala quieta.

-Amo… por favor… no la lastime- Suplico Beily muy asustada mientras veía a Crystal con una expresión de terror reflejada en su cara, pero el hombre no respondió Filthy, con su mano tomo una paño blanco y limpio la sangre de su miembro, después volvió a penetrar a Crystal estremeciéndola, comenzó otra vez con las embestidas solo que más lentas, pero igual de profundas provocando muecas en la pequeña atada –Dijo que… nos daría amor…-

-Y lo estoy haciendo…- Filthy volvió a tronar los dedos y el otro hombre dejo la boca de Rainbow para asistir el llamado de su superior.

Por su parte Applejack y Rainbow alzaron la vista cansadas, apenas lo hicieron vieron en primer plano como el hombre les daba la espalda con la niña bajo el, penetrándola de su flor, su miembro estaba por completo dentro de la pequeña quien aún goteaba sangre.

-Por favor amo… la lastima- Suplicaba Beily con su voz cortada, pero Filthy solo respiraba agitado por el placer que experimentaba.

-Atenla muchachos, en un momento será su turno- Beily sintió su corazón acelerarse mucho más que antes – Todavía no termino con esta pequeña perra- Dijo monótono y sin mayor importancia mientras tomaba con una mano la coleta de Crystal y la jalaba levantando la cabeza de la niña hacia atrás, en eso volvió a dar embestidas bruscas a Crystal que solo lloro más. Beily cerro sus ojos fuertemente, los dos hombres la alejaron de la cama y la hicieron arrodillarse en el suelo, entre los dos le ataron sus manos a su espalda y ataron sus tobillos fuertemente, después usaron una misma mordaza para dejarla callada.

-Tienen una buena edad para aprender cuál es su lugar, ya sabían que trabajo les esperaba con un amo, así que espero que no me decepcionen o tendré que ser rudo con ustedes-

Beily lloro en silencio, ya atada fue cargada por el hombre de piel roja como un costal de papas y fue lanzada a la cama quedando frente a Crystal, ambas lloraron casi muertas de miedo por su situación, mientras que Filthy no hacía más que reír y gemir de placer.