Nota del autor:
Bienvenidos nuevamente mis queridos lectores a un nuevo capítulo de "Modes, Harmony and Tempo". Yo soy Halsenbert y espero que la historia siga siendo de su agrado.
Recomiendo escuchar la melodía "Night Running" del soundtrack de "BNA", para la escena del flashback.
Cuídense mucho y sin más por el momento… COOOOMENZAMOS!
Advertencia: Todos los personajes de esta historia pertenecen a sus correspondientes creadores. My little pony y sus personajes son propiedad de Hasbro. La presente historia fue hecha sin fines de lucro y con el único propósito de entretener.
Lean y comenten
Leyends of harmony – Modes, Harmony and Tempo.
Capítulo 19 – Experimentando nuevos riesgos.
Bon Bon escuchó con atención a la chelista y las teorías que había estado formulando en las últimas semanas. Mientras más escuchaba a la intérprete, más se convencía de lo increíblemente extraño que era el comportamiento de la DJ con respecto a otros ponis vampiros que había enfrentado en sus misiones.
La mayoría de las criaturas como Vinyl, miraban a los Ponis como una fuente de alimento y nada más. Existían algunos vampiros que gustaban de jugar con su comida o se deleitaban con sus presas cortejándolas o encantándolas, para finalmente arrebatarles la vida. Y sin embargo, el relato de Octavia le dejaba en claro que la DJ hacia lo posible por mantener sus instintos bajo control.
-Y bien, ¿que piensas?- dijo la chelista tras haber terminado su exhaustivo monólogo. -Toda la evidencia que tengo me ha llevado a pensar que Vinyl podría ser un verdadero poni Vampiro, y aunque no tengo forma alguna de probarlo, el hecho de que Vinyl no parezca tener un pasado más allá de su primer concierto, solo ha provocado que sospeche más de ella- dijo la chelista en un tono que mezclaba genuina consternación e intriga.
Bon Bon se tomó un tiempo para pensar en lo que la chelista le había contado. Ciertamente Octavia estaba más que convencida de la verdadera naturaleza de la DJ, y dudaba que Octavia hubiese deseado que la escuchara solo para confirmar esas sospechas, sospechas que eran más que acertadas. Razón por la cual, Bon Bon tuvo que pensar en la verdadera razón por la que la Violonchelista había decidido contarle sus sospechas y experiencias.
-Octavia- la chelista miró a la vendedora de golosinas expectante. –Primero que nada, te pido disculpas por haberte noqueado esa noche en el cuarto de baño. Fue un error mío no haber puesto el seguro a la puerta. Y sobre todo fue muy descortés de mi parte abandonarte en ese baño completamente inconsciente- Se disculpó Bon Bon.
-Oh, no… descuida eso ya quedo en el pasado- respondió Octavia apenada. De algún modo supuso que durante su explicación debió haber comentado aquel incidente con recelo en su voz, provocando que la poni terrestre optara por disculparse por lo sucedido.
Bon Bon asintió antes de continuar. -Me dijiste que la primera vez que viste a Vinyl en ese tren, sentiste miedo y, sin embargo, la forma en la que me contaste los hechos, me hacen pensar que estas más preocupada por el hecho de que no te has disculpado con Vinyl, no solo por irrumpir en su camarote, sino porque también aplastaste sus gafas.- Octavia asintió con la cabeza.
Bon Bon tenía razón en ese punto. Si bien se había paralizado de miedo al ver los ojos de Vinyl, lo cierto era que sentía más culpa por las molestias que le había causado a la DJ esa noche. Especialmente por el hecho de que la llave que colgaba de su cuello era un constante recuerdo de esos sucesos.
-Y también pude notar que, a pesar de lo sucedido en el salón de música, decidiste llevar a Vinyl al médico tras haberla golpeado con tu instrumento- puntualizó la otra poni.
Octavia no pudo evitar bajar sus orejas ante aquel comentario, estaba segura de que, si Vinyl fuera una yegua común, aquello podría haberle causado un daño bastante severo.
-Yo creo que la razón por la que estas tratando de entender a Vinyl es causado porque sientes pena por ella- dijo Bon Bon.
-Te refieres… a que siento lástima por Vinyl-.
-No, bueno… permíteme reformular mi afirmación- respondió la vendedora de golosinas -Creo que es más bien el hecho de que sientes cierta empatía por ella. Y eso está causando que quieras entenderla. Eso es lo que ha provocado que trates de comprender su naturaleza, no solo física sino también emocional-.
-Naturaleza ¡Física! ¡Yo no estoy tratando de entender su naturaleza Física!- dijo la chelista saltando de repente mientras un notorio rubor comenzaba a hacerse presente debajo de su pelaje gris.
-¿Acaso no estas tratando de entender cómo es posible que su aspecto pueda cambiar de esa forma tan repentinamente?- puntualizó Bon Bon.
-E-Eso es, eso es solo porque me parece extraño y siempre me he sentido atraída por las cosas misteriosas o… extrañas…- inmediatamente el rubor en sus mejillas creció. -¡Eso no quiere decir que me esté sintiendo atraída a ella Físicamente!- aclaró la Chelista.
-Nunca dije eso- comentó Bon Bon con una mirada pícara. -¿Lo estás?-.
-¡Por supuesto que no!- respondió Octavia hundiendo su rostro una vez más entre sus rodillas.
-De acuerdo, entonces dime, ¿Cuál es la razón por la que decidiste acercarte a ella?- inquirió Bon Bon. -Es Decir, habría sido mucho más fácil para ti si simplemente hubieses continuado ignorándola. Pero después de que la viste en el baño cubierta de lodo, optaste por ayudarle sin que ella te lo pidiera-.
-Lo hice porque de otro modo habría sido muy desconsiderado de mi parte, ¿qué clase de poni podría dejarte abandonada en un cuarto de baño en un momento de necesidad?, eso es simplemente muy descortés-. Al percatarse de lo que acababa de decir, la chelista levanto la cabeza para mirar a la otra yegua. -Lo… Lo lamento no fue mi intención decir eso-
-No te preocupes, de hecho, no fue una ofensa, después de todo sabes por experiencia propia que de haber sido yo, simplemente me habría alejado sin pensarlo dos veces. Lo que me intriga es… ¿porqué tu no? Porqué decidiste involucrarte con ella y ayudarla a pesar de saber que había algo peligroso en Vinyl.- puntualizó Bon Bon.
-Yo, en realidad no lo sé…- respondió Octavia, su mirada un tanto perdida. -Creo que fue porque, me di cuenta de que Vinyl no es una mala yegua.-
-Después de lo que ocurrió en la sala de música, decidiste seguir ayudándola e incluso terminaste por acercarte más a ella-. Por extraño que pudiese parecer, Octavia pudo sentir como si Bon Bon hubiese dicho aquellas palabras en base a una experiencia personal.
-Yo…- La chelista no tenía forma de hacer alguna clase de objeción, después de todo, ella misma sabía que cualquier otro poni en sus pezuñas habría optado por alejarse y no volver a cruzar palabra con la DJ, y sin embargo ella, Octavia Melody, había hecho todo lo opuesto.
-Sinceramente no creo que el hecho de que Vinyl sea o no un poni Vampiro cambie de algún modo la forma en la que la vez.- comentó Bon Bon levantándose sobre sus cuatro cascos. -Pero quizá si sea bueno que te pongas a pensar si realmente vale la pena el riesgo- añadió antes de dirigirse a la puerta de la habitación.
Octavia no pudo evitar notar que aquellas palabras eran muy similares a la advertencia que le había dado Hoity Toity.
-Bon Bon- la voz de la chelista captó la atención de la poni terrestre, quien la miró por encima de su hombro.
-¿Valió la pena que tomaras ese riesgo?-
-Cada minuto- respondió Bon Bon abandonando la habitación.
Tan pronto como cerró la puerta detrás de si, Bon Bon no pudo evitar recordar el día que su mundo cambio por completo.
Flashback
Tras escuchar el incesante sonido del timbre en su puerta, Sweetie Drops comenzó a tener segundos pensamientos con respecto a haber aceptado la oferta de Pinkie para ayudarle ese fin de semana.
Sin embargo, al abrir la puerta, la exagente no pudo evitar notar a la joven unicornio color menta que acompañaba a la repostera. Sweetie Drops sabía de antemano que Pinkie llevaría a alguien que les ayudaría a preparar las numerosas golosinas. En un principio pensó que la repostera se refería a alguna de las otras ponis con las que Twilight había formado una amistad recientemente, pero jamás imaginó que la Poni de pelaje rosado sería capaz de encontrar a la yegua que había robado su bastón de su viejo apartamento.
Las cámaras ocultas que la exagente acostumbraba a colocar en sus viviendas, habían logrado captar a una de las dos intrusas que habían irrumpido en su morada esa noche meses atrás. Por lo que Sweetie Drops no pudo evitar pensar que la unicornio de color menta podría ser una espía de alguna otra organización y, de ser así, aquella situación podría ponerla en riesgo al estar tan cerca de una potencial enemiga. Sin mencionar el hecho de que Pinkie, era una civil que podría quedar inmiscuida en el fuego cruzado si no actuaba con precaución.
Lyra Heartstrings, si es que ese era su nombre real, había demostrado una gran destreza para evitar la mayoría de los sensores y se las había arreglado para robar el bastón que Sweetie Drops había obtenido en su última misión; mismo que la exagente había ocultado en una caja fuerte de alta seguridad, la cual estaba reforzada con hechizos de protección desarrollados por el capitán Shining Armor. Razones más que suficientes para que la exagente se decidiera a no bajar la guardia.
Por esa razón, Sweetie Drops mantuvo su atención totalmente en la unicornio que las acompañaba, causando que no pudiera anticipar muchas de las travesuras que Pinkie realizaba a su alrededor, algo que termino por provocar que la exagente fuera incapaz de mantener su concentración en la fabricación de los dulces y terminara por echar a perder muchas de las mezclas de caramelo.
Por otro lado, la extrema atención que Sweetie ponía en Lyra consiguió que la exagente notara cierta peculiaridad en la unicornio de color menta.
El rostro de Lyra esbozaba una sonrisa tan falsa como el nombre actual de la exagente. Lyra, la yegua que Pinkie había traído para ayudarles a preparar los dulces, la misma yegua que había burlado la seguridad de su antiguo apartamento; emitía un aura melancólica que intentaba desesperadamente de ocultar tras una falsa sonrisa.
Aquello hizo que la exagente comenzara a tener cierta curiosidad con respecto a Lyra y lentamente comenzaron a entablar conversaciones bastante triviales. En algún momento Sweetie Drops incluso se armó de valor para comentar un poco acerca del robo a su apartamento, en espera de que la unicornio de color menta mostrara su verdadera cara, pero al notar que la unicornio simplemente paso del nerviosismo, a decidirse a cambiar el tema de la conversación por completo, la exagente realmente comenzó a dudar seriamente que Lyra perteneciera a otra organización de espías.
Por otro lado, Lyra parecía saber muchas más cosas de las que cualquier poni común conocía, cosas que teóricamente deberían permanecer en secreto y que la unicornio había descifrado por cuenta propia. Tal como lo eran las teorías de la yegua de color menta referente a la existencia de humanos que viven en otra dimensión cruzando un espejo que la princesa Celestia guardaba celosamente en algún lugar de su castillo en Canterlot.
Sin darse cuenta de cómo ocurrió, Sweetie Drops terminó por dejarse sumergir en la extraña y poco casual personalidad de la yegua de color menta, al punto de que fue incapaz de percatarse de la ausencia de la repostera de pelaje rosa que las había reunido ese día.
Sin entender la razón del porqué, la exagente del servicio secreto terminó por aceptar el ofrecimiento de Pinkie para acompañarla a ella y a Lyra a una pijamada que la repostera había preparado esa noche en Sugar Cube Corner.
Aquella noche Sweetie Drops permaneció alerta, mientras fingía no percatarse de la mirada que Lyra tenía fija en ella, siempre a la espera de cualquier movimiento inesperado que pudiese realizar la ladrona. Sin embargo, después de varias horas de haberla estado observando "dormir", Lyra finalmente fue presa de su propio cansancio, cayendo rendida en su bolsa de dormir.
Aquello no hizo más que captar la curiosidad de la exagente, quien al abrir los ojos pudo notar un par de lágrimas recorriendo el rostro de Lyra mientras dormía.
-Sabes Bonnie- La voz susurrante de Pinkie llamó la atención de la exagente. -No debes juzgar a otros ponis tan temprano. Todos tenemos secretos que queremos ocultar a otros, en especial a aquellos que amamos más. Cosas que no deseamos que otros sepan de nosotros, por miedo a que terminemos por apartarlos de nuestro lado, pero ¿sabes una cosa?, creo que Lyra es uno de los pocos ponis que están dispuestos a abrirse a otros ponis, aun cuando las heridas que le han causado en el pasado sigan frescas en su corazón-.
-¿A que te refieres Pinkie?- Preguntó Sweetie Drops manteniendo su voz en un tono suave para no despertar a la unicornio de color menta.
-No lo sé Sweetie.- respondió la repostera. Sweetie Drops no pudo evitar notar que Pinkie la acababa de llamar por su nombre real. -Tal vez signifique que Lyra no es un poni con malas intenciones, simplemente es un poco incomprendida.- respondió la repostera, quien tras decir eso volvió a su mundo de ensueño.
-Solo un poni incomprendido- repitió la exagente mientras miraba a la unicornio de color menta que permanecía recostada a su lado, sus ojos húmedos mientras murmuraba el nombre de un alguien más en sus sueños.
-Thabita-
Fin del Flashback
-Hey Bonnie- La voz de Lyra llamó la atención de Bon Bon. -Vinyl me pidió permiso para prepararnos el desayuno, espero que no te importe que le haya dicho que no había ningún problema-
-Cada minuto- murmuró la vendedora de golosinas.
El rostro de Lyra palideció. -Espera, no-no me digas que realmente no querías que Vinyl usara la cocina-.
-Está bien Lyra, no estoy molesta- respondió Bon Bon. -Pero si hace algún desastre, tú me ayudaras a limpiarlo- añadió mientras se aproximaba a la unicornio de color menta.
-No te preocupes, conozco un hechizo perfecto para eso.- dijo Lyra golpeando su pecho con orgullo.
-¿De verdad?- inquirió Bon Bon.
-Sí- respondió con entusiasmo, antes de que su confianza se desplomara hasta el suelo. -Tuve que aprenderlo para evitar que Octavia me regañara cada vez que encontraba el dormitorio completamente de cabeza- añadió Lyra con una expresión sumamente deprimida.
-Puedo ver que Octavia es mucho más capaz de lo que imaginaba, te ha educado muy bien-
-Te da gracia porque tú no la has visto molesta. Ella puede ser más aterradora de lo que parece.-
-¿De verdad? En ese caso procuraré no hacerla enfadar- respondió Bon Bon aproximándose a Lyra para besarla en la mejilla.
Después de su charla con Bon Bon, la intérprete pudo finalmente convencerse a sí misma de que quizá la idea de que Vinyl fuera algún tipo de criatura sacada de leyendas y cuentos fantásticos, no era tan descabellada. Después de todo tenía varias pistas sólidas y aunque no podía probarlas, estaba convencida de que aquellos sucesos habían ocurrido. Más aún, el hecho de que Bon Bon (una exagente del servicio secreto) no hubiese negado alguna de sus teorías, le aseguraba que estaba en el camino correcto.
La única duda que aún permanecía en su mente, radicaba en las últimas palabras de Bon Bon. ¿Acaso Bon Bon realmente había encontrado una mayor dicha al haber tomado el riesgo de cambiar su propia vida por completo? y de ser así, ¿Acaso Octavia estaría dispuesta a arriesgarse entrar a un mundo completamente ajeno al suyo? Un mundo del que no sabía mucho, un mundo del que tanto Hoity como Bon Bon le habían advertido que podría ser riesgoso, un mundo al que pertenecía Vinyl.
Por más que lo pensara realmente no podía estar segura de que aquello fuera la decisión más sensata, pero si estaba segura de una cosa. Deseaba saber más de Vinyl, quería saber porque ella y Hoity habían mencionado a su ancestro Cent Melody, y cuál era la conexión de la DJ con la familia Medlody.
Si Vinyl era un poni vampiro no sería extraño que pudiese vivir cientos de años, tal y como lo contaban las historias y novelas que la chelista disfrutaba leer en sus ratos libres. Y, de ser así, no sería tan extraño que Vinyl y Hoity hubiesen conocido a su antepasado Cent Melody. Aunque le parecía curioso que, si de algún modo la DJ estuvo en contacto con la familia Melody, no existieran notas, libros o pinturas de ella en el interior de la mansión de su familia en Manehattan.
De algún modo, Octavia tenía el presentimiento de que Vinyl y ella se conocían desde mucho antes. Se trataba de una vocecilla incesante en su mente que trataba de susurrarle algo sin éxito.
-Quizá nunca encontré nada de ella en el pasado porque estaba más interesada en encontrar mi Cello- reflexionó la Violonchelista. -Y si es el caso, es probable que haya pasado por alto algún indicio de la presencia de Vinyl-.
Otro problema consistía en el hecho de que Octavia era la única en su familia que había estado tan interesada en historias y leyendas relacionadas con los Melody. Principalmente porque la mayoría de los antiguos miembros de su familia le temían a la maldición de su antepasado y la historia del viejo instrumento musical que Octavia llevaba con orgullo sobre su espalda a todos lados.
Si bien Octavia estaba bastante segura de que su Cello no estaba maldito, lo cierto era que el simple hecho de no ser capaz de recordar donde o como lo consiguió ya era algo que había comenzado a tomar su total atención. De hecho, le parecía bastante impresionante que nunca antes se lo hubiese preguntado. La chelista había estado tan interesada en convertirse en la mejor intérprete de música clásica, que dejó de lado el simple pero importante hecho de que había olvidado por completo cómo fue que consiguió su preciado instrumento en primer lugar.
-Será mejor que vuelva a casa, hay muchas cosas que quisiera preguntarle a mis padres- dijo para si mientras sacaba el instrumento de su estuche. Después de todo, un par de horas de práctica le ayudarían a despertar por completo y alejar su resaca.
Después de un poco de práctica la violonchelista descendió las escaleras. El sonido de varios objetos golpeándose unos contra otros, seguidos por una extraña tonada que era acompañada por gruñidos ocasionales captaron su atención. Bon Bon y Lyra parecían haber vuelto a la cama, aunque no podía culparlas después de todo aún era algo temprano, sin mencionar el hecho de que Lyra y Octavia volverían a la academia esa tarde. Razón por la cual, la chelista pensó que lo mejor sería darles algo de privacidad a las dos enamoradas.
La recepción de la tienda, al igual que el comedor que se situaba entre la tienda de dulces y el cuarto de cocina, se encontraban atiborrados por el aroma de algo que parecía estar prácticamente carbonizado, combinado con el aroma a caramelo.
Con extrema precaución la violonchelista asomó su cabeza para darle un vistazo a lo que sea que estuviese ocurriendo en el interior del cuarto de cocina. En el interior pudo identificar a Vinyl, quien se encontraba tarareando una canción mientras extraía algunas charolas metálicas del interior de uno de los hornos de la dulcería, antes de proceder a colocarla sobre una de las mesas de trabajo.
Octavia dirigió entonces su mirada a la habitación. En la cocina se podían observar múltiples utensilios de cocina llenos de rastros de masa, chocolate, caramelo y azúcar. Había varios tazones apilados uno sobre otro formando una enorme torre que se tambaleaba incesantemente en un intento por mantener el equilibrio. La batidora se encontraba atascada en una bola de masa que parecía haberse quedado permanentemente adherida a una de las paredes de la cocina, mientras que de los hornos se podían observar bocanadas de humo negro que de algún modo eran guiadas mágicamente a una de las ventanas de la cocina, impidiendo así, que la casa se convirtiera en una trampa mortal para las dos yeguas que se encontraban en el piso superior.
Del techo de la cocina se podían observar manchas de la mezcla de harina y caramelo que parecía haberse endurecido en su posición. Los numerosos moldes que Bon Bon probablemente usaba para darle forma sus galletas, paletas y gomitas de azúcar, se encontraban esparcidos por todo el lugar.
Los ojos amatistas de la chelista viajaban de arriba a abajo, de izquierda a derecha, encontrando un caos en cualquier dirección, causando que uno de sus párpados comenzara a saltar. Por un momento, Octavia se cuestionó seriamente si Bon Bon era consciente de lo que estaba ocurriendo en la cocina de su casa y si realmente aquello era algo que la vendedora de golosinas permitiría. Aunque por alguna razón algo en lo profundo de su sexto sentido le decía que aquel desastre tenía mucho que ver con una idea que Lyra debió plantar en la mente de la DJ. Por lo menos ahora comprendía a la perfección la razón por la que el dormitorio que Vinyl ocupaba en la academia no estaba equipado con ningún utensilio de cocina.
Finalmente, la chelista centro su atención en la yegua albina, la cual llevaba puesto un juego de redes para cabello para su crin y cola. Sobre su pecho la DJ llevaba puesto un delantal de color rosa en el cual se podía observar la frase "Amo a la cocinera" adornada con un corazoncito rojo y encajes blancos. Lo único que permanecía inalterable en el look de la DJ, sin embargo, eran esas enormes gafas de color púrpura que bloqueaban sus ojos.
Como era de esperarse, la DJ finalmente notó la presencia de la chelista, y como era ya usual en Vinyl, la unicornio albina esbozó una sonrisa antes de tomar una de las charolas de metal para proceder a servir su contenido en un plato extendido. La DJ finalmente encendió su cuerno para levitar un vaso de leche con chocolate en conjunto con el plato que contenía su extraño experimento.
La chelista se apartó de la entrada para permitirle el paso a la unicornio, quien tras colocar el vaso de leche y el platón repleto con lo que Octavia suponía que debían ser galletas, hizo un ademan a la chelista para que tomara asiento en uno de los cojinetes situados en la periferia de la mesa del comedor.
Reluctante, la chelista decidió aproximarse para, posteriormente, tomar asiento mientras la DJ se disponía a ocupar el asiento situado justo frente a ella.
Octavia no pudo evitar notar que la DJ parecía mucho más contenta de lo que recordaba. En su rostro permanecía dibujada una sonrisa genuina en la que Octavia pudo notar un par de colmillos que sobresalían ligeramente del resto de los dientes de la DJ.
Octavia entonces dirigió su mirada a las galletas que la DJ había preparado, las cuales se encontraban decoradas con un glaseado de color grisáceo. La violonchelista solo esperaba que aquel color fuera una combinación generada por colorantes vegetales y no algún tipo de ingrediente venenoso.
A decir verdad, la Chelista no tenía ni la más mínima idea de lo que la DJ había intentado hacer al darles a las galletas formas tan "poligonales". Usando su imaginación, Octavia se dio cuenta de que las galletas tenían la forma de amebas grisáceas que parecían llevar puesto un sombrero fabricado con chocolate amargo de color negro. Aunque los zapatos fabricados con glaseado de color rosa eran bastante extraños y amorfos.
La chelista tomó una de las galletas con su casco antes de mirar a Vinyl. La DJ parecía nerviosa y a su vez ansiosa por que la violonchelista probara su "delicia Culinaria", razón por la cual, Octavia decidió darle una mordida a la galleta con forma de ameba.
PLOP
El rostro de Vinyl paso de la emoción a la total consternación en el instante en el que la chelista cayó de espaldas completamente inconsciente. Sin pensarlo siguiera, Vinyl se teletransportó al interior de la habitación en la que sabía que se encontraban Lyra y la agente Sweetie Drops.
KIAAAA
Se escuchó el grito de ambas yeguas en el instante en el que la DJ apareció en el interior de su habitación, Segundos después Vinyl tomó a Bon Bon por el casco para, posteriormente, teletransportarse de vuelta al comedor, dejando a una muy consternada Lyra envuelta debajo de las sábanas que momentos atrás compartía con la vendedora de dulces.
Notas del Autor:
Pues listo, por fin he liberado otro capítulo de esta historia, Realmente me he retrasado con las liberaciones de mis historias, espero poder avanzar el capítulo en ingles de Moonbeam la próxima semana.
Espero que les halla agradado este capítulo, tuve que armar algunas escenas y corregir otras, pero creo que quedo lo suficientemente decente.
No olviden comentar, realmente estoy interesado en saber qué cosas estoy haciendo mal con esta historia, ya que le di una revisada a los capítulos pasados y noté que cometí algunos errores de coherencia. Errores por los cuales me disculpo sinceramente. Solo espero que no hayan causado alguna confusión demasiado grande.
Espero verlos pronto. Hasta el próximo capítulo… ALLONS-Y.
En memoria de Carolina López Amada tía y ejemplo de vida
Mayo/1947 – Febrero/2020
