Para muchas personas su familia es sagrada, desde la infancia lo primero que se aprende es que lo más importante es mantener a la familia a salvo, unida y en un ambiente pleno donde pueda fluir la armonía y el amor mutuo. Desde pequeños aprendemos que nuestros padres son nuestro ejemplo a seguir, aquellas personas a las que se debe respeto absoluto, ya que fueron esos seres que han sacrificado mucho para un bien mayor.
La admiración hacia esas personas es relativa a la edad y el ejemplo que hayan dado, el amor es está condicionado al tiempo que los han tenido a su lado, o simplemente al mismo trato que han recibido de parte de ellos. Pero por otro lado el odio es multiplicable por cien en cuanto a las malas acciones que han mostrado a beneficio propio. Sin embargo, el amor que los padres reflejan no es igual al de un inocente que se da cuenta de la verdad.
Un día que debería estar lleno de felicidad pura en el seno de una familia por la llegada de un nuevo miembro a ella, se había transformado en desgracia y desolación debido a la ausencia de uno de sus miembros.
Una bebe recién nacida dormía plácidamente en una hermosa cuna rosa de madera, bien decorada y asegurada, dicha belleza del mueble y la habitación eran opacadas por los sollozos desconsolados y ahogados por un pañuelo de una mujer de mediana edad. La mujer contenía las intenciones de gritar clamando que le devolvieran sano y salvo a su hijo, sus llantos ahogados evitaban que su pequeña hija despertara.
En ese momento una joven mujer entro lentamente con una taza de té en una bandeja plateada, en su rostro compartía todo el pesar de la familia, lentamente se acercó a la desconsolada madre y se agacho, no módulo ni una sola palabra antes de que la mujer se abalanzara hacia ella sin poder contener más su llanto, la bandeja callo y el estruendo causo que la pequeña despertara y llorara desconsolada. La habitación se había llenado de pronto con llantos de ambas mujeres.
-Señora, por favor clámese… su bebita la necesita con ella…- Pero sus palabras no parecían funcionar, la joven se zafo de la mujer y corrió a cargar a la pequeña y tratar de hacerla calmar –Por favor, el señor Stone seguro traerá muy pronto al joven Lion…- Sin embargo la mujer que yacía hincada en el suelo comenzó a murmurar cosas incomprensibles en voz baja, no parecía estar en si totalmente.
La mujer de HeartStone había llegado a un punto de quiebre del que no podría llegar a salir si no tenía a su hijo mayor entre sus manos, la locura la estaba consumiendo lentamente, sabía muy bien que una mujer muy peligrosa podría hacerle mucho daño a su pequeño, y la sola idea de que podría no volver a ver a su hijo con vida la consumía severamente.
Mientras tanto en otra gran ciudad se encontraba otra madre preocupada, a pesar de estar estresada y angustiaba, esta mujer no estaba al borde de las lágrimas y mucho menos de la locura. Ya que a pesar de estar en la categoría de madre preocupada y devastada no precisamente se debía a la misma situación de la madre de Lion. Una mujer de piel amarillo claro y cabello rosa fuerte y brillante refunfuñaba y maldecía por la reciente atención que los medios estaban rodeando a su esposo y a ella por el secuestro de Arleth, algo que a ella le molestaba por más de una sola razón muy personale.
-Es demasiada atención la que esa niña está llamando, no es nada bueno para mí…- Pensaba la mujer molesta, en ese momento más de un ruido de cosas rompiéndose y golpeándose se comenzaron a escuchar seguido de ruidos de un hombre que ella bien conocía –Demonios… Espero no lo arruines más Sombra-
A unas cuantas habitaciones de donde se encontraba la mujer, un caos se orquestaba a manos del magnate de piel gris ante la aterrada presencia de dos uniformados al mando de HeartStone. Libros y objetos pesados volaban por todas partes producto de un muy alterado señor sombra, quien gritaba insultos y lanzaba cosas ante la incompetencia de los oficiales y la falta de respuesta de cierto oficial de más alto rango,
-¡Pedí claramente la presencia de su superior ¿Dónde está HeartStone?!-
-El está ocupado en este momento señor…- Respondió en tono temeroso uno de los uniformados, al parecer la mano derecha del antes mencionado pero eso no le pareció muy bien al magnate quien lanzo hacia ellos una figura de porcelana, ambos apenas lograron esquivarlo.
-Ocupado en que… ¡Desayunando!... ¡Tomando el té con su esposa!-
-Señor sombra… no sé si usted este enterado… pero… el hijo mayor de HeartStone también fue secuestrado días antes…-
-¡No me interesa lo que Stone este haciendo!... ¡Es su maldito deber encontrar a mi hija!-
–Señor, por favor cálmese… se está haciendo todo lo posible para encontrarla desde el momento en que desapareció-
-¡Eso mismo me han dicho de Sunset por años, ahora es mi hija menor la que está secuestrada!- Sombra se acercó a ambos dejándolos congelados del miedo –HeartStone y todos su malditos perros mantenidos han sido unos completos incompetentes para encontrar a mi hija mayor… ¡Pero no pasara lo mismo con mi pequeña!-
De un golpe Sombra saco a ambos oficiales de su despacho lanzándolos con fuera al suelo envuelto en un aura de ira pura.
-¡Encuéntrenla o yo mismo me encargare de arruinarlos a todos!- La ira de sombra intimido tanto a ambos uniformados que huyeron apenas escucharon su reclamo, en el camino la mujer de sombra vio indiferente a ambos oficiales, cuando ellos se fueron la mujer de piel amarillo pálido y cabello rosa oscuro fue hasta la oficina de sombra, sin embargo ni siquiera se molestó en dirigirle la palabra solo lo observo envuelto en una frustración que ella nunca había visto antes.
-Idiota…- Pensó la mujer con algo de molestia –Con esos dramas muchos más comenzaran a sospechar la verdad-
Una patrulla salió a toda velocidad de la mansión de sombra, conduciendo con sirenas encendidas por las caóticas calles de la ciudad hasta llegar a la estación central de Manehattan. Donde al parecer también había un descontrol, policías yendo y viniendo sin control, llamadas a cada segundo sonaban en las oficinas y además en la oficina de Heart Stone hecha un caos.
Al ingresar e hombre de piel café estaba apoyado con sus manos sobre su escritorio, se mantenía de pie pero con una posición baja, su cara demacrada reflejaba lo que había estado sintiendo esos días, pero en esa ocasión su mano derecha noto sus ojos inyectados en sangre, su respiración agitada y sus manos apuñadas, tenía ira contenida pero no entendía el por qué.
-Capitán HeartStone… El señor sombra está furioso…- No hubo respuesta, ante eso el hombre solo giro su cabeza observando al oficial, lentamente se giro por completo y paso su móvil al recién llegado -¿Señor?-
-Lion… mi hijo…- Murmuro en un tono de voz poco audible, en ese momento soltó el celular cayendo al suelo pues sus extremidades fallaron quedando de rodillas entre sollozos poco audibles
-Señor… ¿Qué sucede?- Pero Stone no respondió, en su lugar el oficial tomo el móvil y al verlo mejor se dio cuenta que estaba reproduciendo un video donde se observaba a una mujer de piel verde claro y cabello negro con rojo acompañada de cierta mujer que ya conocía de cabello azul y morado sosteniendo cada una un arma de alto calibre, en ese momento ambas apuntando a una esquina, acto seguido la cámara enfoco al niño castaño que todos conocían atado a un poste, después la cámara enfoco solo los pies del pequeños seguido de múltiples disparos y gritos de terror, lo último que el video mostro fue la sangre caer a los pies de Lion –No… No puede ser…-
-¡Lo mato!... ¡Lion está muerto!- Termino por soltar un desgarrador grito que alarmo a más de uno en toda la estación, Heart Stone estallo en locura mientras destruía todo a su paso
-Señor esto… debe ser un engaño, esto no muestra nada más que disparos y sangre- Trataba de ayudarlo, lo sujeto de los hombros pero fue alejado de un solo golpe, un padre lleno de impotencia se había vuelto un monstruo.
-¡ESAS MALDITAS MATARON A MI HIJO… NO PUEDE SER VERDAD!... ¡Maldita loca!... ¡Está muerto, maldita sea mi hijo está muerto!... ¡AHHHHHHHHHHHHH!-
Todos en el lugar quedaron en silencio ante la actitud del hombre, cuando el oficial salió de la oficina callo lentamente al suelo, la noticia no le caería para nada bien a más de una persona. En especial a cierto magnate que al igual que Stone, sufría por la falta de su pequeña.
-Capitán HeartStone, debe estar clamado para realizar su labor…- El hombre se inclinó frente a su superior que parecía más un niño alterado que un adulto –Stone, en el video solo hay sangre… no puede estar seguro que las balas mataron a Lion-
-¡MALDITA SEA!... ¡DEJAME EN PAZ, ACABAN DE MATAR A MI HIJO… NO PUDE HACER NADA!...- Stone se levantó y lanzo contra su escritorio al oficial lastimándolo -¡LARGATE DE AQUÍ!...-
-No… no deje que la desesperación lo descontrolen…- El hombre se levantó y abrió la puerta –Él no puede estar muerto… ahora mismo lo debe estar esperando a usted…- La puerta fue cerrada con fuerza como un intento de llamar la atención del oficial. Pero no funciono.
Fuera de su oficina el oficial no pudo evitar bajar la cabeza, si el video mostraba la realidad quería decir que el pequeños había muerto de una forma horrible. A su alrededor más oficiales y la presa tomaban nota de lo sucedido, pronto la noticia estaría en boca de todo el mundo humano en pocos minutos.
Mientras tanto una chica corría de un lado a otro en el sótano de una enorme mansión, de piel lila y cabellos morados con una línea turquesa buscaba desesperadamente a una chica que había desaparecido de su calabozo.
Después del caos que había surgido la noche anterior, lo último que necesitaba además de una de las chicas muertas era darse cuenta que esa chica de cabello de fuego había tratado de escapar y esta vez no podría salvarla de más calvarios, o aun peor, que su jefe Killer ya se haya hartado de ella y la mando matar de una vez por todas. Cualquiera de esas opciones le revolvía el estómago a Starlight, era pleno día, ya todos estaban despiertos y activos de alguna forma pero no podía encontrar a la chica que busca, en su recorrido encontró a otras mujeres pero no a la que buscaba.
-Sunset… ¿Dónde estás?... Si volviste a tratar de escapar esta vez no poder ayudarte- En ese momento se detuvo de golpe sus pasos al escuchar los gritos de una chica que conocía –No… Sunset…-
A pesar de la distancia Starlight logro reconocer los gritos de la chica, eran alaridos y gritos de que conocía a la perfección desde que llego a esa mansión, sus sospechas fueron confirmadas al llegar a la sección de "Enfermería" donde White Soul trabajaba. Ingreso rápidamente y abriendo las puertas pero solo encontró a White y su hermano Dark Soul observando a través de un vidrio un acto que la dejo sin palabras.
-¿White?... ¿Qué están haciendo con esa loca?... ¿Acaso el amo lo ordeno?-
-Efectivamente Star…- La voz de Killer resonó detrás de los presentes, su mirada sombría dejo sin palabras a Starlight –Yo lo ordene… esta era una buena oportunidad de recuperar algo de efectivo que esa desquiciada me hizo perder-
-¿A qué se refiere señor?- Tanto Killer como Starlight se acercaron al vidrio, Starlight noto a Sunset siendo violada una vez más por un cliente que ella nunca había visto antes -Ese cliente es un millonario que quiere un hijo que no ha podido procrear con su esposa-
-Y recurrió a los sucios servicios de este burdel…- Murmuro White muy seria, parecía como si esa idea no le gustara.
-Creo que debes conocer algo del tema Star, no es fácil conseguir adoptar y ese hombre ha intentado de todo para tener un hijo con su pareja… al parecer nada le ha funcionado, así que el muy desesperado me ofreció una enorme suma de dinero por una criatura en perfectas condiciones… me ofreció mucho más dinero del que una docena de putas puede darme en más de un año-
-Tanto dinero… ¿Y no tuvo más opción que ofrecerle a esa loca para ser la madre?- Pregunto Starlight fungiendo molestia y sorpresa
-Para nada Starlight, él la prefirió a ella entre todas las otras putas de aquí… vio en ella ciertas características que le favorecían tanto a él como a su… "Esposa"-
Starlight giro para ver junto a los demás a un hombre de piel amarillo similar al de Sunset y cabello azul turquesa abusaba de Sunset quien estaba inmovilizada a la cama, sus gritos no parecían importarle al hombre que disfrutaba del acto, embestida tras embestida el tipo se corrió más de una vez dentro de ella, asegurando así que el encargo funcionara, sin embargo este acto no era al que los habitantes de la mansión estaban acostumbrados, ya que las extremidades de Sunset estaban por completo inmovilizadas para que no agrediera al cliente, y su cabeza estaba por completo cubierta con un saco grueso, que servía para que ella no reconociera en ningún momento a su violador.
Starlight sintió que su estómago se revolvía, ahora algo peor le esperaba a esa chica y no precisamente serían más abusos. El hombre no parecía disfrutar del todo de lo que hacía, pues solo se concentró en embestir bruscamente a la chica para correrse lo más rápido que podía y en repetidas ocasiones. Concentrado en terminar su trabajo, después de hacer su trabajo dejando sus semillas casi seis veces en menos de 10 minutos.
-Efectivamente esa loca quedara embarazada como una cerda, retiramos el tratamiento de infertilidad y ahora se convertirá en una mula de carga- Dijo White Soul sin ningún entusiasmo, sin embargo su hermano sin preocupaciones comenzó a jalarse su propio miembro mientras veía el acto de abuso contra Sunset.
-Demonios… esto no me lo esperaba- Pensó Starlight con un Palm Face muy disimulado. El cuarteto continúo presenciando aquel acto hasta que el hombre dio una última embestida donde aparentemente termino por correrse una vez más dentro de la chica.
Sunset quedo tendida en la cama mientras el hombre se vestía y se retiraba de esa habitación, su mirada era perdida casi carente de emociones, por más que trato de disimular lo que su cuerpo sintió con ese abuso le fue imposible ocultar gemidos y alaridos de placer. Se dio asco a si misma por haberlo disfrutado en cierto modo. White dejo pasar un total de 15 minutos antes de entrar con Sunset y sostenerla del cuello bruscamente.
-Te has salvado del matadero en más de una ocasión… desgraciada…- Menciono White algo molesta, con rabia pero debido a la posición en la que habían puesto a Sunset debía resistir hacerle nada que la alterara –Pero un día… terminaras muerta… de una u otra forma-
-De que… hablas…-
-Por ahora las reglas cambiaran para ti, te llevaran a un mejor lugar donde te alimentaran muy bien, el producto debe nacer sano para que puedan cobrar la mayor cantidad de dinero por el-
-¿Producto?... ¿De que estas hablando?…-
-Shhh… pronto descubrirás de que se trata- White soltó a Sunset y se alejó dejando que la naturaleza hiciera su trabajo, la chica había quedado tendida en esa cama muy débil por las embestidas y orgasmos forzados –Ansiaba matarte con mis propias manos… tu suerte cambio, pero no será por mucho tiempo-
Starlight se quedó sola después de que Dark Soul termino de masturbarse y de que Killer saliera de esa habitación, Starlight dudaba si entrar ahora mismo con Sunset o esperara un poco más. Su mirada era seria pero en el fondo un sentimiento de pesar aumentaba
–Esto está empeorando más… la sección de maternidad es muy diferente al resto de la mansión, tal vez parezca mejor que ser una puta… pero algunas terminan cayendo en locura… otras se quedan a medio camino…-
El tiempo paso tan rápido que Starlight ni siquiera lo noto, después de casi una hora uno de los hombre de piel gris ingreso y desato a Sunset cargándola y llevándosela a una sección muy diferente donde solo muy pocos tenían acceso.
-Me estoy quedando sin ideas…- Starlight se retiró preocupada
Aún era temprano, pero la mayoría de las chicas cautivas en la mansión aun dormían, la noche anterior había sido una completa locura tomando en cuenta la ejecución y masacre de dos de nuestras chicas. Entre ellas una muy perturbada Fluttershy no pudo dormir para nada esa noche, encogida en una posición abrazando sus piernas debajo de sus sabanas, en medio de leves sollozos y movimientos lentos de su cuerpo. Rarity era la única que parecía seguir cuerda en ese momento, pero no por mucho, el plan que había estado orquestando desde hace días se había ido al caño después de darse cuenta que dos de sus amigas ya no estaban con ellas. Una de ellas desaparecida por completo y la otra masacrada en un evento público como su una simple vaca se tratara, además y para agregar mas terror entre las chicas. Rainbow Dash había sido lastimada a tal punto de quedar ciega definitivamente.
-No podremos soportar esto mucho tiempo más… Applejack… lamento lo que sucedió… Pinkie Pie… ¿Dónde te metiste?...- Pensó Rarity, en ese momento un par de chicas que de la misma forma se sentían abatidas se acercaron a ella.
-¿Rarity?...- La mencionada volteo encontrando a Mine y Katy detrás de ella, pero no pudo reaccionar mucho –Lamentamos… lo que sucedió…-
-Lo se… yo también… no pude hacer nada para ayudarla-
-Créeme…- Mine se sentó a un lado de ella y Katy la imito –Nadie hubiera podido ayudarla, esa es la especialidad del amo Killer… orquestar y ordenas asesinatos es su mayor talento-
-Pero… eso es totalmente detestable ¿Cómo es posible que los mismos clientes sean policías y funcionarios con poder?... Y no… No hagan nada para detenerlo-
-Suenas como una niña inocente, aquí la verdad es distinta… las cosas son así… a los clientes solo les importan dos cosas… El dinero, y el sexo fácil- Dijo Katy desanimada, ella misma recordó una ocasión donde reconoció a un cliente, y al pedirle ayuda este la golpeo y la acuso con el amo, trayéndole fuertes castigos a cambio –No les interesa nada más…-
-Yo odio a los funcionarios… son más toscos que cualquier otro cliente- Dijo Katy con aires de depresión
-Esos son los más sádicos- Mine parecía hablar en un tono sin emociones, Katy parecía triste, pero Rarity estaba sumergida en su mundo, recordó las veces que se había ido a la cama con el joven Jet Set, y las cosas a las que había recurrido para llevar a cabo su plan de escape.
-Jet Set no parece ser como todos… será un niño rico y mimado pero estoy segura que… que…- Rarity comenzó a dudar de que su plan funcionara hasta que comenzó a hacer arqueadas entre ambas chicas. Rápidamente y saliendo de sus sabanas corrió a los baños vomitando quien sabe qué cosa.
-Oh no… No estará…- Murmuró Katy en voz muy baja, se giró para ver a Mine quien solo negó con la cabeza
-Más le vale que no…- Respondió mas que seria, un tanto preocupada.
El día transcurrió normal a pesar de la conmoción, las chicas procedieron a ducharse y a desayunar como siempre lo hacían. Incluyendo a Mine y Katy que habían ido en busca de Rarity al ver que los minutos pasaban y esta no regresaba. Pero la encontraron recién bañada y dirigiéndose a la cama de Fluttershy para tratar de mimarla. Sin éxito la chica de piel blanca se quedó a un lado de ella, no estaba dispuesta a dejarla sola en ningún momento.
Las horas pasaron y Starlight estaba inquieta en su cuarto, muchas cosas pasaban por su cabeza, los castigos no informados, las ventas que de la misma forma no se le habían notificado como siempre, las ejecuciones repentinas y además el aparente cambio de actitud de su jefe que anteriormente le confiaba cada decisión y tomaba en cuenta sus opiniones, pero ahora al parecer estaba siendo relegada lentamente.
En parte estaba molesta ya que su trabajo de alto mando se lo había ganado con mas que sudor y sangre, pero sabía que no debía precipitarse sin antes conocer lo que realmente estaba sucediendo con su jefe.
-Esto enserio es raro… Killer es tan tonto como todos los hombres, debe estar ocultando algo…- Starlight caminaba con toda calma hacia el fondo de uno de los pasillos del sótano, el primer nivel donde había algunas celdas de castigo en cierto rincón escondido de ese escuro lugar. Starlight saco de su bolsillo un juego de llaves, del cual uno en específico de color dorado le dio acceso a una puerta que siempre permanecía cerrada y asegurada –Nunca me gusto entrar a este lugar, pero no pienso dejarte sola aquí Sunset-
En una bodega abandonada una versión de Sunset con su cabello morado y azul preparaba un par de armas con municiones, los cartuchos estaban por completo cargados y los guardo en un cinturón de cuero que poseía. La chica tenía una mirada casi perdida, parecía concentrada pero a la vez distraída, muchas cosas pasaban por su cabeza en ese momento que le fue difícil darse cuenta por primera vez quien se acercaba a sus espaldas. En menos de un segundo esta chica volvió a la realidad girando en sí misma y apuntando con su arma a un par de hombre de ojos anaranjados y sinestros que llevaban cargando un par de cajas cada uno. Ambos se detuvieron en seco al verla.
-Una disculpa por interrumpirla Master…- Murmuro uno de ellos en un tono tan serio que parecía carente de emoción, ante la presencia algo tensa de su jefa sabían que no les convenía molestara.
-No…- Master Bajo el arma colocando una mirada severa y pero después una seria pero firme –Dejen los paquete en ese lugar- La chica señalo con su arma un punto en específico cerca del centro de ese enorme almacén, disparando y marcando el lugar exacto donde debían poner cada una de esas cajas
-Como ordene Master- Ambos obedecieron y volvieron a retirarse, los paquetes que la mujer de ojos completamente anaranjados y malévolos no debían de quedarse fuera de su lugar.
–La policía no tardará en llegar… ¿Dónde está Alen con mi encargo?- Pregunto rápidamente pero por la puerta ingreso el chico de piel verde olivo con dos hombres más detrás de él arrastraban a un muy golpeado y maltrecho uniformado hacia ella.
-Aquí estoy Master… y te he traído un regalito inesperado- Mascullo Clash con algo de borla pero Master suspiro con cansancio y rodando los ojos.
- No estoy de humor para soportar tus chistes, A quien quiero es al idiota de Alen…-
-¿Y lo quieres exactamente para que cosa?- Pregunto mostrando una sonrisa pícara, provocando una mirada fulminante de Master
-Clash, pedazo de animal…-
-Por favor, mandaste a un niño a hacer el trabajo de un adulto, encontré primero al sujeto y además te traje un regalito extra… Alen no regresara pronto con la pequeña trampa que le coloque, Idiota- Además de mostrar a un policía mal herido el chico de pie verde dio un pequeño paquete a Master, que constaba de un nuevo celular –Sé que lo necesitaras después de hoy-
-Esa fue una de las tareas de Alen, además de buscar al sujeto… Estoy seguro de que no fue idea tuya-
-Dudas de mi inteligencia Master…-
-Dudo de la inteligencia de todo hombre, incluyéndote-
-Aquí vamos de nuevo… Solo di otras órdenes a Alen-
Master se acercó al policía que fue levantado un poco más por los hombre que acompañaban a Clash, este tipo apenas obtuvo fuerzas para ver a la chica que estaba frente a él y lanzarle una mirada de rabia pura.
-Carnada mediocre en mi opinión… pero estoy segura de que a Sira le gustara ¿Cómo lo encontraste?-
-Fue fácil… Un contacto me pasó los datos del motel que frecuenta para divertirse-
-Traicionado por los de su misma calaña- Saco el arma cargando todo un cartucho lleno de balas y apuntando a la cabeza del hombre
-No es así, una mujer me dio el dato acusándolo de tratar de abusar de su hijo-
-¡Enserio!... Así que no ha cambiado, eso le gustara a Sira-
-¿Hmm crees que a Sira le gustara tener a un policía de HeartStone?... ella los odia-
-Precisamente… Suéltenlo- Master dejo de apuntarlo y sus hombres lo dejaron caer de lleno al suelo, Master retrocedió un par de pasos y observo como este uniformado trataba de ponerse de pie sin lograrlo a causa de tantos golpes –Escucha… si puedes matar a unos de mis hombres en menos de 5 minutos tal vez tenga compasión de ti escoria…- En ese instante Master tiro su arma al alcance del hombre, el cual no dudo en tomar el arma y disparar a la cabeza de todos los presentes en esa habitación lanzándolos al suelo al instante heridos con varios disparos de bala en sus cabeza y pecho. Finalizado por disparar tantas balas como podía a Master en la cabeza y demás partes del cuerpo gastando todas las balas y las pocas fuerzas que le quedaban.
-Eso… te lo merecías…. Perra estúpida… ¿Qué demonios?- Parecía muy confiado, pero al ver más a detalle y no verla caer como el esperaba a causa de la bala que le había metido en la cabeza lo hizo gritar del terror, Master tenía más de un agujero de bala medio de sus ojos pero su sonrisa y sus ojos continuaban igual de siniestros que antes del disparo.
-Que idiota, no es nada cortes interrumpir a una mujer… no por nada estoy segura de la nula inteligencia de cada maldito hombre que se atraviesa en mi camino- Los brazaletes negros de la chica brillaron mucho más que antes, cubriendo sus brazos de una especie de bruma azul y morada despectivamente en cada brazo, haciendo que su herida y la de sus hombres se cerrara incluso más rápido que antes, tanto Clash como sus dos acompañantes se volvieron a poner de pie dejando al uniformado aterrado en el suelo –Tres minutos…- Murmuro ella
-¡Maldita seas bruja!...- Entre su desesperación volvió a tomar el arma y trato de dispararle una vez más en un tonto intento de comprobar si lo que había visto fue real, pero ni una sola bala salió del arma -¡MALDITA PERRA HARE QUE TE ARREPIENTAS DE ESTO! - El hombre estará aterrado pero eso no lo dejaría que ella lo notara, en un intento desesperado trato de ponerse de pie pero una de sus piernas fallo cayendo de cara al suelo, quejándose del dolor solo podía ver incrédulo como los tipos que si habían caído se levantaban como si nada, las heridas de bala desprendían un aura azul que les sanaba y dejaba como si nada -¡No sabes con quien te estas metiendo… tengo poder… tengo contactos!-
-Contacto directo al infierno…- Master se acercó y de una patada le arrebató el arma -Se acabó el tiempo…-
-Desgraciada… Te matare… lo veras ¡Te arrepentirás de esto!-
-La única forma en que me arrepienta seria si murieras, la muerte sería un regalo para ti… mereces sufrir como el asquerosos y aberrante cerdo que eres-
-Lo dice una puta que se esconde detrás de sus perros…- Grito furioso, pero Master comenzó a reír de forma desquiciada
-Me divierte que aun creas que tienes el control de la situación… Por favor, ni siquiera con un arma que es lo único que les infla las pelotas y los hace valientes lograste siquiera lastimar a alguno de mis perros… un cerdo como tú- Con una seña de su mano los hombres de Master sujetó y levantaron al uniformado que no tuvo la fuerza de defenderse -La única diferencia entre nosotros y las ratas uniformadas de Stone, es que nosotros no podemos morir… en cambio tu… serás el primero en experimentar mis métodos de tortura, mi método de hacer justicia por todas las victimas… tienes tanta sangre en tus manos… aunque a decir verdad, en otra parte de tu cuerpo-
-Estas ladrando estupideces… No sé de qué hablas…-
-Aun si te lo explicaría, seria demasiado para tu burda inteligencia, solo puedo decirte que todos los demás terminaran igual que tu, exactamente igual, uno por uno… tomado por nosotras- Master renovó el cartucho y le apunto al uniformado que solo chillo del miedo y bajo su cabeza esperando el golpe que nunca llego, el hombre abrió los ojos y noto a la chica alejarse y guardando su arma –Mi amiga aun no llega, Ustedes dos, sean útiles y atenlo en ese poste, manténganlo de pie… Dejare que Sira se divierta-
-¡SUELTAME PERRA Y PELEA!- Grito en un intento de confrontarla, sin embargo fue llevado al centro de la bodega y atado.
-¿Qué planeas? Creí que lo matarías- Reprocho Clash algo indignado por el balazo que recibió.
-Planeo un mejor Show… Algo que seguro te dará asco… además esa bala tal vez te la merecías…-
-Aja claro… dejaras que Sea Sira la que le meta el balazo en la cabeza-
-Ahh no, eso sería poco, lo que estoy segura que le hará dejara una ola de deserciones en la policía- Menciono Master sombría mientras veía al policía ser atado de manos al techo y de pies al poste dejándolo indefenso
-Si no te conociera, dirá que te estas contagiando del sadismo y la demencia de Sira-
-Solo hago lo necesario, Sira y yo nos divertiremos a solas con este bastardo… si gustas podrás quedarte como un espectador- Master vio muy seriamente a Clash –Aunque dudo que tu estomago sea tan fuerte como para soportarlo-
-Por favor, después de ver a Sira masacrar a cuanto hombre se le cruce… no creo que haya nada con lo que puedas hacerme vomitar…- La mirada de Clash parecía indiferente, pero quedo en duda al ver la sonrisa arrogante y confiada de amiga –Esa cara no me gusta- Pensó algo asustado
–Eso lo veremos, Clash- La sonrisa de Master solo se ensancho más -Trae a Sira… ya debería estar aquí…-
Clash se retiró al instante, en su mente trataba de darle sentido a la sonrisa tan confiada de Master, ya la había visto antes pero esta vez parecía diferente. Después de hacer los encargos que se le fueron dados, alrededor de quince minutos fueron suficientes para que Clash y Sira se hicieran presentes en la bodega, apenas ingresaron notaron los insultos y alaridos del uniformado que luchaba por liberarse pero que al mismo tiempo era ignorado por los presentes, ambos jóvenes se colocaron a un lado de policía que estaba más consiente que hace unos minutos, no sin antes de que Clash se acercara a él y sin decir ni una sola palabra le preparara un puñetazo al uniformado reventándole el labio.
-Eso fue por el disparo…- Dijo Clash molesto –Date de gracias que no seré yo quien te mate desgraciado-
-Que inmaduro…- Murmuro master en voz baja, no reaccionó ante la acción de su compañero, solo se acercó a la chica rubia.
-¿Me llamaste?- Pregunto Sira en un tono algo infantil -Un pajarito me dijo que tenías un regalo para mí, me gustan los regalos en especial si son chocolates-
-No son dulces… pero te tengo un juguete nuevo…- Dijo Mater aún más cerca y tomando del hombro a la chica de piel roja -Dime Sira… ¿Estas de humor para jugar con un conocido?-
-Un conocido… Todos los conocidos con los que me gustaría jugar son unos cobardes que están escondidos… o bien muertos- Decía la chica mientras caminaba guiada por la mano de Master que la sujetaba aun de su hombro hasta llegar al frente del hombre atado, Sira se calló la boca de inmediato al verlo, si mirada parecía haber quedado en shock.
-Algo me dice que si estas de humor- murmuró Master ante la cara de Sira
Aquel hombre de apariencia algo mayor, de piel azul pálida y cabellos rojo oscuro, marcado en su rostro con moretones le traía a Sira varios recuerdos para nada agradables. La vestimenta de este hombre era exactamente la misma a como sira lo recordaba, ese recuerdo que desencadeno su demencia se volvía a hacer presente al tener al uniformado una vez más frente a ella. Sus puños se cerraron a causa de la ira que sentía, momento en el que Master saco un celular de su mano y apunto su cámara al oficial.
-Una foto del antes será de mucha ayuda para que puedan reconocer el cuerpo…- Master se acercó un poco a este hombre indefenso
-¡Que putas me miras zorra!- Grito desafiante aunque en el fondo comenzaba a llenarse de miedo
–Creo que sobra aclararte basura que solo quedaras hecho un desperdicio… aunque de cualquier forma, no habría diferencia entre ti y una bolsa llena de mierda- En ese momento Master tomo una foto más cuidando que la sombra de ambas mujeres apareciera a un lado del hombre, seguido de eso guardo su móvil –Déjenos solas y vayan a la base, Clash te vas ahora o te quedaras a soportar esto-
-Me quedare, no me subestimes- Respondió Clash muy serio observando a todos los demás hombres salir de la bodega
-Como gustes- La mirada de Master se volvió sombría, poco a poco sus hombres salieron dejándola a sus tres superiores con el hombre atado. La chica de piel roja aun no salía de su asombro, a pesar de la oscuridad en sus recuerdos, ella nunca olvido esa cara.
-¿Qué te pasa? ¿Soy o me parezco?- Menciono el hombre, dichas palabras hicieron un clic en la mente de Sira quien abrió mas sus ojos al regresar a ella ese recuerdo que tanto la ha atormentado y enloquecido por casi una década.
FlashBack
Cundo los tres uniformados se habían ido, la pequeña rubia corrió donde su madre y hermano viendo sus caras deformadas por las balas, lloro en silencio
-Mami… hermanito despierten… por favor…- Por sorprendente que sonara, esta niña se secó sus lágrimas y sonrió –Mírenme, yo aún sigo viva, si… no me encontraron…. Por favor despierten… por favor…- No borro su sonrisa, viendo ambos cadáveres –Mírenme, mírenme ahora, mami, hermanito… yo le haré lo mismo e ellos, cuando los vuelva a ver… yo les hare lo mismo, gritaran como ustedes…. Ya lo verán…- Murmuraba mientras se sentaba en la pared cercana, abrazaba sus piernas y comenzaba a mecerse con una sonrisa en su cara, repitiendo esa misma frase –Van a gritar… van a gritar de dolor… ya lo verán…-
Fin del FlashBack
-Tu… Aun te recuerdo…- Su expresión paso de sorpresa a una de furia, estaba por saltar sobre él y matarlo con sus propias manos pero Master la detuvo con una sonrisa y su mano sobre su hombro –Dijiste que podía jugar con el… déjamelo a mí… ¡Le prometí a mi hermano que lo haría pagar!-
-Hermano… de quien rayos está hablando esa loca- Murmuro el oficial, la ira de Sira crecía pero Master se puso frente a ella antes de que lo golpeara
-¿Por qué lo defiendes?-
-No te equivoques Sira- Dijo Mester sonriendo –No lo defiendo, solo te quiero dar un obsequio más que puedes usar con el…- Al terminar esas frías palabras, Master acerco a Sira una caja completamente blanca, que al abrirla mostro un juguete que hizo que sira abriera sus ojos de la sorpresa, terminando por contagiarse de la expresión siniestra y retorcida de Master –Ojo por ojo-
-¡No sé qué diablos están hablando!... ¡Suéltenme par de perras para mostrarles quien demonios manda aquí!... ¡Solo están jugando a las justicieras pero en realidad siguen siendo las mismas niñas lloronas de siempre!-
El oficial que estaba atado no entendía para nada lo que ellas decían, pero su hombría no lo dejaría mostrar debilidad, en ese momento trato de liberarse pero al ver el objeto que Sira saco de la caja lo hizo estremecerse.
-No… No…- Poco a poco el valor que tenía desaparecía ante la imagen de ese objeto, Sira mostro una sonrisa retorcida
-No necesito explicarte para que sirve este juguete- Menciono Master embozando una sonrisa mas que macabra, sus ojos se fijaron como valas en los ojos del tipo.
La risa de Sira resonó por toda la bodega, Clash y los demás hombres de Master evitaron por completo tener cualquier reacción, pero El joven de piel verde oliva y cabello gris comenzó a sentirse mal del estomado de solo ver aquel objeto.
-Sunset… que ha pasado contigo-
-¡No.. No, no, no!.- Gritaba el uniformado, forcejeaba sus amarres, trataba de huir a como diera lugar ya que ese objeto no era más que un juguete para adultos, un consolador adherido a unas correas, era del tamaño de un miembro de un caballo adulto más que dotado, un digno juguete de cualquier zoofórico extremo. Sira no espero nada para ponerse el juguete en su entrepierna asegurándolo con las correas.
-Que excelente idea… Un pedófilo violador como tú no merece otro final-
-No… Sunset…- Pensó Clash al ver lo que realmente planeaba Master con ese hombre, en definitiva no quería ver eso, pero tampoco podía retirarse.
-¡Sera todo un placer desvirgarlo!- Sira se acercó amenazadoramente con una navaja, el uniformado no pudo defenderse al ser despojado de su camisa
-¡No te atrevas a tocarme maldita!... Yo… Maldita sea ¡Tengo mucho dinero puedo darte todo lo que quieras!- Grito en forma de súplica pero Sira desgarro los pantalones dejándolos caer -¡NO ME TOQUES, AMBAS SE ARREPENTIRAN DE ESTO PAR DE PUTAS!- Las manos del uniformado se retorcían desesperadamente, sabía lo que le esperaba pero parecía que no podría defenderse esta vez, Sira desgarro toda la ropa dejándolo desnudo -¡NO!-
Sira se colocó atrás del hombre y se posiciono tocando su trasero con la punta del juguete, sin lubricación, sin compasión, Sira estaba por comenzar por presionar el apretado coño. Ni una sola de las suplicas del uniformado sirvieron para atrasar el tremendo dolor que sintió al sentir su pequeña entrada ser penetrada sin piedad por completo por el miembro falso, que aun a pesar de serlo no evito sentir en su interior algo que lo hizo gritar tanto de dolor, como de ira y frustración y de miedo.
Por primera vez en su vida podía sentir lo que él había provocado en sus víctimas en nombre de su propia satisfacción. El seso Gay llevado al extremo con menores le gustaba, le llenada tanto de placer que ninguna otra prostituta lo hizo sentir antes, esa adictiva y baja pasión que lo enloquecían a tal punto de atreverse a abusar de cualquier menor que quisiera y nunca llegara a ser castigado por ella, pero ahora él era el abusado, el sometido y el que sufría de algo que no era para nada natural y eso Sira lo estaba disfrutando. La chica de piel roja embestía salvajemente sacándole gritos y sangre de su parte, una satisfacción la invadió y no pudo evitar reírse tan fuerte que Incluso Clash se notó algo diferente en esa chica.
-¡¿Te gusta perro?! ¡Este es tu momento, disfrútalo como lo hacías con mi hermano maldito depravado!- En ese momento las embestidas se detuvieron, Master se acercó al uniformado notando una erección repentina.
-Como todo Perro, Parece que lo estas disfrutando- Dijo Master y acto seguido pateo las bolas del hombre, el dolor lo invadió y su cuerpo de doblo hacia enfrente lo más que pudo, un grito ahogado escapo de su boca justo antes de que las embestidas continuaran entrando aún más en el interior.
-¡Esto es por ti hermano! ¡Prometí que te haría lo mismo al maldito que lo asesino!- No había ningún tipo de compasión en Sira, con cada embestida más sangre salía del trasero herido del uniformado, de quienes sus gritos pasaron de ser de ira y frustración a ser unos leves sollozos y gemidos de dolor en respuesta al dolor. Clash termino por desviar la mirada y girarse por completo para no ver tal barbarie y monstruosidad.
-Qué te pasa Clash… dijiste que nada podría hacerte vomitar…- Musito Master acercándose un par de pasos al chico sin despegar la mirada de Sira
-Sunset, esta vez te pasaste de la raya- Clash vio a Master tratando de no prestar atención a los alaridos y las risas de fondo.
-Al final de cuentas todos son iguales, su machismo los hace pensar con las pelotas en lugar de la cabeza…- Sunset humana vio a su amigo de una forma muy fría y siniestra –Tu estas dudando… Clever también ha dudado-
-No es eso… Solo digo que esta vez fuiste demasiado lejos… Estas contribuyendo a la locura de Sira-
-Para nada, esto es parte de mi plan…- Dijo Master quien en ese momento saco su celular y comenzó a gravar a Sira violando al hombre sin piedad, la expresión del oficial parecía ser tanto de dolor, como vergüenza, su orgullo y hombría destrozadas por una mujer en cada una de sus fuertes y bruscas embestidas –Nueva actualización pata todos los lame botas de Heart Stone, todos sus seguidores terminaran igual que este pobre diablo… cada uno de sus malditos pedófilos y asesinos terminaran de la misma forma- Master enfoco de tal forma que pudo gravar tanto la penetración como la cara de agonía y dolor del hombre – Este monstruo es un pedófilo y un asesino, igual a todos los seguidores de Stone ¡Eso es exactamente lo que todo, y absolutamente todos los perros falderos e inútiles de HaertStone que capturemos sufrirá, todos y cada uno de ellos!-
Master acerco más la cámara gravando el abuso como si de un video para adultos se tratara. Enfocando el violento "Coito" y la sangre que el derramaba, pasando seguido a su expresión de horror desfigurada. Hubo un momento en el que Sira detuvo las embestidas y respiro algo cansada.
-Así que lo disfrutas… Disfrutas lo mismo que mi hermano sufrió debajo de ti… hace casi 9 años- Exclamo Sira al hombre que destrozaba, pero este solo murmuraba cosas sin sentido entre jadeos y llantos -¡Tu violaste a mi hermano, eso nunca te lo perdonare maldito bastardo!- Las embestidas regresaron aún más fuetes y violentas que la primera vez, el hombre volvió a gritar pues dentro de él sentía que algo se rasgaba lentamente, lo único que podía sentir en ese momento en su interior ser destrozado y literalmente masacrado con un solo juguete de gran tamaño, mucha sangre bruto de sus partes pero Sira no se detenía, al contrario parecía disfrutar de la masacre..
Master gravo un total de tres minutos del hombre siendo abusado pero Sira se mantuvo violándolo por más de una hora, deteniéndose hasta ver el enorme charco de sangre que dejo debajo y notar la mirada pálida y congelada del tipo, aparentemente había muerto quedando con una expresión de horror indescriptible marcada en su cara. Sira no conforme con eso se quitó el arnés dejando el juguete dentro de él y con una navaja corto el paquete aun erecto del oficia y se lo metió en la boca abierta del tipo.
-Master…- Murmuro mientras veía el cadáver frente a ella, en ese momento Master se acercó pues en todo ese tiempo se había quedado a un lado del anonadado Clash quien se negó a ver el abuso a final de cuentas.
-¿Qué te pareció mi regalo?-
-No…- Mester por un momento se colocó seria y expectante pero al ver mejor a Sira noto como un expresión de furia se formaba –No fue suficiente… murió y no sufrió lo suficiente-
-Pues… tal vez tengas razón… pero aún hay más malditos pedófilos esperando que les den por atrás como a él…-
-¡NO!...-Reprocho Clash acercándose a ambas –Esta vez fuiste demasiado lejos… lo estas volviendo personal con todos cuando solo debemos ir por HeartStone y Sombra-
-Clash…- Master vio muy seria a Clash, lo vio de frente tomando a Sira de su hombro –Ese hombre era un pedófilo que violaba varios niños por semana, niños varones… desde hace más de una década… Sira tiene razón, no sufrió lo suficiente-
-¡Tus brazalete Sunset!.. ¡Puedes revivirlo y yo lo matare cuantas veces quiera!-
-Sira, mis brazaletes curan cualquier herida… pero no resucitan muertos, ese don me habría encantado tenerlo…- Clash la veía molesta pero Sira desvió la mirada aun alterada, observo a su más reciente victima aun con furia –Guarda tus energías para el siguiente, estoy segura que no tardaran en legar-
-No, Sunset no puedes estar hablando enserio, por el bien de Sira… enloquecerá más por todo esto…-
-¡MALDITA SEAS CLASH, YO YA ESTOY LOCA!- Grito la chica sorprendiendo al joven –Tu no estuviste ahí cuando vi a ese maldito abusar y asesinar a mi madre y a mi hermano frente a mi… ¡¿Crees que fue fácil para mi estar callada mientras ellos los torturaban y asesinaban?!... ¡Yo no pude hacer nada cuando era niña!-
Clash se quedó en silencio, comprendió en ese momento que sus argumentos no funcionarían para nada contra dos locas resentidas, sin embargo Sira volvió donde el tipo y le clavo la navaja que cargaba siempre consigo repetidas veces, desfigurando tanto su cara que la volvió solo una masa de carne mórbida e irreconocible.
-No entiendo como ahora estas tan enfocado en defender a estos asesinos Clash… ¿Qué paso con esa energía que tenían tú y tu hermana cuando los encontré?- La voz de master era relajada, pero Clash desvió la mirada
-No solo nosotros hemos cambiado… Antes no tenías sed de sangre como ahora Sunset… y mírate, has secuestrado a dos niños inocentes, cosa en la que mi hermana ni yo no estuvimos de acuerdo…-
-Por favor… se están volviendo blandos, tu sabes muy bien que ese mocoso no está muerto… pero Stone cree que si…- Clash desvió la mirada parecía molesto y esto Master lo noto –Sera mejor que ustedes se vayan a descansar, llévate los coches y las municiones yo me quedare aquí-
-¿Tu sola?-
-Es una orden Clash, llévate a Sira y a los demás a la base y no salgan hasta que yo se los ordene… Cuida a tu hermana y a Starlight…- Su mirara de alzo al techo a medio caer, llegando a observar las estrellas y la luna –No puedo irme aun, me hubiera gustado estar cerca cuando Starlight despertara para ajustar cuentas con la mansión, pero eso aún no será posible… hazle honor a tus huevos y cuida de las demás hasta que regrese… tengo algo pendiente aquí-
-Claro, ¿Y a donde iras tu?- Master no respondió, solos se dio la vuelta mientras usaba su celular para mandar una foto y un video a cierto número en específico, además de hacer un movimiento más antes de lanzar su celular a un bote de ácido que estaba cerca de ahí
-El nuevo celular me ayudara… aléjense lo más rápido que puedan, este lugar se llenara de policías o desertores en poco tiempo- Murmuro Master mientras veía a su amiga Sira masacrar a un más al oficial, el cuerpo quedo tirado en el suelo sus manos fueron cortadas cayendo al suelo pesadamente, solo había quedado una masa ensangrentada y su uniforme a un lado del cuerpo y el juguete en su interior.
