Nota del autor:

Bienvenidos lectores a un nuevo capítulo de "Modes, Harmony and Tempo". Yo soy Halsenbert y espero que esta pequeña entrega sea de su agrado.

Cuídense mucho y sin más por el momento… COOOOMENZAMOS!

Advertencia: Todos los personajes de esta historia pertenecen a sus correspondientes creadores. My little pony y sus personajes son propiedad de Hasbro. La presente historia fue hecha sin fines de lucro y con el único propósito de entretener.

Lean y comenten


Leyends of harmony – Modes, Harmony and Tempo.

Capítulo 12 – El poder de la curiosidad

La oscuridad de la noche cubría los alrededores, Los enormes árboles y la espesa maleza que cubría el bosque apenas eran iluminados por la luz de la luna que se filtraba por las hojas de los frondosos árboles.

En lo profundo del bosque se encontraba un joven poni, su crin lucía un intenso color Rojo mientras que su pelaje lucía un color crema suave. A pesar de la escasa luz, aún podía observarse con claridad las múltiples heridas, moretones, y laceraciones que el poni tenía en todo el cuerpo. Tenía un ojo morado y su nariz sangraba dejando un modesto camino por donde pasaba.

El poni corría tan rápido como le permitían sus cascos, sin embargo, las múltiples heridas le impedían correr a toda velocidad. Aun así, la adrenalina y su deseo de supervivencia le animaban a seguir adelante. Estaba cerca, de eso estaba seguro, entre la oscuridad que se hallaba frente a él, podía distinguir las diminutas luces que procedían de la villa situada a las afueras de los bosques.

Su respiración se volvía cada vez más pesada, sus articulaciones ardían como si estuviese expuestas al calor de una antorcha. Pero sin importar el cansancio o el dolor que sentí en ese momento, el poni estaba empeñado en continuar. Todo lo que le quedaba era su perseverancia y convicción por salir de aquel bosque.

Sus orejas se levantaron completamente alertas al escuchar el sonido del aleteo de un grupo de criaturas volando entre las ramas de los árboles. La sombra de las criaturas pasaba a gran velocidad rodeándolo por completo. El poni sintió su corazón acelerarse aún más de lo que imagino posible, una sensación fría recorrió su lomo por completo mientras obligaba a sus patas a acelerar el paso.

Jejejeje.

Las múltiples risas a su alrededor comenzaron a estresarlo aún más, el poni entrecerró los ojos mientras concentraba todos sus esfuerzos en acelerar tanto como le era posible. Sentía sus patas pesadas y temblorosas. Numerosas lágrimas comenzaban a brotar de sus ojos mientras la desesperación se reflejaba en su rostro.

Jejejejeje.

Continuaban las risas de las criaturas que volaban a su alrededor. Por la cercanía de aquellos ruidos el poni estaba seguro de que las criaturas lo habían rodeado por completo, pero lo que más le estresaba era el hecho de que parecía que solo estaban jugando con él.

Observó las pequeñas luces de la aldea aproximándose a él. Estaba cerca, estaba seguro de eso. Prácticamente podía oler el aroma del pan recién horneado y escuchar los murmullos de los ponis de la pequeña aldea que se encontraba a escasos metros de él.

Jejejejeje.

-Casi puedo saborearlo- el poni escuchó la melodiosa voz de una de las criaturas en las cercanías.

Su desesperación se incrementó, podía sentir su corazón tratar de escapar de su propio pecho. Sentía en sus labios el sabor metálico de la sangre que escurría de su nariz. Las lágrimas de sus ojos comenzaban a nublarle la vista provocando que las pequeñas luces se volviesen borrosas.

-N-No- musitó el poni en el momento en el que las luces se distorsionaban por causa de sus lágrimas. Tenía que aferrarse a su deseo de continuar. Debía mantenerse enfocado en llegar hasta la aldea… maldecía su propia debilidad, maldecía sus propias lágrimas y sobre todo maldecía su propio destino.

-Déjeme hacerlo amo- suplicó una de las criaturas. Aquellas voces se encontraban justo encima de él.

El poni no perdió tiempo en mirar arriba, estaba seguro de que las sombras de aquellas criaturas lo cubrían por completo. Así que obligó a su mente a olvidarse de esas criaturas y concentrarse en alcanzar las luces de la aldea.

-No… Esta noche es ella quien debe practicar- habló otra de las criaturas con una voz mucho más grave y varonil.

-N-No… Por favor- suplicó el poni al borde del colapso con una voz quebrada.

Jejejejeje.

Las risas continuaron mientras el poni perdía por completo de vista aquellas luces. No estaba seguro de si la ausencia de aquellas luces se debía a la enorme cantidad de lágrimas que derramaban sus ojos o si los aldeanos las habían apagado. Pero se aferró a creer que solo era un efecto causado por sus lágrimas y que aún contaba con la posibilidad de escapar de esa terrible situación.

De pronto un brillo entre purpura y violeta apareció frente a él. Por un momento el poni sintió aquel rayo de esperanza llenar su corazón por completo. Estaba cerca, casi estaba a salvo, pronto estaría lejos de aquel bosque, lejos de aquellas criaturas… Pronto estaría a salvo. Sus esperanzas se vinieron abajo tan pronto como un par de ojos brillantes cual carmín se hicieron presentes debajo de aquella tenue luz de color violeta.

Súbitamente las patas del poni perdieron su fuerza provocando que el equino trastabillara cayendo de bruces al suelo y obligándolo a rodar por el césped hasta detenerse justo debajo de la figura que lo observaba con aquella aterradora mirada.

Se tratada de una yegua albina. Su crin lucía un color azul eléctrico. La tenue luz que había visto con anterioridad era producida por la magia de su cuerno. Sus enormes ojos carmesí lo miraban amenazantes mientras un par de enormes y afilados colmillos se asomaban por debajo de sus labios.

-¡Hazlo!- ordenó la voz del corcel que el poni había escuchado con anterioridad.

Vinyl observó al poni que se hallaba tirado sobre el césped, justo en frente de sus cascos. Sabía que su amó y el resto del Harem se deleitarían con cada momento de agonía del poni. Sabía lo que tenía que hacer y sabía que hacerlo sería más compasivo que dejar que aquel poni fuera presa del resto del clan. Al menos esa noche ella había sido elegida para hacer el trabajo. Por lo que no dejaría que la agonía del poni se prolongara por más tiempo. Sin esperar ni un minuto más Vinyl abrió sus fauces hundiendo sus fuertes colmillos en el cuello de su presa rompiendo las cervicales del cuello del pony matándolo al instante.

La DJ se levantó lentamente antes de observar el cuerpo de una yegua muerta recostada en el césped. A su alrededor se hallaba una enorme mancha de sangre. Más sin embargo lo que realmente la aterró fue que aquella yegua tenía ahora un pelaje de color gris opaco, acompañado por una crin y cola de color negro brillante en cuyo sangrante cuello se encontraba atado un hermoso moño de color rosa.

-Lo has hecho bien mi querida Vinyl- la felicitó el corcel con su grave voz. El poni tenía un pelaje de color marrón, idéntico al de la sangre seca, su crin y cola lucían un tono negro profundo como las sombras. Pero sus ojos brillaban con un tono carmesí idéntico al suyo.

Al ver lo que acababa de hacer la DJ no pudo evitar dejarse caer de rodillas frente al cuerpo de la chelista dejando escapar un grito de profundo dolor.

-¡Tavi!-


Si bien Octavia normalmente se jactaba de ser una yegua mucho más sensata en comparación con su amiga Lyra… la chelista no estaba segura de poder seguir pensando lo mismo ahora.

Estaba completamente segura de que después de lo que había ocurrido en el salón de música cualquier otro poni habría salido corriendo del edificio, habría cruzado las puertas de la academia y habría tomado el primer tren para mudarse a una ciudad al otro lado del reino.

Probablemente a esas horas la chelista debería estar sentada en un vagón de tren camino a Manehattan. Incluso estaba segura de que, de haber pedido el consejo de Lyra, la unicornio de color menta le habría sugerido llevarla al espejo mágico que, de acuerdo con las suposiciones de su amiga, la trasladaría a otro mundo para mantenerla lejos de la yegua albina.

Pero por extraño que pudiese parecer, aquí estaba ella, en el interior de la enfermería, sentada justo a un lado de la cama en la que se encontraba recostada la yegua albina. Al notar las vendas en la cabeza de la unicornio albina no pudo evitar recordar la razón por la que se encontraba ahí.


Flashback

-Tu y yo…- dijo la chelista tragando saliva -Ya nos conocíamos ¿No es así?- añadió la intérprete al notar la extraña expresión en el rostro de la yegua albina.

Vinyl retrocedió un par de pasos con dificultad, como si intentara obligar a su cuerpo a alejarse de la chelista por la fuerza.

-¿Vinyl?- dijo la chelista apoyándose sobre sus codos.

Al escuchar la vos de la chelista nuevamente, la DJ centró su atención en Octavia antes se correr hacia ella. Octavia no estaba segura si la Dj tenía pensado volver a saltar sobre su cuello o si intentaba salir por la puerta de la habitación, la cual se encontraba justo detrás de la chelista. Temerosa por el repentino movimiento de Vinyl e insegura de sus intenciones la intérprete reaccionó tomando el pesado instrumento que se hallaba tirado justo a su lado antes de abanicarlo como si se tratase de un enorme bate de béisbol. El enorme instrumento golpeo a la DJ produciendo un sonido hueco noqueándola al instante.

-¡Oh cielos lo lamento mucho!- exclamó la chelista al darse cuenta de lo que acababa de hacer. La chelista corrió hasta la DJ, tras colocar su casco en el casco de la unicornio albina, inmediatamente notó la ausencia de pulso. -¡Oh por Celestia! ¡Maté a Vinyl!- gritó angustiada antes de que un gemido proveniente de la unicornio le indicara que la DJ aún seguía con vida.

Sin perder tiempo y temerosa de haber causado un daño grave en el cráneo de la otra yegua, Octavia se dispuso a colocar a la unicornio cuidadosamente sobre su espalda para llevarla a la enfermería de la academia.

Por un instante miró su Cello, no podría llevar ambos a cuestas por lo que optó por regresar por él una vez que dejara a Vinyl en la enfermería.

Fue complicado explicar lo sucedido a la enfermera, en especial la parte en la que golpeo a su compañera con el Enorme instrumento. Por un momento, Octavia pensó que la enfermera se sobresaltaría al notar los colmillos de la unicornio albina, sin embargo, en el instante en el que la enfermera comenzó a examinar a la DJ, la chelista pudo notar que tanto los ojos de Vinyl como sus dientes habían regresado a la normalidad. Por lo que decidió omitir la verdadera razón por la que había golpeado a la DJ con el Cello y explicando que la DJ la sorprendió por la espalda lo que causó que la chelista la golpeara accidentalmente con el Cello.

-Bueno no parece que el golpe le haya causado una contusión o un trauma severo- comentó la enfermera. -Aunque ciertamente me preocupa su pulso, es tan débil que no puedo sentirlo- comentó la enfermera antes de que la DJ gruñera nuevamente. -Aunque puedo ver que continua viva- añadió levantando la ceja.

Tan pronto como la enfermera terminó de vendar la cabeza de la unicornio, Octavia volvió al salón de música por su preciado instrumento, el cual, afortunadamente continuaba en el mismo lugar.

La chelista procedió a examinar el instrumento, el cual milagrosamente parecía no haber sufrido daño, antes de introducirlo en el estuche de cuero y madera. Tan pronto como Octavia ajustó la correa del estuche sobre su estómago y pecho, la chelista decidió volver a la enfermería una vez más.

El reflejo de un par de cristales de color purpura llamó su atención. Octavia se aproximó a los lentes de sol que habían volado lejos del rostro de Vinyl tras el impacto.

La chelista observó con curiosidad aquellas gafas antes de colocárselas sobre el rostro. Inmediatamente su visión fue saturada por un tono purpura intenso y psicodélico.

-¿Como demonios puede ver con estas cosas puestas todo el tiempo?- exclamó la chelista mientras tropezaba en su camino de vuelta a la enfermería.

Fin del Flashback


En un principio la chelista intentó convencerse a sí misma de que había llevado a la unicornio albina a cuestas hasta la enfermería de la Academia por el simple sentimiento de culpa que había surgido tras haberla golpeado en la cabeza con su Cello, el cual por alguna razón no parecía haber sufrido daño alguno.

Por otro lado, estaba aquella sensación de temor que la DJ le provocó en ese breve instante en el que saltó sobre ella, la forma en la que Vinyl la miro en ese momento fue idéntica a la mirada que tenía la DJ en el vagón del tren la noche que la conoció. Sin embargo, después de meditarlo durante las últimas horas, la chelista comenzó a darse cuenta de algo importante.

La verdadera razón por la que la chelista se encontraba sentada a un lado de la cama en la que se encontraba recostada Vinyl, se debía a su curiosidad, aquella curiosidad que siempre había tenido desde que era una potra. La misma curiosidad que la llevó a descubrir el Cello que ahora se encontraba a su lado.

Vinyl logró, de algún modo, despertar esa misma curiosidad en la chelista. Algo que, de cierto modo, había logrado atrapar el interés de la intérprete evitando que saliera corriendo de aquel lugar.

Octavia miró a la unicornio que se encontraba recostada cubierta con las sábanas de la cama. Se trataba de una poni bastante peculiar, lucía idéntica a cualquier otra yegua, y sin embargo Octavia había presenciado en dos ocasiones lo diferente que era del resto.

La primera noche que la conoció, la chelista deseó alejarse de ella y no volver a verla. Cuando la vio por primera vez en la academia intentó desesperadamente mantener su distancia lo más posible, sin embargo, conforme pasaban los meses Octavia comenzó a notar lo solitaria que lucía la DJ. Tampoco pudo evitar notar que Vinyl contaba con una fuerza considerable, después de todo había sentido en carne propia lo fuerte y rápida que podía ser. Pero el hecho de que evitara lastimar gravemente a Thabita durante su pelea, así como el hecho de que sin importar los abusos que sufría de otros, la DJ no parecía darle realmente importancia y trataba de mantener su distancia de esos ponis sin tomar represalias contra ellos. Por otro lado, estaba el misterio de DJ-pon3 y la razón por la que una yegua con semejantes conocimientos y talento permanecería en la academia, en especial sabiendo que ya contaba con una carrera y renombre entre la sociedad.

"Cent" pensó Octavia al recordar que Vinyl mencionó el nombre de su antepasado con anterioridad. "Quizá papá y mamá sepan algo de esto" pensó la chelista con el casco en el mentón.

El movimiento de Vinyl seguido de algunos gimoteos captó la atención de la chelista. Octavia no pudo evitar dejar escapar una ligera risita en el instante en el que Vinyl comenzó a producir sonidos muy similares a los de un cachorro mientras sus patas se movían involuntariamente debajo de las sábanas como si estuviera persiguiendo algo.

-Parece que en tus sueños es donde más te diviertes- comentó la chelista al notar la pequeña sonrisa que se dibujó en los labios de Vinyl.

La chelista observó con mayor detalle el rostro de la unicornio, aquel rostro que le había causado temor momentos atrás, lucia tan apacible y feliz ahora, que le costaba creer que lo ocurrido en el salón de música fuera real.

-¿Quién eres?- murmuró la chelista mientras acariciaba el rostro de la DJ apartando ligeramente la alocada crin de color azul eléctrico que cubría casi por completo el rostro de la unicornio albina.

"No puede ser una coincidencia que Vinyl dijera el nombre de mi antepasado." Se cuestionó la chelista sin apartar la mirada de la unicornio albina.

La chelista notó el rostro de la unicornio ensombrecerse ligeramente mientras emitía uno o dos quejidos, como si su sueño inicialmente apacible se estuviese convirtiendo en una pesadilla.

Octavia dirigió su mirada al instrumento que permanecía en el interior de su estuche el cual se encontraba apoyado en la pared. La intérprete procedió a tomar su instrumento una vez más. Con delicadeza abrió los seguros de hierro antes de extraer una vez más el instrumento de su interior.

-Señorita- comenzó a decir la Enfermera al observar a la joven chelista acomodar el instrumento mientras tomaba asiento una vez más a un lado de la cama de la DJ. En el instante en el que la Chelista comenzó a interpretar la melodía, los movimientos y quejidos de la unicornio cesaron. Razón por la cual la enfermera no intervino.

Normalmente la poni no permitiría a un alumno comenzar a tocar un instrumento de música en el interior de la enfermería pero al notar que la melodía parecía tranquilizar a la unicornio albina, sin mencionar el hecho de que solo ellas tres se encontraban en el interior de la habitación, la Enfermera decidió hacer una excepción a su regla. Por lo que después de un tiempo la enfermera pensó que no habría ningún problema en dejar a las dos estudiantes a solas por un tiempo.

Octavia terminó su melodía antes de comenzar a tocar otra pieza musical sin percatarse de la ausencia de la enfermera. La melodía que interpretaba la poni chelista tenía un ritmo suave, y un tiempo alargado entre notas lo que le daba a la melodía una tonalidad muy similar a la de un vals

-La siguiente melodía de esta letra está basada en la canción "I Need To Know" de la obra "Dr Jekyll and Mr Hyde"-

-...-

-Quiero saber-

-Qué clase de misterio puedes poseer-

-Quiero saber-

-Qué clase de criatura oscura hay dentro de tu ser-

-...-

-Me siento abrumada por no comprender-

-Pues no eres una yegua que pueda entender-

-Porque te comportaste tan raro en ese tren-

-Luz y oscuridad, presentes están en tu ser-

-...-

La chelista continuó con la interpretación imprimiendo un ritmó más salvaje en el movimiento de sus cascos. En su mente permanecía fresco el recuerdo de aquellos ojos carmesí capaces de desnudar su alma con la mirada. Sabia que recordaba aquella mirada, aunque, por alguna razón los ojos de la DJ reflejaron un sentimiento de melancolía en el instante en el que la DJ mencionó el nombre de Cent Melody. Si bien la chelista nunca escuchó a la DJ mencionar el apellido Melody, estaba segura de que la unicornio no la miraba realmente a ella en ese momento.

-...-

-Debo encontrar un modo de entender tu mentalidad-

-De comprender las posibles razones que te hacen actuar-

-Algo es seguro, viste en mi a alguien más-

-Tratas desesperada de a otro encontrar-

-Se que la respuesta frente a mí se encuentra-

-Difusa esta, mi mente no puede recordar-

-...-

Cantó la chelista mientras expulsaba sus emociones a través de su música.

-...-

-Quiero saber-

-Que es lo que hay dentro de tu ser-

-Que es lo que me impide entender-

-Te comportas distante, pero, aun así-

-Tú estás aquí-

-Juntó de mí-

-...-

Nuevamente la melodía tomó un ritmo ligeramente más suave y lento mientras la chelista observada embelesada a la unicornio que permanecía inconsciente en la cama.

-...-

-Quiero saber, porque abandonaste la fama y el poder-

-Y comprender, porque no dejas de seguirme doquiera que esté-

-¿Qué esta sensación tan profunda en mi mente?-

-¿Por qué no comprendo lo que yo siento al verte?-

-La incertidumbre no deja de enloquecerme-

-Es como si te conociera de mucho antes-

-...-

Nuevamente la chelista comenzó a aumentar el ritmo de la melodía, cantando desde el fondo de su corazón en todo momento.

-...-

-Quiero saber-

-Que es lo que me hace querer-

-Saber lo que ocultas de mí-

-Entender por qué no dejo de pensar en ti-

-Quiero saber-

-Quien eres tú-

-...-

La chelista bajó la mirada antes de mirar al techo como si pudiese observar el cielo que se hallaba oculto por los muros de piedra y concreto.

-...-

-Celestia, guíame-

-Dime, qué debo hacer-

-Dame sabiduría-

-Sin importar hasta donde yo tenga que ir-

-...-

-Yo quiero ver-

-La verdad que otros ponis no ven-

-Ser lo que otros no podrán ser-

-Y saber lo que Vinyl oculta de mí, con tal fervor-

-Quiero saber-

-...-

Finalizó la chelista antes de tomar asiento nuevamente al lado de la cama de la yegua.

-¡Tavi!- Gritó la yegua enderezándose repentinamente. Acto que tomó por sorpresa a la Chelista haciéndola caer de espaldas de su asiento.


-¡Tavi!- Gritó la yegua enderezándose repentinamente. Sus ojos se encontraban completamente abiertos. Su respiración era agitada, como si hubiera corrido un maratón. La unicornio pudo sentir su pelaje completamente húmedo, frio y pegajoso a causa del sudor.

La yegua se tomó un momento para serenar sus instintos y controlar su respiración. Después de retomar el control de sus emociones, la DJ se percató de que se encontraba en el interior de la enfermería del Campus. Lo anterior lo pudo deducir gracias a las cortinas blancas que se encontraban alrededor de su cama, la cual era cubierta por sábanas blancas que cubrían la parte inferior de su vientre al igual que sus patas traseras.

-¡Ouch!- se quejó la chelista poniéndose en pie mientras se sobaba la parte trasera de su cabeza con uno de sus cascos. -Por Celestia, eso sí me dolió- comentó adolorida la chelista antes de notar la expresión perpleja de la DJ que se encontraba sentada en la cama de hospital.

"!Por Celestia! ¿Qué en Equestria está haciendo Tavi aquí? ¿Por qué sigue a mí lado? ¡Por todos los ponis, casi la uso de almuerzo! ¿Qué clase de loca razón podría tener para continuar a mi lado después de lo que le hice?". Vinyl se llevó uno de sus cascos frontales a la cabeza, la cual se encontraba parcialmente vendada.

"No lo entiendo, Tavi debería estar aterrada después de lo que ocurrió en la sala de música. Debería odiarme por lo que le hice. Pensé que ella simplemente saldría corriendo después de que…?" De inmediato sintió un dolor pulsante en uno de los costados de su cráneo e inmediatamente recordó el golpe que había recibido de la chelista. Ciertamente no podía culparla por haberla golpeado de esa manera, después de todo, no tenía duda alguna de que en ese momento había perdido por completo su autocontrol por lo cual estuvo a punto de hundir sus colmillos en el cuello de la chelista.

-¿Vinyl?- la dulce voz de la chelista causó que las orejas de la DJ cayeran sobre su cráneo. -Me alegra mucho ver que estas bien Vinyl.- añadió la chelista procediendo a sacudirse el polvo de su pelaje.

-Tavi… yo- trató de decir la DJ temerosa de mirar a la chelista a los ojos.

-Lamento mucho haberte golpeado con mi Cello- dijo la Chelista frotando una de sus patas frontales contra la otra, claramente apenada por su comportamiento.

"No lo entiendo porque se está disculpando por lo que pasó. Ni siquiera fue su culpa. Yo soy quien debería… Pedirle perdón" la DJ comenzó a monologar internamente. La chelista debió notar que el humor de la unicornio había decaído considerablemente porque inmediatamente añadió.

-Puede que suene extraño… en especial después de lo que pasó en el salón de música, pero… Yo… No estoy molesta contigo.- La Dj miró a la chelista con incredulidad.

-Lo lamento- dijo la Unicornio con su desafinada voz.

-Está bien, al final no ocurrió nada grave. Aunque… quiero hacerte un par de preguntas acerca de lo que ocurrió, ¿sabes?- añadió la chelista mientras se daba la media vuelta para tomar el Cello que permanecía en el suelo de la enfermería.

"¿Acaso estaba tocando el Cello mientras yo me encontraba inconsciente?" se cuestionó la unicornio albina.

-Espero que no te importe que te lo pregunte, pero…- la chelista interrumpió su pregunta en el momento en el que notó la mirada de Vinyl completamente centrada en el instrumento que la Chelista tenia entre sus cascos en ese momento.

-¡Oh! Lo lamento si el sonido de mi Cello interrumpió tu sueño, la verdad es que pensé que podría ayudarte a relajarte un poco ya que parecía que estabas teniendo una pesadilla y…- Vinyl negó repetidamente con la cabeza antes de responder con su acostumbrada voz.

-¿Podrías tocar una pieza?- Preguntó antes de recostarse nuevamente sobre la cama.

La chelista no pudo rechazar la petición de la DJ, en especial porque de algún modo la DJ lucía adorable acurrucada debajo de las sábanas mientras la observaba con un par de ojos violetas.

SIGHT

La chelista exhaló antes de reacomodarse sobre la silla que se hallaba a un lado de la cama de la enfermería. -Me alegra que te agradara mi interpretación- comentó la chelista mientras miraba a la DJ que se había cubierto su nariz usando las sábanas.

-De acuerdo tocaré un poco de música para ti, pero a cambio, espero que puedas volver a tocar el piano para mí.- Le sonrió la chelista -La verdad es que eres muy buena con ese instrumento- comentó Octavia. Vinyl asintió moviendo su cabeza cuyá nariz permanecía cubierta por las sábanas.

-Es un trato entonces- comentó Octavia sonriéndole a la DJ.

Tan pronto como la chelista reinicio su interpretación Vinyl cerró los ojos permitiendo que la melodía la envolviera una vez más.

"Lo has hecho bien mi querida Vinyl" la unicornio albina pudo recordar las palabras de su antiguo amo, las mismas palabras que había escuchado en aquella pesadilla, la misma voz del corcel que le había obligado a hacer cosas terribles en el pasado. A Pesar de eso, la unicornio albina se recordó a sí misma que su amo Red Wine había muerto siglos atrás, por lo que aquellas pesadillas solo debían ser residuos de los recuerdos que se resistían a abandonar su mente.

Afortunadamente la melodía que Tavi producía con el viejo instrumento rápidamente comenzó a traer a su mente los recuerdos de los momentos que la DJ pasó al lado del fundador de la familia Melody.


Notas del Autor:

Este capítulo resultó ligeramente más corto que otros, pero creo que aun así cumple con el estándar de esta historia.

Me alegra que la historia continúe siendo de su agrado y espero verlos pronto con el próximo capítulo de "Modes Harmony and Tempo".

Hasta el próximo capítulo… ALLONS-Y.


En memoria de Carolina López Amada tía y ejemplo de vida

Mayo/1947 – Febrero/2020