Nota del autor:
Bienvenidos nuevamente mis queridos lectores a un nuevo capítulo de "Modes, Harmony and Tempo". Yo soy Halsenbert y espero que la historia siga siendo de su agrado.
Para las escenas del club nocturno recomeindo las siguientes melodías:
1.- the 6th gate en su versión remix.
2.- Blast the speakers.
3.- Saxo.
4.- Sex, Drugs and House.
5.- Who am I
6.- Bounce 2 Da Beat
Cuídense mucho y sin más por el momento… COOOOMENZAMOS!
Advertencia: Todos los personajes de esta historia pertenecen a sus correspondientes creadores. My little pony y sus personajes son propiedad de Hasbro. La presente historia fue hecha sin fines de lucro y con el único propósito de entretener.
Lean y comenten
Leyends of harmony – Modes, Harmony and Tempo.
Capítulo 25 – Peligro latente.
Octavia se encontraba en el estudio de su padre, Clef permanecía sentado en su silla favorita, justo detrás de su escritorio, mientras Charlotte bebía una taza de té para calmar sus nervios.
-Estoy tratando de comprender tu decisión Octavia-, dijo Clef masajeándose la sien.
-No debería ser tan difícil en realidad-, respondió Octavia con tono seco, lo cual, claramente indicaba que la chelista permanecía molesta.
-Tienes que entender que esto no es sencillo Octavia-, apuntó Charlotte. -Tal vez sea verdad y tú la conoces mejor que nosotros, pero seis meses no son suficientes para conocer a alguien en su totalidad-.
-Tal vez no, pero es suficiente tiempo para saber lo necesario, y les puedo asegurar que Vinyl no es un peligro para mí ni para ustedes-, replicó Octavia.
-Estás segura de eso? por lo que nos has dicho, ni siquiera es un poni ordinario, y ya te atacó en dos ocasiones-, añadió Cent levantando su tono de voz. -¡Solo mírate la pata hija! estoy seguro de que esa mordida no será la última-.
Octavia frunció el ceño de inmediato. Sabía de antemano que contarles más detalles acerca de la naturaleza de Vinyl sería un arma de doble filo, y de no ser por el hecho de que sus padres ya habían hecho investigaciones previas acerca de la DJ, la chelista no habría tenido la necesidad de hacerlo. Pero si deseaba convencer a sus padres, lo mejor sería ser honesta con ellos y poner las cosas en claro.
-Se muy bien que les preocupa mi seguridad, pero nuestro antepasado confiaba en ella, y yo también lo hago. Si Vinyl realmente hubiese deseado lastimarme, les aseguro que ha tenido más que suficientes oportunidades para hacerlo-, respondió la chelista.
-Si lo que dices es verdad. Entonces, ¿porque todos los rastros de su existencia fueron borrados de la historia de nuestra familia?- respondió Clef. -Si realmente Cent Melody confiaba en esa cosa tanto como lo presumes. ¿Qué necesidad había de ocultar su existencia y la de ese maldito instrumento?- añadió.
-Tal vez por la misma razón por la que estamos teniendo esta discusión ahora mismo-, respondió Octavia con autoridad. -Probablemente Cent sabía que no todos en la familia eran capaces de aceptar a Vinyl debido a su naturaleza. Quizá muchos solo veían a un monstruo. Es posible, que ninguno de ellos se tomó la molestia de darle el beneficio de la duda, tal y como lo están haciendo ustedes ahora-.
-Por favor Octi, tu padre y yo solo intentamos protegerte-, dijo Charlotte tratando de interceder entre ambos ponis. -Desde el día que te encontramos tirada en la entrada de la mansión, junto a ese instrumento, hemos hecho todo lo que estuvo a nuestro alcance para asegurarnos de que la magia que envuelve a ese violonchelo no tuviese algun tipo de efecto negativo en ti. Hicimos lo posible por encontrar algo de esa criatura que nos diera alguna pista de sus intenciones. Pero todo lo que tenemos, son informes policiacos de hace 500 años y la fotografía que encontramos junto con tu Violonchelo-, explicó acercándose a su hija para entregarle una vieja fotografía.
Octavia tomó la pieza de papel con cuidado para observarlo. En la imagen, podía apreciarse a los miembros de la familia de Cent Melody, acompañados por la yegua de pelaje albino, quien a pesar de encontrarse en su forma vampírica, sonreía alegremente al lado de Cent.
Octavia pudo sentir un pinchazo en el pecho al notar la naturalidad de Vinyl, al punto de que ni siquiera se había molestado en colocarse sus anteojos de sol. La Vinyl de esa fotografía era la verdadera Vinyl, la Vinyl que Cent Melody conocía y apreciaba. La Vinyl que Octavia deseaba conocer en su totalidad.
-Hasta ahora hemos procurado apoyarte en todas las decisiones que has hecho en tu vida Octi-, dijo su padre, usando un tono mucho más suave. -Aun cuando éramos conscientes de que tu Cello posee un hechizo, siempre procuramos apoyar tus deseos y metas en la vida-.
Octavia bajo la mirada, ellos tenían razón. Octavia siempre tuvo en claro que el Cello que adoraba con tanto cariño era distinto a todos los demás, y aunque siempre supo que aquel instrumento era el violonchelo hechizado del que las leyendas hablaban, sus padres siempre estuvieron dispuestos a ayudarle a aprender a tocarlo, a convertirse en la mejor violonchelista.
Siempre la presionaron para que jamás se diera por vencida. Siempre estuvieron a su lado para asegurarse de que jamás se rindiera. Siempre buscaron la manera de que tuviera todas las facilidades para desarrollarse, social y artísticamente. Y sin lugar a dudas, le habían ayudado a llegar lejos. Siempre le apoyaron y más que nada siempre respetaron sus decisiones.
Sus padres jamás se opusieron a permitirle aprender la historia de la familia o buscar los misterios que su tan antigua familia escondía. Inclusive habían estado de acuerdo con la chelista cada vez que Octavia rechazaba a alguno de los pretendientes que sus padres le presentaban. Nunca antes se opusieron a ninguna de sus decisiones, siempre y cuando Octavia fuera feliz.
Pero, esta era la primera vez que ambos trataban de disuadirla de cambiar su decisión. Y se trataba de una decisión que Octavia había tomado aún consciente de los riesgos que conllevaba.
Vinyl era un poni Vampiro; una criatura inmortal; un poni que había existido por cientos de años; alguien que probablemente se había enfrentado a todo tipo de situaciones en el pasado, un poni con una fuerza y velocidad superiores a las de cualquier unicornio, pegaso o poni terrestre; Era una yegua que poseía un cuerpo atlético que jamás envejecería.
Vinyl era una excelente intérprete, podía tocar todo tipo de instrumentos, era una compositora capaz. Una reina del espectáculo. Un ícono de la música popular, tanto ahora como en el pasado. Vinyl había viajado por todo el reino y otros más buscando la excelencia.
Pero más importante Vinyl poseía siglos de experiencia. En su larga vida la DJ debió experimentar todo tipo de situaciones y relaciones con otros ponis. Octavia era consciente de que Vinyl no era primeriza como lo era ella; Eso se lo dejo en claro la primera noche que pasaron juntas.
Octavia se sentía abrumada por su poni especial, la veía como una nueva meta en su vida. Alguien a quien deseaba enseñarle cosas que ningún otro poni podría enseñarle, y sobre todo alguien de quien podría aprender mucho.
Octavia aceptó los riesgos varios días atrás, aceptó las posibles consecuencias de su decisión y estaba dispuesta a defenderla incluso ahora. Sabia que sus padres solo deseaban protegerla y podía ver su preocupación en sus ojos, pero deseaba demostrarles que había tomado la decisión correcta.
-Por favor…- dijo la yegua arrodillándose frente a sus padres.
Cent y Charlotte se sorprendieron ante la postura de su hija. Octavia tenía su mirada baja, y sus orejas caídas cuando volvió a hablar.
-Se que es egoísta de mi parte pedirles esto, pero quiero que confíen en mi decisión. Necesito que confíen en mí como lo han hecho en todo lo demás. Por favor, solo deseo que comprendan que soy consciente de los peligros que mi propio egoísmo puede acarrear para mí-.
-Octavia-, dijo su madre con un tono maternal que le partió el corazón a la joven chelista.
-No sé como explicárselos, pero cuando estoy con Vinyl puedo sentir que ella es la adecuada. En todos estos años me he sentido incompleta. Mis melodías estuvieron vacías por mucho tiempo, y hasta ahora nunca entendí por qué-.
Octavia hizo una pausa colocando su pata lastimada sobre su pecho, la misma pata que aún sujetaba la fotografía que Charlotte le había entregado.
-Mi música carecía de sentimientos, de emociones, de cariño. Siempre toqué mis melodías pensando en que fueran perfectas, sin errores, pero jamás me puse a pensar para quien las interpretaba. Vinyl me enseño eso, porque ella siempre interpretó sus melodías para Cent, y cuando él murió, Vinyl lentamente perdió la chispa que brillaba en su interior-.
Octavia apretó la fotografía contra su pecho.
-Quizá estábamos predestinadas a encontrarnos, o tal vez fue una simple casualidad. Eso no puedo saberlo, pero lo que sí sé es que ella me complementa de la misma forma en la que yo la complemento. Poseemos gustos diferentes, vidas distintas, Pero compartimos la misma pasión por la música. La misma pasión que nos acercó cada día. La música nos unió cuando yo era una potra y ha permitido que nuestros destinos se entrelacen a pesar del tiempo-.
Octavia levantó la mirada para observar a sus padres a los ojos. Sus hermosos ojos amatistas llenos de suplicantes lágrimas.
-Solo deseo que le den una oportunidad. Una oportunidad para mostrarles que ella es mi ritmó y yo su armonía-.
-Octi… tú…- dijo su padre dejando salir un largo y pesado suspiro, la forma en la que Octavia los observaba le hizo sentirse como si al negarse estuviese pateando a un pobre cachorro indefenso. Octavia era una Melody, una Melody orgullosa, una yegua digna y respetada. Y… sin embargo, no dudó ni un segundo en dejar de lado toda dignidad posible y abrir su corazón por el bien de su poni especial. -Como esperas que me atreva a negarme, cuando me miras de esa manera-.
Respondió al fin Clef antes de abrazar a su amada hija entre sus cascos.
-Confiaré en que tu amor por ella será más fuerte que su instinto por morderte-. Dijo Charlotte uniéndose al abrazo.
-Se los agradezco, No los defraudaré-. Respondió Octavia entre sollozos.
Vinyl se encontraba sentada sobre una suave cama, sus ojos carmesíes resplandecían en medio de las sombras de la habitación. Sus colmillos ligeramente visibles por debajo de sus labios y su pelaje erizado eran una clara señal de su estado actual.
El hambre era insoportable, ahora que la luz del Sol era más escaza podía sentir el despertar de sus instintos con mayor fuerza. Y la discusión que se llevaba a cabo entre Octavia y sus padres, no ayudaba a su situación actual. De hecho, comenzaba a sentirse cada vez peor.
Había forzado su dependencia de sangre a la existencia de la chelista sin que esta estuviese enterada. Y sin saber lo que Clef y Charlotte podrian pensar de eso. Más aún, lo que pensaría Lyra y BonBon cuando se enterasen de la verdad. Si bien BonBon era consiente de la naturaleza de Vinyl, la DJ dudaba seriamente que la Agente del servicio secreto de Equestria dejara pasar de largo el hecho de que la DJ había atado su existencia a la de Octavia.
De hecho, si era sincera, lo más probable sería que BonBon haría lo posible por asesinarla por considerarla un peligro no solo para Octavia sino también para Lyra.
Su ansiedad y sed se incrementaron con aquellos pensamientos. Quizá era justo lo que necesitaba. Alguien dispuesto a terminar con su vida de una buena vez.
CHOMP
En un impulso por calmar sus ansias, la DJ se mordió el casco, deleitándose con el sabor de su propia sangre.
-Sabes que eso no te va a ayudar, cierto?- La voz de la exagente llamó su atención.
Vinyl dirigió su mirada a la entrada de la habitación, en la que pudo observar a la joven pareja. La preocupación en la mirada de Lyra se acrecentó en el instante en el que sus ojos ambarinos se posaron en la unicornio albina.
BonBon por otro lado, lucía una expresión serena, sin embargo, la forma en la que sus músculos permanecían ligeramente tensos y la manera tan precaria con la que se movía la vendedora de golosinas, le dio a entender a Vinyl que estaba dispuesta a responder cualquier ataque que la DJ pudiese intentar.
-Dadas las circunstancias, espero que no te moleste que le haya contado a Lyra un poco acerca de tu situación. No lo tomes a mal, pero dado que ella ha sido bastante sincera conmigo, me pareció justo que le explicara lo que está sucediendo. Principalmente porque Lyra no comprendía la razón por la que la familia Melody, está empeñada en convencer a Octavia de no seguir a tu lado-.
Vinyl negó sin más, comprendía las razones de BonBon. Y aunque le inquietaba un poco que Lyra estuviese enterada de la situación, la verdad era que hasta cierto punto se sentía más aliviada.
-Ahora bien, Vinyl. Siendo honesta, cuando Lyra me invitó a este viaje, acepté porque me sentía bastante inquieta con respecto a tu relación con Octavia, especialmente después de que Lyra me escribió comentando los vendajes que lleva en su pata frontal-.
Vinyl mordió con más fuerza su propia pata frontal, haciendo que el líquido carmesí comenzara a salir con mayor abundancia, manchando las sábanas de la cama en el proceso. Lyra dio un pequeño respingo ante tal acto, mientras que BonBon dio un paso al frente de forma casi instintiva.
En aquel incómodo silencio, BonBon y Lyra podían escuchar con claridad el sonido que la unicornio albina producía cada vez que tragaba su propia sangre.
-Vinyl-, dijo finalmente BonBon rompiendo el silencio. -Desde que te vi esta mañana me pareció que lucías bastante agotada. Tu semblante luce ligeramente más pálido de lo normal y también he podido observar que incluso te vez más delgada-, explicó la exagente.
Vinyl desvió la mirada que tenia posada sobre el cuello de BonBon para evitar cualquier malentendido. En verdad le estaba costando trabajo ignorar el aroma de sus dos amigas. Comenzó a preguntarse si era sensato seguir esperando a Octavia en esa habitación.
Si no lograba controlar su sed, no estaba segura de que el efecto del Ritual del Lazo de Sangre fuera suficiente para prevenir que la DJ drenara la vida de la chelista.
-Escucha Vinyl-, dijo BonBon con tono sereno. -Si Octavia ha decidido voluntariamente permitirte que bebas de su sangre. Entonces no tengo ninguna razón para entrometerme en sus asuntos. Sin embargo…-, el tono de la exagente se volvió más severo cuando añadió. -Como amiga de Octavia tengo que ser muy clara contigo Vinyl, si no te alimentas correctamente y terminas lastimando o… asesinando a Octavia. Te prometo que nuestra próxima charla no será tan apacible-. La amenazó sin miramientos.
Ahora si estaba hecho, Vinyl no tenía duda alguna de que BonBon la asesinaría en cuanto se enterara de lo que había hecho con Octavia.
-Espera un segundo, ¿quieres decir que Vinyl está intentando evitar beber sangre?- dijo Lyra, su tono ligeramente más alto de lo necesario.
-Es probable Lyra, aunque no comprendo cuál sea el punto de hacerlo. Y la verdad es que dudo que Octavia se lo halla prohibido. No parece la clase de yegua que impondría algo así a alguien más. A no ser que…- BonBon hizo una pausa antes de dirigir su mirada muy lentamente a Vinyl, quien había dejado de morderse la pata y las miraba con una expresión imposible de leer.
BonBon meditó un poco la situación. Tras recibir las cartas de Lyra, la exagente decidió enviar una carta a las princesas. Al juzgar por el encuentro que tuvieron en la alcaldía de Ponyville, BonBon pudo intuir que la princesa Luna conocía bien a la DJ, por lo que hacer sus cuestionamientos a la princesa de la noche, sería el movimiento más sensato.
Luna había respondido a sus preguntas indicándole que la DJ era en realidad una yegua de buen corazón, y que a diferencia del resto de los vampiros de su clan, Vinyl tenía un control excepcional sobre sus instintos vampíricos.
Por otro lado, la Vinyl que se encontraba frente a ellos, parecía estar a segundos de perder el control. El hecho de que mordiera su propia carne para apaciguar sus instintos era una mala señal.
BonBon no deseaba dudar de la princesa de la noche, después de todo fue testigo de la forma en la que la DJ se alimentó de la princesa Luna en aquella ocasión. Esa noche Luna le pidió a Vinyl que se alimentara. La DJ jamás hizo la petición, fue la princesa quien le ofreció su sangre al verla hambrienta. Y para asegurarse de no perder el control, la DJ se alimentó bebiendo la sangre de una de las patas de la monarca.
Las heridas de Octavia se encontraban en su pata frontal, igual que ocurrió con la princesa Luna. ¿Acaso Octavia se había ofrecido a darle su sangre porque Vinyl se encontraba hambrienta? Y si eso era cierto, ¿Porque Vinyl no se había alimentado de otros animales o de otros ponis?
La princesa Luna le había explicado en su carta que Vinyl, al igual que los vampiros a los que ella convertía, eran capaces de sobrevivir bebiendo sangre de los hospitales y en casos extremos podían cazar animales para alimentarse. Su negativa a atacar ponis era la razón principal por la que, a pesar de saber de su existencia, la princesa Celestia jamás los consideró a Vinyl ni a sus compañeros un riesgo.
Pero si Vinyl había vivido alimentándose de sangre animal o de las reservas de sangre del hospital, porque razón estaría tan hambrienta, al punto de que la DJ en estos momentos luchaba contra sus instintos para no saltar hacia ellas. Fue entonces cuando BonBon se percató del cofre que se encontraba colocado sobre la mesita de noche. Se trataba de un cofre de tamaño mediano; lo suficientemente pequeño para ser transportado dentro de un par de alforjas, pero bastante grande como para guardar objetos de buen tamaño en su interior.
Aquel cofre tenia algo particular, algo en lo que BonBon no se había puesto a pensar hasta ahora. Se trataba de un cofre fabricado con hierro e imbuido con magia, en cuyo cerrojo se podía apreciar un corazón envuelto con un aro de fuego. Se trataba del mismo material con el que estaba construida la llave de hierro que Octavia cargaba en su cuello, justo debajo de su corbata de moño rosa.
-Bonnie…?- dijo Lyra un tanto extrañada cuando BonBon se colocó a un costado suyo para darle una ligera mirada a su cuerno, antes de centrar su mirada nuevamente en la DJ albina.
BonBon acarició la nuca de Lyra, tratando de parecer lo mas casual posible mientras mantenía su mirada fija en Vinyl. Necesitaba poner a prueba una idea que probablemente sería un acto prácticamente suicida. Pero si funcionaba, no habría razones para volver a dudar de la DJ.
-Bonnie, Que estas…?- dijo Lyra un tanto nerviosa, mientras la pata de BonBon pasaba de su nuca a la coronilla de su frente antes de rozar la base de su cuerno.
Los ojos de Vinyl se abrieron sorprendidos al darse cuenta de la intención de la exagente.
SLASH
Con un movimiento calculado, BonBon usó el cuerno de Lyra para abrirse una herida en la pata frontal.
-Bebe-, dijo BonBon, mostrándole a Vinyl la herida en su casco.
-¡Bonnie!- la reprendió Lyra cubriéndose su cuerno con sus patas frontales para evitar que BonBon volviera a intentar usar su cuerno para hacerse otra herida.
En tan solo un segundo, Lyra y BonBon pudieron percibir una sensación de pánico invadirlas por completo. Una sensación de terror que paralizó sus cuerpos. La mirada de Vinyl se centró por un segundo en la sangre que brotaba de la pata frontal de BonBon. Sus ojos destellaron en un color carmesí intenso que les congeló la sangre. Sus fauces visibles en su totalidad, las cuales estaban teñidas con el rojo de la sangre que había bebido momentos antes. Su pelaje se erizó por completo en el instante en el que sus músculos se tensaron.
Pero lo peor fue la sensación que la magia de la DJ provocó en ellos. El cuerno de Vinyl brilló envolviendo la habitación y congelando los movimientos de las dos yeguas en su totalidad. Las tenía a su merced. Podía hacer lo que deseara con ellas. En los ojos de la unicornio albina se podía ver el deseo del depredador tratando de liberarse del control de Vinyl.
En medio del pánico que ambas yeguas sintieron Vinyl finalmente detuvo su hechizo. Cerró fuertemente sus dientes, causando que estos chocaran emitiendo un sonido que saco de su trance a BonBon y Lyra por igual.
Antes de que cualquiera pudiese entrar en cuenta de lo que había ocurrido, Vinyl se dio la media vuelta para saltar por la ventana.
-¡Vinyl!- gritó Lyra con pánico en su voz.
Octavia caminaba por los pasillos del primer piso acompañada de uno de los mayordomos de la mansión, quién gustoso, había decidido escoltar a la violonchelista para mostrarle la habitación asignada a Vinyl.
Cuando la Chelista llegó a la habitación no pudo evitar molestarse al notar a los dos ponis que se encontraban apostados a cada lado de la habitación, los mismos ponis que habían derribado a su poni especial sin miramiento alguno.
Sin embargo, decidió dejarlo pasar por el momento, había algo importante que tenía que hablar con Vinyl.
-¡Vinyl!- el grito de pánico de Lyra la saco de sus pensamientos. Sin meditarlo y para sorpresa de los dos ponis apostados a los lados de la habitación, Octavia envistió la puerta del cuarto derribándola por completo.
Lo que vio la dejo helada. BonBon permanecía inmóvil en su posición, su pata frontal tenia un corte. A unos metros de ella se encontraba Lyra mientras gritaba el nombre de Vinyl desde la ventana. Octavia miró entonces las manchas de sangre en las sábanas de la cama. No podía creer que Vinyl hubiese atacado a BonBon.
-¡BonBon!- el tono molesto de Lyra llamó la atención de los presentes. -¿Como pudiste?-
-Yo… no, no se qué-. Articuló la vendedora de golosinas aun sorprendida por lo que había ocurrido.
-Hey, chicas! Alguien puede decirme que paso aquí?- demandó Octavia con tono inquieto.
-Bueno lo que sucede es que mi novia acaba de espantar a la tuya-, respondió Lyra con urgencia.
-Yo, espantarla, ¿de que estas hablando? solo intenté darle un poco de mi sangre porque pensé que lo necesitaría-, respondió finalmente BonBon, saliendo de su estado de trance.
-¡No es verdad!- reprochó Lyra de inmediato. -Si esa hubiese sido tu intención lo más lógico habría sido preguntarle. Más no usar mi cuerno para cortarte y pedirle que bebiera de tu sangre-, continuó con molestia. -Además, pude ver como la mirabas, estabas intentando provocarla, ¿por qué?-.
-¿BonBon, porque intentaste darle de tu sangre a Vinyl?- la cuestionó Octavia. BonBon exhaló con pesadez.
-Vinyl no se ha estado alimentando correctamente, por lo menos, no desde la última vez que te mordió, y algo me dice que cuando lo hizo no bebió la sangre necesaria-, dijo BonBon. -Su reserva de sangre es muy baja y necesitaba saber cual sería su reacción antes de que causara algun problema-.
-¿Problema?-
-No puedo darte los detalles ahora primero hay que encontrarla, no podemos dejar a un vampiro hambriento suelto por ahí a esta hora. Y mucho menos a uno con su nivel-, dijo BonBon apresurándose a salir de la habitación.
-Hablaremos de esto en el camino-, respondió Octavia con dureza siguiendo a BonBon. Lyra corrió detrás de ellas.
Mas de 1000 años atrás:
TOC, TOC, TOC
-Adelante- respondió la ocupante mientras mantenía su mirada fija en la Luna que se alzaba elegantemente en los cielos.
La puerta del cuarto se abrió inmediatamente tras la respuesta de la yegua encapuchada.
-Lamento mucho la espera- Habló Hoity Toity ingresando en la habitación seguido de Vinyl y un viejo mayordomo de aspecto delgado cuyo pelaje era gris opaco; su crin y cola lucían un color plateado entre los que aun perduraban mechones de color negro.
Vinyl tomó asiento en una de las sillas de la habitación, su mirada fija en la figura que se encontraba sentada frente la ventana, Cent Melody tomo asiento junto a la intérprete.
-Hoity me ha informado que tú podrías ayudarme con un pequeño problema que tengo señorita Vinyl-, comentó la deidad dándose la vuelta para observar a sus interlocutores.
-Princesa Luna-, dijo sorprendido el mayordomo rápidamente haciendo una reverencia seguido por la unicornio albina.
-Sin embargo, lo que voy a pedirte podría considerarse algo poco ético y ciertamente iría en contra de tus votos como miembro activo del clan de los Wine. Por lo que antes de discutirlo necesitaré que me den su palabra, pues nada de lo que comentemos deberá salir de esta habitación-, añadió la princesa sus ojos de color zafiro miraron a ambos ponis a los ojos.
Incluso rodeada por las sombras a su alrededor, Cent pudo notar que la mirada de la más joven de las gobernantes lucia bastante intimidante. Sus alargadas pupilas los miraban como si fuese capaz de leer sus mentes, sin mencionar que el brillo que desprendían sus corneas, era poco más que inquietante.
La yegua asintió una vez en afirmación colocando un casco sobre su pecho y levantando el otro en el aire en señal de juramento.
-Se lo juramos princesa-, respondió el mayordomo imitando el gesto de Vinyl.
-Bien-, respondió la gobernante. -Durante mi tiempo supervisando la expansión de las vías del tren, me he tomado la libertad de conocer un poco mejor a mi pueblo. Debo decir que nos produce un gran pesar el saber que, a pesar de nuestros esfuerzos, aún existe una gran cantidad de ponis que viven en la pobreza extrema. Olvidados por la sociedad, se han visto obligados a prestar sus servicios, y en ocasiones incluso sus propios cuerpos, para el deleite de otros con el fin de llevar comida a la mesa. Esto nos impulsó a investigar a fondo la situación-.
La princesa bajo la mirada como si tratara de ocultar una creciente rabia en su interior.
-En nuestra investigación, y gracias al apoyo de tus amigos Hoity y Photo, hemos logrado descubrir que el sistema de gobierno de nuestro reino ha sido corrompido hasta la raíz. Las grandes casas nobles de Equestria han construido un gobierno propio sobre la sociedad manipulando muchas de las prácticas que mi hermana y yo hemos prohibido por décadas-.
La princesa levantó la mirada nuevamente antes de volver a dirigir sus ojos al exterior.
-Durante todo este tiempo, las casas nobles han hecho lo que han querido con nuestros súbditos, obligándolos a pagar impuestos fantasmas. A aquellos con menor suerte se les ha obligado a convertirse en esclavos y prostituirse con tal de evitar ser castigados por sus amos. Lo peor es que su influencia ha llegado al punto de convertir a mi hermana en su próximo objetivo-.
-¡Es imposible majestad!, ¿está diciéndonos que las casas nobles estarían dispuestas a destronarlas con tal de recuperar el control del reino?- pregunto Cent consternado.
-Siendo sincera mi querido…-
-Cent Melody. Pero puede llamarme Cent, su majestad-, La princesa asintió con una grata sonrisa en el rostro
-Desafortunadamente esa es la realidad Cent Melody. Yo misma he investigado esto y descubierto pruebas de la traición de las casas nobles, muchos de los cuales ya han sido eliminados bajo mis órdenes-.
Ante la confirmación de la princesa el pelaje de Cent se erizó. De pronto la temperatura de la habitación parecía haber bajado considerablemente.
-Pero, eso significa que…-
-Te aseguró que ninguno de esos ponis merecía el perdón-, Mencionó la princesa. -Estoy segura de que la señorita Scratch podrá iluminarnos un poco acerca de esto, e incluso confirmar mis sospechas-, comentó la deidad de la noche.
Cent desvió la mirada enfocándose completamente en Vinyl, esperando que la yegua negara semejantes acciones. Ciertamente sabía que las familias nobles no eran perfectas. También sabía que muchas de ellas vivían de las actividades ilícitas que habían practicado desde mucho antes de la construcción del reino de Equestria. A pesar de ello, era inconcebible para él que las familias nobles fuesen tan lejos como para intentar destronar a las princesas. El silencioso asentimiento de la unicornio albina lo dejó perplejo.
-La guerra contra el imperio de cristal me abrió los ojos-, dijo la deidad de la noche. -No siempre podremos confiar en que las cosas se resolverán hablando con otros ponis. Habrá ocasiones en las que tendremos que tomar decisiones difíciles por el bien de nuestro reino y en especial de los ponis que lo conforman. Hemos esperado pacientemente, obedeciendo los deseos de nuestra hermana y siguiendo sus métodos por décadas-, comentó la monarca.
-Desafortunadamente el ataque en el castillo nos ha obligado a tomar acciones más permanentes- añadió la alicornio índigo.
Vinyl no pudo evitar sentir rabia al recordar esos sucesos, esa noche alguien se atrevió a lanzarle una aguja envenenada, si bien ese tipo de veneno no podía matarla, lo cierto era que la dejó incapacitada para defenderse por sí misma, lo cual termino por provocar que dos nobles aprovecharan la situación y abusaran de ella.
Por suerte Cent llegó para auxiliarla y por medio de su sangre, Vinyl finalmente pudo recuperar su fuerza. Desafortunadamente desde ese día se había vuelto adicta a la sangre del mayordomo.
-Hoity Toity y PhotoFinish al igual que muchos otros miembros de tu clan, me han proporcionado información de importancia. Soy consciente de lo que son ustedes y de lo peligroso que un poni como Red Wine puede ser, especialmente ahora que conozco la clase de criaturas que son en realidad-, comentó la princesa mirando a Vinyl. -Sin embargo, soy consciente que destruir a una de las familias más importantes e influyentes podrá provocar un mayor daño que bienestar al reino, por lo que he decidido darle una oportunidad a tu maestro para seguir mis órdenes. Pero necesitaré a alguien de confianza. Alguien que no pueda ser influenciada por Red Wine… Alguien que pueda notificarme de cualquier falta que pueda causar el Líder de la casa Wine o cualquiera de sus miembros-, continuo la princesa mientras se paseaba por la habitación antes de tomar asiento frente a sus interlocutores.
La mente de Vinyl trabajaba a toda velocidad, si bien ella había sido la culpable del ataque en el castillo, también era cierto que su amo se había vuelto cada vez más impaciente en lograr que Lord Blueblood finalmente se hiciera con el control del castillo.
Si la princesa decía la verdad y está ya le había hecho una advertencia al lord; estaba claro que Red tenía pensado sublevarse ante las princesas lo antes posible.
La yegua giró ligeramente su asiento para mirar a Hoity, mientras comenzaba a mover sus cascos haciéndole señas.
Al instante Hoity comenzó a traducir los pensamientos de la yegua.
-Vinyl piensa que brindarle a Red una oferta para obedecerle ha sido una acción amable, pero…- continuó observando a la yegua. -Lord Red no está interesado en dejarle el control del reino a nadie, su único objetivo es tomar el control y continuar controlando todo por su cuenta, usará a Blueblood como figura real, pero Red será quien moverá los hilos desde la oscuridad. La princesa Celestia es su objetivo principal, pero ahora que usted le ha revelado que sabe de sus intenciones, no cabe duda de que vendrá a buscarla a usted primero-, continuo Hoity.
La princesa suspiró. -Esperaba que mi advertencia fuese suficiente para mantenerlo a raya, pero si lo que dices es cierto parece que hice bien en conseguir esto-, comentó la deidad mostrándole a la intérprete y al mayordomo una caja.
Al mostrarles lo que contenía las orejas de vinyl se agacharon apenadas. La intérprete sabía perfectamente lo que eran, en su interior se resguardaban las dagas de heráldica que Red Wine había mandado fabricar para asesinar a las princesas.
Al ser la heráldica un mineral capaz de inhibir la magia, podían usarse para matar criaturas inmortales. Y estas en especial, habían sido construidas usando el cuerpo del último dragón púrpura.
-Ya no me queda duda alguna que estas fueron hechas especialmente para que Red pudiese hacerse cargo de mi hermana y de mi-. Dijo la deidad.
Vinyl asintió nuevamente antes de comenzar nuevamente a realizar sus señas. -Escuché al amo hablar de haber cometido un error al enviar una lanza al imperio de cristal durante la guerra, pero no pensé que fabricaría eso para acabar con ustedes-.
-¿Lanza?- pregunto de pronto la alicornio índigo en un tono que denotaba su sorpresa. -¿Qué clase de lanza?-
-Una lanza de cristal que el amo mando fabricar antes de enviarla al imperio. Vinyl pensó que se trataba de un arma que las princesas le habían solicitado al amo Red, pero ahora no esta tan segura-, tradujo el corcel.
La deidad permaneció pensativa por un largo rato, como si meditara la situación. Parecía darse cuenta de que las dagas no eran las únicas armas construidas bajo las ordenes de Red.
-No puedo creer que Lord Red decidiera llegar tan lejos-, dijo Cent.
-Vinyl no creo que…- protestó Hoity, sin embargo, la yegua se limitó a golpear el suelo con su casco antes de pedirle que continuara.
El corcel suspiro derrotado y continuo. -La señorita Scratch está dispuesta a ayudarle, pero desea algo a cambio-, comentó Hoity mirando nervioso a la unicornio y luego a la princesa.
-Te escucho- comentó la deidad centrando su atención en la unicornio albina. Luna realmente no estaba seguro de lo que la extravagante unicornio pediría a cambio de su apoyo.
La unicornio frotó una de sus patas frontales contra la otra, claramente se hallaba algo nerviosa antes de comenzar a hacer un par de señas.
Hoity observo atento la indicación antes de sonrojarse por un momento.
-Y bien, ¿que es lo que desea la señorita Scratch?- pregunto la princesa dirigiendo su pregunta directamente a Hoity.
-Bueno ella quiere que le ayude a liberar a una niña huérfana de una de las propiedades de Red, ya que el amo piensa utilizarla para sustituir a una de sus concubinas tan pronto como tenga edad suficiente…- Hoity Toity esquivo la mirada de la princesa para observar a la intérprete que lo miraba por encima de sus lentes.
Luna simplemente espero que el corcel terminara, sus ojos de color zafiro mirándolo a él y después a la yegua.
-Bueno ella quiere saber si le daría a probar un poco de su sangre-, dijo Hoity apenado. -Después de todo podría ser su última oportunidad de probar algo así, usted sabe… Solo en caso de que el amo la descubra y decida ejecutarla por traicionarlo-, explicó Hoity.
Cent estaba seguro de que su mandíbula podría haber golpeado el suelo si no estuviese firmemente unida a su cráneo. Acaso sus oídos le fallaban, Quizá era por la edad y había mal interpretado la traducción de Hoity. Pero, al notar la mirada sonrojada de la yegua que se sentaba a su lado, comprendió que no se trataba de ningún chiste.
Luna tuvo que parpadear un par de veces, antes de procesar la petición de la yegua, Si bien la petición de rescatar a los huérfanos que Red intentaba añadir a su harem era algo razonable. La segunda parte de la petición era sin duda alguna, extraña.
Sabía por sus investigaciones, y por lo que el mismo Hoity Toity le había contado, que Vinyl era un poni vampiro. Pero realmente debía permitir que una criatura como ella se alimentara de su sangre. No parecía un acto muy sensato de su parte después de todo.
-¿Señorita Vinyl en verdad no puedo creer que le pida algo así a la princesa…?- Reprocho Cent.
-De acuerdo-, comentó la princesa de la noche sorprendiendo al resto de los presentes. -Pero será bajo mis términos. Y si te pido que pares te detendrás-, comentó la princesa de la noche sus ojos nuevamente cambiando de forma luciendo mucho más agresivos y severos.
La unicornio asintió varias veces sacudiendo su crin. No podía evitar mostrar su excitación al saber que podría hacer algo que ni siquiera su propio maestro había logrado hasta entonces. Probar la sangre de una alicornio.
-Deberías salir de la habitación-, le comentó Hoity al aun sorprendido mayordomo. -La forma en la que nosotros nos alimentamos no es precisamente placentera de ver-, añadió.
Cent reflexionó las palabras del otro corcel. -No Hoity, me he prometido que ayudaré a Vinyl y si soy incapaz de verla hacer algo tan importante para su propia supervivencia como lo es el alimentarse. No podría decir con total sinceridad que la he aceptado por quien es. Quiero que sepa que cuenta conmigo, que siempre estaré qui para ayudarla y apoyarle-.
-Comprendo. Princesa si no le molesta desearía retirarme, aun no me he acostumbrado del todo y no quisiera perder el control al oler su sangre-.
La deidad asintió una vez permitiendo que Hoity saliera cerrando la puerta detrás de él. Cent levantó la mirada observando a la unicornio albina salivar en abundancia. Vinyl se relamió varias veces los labios mientras sus colmillos comenzaban a asomarse por debajo.
La princesa aproximó uno de sus cascos a su boca y haciendo uso de sus propios y afilados dientes, mordió con fuerza abriéndose una herida apenas lo suficientemente profunda para que su casco comenzara a sangrar.
El repentino aroma de la sangre de la princesa inundó la habitación provocando que los colmillos de Vinyl crecieran por completo, sus ojos comenzaron a brillar en un tono escarlata tan intenso que era posible verlo incluso con sus lentes puestos. Su cuerpo entero comenzó a vibrar de emoción. Inconscientemente encendió su cuerno cargándolo con un aura violeta intensa mientras su cuerpo comenzaba a aproximarse cautelosamente a la princesa de la noche como si se tratara de un depredador a punto de atacar.
-Bebe un poco-, ofreció la princesa extendiendo su casco.
Completamente impulsada por sus instintos, Vinyl se arrojó a la pata sangrante de la princesa hundiendo con fuerza sus colmillos en su carne. La princesa ahogó un grito al sentir el dolor provocado por la mordida de Vinyl.
La sensación de la sangre real de la alicornio la llenó por completo, incrementando su éxtasis y locura al límite. Sintió como apenas unas pocas gotas llenaban sus reservas de magia por completo. Su cuerpo rápidamente comenzó a producir una sensación casi orgásmica. La unicornio comenzó a beber con furia succionando el líquido ofrecido con desesperación.
Cent observó a la yegua sujetar con firmeza el casco de la princesa mientras producía múltiples gemidos enmudecidos. Los lentes de la unicornio habían caído al suelo y podía observar con claridad el espeluznante y a su vez increíble brillo escarlata que producían. Notó los labios de la intérprete cubrirse de sangre mientras el sonido de la succión despertaba todo tipo de sensaciones en su cuerpo.
Instintivamente el mayordomo levantó su casco acariciando la herida que la unicornio albina había dejado en su piel. Incluso cubierta por su pelaje, el mayordomo aun podía sentir las cicatrices producidas por los colmillos de Vinyl.
Mientras bebía desenfrenada, la unicornio sintió la sangre de la alicornio enfriarse de golpe. En el instante en el que tragó, un terrible dolor recorrió su cuerpo por completo. Obligándola a soltar su agarre y abrir sus mandíbulas para alejarse de la princesa.
Al ver a Vinyl apartarse tan bruscamente de la deidad de la noche, antes de caer al suelo y retorcerse mientras se apretaba el vientre en una clara muestra de dolor e inconformidad, el mayordomo no perdió tiempo en correr al auxilio de la unicornio albina.
-¡Vinyl! ¿Qué ocurre? ¡Respóndeme!- dijo el corcel con preocupación.
-Ella estará bien-, los ojos de Cent miraron a la alicornio cuya voz parecía haber cambiado ligeramente de tono. Observó el pelaje umbroso de la alicornio que los miraba con aquellos ojos amenazantes y una sonrisa repleta de dientes afilados como navajas.
-¿Que ocurre con ella?- pregunto el corcel. En su mente había cientos de preguntas tratando de escapar de sus labios, pero tomo la decisión de expresar la de mayor importancia.
-Estará bien, es solo el efecto de mi magia. Me aseguré de darle suficiente sangre antes de transmitirle una porción de mi magia, para evitar lastimarla. Aun así, el proceso será difícil, puedo ver que te preocupas por ella, así que te recomiendo que la cuides hasta que se recupere, pero si sobrevive… Vinyl se convertirá en un vampiro mucho más fuerte que ningún otro-.
-Pero princesa…- dijo el mayordomo inseguro de cómo debería abordar la pregunta.
-No temas, la magia que le brindé la protegerá de Red, pero no les recomiendo que la dejen usarla sin el debido cuidado, después de todo, aunque su cuerpo es inmortal, sigue siendo una unicornio- añadió la deidad colocándose nuevamente su capa y capucha ocultando por completo su rostro.
-Ambos son bienvenidos en la colonia Lunar. A mi lado todos ustedes crecerán sanos y fuertes. Y os prometo que bajo mi protección no tendrán que temer nunca más a la oscuridad de este mundo-. comentó la deidad de la noche encendiendo su cuerno en un brillo celeste.
Con estas palabras, la princesa Luna invocó su hechizo desapareciendo con un sonoro PUFF. Dejando al mayordomo solo en la habitación con la adolorida yegua que continuaba retorciéndose.
En el presente:
-¿Qué insinúas al decir que Vinyl trataba de protegernos?- Preguntó una muy contrariada BonBon.
-El hechizo que uso Vinyl cuando nos inmovilizó, lo conjuró para detener su propio cuerpo Bonnie, si no lo hubiera hecho Vinyl nos habría atacado en ese momento. Pude notarlo porque la magia que ejecutó no tenía una matriz enfocada en nosotros. Ella simplemente conjuró su magia para detener todo en la habitación, pero la mayor concentración de energía estaba en su propio cuerpo-
-Yo. La juzgue mal-, se reprochó Octavia.
-¿De que estas hablando Tavi?- dijo Lyra mientras mantenía un hechizo de rastreo activo para localizar a la DJ albina.
Octavia y BonBon, podrían haber bombardeado a Lyra con preguntas acerca de porqué razón conocía ese tipo de hechizos, pero optaron por no hacer ningún comentario al respecto.
-Cuando te escuché gritar y vi la sangre de BonBon… por un momento pensé que Vinyl las había lastimado, pero en realidad simplemente se alejó para no hacerlo-.
-El problema es que ahora que sus instintos están tan alterados necesitamos tranquilizarla-, dijo BonBon. -Si Vinyl no materializó sus alas, significa que aún tiene suficiente control de sus acciones, pero no podemos confiarnos.-
"¿Alas?", Pensó Octavia para sí. El comentario de BonBon, le hizo recordar las cicatrices que Vinyl tenía bajo el pelaje de sus costados.
En un principio pensó que era extraño que estuvieran posicionados a la altura que un pegaso tendría sus alas, pero el comentario de BonBon le hizo replantearse la posibilidad. Sabía que las heridas habían sido infringidas después de su transformación en vampira, pero hasta ahora no comprendía la razón por la que Vinyl tendría semejantes cicatrices, teniendo en cuanta que los vampiros podían incluso regenerar extremidades completas.
-¿Y cómo sugieres que lo hagamos?- preguntó Lyra.
-Vinyl tiene un control excepcional sobre su instinto por lo que existen dos formas de hacerlo-, respondió BonBon.
-Agotando su reserva de magia, o haciendo que beba la sangre de otro poni-, añadió Lyra.
-¿Como es que?-
-Dame un poco de crédito Bonnie, al ser un unicornio, en la escuela para unicornios superdotados nos enseñaron que si usamos hechizos que agoten nuestra magia, la fatiga que eso provoca en nuestros cuerpos causaría que nos desmayemos al instante-. Explicó Lyra. -El problema será agotar la magia de Vinyl. Cuando sentí el hechizo que uso en la mansión, pude notar la reserva de magia que tiene en el interior, y lamento decirles que la única poni en la que he visto semejante concentración de magia es en Twilight.
Octavia no pudo evitar notar la expresión de preocupación que se dibujó en la mirada de BonBon.
-Hablas de la protegida de Celestia, tu amiga de la infancia. ¿Esa Twilight?- dijo Octavia. Lyra asintió.
-Fantástico-. Se quejó BonBon.
-¿Y qué hay de la otra opción?- preguntó Octavia.
-No me arriesgaría a darle sangre otra vez, no hasta que logremos que se tranquilice-, BonBon miró a Octavia. -Escucha Octavia, en su estado actual es probable que Vinyl no pueda detenerse y termine drenando tu sangre por completo, así que… No quiero que intentes alimentarla bajo ninguna circunstancia-. Octavia asintió con la cabeza.
-Esperen, puedo sentir una concentración de magia en ese rumbo-, mencionó Lyra apuntando a lo que parecía ser una avenida llena de clubes nocturnos, uno en particular lucía de gran tamaño y era iluminado por reflectores y luces que danzaban al compás de una alocada serie de melodías,
Las tres amigas se miraron antes de asentir en mutuo acuerdo. Inmediatamente después se dirigieron al club nocturno, que resplandecía de forma tan llamativa.
1000 años atrás:
Pink Wine no era conocida precisamente por ser una dama muy paciente. De hecho, era bastante común que la yegua se mostrara celosa o se irritara con facilidad, en especial cuando se trataba de su hermano mayor.
Hoy era martes, y Pink Wine aborrecía los martes y este prometía ser de los peores. Al llegar a la mansión de su hermano la ostentosa yegua esperaba ser recibida con cascos abiertos; En su lugar, no solo descubrió la falta de atención de la servidumbre, sino que, además… su hermano al igual que su adorada guarda espaldas se encontraban ausentes.
La presencia de la yegua que en ese momento tocaba el piano de cola de la habitación, no hizo más que añadir leña al fuego al notar su actitud despreocupada, pero sobre todo al hecho de que la yegua no tuvo la mínima decencia de saludarla en el momento en el que la aristócrata ingresó a la habitación.
Sí… ciertamente la yegua era muda, pero eso no la eximía de presentar sus respetos correctamente a la yegua líder del clan. Después de todo, ¿qué tan difícil era hacer una reverencia a la pareja oficial del líder del clan?
Pink estaba segura de que todo era culpa de su hermano por malcriar a la yegua y permitirle hacer lo que le diera la gana.
-¿No se supone que deberías estar cuidando a Blueblood?- dijo Pink inquisitivamente.
La unicornio albina la miró por encima de sus gafas, su expresión era seria. Quizá era solo su imaginación, sin embargo, algo en su mirada le hacía desconfiar de ella más de lo usual. Lo peor era que la intérprete emitía una presencia bastante imponente, algo extremadamente extraño viniendo de una vampiresa de menor nivel.
-Pink…- le dijo Wind Chaser, uno de los capitanes del ejercito Equestre, con el que ella había contraído matrimonio para que su hermano pudiese tener acceso a información militar.
-¡Shush!- dijo Pink indicándole a su pareja que guardara silencio, posteriormente se dirigió a la yegua de crin azul eléctrico que se encontraba frente a ella.
-¡Escucha, no me interesa cual sea la razón por la que estás aquí, pero necesito que me digas donde puedo encontrar a mi hermano ahora!- demandó Lady Wine golpeando el suelo con uno de sus cascos.
Vinyl simplemente observó a su interlocutora antes de encogerse de hombros sin dejar de tocar su melodía. Al notar la rabia en la mirada de su pareja, el capital Wind Chaser colocó uno de sus cascos sobre el hombro de Pink antes de dirigirse a la unicornio albina.
-Escúchame Vinyl, la princesa descubrió la traición de Red y le ha ordenado a Hurricane el arresto inmediato de los miembros de la familia Wine. Esto también te afectará tanto como a mí, ya sea que lo quieras o no. Así que será mejor que nos lleves con el amo Red antes de que los soldados derriben la puerta de la mansión y nos arresten a todos- explicó el Pegaso.
La yegua simplemente se colocó nuevamente sus gafas de sol combinando su melodía con una sinfonía completamente distinta, acto que molestó notoriamente a Pink Wine.
-¿Lady Wine?- el vacilante tono de voz de las concubinas de Red llamó la atención de Pink.
Pink y Wind observaron las miradas de las concubinas, sus ojos brillantes emitían un característico tono carmesí y sus colmillos se asomaban por debajo de sus labios superiores. Las orejas de las yeguas se encontraban erguidas y alerta. Todas ellas se encontraban transformadas en su forma vampírica con sus alas completamente extendidas sin apartar la vista de la intérprete que mantenía su atención en las teclas del elegante piano.
-¿Pero qué…?- Lady Wine enmudeció al instante, al comprender la razón por la que el instinto natural de las jóvenes ponis las mantenía alerta y aterradas de la unicornio albina.
Lady Wine lentamente volteo a ver a la yegua que permanecía sentada frente al piano, sus ojos rápidamente comenzaron a cambiar de color emitiendo un brillo carmesí tan pronto como su olfato comenzó a percibir el olor en la sangre de la intérprete.
El olfato de un vampiro era bastante agudo, lo que les permitía rastrear presas en la oscuridad. Por medio de su olfato, un vampiro podía detectar el miedo o el nerviosismo en su presa.
Por otro lado, el desarrollado sentido del olfato de un poni vampiro, también les permitía detectar el olor impregnado en la sangre de otro vampiro, identificando así, el clan al que pertenecía, así como el maestro al que servían.
El olor de Vinyl desde la noche de su transformación había adoptado un olor particularmente neutral, al punto de que era bastante complicado identificar en la yegua albina el olor de la sangre que compartía con Red Wine. Sin embargo, en esos momentos era posible detectar el cambio en el aroma de la yegua, era un cambio sutil, casi imperceptible, pero muy distinto al de Red… Se trataba de un ligero aroma a violetas, el mismo aroma que emitía la brisa nocturna en primavera. El aroma de la princesa de la noche.
-¡Tú!- dijo acusadoramente la ostentosa dama –Tú nos traicionaste…- la afirmación de Pink causo que Wind la observara incrédulo.
-No… No es posible, ¿Cómo puedes estar tan segura?- el pánico comenzó a apoderarse del soldado mientras intentaba comprender las palabras de Pink.
-Puedo percibir el aroma de la princesa Luna en tu sangre… Fuiste tú quien le entregó toda esa información a la princesa. Tú traicionaste a tu amo… eres una traidora, una soplona, eso es lo que eres. Sabía que Red había cometido un error al cobijarte en nuestro clan… ¡Debimos dejar que murieras desangrada en la nieve esa noche!- gritó la unicornio de pelaje rosado llena de ira.
Vinyl ignoró las palabras de Pink y en su lugar continuó tocando su melodía. No le preocupaba permanecer encerrada en una celda. Después de todo la princesa de la noche había hecho un pacto con ella. Vinyl consideraba que su primera muerte carecía de sentido, pero si lograba asegurar la destrucción de los Wine, entonces Vinyl estaría feliz de arriesgarse. Después de todo, era algo por lo que consideraba que valía la pena sacrificarse y muy en el fondo sabía que se trataba de algo que su abuela, Happy Harp, aprobaría.
Lo más irónico era que la misión que Red le había encomendado la había llevado a tomar esa decisión. Si bien la intérprete no se preocupaba mucho por el Lord de la casa Blueblood, no podía ignorar el hecho que vivir en el mismo hogar que Cent había causado toda serie de cambios en su personalidad… Vinyl sonrió ante el pensamiento que recorría su mente. Era curiosa la forma en la que trabajaba el destino… Ella, una criatura de la noche, cuya naturaleza la obligaba a alimentarse de otros ponis y criaturas, había terminado por tomarle cariño al viejo mayordomo y amar la vida falsa que había llevado durante los últimos meses en aquella mansión.
-Vas a pagar por tu traición. Desmembraré tu cuerpo parte por parte y me aseguraré de mantenerte con vida para que puedas presenciar la muerte de ese viejo mayordomo al que tanto aprecias-.
Vinyl detuvo la melodía de golpe, produciendo una nota fuerte y grave.
-¡Oh! Disculpa, ¿acaso creíste que no lo sabíamos?- se mofó la adinerada yegua alzando la mirada altaneramente. –Saldremos de esta como siempre lo hemos hecho, y te aseguro que esta vez será mucho peor para ti. Dejaré que Red haga de ti lo que desee mientras nosotras nos deleitamos con la sangre de ese viejo corcel-.
-Pink…- Wind Chase trató de interrumpir a la yegua.
-Fue una lástima no poder ver tu rostro cuando esos corceles te violaron… pero me aseguraré de que esta vez pueda presenciarlo en primera fila. Será grandioso poder ver tu expresión. Presenciar toda esa angustia y desesperación reflejada en tus facciones con mis propios ojos en lugar de escucharlo de alguien más-, se continuó burlando la aristócrata.
Si Vinyl no llevara sus gafas puestas, Pink habría notado la mirada fulminante con la que la interprete la observaba.
"Es su culpa… Debí haberlo imaginado, esa maldita de Viper debió envenenarme para que no pudiera usar mis poderes esa noche" pensó la unicornio albina.
-¡Pink!-
-¡¿Qué quieres Chaser?!- refunfuño la yegua volteando a ver al soldado.
Las concubinas comenzaron a emitir un sonido gutural, muy similar a un gruñido. Lady Wine, comenzó a sentir una presión en el aire muy similar a la que sentía cada vez que su hermano se molestaba… pero en esta ocasión, la presión provenía directamente de la yegua que se encontraba frente al piano.
La rabia de Vinyl provocó que su sangre hirviera. Siempre fue consiente que el clan de los Wine estaba conformado de criaturas sin pudor… completamente carentes de empatía por otros ponis y capaces de traicionar a otros miembros del clan con tal de obtener poder. Ella por otro lado siempre trato de mantenerse a raya, evitando involucrarse más de lo necesario y evitando cualquier confrontación con otros miembros del clan, especialmente con Red, Pink y Viper, con quienes hasta entonces se consideraba en deuda.
Ahora, sin embargo, dos de esos tres ponis habían sido los causantes de una de sus peores noches. Le hicieron pasar una terrible experiencia y no conformes con ello involucraron a uno de los pocos ponis que apreciaba. Peor aún, Lady Pink acababa de cruzar la línea al amenazar abiertamente al mayordomo en frente de ella… Y eso no lo podía permitir.
Era cierto que Vinyl no era inocente, en el pasado ella misma había tomado la vida de varios ponis, y jamás fue tan altanera como para no tomarles importancia. Después de todo asesinar a un ser vivo por otra razón que no fuera la de alimentarse de él, era algo que consideraba denigrante, sin importar que tan torcida fuera su alma. Pero esta vez no se tentaría el corazón, Pink tenía que morir para asegurar el bienestar de Cent.
Los colmillos de Vinyl comenzaron a crecer, sus ojos despedían un brillo tan intenso que podía apreciarse a través de sus gafas de sol. Su pelaje comenzó a erizarse mientras un par de alas comenzaban a crecer a sus costados.
-Estas en desventaja querida, No importa que hallas bebido la sangre de la princesa, eres solo tú contra todas nosotras- dijo la pedante aristócrata comenzando a tomar su forma vampírica.
Vinyl era consciente de su actual situación, aun así, esa podría ser su única oportunidad. Ciertamente se encontraba en completa desventaja numérica, pero estaba segura de que si lograba hacerse cargo de Pink Wine el resto de las concubinas abandonarían el combate, después de todo, podía oler el miedo en las más jóvenes de las vampiresas. Afortunadamente para ella, ni Viper ni Red se encontraban en la mansión. Y ciertamente, aunque Pink era una vampira antigua y casi tan fuerte como su hermano mayor, la aristócrata era la menos experimentada en combate.
La unicornio albina invocó su magia concentrando rápidamente su energía en la punta de su cuerno y disparando una ráfaga de energía contra la líder del clan.
La falta de experiencia de la aristócrata probó ser su debilidad en el instante en el que intentó levantar un escudo para bloquear el ataque. Su magia sin embargo fue incapaz de construir una barrera lo suficientemente resistente y la energía lanzada por Vinyl provocó una explosión al entrar en contacto con la barrera de Pink.
La onda expansiva quebró la estructura de la recepción lanzando a Pink y al resto de las yeguas fuera de la habitación. Varios pilares fueron derribados causando en derrumbe del piso superior. Los enormes bloques de piedra y concreto bloquearon la puerta de salida y aprisionaron a varias de las concubinas debajo. Wind Chaser, quien había sido despojado de una de sus alas por la princesa de la noche, fue incapaz de maniobrar en el aire golpeándose fuertemente contra una de las paredes de la mansión, quedando inconsciente al instante.
En la actualidad:
La explosión de sonido podía escucharse desde el exterior de la edificación. Octavia, Lyra y BonBon se encontraban completamente sorprendidas de la cantidad de ponis que se habían reunido en tan solo un par de horas. Afortunadamente para el trio de yeguas, la excitación de la multitud les permitió escabullirse entre los guardias de seguridad que luchaban por impedir el paso de los incontrolables ponis.
En el instante en el que lograron ingresar, sus sentidos fueron asaltados por una combinación de sonidos y luces que rápidamente despertaron en ellas emociones difíciles de imaginar. Sus corazones dieron un doble vuelco al ver a la Dj que se encontraba en la cima de una plataforma que levitaba a mitad de una pista de baile, en la que reinaba la euforia total.
Los numerosos sonidos de los instrumentos mezclados, así como las voces y sintetizadores combinados con las explosiones de luces y efectos de humo y laser que controlaba la unicornio albina, situada en la plataforma flotante, generaban un deseo por bailar hasta morir.
Aparentemente Vinyl había decidido apoderarse de la presentación de otro DJ para gastar su magia y agotarse a si misma hasta el punto de la inconciencia.
Lyra, sin embargo, pudo reconocer el efecto de la magia que las envolvía con cada tonada. De algun modo Vinyl había logrado canalizar sus emociones por medio de la música, sus frustraciones, sus deseos, sus instintos. Todo lo que la unicornio albina guardaba en su corazón era expulsado a través de los altavoces que se situaban por todo el lugar.
Consiente del estado en el que la Unicornio albina abandonó la mansión, Lyra ejecutó un hechizo para bloquear temporalmente sus oídos y los de sus acompañantes con tampones dorados generados por su propia magia. Sin embargo, sus cuerpos aun continuaban siendo asaltados por las vibraciones de los bajos que se liberaban en cada retumbe de las bocinas.
Octavia hizo una seña a sus acompañantes para dividirse, inmediatamente las tres amigas se separaron para navegar entre el mar de ponis que bailaban sin control, todas ellas con un único objetivo en mente, alcanzar a la desenfrenada DJ localizada en lo alto de la pista de baile.
Octavia avanzó sin perder de vista a la DJ, intentaba buscar algo que le ayudara a subir hasta la plataforma flotante o algo que le permitiera columpiarse hasta Vinyl. Inmersa en su objetivo, la violonchelista dejó de prestar atención a sus alrededores, lo que causo que chocara contra otro poni que se encontraba en la multitud.
El impacto hizo que Octavia rebotara y cayera de espaldas al suelo. El estridente sonido de la música a todo volumen le impidió escuchar su propia voz.
-Lo lamento, no vi por donde caminaba-, se disculpó la joven chelista mientras se masajeaba la cabeza, estaba segura de que le crecería un chichón.
El poni contra el que había colisionado le ofreció una pezuña, misma que la chelista tomó para incorporarse. En el instante en el que Octavia entró en contacto con el pelaje del extraño, sintió un frio que recorrió su pata frontal.
La pata de aquel poni se sentía fría, pero no se trataba del frio que se puede sentir al tocar la nieve. No, este frio era un frio que helaba el alma, el mismo frio que predominaría en un cementerio. El frio que provenía de un cuerpo sin vida. No era la primera vez que Octavia percibía este tipo de sensación. En el pasado, Octavia pudo percibir esa misma sensación proveniente del cuerpo de Vinyl, principalmente en las noches. Y aunque el cuerpo de Vinyl parecía ajustar su temperatura al dormir cerca de Octavia o al estar bajo la luz del sol. El poni al que le pertenecía esa extremidad no parecía haber estado en contacto con el calor del Sol o el calor de otro ser vivo por un largo tiempo.
Octavia Levantó su mirada. En medio de la euforia que la rodeaba se encontró frente a frente con un par de ojos carmesíes que la miraban hambrientos. La unicornio no parecía tener más de 15 años, su pelaje tenía un color maple; su crin y cola resplandecían con un color dorado envidiable. Usaba un vestido elegante de color azul cielo, similar a los que Charlotte usaba para sus presentaciones en la orquesta de música de Canterlot.
-¿Así que tú eres Octavia? Puedo percibir tu aroma en Vinyl, y su aroma también está impregnado en tu cuerpo-, La unicornio sonrió de lado a lado, mostrando sus afilados colmillos, los cuales, sin embargo, no eran tan largos como los de Vinyl. -El amo estará complacido-. Añadió la yegua afianzando su agarre en la chelista.
Instintivamente Octavia intentó apartarse de la otra yegua, pero su atacante apretó con mayor fuerza su pezuña, lastimando la pata de la chelista. Octavia soltó un quejido ahogado.
-Parece que nuestra querida amiga está muy distraída, creo que lo mejor será llamar su atención, ¿no lo crees?- dijo la vampiresa apretando la pata de Octavia hasta que la herida que cubría la venda comenzó a sangrar nuevamente.
Esta vez Octavia soltó un alarido de dolor que apenas pudo percibirse por encima de la estridente melodía que resonaba en el club.
El ritmo de la melodía se volvió más agresivo, los ponis fueron liberados del trance en el que habían caído gracias al hechizo de la unicornio albina.
Octavia recibió un tirón en su pata frontal en el instante en el que su atacante la aproximó a ella rodeándola con la pata para inmovilizarla.
Un gruñido se escuchó proveniente de los altavoces llamando la atención de la audiencia, quienes observaron a la DJ que se encontraba sobre la plataforma.
-DJ-Pon3-, comenzaron a vitorear los ponis, completamente ajenos a lo que ocurría.
-Ahora que tengo tu atención, ¿qué te parece si compartimos la cena?-, dijo la vampiresa mordiendo el hombro expuesto de Octavia.
AAAAAHHH
El grito de dolor de Octavia alarmó a los presentes que comenzaron a correr aterrados ante la escena. Octavia sintió como su visión se nublaba a causa del dolor segundos antes de que el cuerpo de otro poni se materializara a su lado. Escuchó un impacto y varios huesos romperse antes de ser arrojada por los aires, segundos después sintió un cálido cuerpo envolverla en un abrazo para finalmente caer en la total inconciencia.
Notas del Autor:
Muy bien aquí está, el primer capítulo de Modes Harmony and tempo de este año, un capítulo Largo como ningún otro de esta historia. El próximo capitulo tendrá un poco de acción, voy a procurar buscar una serie de pistas musicales que puedan ir bien con el combate, pero estoy abierto a opciones que me puedan ayudar a inspirarme.
Espero verlos pronto. Hasta el próximo capítulo… ALLONS-Y.
En memoria de Carolina López Amada tía y ejemplo de vida
Mayo/1947 – Febrero/2020
