"Ni de broma me perdería la primera cita de Tiona, los seguiré hasta que finalice" pensó la mayor de las hermanas Hiryute.
Poco después.
Se podía ver a una linda amazona con un vestido corto de color amarillo, caminando junto a cierto chico peliblanco quien parecía apunto de explotar por lo rojo de su rostro, era obvio lo que provocaba ello.
-¿Argona...? perdón, Bell ¿A dónde iremos?-Preguntó Tiona, con su tono característico lleno de emoción y una gran sonrisa en su rostro.
-Ti-Tiona, en un momento lo verás, espero que te guste el lugar al que iremos, es un sitio el cual visito mucho desde que llegué a Orario, un lugar importante para mi-Respondió Bell, desviando un poco la mirada para no seguir tartamudeando por los nervios de ver lo hermosa que se veía Tiona en ese momento.
-¡Oh! ¡Un lugar importante para ti! ¡Me siento especial hehee!-Contestó Tiona al oír la respuesta del joven, al parecer la hizo sentir bien el saber que sería llevada a un lugar importante para su cita.
-Sí, un lugar importante para mi, sé que lo disfrutarás igual que yo, o eso espero al menos-Expresó Bell, con una sonrisa en su rostro la cual iba dirigida a su acompañante.
Esto tomó desprevenida a la amazona, quien se sonrojó al ver aquel gesto del muchacho.
"No me acostumbro a que me sonrías así... es trampa..." pensó ella, agachando la mirada con sus mejillas pintadas de rojo carmesí, parecido al rojo de los ojos de cierto chico conejo que la tenía tomada de la mano desde que inició la cita.
"Ella se ve realmente hermosa... mi corazón no deja de latir y siento como si mi mano estuviera sudando... espero que no lo note ¿Por qué me siento así? No tenemos mucho tiempo de haber formado una amistad muy cercana... amistad cercana... estoy empezando a dudar que lo de ahora sea eso" pensó Bell, mirando al cielo pero teniendo un lío enorme en su cabeza, si pudiera, no, si quisiera, saldría corriendo, sin embargo, aunque la pena lo está carcomiendo, algo dentro de él le impide irse o mejor dicho, algo dentro de él no quiere irse.
Y así la cita continuó entre ambos jóvenes enamorados, aunque sólo una de ellas sabía lo que sentía, cierto chico aún no comprendía lo que sentía.
A la distancia una amazona con grandes atributos estaba oculta entre unos arbustos, observando detalle a detalle lo que sucedía.
-Van bien, mejor de lo que pensaba, no creí que Bell la tomaría de la mano tan pronto, al parecer si sabe como tratar a una mujer, eso le da puntos de aprobación, además de que están muy nerviosos ¡AHHHHH! ¡SON MUY TIERNOS! ¡QUIERO TENER UNA CITA ASÍ CON EL CAPITÁN!-Dijo Tione, conteniendo su felicidad e imaginando a Finn y a ella en una cita parecida.
-Dejemos eso de lado, no debo perderlos de vista, quiero estar presente en cada detalle de su cita-Comentó la amazona, moviéndose rápidamente entre las sombras para no ser vista y arruinar la cita.
Por alguna parte de Orario.
Cierto dios, junto con la capitana de su familia, estaban caminando haciendo unas compras que eran necesarias para un viaje que pronto emprenderían, hasta que algo despertó la atención de ambos.
-¿Uh? Hermes-Sama ¿Ese no es Bell?-Preguntó la chica con cabello corto de color celeste, su nombre era Asfi.
-¿Eh? ¿Bell? ¡Si es Bell!-Respondió Hermes, al percatarse de la presencia del chico.
-¡BEEEEE...! ¡¿ELL?!-Estaba gritando el dios hacia Bell pero sus palabras no lograron ser terminadas, lanzando una pregunta al final del nombramiento del chico en cuestión.
-¿Qué sucede Hermes-Sama?-Preguntó Asfi al ver la reacción de su dios.
-Jujujuju ¡JAJAJAJAJA!-Se reía el dios con gran alegría, se notaba que vió algo que lo hizo feliz.
-¡Qué sucede Hermes-Sama?!-Insistió la chica golpeando a su dios.
-¡Es simple Asfi! ¡Mi pequeño Bell está siguiendo el consejo que los muchachos y yo le dimos en el Bar!-Respondió Hermes, alzando un puño al aire y celebrando.
-¿Consejo?-Preguntó Asfi sin entender a qué se refería.
-¡El harem Asfi! ¡EL HAREEEEEM! ¿No has visto con quién está?-Contestó Hermes, señalando hacia esa dirección.
Ahí fue dónde vió a Bell junto con Tiona.
-Wow, eso es inesperado, aunque no me sorprende demasiado, aún así, eso nos significa que vaya seguir tu consejo dios pervertido, él mencionó que esa cita es una recompensa por haber participado en el juego de guerra con ellos-Respondió Asfi, habiendo perdido el interés en la situación, ella pensaba que era algo importante pero no, era otra de las tonterías de su dios.
-¡Así comienza mi pequeña Asfi! ¡El romance surge de lugares inesperados! ¡Apostaría todo el dinero de la familia a que algo interesante va suceder en la cita de esos dos tortolitos!-Expresó Hermes, empacando todas las cosas a una velocidad monstruosa.
-¡¿Eh?! Hermes-Sama ¿qué hace?-Preguntó Asfi sin entender las ganas que tenia su Dios de acabar pronto con ese trabajo.
-¿No es obvio Asfi? ¡Vamos a seguirlos!-Dijo el dios, lanzando la última caja al carruaje y dándole la señal a cierta elfo del su familia para que lo llevara a su sede.
-¿Seguirlos? ¿No puede respetar al privacidad de ese niño? Casi siempre que usted está al lado suyo ocurren problemas-Contestó la peli celeste, acomodando sus gafas y cerrando sus ojos, demostrando el dolor de cabeza que sentía por recordar todas las veces que Hermes había causado desgracias.
-¡Vamos Asfi! Sólo veremos, seremos espectadores, no intervendremos, lo prometo-Respondió Hermes, levantando su palma en señal de juramento.
-Ah... al demonio, vamos, si lo dejo solo es capaz de hacer algo peor, al menos lo acompañaré para tenerlo vigilado para que no haga nada tonto-Dijo Asfi, suspirando y rindiéndose ante el pedido de su dios.
-¡Esa es la actitud! Ahora vayamos, volvámonos invisibles para no ser captados por nadie-Dijo Hermes, pidiéndole un casco de Hades a la integrante de su familia.
Y de esa manera, dos pares de ojos más se unieron a vigilar la cita del conejo.
Con Bell y Tiona.
Ambos jóvenes caminaban, seguían tomados de la mano, las miradas de todos los que los veían y sus comentarios no se hacían esperar.
-¿No es el pequeño novato? hoy se ve realmente guapo-Dijo una chica a la distancia, mientras miraba atentamente al conejo.
-Sí es el pequeño novato, está junto a Crusher de la familia Loki ¿Quién diría que ese pequeño suertudo tendría la capacidad de enamorar a una aventurera de nivel 6? O mejor aún ¡De la familia Loki!-Comentó un hombre que reconoció a la acompañante de Bell ¿Y cómo no hacerlo? Siendo de la familia Loki es difícil no ser reconocida en las calles.
-¿Así que le gustan las amazonas a ese pequeños? No me los esperaba-
Y así, varios comentarios de ese tipo eran dichos, opinando sobre los dos aventureros, era difícil no llamar la atención.
"Demonios, sus comentarios me ponen nervioso ¡No se trata de eso! ¡No he enamorado a nadie! ¡Tiona sólo pidió salir conmigo como amigos! ¿Verdad?" Se dijo Bell en su mente, aguantando la ola de comentarios que iban a su persona y a la de su acompañante.
Al hacer esa última pregunta, giró su rostro para observar a Tiona, grande fue su sorpresa cuando la vió y notó que ella se comportaba como una niña avergonzada pero no era lo único, parecía... feliz, feliz por esos comentarios.
"Sólo me pidió salir como amigos... ¿cierto?" Repitió el joven en sus pensamientos, mientras un brillo en sus ojos se hacía presente, no podía dejar de admirar lo hermosa que Tiona se veía, estaba realmente encantado, en todo el tiempo que llevan juntos este día, su corazón no ha dejado de latir rápidamente.
Mientras tanto, en la mente de Tiona, también había cierta cantidad de sentimientos y palabras que no se podían expresar en palabras por razones obvias.
"¡¿ENAMORADA?! Sí, estoy enamorada de él, pero... ¡NO ES FÁCIL OCULTARLO CUANDO ESTOY A SU LADO! He estado tratando de actuar de manera normal aunque se siente realmente bien que sostenga mi mano, no pensé que Argonauta-Kun fuera tan directo, creí que se comportaría de una manera más nerviosa pero veo que me equivoqué rotundamente, además ¿llevarme a un lugar especial para él? ¿Seré la primera a la que lleva allá? ¿Cómo debo interpretar eso? ¿Confía en mi y por eso me lo mostrará? ¿O simplemente es algo relacionado con los gustos que compartimos? ¡Da igual! Me siento tan feliz que no me es posible pensar a donde nos dirigimos, sin embargo, es algo incómodo estar caminando sin hablar ¿Estará nervioso igual que yo?" Pensó Tiona mientras cerraba sus ojos y agitaba su cabeza para deshacerse de la vergüenza que representaba el ser el centro de atención de todos mientras estaba en su cita, ella no se esperaba que despertaran tanto interés de todos.
-O-Oye Argonauta-Kun ¿Por qué estás tan callado? ¿Estas nervioso?-Preguntó la amazona con su tono infantil y alegre para romper el hielo, o al menos eso intentaba, era claro que ella no se sentía tan confiada como siempre.
Bell trató de respirar hondo para responder, deseaba ser sincero con su respuesta.
-S-Sí, me siento nervioso, no soy un experto en citas y esta podría catalogarse como la primera que tengo con alguien que no fuera mi diosa, tengo miedo de hacer algo que arruine la cita, así que, si hay algo que desees o esté haciendo mal, eres libre de dar tu opinión, deseo que ambos disfrutemos juntos, al fin y al cabo, así debe ser una cita ¿no?-Respondió el peliblanco, mirándola al rostro.
-Argonauta-Kun...-Nombró Tiona, poniendo su mano libre en su pecho y con un rostro lleno de sorpresa por aquella declaración, la cual hizo brillar sus ojos y latir su corazón de manera irregularmente alta.
-No hay ningún problema, me siento muy feliz a tu lado Bell, yo tampoco he tenido una cita con un chico, es la primera vez, pero, aun siendo la primera vez, está siendo mejor de lo que me pude imaginar, así que, no tienes que preocuparte por nada, te seguiré a cualquier parte-Respondió la amazona, sonriéndole a Bell de manera dulce.
-Tiona... entonces, haré que tengamos la mejor cita del mundo ¿Si? Así que, vayamos-Contestó Bell, acariciando el cabello de Tiona y caminando más rápido mientras ella lo seguía.
"No ha empezado la cita y ya es la mejor cita del mundo... al parecer, cualquier lado al que vayas con la persona a la que quieres es el mejor lugar del mundo" pensó Tiona, sonriendo mientras seguía tomada de la mano de su "heroe".
En los arbustos.
-¡Awwwwwww que lindos son! Pensé que la cita se había estancado cuando ninguno de los dos hablaba y sólo miraban el suelo o el camino al que iban pero Tiona cambió el panorama con unas simples preguntas, muy bien hecho ¡Esa es mi hermanita!-Festejó Tione, saltando de alegría.
-Pero aún no logro descifrar a donde se dirigen, ese niño no parece que lo vaya a revelar hasta que lleguen, al menos que vayan a... ohhh, creo que ya sé lo qué hay en esa dirección...-Dijo la amazona, obteniendo la respuesta a su duda con solo pensar en el camino que tomaban esos dos tortolitos.
-Bien pensado niño, bien pensado, esto va ser realmente interesante-Susurró para sí misma la mayor de las Hiryute.
Volviendo con la pareja.
-Tiona, ya estamos cerca ¿Me harías un favor?-Pidió Bell, mirando a la amazona.
-¿Uh? Claro ¿qué favor quieres que te haga Argonauta-Kun?-Preguntó Tiona, ladeando la cabeza.
-¿Puedes cerrar tus ojos? Yo te guiaré ¿Te parece bien?-Respondió el joven, rascando el costado de su cabeza.
Esto tomó por sorpresa a la menor de las hermanas Hiryute, aunque no tuvo que pensar mucho.
-No hay problema Argonauta-Kun, confío en ti, espero que me sorprendas-Respondió Tiona, cerrando sus ojos y sin poner resistencia.
-Estoy a tu cuidado, Argonauta-Kun-Agregó la amazona a sus palabras anteriores, sonriendo con sus ojos cerrados.
-Vamos, Tiona-Expresó a Bell, soltando la mano de Tiona para después envolverla con el mismo para caminar juntos.
Tiona se sorprendió enormemente por eso, prácticamente estaba siendo abrazada por Bell.
"¿A dónde iremos? Me estoy emocionando mucho, con los ojos cerrados y con él a mi lado muy pegado se siente muy bien, puedo sentir mejor el tacto de su mano, puedo oír con más claridad los latidos de su corazón y puedo sentir un olor dulce proveniente de él... quisiera estar así por siempre" pensó ella, con una sonrisa nerviosa pero se encontraba realmente feliz.
Con Hermes y Asfi.
-¿Ves eso Asfi? ¡El romance florece en cualquier lado! ¡Bell es todo un caballero!-Dijo Hermes, celebrando al ver el trato de Bell a la chica.
-Usted podría aprender una o dos cosas de él, además, estoy a su izquierda, no a su derecha-Expresó Asfi.
-¡Ah! Perdón, que ambos tengamos el casco de hades no significa que podamos vernos el uno al otro-Contestó el dios.
-Dejando eso de lado, creo que deberíamos dejar de verlos, me siento incómoda viendo a dos personas tan acarameladas, no soy amante del romance-Respondió la chica, sonrojada por ver tal escena, por suerte, su dios no pudo verlo.
-¡Vamos Asfi! ¡No seas aguafiestas! Algún día habrá alguien que cambie eso-Expresó Hermes, sin saber que esa persona ya existía y era un dios.
-Se están moviendo, vamos-Agregó a sus palabras el dios, jalando a Asfi.
-¡H-Hermes-Sama! ¡Espere!-Decía la chica.
-¡EL ROMANCE NO ESPERA!-Gritó el dios, corriendo a toda velocidad mientras arrastraba a su hija.
En la cita.
-L-Llegamos, Tiona-Expresó Bell, tan sólo pasaron algunos minutos desde que la chica cerró sus ojos.
Poco a poco, ella fue abriendo sus ojos lentamente, emocionada por ver de lo que se trataba, los rayos del sol golpearon su rostro, deslumbrándola ligeramente, cuando por fin dejaron de golpear los rayos en sus ojos, pudo notar de qué se trataba el plan de Bell.
-¿A-Argonauta-Kun?-Preguntó ella, impresionada por lo que veía.
Se trataba de un pequeño pic nic, había una manta en el césped, encima de la misma, una canasta con lo que parecía ser comida, aunque eso no era lo único importante, al mirar alrededor fue donde se dio cuenta de donde se encontraban.
-Quise venir aquí contigo, tal vez sea algo raro traerte aquí pero pensé que a ambos nos debería gustar este sitio-Dijo Bell, rascándose ligeramente y desviando la mirada con un poco de enrojecimiento en sus mejillas.
-No es raro... este... es mi sitio favorito en todo Orario... "El puente de los héroes"-Interrumpió la amazona, con alegría aunque sus palabras tardaban a salir por su asombro, no esperaba que Bell la trajera a ese lugar.
-Gracias por traerme aquí, Argonauta-Kun ¡Es perfecto!-Declaró Tiona, abrazando a Bell.
-N-No es nada...-Contestó el peliblanco, dejándose abrazar.
Y así, su picnic comenzaba.
Ambos se encontraban sentados en la manta, comiendo juntos y mirando las estatuas, los dos hablaban alegremente sobre todas las historias que venían a su mente al ver las estatuas de los héroes, aunque una despertaba su interés en mayor medida que las otras, se trataba de la del héroe Albert, la única que estaba sola y al final del puente, con un espacio libre.
Comenzaron a hablar sobre la historia de Albert de manera tendida, aunque a veces se interrumpían para agregar información que el otro había omitido mientras la relataba, se complementaban, se entendían.
Después de que el tiempo pasaba, un momento de silencio se hizo presente.
-¿Sabes Tiona? Yo quiero ser un héroe...-Expresó Bell, rompiendo el silencio.
Ella lo volteó a ver, dando a entender que quería oír más de ellos.
-Vine a Orario con ese objetivo, volverme aventurero, luchar contra monstruos poderosos, proteger a la gente que lo necesitara... tener un encuentro predestinado en el calabozo... vine con esos sueños en mi cabeza, esas metas, sé que aún es pronto para hablar pero... quiero creer que voy por buen camino-Completó el peliblanco sus anteriores palabras.
Se puso de pie enfrente de Tiona, quien lo miraba atentamente, sin quitarle la mirada.
-Un héroe que le de esperanza a las personas, que proteja a quienes no pueden protegerse a sí mismos, alguien que se levante en la adversidad y ayude a quienes tengan problemas... ese es el tipo de héroe que quiero ser-Agregó Bell a sus oraciones anteriores con el sol resplandeciendo a sus espaldas, haciendo más deslumbrante esa sonrisa que decoró el final de lo dicho por él.
-A-Argonauta-Kun... no, Bell... si yo estuviera en problemas... ¿Me salvarías? ¿Serías mi héroe?-Preguntó la amazona, posando ambas manos en su pecho.
-Eres más fuerte que yo... pero aún así, si tuviera que cruzar cielo, mar y tierra para rescatarte, lo haría sin dudar ni un minuto, eres alguien especial para mi, alguien muy querido, no dejaría que nadie en el mundo te hiciera daño-Declaró el peliblanco con gran confianza en sus palabras, agachándose para que la mirada de ambos estuviera al mismo rango.
Una mirada pura.
Una mirada llena de sinceridad.
Sin malicia en sus palabras.
Eso era lo que Tiona veía.
Ambos se quedaron fijos viendo al otro, hasta que cayeron en cuenta de la situación.
-¡P-Perdón! C-Comencé a hablar y divagar, lo lamento-Dijo Bell para cambiar de tema rápidamente.
-¡N-No te preocupes Argonauta-Kun! Es entendible, la atmósfera, lo que estábamos hablando, sería raro no contagiarse-Contestó Tiona, desviando la mirada con sus mejillas enrojecidas.
-¡T-Tienes razón! D-Dejando eso de lado ¿Cómo está la comida? ¿Deliciosa?-Preguntó el peliblanco, cambiando abruptamente el tema para dejar ir el ambiente tan dulce que había.
-¡S-Sí! Está deliciosa-Respondió la amazona, viendo el emparedado en su mano.
-Me alegra oírlo, lo cociné yo mismo, digamos que quise hacerlo-Dijo Bell, nervioso nuevamente.
-¿Tú lo cocinaste...? ¡Pues te quedó realmente rico! ¡Eres un gran cocinero Argonauta-Kun!-Expresó Tiona, mordiendo su emparedado.
Y de esa manera, la cita continuó, hablando de cosas banales, tratando de alejar el aire tan romántico que había estado presente por un tiempo.
Unas horas después.
La cita había llegado a su fin, ambos estaban caminando de regreso hacia el punto de encuentro.
-Me gustó mucho nuestra cita, Bell-Dijo Tiona, con sus manos entrelazadas y caminando con mucho ánimo.
-Igual a mi, Tiona-Respondió Bell, quien traía una canasta vacía y la manta.
-Creo que aquí nos separamos ¿Cierto?-Preguntó la amazona, viendo que ya habían llegado a la fuente de la plaza del amor.
-Así es, me alegra que te haya gustado salir conmigo-Contestó él, sonriéndole.
-Bueno, Argonauta-Kun, nos vemos luego-Dijo la chica, alejándose de ahí, Bell sólo la veía de espaldas para después voltearse.
-Al parecer ninguno de los dos hizo un movimiento-Dijo Tione a la distancia, quien había observado todo de principio a fin.
-Eso parece-Dijo una voz al lado suyo.
-¿Eh?-Dijeron ambos al percatarse de ello.
-¡¿HERMES-SAMA?!-Preguntó la amazona al ver quien estaba a su lado.
-¡¿CHICA DE LOKI?!-Respondió el dios.
-Bien, dejemos las sorpresas para después o seremos vistos, esto ya terminó, vámonos a nuestras sedes y olvidemos este encuentro-Interrumpió Asfi, jalando a su dios.
-C-Creo que es lo mejor, me siento algo decepcionada pero...-Decía Tione hasta que fue interrumpida por un grito que despertó su atención.
-¡Argonauta-Kun!-Gritó Tiona, mientras corría de vuelta en dirección al chico.
-¿Eh? ¿Tiona? ¿Qué suce...?-Respondió Bell, dándose la vuelta aunque algo sucedió.
Mua
Un beso fue dado
-¡LO BESÓ!-Gritaron los 3 intrusos que estaban en los arbustos, con tras sorpresa por lo que acababan de ver.
Bell se quedó de pie como una estatua ante eso.
-¿Q-Q-Qué s-s-sig...?-Trataba de preguntar sobre el significado de aquello, pero las palabras simplemente no salían.
Tiona tomó distancia de él y lo vió.
-¡Argonauta-Kun! ¡Te quiero! Haré todo lo posible para que tú igual me quieras a mi, quiero ser sincera con mis sentimientos ¡Así que prepárate porque iré con todo!-Declaró la amazona, apuntándolo con la punta de su dedo índice y esbozando un gran y radiante sonrisa.
Una gran brisa pasó a espaldas de la chica, ondeando el cabello y vestido de la misma, quien parecía resaltar al estar de espaldas de varias lámparas mágicas.
Los ojos de Bell se abrieron en su totalidad ante tan hermosa escena.
Después de aquella declaración, ella salió corriendo, perdiéndose entre la multitud.
Bell se quedó de pie, mencionar que estaba rojo era decir poco.
-¿M-Me quiere?-Preguntó Bell, tocando con su mano sus labios, los cuales habían sido besados.
-¡LA TIERRA PROMETIDA!-Gritó Tione, cayendo de espaldas con sangre en su nariz.(A ver quien capta la indirecta, ojo, es de un manga de RomCom actual, es muy famoso).
Ni siquiera ese grito fue capaz de sacar a Bell de su trance.
"Zeus, debes estar orgulloso de tu nieto" pensó Hermes, llorando internamente.
"Creo que Hermes está exagerando demasiado" pensó Asfi, dirigiendo sus ojos hacia donde se supone que está su dios.
Mientras que, por parte de Bell, sólo resonaba una pregunta.
"¿Tiona me quiere...?".
