Nota del autor:

Bienvenidos nuevamente mis queridos lectores a un nuevo capítulo de "Modes, Harmony and Tempo". Yo soy Halsenbert y espero que la historia siga siendo de su agrado.

Cuídense mucho y sin más por el momento… COOOOMENZAMOS!

Advertencia: Todos los personajes de esta historia pertenecen a sus correspondientes creadores. My little pony y sus personajes son propiedad de Hasbro. La presente historia fue hecha sin fines de lucro y con el único propósito de entretener.

Lean y comenten


Leyends of harmony – Modes, Harmony and Tempo.

Capítulo 17 – El Bar de Berry.

Tenía que admitirlo, a pesar de ser un pueblo pequeño, Ponyville tenía su encanto. Aunque ciertamente Octavia se encontraba bastante sorprendida por la cantidad de ponis que habían asistido al "Bar de Berry". Octavia esperaba encontrar unos cuantos ponys compartiendo una noche de sábado tranquila. La violonchelista imaginó que en el interior del bar encontraría algunos grupos de amigos bebiendo un par de cervezas para relajarse de las jornadas de la semana. Incluso estaba preparada para enfrentarse a la necesidad de tener que lidiar con alguno que otro semental ebrio tratando de ligarlas.

Cuando Bon Bon las guio hasta llegar a una trampilla situada a los pies de una modesta casa, la Chelista comenzó a tener segundos pensamientos con respecto a si realmente deberían asistir a aquel bar. Era extraño que el "Bar de Berry" se encontrara debajo de una casa y no en un local de negocios, como lo sería el caso de cualquier local decente de Canterlot, eso rápidamente hizo que la violonchelista se cuestionara seriamente la legalidad de aquel sitio de "entretenimiento".

Bon Bon, sin embargo, no parecía realmente preocupada por eso. Octavia estaba segura de que Lyra no protestaría, siempre y cuando, pudiese pasar más tiempo con la vendedora de golosinas, mientras que estaba segura de que una DJ como Vinyl debería haber conocido todo tipo de lugares, después de todo, y aunque Octavia se sentía mal por asumirlo… la chelista imaginaba que no sería extraño que los DJs empezaban tocando en bares de… poca clase. Antes de poder conseguir suficientes seguidores como para llegar al estrellato y reproducir música en grandes conciertos. Lo cual ciertamente explicaría la serenidad y tranquilidad de la unicornio albina.

En el peor de los casos, quizá la violonchelista se vería obligada a arrastrar a sus tres acompañantes fuera del bar, en caso de que las cosas se tornaran… demasiado intensas… por decirlo de alguna manera. Si bien era cierto que Octavia no estaba segura de que tan realistas eran las peleas de vaqueros que ocurrían en las películas de acción que Lyra le había mostrado. Tampoco podía negar que el comportamiento de etiqueta no era algo que podría esperar que se siguiera en el interior de un bar situado en el sótano de una casa, situada en el remoto pueblo de Ponyville.

Sin embargo, la chelista se llevó una enorme sorpresa al notar que el bar en realidad se encontraba repleto de ponis disfrutando de un ambiente agradable. La alegre música del Swing resonaba en el interior del "Bar de Berry", el cual parecía haber sido adaptado para evitar que el sonido de la música escapara del sótano para no molestar a los vecinos.

Varias decenas de parejas se encontraban bailando en la pista de baile, mientras que muchos otros grupos de amigos y parejas disfrutaban de las múltiples bebidas que ofrecía el catálogo del bar.

Tan pronto como las cuatro hembras llegaron a la entrada fueron recibidas por una poni de color lavanda con una cutie mark en la cual se podían observar un racimo de uvas acompañado por una fresa rojo brillante. La cual despedía un particular aroma etílico. A juzgar por la forma en la que caminaba Octavia supuso que se trataba de algún cliente que había bebido suficiente por una noche.

-Bon Bon-, saludó la poni con entusiasmo.

-Berry- respondió Bon Bon devolviendo el saludo. De acuerdo, eso confirmaba el hecho de que esta yegua parecía ser la dueña del bar.

-¿Esas son las yeguas de las que me hablaste?- pregunto Berry. De algún modo, a Octavia le pareció sorprendente que Berry fuese capaz de hablar con normalidad a pesar de la enorme concentración de alcohol que debía tener en su sistema.

-Así es. Ella es Lyra-, dijo Bon Bon abrazando a Lyra, gesto al que la unicornio de color menta no se negó. -Y estas son sus amigas, Octavia y Vinyl-, añadió Bon Bon haciendo un movimiento de su casco para señalarlas.

-En ese caso vengan conmigo, les tengo reservada una mesa cerca de la barra para que no tengan ningún problema para pedir sus tragos-, comento Berry. Inmediatamente el grupo se puso en marcha siguiendo a la dueña del local.

Bon Bon platicaba animadamente con Lyra y Berry, mientras esta ultima las guiaba a su mesa. Vinyl por su parte mantenía la mirada en Bon Bon, aunque Octavia pudo notar que la unicornio albina solía desviar su mirada hacia ella de vez en cuando. Lo sabía principalmente porque cuando Octavía miraba a la DJ por el rabillo del ojo, esta última se tensaba ligeramente y su cola se agitaba por un instante.

Octavia decidió echar un vistazo más detallado al "Bar de Berry". En el interior se encontraban varias mesas con la curiosa forma de barriles de Cidra, sobre los que se encontraban colocados pequeños racimos de uvas que los visitantes podían consumir como aperitivo si lo deseaban. Alrededor de las mesas encontraban cojinetes de color vino lo suficientemente suaves para brindar una excelente sensación de confort.

En las paredes del local se podían observar pinturas con racimos de deliciosas y jugosas uvas púrpuras y verdes, al igual que los adornos que simulaban racimos de uvas colgados del techo. El bar por otra parte era alumbrado por reflectores de color violeta y verde brillante que recibían su luz de las pequeñas luciérnagas que se localizaban en su interior.

La barra por otro lado estaba repleta de barriles de gran tamaño, algunos de ellos contenían Cidra de manzana, otros más se encontraban repletos de cerveza mientras que otros cuantos contenían vino. En la vitrina situada detrás de la barra también se podían observar vinaterías adornadas con botellas de colores que contenían una enorme variedad de licores de gran calidad.

El suelo del local estaba recubierto con piedras pulidas, la chelista imaginó que aquello había sido una decisión de Berry para poder limpiar el suelo del local sin mucho problema en caso de que algún poni considerablemente ebrio derramara su bebida sobre el suelo, algo que confirmó la violonchelista en el momento en el que un corcel particularmente ebrio cayó de espaldas al suelo derramando el contenido de su tarro de madera.

Una vez que tomaron asiento, Berry procedió a proporcionarles el menú a la carta, en el cual pudieron observar múltiples platillos ligeros para acompañar las deliciosas bebidas que se ilustraban en el menú.

Bon Bon pidió una bebida llamada "Poni en llamas" mientras que Lyra se decidió por una bebida denominada "Sangre de dragón de hielo", la chelista no estaba segura de lo que Vinyl le señaló a Berry en el menú, pero a juzgar por la posición aproximada de su casco, Octavia supuso que se trataba de algún coctel particularmente fuerte. Por su parte, Octavia tenía bastantes problemas para tomar una decisión. La mayoría de las bebidas tenían nombres excéntricos de los que jamás había escuchado en su vida, pero si estaba segura de una cosa… sin importar lo que pasara, no bebería la "Ninfa en Celo", no solo por el hecho de que el nombre era particularmente vulgar, sino por el hecho de que los componentes que la constituían tenían una mezcla de afrodisiacos, alcohol y frutas tropicales.

-Te recomiendo la cidra de manzana- dijo Bon Bon al notar que Octavia ya había revisado la lista de bebidas al menos unas diez veces. -Es uno de los grandes manjares de Ponyville, y no encontrarás mejor cidra que la sidra de la familia Apple que se vende en este bar- añadió la poni de pelaje color amarillo pálido.

-De acuerdo- respondió la chelista señalando la opción en su menú para que Berry pudiera tomar nota.

Tras tomar la orden de las cuatro ponis, Berry se retiró tambaleándose. Por un momento Octavia se preguntó si era una buena idea dejar que la encargada del local se embriagara de esa forma, además de cuestionarse el peligro que correrían sus bebidas en el dado caso de que la yegua de color lavanda decidiera ser su camarera esa noche.

-No te preocupes, Berry es excelente atendiendo a sus clientes-, comentó Bon Bon al notar la forma en la que Octavia miraba a Berry. -A decir verdad, la primera vez que Pinkie me trajo aquí tuve mis dudas, pero después de pasar algunos meses en el pueblo te acostumbras a las peculiaridades de sus habitantes-, añadió sonriéndole.

-Por cierto, es increíble que no lo halla notado antes, pero realmente es sorprendente que una celebridad como DJ pon3 sea una de nuestras compañeras de clase-, dijo Lyra dando saltitos en su lugar mientras Octavia colocaba sobre la mesa la caja que contenía la tarta de manzana.

Vinyl simplemente se encogió de hombros, como si aquello no fuera algo particularmente importante.

-¿Nunca se lo habían preguntado?- las cuestionó Bon Bon tomando una de las uvas que se encontraban en el centro de la mesa.

-En realidad tenemos poco de conocerla-, aseguró Lyra imitando a Bon Bon. -Ella se transfirió a la academia a la mitad del ciclo escolar-, añadió la unicornio de color menta al tiempo que saboreaba una de las uvas usando su magia para formar lo que parecía ser una especie de garra regordeta de dragón para manipular el racimo de uvas, antes de proceder a retirar otra de las uvas con los dedos mágicos que había creado con el campo telequinético.

Octavia pudo notar la mirada de extrañeza en Vinyl y Bon Bon al notar la peculiar forma en la que Lyra había usado su magia para separar la uva del resto.

-Entonces…- dijo Bon Bon incapaz de desvanecer su sorpresa. -¿Por qué te trasferiste a la academia de Canterlot?- preguntó Bon Bon haciendo lo posible por ignorar la peculiar forma en la que Lyra comía las uvas para, de ese modo, poder prestarle más atención a la unicornio albina que las acompañaba.

Ciertamente Octavia había deseado preguntarle lo mismo a Vinyl, pero por alguna razón no lo hizo, sin embargo, estaba bastante interesada en la respuesta de la unicornio, por lo que le presto su total atención.

Vinyl ladeo la cabeza antes de comenzar a hacer varios gestos con sus cascos. Bon Bon permaneció atenta al igual que lo hizo la chelista. Octavia jamás había aprendido a leer el lenguaje de señas con anterioridad, por lo que no pudo comprender ninguna de las señales que hacia la DJ en ese momento.

-Oh, es cierto. El profesor de la clase de psicología nos comentó que Vinyl no habla-, añadió Lyra. -Aunque creo que sí podría escribirnos lo que piensa en un pedazo de pergamino-, comentó la unicornio de color menta.

-Desafortunadamente ninguna de nosotras trae un rollo de pergamino y tinta para hacer eso en este momento-, comentó Bon Bon.

Berry regresó a los pocos minutos cargando con destreza las bebidas de las cuatro yeguas sin derramar ni una sola gota a pesar de su notorio desequilibrio al caminar.

El "Pony en llamas" de Bon Bon era una bebida de un tono rojizo intenso, la cual despedía un fuerte aroma a picante. La "Sangre de dragón de hielo" de Lyra era una enorme copa redonda en cuyo interior se encontraba una bebida de color azul brillante, probablemente producto de las moras azules que la conformaban. Octavia recibió un tarro de madera repleto de una espumosa sidra de manzana dulce. Por su parte Vinyl recibió una bebida en la cual se podía observar el fondo de color azul oscuro y la superficie de un color amarillo brillante.

-Espero que te agrade nuestra bebida especial-, comentó Berry tras entregarle su bebida a Vinyl. -La creamos para honrar el regreso de la princesa Luna-, añadió la cantinera, mesera y dueña del bar.

-Una excelente opción-, dijo Bon Bon. -El "Solsticio de verano" es la bebida más reciente de Berry, Pinkie me trajo al bar la primera vez que la ofrecieron y se ha vuelto un manjar-, comentó la yegua de color amarillo pálido antes de tomar su bebida para darle un sorbo.

-Wow, ni me lo recuerdes esa noche fue una de las más aterradoras en mi vida-, comentó Lyra.

Octavia por su parte pudo notar la forma en la que Bon Bon y Vinyl se miraban la una a la otra mientras disfrutaban de sus respectivas bebidas. La violonchelista no estaba del todo segura del porqué, pero, de algún modo sintió cierta pesadez en el ambiente. Octavia tuvo la sensación de que ambas yeguas se conocían, aunque por alguna razón ambas parecían estar en un mutuo acuerdo acerca de no decir nada, por lo que Octavia decidió tomar cartas en el asunto; Normalmente la violonchelista no solía actuar tan directamente, pero si esto le ayudaba a esclarecer un poco más los misterios que rodeaban a Vinyl, estaba dispuesta a correr el riesgo.

-Lyra, ¿podrías acompañarme un momento?- dijo la chelista. -Quisiera pedirle prestado un cuchillo a Berry para partir la tarta de manzana-, añadió la violonchelista levantándose de su asiento.

-No es ningún problema puedo partirla usando mi Magia-, respondió Lyra transformando la "Mano" con la que había estado comiendo las uvas, en un cuchillo de color dorado.

-Te he dicho con anterioridad que, eso es poco higiénico-, añadió la chelista con tono severo. -Solo Celestia sabe dónde ha estado tu magia las últimas 24 horas-, ante esto Vinyl y Lyra compartieron una mirada de confusión.

-Eso no… Tiene sentido- respondió la unicornio de color menta. -Usar mi magia para sujetar cosas es algo completamente higiénico y no…-

PLOP

Lyra no termino su frase antes de que Octavia le diera un golpe en la cabeza frunciendo el ceño ligeramente.

-Lyra…- dijo la chelista.

-¿Si?-

-Acompáñame-

-OK-

Tras esto, la unicornio de color menta se levantó de su asiento para seguir a la chelista, dejando solas a la vendedora de golosinas y a la DJ.

-Valla que la señorita Melody tiene su carácter-, dijo Bon Bon.

Vinyl no pudo estar más de acuerdo con ella.

-Dime la verdad-, dijo Bon Bon nuevamente mientras miraba el rojo líquido de su bebida. -¿Qué es lo que quieres lograr al acercarte a esas jóvenes? ¿Cuáles son tus intenciones para con ellas?- añadió Bon Bon

Vinyl no respondió, simplemente se limitó a observar el contenido de su bebida, antes de mirar a su interlocutora para finalmente adoptar una postura relajada mientras dirigía su mirada en la dirección de Octavia.

-Espero que entiendas que no hice nada en la alcaldía esa tarde porque la princesa Celestia me lo ordenó, pero debo advertirte que, si lastimas a Lyra o a su amiga, no me quedaré con los cascos cruzados-, comentó Bon Bon con tono severo.

-Descuida. No es mi intención hacerlo-, respondió finalmente la unicornio. Su voz se escuchaba rasposa y desafinada.

-Y, ¿acaso saben lo que eres en realidad?- Vinyl negó con la cabeza.

-Pero Tavi no es ninguna tonta, estoy segura de que ya lo sospecha-, respondió nuevamente la unicornio antes de tomar otro sorbo de su bebida.


-Ambas sabemos que esto era solo una excusa para separarnos de ellas, así que supongo que mi pregunta debería ser. ¿Sobre qué querías hablar Octavia?- comentó la unicornio de color menta.

-Solo quería darles un momento a solas, pero si hay algo que quería preguntarte Lyra-, comentó Octavia mientras esperaba a que Berry le entregara el cuchillo.

-Adelante, sabes que puedes preguntarme lo que quieras, pero si es una pregunta íntima, tendrás que revelarme también un secreto a mí, ese es mi trato-, comento juguetona la unicornio.

-Descuida, no es nada de eso, es solo que…-

SIGHT

La violonchelista suspiro con pesadez antes de continuar. -Lyra, debo admitir que Bon Bon es mucho más agradable de lo que pensaba, teniendo en cuenta que mi primera interacción con ella no fue particularmente agradable. También debo reconocer que tienen buena química y eso me ha llevado a pensar que quizá deberías hablarle acerca de la noche que nos escabullimos al interior de su casa y del bastón que guardas en la habitación del cuarto de la academia-.

-Oh sí, eso es algo que definitivamente tengo que hablar con ella-, dijo su amiga bajando las orejas. -El problema es que ella ya me ha contado con anterioridad acerca del robo a su apartamento, debo admitir que fue muy preciso de su parte el no revelarme abiertamente lo que tomamos de su apartamento esa noche, pero ciertamente es algo que la molestó bastante-.

-Bueno Lyra, si sabes que se trata de algo que le molestó, debes entender que es importante que le hables de ello, no puedes pensar en tener una relación con una poni a la que le robaste algo, especialmente ahora que sabes que se trata de algo importante para ella-.

-¡Lo sé!- respondió la unicornio jalándose las orejas con frustración. -Pero no puedo simplemente llegar y decirle: "¡Hey Bonnie! recuerdas el objeto que te robaron hace unos meses, bueno he sido yo quien lo tomó, pero aquí lo tienes. Ahora perdóname y tengamos sexo salvaje para que puedas castigarme como tú gustes"- respondió Lyra haciendo muecas y varios gestos bastante exagerados antes de voltear su mirada nuevamente en la dirección de Octavia retomando una expresión seria. -No Octavia, las cosas no salen bien si se hacen de ese modo-.

SIGHT

Octavia suspiro nuevamente, esta vez con un tono de resignación. -Entiendo que te sientas temerosa por confesarle la verdad y si lo deseas puedo estar a tu lado cuando lo hagas, después de todo yo también tuve participación en todo eso-, dijo la chelista colocando un reconfortante casco sobre el hombro de su amiga. -Quien sabe, igual y no tendrás que dejarte humillar por Bon Bon y, no sé, quizá hasta decida ser un poco comprensiva con nosotras-, sonrió la chelista.

-Si, puede que tengas razón-, coincidió la unicornio. -Pero si nos obliga a tener sexo salvaje tendrás que ir primero, puede que de ese modo Bonnie esté cansada para cuando llegue mi turno-, añadió la unicornio de color menta.

-De que estas hablando, pienso decirle que todo ese asunto fue tu idea Lyra- respondió la chelista juguetonamente mientras tomaba el cuchillo que Berry le ofrecía.

-Es bueno saber que cuento con tu apoyo- añadió Lyra con tono sarcástico.

-Para qué son las amigas-, respondió Octavia con una sonrisa pícara.

-Hola Lyra, ya estaba empezando a preocuparme por tu ausencia-, dijo Bon Bon sonriendo amablemente mientras reposaba su cabeza sobre sus cascos.

-Que puedo decir Bonnie, Octavia tiene derechos especiales para algunas cosas-, contestó la unicornio de color menta juguetonamente antes de mover su asiento ligeramente más cerca de Bon Bon para proceder a sentarse a su lado.

-¡Oh!-, dijo la empresaria esbozando una enorme sonrisa. -¿Quiere decir que ya tengo una rival?- comentó Bon Bon.

-Lo siento Bonnie, son derechos de antigüedad-, respondió Lyra mientras Octavia comenzaba a dividir la tarta de manzana.

-Así que eso era-, dijo Bon Bon. -Creo que tendré una charla con la señorita Melody relacionada con esto-, añadió sin dejar de sonreír.

-Soy una amiga celosa, que puedo decir-, respondió la chelista siguiéndoles el juego.


Vinyl no pudo evitar sentirse a gusto acompañada de las otras tres yeguas, si bien la agente Sweetie Drops, parecía haber decidió confiar en ella y evitar mencionar algo con respecto a su naturaleza o a lo que había ocurrido en la alcaldía de Ponyville, lo cierto era que pasar la noche disfrutando de un poco de tarta de manzana y una bebida lo suficientemente fuerte como para aligerar su mente, era algo que realmente estaba disfrutando.

Por primera vez en siglos, la DJ sentía que se estaba divirtiendo de verdad, y lo estaba haciendo sin la necesidad de beber sangre sobrecargada con alcohol y sin usar drogas que lograran alejarla de su realidad. De hecho, era gracioso que hubiese terminado tratando de enseñarle algunas señas a Octavia para comunicarse con mayor facilidad y sin la necesidad de forzar su garganta. Además de que habían pasado varias horas y aún no se había terminado su primera bebida. Si bien era cierto que por su condición no podía beber demasiado alcohol o degustar muchos trozos de tarta sin la necesidad de vomitar, la verdad era que ni siquiera se había tenido que preocupar por eso para poder pasar un tiempo agradable.

Para cuando Lyra decidió invitar a Bon Bon a bailar en el centro de la pista, las dos yeguas ya habían perdido la cuenta de cuantas bebidas se habían terminado, no era como si les importara de todas formas, pero era seguro que tardarían un rato antes de volver a la mesa. Por otro lado, Octavia había pedido un par de tarros adicionales de cidra de Manzana antes de que Vinyl pudiera finalmente percibir la concentración de alcohol en el cuerpo de la chelista, pero a medida que la noche avanzaba termino por no darle importancia.

La unicornio albina podía sentir sus sentidos agudizarse al estar tan cerca de la chelista, sus ojos carmesíes no podían evitar posarse en el cuello de la violonchelista, antes de viajar a esos fascinantes ojos amatistas que la embelesaban. La forma en la que la crin de la chelista se meneaba cada vez que Tavi reía o en las ocasiones en las que la chelista se balanceaba de un lado a otro, cuando se sentía atraída por alguna canción en particular. Sin darse cuenta, la DJ termino por perderse una vez más en el extraño efecto que le provocaba la joven intérprete.

-¿Quieres Bailar?- la voz de la chelista la devolvió a la realidad, en algún punto la mente de la DJ parecía haberse quedado completamente en blanco. Al notar que la DJ simplemente ladeo la cabeza confundida, Tavi se aproximó a Vinyl. -¿Quieres bailar?- repitió la pregunta, esta vez ofreciéndole una de sus pezuñas.

La DJ simplemente aceptó la oferta y juntas procedieron a dirigirse a la pista de baile. Al principio, la DJ comenzó a mover su cuerpo de un lado a otro con movimientos que lentamente comenzaron a igualar el ritmo de la canción que sonaba en el fondo. Vinyl simplemente cerro los ojos y concentro el resto de sus sentidos dejando que la música la llenara por completo.

Podía percibir el sonido de los beats de la melodía, acompañados por el aroma que despedía el cuerpo de Tavi. En su paladar podía sentir el sabor de su bebida. Lentamente la Dj se dejó guiar por sus sentidos y al abrir los ojos observó a la chelista siguiendo sus pasos. La DJ sintió sus mejillas formar una sonrisa sincera, misma que también se dibujó en el rostro de Tavi acompañada de una mirada amable.

La Chelista cerró sus ojos momentáneamente como si inconscientemente intentara gravar aquel momento en su mente, mientras que la unicornio albina mantuvo su mirada fija en las facciones de la chelista usando sus sentidos para gravar cada momento en su mente. Cuando la melodía se los indicó, ambas ponis procedieron a danzar en sincronía entrelazando sus cascos por momentos o rodeando a la otra con su cuerpo. Vinyl dejó que su cuerpo registrase cada instante en el que sus cuerpos se tocaban. Sus orejas registraron cada tonada de la melodía acompañado por la respiración de la chelista. Su nariz registró el aroma que procedía del cuerpo de la violonchelista, cada pequeña pizca de su esencia; Un delicioso olor a madera que había percibido con anterioridad en sus encuentros en la academia.

Lentamente su cuerpo comenzó a aproximarse al cuerpo de Tavi, su danza se volvió más estrecha a medida que ambas continuaban bailando, hasta que finalmente lo único que podía ver la unicornio eran aquellos ojos amatistas mirándola de vuelta.

Vinyl sintió uno de los cascos de Tavi acariciar el costado de su rostro antes de que el color de su mundo cambiara de tono, su visión aún permanecía saturada de colores violetas y rosas, aunque en esta ocasión pudo notar que el pelaje de la chelista lucía un tono más realista y sus ojos amatistas tenían un brillo aún más hipnótico. Con cierto recelo, la unicornio apartó la mirada de aquellos ojos amatistas, para mirar el casco de Tavi, quién sujetaba sus gafas de sol con su pata frontal.

Su mente tardó unos segundos antes de darse cuenta de que la chelista le había retirado sus gafas y la miraba directamente a sus ojos justo ahora. Sintió una sensación nerviosa recorrer su cuerpo antes de regresar su mirada a la de la violonchelista. Sus ojos amatistas habían desaparecido por completo, siendo reemplazados por un par de párpados cubiertos con un fino y suave pelaje de color gris y largas pestañas que la invitaban a acercarse aún más.

SMACK


Años atrás.

El cuerpo del poni cayo frente a ella con un golpe seco, el corcel apenas respiraba y el color pálido indicaba que la mayor parte de su sangre había sido drenada.

-Necesitas alimentarte de la sangre de otros ponis para mantener tu fuerza-, habló su amo con aquella voz gruesa y profunda que lo caracterizaba.

Vinyl sintió sus instintos forcejear contra su voluntad, en un intento por tomar el control de sus acciones. La yegua, sin embargo, simplemente cerro sus ojos de color carmín antes de inhalar profundamente. Si bien la yegua realmente no tenia necesidad de respirar, aquello le ayudaba a enfriar su mente y calmar su lado salvaje.

Para cuando la unicornio abrió sus ojos nuevamente, estos habían retomado su color violeta natural.

-Alimentarte de animales pequeños es una forma de sobrevivir que usamos cuando nos encontramos lejos de pueblos que puedan proveernos de alimento- recitó su amo. -Pero su sangre no posee los nutrientes suficientes para restaurar nuestra salud por completo. Es por eso que necesitas alimentarte de otros ponis, ya que en su sangre corren partículas de magia que mantienen nuestro poder y salud en condiciones óptimas- añadió.

-Es inútil, esa yegua tiene miedo de alimentarse de otros ponis-, dijo Pink Wine. La hermana de su amo era considerada la yegua líder. El clan completo reconocía a Pink como la segunda al mando y solían acatar sus órdenes en la ausencia de su amo Red Wine.

-Paciencia querida hermana-, comentó el corcel de pelaje marrón y crin de color negro antes de dirigir su mirada nuevamente a la yegua que se hallaba sentada frente a él. -Es probable que nuestra querida Vinyl en realidad esté más interesada en alimentarse de criaturas pequeñas, Tal vez me decida a comenzar a cazar potros y potrancas jóvenes para ofrecérselas como almuerzo-, dijo Red. -Solo les romperemos algunos huesos para que no puedan escapar, tal vez, inclusive podríamos arrancarles alguna extremidad para que Vinyl solo tenga que exprimir sus cuerpos para saborear su sangre-, añadió su amo con malicia.

Vinyl comprendió que Red no bromeaba, normalmente no lo hacía y tampoco podía permitir que el Lord comenzara a cazar infantes, solo para obligar a Vinyl a asesinarlos con sus propios cascos para evitar que continuaran sufriendo. Si bien Vinyl había procurado seguir este patrón con el resto de ponis que su amo le entregaba, no deseaba ser ella la razón de que pequeños e inocentes niños comenzaran a ser masacrados por el harem de su amo.

Sabiendo esto, la unicornio albina se concentró y aflojó las cadenas de su lado salvaje, Permitiendo así que sus instintos se apoderasen de ella por un momento antes de abrir sus fuertes fauces para morder el cuello del desventurado corcel que yacía moribundo a sus cascos.

El corcel intentó gritar, sin embargo, el agarre de la yegua se lo impidió y sin más la unicornio albina apretó aún más sus fauces hundiendo sus colmillos hasta los huesos de las cervicales del cuello del poni, justo antes de romper las uniones con un sonoro Crack, arrebatándole así la vida al corcel mientras se dedicaba a beber el resto de la sangre.

-Excelente Vinyl. A Partir de mañana te unirás a las noches de cacería. Te enseñaremos a atrapar a tus presas correctamente-, dijo Red sonriendo con malicia. -Quien sabe, incluso puede que hasta lo disfrutes- se burló el vampiro.


Notas del Autor:

Valla que esta vez tardé en realizar las actualizaciones, a decir verdad, me entretuve un par de semanas traduciendo el capítulo de moonbeam a su versión en inglés, por lo que no pude actualizar las historias de forma correcta, pero finalmente pude retomar un poco el ritmo.

Espero que hallan disfrutado de esta pequeña entrega. Espero verlos pronto. Hasta el próximo capítulo… ALLONS-Y.


En memoria de Carolina López Amada tía y ejemplo de vida

Mayo/1947 – Febrero/2020