Nota del autor:
Bienvenidos lectores a un nuevo capítulo. Feliz navidad y próspero año nuevo.
Advertencia: Todos los personajes de esta historia pertenecen a sus correspondientes creadores. My little pony y sus personajes son propiedad de Hasbro. La presente historia fue hecha sin fines de lucro y con el único propósito de entretener.
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Leyends of harmony – Modes, Harmony and Tempo.
Capítulo 03 – La Nueva Alumna
Vinyl se encontraba de pie frente a la entrada del edificio. Si algún poni le hubiera preguntado hace un par de días si volvería a este lugar, Vinyl seguramente se hubiera echado a reír a carcajadas. Ahora sin embargo no podía evitar sentir cierta cantidad de júbilo por volver al interior, no precisamente por aprender música. Era más bien la necesidad de escuchar a cierta interprete, que no podía quitarse de la cabeza. Quizá esa yegua podría aliviar el vacío que había crecido en su interior durante todos esos siglos. Y para ello se haría de cualquier truco que tuviese a la mano.
-Señorita Scratch- la voz del director llamó la atención de la yegua.
Vinyl giró la cabeza observando al pomposo corcel por detrás de los cristales oscuros y rotos de sus lentes de Sol.
-No pensé que la volvería a ver por estos alrededores, pero me alegra que finalmente decidiera regresar- Vinyl rodó los ojos, aunque el director no pudo notarlo debido a las gafas oscuras que la yegua llevaba puestas en el rostro –Escuche que habías abandonado la academia, me alegra que haya sido solo un rumor. Lamentablemente tu ausencia ha sido muy prolongada. Ven a mi oficina quisiera hablar contigo- comentó el director. Vinyl meneó la cabeza afirmativamente siguiendo al director al interior del campus.
Octavia entró a su habitación que compartía con Lyra. Ciertamente la Chelista estaba acostumbrada a las extravagantes actitudes de la unicornio, pero al notar el desorden en la habitación no pudo evitar que el parpado de su ojo izquierdo comenzara a brincar.
-Lyra…- dijo dirigiendo la mirada a la unicornio de color menta que se encontraba arrojando varias cajas y objetos por todos lados en lo que parecía una búsqueda frenética por toda la habitación –Me podrías explicar ¿Que está pasando aquí?- añadió mientras observaba la habitación cuidadosamente.
-Oh! Octavia…- exclamó la unicornio desde su posición, su cabeza y sus patas frontales se encontraban debajo de su cama mientras meneaba sus flancos de un lado a otro, lo cual le daba una perfecta visibilidad a la chelista de los atributos de su compañera de cuarto. Razón por la cual Octavia optó por dirigir su mirada a cualquier otra parte de la habitación –Creo que finalmente tengo una pista solida- añadió Lyra.
Basado en la algarabía que detectaba en la voz de Lyra, Octavia dedujo de inmediato que solo existían dos posibles razones para que su compañera de cuarto se encontrara tan extasiada en ese momento. La primera, Lyra finalmente había encontrado a una de esas criaturas bípedas de las que tanto hablaba. La segunda, Lyra finalmente había logrado conseguir un harem de yeguas esclavas que ocultaban a una de esas criaturas bípedas en el sótano… Ninguna de las dos era precisamente del agrado de Octavia.
-¿Una pista…?- preguntó Octavia titubeante.
-¿Recuerdas a la yegua que mencionaste hace dos días en Ponyville?-
"OK definitivamente es algo relacionado al harem" pensó Octavia.
-¿Si?- respondió, no estaba segura si debía indagar más a fondo en ese tema.
-Bueno le he pedido a Minuette que me ayude a investigar el tema. Aparentemente vive aquí en Canterlot y está pensando en mudarse a Ponyville creo que tenía un trabajo importante con la princesa porque durante la celebración del solsticio de verano ella y las princesas entraron a la alcaldía a solas-
Octavia, reflexionó las palabras de su amiga, ¿acaso la unicornio que había encontrado en el tren estaba relacionada con las princesas?, si era así… ¿Qué tipo de relación podría tener, como para que las princesas decidieran hablar con ella a solas a la mitad de una celebración?-
-¿Pudiste averiguar su nombre?- preguntó la chelista.
-No aún no, pero creo que está conectada con lo que ocurrió esa noche en Ponyville. No me sorprendería que sea parte de esa organización que intenta evitar que descubra la verdad-
-¿De acuerdo…?- respondió insegura -Dijiste que la yegua vive en Canterlot. ¿De casualidad conoces su dirección?-
-Oh sí, Por supuesto que sí, la seguí desde que abandonamos el hotel en Ponyville. Me pareció muy sospechosa la forma en la que se movía, no creo que sea una yegua común… Me sorprendió que estuviera a punto de descubrirme en más de una ocasión, pero mi habilidad de sigilo es incomparable-
-Puedo asegurarte que no se trata de una yegua común y corriente, lo pude notar cuando me topé con ella en el tren… ¿Crees que me podrías compartir la dirección?-
-Oh si por supuesto de hecho tengo pensado ir esta noche a buscarla, me vendría bien algo de compañía sabes podríamos jugar al policía bueno y malo… pero tu tendrás que ser el policía malo tu mirad es mucho más aterradora que la mía cuando te molestas-
- Ignoraré la rudeza de tu comentario… Dudo mucho que ella tenga algo que ver con esa conspiración de la que tanto te preocupas, no parece ese tipo de yegua. Además preferiría ir cuando hay luz de sol- añadió Octavia recordando lo aterradora que la unicornio albina lucia cubierta por las sombras de la noche -Y dudo mucho que ella se atreva a invitar a un par de desconocidas al interior de su casa a mitad de la noche-
-No tenía pensado tocar la puerta. Estuve estudiando algunos hechizos para abrir cerraduras así que soy bastante capaz de infiltrarme en la casa de un poni sin mucho problema-
-Dejando de lado el hecho de que estarías allanando propiedad privada, me podrías decir, ¿Por qué en Equestria, decidiste estudiar hechizos como esos?-
-Debo prepararme para cuando encuentre la bóveda donde guardan ese espejo-
-¿Espejo?… Lyra ¿que tiene que ver un espejo con esas criaturas que tanto te obsesionan?… ¿Sabes qué? Olvídalo no contestes mi pregunta… Esa conspiración de la que hablas no tiene sentido- dijo Octavia golpeándose con su pezuña en la cara, en señal de total frustración. Octavia apreciaba a Lyra, pero incluso ella, era incapaz de tenerle tanta paciencia.
-¡Por supuesto, eso es lo que quieren que creamos!- exclamó Lyra desde su posición mientras su cola continuaba meneándose de un lado a otro. Produciendo un ligero rubor en las mejillas de Octavia.
"Octavia! Enfócate por favor" la chelista se reprendio a sí misma.
-… Si no fuera por la aparición de Nightmaremoon, estoy segura de que habría podido acorralar a Celestia, es más fácil que hagas-
-¡Llyra!- refunfuñó al chelista un tanto exasperada.
-¿Qué?- contesto Lyra sacando su cabeza antes de girarse para observar a su interlocutora. La unicornio llevaba puesta una máscara extraña en la cabeza. La máscara tenía el color de la piel de un cerdo. Los ojos ambarinos de Lyra se asomaban por medio de un par de agujeros situados a la mitad de la máscara. El hocico de Lyra era cubierto por la máscara por lo cual la forma del rostro que la máscara trataba de simular terminó por deformarse creando una extraña mueca por la que sobresalía la nariz de la yegua.
-¡HAAAAAAAAAAA!- grito Octavia.
-¡HAAAAAAAAAAA!- gritó Lyra.
-Lo siento olvide que la tenía puesta… me ayuda a pensar mejor- comentó Lyra retirándose la máscara del rostro.
-Por… favor… no lo… vuelvas… a hacer- comentó la chelista respirando con dificultad mientras se sujetaba el pecho con uno de sus cascos frontales. La chelista había tropezado con alguna de las numerosas cajas y artefactos que la unicornio había dejado regados por el suelo y terminó recostada boca arriba.
-Lo lamento- se disculpó Lyra nuevamente mientras ayudaba a Octavia a levantarse.
-Está bien Lyra debí haber esperado algo así. Francamente no sé cómo es que me siguen sorprendiendo este tipo de cosas-
-Solo hay algo que no entiendo- comentó la unicornio de color menta mientras comenzaba a reordenar sus cosas –¿Porque quieres encarar a una yegua que claramente puede dejarte completamente inconsciente y a la que no le preocupó dejarte encerrada en el baño de un tren? Ciertamente después de lo que me comentaste acerca de ella, nuestra mejor opción es entrar a hurtadillas y tomar la información que necesitamos… O secuestrarla mientras duerme- explicó Lyra mientras usaba su magia para empujar la pila de cajas nuevamente en el interior de su armario y deslizar otro montón de cajas por debajo de la cama
-De que estas hablando, todo lo que quiero es saber quién es la unicornio que perdió esta llave- comentó Octavia mostrándole a su amiga la pequeña llave con forma de clave de Sol que llevaba colgada al cuello.
-¿Unicornio?- dijo Lyra desconcertada –Creí que hablábamos de la poni terrestre que te noqueo en el baño del tren- añadió antes de tomar asiento sobre su cama colocando sus patas traseras en una posición muy peculiar.
-Lyra… No necesito que continúes recordándome esa experiencia en particular. Dime una cosa, ¿sabes algo de la poni de color blanco a la que le pertenece esta llave? la poni de la que te conté la otra noche en Ponyville, la unicornio albina que tocó mis flancos- añadió la chelista para asegurarse de que su amiga recordara exactamente a que poni se refería.
-¡Oh! esa poni… Nop, no recuerdo a nadie con una descripción tan siniestra- comentó antes de tomar algunos documentos y comenzar a leerlos -Aunque francamente la envidio, a mí también me habría gustado tocarlos- murmuró Lyra mirando la cutie mark de la chelista.
-¿Dijiste algo?-
-No, Nada- respondió la unicornio ocultando el rubor de sus mejillas con los documentos.
Octavia Dejó salir un largo suspiro, sabía bien que una vez que su amiga se sumergía en una de sus investigaciones no había forma de que lograra llamar su atención. Por lo que optó por abrir el estuche de su cello para practicar un poco por lo menos el sonido de su cello podría distraer su mente por un rato.
Vinyl tomó asiente frente al escritorio de Madera de roble tallado a casco, El director se encontraba sacando varios documentos de un folder que llevaba su nombre en él.
A juzgar por las muecas que el director hacia mientras revisaba la información, la Dj podía darse una vaga idea de lo que el director estaba por decirle.
-Señorita Scratch- comentó el director bajando los documentos para mirar a la intérprete a los ojos, o por lo menos esperaba que la estuviera viendo a los ojos. Siempre le había parecido curioso el hecho de que la unicornio usara sus gafas incluso en lugares con poca luz, como lo era la oficina en la que se encontraban en ese momento –Tus documentos están en orden y debo admitir que el examen de ingreso que realizaste el año pasado es uno de los más impresionantes que hemos tenido en la academia, pero… Desafortunadamente has estado ausente por seis meses– Añadió el corcel –Debo decir que me sorprendió mucho la carta que recibí ayer por la tarde informándome que tenías pensado volver a la academia. Francamente no me molesta que desees reanudar tus estudios, aunque si me intriga un poco la razón por la que dejaste de asistir a tus clases- comentó el director apoyando su mentón sobre sus cascos.
Vinyl no emitió ningún sonido, simplemente mantuvo la mirada fija en el director. Después de todo no había forma que le dijera que estaba aburrida de la academia y que durante todo el primer año que paso en ella no había encontrado algo que realmente llamara su atención, hasta ahora. A demás, no podía decirle al director que su único interés para volver era que cierta yegua se encontraba estudiando su primer año en la Academia de Música de Canterlot. Levantaria preguntas acerca de como obtuvo la información
-Lo entendería si se hubiese tratado de un asunto familiar, pero tus documentos no indican ningún familiar cercano o tutor- comento el directos revisando los documentos -Podría entender si hubieses sufrido de alguna enfermedad que te impidiera asistir durante estos últimos meses, pero… Seamos sinceros señorita Scratch, usted y yo sabemos bien que sus ausencias no se debieron a ninguna enfermedad, y ciertamente tampoco a su falta de conocimiento o habilidad… Tan pronto como los profesores me notificaron que una de nuestras más sobresalientes alumnas no se había presentado durante toda una semana, decidí usar mis contactos para localizarla. Me preocupaba que algo malo le hubiese sucedido señorita Scratch… Imagine mi sorpresa cuando me enteré que Svengallop estaba haciendo una fortuna con tu imagen- Vinyl continuo en silencio mientras el director la sermoneaba.
-Escuche señorita Scratch, sé muy bien que estas en una época de la vida en la que sientes con ganas de romper las reglas, ir a antros y consumir bebidas alcohólicas a montón…- Vinyl tuvo que abstenerse de reír, era divertido pensar que otros ponis aún pensaban que se encontraba estancada en su adolescencia. Aunque siendo sincera consigo misma, dedicarse a gastar su dinero en fiestas, drogas, alcohol y sexo con bailarines exóticas, no era precisamente digo de una pony de su edad. Si, era cierto que cada vez se sentía más vacía e incompleta y eso la había arrastrado a hacer cosas realmente tontas en los últimos años. Pero no esperaba que el director fuera a sermonearla con una plática que el director claramente tenía bien practicada para los adolescentes que asistían a la academia -… ¿Me está poniendo atención?- La voz del director la saco de su tren de pensamientos. Vinyl no estaba segura de lo que el director le había estado diciendo en los últimos minutos, pero decidió recurrir a uno de sus más viejos trucos.
Vinyl agacho las orejas y se agazapó en su asiento desviando su mirada. El director notó lo apenada que estaba la yegua y simplemente dejó salir un largo suspiro.
-Escuche señorita Scratch, aún existe forma de que pueda continuar sus estudios en la academia, pero deberá prometerme que no perderá su tiempo y se dedicará como es debido a sus estudios- Vinyl asintió -Eso incluye dejar las bebidas y las drogas- Vinyl desvió lucir sorprendida por el comentario del director por que de inmediato añadió -Sabemos lo de sus adicciones señorita, debo decir que tu carrera es bastante desastrosa, no me sorprende que Svengallop decidiera abandonarte después de esa fiesta en el penthouse de Manehattan- explicó el director.
Nuevamente Vinyl hizo un esfuerzo por no reír, era interesante la forma en la que Svengallop había manipulado a los medios para convertirla en una drogadicta impulsiva. Si, ciertamente debía admitir que era dependiente de ciertas drogas, especialmente la que mantenía en su cofre, Pero esa era una droga muy distinta a la de cualquier otro poni. Afortunadamente ninguna de las calumnias de la que la acusaban podían afectarla por completo, sinceramente, le habría preocupado más que descubrieran su verdadero secreto, pero se había asegurado de cubrir bien sus huellas y aparentemente las princesas no tenían pensado hablar de lo que ocurrió en la alcandía. Así que por el momento no tenía mucho de lo que preocuparse.
–…Desafortunadamente no podrá continuar con sus estudios desde donde los dejó… Me temo que tendrá que regresar al ciclo anterior- Vinyl asintió una vez más –Si lo deseas puedo integrarte a uno de los grupos de primer año del ciclo actual, pero debo advertirte que ya tienes medio año de atraso, así que deberás obtener excelentes notas para poder avanzar- Vinyl sintió una última vez –De acuerdo en ese caso te asignaré a una de las clases de primer grado, supongo que seguirás persiguiendo una carrera como DJ ¿cierto?- comentó el director. La yegua asintió -Por favor busca al encargado de las habitaciones, estoy seguro que aún queda alguna habitación disponible para que la compartas- añadió el director entregándole a la yegua un repuesto de su vieja tarjeta de identificación que la acreditaba como una alumna de la academia.
Vinyl asintió una vez más antes de abandonar su asiento de un salto y proceder a dejar la habitación. Finalmente había alcanzado dos de sus tres objetivos. El primero consistía en ingresar a la academia, afortunadamente no se vio en la necesidad de usar sus habilidades para controlar al director y forzar su entrada al plantel estudiantil. Su segundo objetivo consistía en regresar a las clases de primer grado. Gracias a la información que obtuvo de la alcaldía de Ponyville, sabía que el grupo de músicos que visitó el pueblo provenía de la Academia de Música de Canterlot y todos eran estudiantes de primer grado del genero de música clásica. Ahora solo debía encontrar a la yegua del tren y acercarse a ella.
Pero antes, debía visitar al encargado de las habitaciones, no podía arriesgarse a recibir una habitación que tuviese que compartir, así que tenía que hacer uso de sus encantos para poder conseguir una habitación para ella sola. Después de todo no deseaba atraer la atención de algún curioso cuando se viera en la necesidad de salir a cazar a media noche.
Vinyl no tardó mucho en encontrar al encargado de los cuartos, aunque no esperaba que se tratara de un poni delgado amante de los gatos. La oficina era el mismo y viejo cuarto de mantenimiento que recordaba, la única diferencia era el incremento de la capa de polvo que cubría el piso. La intérprete se aproximó al encargado levitando su tarjeta de estudiante con su ID. El corcel tomo la tarjeta y revisó la información.
-Dígame señorita Scratch, ¿Qué puedo hacer por usted?- dijo el corcel devolviéndole la tarjeta.
Vinyl apunto con su casco en dirección al libro en el que el encargado asignaba las habitaciones a los estudiantes.
-De acuerdo- dijo el corcel extrañado por el silencio de la yegua y prosiguió a revisar los registros de su libro. Después de un momento el corcel de volteo en dirección a la yegua –Tengo un par de habitaciones disponibles, pero me gustaría hacer una revisión previa antes de asignarte… Además, necesito contactar a las residentes de esos cuartos- Comentó el corcel revisando sus notas.
Vinyl se aproximó al corcel y colocó uno de sus cascos suavemente sobre el hombro del corcel. A lo que rápidamente el corcel la aparto de su lado -Lo lamento señorita pero el director me contacto hace unos momentos advirtiéndome de sus… Ejem… costumbres, así que le pediré que no me complique mi trabajo. Mañana que se presente necesitaré que entregue su equipaje conmigo. Yo personalmente me encargaré de revisarlo para asegurarme de que no ingrese ningún producto que no esté… permitido- dijo el corcel.
Era claro que el encargado tenia pensado tomarse su tiempo revisando las pertenencias de la yegua. Durante sus muchos años de experiencia Vinyl había conocido ponis con ciertos fetiches, que incluso ella encontraba ofensivos. Le irritaba que este corcel fuera uno de esos ponis que detestaba. En otras circunstancias Vinyl podría haberse ofrecido a dormir con él un par de veces con tal de obtener un cuarto para ella sola, pero sabía que los acosadores como él, encontraban más placer en aprovecharse de las yeguas jóvenes que se quedaban en ese dormitorio y lo peor era que el corcel terminaría pidiendo más favores sexuales y con mayor frecuencia. Al final Vinyl tendría que recurrir a una solución mucho más permanente. Teniendo en cuenta que tarde o temprano tendría que hacerlo, la Dj optó por hacerlo en ese mismo instante, a esa hora el campus no tenía mucha actividad en el edificio de los dormitorios por lo que podría hacerse cargo del corcel sin llamar la atención.
En un rápido movimiento Vinyl sujetó al corcel aprisionándolo contra el muro de su pequeña oficina. Sin titubear mordió al corcel en el cuello y comenzó a succionar su sangre. Una vez que lo debilitó lo suficiente Retiró sus colmillos y abrió una herida en su propia pata frontal vertiendo un par de gotas en la herida del cuello del corcel.
Vinyl observó al corcel retorcerse en el instante en el que la sangre de Vinyl comenzó a combinarse con la suya. La DJ se retiró los lentes y miró al corcel a los ojos. Sus ojos brillaban con un tono carmesí casi hipnótico que cautivó la mirada del corcel en un instante. Vinyl colocó su casco en la base de su cuello. Debajo de su pelaje podía sentir con claridad las marcas de dos pequeñas cicatrices similares a las que ella había hecho en el cuello del encargado de los cuartos.
-Asígname un cuarto solo para mí, si es necesario asegúrate de liberar uno que se encuentre ocupado y entregármelo para mañana al mediodía. Un corcel vendrá con mi equipaje, te asegurarás de indicar en tus registros que no existe ninguna anormalidad con el equipaje y pasaras por alto cualquier anormalidad que llegues a notar en ese cuarto- dijo la DJ.
Vinyl tenía un color de voz un tanto extraño. Su voz se escuchaba rasposa como si sus cuerdas vocales se encontraran dañadas, y a juzgar por la dificultad con la que hablaba era muy probable que lo estuvieran.
Vinyl procuraba hablar únicamente cuando le era absolutamente necesario. Prefería expresarse por medio de sus melodías, pero este en particular… era uno de esos raros casos en los que no tenía otra opción. Desde que se había convertido en una criatura de la noche, Vinyl había estudiado la historia y los rituales del clan de su maestro Red Wine. Existían cuatro rituales principales que los ponis vampiros podían usar. Al primer ritual se le conocía como "LAZO DE OBEDIENCIA ABSOLUTA": Por medio del cual un vampiro podía fácilmente ejercer cierto nivel de control sobre la voluntad de aquellos con los que combinaba su sangre. Todo lo que tenía que hacer era verter un poco de su sangre en la herida expuesta del poni sobre el que se deseaba ejercer control. Esto le permitía al vampiro convertir al poni en su esclavo y le daba el poder para obligarlo a cumplir cualquier petición que le hiciera.
Siglos atrás su antiguo amo, Red Wine, había utilizado esta habilidad para controlar a un vasto número de ponis despojándolos de su libre albedrío para obligarlos a hacer su voluntad. Razón por la cual Vinyl procuraba evitar usar ese ritual en la manera posible.
El segundo ritual era conocido como el "LAZO DE SUPREMACÍA": Por medio del cual un mortal podía adquirir fuerza, velocidad y una increíble capacidad para sanar sus heridas con tan solo consumir la sangre del vampiro. El efecto sin embargo, solo duraba hasta que la sangre del vampiro fuera completamente asimilada por el organismo del poni.
El tercer ritual se le conocía como "LAZO DEL DON OSCURO": Por medio del cual un vampiro podía trasferir su don oscuro a un mortal. Para ello el vampiro debía inyectar un veneno mortal en su víctima por medio de sus colmillos y posteriormente la victima debía beber de la sangre del vampiro antes que el veneno le matara. Vinyl había utilizado ese ritual únicamente en dos ocasiones. Era este don el que le había ofrecido a Cent Melody como medio para escapar de su inminente muerte, sin embargo, el viejo mayordomo rechazó su oferta explicándole que la vida eterna no tendría ningún sentido para él si no era capaz de compartirla con su poni especial. En aquel entonces Vinyl no había sido capaz de comprender lo que su amigo le trataba de dar a entender, sin embargo, después de tantos años finalmente había comenzado a sentir los efectos de la soledad de su vida inmortal.
El cuarto ritual era especialmente peligroso, conocido en su clan como el "LAZO DE SANGRE": el único ritual capaz de unir la vida de un inmortal a la vida de un mortal.
Tras recibir la orden de la intérprete, el corcel comenzó a modificar sus registros asegurándose de que la yegua obtuviera una habitación individual entregándole a Vinyl el número de su habitación. La intérprete se colocó nuevamente sus gafas de sol y procedió a abandonar la pequeña oficina.
Vinyl comenzó a recorrer los dormitorios, mientras recordaba la primera vez que había entrado a la academia. De pronto el sonido de una melodía llamó su atención e inmediatamente comenzó a rastrear la fuente hasta uno de los dormitorios. Vinyl se sentó frente a la puerta ignorando por completo las miradas que algunas de las yeguas le lanzaban al pasar por detrás de ella. La Dj cerró los ojos disfrutando el sonido del instrumento de cuerdas que provenía del otro lado de la habitación. Por primera vez en siglos pudo sentir su corazón palpitar de emoción al escuchar una melodía. Era la primera vez desde su última visita al mausoleo de su viejo amigo, que escuchaba el sonido de ese cello. No podía creer lo mucho que echaba de menos el sonido de ese instrumento. Durante siglos había dedicado su vida a buscar inspiración para sus creaciones, y finalmente la había encontrado.
En su mente comenzó a recordar aquellas noches al lado de su viejo amigo, ambos se encontraban en una habitación repleta de instrumentos, ella permanecía sentada con los ojos cerrados escuchando la interpretación que Cent realizaba con el cello, el corcel lucía su delgada figura cubierta por un pelaje de color gris, su crin y cola tenían un color negro brillante y sus ojos violetas la miraban con ternura… Vinyl notó entonces algo distinto, la crin de su amigo lucia inusualmente larga comparada a la imagen que recordaba de él, sus flancos y cadera eran más anchas y su figura mucho más estética. En el cuello de Cent notó un inusual moño de color rosa en lugar de su acostumbrado esmoquin… Fue entonces que Vinyl notó algo diferente en el poni que interpretaba la melodía. Sus memorias estaban siendo alteradas de alguna forma… La figura de Cent se encontraba a un lado suyo disfrutando al igual que ella de la interpretación que realizaba la yegua que tocaba el Cello… la misma yegua que había conocido en el tren hace un par de noches.
La yegua que interpretaba la melodía tenía un toque mucho más suave y melódico en sus movimientos. Manipulaba el Cello con una habilidad prácticamente sobrenatural y sin embargo, a pesar de que la yegua desarrollaba una interpretación impecable, Vinyl pudo sentir algo en la melodía, algo que hacía falta. Se trataba de la misma ausencia que existía en sus propias melodías, como si existiera un vacío que no era capaz de explicar.
Durante los últimos años, Vinyl había buscado la forma de llenar ese vacío en sus propias composiciones. Y para lograrlo optó por desarrollar un nuevo estilo de música, que le permitiera mezclara distintas melodías en una nueva composición. Fue en esa época en la que Vinyl creo su nombre artístico, "DJ-PON3".
"DJ-PON3" era un poni completamente distinto a Vinyl, por medio de esa personalidad Vinyl dejaba salir sus más profundos deseos en un trabajo que combinaba la música y sus deseos, construyendo un personaje que se dedicaba plenamente a crear música. Vinyl era la yegua que vivía llena de dudas e inseguridades, la yegua que haba vivido durante siglos buscando la razón de su existencia. "DJ-PON3" era todo lo opuesto. Se trataba de una yegua segura de si misma, una yegua que experimentaba hasta los límites, una yegua que conocía su destino y lo perseguía través de su música. DJ-PON3 nació como una simple máscara y se había convertido en un ser independiente de Vinyl, que solo emergía durante sus conciertos.
Fue por eso que el vacío que Vinyl comenzó a percibir en las canciones que DJ-PON3 construía la terminó por alejar del escenario. No podía permitir que DJ-PON3 cayera en la misma oscuridad que vivía en Vinyl. ¿Cuál sería el punto de crearla si terminaba siendo igual a ella? No… Vinyl y DJ-PON3 eran distintas y debían seguirlo siendo. Por eso se había detenido, por eso había renunciado a Svengallop. DJ-PON3 representaba el espíritu libre de Vinyl y si existía algo mal con la DJ entonces encontraría la forma de corregirlo. El problema era que hasta entonces no había encontrado la forma de evitar ese vacío.
Quizá la yegua que había heredado el cello de Cent podría lograr lo que ella hasta ahora seguía sin conseguir. A pesar de ser una yegua Joven la Chelista poseía talento, probablemente si Vinyl lograba compartir algo de su vasto conocimiento musical con esa yegua, la Chelista lograría superar su propio vacío y entonces Vinyl podría completar una vez más a DJ-PON3. Con su meta en mente, Vinyl se levantó nuevamente y salió del campus, debía encontrar a Hoity y pedirle su apoyo, después de todo, mañana sería un gran día, podía sentirlo.
Las clases en la Academia iniciaban al amanecer, los alumnos debían levantarse temprano y comenzar su día con prontitud. Las clases estaban basadas un 70% de prácticas y 30% de estudio. Constantemente se les asignaban proyectos o trabajos en equipos para acostumbrar a los alumnos a desarrollar su coordinación e improvisar sus habilidades sociales.
La academia se diversificaba en distintos géneros de música, siendo la música clásica la más destacable. Últimamente se habían agregado algunos géneros novedosos como lo eran el Dubstep y algunas variantes del Pop para atraer a las nuevas generaciones y continuar siendo una de las academias de mayor renombre en el reino.
Dependiendo del género de música en el que estuviese interesado el alumno, La academia de Música de Canterlot agrupaba una serie de Materias al alumno, las cuales eran elegidas cuidadosamente para cimentar la formación del alumno y de este modo impulsar su potencial al máximo dentro del género musical que hubiese elegido.
Aun así, todos los alumnos debían presentarse a ciertas materias que eran consideradas basé para la correcta formación de un músico. Entre estas materias se encontraban principalmente la Historia de la Música, Psicología, Teoría y Composición, Lectura y Escritura musical, clases de Rítmica y Métrica, entre muchas otras.
Como amante de la música clásica que era y gracias a su constante interés por leer los libros que su familia guardaba en la biblioteca de su mansión, Octavia poseía un vasto conocimiento general, con lo cual complementaba su habilidad con el cello. A lo largo del ciclo escolar, Octavia había demostrado el enorme potencial y talento con el que contaba y rápidamente se había ganado una buena reputación entre sus compañeros y profesores.
A pesar de su talento natural, Octavia continuaba practicando todos los días, tratando de encontrar la perfección. Si bien ninguno de sus profesores, hasta la fecha, habían expresado su desagrado por su forma de tocar el cello, Octavia era consiente que existía una falla en su interpretación. Siempre había pensado que el renombre de su familia evitaba que alguno de los profesores se atreviese a decir que existía esa falla. Pero después de ingresar en la Academia de Música de Canterlot, había descubierto que ninguno de ellos parecía ser capaz de notar el error en sus interpretaciones con el cello. A causa de ello Octavia optó por practicar hasta sentirse completamente satisfecha con su propia interpretación.
En sus tiempos libres, Octavia estudiaba temas cada vez más avanzados lo que le permitía entender sus clases con mayor facilidad y al mismo tiempo buscaba la forma de mejorar su propia interpretación. Muchos de sus compañeros consideraban a la Chelista como una completa Nerd otros la consideraban una yegua perfeccionista. El estatus social del que provenía, sumado a el enorme talento natural y la belleza física de la poni, poco podían hacer para mejorar la situación. Los corceles temían aproximarse a ella por miedo a ser rechazados y las yeguas comúnmente procuraban evitarla debido a los celos que Octavia inconscientemente provocaba en ellas. La mayor parte de sus estudios en la Academia de Música de Manehattan, los había pasado en total soledad.
Sin embargo, tan pronto como Octavia ingresó a la Academia de Música de Canterlot, fue asignada como compañera de cuarto de una unicornio de color menta poco común.
Lyra Era una yegua inusual, no le interesaban mucho las cosas como el estatus social o el dinero que poseía la familia de otro poni. De hecho, Lyra era una yegua que practicaba su instrumento todos los días al igual que lo hacia ella… Siempre y cuando no estuviese inmersa en una de sus investigaciones acerca de aquellas criaturas bípedas que tanto la obsesionaban. Fuera de eso Lyra era la única poni en el campus a la que Octavia podía considerar como una amiga de verdad.
Lo único que la incomodaba de su compañera de cuarto eran sus constantes miradas. A Octavia le tomo un par de semanas notar que Lyra actuaba especialmente extraña cada vez que Octavia se acicalaba el pelaje o cepillaba su crin o su cola. Incluso notó cierto patrón en la unicornio de color menta, quien constantemente dirigía su mirada a los flancos o a labios de la chelista cada vez que Octavia desviaba la mirada. No fue sino hasta cierto incidente durante el cual la ducha de su cuarto se dañó obligándolas a asistir a la ducha comunitaria, que Octavia finalmente descubrió que Lyra era una yegua interesada sexualmente en otras yeguas.
Aunque el descubrimiento de su interés sexual no afectó su amistad, ciertamente causó que Octavia comenzara a notar cada vez más esos peculiares patrones de comportamiento cuando Lyra se encontraba cerca de ella. Si bien Lyra comenzó a ser más abierta con ella y poco a poco comenzó a ganar confianza cerca de Octavia. Octavia no podía negar que su amiga parecía guardar segundas intenciones con sus constantes chistes y provocaciones. Aunque la chelista siempre mantenía la compostura y procuraba poner un alto a cualquier avance inesperado de Lyra, lo cierto era que la amistad que compartían era algo especial para ambas y a pesar de que tenían solo unos meses de conocerse, ambas yeguas habían aprendido a leer el lenguaje corporal de la otra.
Y fue debido a esa cercanía que Lyra notó de inmediato la forma en la que el cuerpo de la chelista se tensó de pronto esa mañana cuando el profesor Psyque presentó a la nueva alumna. La recién transferida alumna lucia un pelaje blanco como la nieve, su cola y crin tenían un color azul eléctrico bastante llamativo y tenia un peinado que parecía ser el resultado de haber mordido un par de cables de alto voltaje. Pero lo más curioso en la recién llegada eran las enormes gafas de sol que llevaba puestas. Los cristales de las gafas tenían un color purpura que ocultaba por completo sus ojos, sin embargo, la superficie de los cristales estaba claramente dañada lo cual dificultaría la vista de cualquier poni, si se añadía el insignificante factor de que se encontraban en el interior de un edificio con poca iluminación. Las gafas sin duda resultaban ser un objeto completamente inadecuado para ser usado en ese momento.
-¡WOOOOOOh!- Exclamó Octavia señalando a la recién llegada. Sus pupilas lucían del tamaño de la cabeza de un alfiler y su expresión denotaba una enorme sorpresa. Octavia permaneció mirando a la recién llegada completamente boquiabierta. La mirada de Lyra viajo de una poni a la otra incapaz de comprender la reacción de su amiga. Por su parte Vinyl simplemente miró a la Chelista arqueando una ceja antes de sonreír triunfante.
"Te encontré" Pensó Vinyl relamiéndose los labios provocativamente. Algo que rápidamente llamó la atención de Lyra.
Notas del Autor:
Lamento el retraso de este capítulo, pero estaba tomando unas muy merecidas vacaciones. XD. Espero que haya sido de su agrado el primer capítulo de este año, los veré en el próximo capítulo.
Hasta entonces… ALLONS-Y.
