Buenas noches lectores y lectoras. Bueno...finalmente llegamos al capitulo 70, ya sólo faltan 20 para el fin de la temporada y vaya que ha sido un camino muy largo en esta saga, la verdad es que..muchas gracias a todos por su apoyo en esta gran aventura que si a veces la dejó esperando por un largo tiempo...es porque se me ocurren muchas ideas y luego no concluyen y escribo otras. Quisiera darles la gracias por el apoyo mostrado, incluso a los lectores invisibles :)
Pueden consultar en la recién creada página de facebook de su servidor como: ShadowAuditore1992 - Fanfiction para cualquier información al respecto y dudas varias.
¡Saludos! ¡Empezamos nuevamente con la temporada 2021 de escritos y actualizaciones de historias! Y vamos a retomar esta temporada donde finalmente el martillo va a caer, como lo ha hecho muchas ocasiones jeje. Muchas gracias por el apoyo!
-No leer este Fanfic si no han leído las tres temporadas pasadas más spin-offs que van en el siguiente orden:
-Ya no soy lo que era (1era temporada)
- Visiones oscuras (Spin-off)
- La voluntad de un dragón (Spin off)
- La hermandad Heartfilia: Historias de Altamar (2da temporada)
Así que si no han leído estos, no podrán entender de la trama.
-La siguiente historia inició a partir del final de la saga de Tártaros, esté sigue eventos que no aparecieron en el manga y/o son una línea alterna a esos eventos.
-La siguiente historia NO busca algo monetario y solo sirve para entretenimiento. Fairy Tail es creación de Hiro Mashima
Aclarado estos puntos: Vamos a iniciar con esta aventura...y muchas gracias por su apoyo.
Fairy Tail: Saga de las Dos Cruzadas
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Capitulo 70: La gran fuga.
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Los soldados de la compañía militar no eran rivales para el poder de un Dragón Slayer lleno de furia, yacían muertos los soldados con relámpagos rodeando su cuerpo mientras se podía escuchar la alerta en todo el lugar, Cana ayudaba a Laki a levantarse escuchando a varios soldados acercarse a toda prisa.
-¡Ahí vienen Laxus!- Gritó Cana mientras el Dragón Slayer de segunda generación se tronó los nudillos quitándose por completo su atuendo de guardia emanando más de su poder mágico.
-Llévatela a un lugar seguro, les daré para encontrar un lugar seguro- Dijo Laxus caminando con toda seguridad ante la incredulidad de la castaña.
-Pero Laxus…-
-Vete Cana, ahora- El rubio fue contundente y Cana asintió en silencio ayudando a Laki a caminar por el pasillo y buscar la salida, algunos soldados las habían visto pero no pudieron disparar cuando Laxus con su velocidad los interceptó electrocutando sus armas y matándolos en el proceso. El Dragón Slayer mientras luchaba contra las fuerzas de la armada, Cana y Laki buscaban un lugar para cubrirse ante el caos.
-Este lugar es un laberinto Laki y siento que vienen más.- La maga de las cartas dio la vuelta a la izquierda en un pasillo y se topó con algunos soldados que llegaban como refuerzos.
-¡Se escapan, abran fuego!- Los soldados apuntaron con sus armas especiales pero cuando Cana estaba lista para atacar los integrantes de la armada fueron atacados por Freed y por Ryu con sus espadas, movimientos rápidos y letales para no darles una oportunidad de disparar.
-¡Rápido por aquí!- Mientras Ryu indicaba el camino para Cana y Laki, Freed creo una barrera con runas para evitar más soldados que los persiguieran, los cuatro tenían vía libre para correr a un lugar seguro.
-¿Y Laxus?- Después de la pregunta, Freed y los demás escucharon como algo se derrumbaba, los muros de la prisión se venían abajo en una gran batalla, el hombre de cabello verde vio su pregunta respondida y notó las runas que estaban en el cuerpo de Laki. –Runas vidas, por Dios Laki…
-Primero debemos buscar un lugar para que Laki no esté herida y luego apoyar a Laxus, más soldados saldrán de la prisión y no podremos frenarlos por mucho- Decía Cana con preocupación y el resto del grupo asintió. Después de unos minutos llegaron a la sala de control de la prisión donde había soldados muertos, mismos que Ryu y Freed mataron. Cana ayudó a Laki a sentarse mientras la chica de lentes aguantaba el dolor de las runas en su cuerpo.
-Tranquila Laki, te vamos a ayudar- Cana buscaba calmar a su amiga mientras Freed se acercaba para analizar las runas en el cuerpo de la maga de cabello lavanda.- ¿Puedes hacer algo Freed?-
-Me tomará unos cinco minutos en quitárselas, magia oscura pero a un nivel muy débil, puedo hacerlo pero tienen que ayudar a Laxus y liberar a los demás, toma Cana- Freed le entregó un cuaderno de notas- Aquí están las ubicaciones de las celdas y como desactivarlas. Habrá muchos soldados preparados.
-Entiendo, Ryu necesito tu ayuda más que nunca- Dijo la castaña mirando al ninja, mientras este asentía.
-¿Por dónde empezamos?-
-Ala sur.
Cana y Ryu se embarcaron en la misión de rescate para salvar al gremio mientras Laxus estaba luchando contra todos los soldados que llegaban incluso con artillería pesada pero no eran capaces de frenar al Dragón Slayer pero no le dejaban pasar a las celdas, una operación pinza para someter a su enemigo.
Mientras muchos soldados estaban tomando sus armas y abandonando posiciones, esto también pasaba en los niveles donde estaban encerrados los magos de Fairy Tail, muchos de ellos estaban mirando la gran movilización de los soldados.
Entre ellos, Bickslow y Evergreen, a pesar de tener los visores en sus ojos podían oír claramente acerca de intrusos, magos que estaban ocasionando problemas.
-Ever… ¿Será verdad eso?- Bickslow seguía escuchando las marchas a toda prisa de los soldados y la sirena sonar en el lugar.
-Sí, están como locos Bickslow. Puede que sea la única oportunidad que tenemos, si tan solo pudiera quitarme esta mierda de los ojos quizás…-
Una explosión más potente en el lugar provocó que se moviera la tierra y varios soldados cayeran al suelo, chocando con las celdas. En la de Bickslow se escuchó con una llave había caído de su lado y esto hizo que el mago sonriera. El soldado trató de pararse pero fue sorprendido por un pedazo de tela de la ropa del mago, pasando por los barrotes y siendo ahorcado por este.
-¡Te dije que nos la pagarías!- Bickslow gritó haciendo mucha presión para atar el pedazo de tela a los barrotes con nudos muy fuertes, y aprovechó para usar la llave y quitarse el visor que le impedía ver. El objeto metálico provocó un eco al caer de la cabeza de Fairy Tail, poniendo a los soldados en alerta al ver a uno de los suyos muerto, apuntando a la celda de Bickslow y en la oscuridad emergieron los ojos de su segunda magia.
-Esto es por lo que han hecho a mis amigos y demás magos ¡Figyua Aisu!-
Los soldados gritaron al sentir el poder del integrante de la tribu del Rayo, Evergreen escuchaba los disparos mientras golpeaba la puerta con fuerza, tratando de hacer algo pero luego el silencio reinó en el lugar. La castaña escuchó como la puerta se abría con cuidado y ella aun con los ojos tapados se puso a la defensiva.
-¡Adelante! ¡Vengan a mi malditos desgraciados!- Grito Ever con mucha furia pero sintió una mano le tocó el hombro y la otra mano detrás de su cabeza. -¡Déjame maldito bastardo!- La castaña le golpeó con fuerza y Bickslow gritó de dolor tocándose la barbilla, la mujer sintió que el visor de su rostro cayó y lentamente abrió los ojos, sus parpados estaban pesados y a veces sentía mareos al recargarse en la pared de roca de su celda.
-Tienes un buen gancho Ever- Dijo el mago aguantando el dolor de las runas de su cuerpo moviéndose al usar su magia de posesión. La maga finalmente comenzó a ver mejor y Bickslow le entregó los lentes de uno de los soldados que eliminó. - ¿Mejor?-
-Mucho ¿Están muertos?- Evergreen vio los cuerpos de los soldados sin vida mientras el mago asintió. –Se lo merecían por lo que nos hicieron, hay que liberar a los demás antes de que vengan más soldados.
Los miembros de la tribu del rayo comenzó a liberar a los demás integrantes del gremio pero Evergreen estaba haciendo un esfuerzo muy grande para liberar a Elfman por el tipo de celda en la que estaba, tanto Max como Jet fueron a ayudarla haciendo palanca en la celda pero requirió la fuerza de todos los integrantes del gremio para romper la puerta y desencadenar a Elfman, quien cayó de rodillas aun con su moral baja.
-Elfman, soy yo Evergreen ¿Me puedes oír? ¿Elfman?- Ever tocó la cabeza del albino con cuidado mirando la cantidad de marcas y quemaduras en su espalda pero el Strauss no hablaba.
-Esos estruendo no fueron normales, una explosión muy potente pero lo extraño es que los nulificadores de magia están desactivados, podemos usar nuestra magia pero las runas nos causaran dolor- Dijo Warren mirando por todos lados.
-¿Entonces estamos atrapados? Ellos son demasiados, salen de las piedras. No creo que podamos derrotarlos- Max se quejó queriéndose arrancar la runa de su cuerpo.
-Tal vez no solos, debemos salvar a los de Sabertooth, tenemos una oportunidad al ver que los soldados están ocupados. Jet y Max ustedes vienen conmigo para ir a la ala sur. El resto que se quede o busque un lugar más seguro- Bickslow ahora tomaba el control de la situación y junto con los magos antes mencionados se encarreraron para rescatar al gremio del tigre de dientes de sable. Droy formaría una barrera a base de ramas gruesas mientras Evergreen buscaba hacer que Elfman hablará.
-De todos nosotros, a él le tocó lo peor- Dijo Reedus mirando las marcas de tortura del Strauss, mostrando el enojo de Evergreen.
-Y todo por esa maldita perra de Lisanna, cuando la vea la voy a convertir en piedra para hacerla añicos.- Evergreen quería golpear a Lisanna con sus propias manos pero sus pensamientos fueron interrumpidos con otro movimiento sísmico provocado por un ataque. Todos se quedaron callados tratando de encontrar el origen.
Laxus seguía lanzando rugidos poderosos llenos de relámpagos y acabando con la vida de los soldados, el hombre era una bestia que infundía terror, los soldados tuvieron que retroceder pero sus órdenes de detener a los intrusos a toda cosa eran incuestionables. El rubio seguía avanzando golpeando a todos por igual y tomó del cuello a uno de ellos.
-¡Dónde está Forge!- Laxus apretaba el cuello y estrelló contra la pared al soldado mostrando que no estaba jugando.
-Sótano- El soldado trató de disparar a Laxus en el rostro pero el Dragón Slayer logró esquivar la bala de oro negro y le electrocutó para darle una muerte rápida. El sótano era su siguiente objetivo pero consciente de que había soldados esperándolo y no iba bajar las escaleras, iba a ser mucho más directo, algo que el propio Natsu sería capaz de hacer, el rubio puso una mano en el piso y los relámpagos emergieron con intensidad.
-¡Rairyū no Tekken!- El poder del puño del dragón del relámpago rompió el piso de la prisión creando un terremoto que movía a toda la prisión, soldados y magos se caían al suelo, así como la estructura se venía abajo en algunas ocasiones y el rubio bajó del piso en donde estaban hasta el sótano de la prisión donde muchos soldados estaban reunidos para evitar que el Dreyar liberará al prisionero más importante de todos: Gildarts Clive, el maestro de Fairy Tail.
-¡Que no se acerque, disparen los cañones!- Los soldados de la WesterHill Company dispararon con todo lo que tenían, incluso con la artillería para no dejarle espacio a Laxus de maniobrar e incluso destruir la paredes del sótano entre tanto disparo y el olor a pólvora era notorio en el aire pero era con tal de destruir al mago de Fairy Tail. La armada dejó de disparar cuando la nube de humo era tan densa que ni se podía ver una luz, el silencio fue sepulcral y los soldados se acercaban con cuidado. En ese momento sintieron que la tierra se movía y levantaron sus armas nerviosos y fue ahí donde Laxus salió con sus brazos envueltos en relámpagos para atacar a los soldados, ellos no podían hacer nada ante la velocidad del Dragón Slayer, uno por uno caían ante su poder. Nadie quedó de pie para parar a Laxus cuando vio una celda solitaria, una puerta de metal reforzado, además de que tenía dos nulificadores de magia pero desactivados así como los otros nulificadores.
Laxus uso todo su poder concentrado en los puños y con golpes certeros, llenos de furia lograba hacer un hueco en la puerta altamente reforzada y así continuo hasta destruirla y ver en su interior al maestro de Fairy Tail pero a diferencia de los demás Gildarts estaba sentado en posición de loto, meditando y sin runas en el cuerpo que pudiera ser marcado como los demás. El maestro del gremio abrió los ojos al notar la presencia del Dragón Slayer del relámpago.
-Laxus, por un momento pensé que se te había hecho tarde- Bromeaba Gildarts mientras se levantaba, tronándose los huesos y estirándose.- Tres años a base de agua y sin ver la luz del día, es muy cansado.
-¿Cómo puedes estar tranquilo? ¡Mientras el gremio y los demás han pasado penurias!- Laxus tomó a Gildarts del cuello de su camisa y lo azotó contra la pared totalmente furioso.- ¡Un verdadero maestro no hubiera permitido esto!-
Gildarts no respondió ante la furia del Dragón Slayer, era cierto lo que decía pero el maestro de Fairy Tail suspiró, mientras Laxus se aguantaba las ganas de querer golpearlo.
-Supongo que debí habértelo dicho pero no podía arriesgar la misión si te lo decía a ti o a los demás. Sólo que el detalle del oro negro me tomó por sorpresa, creí que podía vencerlos así y además de la intervención del imperio Álvarez en esto, cambio todo…no pude Laxus- Gildarts se escuchaba con pesar pero el rubio sorprendido de lo que había escuchado.
-¿Plan? ¿De qué plan hablas? – Laxus soltó de Gildarts para recibir una explicación, mientras Gildarts se sacudió la cabeza para ordenar sus ideas.
-Un plan para saber todo, sus verdaderas intenciones y que es lo que busca esta compañía militar. Pero debía ser sólo yo el encarcelado. Este plan lo discutí con tu abuelo…y estuvo de acuerdo.- Reveladoras palabras de Gildarts retumbaron en el sótano ¿Makarov lo había planeado? ¿Cómo? Pero antes de que sus dudas fueran despejadas, más soldados empezaron a llegar para evitar un escape de su prisionero más poderoso.
-Luego hablaremos Gildarts, tenemos cosas que hacer. Espero que Cana y los demás estén bien- El Dragón Slayer liberó más de su poder mientras Gildarts hizo lo propio, aun no podían cantar victoria, la batalla apenas había comenzado.
Mientras en los pisos de arriba Cana y Ryu se abrían paso atacando a los soldados de la armada pero estaban sintiendo el cansancio a cada piso que subían para llegar a su objetivo. La maga de las cartas ponía trampas explosivas y murallas para que no les persiguieran, finalmente llegaron a la ala sur y Ryu rompió la puerta con su espada, los dos estaban preparados para atacar cuando se dieron cuenta de que los soldados de la armada yacían muertos en el piso y una persona que le tronó el cuello a uno de ellos.
-Esto fuera una masacre ¡Oye tú! ¡Revélate!- Grito Ryu apuntando con su espada pero Cana corrió al ver que esa persona que se había encargado de la armada estaba muy débil. Poniendo su brazo en el hombro y notar una herida de disparo en el cuerpo de aquel mago de cabello negro y ojos rojos.
-Rogue, calma que venimos a ayudar- Dijo la castaña mientras el Dragón Slayer de sombras aun sufriendo por las runas que se movían en su cuerpo para causarle dolor.- ¿Dónde están los demás? Rogue por favor háblame.
El Dragón Slayer miró el símbolo en el costado de Cana, tratando de moverse pero sus piernas estaban débiles como para mantener el equilibrio.
-Sabía que vendrían pero…no puedo moverme- Rogue susurro aliviando la consciencia de Cana, al menos él estaba vivo. Ryu notó que las demás celdas fueron abiertas con marcas de garras de un Dragón, mirando a Rogue.
-Tenemos que llevarlo con Freed para que le quiten las runas de su cuerpo, estás son más poderosas y me sorprende que hayas logrado usar tu magia aun con estas en tu cuerpo, vamos que iré adelante para cubrirlos- Ryu fue a la entrada de la puerta del ala sur y Cana llevaba a Rogue con cuidado, también notando que cojeaba de una pierna.
-Eres extraordinario Rogue, creo que los Dragón Slayers son así. No se rinden hasta dar lo último de sí.- La castaña se mordió los labios al aguantar su enojo y frustración por la terrible noticia de Natsu.
-No…él no puede estar muerto, Sting y yo creemos que está vivo, en algún lado pero…- Rogue no habló más y cuando Cana le quería preguntar qué pasaba, Ryu estaba con su espada al frente mirando unas sombras avanzando a toda prisa, pensando que eran soldados y al tener poco espacio para maniobrarse pensaron que sería una batalla complicada pero no dudarían en pelear.
-¡Rogue!- Era Yukino que había subido las escaleras de golpe justo cuando le habían dicho Rogue que huyera pero ella no podía dejarlo sólo y abrazó a Rogue pero se asombró de ver a Cana y al misterioso guerrero con ella. -¡Cana! Pero cómo…
-Me da gusto verte Yukino pero es será mejor que nos pongamos en marca antes de que vengan más soldados- La castaña aun escuchaba la alarma sonar y la maga celestial le ayudó con Rogue poniendo el brazo del Dragón Slayer en su hombro y apresurarse para poder pensar en una estrategia, afortunadamente Yukino conocía el camino.
Tiempo después los magos junto con el ninja llegaron a una oficina mucho más grande donde la mayoría de Sabertooth estaba ahí y con la sorpresa de ver a Freed junto con Laki con ellos, el mago de cabello verde terminó de remover las runas del cuerpo de Minerva pero ya estaba cansado.
-¡Cana volviste!- Dijo Laki un poco más animada pero aun con dolor.
-Me sorprende verlos por aquí, supongo que se encontraron con todo Sabertooth en cierto punto- Comento Cana mientras ella y Yukino dejaban a Rogue sentarse. – Creo que están todos.
-No, falta Sting. Esos malditos se lo debieron llevar a alguna parte pero nadie sabe a dónde pero cuando el caos se liberó aquí pensamos que fue él, veo que no nos equivocamos- Decía Minerva tocándose su hombro mirando a Rogue- Pero Rogue ¿Cuándo aprendiste eso?
Todas las miradas se enfocaron al Dragón Slayer de sombras les mostró a todos la bala que lo había herido hace tres años, una de oro negro que tenía magia oscura, ahora Cana entendía de donde venía una de las heridas del azabache.
-Deje que esta bala se quedará en mi cuerpo y tratar de absorber su poder, valió la pena aun cuando me estuviera muriendo pero no puedo quedarme aquí…Sting- Rogue se intentó parar pero Frosch y Lector le detuvieron, el Dragón Slayer miró a los exceeds con angustia y preocupación.
-¡No Rogue! En tu condición es peligroso- Decía Lector con ojos llorosos.
-¡Frosch no quiere que Rogue se vaya! Frosh no lo aguantaría.- El impacto que el Exceed con atuendo de rana era muy grande en Rogue, quien se resignó y se sentó frustrado.
-Necesito ayudar a Sting…es mi deber…
-Nosotros iremos, también tenemos que buscar a Laxus y a los demás del gremio. Descuida Rogue, vamos a encontrar también a Sting.- Cana se mantenía como la líder por el momento ante la ausencia de Laxus pero sintió la mirada de los miembros de Sabertooth en ella.
-No, no lo harás sola. Están arriesgando su vida por salvarnos y es justo que peleemos a su lado, como lo hemos hecho siempre, además Forge debe pagar- Minerva habló en nombre de Sabertooth, la maga de las cartas asintió y en su mayoría todos fueron a buscar a Sting, Laxus y los demás dejando a Freed con Laki y los Exceeds cuidar a Rogue.
Fairy Tail y Sabertooth están libres! La batalla en la prisión del Hades ha comenzado pero esto sólo es el inicio de una de las hazañas de los magos...¿Acaso había un plan entre Makarov y Gildarts? ¿Dónde está Sting? ¿Cómo escaparán? ¡Descubranlo en el siguiente cápitulo!
Espero que les haya gustado :), y un fav o un review es bien aceptado, estamos a dos capítulos del Número 70 donde...no, no voy a revelar por ahora jeje, muchas gracias por apoyo y nos veremos en otra ocasión!
