Nota del autor:
Bienvenidos nuevamente mis queridos lectores a un nuevo capítulo de "Modes, Harmony and Tempo". Yo soy Halsenbert y espero que la historia siga siendo de su agrado.
Cuídense mucho y sin más por el momento… COOOOMENZAMOS!
Advertencia: Todos los personajes de esta historia pertenecen a sus correspondientes creadores. My little pony y sus personajes son propiedad de Hasbro. La presente historia fue hecha sin fines de lucro y con el único propósito de entretener.
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Legends of harmony – Modes, Harmony and Tempo.
Capítulo 28 – Lazos de Sangre.
Charlotte entró a la habitación de su esposo, en su rostro se mostraba una expresión de completa derrota.
-Clef-, dijo la Violonchelista llamando la atención del pianista.
El pianista miro a su amada, e inmediatamente pudo notar la mirada decaída que la yegua cargaba consigo.
-Si te hace sentir mejor, yo tampoco estoy totalmente de acuerdo, pero creo que lo mejor es confiar en Octi-, respondió el pianista mirando a Charlotte por encima de los documentos.
-Yo, no sé ni qué pensar-, comento finalmente Charlotte tomando asiento en la esquina del escritorio de su amado.
Clef hizo a un lado sus documentos antes de acomodarse en su asiento para poner total atención a su esposa.
-No puedo negar que Octi siente algo por esa criatura, y más aún, es muy notable que… Vinyl corresponde a sus sentimientos-, añadió la violonchelista con un suspiro.
-¿Las estabas espiando?- la cuestionó Clef arqueando una ceja.
-Simplemente quise pasar a ver como estaba nuestra hija, creí que Lyra estaba con ella en la habitación, la verdad no esperé que la señorita Scratch estuviese con ella a solas-.
-La señorita Vinyl salvó a nuestra hija de otra de esas cosas-, puntualizó el pianista.
-Lo sé-, respondió con pesades. -Pero no quita el hecho de que la señorita Scratch representa un peligro similar-.
-Yo también he estado pensando en eso, pero…-
-Lo sé Clef-, respondió la yegua bajando del escritorio para sentarse en el regazo de su amado.
-Todo lo que podemos hacer es dejar que las cosas sigan su curso, solo el tiempo nos dirá si la señorita Scratch es digna de nuestra confianza o no-.
Octavia despertó con las caricias de los primeros rayos de sol sobre su rostro. Aún sentía cierto malestar en le punto en el que la vampiresa había mordido su cuello, al igual que el malestar de su pata frontal.
La sensación de otro cuerpo restregado contra el suyo atrajo su atención. La DJ se encontraba acurrucada a su lado. Tenía los ojos cerrados y una de sus orejas se hallaba recargada sobre el pecho de la chelista.
Octavia sonrió levemente antes de comenzar a acariciar la crin de Vinyl, quien simplemente emitió un sonido de extremo confort.
-Sé que no estas dormida-, habló la chelista. Vinyl sonrió.
La chelista pudo notar que la otra oreja de la DJ se comenzó a menear rítmicamente. Octavia no pudo evitar sentir que su corazón comenzara a acelerarse, lo cual a su vez aceleró el ritmo de los movimientos de la oreja de la DJ.
Los ojos de Vinyl se abrieron ligeramente para mirar el ruborizado rostro de su poni especial.. Aquellos ojos de color carmín, la miraron con asombro y picardía.
-No me mires así-, le rogó la chelista desviando la mirada.
-Me gusta el sonido de tu corazón-, habló finalmente la DJ antes de colocar una de sus blancas patas sobre el pecho de Octavia. Hecho que incrementó no solo el ritmo de los latidos de la chelista, sino que además provocó un mayor rubor en sus mejillas. Esto provocó que la DJ dejara escapar una leve risita antes de volver a mirar a Octavia.
-No lo hagas, es vergonzoso-, dijo la Chelista continuando con sus caricias.
Por un momento ambas permanecieron en sus posiciones, disfrutando de la cercanía de la otra. Vinyl no pudo evitar sentir cierta tranquilidad mientras continuaba escuchando los latidos del corazón de su poni especial. Era impresionante lo mucho que aquel sonido la relajaba. Sentía que podía quedarse en ese lugar, escuchando ese sonido por el resto de su vida. El mundo podía irse al demonio y aún así ella no se movería, bueno, al menos no lo haría hasta que Tavi comenzara a moverse nuevamente.
-¿Vinyl?- la voz de Tavi sonaba ligeramente insegura.
-Mhmm- respondió Vinyl.
-Hay algo que he querido preguntarte desde hace un tiempo y bueno… después del incidente de anoche, Lyra me comentó algo que me hizo pensar-, continuó Octavia.
Octavia guio uno de sus cascos por el lomo de la unicornio albina, posteriormente desvió su trayectoria por el costado de la DJ hasta posicionarse en una ligera protuberancia situada donde la chelista sabía que se encontraban las cicatrices que Vinyl tenía en su lomo.
-¿Cómo te hiciste estas heridas?- Preguntó finalmente la Chelista.
El cuerpo de Vinyl se tensó por un momento, como si el recuerdo la persiguiera de la misma forma que lo haría una pesadilla que se reusase a abandonarle.
-Lo lamento, esa fue una pregunta muy personal. No tienes por qué responder si no deseas hacerlo-, Octavia se apresuró a decir tras notar la reacción de la DJ. -Es solo que la poni que me atacó en el club nocturno tenía un par de alas a sus costados, en el momento en el que tomó su forma de vampiro-
Vinyl dejó escapar un suspiro de resignación, por supuesto que Tavi haría esa pregunta, después de todo, la chelista no era ninguna ingenua. La primera noche que pasaron juntas, Tavi sin lugar a dudas había notado las cicatrices situadas a sus costados. En ese momento su poni especial se tomó su tiempo para explorar aquellas cicatrices de la misma forma en la que había explorado las marcas en el cuello de la unicornio albina. Y tras haber visto la forma completa de otra vampiresa, era más que obvio que esa sería una pregunta que sin lugar a dudas cruzaría por la mente de la chelista.
Octavia retiró su pezuña del costado de la DJ, solo para proceder a reanudar sus caricias sobre la crin de la unicornio albina. El silencio que rondaba en la habitación se sentía mucho más pesado que antes, por lo que Octavia supuso que quizá habría sido mejor quedarse con esa pregunta para ella misma en lugar de exponerla abiertamente.
Sin embargo, aquello era bastante extraño, y dada la naturaleza curiosa de la chelista no podía estar segura de cuanto más habría logrado aguantar antes de formular aquella pregunta.
Octavia sabía, gracias a Vinyl, que los Ponis Vampiro eran capaces de regenerar partes de sus cuerpos, y que las únicas cicatrices que permanecían en ellos normalmente eran producidas antes de su transformación. Sin embargo, aquellas marcas eran distintas. La vampiresa que la había atacado en el club era la evidencia de ello.
-Yo me despojé de ellas-, respondió finalmente la DJ antes de recostarse nuevamente sobre el pecho de la chelista, como si intentara desesperadamente buscar refugio en el abrazo de su poni especial.
-Vinyl-, apuntó a responder la Chelista antes de abrazar a la DJ para proporcionarle tanto confort como le fuera posible.
-Yo solo, deseaba ser más normal. Menos intimidante-, respondió la DJ, su voz ligeramente opacada por el pelaje de la chelista. -Hace muchos años, más de los que me gustaría, un pequeño potro tuvo una experiencia muy poco grata por causa mía. Es por eso que decidí que lo mejor sería arrancarme mis alas permanentemente. De ese modo, por lo menos, mis transformaciones no resultarían tan atemorizantes-, contestó Vinyl con honestidad.
Octavia no pudo evitar comprender las razones de la DJ, sin lugar a dudas la DJ podía lucir bastante aterradora cuando sus instintos afloraban. La chelista no pudo evitar recordar sus encuentros previos con la forma vampírica de Vinyl; su pelaje erizado, sus largos colmillos y sus brillantes ojos de color carmín. Le costaba trabajo imaginar lo increíblemente aterradora que podría lucir la DJ con un par de alas puntiagudas a sus costados.
-No, no debí preguntar-, añadió la Chelista avergonzada consigo misma.
-Está bien-, respondió Vinyl con su voz desafinada. -Fue mi elección-, añadió la DJ restregando su nariz contra el pecho de Tavi. -Y no me arrepiento de haberlo hecho-.
Octavia no estaba del todo segura acerca de la respuesta de la DJ, pero decidió no presionar más. Instintivamente la chelista desvió su mirada en la dirección en la que se encontraba el cofre hechizado de Vinyl. Aquel cofre era muy similar a uno que la chelista podría haber imaginado en una película de piratas, pero con la diferencia de que, en lugar de un botín de monedas de oro, este cofre pronto se encontraría repleto con bolsas de sangre; Sangre que Octavia le entregaría a Vinyl para que pudiese alimentarse.
-Tavi-, la voz de Vinyl fue apenas un susurro, pero la chelista no tuvo problemas para escucharla.
Al devolver su atención a su poni especial; Octavia no pudo evitar sentir un estremecimiento de ternura. La DJ tenía posados en ella un par de enormes ojos de color Carmín, los cuales la miraban rogando su aprobación, por debajo de sus blancos y suaves labios, se podía apreciar la punta de un par de afilados colmillos que sobresalían ligeramente. Octavia no tuvo que ser ningún tipo de clarividente para darse cuenta de lo que necesitaba su querida unicornio albina.
-Hazlo-, dijo la violonchelista ladeando su rostro para dejar expuesto su cuello. Después de todo, Octavia ahora era consciente que su poni especial llevaba varios días muriéndose de hambre.
Vinyl comenzó a aproximarse al cuello de la chelista, sus movimientos similares a los de un depredador muy bien entrenado y listo para atacar. Octavia no pudo evitar sentir cierto respeto por la DJ y su condición vampírica. Y sin embargo, en esta ocasión la invadía una sensación de adrenalina y emoción, se sentía impaciente. Tenía curiosidad por saber cómo se sentiría ser consumida por la vampiresa y, al mismo tiempo, sentía temor por el posible dolor que el acto podría provocarle.
Octavia recordó la sensación que Vinyl produjo en su pata la noche que formó el pacto con ella, Y aunque Octavia sentía molestia por no haber sido consultada al respecto, lo cierto era que no podía evitar sentir que aquello, sin lugar a duda, demostraba lo mucho que su relación significaba para la DJ.
Ciertamente Octavia nunca fue una yegua particularmente interesada en cosas como el amor eterno, pero el hecho de que Vinyl halla dejado su entera existencia a su merced, era algo que no cualquier poni sería capaz de hacer. Quizá era esa la razón por la que la Violonchelista estaba dispuesta a convertirse en el sustento de la DJ.
El suave jadeo de la DJ contra su cuello desató una descarga de electricidad que recorrió la columna de Octavia, por lo que la chelista miró de reojo a la unicornio albina.
Los ojos de Vinyl permanecían cerrados, mientras se deleitaba olfateando delicadamente el aroma de la DJ, acto seguido, Vinyl comenzó a usar su humedecida lengua para saborear el sabor del pelaje de la Chelista.
-En verdad que te estás tomando tu tiempo-, dijo la chelista completamente consciente de que las acciones de la DJ habían logrado acelerar su corazón. -¿Disfrutas de tu desayuno?- añadió Octavia notoriamente sonrojada. Vinyl sonrió ligeramente.
-Mucho-, respondió la DJ causando que Tavi tragara con dificultad. –Sopórtalo por favor-, añadió la DJ comenzando a abrir sus fauces.
El sonido de la respiración al igual que la sensación del aliento de la DJ en su cuello, causaron que la Chelista se tensara por un momento al sentir el filo de los puntiagudos colmillos que la acariciaban con delicadeza.
Octavia era consiente que Vinyl no podía usar su veneno para inhibir el dolor, sin correr el riesgo de matarla, razón por la cual estaba segura de que esto le dolería.
CHOMP
La violonchelista ahogó un grito, en el instante en el que los colmillos de Vinyl perforaron su piel. La mordida de Vinyl fue delicada pero firme. Octavia hizo lo posible por permanecer inmóvil, por su parte Vinyl decidió esperar un poco para permitir que la chelista se acostumbrara a la sensación antes de comenzar a beber.
La DJ comenzó a drenar la sangre de la chelista con delicadeza, no estaba segura si era la falta de alimento o el hecho de que aun se encontrara mayormente exhausta por los acontecimientos de la noche anterior. Pero en este momento Vinyl no podía estar más agradecida, puesto que se sentía en completo control de sus acciones, lo que básicamente le permitió beber la sangre de la chelista lentamente, lo cual de algún modo también ayudó a brindarle una sensación menos dolorosa a Tavi durante el acto.
Octavia, por su parte, no pudo evitar dejar salir un ligero gemido, el cual, aunque involuntario, permitió que la DJ comprendiera que la poni de pelaje gris parecía comenzar a disfrutar de aquella sensación tanto como ella.
Teniendo cuidado de no excederse, Vinyl se separó de la Chelista antes de causarle algún tipo de anemia por falta de sangre. Inmediatamente la mirada de la DJ se dirigió al rostro de la Chelista, esperando encontrarse con algún tipo de mueca causada por el dolor. Contrario a sus expectativas, Tavi se encontraba recostada boca arriba, con su mirada evitando deliberadamente la suya. La poni terrestre tenía rastros de algunas lágrimas en el rostro, las cuales aún adornaban sus hermosos y brillantes ojos amatistas.
Su expresión, sin embargo, lejos de expresar algún tipo de dolor, demostraba un semblante lleno de vergüenza y excitación, muy similar a la de una yegua en celo que acabase de entregarle su virginidad a su ser amado.
Sin decir nada más, la DJ tomó el mentón de la chelista con su pata frontal, y lentamente guio a Tavi hasta que sus labios hicieron contacto, aquel sería el primero de muchos momentos más por venir, y ninguna de las dos tenía pensado desperdiciarlos.
-Celestia-.
La voz de la princesa de la noche atrajo la atención de la alicornio de color perla que en ese momento se encontraba ocupada leyendo varios libros, que por su aspecto, debían tener más de 500 años. Entre ellos se encontraba un viejo diario de color azul oscuro en el que se podía apreciar una cutie mark que Luna no tardó en reconocer.
-Oh, Luna. Creí que estarías preparándote para descansar, pero me alegra que hallas venido hay un par de cosas que me gustaría discutir contigo-.
-Si, por supuesto-, respondió Luna aproximándose a su hermana, quien, emocionada, extendió un par de pergaminos frente a ella.
-Estos son los candidatos para la presentación de la gran gala del galope de este año y estuve pensando que podrías ayudarme a elegir a los más adecuados-, explicó Celestia entregándole uno de los pergaminos a Luna.
Luna procedió a leer el contenido con detalle, en él se podía observar una lista de nombres de las más prestigiosas academias de música, en las cuales, se describían los nombres de los músicos que cada una de ellas ofrecía para la próxima gala, así como las notas de rendimiento y prestigio con las que se calificaba a cada uno de los grupos musicales que habían sido seleccionados. Entre los nombres, la princesa de la noche pudo reconocer el de un par de ponis con los que se había encontrado la noche anterior.
-Dime Tia, ¿las academias darán alguna presentación para que podamos elegir?- preguntó la alicornio de pelaje índigo.
-Estoy segura de que estarían encantados, pero ya tengo agendada una presentación en Cloudsdale a la que no puedo faltar-.
Luna la miró con extrañeza, antes de tomar el segundo pergamino que Celestia levitaba a su lado. En este pergamino en particular, se podía apreciar la lista de participantes en el próximo concurso de Cloudsdale, entre los que Luna también pudo identificar un nombre bastante conocido.
-Asumo que tu interés es con la señorita Rainbow Dash-.
-Creo que tiene mucho potencial, a pesar de ser tan joven posee un talento sorprendente, y muy superior al de otros Pegasos de su edad. Es una lástima que la enfermedad de la joven Derpy Hooves le impidiese seguir el mismo camino que la señorita Dash, estoy segura de que ambas habrían sido un excelente equipo-.
Luna encontró extraño que Celestia prestara tanta atención a las amigas de su protegida, sin lugar a dudas, Twilight y las otras portadoras de los elementos habían logrado salvarla de Nightmaremoon, pero le resultaba bastante intrigante a la princesa de la noche que Celestia les prestase más atención de lo normal, de hecho, parecía como si Celestia hubiese estado teniendo un especial cuidado con la señorita Twilight Sparkle, especialmente después de haberse enterado que su hermana mayor había sugerido a Cadence que cuidara a la pequeña Twilight en sus años de infancia.
La atención de Luna se centró en el libro que tenia la marca de Starswirl. Por lo que había escuchado de Celestia, Twilight era una gran admiradora del antiguo hechicero, hasta el punto de idolatrarlo. Lo que hacia que aquel libro resultara aún más sospechoso.
-Entonces, ¿no te importaría si yo me hiciera cargo de la selección del grupo musical que se presentará en la Gala?-.
-Estaba contando con que me ayudaras con eso, ya que en estos días voy a estar un poco ocupada-, respondió Celestia, haciendo especial énfasis en la pila de libros que permanecían sobre el escritorio de su estudio.
-En ese caso me gustaría solicitar una audiencia con algunos de estos grupos para poder evaluarlos personalmente-, respondió Luna desviando nuevamente su atención al pergamino en el que se podía observar el nombre de Octavia Melody y Lyra Heartstrings.
-Adelante Luna, puedes hacer lo que consideres que es más adecuado-, respondió Celestia. -Por cierto, Luna. ¿Crees que sería muy ovio si preparara una visita a Ponyville?-
Luna miró a su hermana por encima del pergamino antes de contestar esbozando una sonrisa pícara.
-¿Te refieres a que quieres ir a supervisar el progreso de la señorita Sparkle? Pensé que tenías cosas más importantes programadas-.
-¿Es tan obvio?- respondió Celestia apenada. Luna no pudo evitar sonreír al notar la reacción de su hermana.
-Eres la gobernante de este reino, no creo que necesites el permiso de nadie para visitar al poni que educaste desde que era una pequeña potrilla-, respondió Luna.
-No deberías hablar de ese modo Luna, tú también eres gobernante de este reino-, respondió Celestia envolviendo a su hermana menor con una de sus perladas alas.
-Le he hecho más daño a este reino que bien, sinceramente aun no comprendo porque insistes en reinstituirme como princesa de la noche-, Respondió Luna apartándose de su hermana mayor.
-Luna-.
-No Celestia, no necesito que seas condescendiente conmigo, ambas sabemos que has mantenido este reino a flote durante más de 1000 años sin mí, siendo que yo causé una guerra en menos de 100 años de gobierno-, respondió Luna.
-Luna, sabes que no te culpo por lo que ocurrió en ese entonces. Fue mi falta de cuidado lo que causó nuestra separación, si no fuera por mis descuidos, Nightmare no se habría apoderado de tí-, contestó Celestia.
-A todo esto, necesito decirte algo-, las orejas de Celestia se irguieron en total atención debido al tono serio de su hermana. -Parece que Red Wine sigue vivo- añadió Luna.
-Eso no es posible-.
-Créeme, la información es verídica-.
-¿Estás segura de ello?- el semblante serio de Luna causó que la gobernante del sol se preocupara. -¿Cómo obtuviste la información?-
-Con métodos poco éticos-, respondió Luna con sinceridad.
-Luna-, dijo la princesa del Sol golpeándose el rostro con su pezuña.
-La poni sigue viva y con buena salud física, si es lo que te preocupa-, añadió Luna. Celestia simplemente la miró con reproche antes de dejar escapar un resoplido de frustración.
-De acuerdo, solo dime, ¿que tienes pensado hacer con esa información?-
-Puedo buscarlo y terminar el trabajo yo misma, si lo deseas-.
-Es difícil de creer que se haya mantenido fuera del radar por tantos siglos y de pronto decidiera aparecer-, comentó Celestia.
-Creo que su objetivo es la señorita Vinyl-, ante esto la princesa del Sol se sentó pensativa.
-¿Crees que la señorita Scratch pueda hacerse cargo de él?-
-Vinyl es una vampiresa que ha bebido de nuestra sangre, no creo que tenga problema con enfrentarse a él en un combate directo, pero Red no es ningún tonto, dudo que se enfrente a ella en un duelo de uno contra uno. Y me preocupa el hecho de que Red conoce el punto débil de la señorita Scratch-. Celestia suspiro una vez más antes de contestar.
-Cuando volviste, te prometí que confiaría en tu juicio. Así que dejaré que tú tomes la decisión-.
-Te lo agradezco Tia-, respondió Luna. -Solo quiero que sepas que estoy aquí para ayudarte. Sé que cometí errores en el pasado, pero estoy tratando de enmendarlos a mi manera-, añadió.
-Agradezco que me hallas tenido la confianza suficiente para decirme la verdad-, respondió Celestia.
Posteriormente la princesa del Sol encendió su cuerno para levitar el diario de su maestro. Luna la miró extrañada.
-De hecho, sí existe algo más que me gustaría debatir contigo-.
Hoity regresó a su despacho cargando varias órdenes de compra para los nuevos diseños de "Rarity for you". A pesar del escepticismo original del diseñador, tenia que admitir que la joven diseñadora de Ponyville realmente tenía talento.
Los diseños no solo eran impactantes, sino que algunos de los vestidos que la diseñadora había enviado se vendían muy bien en las boutiques que Hoity administraba en Canterlot, Vanhoover y Pony York.
Pensando en retrospectiva, Hoity decidió que lo mejor sería agradecer a la señorita Melody tan pronto como la volviese a ver.
Si bien las amigas de Rarity le pidieron que le diera otra oportunidad a la diseñadora, lo cierto era que Hoity Toity había reconsiderado su decisión por solicitud de Octavia, quien debido a su influencia con la DJ, de algún modo tuvo mayor peso, principalmente porque Hoity no tenía intenciones de tener a Vinyl en su contra; pero afortunadamente la joven chelista tenía un buen ojo para juzgar a otros ponis. Y la relación de negocio que Hoity y Rarity tenían ahora, había resultado en un beneficio mutuo de grandes proporciones. Por lo que, a este paso, a Hoity no le sorprendería que la diseñadora lograse impulsar su propio negocio en un par de años más.
Absorto en sus pensamientos Hoity simplemente le dio un par de ordenes a su secretaria, sin prestarle mayor atención antes de proceder a ingresar en su oficina privada.
-Me alegra mucho que te encuentres de tan buen humor-.
La repentina intervención de una voz grave y profunda tomo por sorpresa al diseñador, quien dejó caer las hojas que llevaba consigo, poco antes de escuchar la puerta de su estudio cerrarse con brusquedad detrás de él.
Hoity miro por encima de su hombro. En segundos, su semblante palideció, en el momento justo en el que la yegua vestida con un elegante esmoquin cerró la puerta con llave antes de girarse para mirarlo a los ojos.
El diseñador no pudo evitar sentir un frio estremecedor recorrer por su cuerpo tras recordar los numerosos castigos que la guardaespaldas había infligido en su piel siglos atrás. Era como si su carne volviese a arder, como si una de sus pesadillas finalmente hubiese decidido volver para darle caza.
-No se moleste en llamar a su equipo de seguridad señor Hoity, mis queridas ponis ya se han hecho cargo de ellos, al igual que del personal de su oficina-. Añadió la voz, la cual provenía de su silla, misma que estaba girada hacia la ventana.
Por encima del respaldo el diseñador pudo distinguir un mechón de cabello, el cual tenia un color negro tan carente de vida como el poni al que le pertenecía.
-Si piensa que su actitud me intimida, déjeme decirle que…-
-Vamos señor Hoity, no tiene por qué fingir conmigo-, dijo el corcel girando su asiento para mirar de frente al diseñador.
Se trataba de un corcel grande y fornido, su crin tenía un color negro opaco y su pelaje poseía un tono de color marrón, su cuerno brillaba manteniendo a flote una copa de cristal la cual se encontraba llena con un líquido de color rojo intenso y ligeramente viscoso.
El poni llevaba puesto un traje de color negro y un abrigo bastante grueso y elegante, pero lo que más resaltaba en él, era el brillo de sus ojos de color carmín, los cuales estaban acompañados de un par de colmillos que sobresalían por debajo de sus labios.
-Debo decir que nunca pensé que un simple sirviente como tú y la señorita Photo tuviesen un valor a considerar, pero al ver el progreso que han hecho con sus empresas, bueno, debo decir que les debo una disculpa. Por no haber sido capaz de ver el potencial que vampiros como ustedes podrían haber brindado al clan-, habló el corcel, antes de beber ligeramente del contenido de la copa.
-Hoity, lárrrgate-, la débil voz de Photo Finish llamó su atención.
El diseñador finalmente notó al grupo de concubinas que sujetaban a su amiga mientras mordían su cuello y patas, para extraer su sangre.
A juzgar por los moretones y las ropas desgarradas de la fotógrafa, era claro que Photo se había resistido bastante antes de quedar inmovilizada. Esto hizo que el diseñador, fuera incapaz de contener un gruñido profundo.
-¿Cómo te atreviste a lastimar de esa forma a una dama, Red?- habló el diseñador con veneno en su voz.
-A decir verdad, yo no le puse ni una sola pata encima, pero mis queridas vampiresas no son muy tolerantes, y les gusta torturar a todo aquel que se atreve a atacarme-, explicó el líder del clan antes de darle otro sorbo al líquido que contenía la copa de cristal. -Aunque debo darle crédito, su sangre tiene un sabor único, no cabe duda de que la sangre de mi querida Vinyl corre en sus venas, de la misma forma que recorre las tuyas-.
El pelaje de Hoity comenzó a erizarse a medida que sus colmillos crecían por debajo de sus labios y sus ojos comenzaban a emitir un ligero brillo.
-¡Hoity, no dejes que te prrrovoque, solo sal de aquí!- le gritó Photo.
-¿Qué es lo que quieres?- habló el diseñador, sin dejar de mirar a sus alrededores.
A su derecha, tres de las concubinas de Red sujetaban a su amiga; Viper se encontraba bloqueando la puerta de la oficina, justo a sus espaldas; Había dos concubinas más situadas a su izquierda, cerca del librero y los poniquies. Mientras que Red Wine se encontraba justo frente a él, dándole la espalda al enorme ventanal que daba al exterior del edificio.
Hoity comprendió que liberar a Photo le sería imposible en esa situación, la única forma de escapar sería a través de la ventana, puesto que, si lo que Red Wine había dicho era cierto, significaba que el resto del edificio estaba infestado con el resto de las concubinas del Vampiro.
-A estas alturas estoy seguro de que sabes la razón por la que he venido-, explicó Red mirando al diseñador con serenidad. -Lo cierto es que ha sido complicado poder localizarlos, después de todo nuestra mutua amiga posee un don especial que me impide rastrear su sangre, aún a pesar de que ella pertenece a mi clan-, explicó Red mientras una de las yeguas que habían sometido a Photo, le entregaba otra copa de cristal con un poco más de la sangre que acababan de extraer de Photo Finish.
-Si esperas que te diga donde se encuentra Vinyl…-
-Oh, no, realmente no vine a preguntarte eso-, lo interrumpió el corcel. -Simplemente tenía pensado venir por ustedes después de haberme apoderado de la señorita Melody, pero todo parece indicar que ni ella ni mi querida Vinyl se encuentran en la academia. Fue por eso que decidí aprovechar el viaje y optamos por pasar a recogerlos a ti y a la señorita Photo Finish-.
Hoity se quedó inmóvil por un momento ante aquella afirmación, Aquello indicaba que Red no solo había regresado de entre los muertos, sino que además conocía acerca de la existencia de Octavia y de su cercanía con Vinyl.
-Debo decir que me sorprende lo escurridiza que ha podido ser mi querida Vinyl, al haber escapado de mi durante tanto tiempo. Si, admito que ha sido difícil seguirle la pista, pero parece que ella ha sido descuidada últimamente-, añadió Red levitando un periódico para entregárselo al diseñador.
Hoity tomó el objeto con sus cascos antes de observar la primera plana. En la nota, se podía observar una fotografía de un club nocturno parcialmente en ruinas, en el cual se describía un incidente causado por una falla en el equipo técnico, el cual aparentemente no había sido capaz de soportar la carga de energía que DJ-Pon3 había usado durante su improvisada presentación, la cual había sido catalogada como un "Concierto Explosivo". Aquella nota también indicaba que el suceso había tenido lugar en uno de los centros nocturnos de Manehattan.
-Como verás, sé perfectamente donde se encuentra mi querida Vinyl, pero ya estoy un poco arto de estarla persiguiendo, así que me he decidido por cambiar de estrategia antes de que se vuelva a escapar. Y es aquí donde entran ustedes-, añadió Red mofándose de la situación.
-Preferimos morir antes que dejar que le hagas daño a Vinyl-, dijo el diseñador extendiendo un par de alas a sus costados, antes de adoptar una posición de pelea.
-Por favor Hoity, esto es ridículo, ninguno de ustedes esta entrenado para el combate, y dudo que Vinyl les halla enseñado algo de lo que nosotros le enseñamos a ella durante las noches de caza-, explicó Red. -Y en cualquier caso no tengo pensado matarlos aquí-, añadió el corcel con una expresión mucho más amenazante.
-Pues la única forma en la que podrás llevarnos, es muertos-, sentenció Hoity lanzándose contra Red.
-¡Cuidado!- gritó Photo.
SLASH
Un intenso dolor asaltó la espalda del diseñador, quien fue repentinamente derribado por Viper. La guardaespaldas había clavado un par de cuchillas en sus costados para inmovilizarlo.
-Ya tendremos tiempo para esto más adelante señor Hoity-, habló Red. -Tan pronto como esté reunido todo el elenco-.
-Dulces sueños querido-, dijo Viper.
-Disfruten su almuerzo, pero recuerden no drenarlos por completo, los necesito con vida por el momento-, ordenó Red a las concubinas que permanecían a la izquierda del diseñador.
Hoity dirigió su mirada a Viper, quien tras apartarse de él, avanzó hasta posicionarse a un lado de Red. Sin importarles el decoro, Red y Viper unieron sus labios, besándose frenéticamente y con lujuria.
Segundos después el diseñador pudo escuchar los gemidos de dolor de Photo Finish, justo antes de sentir los colmillos de las otras concubinas comenzar a morderlo a ambos lados de su cuello debilitándolo aún más.
Notas del Autor:
Bueno helo aquí el nuevo capítulo de esta historia Justo antes de acabar el mes, XD lamento la espera y espero que esta entrega del halla sido de su agrado, ya estamos cerca del ninal, espero que todo salga bien y pueda terminar esto pronto para comenzar otra de las hirtorias que ya están trabajando en mi cabeza.
Dato curioso:
El incidente al que hace referencia vinyl en este capítulo ocurre en mi otra historia, "Moonbeam" con un mayor detalle, sin embargo aquí únicamente decidí dejar un pequeño indicio de los sucesos, sin embargo no quise profundizar demasiado para no alargar el capítulo innecesariamente.
En memoria de Carolina López Amada tía y ejemplo de vida
Mayo/1947 – Febrero/2020
