Nota del autor:
Bienvenidos lectores a un nuevo capítulo de "Modes, Harmony and Tempo". Yo soy Halsenbert y espero que esta pequeña entrega sea de su agrado.
Cuídense mucho y sin más por el momento… COOOOMENZAMOS!
Advertencia: Todos los personajes de esta historia pertenecen a sus correspondientes creadores. My little pony y sus personajes son propiedad de Hasbro. La presente historia fue hecha sin fines de lucro y con el único propósito de entretener.
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Leyends of harmony – Modes, Harmony and Tempo.
Capítulo 14 – Crush
Octavia se encontraba recostada en el sofá del dormitorio de la academia que compartía con Lyra. La unicornio de color menta se había pasado gran parte del resto de la tarde hablando de lo mucho que había disfrutado su viaje a Ponyville. Tal parecía que Pinkie, su amiga por correspondencia, había preparado una no-cita con Lyra para que ambas ayudaran a la nueva inquilina del pueblo a establecer una tienda de dulces que se inauguró ese fin de semana.
-Pinkie y yo ayudamos a BonBon a preparar paletas de caramelo, malvaviscos de sabores, chupa ricos, dulces de chocolate, ositos de goma y mucho algodón de azúcar- comentó la unicornio de color menta mientras daba saltitos por la habitación.
Lyra lucía embelesada, quizá extasiada, aunque Octavia atribuía la actitud de Lyra a la posibilidad de una sobre carga de azúcar. Después de todo, no sería difícil imaginar a su amiga probando algunos de los dulces antes de proceder a vender el resto de las golosinas.
-Así que tu No-cita con Pinkie salió bien. Por lo menos ahora sabemos que BonBon no está confabulada con las princesas y simplemente se mudó a Ponyville porque es un pueblo agradable- comentó Octavia con una ceja levantada.
-De hecho, mi No-cita con Pinkie se convirtió en una cita de verdad con BonBon- comentó Lyra antes de dar un salto para sentarse en el pequeño espacio que Octavia había dejado disponible en el sofá. Su cola se meneaba de un lado a otro, sus pupilas tan grandes como un platón y una enorme sonrisa parecía haber sido adherida permanentemente a sus labios.
-¿Perdón…?- dijo la chelista tras ser tomada por sorpresa por el comentario de Lyra. Sabía que su amiga solía enamorarse con facilidad, pero esperaba que el viaje a Ponyville le ayudara a olvidarse de lo sucedido con Thabita sin atraer más consecuencias.
Por supuesto, el hecho de que Lyra terminara por enamorarse nuevamente de otra yegua en Ponyville era algo que le preocupaba a la chelista. Después de todo no sabía nada de la otra yegua y a juzgar por los fracasos anteriores de Lyra, no era descabellado pensar que su amiga parecía estarse ilusionando sin saber siquiera si a BonBon también le atraían las yeguas… Y principalmente si la vendedora de dulces estaba interesada en Lyra.
La unicornio de color menta de pronto comenzó a adquirir un tono rosado bastante prominente en los pómulos de su rostro. Los ojos ambarinos de Lyra tenían una mirada culpable y súbitamente habían decidido tratar de evitar por completo la mirada de la chelista.
-No sé cómo ocurrió…- dijo Lyra, ruborizándose más. -En un momento estábamos las tres tratando de preparar todo para la inauguración del domingo y de pronto solo estábamos BonBon y yo en la cocina de la dulcería preparando los caramelos.- comentó su amiga.
-¿Así que tuviste tiempo de conversar con ella a solas?- comentó la chelista un tanto intrigada. Lyra asintió enérgicamente antes de perderse en sus propios recuerdos.
-Es una poni extremadamente trabajadora y puede imitar muchas voces, es graciosa y muy amable. Tiene la mirada más encantadora que he visto en mi vida y sus risos son tan suaves como el algodón de azúcar… créeme no fue mi intención, pero después de que estuvimos debatiendo acerca de la crin de Pinkie y lo mucho que se asemeja al algodón de azúcar, no pude evitar preguntarle a BonBon si su crin estaba hecha de malvavisco.- al notar la mirada de Octavia, rápidamente añadió. -Te juro que yo solo estaba bromeando, pero después de eso BonBon me dijo que podía tocar su crin para cerciorarme que no fuera así.- Octavia rodó los ojos, por supuesto que Lyra había acariciado la crin de BonBon.
-¿Hablaron acerca de sus gustos?, ¿De su familia?, es bastante ovio que hablaron de cosas relacionadas con su negocio de dulces, pero Lyra.- Octavia dejó escapar un suspiro mientras colocaba sus cascos sobre los hombros de su amiga quien inmediatamente la miró con total atención. -Lyra no quiero sonar pesimista pero… no deberías enamorarte de una yegua que conociste un fin de semana.- añadió Octavia. Sabía que sus palabras podrían lastimar a Lyra pero prefería que su amiga se molestara con ella ahora, a tener que verla con el corazón roto una vez más.
-Bueno, ahora que lo mencionas realmente nuestras conversaciones durante ese fin de semana fueron bastante triviales, no hablamos de algo importante o significativo, pero en retrospectiva… debo admitir que fue muy divertido pasar tiempo con ella. Además, cuando regresamos a Sugar Cube Corner para hacer una pijamada con Pinkie la pasamos muy bien.-
-Espera…- dijo completamente sorprendida la chelista -¡¿Pinkie, BonBon y tú pasaron la noche en una pijamada el mismo día que se conocieron?-
-Sí, lo sé, fue extraño para mí también. Bueno en realidad no creo que sea tan raro, después de todo BonBon ya tiene tiempo viviendo en Ponyville y por lo tanto ya conocía a Pinkie. Y yo conozco a Pinkie por todas las cartas que nos hemos enviado y por el tiempo que pase con ella en la celebración del Solsticio de verano.- comentó Lyra mientras se rascaba la nuca con un casco. -En realidad las únicas que no nos conocíamos éramos BonBon y yo.-
-BonBon me comentó que Pinkie parecía hacer ese tipo de cosas bastante seguido. Es casi como si sintiera la necesidad de darle la bienvenida a cualquier nuevo habitante de Ponyville por obligación.- comentó Lyra con el casco en el mentón. -Además Pinkie dijo que ella y Bonbon ya habían acordado tener esa pijamada y que se sentiría mal si no me invitaba-
-Lo entiendo Lyra, pero…-
-En su defensa, la pijamada fue muy entretenida, jugamos varios juegos de mesa y contamos muchas historias de terror. Después nos fuimos a dormir y bueno yo… apenas pude descansar ¿sabes?. Me sentía tan feliz en ese momento que no pude evitar olvidarme de todo lo demás.-
El rostro de Lyra se sonrojó nuevamente en el momento en el que un pensamiento pareció cruzar por su mente.
-Te quedaste mirando a BonBon mientras dormía, ¿cierto?- dijo la chelista leyendo por completo los pensamientos de su amiga.
-No. Por supuesto que no, yo…- negó Lyra antes de bajar la mirada, su cara tan roja como la de un tomate y su crin cubriéndole sus ojos ambarinos. -Si, la miré mientras dormía.- admitió con cierto tono de culpabilidad mientras se agazapaba en su lugar.
-Sabes que eso es de mala educación, ¿cierto?-
-Sabía que dirías eso, pero no pude evitarlo, su saco de dormir estaba justamente a mi lado. Pero te juro que no hice nada malo-
-Créeme Lyra, no me preocupa que hubieras hecho algo. Sé de antemano que no eres ese tipo de poni y si te sirve de consuelo entiendo tus razones. Es solo que estoy preocupada por ti.- añadió la chelista.
-Lo sé, pero… estoy segura de que BonBon es diferente. Algo hizo click entre nosotras desde que entré a su tienda de dulces y creo que Pinkie sabía que algo así pasaría. Realmente no sé cómo explicarlo, pero Pinkie parece tener una especie de sexto sentido para estas cosas.- dijo Lyra abrazando a Octavia por el cuello.
Octavia dudaba seriamente que algo así fuera posible, pero decidió no hacer ningún comentario al respecto. Aunque no estaba del todo convencida, decidió que lo mejor sería apoyar a su amiga. Probablemente… Y no es que lo admitiera, pero… existía la posibilidad de que BonBon fuera realmente una poni amable, podría no ser una idea tan descabellada. El hecho de que su primer encuentro con BonBon hubiera resultado tan desastroso, no significaba que BonBon fuera una mala yegua.
"Aun así quizá sea mejor si pudiera conocerla en persona" pensó la chelista. Quizá aquello se trataba de su propio instinto de amiga sobreprotectora actuando en ese momento. Aunque ella también tenía que admitir que haber sido noqueada en el baño del tren por Bonbon, no era precisamente algo que quería que Lyra experimentara.
-No tienes de que preocuparte Octavia. Pinkie me contó que BonBon era una buena pony y bueno, ahora que lo pienso con detenimiento, es bastante curioso que BonBon sea tan mala haciendo dulces…- Lyra hizo una pausa. –Sabes una cosa… Para alguien que tiene tres dulces como cutie mark, es extraño que no sea una experta para preparar dulces… Quiero decir, Pinkie le estuvo enseñando a hacer la mayoría antes de esfumarse en el aire. Y nos tomó un día entero para que finalmente lográramos poner la cantidad de azúcar correcta en las mezclas.- reflexionó Lyra sin soltar a la chelista que había aprisionado contra su pecho.
-Fal vef fu falenfo efpefial ef fer ufa foni Esfremafamenfe amable*- dijo Octavia, sus palabras opacadas por el pelaje de su amiga.
*NOTA: Esto es lo que trató de decir Octavia (Tal vez su talento especial es ser una poni extremadamente amable)
-Mmmmm- Pensó Lyra antes de mirar a Octavia nuevamente. -Sabes, puede que tengas razón, porque ella es todo un encanto.- respondió Lyra con algarabía mientras tomaba a su amiga por los cachetes.
-¡Oh! Estoy ansiosa de ir a Ponyville el próximo fin de semana, Pinkie me dijo que una de sus amigas va a tener una presentación de moda espectacular. ¡Estoy segura que BonBon también está invitada!- añadió de pronto la unicornio esbozando una enorme sonrisa, antes de abrazar nuevamente a Octavia, restregando su cachete contra el de la chelista, en una peculiar muestra de afecto descontrolado.
-Me alegro- respondió la chelista un tanto avergonzada por la cercanía de Lyra.
-¡Oh por Celestia! Octavia, necesito buscar algo que pueda usar esa noche.- exclamó la unicornio antes de soltar a la chelista y correr a su lado de la habitación para comenzar a hurgar entre sus cajas nuevamente.
THUD
Octavia calló sobre el asiento del sofá una vez más antes de dirigir su mirada a su compañera de cuarto. Le daba gusto que el viaje de Lyra a Ponyville le hubiese devuelto el ánimo en su totalidad, sin embargo, aún continuaba preocupada por el bienestar de su amiga.
-¿Oye Octavia? ¿Te gustaría acompañarnos?, estoy segura de que esa fiesta será muy similar a las muchas otras a las que has asistido con tu familia y bueno… yo…- dijo la unicornio mirándola por encima de sus hombros. -No quisiera echarlo a perder-
-Lyra- Respondió la chelista.
-Por favor- suplicó Lyra mirándola con su acostumbrada cara de potra.
SIGHT
La chelista dejo escapar un suspiro antes de responder. -Sabes bien que no me puedo negar cuando me miras de esa forma- comentó Octavia.
-Lo sé, por eso lo hago- respondió Lyra guiñándole el ojo.
"Ojala que todo salga bien esta vez Lyra" Pensó la chelista. De cierto modo sentí envidia por su amiga, y el enorme coraje y confianza que tenia la unicornio de color menta para arrojarse sin pensar cuando veía la posibilidad de encontrar a su poni especial. Por alguna extraña razón aquel pensamiento la llevó a pensar en Vinyl.
Últimamente, Octavia se había visto bastante atraída por los misterios que rodeaban a la DJ y a pesar de que su lado racional le recordaba constantemente que la unicornio albina era peligrosa, era completamente incapaz de evitar desear saber más de ella. Quizá aprovecharía el viaje a Ponyville que realizaría junto a Lyra para poder visitar a la DJ. Quien había decidido brindarle la dirección de su residencia, la cual, curiosamente se localizaba en Ponyville.
-De acuerdo Lyra, te ayudaré con tu cita.-
-No puedo creer que lo hicieras- Dijo Hoyti caminando de un lado a otro de la habitación. -Te lo advertí, te dije que podría pasar y aun así decidiste ignorarme por completo- añadió el poni diseñador.
-No crreo que sea justo que la culpes porr esto.- Añadió la yegua que se hallaba sentada en uno de los enormes sofás de la habitación, uno con una cantidad exorbitante de adornos y gemas.
-Créeme, Photo. Esto podría ponernos en una mala posición con el resto de los ponis, si se descubre que Vinyl es un poni vampiro estaremos en un grave problema- añadió Hoity. -Además actúa como si no le interesara en absoluto-
La yegua en cuestión se encontraba reclinada en el asiento de Hoity, sus cascos traseros posados sobre la superficie del escritorio. Vinyl se encontraba tocando suavemente una melodía con un violín.
Normalmente Vinyl solía interpretar música con el instrumento para matar el tiempo o para pensar en melodías para sus nuevos discos. Comúnmente cualquiera de las dos cosas ocurría cuando la DJ se sentía particularmente con una gran falta de inspiración para componer sus remixes.
Ahora, sin embargo, la DJ había decidido citar a sus mejores amigos en esa habitación para hablarles de lo que había ocurrido en el campus y en especial contarles acerca de los recientes sucesos en los que ella y cierta Violonchelista se vieron envueltas en los últimos meses. Además de discutir el hecho de que la primogénita de los Melody de algún modo logró capturar más que solo su atención, especialmente después de su dueto improvisado en el salón de música.
-Yo crreo que es bastante obvió lo que ocurre aquí- dijo la fotógrafa, mientras observaba las notas que Vinyl había hecho en las hojas de papel.
SIGHT
Hoity Suspiró antes de retomar la calma. -Lo sé y eso es lo que más me sorprende.-
Vinyl detuvo su interpretación al escuchar el tono de voz de su amigo, antes de mirarlo por encima de sus anteojos oscuros.
-Y no me mires como si no lo supieras Vinyl- añadió Hoity.
-No crreo que Vinyl sepa lo que ocurre Hoity, el hecho de haberr vivido toda su vida rrecluida en su música ha evitado que se dierra cuenta de esto con anterrioridad- añadió Photo Finish. -Solo mirrala, esta tan confundida como una yegua de secundarria- añadió señalando a Vinyl con ambos cascos.
-De acuerdo- se resignó el diseñador masajeando su frente con uno de sus cascos frontales. -Normalmente nos encargaríamos de silenciar a cualquier pony que se entere de nuestro secreto.- Tras notar el ceño fruncido de la DJ inmediatamente aclaró. -Pero si dices que la descendiente de los Melody no es un peligro para nuestro anonimato, dejaré que sigas con esto, pero deberás decirle toda la verdad. Y eso incluye retirar el hechizo que le pusiste cuando era una potra.-
Vinyl parecía a punto de reprocharle algo por lo que inmediatamente el diseñador levantó un casco con severidad, antes de añadir con total autoridad.
-Cent nunca te menospreció por alimentarte de sangre y te aceptó a pesar de ser una vampiresa. Así que si realmente confías en la primogénita de los Melody, deberás dejar que ella sepa todo acerca de ti, solo así, ella también podrá tomar su propia decisión.- Ante las palabras de su amigo Vinyl se dejó caer pesadamente sobre el respaldo de la silla de Hoity.
-Si ella decide aceptarte como lo hizo Cent, quizá podríamos dejar que las cosas sigan su curso… Pero, si ella se convierte en un riesgo para nosotros, deberás prometernos que te harás cargo de ella.-
Vinyl sabía perfectamente a lo que se refería su amigo y no podía culparlo. Después de todo, ellos eran vistos como traidores no solo por haberse revelado en contra de su propio Maestro Red Wine, sino que, además ellos habían participado en la rebelión lunar liderada por Luna un milenio atrás. Si bien Photo, Hoity y Vinyl no habían matado a ningún poni inocente durante la rebelión lunar, su anonimato era lo único que los protegía de otros ponis.
Sabían perfectamente que, si otros ponis del reino se enteraban de lo que eran realmente, no habría forma de que el pánico no comenzara a esparcirse. En el mejor de los casos se verían obligados a abandonar el reino. En el peor escenario, bueno quizá no era bueno pensar en lo que podrían hacerles a ellos y a cualquier poni con el que se hallan relacionado con anterioridad.
Normalmente la DJ podría pensar en que las princesas podrían intervenir si llegara a ser necesario, pero tras haber escuchado de Hoity y Photo Finish, lo difícil que era incluso para la princesa Luna el poder recuperar la confianza de los ponis tras su regreso. Realmente no podía imaginarse lo que la sociedad podría pensar de ellos. Al fin y al cabo, las criaturas como NightmareMoon o los ponis vampiros, eran protagonistas de muchas historias de terror; y ¿Cómo culparlos? Incluso ella había asesinado a muchos ponis inocentes en el pasado bajo las órdenes de su antiguo amo.
Vinyl finalmente asintió con solemnidad antes de levantarse de su asiento para estrechar el casco de Hoity. El hecho de que Tavi no saliera huyendo después de lo ocurrido en el salón de música, logró que sus esperanzas se mantuvieran intactas. Si bien la chelista había procurado no tocar el tema nuevamente, tampoco parecía tener la intención de discriminarla… Y sobre todo, Tavi parecía estar acercándose a ella por voluntad propia. Todo lo que Vinyl tenía que hacer, era encontrar la forma de demostrarle a sus amigos que Tavi no era un peligro.
-Ahora, aprovechando que estarás en Ponynille durante tu suspensión, quisiera que me ayudaras con algo- comentó Hoity Toyti aproximándose a su escritorio para tomar una revista de moda.
Photo Finish se aproximó con curiosidad mientras Hoity les mostraba la reseña de uno de los críticos de moda, en la reseña de aquella revista se hacía mención a un nuevo talento que provenía del modesto pueblo de Ponyville.
-No Puedo Creérr que vayas a un pueblo tan aparrtado solo parra ver el trrabajo de esta yegua- comentó Photo Finish arrebatando la revista de los cascos de Hoity.
-Bueno, sinceramente me intriga mucho, así que he decidido pedirle a la diseñadora una cita para ver su trabajo- comentó el diseñador.
-No lo sé, con estas fotogrrafías tan poco perrfectas no te podrría darr una buena opinión.- añadió Photo Finish antes de pasarle la revista a Vinyl, quien comenzó a ojear las páginas con interés.
-¡Lo sé! Es por eso por lo que quiero ver su trabajo personalmente. Si es un trabajo que valga la pena, podría considerar recomendarte sus diseños para el nuevo ídolo que estás buscando- Photo dejó escapar un bufido.
-Verrdaderramente no crreo que valga tu tiempo, pero si es lo que deseas, no te detendrré- continuó la fotógrafa con desdén.
-Voy a visitar el pueblo el fin de semana y me gustaría saber si estarías dispuesta a echarme una pezuña con la ambientación y la música de fondo Vinyl- añadió el corcel.
Vinyl asintió, después de todo no encontraba ninguna buena razón para negarse a aquello, es decir, estaba suspendida de la academia de todos modos y una pequeña presentación parecía ser una buena forma de matar el tiempo, así como retomar un poco su carrera, después de todo, su inspiración parecía haber regresado una vez más a su vida y sería bueno ponerla a prueba.
La semana transcurrió con normalidad, su rutina diaria había vuelto a ser lo que era en el pasado, sin embargo, lejos de brindarle alguna clase de consuelo o alivió, la Chelista no podía evitar sentirse extraña.
Por alguna razón la ausencia de la DJ que se sentaba detrás de ella durante las clases había comenzado a causar cierta incomodidad en su interior. En especial ahora que Lyra no dejaba de hablar de lo que Bonbon y ella se escribían diariamente.
Desde su viaje a Ponyville, Lyra no había dejado de escribirle cartas a BonBon o a Pinkie, y aunque las cartas a Pinkie siempre habían sido algo recurrente en los últimos meses. La verdad era que las cartas que Lyra y BonBon se intercambiaban tenían un volumen mucho mayor, no solo en páginas sino también en cantidad, las cuales llegaban al menos dos veces al día.
Normalmente la Violonchelista no se preocuparía por ese tipo de cosas, pero en los últimos días una nueva yegua parecía haber sido asignada para realizar la entrega de las cartas que provenían de Ponyville. Ahora bien, Octavia era consciente que las oficinas postales solían contratar nuevos elementos a causa de la cantidad de correos que se distribuían por el reino y dado que los Pegasos podían desplazarse a una mayor velocidad que muchos de los medios de transporte, no era extraño que fuesen ellos quienes entregaran cartas en distancias relativamente cortas. Sin embargo, el verdadero problema era que la nueva recluta parecía ser un poco… torpe.
Si bien Octavia no era supersticiosa y tampoco creía mucho en la mala suerte, tenía que admitir que por alguna razón las cosas que se relacionaban con Ponyville acarreaban consigo ciertos eventos desagradables.
En este caso en particular, la novata de la oficina de correos dejó una marca, literalmente, en la espalda de la chelista tras haber aterrizado con brusquedad sobre ella para entregar el correo de Lyra durante la mañana del Lunes de esa semana. Aquello quizá no habría sido algo a lo que Octavia le prestaría mucha atención, pero después de que la señorita Hooves hubiese atravesado una ventana el día siguiente, derribado una puerta durante la mañana del miércoles y posiblemente quebrado su espalda un par de veces durante el jueves, La violonchelista comenzó a creer que el viaje a Ponyville no era del todo una buena idea.
La primera vez que había viajado al modesto pueblo situado en las afueras del bosque Everfree, provocó que experimentara uno de sus peores días. Quizá la presencia de aquella novata era la forma en la que el universo trataba de persuadirla de no tomar la decisión de viajar al pueblo nuevamente. Sin embargo, y a pesar de todas las señales, Lyra y Octavia optaron por continuar ignorando aquellos hechos y se decidieron a prepararse para la presentación a la que Pinkie las había invitado el fin de semana.
Las dos amigas salieron temprano de la academia rumbo a la estación de tren de Canterlot, sin embargo, la conmoción situada en las puertas de la academia retrasó su camino.
-Te dije que dejaras tu instrumento en el cuarto- comentó Lyra, mientras levitaba la tarta de manzana que había ayudado a Octavia a preparar la noche anterior.
-No pienso dejarlo abandonado en la habitación. Sabes bien que me gusta practicar un poco todos los días y si vamos a pasar el fin de semana en Ponyville, por lo menos lo llevaré conmigo- comentó Octavia mirando a su amiga.
-En ese caso… después de ti querida- dijo Lyra con un movimiento de su pata frontal.
Octavia sacudió ligeramente su cabeza antes de comenzar a abrirse paso cuidadosamente entre el mar de ponis, afortunadamente el tamaño de su cello permitió que los ponis evitaran aplastar a Lyra, quien resguardaba la tarta de manzana usando su campo telequinético para levitar la caja que contenía el postre.
Tan pronto como consiguieron cruzar el umbral de la entrada, ambas se detuvieron por completo al notar el carruaje que las esperaba justo frente a la Academia de Música de Canterlot.
-Señorita Melody, si es tan amable- comentó el mayordomo abriendo la puerta del carruaje revelando al prominente diseñador que las esperaba sentado en el interior.
-¡Wow! Sabía que Pinkie Pie ha incrementado su red de contactos desde que Twilight y sus otras amigas derrotaron a Nightmare, pero esto es ridículo- comentó Lyra sorprendida.
-Perdone si sueno grosera, pero no creo que sea correcto subir al carruaje de un corcel con el que no estamos familiarizadas- comentó la chelista.
-Por el contrario señorita Melody. Soy totalmente consciente de que esta es una solicitud poco convencional, por lo que entiendo su escepticismo ante una situación como esta.- comentó Hoity usando un tono elegante. -Pero en verdad me sentiría alagado si acepta mi oferta. Verá, nuestra mutua conocida, la señorita Scratch, me ha comentado que ustedes tenían planeado reunirse en Ponyville… Y dado que yo también tengo una cita en Ponyville el día de hoy, decidí ofrecerme para escoltarla hasta el pueblo.- Comentó Hoity como si aquello fuera lo más normal del mundo.
Lyra simplemente se dedicó a mirar extrañada a los dos ponis enfocándose en el diseñador y después en la chelista.
-De verdad lamento mucho mi descortesía, pero encuentro particularmente extraño que un poni como usted, se halla ofrecido a cumplir semejante favor para Vinyl sin una razón en particular… Sin mencionar que no deseo ser ninguna molestia para usted- contestó la chelista con su acostumbrado porte.
-Bueno, señorita Melody… Debo decir que la señorita Scratch es una buena amiga mía, por lo que hacer esto por ella es algo que no me molesta en lo absoluto… Y ciertamente tenía curiosidad por conocer a la descendiente de Cent Melody.- añadió Hoity sin dejar de mirar a la chelista por detrás de aquellos anteojos de sol de color púrpura.
Dos pensamientos pasaron por la mente de Octavia. El primero se relacionaba al hecho de que la presencia de Hoity y su conversación, reafirmaban el hecho de que Vinyl y DJ-Pon3 eran la misma yegua, por lo que la chelista podría usar aquella oportunidad para aprender más acerca de la DJ.
El segundo pensamiento se relacionaba a la mención de su antepasado. Si bien Hoity Toyti era un pony de alcurnia con una gran cantidad de contactos en el mundo de la farándula, y por consecuente debía conocer a los miembros de una familia tan conocida como lo era la familia Melody. Lo más normal sería que Hoity se hubiese referido a ella como la hija de Clef Melody y Charlotte Philarmonica. Sin embargo, el diseñador había mencionado directamente al único poni de su linaje con el que la chelista tenía un parecido extremadamente notable.
-De acuerdo, mientras no sea una molestia que mi amiga nos acompañe- comentó la chelista.
-Por supuesto que no será ninguna molestia señorita Melody- afirmó Hoity asintiendo solemnemente. -De hecho, me sentiré alagado de poder escoltar a un par de damas como ustedes- añadió el corcel con una sonrisa amable.
-¡Entonces no se diga más!- exclamó Lyra subiendo al carruaje con rapidez para tomar asiento frente al diseñador.
Octavia, por su parte, decidió abordar el carruaje sin bajar la guardia. Conocía a Hoity por su trabajo y por las lecciones sociales que había recibido de su madre. Sin embargo, el diseñador no dejaba de ser un extraño y dado que nunca antes había entablado una conversación con él, no podía estar segura del porque un poni como él podría estar interesado en ella.
Aún así su propia curiosidad por saber lo que deseaba el diseñador y sobre todo, su deseo por averiguar más acerca de Vinyl la había impulsado a aceptar la oferta de Hoity.
Tan pronto como ambas yeguas tomaron sus correspondientes asientos, Hoity dio la señar a su chofer para que comenzaran a avanzar.
-Mira Octavia, tienen un compartimiento para guardar bebidas y sodas- comentó Lyra tras descubrir el pequeño refrigerador que se hallaba oculto en el descansa cascos de su asiento
-Lyra no creo que sea del todo cortés que agarres las cosas sin permiso- comentó la Chelista.
-¡Oh! No tienen de que preocuparse pueden servirse una bebida si lo desean. Será un viaje un poco largo y preferiría que mis invitadas se encuentren cómodas- añadió Hoity aun mirándolas con aquella sonrisa amable que Octavia había visto a muchos nobles usar cuando deseaban actuar con cortesía. -Únicamente me gustaría pedirles que no recorran las cortinas, la luz del sol daña mi pelaje- añadió el poni tratando de sonar lo más casual posible.
Ambas asintieron mientras Lyra tomaba una de las latas de soda con su magia para proceder a beber su contenido.
Mientras Lyra se dedicaba a vaciar el pequeño refrigerador, Octavia decidió observar con mayor detalle el interior de la carreta. Las vestiduras de los asientos estaban forradas por un material de polietileno, el cual brindaba una sensación de suavidad bastante agradable, sin perder la firmeza. El suelo y los respaldos estaban hechos de madera gruesa, la cual había sido cubierta por un barniz brillante. Desde el exterior, las ventanas parecían contar con cristales tintados mientras que en el interior del carruaje los cristales eran cubiertos por gruesas cortinas de un color entre purpura y gris, bordadas con figuras que formaban suaves ondulaciones que brillaban con un color ligeramente más claro, generando un efecto visual similar a las nubes del cielo.
A los costados de cada asiento se encontraban tres hileras de vasos y copas de cristal, así como una pequeña cubeta de metal que seguramente era usada para almacenar cubos de hielo. De igual modo en cada uno de los costados se encontraba un espació diseñado para colocar una botella de vino, al lado del cual se podía observar un pequeño sacacorchos y un picahielos.
-Puedo ver que la cubierta del estuche de su violonchelo se encuentra dañada- comentó Hoity atrayendo la atención de la chelista.
-¡Emm! Sí, la semana pasada tropecé y la caída dañó la tapa de mi estuche.- comentó Octavia. Aquellas palabras atrajeron la atención de Lyra. Por supuesto que Lyra sabía que aquel golpe había sido el resultado de la riña entre Thabita y Octavia. Algo por lo que la unicornio de color menta no dejaba de culparse, aun cuando Octavia le había asegurado que no se trataba de algo de lo que debiera sentirse mal.
-Es una lástima, solo espero que no le haya ocurrido nada malo a tu instrumento- añadió Hoity.
-En realidad no, de hecho, mi Cello no se dañó por la caída- comentó Octavia sonriendo genuinamente.
Hoity no respondió nada, pero era más que obvio que el diseñador esperaba recibir esa respuesta de antemano.
-A todo esto y disculpe mi indiscreción, pero ¿como es que conoció a Vinyl?- dijo Octavia. Aún cuando no estaba del todo segura, de alguna forma podía sentir como si el diseñador la estuviese mirando con extrema atención.
-La señorita Scratch y yo hemos hecho algunos negocios juntos. Se podría decir que ha pedido mi ayuda en ciertas ocasiones para diseñar trajes especiales para ella.- comentó Hoity.
-¿Se refiere a los trajes que usaba en sus presentaciones?-
-Si, en cierto modo, aunque también me ha hecho algunos pedidos especiales para otro tipo de presentaciones-
-DJ-Pon3 es muy popular entre los grupos de música electrónica. Hace unos años compre un boleto para asistir a una de sus presentaciones en Baltimare y debo admitir que su música es electrizante- añadió Lyra mientras comía algunas uvas de un pequeño frutero que había descubierto almacenado en otro de los compartimientos de su asiento.
Octavia supuso que aquellos asientos habían sido fabricados con alguna clase de hechizo que les permitía almacenar fruta fresca en su interior.
-Me alegra que pudieras presenciar esa presentación. Aunque debo admitir que últimamente la calidad de su música ha decaído mucho en comparación con su primer concierto en vivo.- comentó el corcel.
-¿De verdad?- comentó Lyra continuando con la conversación. -A mí me parece que su música sigue siendo excelente y muy explosiva… aunque debo admitir que sus últimos álbumes tienen más canciones de relleno que en sus primeros discos- comentó Lyra antes de comer el resto de las uvas.
-Sí, ciertamente la señorita Scratch ha tenido muchos problemas para crear nueva música original…- dijo Hoity. -Aunque últimamente la he notado más alegre y llena de vida.- añadió el corcel.
A pesar de aquellos anteojos de sol, Octavia estaba 100% segura que Hoity la miraba a ella en ese momento.
-Creo que usted ha causado un impacto bastante importante en la señorita Scratch, Señorita Melody.- agregó Hoity.
-¡Oh! Ni que lo digas. Vinyl parece seguir a Octavia a todos lados- afirmó Lyra.
-Lyra- reprochó la chelista con tono severo.
-¿Qué? No he dicho ninguna mentira, ella se la ha pasado siguiéndonos como una sombra en los últimos meses.- se defendió la unicornio de color menta.
-¡Oh! ¿De verdad?- dijo el diseñador con un tono de sorpresa casi convincente. -Y dígame señorita Melody ¿Usted qué piensa de la señorita Scratch?-
-Bueno ella…- dijo la chelista antes de darse cuenta de que realmente no había pensado en eso.
Ciertamente Octavia había logrado acercarse bastante a la DJ durante las últimas semanas, pero era difícil saber lo que realmente sentía acerca de Vinyl. La unicornio albina parecía una buena poni en el fondo, aunque también era bastante solitaria. Sin tomar en cuenta que la DJ la había atacado en el salón de música después de su interpretación con el piano, Octavia podría haber pensado que la yegua era un poni como cualquier otro. Pero, aun así, existían muchas cosas que no podía comprender acerca de la DJ.
-Ella es… única.- finalmente respondió la chelista. -Es una pony muy inteligente y amable, aunque puede ser tímida y solitaria en ocasiones.- añadió mirando su moño rosa, debajo del cual se encontraba la llave con forma de clave de sol.
-Sí, supongo que tienes razón en eso- dijo Hoity.
-Pero… cuando ella interpreta su música, se convierte en un poni completamente distinto…- añadió Octavia antes de mirar el Cello que reposaba a un costado de su asiento. -Cuando la vi mezclando su música en el KittyKat parecía inmersa en su música. Pero cuando ambas tocamos en el salón de música, realmente pude sentir como si las melodías que interpretaba estuviesen llenas de vida- comentó Octavia mientras colocaba uno de sus cascos sobre la superficie del estuche de su amado instrumento.
Por un momento los tres ponis permanecieron en silencio. Lyra lucia sorprendida por aquella revelación, realmente no le había preguntado a Octavia lo que había hecho ese fin de semana. No era que no estuviese interesada, simplemente su estancia en Ponyville había resultado de maravilla, por lo que no había tenido otra cosa en su mente que no fuera algo relacionado al festival de moda al que ella y Octavia asistirían y en el cual esperaba poder encontrarse nuevamente con BonBon.
Por otra parte, Hoity parecía genuinamente sorprendido por las palabras de la chelista, había algo en la forma en la que la elegante poni terrestre miraba el instrumento que le hizo pensar por un momento en Vinyl. Aquella expresión era la misma que se había dibujado en el rostro de la Vinyl de hace mil años, la Vinyl que disfrutaba de las noches de recital que Cent Melody hacia especialmente para la unicornio albina. Se trataba de la misma mirada que la Vinyl de ahora tenía cuando le contaba acerca de la primogénita de la familia Melody.
-Espera un segundo quieres decir que… Vinyl y Tú… ¿pasaron el fin de semana saliendo juntas?- la cuestionó la unicornio de color menta mientras esbozaba su ya característica sonrisa pícara.
-Antes de que empieces a pensar en algo. Quiero que quede claro que no se trató de una cita ni nada por el estilo Lyra- aclaró la chelista.
-Vamos Octavia, quiero conocer los detalles- dijo Lyra invadiendo el espacio personal de la elegante violonchelista.
SIGHT
Octavia dejó escapar un suspiro de resignación antes de decidirse a relatar lo sucedido durante ese fin de semana. Aunque ciertamente decidió omitir algunos detalles. De cualquier forma, no era del todo probable que Lyra o Hoity creyeran lo que había visto ese día, después de todo ella misma aún no estaba del todo convencida. Y en el supuesto de que Lyra si llegase a tomarla enserio, no tenía intenciones de meter más ideas en la mente de su amiga. Ya era suficiente con que Lyra estuviese obsesionada con su búsqueda de "Humanos" como para provocar que se interesara en algo más.
Notas del Autor:
OK. Al fin está aquí el siguiente capítulo. Espero que lo hallan disfrutado tanto como yo disfruté el escribirlo.
Creo que la historia va por buen camino y me ha ayudado mucho el escuchar música trance mientras escribía el capítulo. Creo que eso ayudó a que algunas ideas fluyeran con mayor facilidad.
Hasta el próximo capítulo… ALLONS-Y.
En memoria de Carolina López Amada tía y ejemplo de vida
Mayo/1947 – Febrero/2020
