Nota del autor:
Bienvenidos lectores a un nuevo capítulo de "Modes, Harmony and Tempo". No se si sea bueno, pero me voy a arriesgar agregando varios temas musicales en este capítulo en particular. Espero que sean de su agrado. Cuídense mucho y sin más por el momento… COOOOMENZAMOS!
Advertencia: Todos los personajes de esta historia pertenecen a sus correspondientes creadores. My little pony y sus personajes son propiedad de Hasbro. La presente historia fue hecha sin fines de lucro y con el único propósito de entretener.
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Leyends of harmony – Modes, Harmony and Tempo.
Capítulo 07 – Dale vida nuevamente a la música
Octavia salió del auditorio acompañada de sus compañeros, la mayoría la elogiaba por su excelente presentación, sin embargo, lejos de sentirse alagada por su trabajo Octavia se sentía realmente frustrada, sabia que su amiga Lyra había hecho un mejor trabajo y su interpretación había expresado algo que su propia música no había sido capaz de expresar.
El problema era que muy pocos de sus compañeros parecían prestarle atención al excelente trabajo que había desempeñado su amiga y en su lugar trataban de elogiarla a ella. Eso era lo que realmente la molestaba, no estaba segura de sí lo profesores y sus compañeros la elogiaban solo por el hecho de que pertenecía a una de las familias más importantes de Manehattam comparado con la unicornio de color menta que había conseguido entrar a la academia por mérito propio y sin pertenecer a una familia prominente.
Era cierto que Lyra era una yegua rara en muchos aspectos, pero sin duda era una poni trabajadora, dedicada y sobre todo amable y de buen corazón. Sabia que su amiga era extremadamente sensible para ciertas cosas, aunque también podía ser bastante dura cuando la situación lo ameritaba.
-Te veré en el club- escuchó Octavia. La chelista giró su cuello para mirar a su amiga, quien en ese momento se estaba despidiendo de la otra joven yegua con la que había formado equipo para el examen de interpretación. En el rostro de su amiga se encontraba dibujada una enorme sonrisa de lado a lado mientras meneaba su casco enérgicamente.
"Oh no" pensó la intérprete al notar lo animada que lucia la unicornio, en especial al notar el rubor de sus mejillas.
-¡Hey Octavia! ¿Adivina qué…?- gritó la Yegua corriendo en su dirección ignorando por completo al resto de los ponis que no dejaban de elogiar a la chelista.
-Lyra- dijo la chelista dejando salir un suspiro, no quería asumir nada hasta estar segura, pero por la forma en la que su amiga se próximas a ella era bastante claro que la historia comenzaba a repetirse una vez más.
-Con su permiso señores, pero esto es asunto de chicas- dijo Lyra apartando a la chelista de la multitud de músicos mientras alaba del casco de la poni grisácea.
Octavia dio gracias a Celestia que Lyra estuviera acostumbrada a hablar tan directamente y fuera capaz de apartar a esa multitud de sus flancos para poder disfrutar del resto de su día en paz, sin embargo, el entusiasmo de la yegua no dejaba de preocuparle, así que optó por dejarse guiar por la unicornio de color menta hasta que ambas llegaron a uno de los jardines de la academia.
Lyra tomó asiento posando sus flancos en el frondoso césped mientras cruzaba sus patas traseras en una posición en extremo complicada para cualquier criatura que anduviera en cuatro patas. Ciertamente no dejaba de sorprenderle la flexibilidad de la yegua para poder adoptar posiciones tan extrañas, pero no podía evitar pensar en el hecho de que las patas traseras de la unicornio estaban demasiado separadas.
Lyra le indicó a la chelista que se sentara a su lado, golpeando el césped con su casco. Por lo que Octavia optó por tomar asiento doblando sus cuartos traseros para permitir que sus patas se mantuvieran lo suficientemente juntas antes de quitarse el Cello y colocarlo a su lado.
-Alguna vez te dije que esta fuente de agua es mi favorita- dijo la unicornio mirando embelesada la estatua que se encontraba en el centro de la fuente que se hallaba frente a ellas. La estatua tenía la forma de un poni que parecía estar bailando ballet, mientras un chorro de agua salía del agujero de su boca.
-No, nunca me lo habías mencionado…- respondió la chelista mirando a su amiga.
-Oh, bueno ahora lo sabes- dijo Lyra suspirando con pasión.
-Aquí es donde practicabas con tu equipo para el examen, ¿cierto?- preguntó la chelista aunque estaba segura que la respuesta sería afirmativa.
-Solo cuando practicaba con Thabita.- dijo suspirando nuevamente.
Octavia no pudo evitar golpearse el rostro con el casco. -Lyra-
-Esta vez es la indicada, te lo aseguro- dijo entusiasmada la yegua tomando los cascos de la chelista mientras la miraba con sus grandes ojos ambarinos y esa enorme sonrisa en el rostro.
Octavia tuvo que desviar la mirada para evitar que esos enormes ojos la convencieran.
-Lyra fue lo mismo que dijiste las ultimas veces- respondió la chelista sin mirar a su amiga.
-Si pero esta vez es la verdad, además nos hemos llevado de maravilla, siempre que charlábamos juntas me abrazaba y me llevaba a todos lados, de hecho me invitó a un club esta noche para festejar nuestra presentación. ¿Te gustaría acompañarnos?- dijo la unicornio hablando cada vez mas cerca del rostro de la chelista.
-¿Qué clase de club?- respondió al chelista apartando a su amiga con un casco.
-El "KittyKat"- respondió Lyra levantándose y dando vueltas sobre una pata trasera como si bailara sobre una nube.
-Entiendo que estés emocionada, pero sabes bien que mañana tenemos clases no deberíamos desvelarnos. Además, sabes que hay toque de queda en la academia, después de las 11 nadie debería salir de su habitación-. Comentó la chelista.
-Vamos no es como si fuera la primera vez que salimos de noche, además muchos lo hacen. La potra nueva por ejemplo, ella suele salir todas las noches del campus y regresa unas horas antes de que inicien las clases- Respondió Lyra sin darle mucha importancia.
Octavia seguía sin comprender como era posible que su amiga pudiera notar ese tipo de detalles en la vida de otros ponis.
-Hablas de Vinyl- preguntó la chelista mirando a su amiga a los ojos.
-Efectivamente… ahora que lo recuerdo, quería preguntarte desde cuando la llamas por su nombre de pila.- preguntó la unicornio tomando asiento frente a su amiga, sus patas traseras abiertas como una flor de loto mientras que sus patas delanteras se encontraban situadas junto en el medio.
Octavia desvió la mirada -Desde esta tarde… supongo- comentó la chelista.
-Pareces interesada en ella- dijo la unicornio mirando a su amiga con perspicacia.
-No es eso, es solo que… pensé que ella era la yegua con la que me topé en el tren… pero hay algo que no entiendo de ella -
-¿Hablas de la yegua que te noqueo en el baño?-
-No-
-¿La que te arrojo la bolsa de confeti?-
-No-
-Oh, Oh. ¡Ya sé!- dijo la yegua levantando un casco para agitarlo en el aire. -Era uno de los ponis que te vendió ese tónico para lustrar cuernos… Por cierto, no funciona… tendrás que pedirle un reembolso, es una suerte que viniera a la academia así…-
-¡No Lyra! Para empezar esos estafadores eran machos-
-Oh- dijo la unicornio -Entonces debes estar hablando de la yegua que te tocó los flancos- dijo Lyra frunciendo el ceño. -Por lo menos eso explica porque no te quita los ojos de encima, Si quieres puedo encargarme… he estado practicando con el bastón- dijo Lyra susurrándole la última parte al oído.
-¡¿Qué?!, ¡No Lyra! Definitivamente no quiero que hagas eso… es solo que…- la chelista suspiro. -estoy segura de que es ella pero, lo extraño es que sus ojos no son como los recordaba-
-Valla se ve que has llegado lejos con ella no recuerdo que se haya quitado los lentes para nada desde que llegó a la academia. Lo que me recuerda que estoy segura de haberla visto en algún lado con anterioridad- comentó Lyra.
-Sí, lo sé, es extraña…-
-Ni que lo digas-
-Lyra no creo que tengas derecho a llamarla extraña- comentó la chelista. -El punto es que estoy segura de que sus ojos eran de un color carmín brillante, pero esta tarde que la vi a los ojos y… Lucían un color violeta claro- comentó al chelista.
-Como los tuyos… por cierto son hermosos… tus ojos- dijo Lyra parpadeando con rapidez en su dirección.
Octavia seguía sin saber si la unicornio de color menta solo se divertía a sus expensas haciendo que se sonrojara o si realmente la unicornio trataba de dar un paso más allá, pero aun así la chelista decidió aceptar el cumplido y devolverlo.
-Gracias Lyra, a mi ciertamente me encantó tu presentación de hoy, estuviste increíble- dijo la chelista.
Octavia observó a su amiga la cual parecía… apenada… "Espera… ¿Qué?... ¿En verdad se ha sonrojado por completo?" pensó la chelista.
-¡Gracias Octavia!- dijo la unicornio saltando sobre la chelista abrazándola con fuerza mientras restregaba su rostro en el pecho de Octavia. La chelista podía apreciar el rostro de la unicornio el cual lucía un color rojo intenso como un tomate.
-¿Entonces vendrás conmigo al club?- preguntó su amiga alzando la mirada para verla desde su posición.
Octavia sonrió amablemente, era asombroso lo mucho que la unicornio de color menta había influenciado su vida y su actitud en tan solo seis meses, hasta el punto de estar dispuesta a romper algunas de las reglas con tal de pasar tiempo con su amiga y sobre todo asegurarse de que la unicornio estuviera bien. Después de todo no podía dejar de pensar en lo mal que habían salido sus últimas citas. Por lo menos podía estar segura de que la cita que la unicornio tenía ese fin de semana en Ponyville no afectaría los sentimientos de su amiga El problema era la cita de esta noche. -Por supuesto, estaré ahí contigo- respondió Octavia.
-Oh, Gracias, Gracias, Gracias- respondió la unicornio apretándola con fuerza.
-Lyra… me ahogo… no respiro- dijo la chelista antes de caer inconsciente. Por alguna razón sintió como si su alma hubiera abandonado su cuerpo.
-¿Octavia…? ¡Oh por Celestia!- gritó la unicornio alarmada.
El director de la academia era un poni en extremo ocupado, pero no podía evitar presenciar la interpretación de la yegua. Tenia que estar seguro de que su decisión había sido la correcta y sobre todo de que la unicornio estaba cumpliendo con su parte del trato.
El grupo de jueces se encontraba sentado frente a una mesa alargada cubierta por un mantel blanco sobre el que se encontraban micrófonos y botellas de agua.
La carrera de DJ era una de las más recientes de la academia, por lo que se había adaptado un pequeño escenario especialmente para estas presentaciones. El escenario contaba con varios reflectores de luz, maquinas de humo, algunos cañones pirotécnicos y enormes bocinas que se localizaban en el lugar, cada pieza de tecnología estratégicamente colocada para lograr un mejor sonido y espectáculo.
La mayoría de los estudiantes ya habían presentado sus composiciones y mezclas, canciones con las que habían trabajado a lo largo del ciclo y las cuales habían combinado en un MIX para su presentación. Sin embargo, a diferencia del resto la yegua que entro en el escenario solo llevaba consigo un par de torretas musicales, una mezcladora, varios cables, controles que ella misma había construido y una caja con discos de vinilo.
La yegua llevaba puesto un conjunto de ropas viejas y un par de lentes grandes y redondos y sobre su cuello colgaba un enorme par de audífonos. El director no pudo evitar notar que la mayoría de los alumnos que normalmente abandonaban el auditorio tras su presentación aún permanecían en el interior del complejo atentos a la poni que se aproximaba a la plataforma mientras realizaba múltiples conexiones en el escenario.
El director pudo notar algo distinto en la yegua, comparado con la ultima vez que la había visto en su oficina, la yegua lucia prácticamente extasiada. En su rostro se podía observar una enorme sonrisa mientras trabajaba con rapidez para tener todo listo para su presentación.
La yegua hizo un par de pruebas de sonido y luces para asegurarse de que todo funcionaba adecuadamente antes de comenzar. Con un botón apagó las luces del escenario dejando a los presentes en la oscuridad total.
-La canción con la que inicia Vinyl es "Lone Digger" de "Caravan Palace"-
Las luces comenzaron a bailar en el instante en el que una cortina de humo cubrió el escenario por completo, el sonido de la musca empezó con tonadas metálicas largas seguidas por un tambor estable de dos tiempos que rápidamente comenzó a repetirse en un ciclo hasta alcanzar una velocidad de repetición de un cuarto de bit, poco justo antes de silenciarse por completo y comenzar con un ritmo de Swing que inmediatamente cobro vida hasta formar un ritmo de 128 bits por minuto. El ritmo pegajoso de los bits combinados con las distorsiones y la voz de una hembra cantando seguida por instrumentos de viento y cuerda llamaron la atención de los presentes mientras el brillante cuerno de la unicornio comenzaba a surgir entre el humo del escenario brillando con un aura de color rosa.
De pronto la luz de los reflectores tomaron un tono de luces violetas y azules resaltando la crin de la yegua que usaba su magia para combinar los sonidos de los discos, creando una canción en ese mismo momento. En comparación con los ponis que se habían presentado con anterioridad, la yegua se encontraba realizando la mezcla en vivo, haciendo uso de los sonidos independientes que se encontraban grabados en los distintos discos que danzaban en el aire saltando como si estuvieran vivos y simulaban una danza al compás de la música.
Por primera vez en años Vinyl se sentía viva. DJ-Pon3 deseaba salir de su interior y ella no la detendría esta vez, por lo que sin pensarlo se retiro las ropas mientras el humo aun la cubría por completo.
-La canción que Vinyl construye aquí es "CatGroove" de "Parov Stelar" -
El sonido de las trompetas, seguido por el ritmo de los bits retumbaban en el cuerpo de los presentes. El director observó a los alumnos dejarse llevar por el hipnótico ritmó comenzando a bailar en sus lugares. Incluso los jueces eran incapaces de evitar que sus cuerpos danzaran al compás del pegajoso y llamativo ritmo del swing, el cual era combinado con los sonidos electrónicos que Vinyl agregaba en combinaciones rítmicas de instrumentos clásicos, eléctricos y metálicos.
La yegua parecía completamente perdida en su interpretación, su ropa había desaparecido dejando a la vista su blanco pelaje y la cutie mark que adornaba sus flancos. Su cola y crin se menaban siguiendo el sonido de la música. Era como si la poni conociera de memoria el contenido de cada uno de los discos de vinilo, y supiera en que momento colocar cada pieza de música de acuerdo al ritmo que intentaba transmitir, manipulaba los botones de sus controles y torretas con precisión moviendo y activando cada pieza del escenario a su antojo en una increíble muestra de habilidad que el director nunca antes había visto.
Sus anteojos oscuros reflejaban las luces del escenario asombrando a la audiencia con cada movimiento de baile que la yegua ejecutaba mientras mezclaba la música
-Continua con "Gospel of Dismay-Remix" de "MiatriSs"-
Los sonidos se apagaron de pronto antes de que el ritmo de un piano se apoderara del escenario seguido por el potente bit de los tambores y las voces que cantaban en el fondo de la mezcla. El sonido del piano rápidamente tomó el liderazgo del ritmo guiando al resto de las mezclas combinándose en una melodía única y llamativa.
El ritmo infectó al resto de los presentes los cuales continuaron bailando al ritmo de la música. El humo y las explosiones que generaba el cuerno de Vinyl cubrían el escenario sorprendiendo y maravillando a más de un poni.
El constante sonido de las teclas de piano les incitaba a bailar sin control, completamente hipnotizados por el sonido de la música que producía la yegua frente a ellos.
El sonido se cortó con suavidad dejando el escenario en la oscuridad mientras un nuevo ritmo cobraba vida reavivando la llama del ambiente tan rápido como el chasquido de los dedos de un draconequus.
-Vinyl finaliza la presentación con "Imperfection" de "Wolfgang Lohr"-
La canción incitó a los ponis a buscar una pareja de baile mientras las bocinas retumbaban con fuerza. Las luces subían y bajaban encendiendo y apagando mientras el estrobo se encendía por instantes iluminando a la DJ que bailaba guiando a los ponis.
El efecto creado por el estrobo hacía parecer que la yegua se movía en cámara lenta. La rotación de los reflectores, por otra parte, engañaba la vista haciendo que los ojos visualizaran a tres yegua sobre la plataforma del escenario al mismo tiempo, apareciendo y desapareciendo esporádicamente de un lado a otro, algo que sin duda asombró a los presentes.
DJ-Pon3 encendió los cañones de pirotecnia los cuales explotaron en el frente del escenario, mientras la música pasaba de un ritmo estable a una explosión de sonido que incitaba a la audiencia a bailar sin parar. El saxofón de fondo y el piano guiaban el ritmo seguido por el estable bit que proporcionaban los tambores mientras la música los incitaba a mover sus flancos al ritmo de la melodía.
DJ-Pon3 meneaba su cuerpo al compás de la melodía, mientras su crin se agitaba salvajemente. Las gafas oscuras ocultaban a la perfección el brillo carmesí que los ojos de la yegua emitían a causa del mar de emociones que la llenaban por dentro. Sentía como si hubiesen pasado décadas desde que se había divertido tanto en una presentación.
El recuerdo del sonido que la chelista había logrado producir con su Cello mientras tocaba la melodía que Cent había compuesto especialmente para ella la impulsaba a seguir adelante, hasta que de pronto aquel recuerdo comenzó a disolverse en su mente. La yegua abrió los ojos saliendo del trance ejecutando un hechizo con su magia. Los aparatos se detuvieron de pronto, las luces quedaron estáticas y la música fue silenciada al instante, mientras una gran explosión de pirotecnia ocurría en la parte posterior del escenario brindando un final espectacular.
PUFF
Los ponis se miraron los unos a otros desconcertados antes de mirar en la dirección del escenario en el que momento antes se encontrara la yegua albina. El director quedó asombrado de la forma en la que la yegua había manipulado a la audiencia antes de desaparecer por completo en una explosión de júbilo y emoción, sus instrumentos, y discos se habían esfumado por completo dejando una sensación de misterio en el escenario.
PUFF
Vinyl reapareció en lo alto de la estructura que soportaba los reflectores y luces superiores del escenario observando a la audiencia que había dejado atrás. El recuerdo de la presentación de la chelista había logrado su objetivo. La música de DJ-pon3 estuvo completa por ese corto instante, la excitación y felicidad que la envolvió por ese corto instante le permitió a Vinyl liberar por un corto tiempo a la DJ que llevaba en su interior. Rápidamente los rumores comenzarían a surgir en la academia, no haba forma de que los ponis que estudiaban ese genero de música no hubieran reconocido este tipo de presentación. Se trataba de una de las primeras presentaciones que Vinyl ejecutó como DJ-pon3 varias décadas atrás, una de sus cartas de presentación más antiguas. Una creada en la época en la que la magia de su música apenas comenzaba a surgir en la sociedad.
DJ-Pon3 era una leyenda de la música y la creadora del género electrónico. Los rumores decían que cada cierto tiempo aparecía una yegua con el talento innato de DJ-Pon3 la cual recibía una cutie mark idéntica a la de la DJ, simbolizando que se convertiría en la próxima DJ-Pon3 para seguir desarrollando su música y continuar con su legado. Por supuesto que Vinyl sabia que todo era mentira, pues ella siempre había sido la única DJ-pon3 a través de los años. Simplemente se dedicaba a tomar descansos cada cierto tiempo, ya fuera porque se sentía particularmente cansada de la fama o debido a que sentía que le hacía falta inspiración, pero después de escuchar el verdadero talento que la chelista llevaba en el interior, Vinyl fue capaz de reavivar la llama en su interior.
"Lo intentare esta noche" pensó la yegua, "iré a uno de los clubes nocturnos de Canterlot y ofreceré un concierto oficial ahí" pensó al DJ. Sabía que aún con los esfuerzos de Sven Gallop por hacerla ver como una drogadicta sin escrúpulos, ningún club nocturno respetable se negaría a darle una oportunidad, después de todo, si DJ-pon3 era famosa por algo, era por resurgir de la muerte misma para retomar el camino.
Vinyl sabía que la DJ de su interior aún no estaba totalmente completa, pero aun así debía hacer una prueba piloto de su capacidad. Y si lo conseguía no tendría duda en que podría encontrar la forma de guiar a la chelista como su amigo Cent la guio a ella en el pasado.
Octavia se sentía nerviosa mientras caminaba al lado de su amiga, ambas se dirigían a uno de los clubes nocturnos de la ciudad. La chelista jamás había visitado uno de esos lugares en su vida. La razón principal era que no podía soportar esos géneros de música por demasiado tiempo. La segunda razón… bueno tenia mucho que ver con su familia y la educación que había recibido, pues sus padres siempre le advirtieron que muchos de esos clubes estaban repletos de ponis sin escrúpulos, drogadictos o alcohólicos.
Octavia sabia que sus padres tendían a exagerar las cosas pero al notar lo solitaria y oscura que lucia la zona en la que se encontraban comenzó a pensar que sus padres quizá no exageraban en todos los aspectos.
-¡Este es!- dijo Lyra aproximándose a un conjunto de escaleras que bajaban a una puerta que se hallaba en el sótano de uno de los edificios.
En la puerta de la entrada se encontraba la poni del tambor y el corcel que tocaba la flauta. Ambos saludaron a Lyra y a Octavia meneando sus cascos.
Octavia notó a Lyra ir de inmediato al lado de la otra yegua dejándose guiar al interior del edificio, mientras que el corcel la llamaba para que la chelista los siguiera al interior.
El interior del club estaba cubierto por una densa capa de humo que ayudaba a que las figuras generadas por el laser verde y purpura se apreciaran con mayor detalle., la pista de baile era un cuadro en el centro del club, colgando sobre jaulas de metal bailaban algunas yeguas vestidas con ropa bastante provocativa. Octavia no pudo evitar pensar que su amiga solía usar trajes similares cada vez que se arreglaba para una de sus convenciones. Tampoco pudo evitar pensar, ¿como era que las yeguas lograban sobrevivir tanto tiempo bailando encerradas en esas jaulas?. Podía suponer que las unicornios se teletransportaban fuera de ellas cada vez que era necesario, y las pegasos podrían abrir las puertas y volar fuera si lo deseaban, sin embargo las ponis terrestres que se encontraban en el interior de algunas de las jaulas no parecían contar con alguna ruta de escape similar o alguna ventaja que les ayudara a salir de un predicamento que pudiese ocurrir de un momento a otro.
El toque del corcel devolvió la atención de la chelista de vuelta al grupo que la acompañaba. -¡Octavia!- Lyra la estaba llamando desde una pequeña mesa lo suficientemente grande como para colocar una cubeta de metal repleta de cervezas. Octavia no se sentía particularmente atraída por el alcohol, pero no podía evitar notar la felicidad que se reflejaba en Lyra mientras abrazaba juguetona a la otra yegua, ambas platicaban animadamente. Por lo que decidió pedir al mesero una botella de agua antes de tomar asiento a un lado de su amiga, a su otro lado se sentó el corcel el cual había colocado su asiento bastante cerca del suyo, aunque Octavia supuso que lo había hecho para tener una mejor vista de la pista de baile y del espectáculo que las provocativas yeguas ejecutaban en el interior de esas jaulas.
El estruendoso sonido de la música a todo volumen que inundaba el lugar la obligaba literalmente a comunicarse a gritos para que Lyra la pudiera escuchar. Lyra sin embargo trataba de ser una buena amiga presentando a Octavia con los dos ponis que formaron parte de su equipo de trabajo para el examen de esa tarde. Cada vez que surgía un tema Lyra trataba de involucrar a Octavia para evitar que su amiga se sintiera fuera de lugar. Sin embargo, la chelista no era capaz de seguir del todo la conversación. Principalmente porque la música era demasiado estridente.
En segunda, porque Lyra parecía estar desarrollando un buen avance con la otra yegua, cosa que hasta cierto punto la aliviaba. Quizá esa poni era realmente la poni que Lyra había estado buscando. Incluso pudo notar que la joven yegua de los tambores parecía tratar de seguir la conversación que Lyra había llevado al tema de los "Humanos". Su excéntrica amiga parecía disfrutar contándole a la otra yegua acerca de sus teorías sobre los "Humanos" y la otra parecida concentrada en tartar de escucharla. Aunque también era posible que a causa de la música la joven de los tambores fuera realmente incapaz de escuchar con claridad de lo que se trataba el tema del que Lyra le hablaba.
Después de unas horas, las cervezas casi se habían agotado y la chelista ya iba por su tercera botella de agua. Consideraba un robo que las botellas de agua costaran el doble de lo que costaba una de esas cervezas, pero no podía evitar notar que conforme las bebidas iban agotándose, los tres ponis que la acompañaban parecían pedir más y más mientras que sus botellas de agua le habían durado bastante tiempo.
Quizá el truco era hacer parecer que las bebidas eran más baratas para que los consumidores se confiaran y pidieran cada vez más botellas.
-Vamos a bailar un poco Thabita- dijo Lyra arrastrando las palabras a causa del exceso de alcohol.
La otra yegua lucia ligeramente extrañada pero aun así aceptó la oferta, levantándose sobre sus cuatro cascos. Lyra la miró con una expresión de Jubilo mientras seguía a Thabita a la pista de baile.
Octavia por su parte decidió concentrarse más en su propia botella de agua mientras colocaba sus cascos sobre su moño rosa, debajo del cual podía sentir la llave con forma de clave de sol que colgaba de su cuelo justo debajo de su moño.
-Deberías probarla- dijo el corcel que se encontraba sentado a su lado. No tenia de en que momento sus cojines había quedado tan cerca el uno del otro, pero tampoco era algo que le preocupara.
La chelista observó la botella que el corcel le ofrecía. Octavia había tenido experiencias previas con aquella bebida en particular. En una ocasión su padre Clef Melody le había dado a probar una de esas botellas cuando era más joven.
En aquel entonces Octavia sentía mucha curiosidad por saber a qué sabía aquella bebida que su padre tomaba en ocasiones con sus amigos de la orquesta cuando salían juntos. Clef accedió a que la pequeña potra le tierra un trago a su bebida. Octavia recordaba sentirse emocionada cuando su padre le dio permiso de probar el sabor de aquella bebida. Sabia que estaba hecha de un producto fermentado. El vino y la cidra de manzana que solía beber las noches de la fogata con su familia también estaban hechas de productos fermentados, por lo que supuso que aquella bebida seria similar. Sin embargo, el sabor amargo de la bebida asaltó sus papilas gustativas por horas quitándole por completo las ganas de volver a probar esa bebida,
-Te lo agradezco, pero estoy bien así- lo rechazó cortésmente.
-Oh Vamos querida, no tienes nada que temer será solo un trago- La chelista negó con la cabeza de forma solemne antes de centrarse nuevamente en los pensamientos que habían ocupado la mayor parte de su tiempo ese día.
Deseaba saber quien era realmente Vinyl, la yegua parecía extremadamente interesada en ella y curiosamente las dos veces que tuvo la oportunidad de hablar con ella a solas, la yegua había salido huyendo del lugar. Deseaba comprender porque los ojos de la unicornio albina lucían ese color magenta ese día, siendo que la noche en el tren sus ojos despedían un tono carmesí.
Quería saber para qué era la llave que cargaba en el cuello y porque la yegua había llegado empapada y llena de lodo al baño de chicas esa tarde. Había muchas cosas que tenia que preguntarle, pero quizá la más importante era saber porque la unicornio le sonreía cada vez que sus miradas se cruzaban.
El corcel a su lado se aproximó un poco mas a ella, sin embargo, Octavia opto por mover su cojín mas cerca del asiente de Lyra. Poniendo así un poco más de distancia entre el corcel y ella. El corcel lucia desconcertado pero no hizo ningún comentario al respecto. "Espero que no tarden mucho en la pista de baile" pensó la yegua tomando un sorbo de su botella de agua.
El cambio de ritmo de la música hizo que las orejas de la chelista se dirigieran a la pista de baile. El ritmo era de pronto mucho más suave que antes. La tonada había cambiado el ambiente por completo llenándolo con un sonido romántico y bastante llamativo, el sonido de una voz creada con un distorsionador hacia sonar al cantante como si fuera una computadora.
-La canción que escucha Octavia es "InstantCrush" de "Daft Punk"-
-…-
-Nunca quise ser quien se olvidará de ti-
-Pienso en cosas de las que me arrepentí-
-Un pequeño momento contigo es todo lo que tengo-
-Vivámoslo al máximo, es lo que nos tomará-
-...-
Octavia sintió uno de los cascos del corcel abrazarla sobre los hombros, pero ella lo apartó con su casco antes de ponerse en pie y avanza a la pista de baile. Dejando al corcel totalmente perplejo.
-…-
-El poni que en ningún otro lugar encontré-
-No me lo creo y se desliza a mi corazón-
-Quiero llevarte apresuradamente a ese lugar-
-Pero ya nadie nos da ni un poco de tiempo a los dos-
-…-
Octavia camino entre la multitud, sentía que aquella melodía la llamaba, aunque no podía entender el porqué.
-…-
-El me pidió que no lo obligara a vivir-
-Tú me pediste que me alejara de ti-
-En mi mente esta una foto besándonos con pasión-
-Y solo escucho tu ultima oración-
-…-
La chelista se adentró avanzando entre la multitud mientras la cortina de humo la ocultaba de la vista del corcel. Su corazón la guiaba mientras la música incrementaba su ritmo. La chelista no podía escuchar con claridad el coro de la canción a causa del ruido que los ponis hacían mientras avanzaba hasta el frente del escenario.
-…-
-No importa lo que ellos quieran ver-
-Crees que viste a alguien que lucía igual a mí-
-Te vi en un recuerdo que jamás morirá-
-He trabajado mucho para no darte una oportunidad-
-…-
Octavia llegó al frente de la pista dirigiendo su mirada al escenario, quedando completamente sorprendida por la figura que vio controlando las torretas de la mezcladora.
-…-
-Aun si miento tu vez a través de mi-
-Descubriendo mi disfraz sin importar el lugar-
-Cruza el muro y descubre mi ser-
-Si no lo derribas jamás me conocerás-
-…-
Sus ojos amatistas miraron perplejos a la yegua que se encontraba en los controles mirándola por detrás de esas enormes gafas purpuras.
-…-
-He esperado por miles de noches-
-Oculta en el frio de la oscuridad-
-Tómalo, que no quiero cantar nunca más-
-…-
Algo en lo profundo de su corazón le hizo sentir que la yegua había preparado esa canción especialmente para ella. Especialmente al notar que Vinyl no parecía apartar su atención de ella. Sentían como si se encontraran solas en el club. El humo de pronto había ocultado al resto de los ponis abandonándolas a las dos en un momento congelado en el tiempo.
-…-
-Y no estaremos solos nunca más-
-Porque esto no pasa todos los días-
-Como contar contigo para ser mi amiga-
-Como darme por vencido y dejar de huir-
-…-
Octavia se llevó un casco al cuello, colocándolo justo encima de la llave que reposaba debajo de su moño rosa.
-…-
-Ahora pienso en lo que diré-
-Pero en realidad no se a dónde iré-
-Porque me encadené a un amigo-
-No hay más a donde pueda ir-
-…-
Octavia observó a la unicornio cantar usando un distorsionador para combinar su voz con la melodía que había construido con la computadora sorprendiendo a la chelista una vez más ese día.
-…-
-Te prometo que, no deseo lastimarte-
-No te enojes-
-Aunque sé muy bien, que a tu lado yo… no tendré control-
-…-
-Tavi- articuló la DJ con los labios.
-Vinyl- dijo la chelista en voz baja, su voz no pudo escucharse a causa de la música que sonaba en el fondo, pero la DJ pudo leer sus labios a la perfección.
El coro de la canción cerró la melodía, mientras la DJ mezclaba un nuevo ritmó mucho más popular y menos romántico. La multitud comenzó a vitorear en voz alta su nombre, mientras la chelista quedaba completamente sorprendida por el cambio en la yegua que se hallaba sobre el escenario.
-La canción que Vinyl combina en este momento es "Zero Gravity" de "Gabriel C. Brown y Michelle N. Creber"-
-¡DJ-Pon3!- vitoreaban a su alrededor mientras el pelaje de Vinyl era bañado por las luces de colores que iluminaban el escenario.
La multitud rápidamente comenzó a cubrir la pista empujando a la chelista lejos del escenario. Octavia se encontraba demasiado extrañada por lo que acababa de suceder como para pensar con claridad, por lo que decidió volver a su asiento.
Al llegar se encontró con Lyra su mirada estaba decaída y se encontraba recostada sobre la mesa con una expresión extremadamente molesta y llena de rabia. Sin embargo, se podía notar las lágrimas que recorrían sus mejillas sin parar.
Sin pensarlo dos veces la Chelista galopó hasta su amiga. Al notar a la unicornio de color menta mirarla con aquellos ojos llenos de dolor no pudo evitar sentirse mal por haberla dejado sola.
Después de pagar la cuenta, la chelista guio a su amiga fuera del club. Era tarde y Lyra necesitaría descansar.
-Octavia-
-Hablaremos en nuestra habitación Lyra- le sonrió la chelista, abrazando a su amiga afectuosamente. Sabia que era mejor que la unicornio llegara a al habitación antes de desahogarse, de ese modo podía gritar y maldecir todo lo que quería hasta quedarse dormida.
Ahí a mitad de la calle su amiga no podría descansar adecuadamente y lo último que Octavia quería era que Lyra se guardara el dolor en su interior… sabía que no le haría bien.
Notas del Autor:
Sinceramente me sorprendió poder actualizar el capítulo tan rápido. No lo vi venir… pero afortunadamente tuve algo de tiempo libre y con el avance de Moonbeam, la verdad es que me quedaron muchas ganas de hacer un capitulo más así que opte por darle un capítulo a esta historia.
La canción de Daft Punk fue modificada en algunas partes para adaptarla a la historia, pero traté de dejar la mayor parte con su traducción lo mas cercano posible a la letra original.
Espero que partir de este momento Octavia y Vinyl comiencen a tener más interacción. Por cierto, lo que ocurrió con Lyra al final del capítulo lo abordare en el siguiente espero que no coman ansias, pero no quiero alargar mucho estos capítulos fue por eso que decidí no agregarlo aquí.
Espero que el capitulo halla sido de su agrado. Nos estaremos viendo pronto
Hasta el próximo capítulo… ALLONS-Y.
En memoria de Carolina López Amada tía y ejemplo de vida
Mayo/1947 – Febrero/2020
