CAPITULO 20 SENTIMIENTOS


El clavo saca a otro clavo, este es un dicho que siempre se usa cuando alguien ya no está con esa persona amada, pero realmente ¿Es verdad? No es una gran mentira, nunca lograras olvidarte de una persona amada con otra persona si no estás enamorada, esto no debe de ser así, en cuestiones del amor es realmente complicado y sin razonamiento, el amor llega cuando tiene que llegar y siempre es incomprensible e inesperado, así es el amor.

Entonces ¿Por qué pensar que teniendo a alguien más te olvidaras de esa otra persona? Realmente en mi parecer este dicho es más referente a darte la oportunidad y a tu corazón de volver a amar pero no para deshacerte del amor que sientes por alguien más, pues eso es una lucha aparte, lucha que debes combatir antes de abrir tu corazón a alguien más.

T.G.G


Candy se encontraba cuidando de los pequeños rosales que había en la mansión Grandchester, desde hace unos días las cosas habían cambiado, Terry se la pasaba haciéndose cargo de la hacienda y ahora todo marchaba perfectamente bien.

Por su parte ella se la pasaba en la mansión aunque a veces acompañaba a Terrence a la ciudad donde ambos comían y jugaban se divertían realmente juntos, poco a poco la relación entre ambos fue cambiando y haciéndose cada día mejor.

-Señora –Llego una mucama hasta donde ella se encontraba

-¿Qué ocurre Rosy?

-Hay una visita para el señor

-¿Qué visita?

La mucama le miro entre incomoda y preocupada pero respondió después de unos minutos –Su madre

Candy abrió los ojos ante la sorpresa y se preguntó si esto sería buena idea, las veces que había platicado con Terrence respecto a su madre no habían sido buenas, normalmente el terminaba enojado ¿Por qué?

-Enseguida voy

-Con permiso, señora

Candy se acercó hasta la entrada principal donde la mujer rubia estaba parada observando todo el lugar, al acercarse respiro profundamente antes de saludarla –Buenas tardes, Señora…

-Buenas tardes –Sonrió -¿Tu eres la esposa de…Terrence?

La rubia se sonrojo fuertemente pero asintió

-Me alegra saber eso –Sonrió para sí misma -¿El está en…casa? –Pregunto ya un poco más nerviosa

-No pero no debe tardar, si gusta puede….

-¡¿Qué estás haciendo aquí?!

Terrence llego caminando tranquilamente por detrás de su esposa, le había visto desde lejos y no deseaba tener ningún tipo de contacto con esa señora y menos que Candy lo tuviera.

-Terry yo…

-Vete –Dijo fríamente –No tengo nada que hablar…nada tenemos que ver nosotros señora

Eleonor sintió una fuerte punzada al momento de escuchar esto, había hecho aquel viaje para verlo y….no esperaba un recibimiento así aunque se lo merecía.

-Por favor

-No tengo porque estar escuchando idioteces, además estoy cansado –Se acercó a la rubia quien le miraba sin poder creerlo –Candy vamos adentro

-Terry… -El negó con la cabeza y pudo notar en esos zafiros tan hermosos de su esposo que le estaba suplicando que no insistiera.

Ella avergonzada simplemente camino hacia el interior de la casa, necesitaban estar a solas y ella no estaba ayudando realmente, aunque estaría cerca por cualquier cosa.

-Terry…

-No sé qué haces aquí Eleonor –Dijo mirándola fríamente –Pero sea por lo que sea que viniste, estás perdiendo tu tiempo, yo no tengo nada de qué hablar contigo y mucho menos eres bien recibida en esta casa.

-Hijo… -Susurro sin aliento

-Yo no tengo madre –Añadió antes de ingresar dejando a Eleonor sin corazón ya en ese momento, las lágrimas surcaban su rostro.

-¿Por qué? –Pregunto la rubia mirando a Terrence al momento en que este cruzo la puerta principal desde donde ella estaba escondida

-Tú no comprenderás nunca Candy

-Lo único que comprendo Terry es que eres muy injusto al rechazarla, es tu madre y…

-Ella no puede llamarse así misma madre –Dijo colérico mirando con furia a la rubia -¡Una mujer que abandona a su hijo en medio de la tormenta no puede ser llamada así misma madre!

-¡Ella es tu madre quieras o no quieras y no puedes….!

-¡Basta Candy! –Dijo tomándola de los hombros –He dicho que no la quiero ver y te prohíbo que la recibas nuevamente

-¡Pero…!

-¡No me hagas perder la paciencia, Candy, ella no va a entrar y no es bien recibida…yo no tengo madre! ¿De acuerdo?

-Terry –Susurro sin aliento Candy mientras miraba con terror y preocupación a su esposo, el la soltó y se fue directo al estudio.

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Aquella noche estaba esperando a que su esposo llegara a la habitación para que como ya era costumbre jugaran un pequeño partido de ajedrez mientras comían un pequeño refrigerio antes de irse a dormir, pero Terrence no apareció.

Candy miro el reloj ya eran las doce de la noche y el no aparecía, sabía que no había salido de la casa, porque al parecer Eleonor seguía por allí esperando a su hijo, aquello se le hacia una crueldad por parte de Terry pero también debía conocer la versión de ambas historias antes de ponerse de un lado aunque en realidad ella no estaba de lado de nadie, solo pensaba que era injusto que madre e hijo sufrieran de aquella manera.

Bajo lentamente por las escaleras de la gran mansión para ver donde estaba su esposo cuando lo vio caer en las escaleras, seguramente estuvo tomando.

-Terry –Se acercó rápidamente a él, quien le miro entre avergonzado y triste

-Perdón –Susurro suavemente como una corriente de aire colándose entre los ventanales

-Vamos… -Lo tomo del brazo para que ambos subieran, tratando de que Terrence no hiciera tanto ruido

Al llegar al marco de la habitación, Terry se dejó caer sollozando –Perdóname Candy –Dijo tomándole de la cintura, dejando a la rubia impresionada –Tienes razón soy un mounstro, no quise recibir a mi madre a pesar de que…yo…bueno….es que…ella primero y…

-Tranquilo Terry, ven –Lo tomo de nuevo del brazo y le ayudo a sentarse en la cama -¿Quieres contarme que fue lo que paso?

Terry miro aquellos ojos intensamente verdes que le miraban con dulzura y paciencia y simplemente se dejó derretir con esos hermosos ojos llenos de amor, aunque sabía que no lo amaba, asintió

-Yo la fui a buscar hace poco más de un año a América –Comento el joven cerrando los ojos dejando que los recuerdos de aquel día vinieran cruelmente a su mente –Ella me rechazo

Candy bajo la mirada triste al ver el dolor de su esposo y al saber el también del porque la reacción de Terry contra la mujer rubia. –Ella dijo que no podía….yo fui porque no soportaba estar con mi padre, pero jamás me imagine que mi propia madre me rechazara cuando más la necesitaba… -Medito un momento –Como siempre la necesite pero…ahora yo soy el que ya no quiere saber nada…de…

-Terrence –Lo tomo de las mejillas con extremada dulzura que sorprendió al joven y le miró fijamente de nuevo –El pasado es pasado tú mismo me lo dijiste, creo que si Eleonor vino hasta aquí para verte es porque esta arrepentida y avergonzada por cómo fue en aquella ocasión, ahora quiere estar contigo no te niegues la oportunidad de tener una mama –Sus ojos verdes se llenaron de lágrimas, Terrence la miro con más sorpresa –Daria lo que fuera Terry por tener una mama que estuviera dispuesta a estar conmigo nuevamente, una madre que me pidiera perdón, que me amara y viniera a verme –Las lágrimas cayeron –No…no puedes perder esa oportunidad tan valiosa que te está dando la vida….deja el odio y el rencor atrás y…

-Candy –Le abrazo fuertemente sin decir nada la rubia se dejó abrazar dejando caer pequeñas lagrimas por sus mejillas silenciosas mientras la noche los acogía invitándolos a descansar una vez más juntos…quedaron en silencio en aquella cama juntos…durmiendo acurrucados esta vez sin más timidez.

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Annie se encontraba caminando por las calles de Escocia tratando de encontrar la mansión Grandchester, supo por una pequeña conversación entre George y la señora Elroy que Candy y Terry se encontraban en Escocia y debía encontrarla para poder hablar con ella y…

-Cuanto lamento todo –Susurro para sí misma mientras buscaba entre las calles la mansión, había preguntado pero nadie deseaba problemas con el duque así que no dijeron nada como él les había ordenado.

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Mientras que en la mansión de los Ardley en Londres, hace dos días habían llevado a cierto hombre rubio algo confundido por órdenes del señor Brown quien había decidido acompañarlos en el viaje.

-Señora Elroy ¿Qué es lo que pudo haber pasado? –Preguntaba una vez más al ver al rubio distante y con la mirada perdida entre los pasillos de la mansión –No recuerda aun nada, creí que al traerlo con ustedes comenzaría a recordar.

-¿Quién fue la persona tan cruel de haberle hecho daño a mi William? –La señora Elroy estaba casi segura de que ese alguien había sido el duque, pues sabían que Candy era la heredera a toda la fortuna Ardley por ser la hija adoptiva y además porque la manera en que le quitaron lo que le pertenecía a la familia había sido tramposa

-Espero que recuerde pronto todo, sobre todo por Candy –Murmuro el señor Brown preocupado –Anthony no hubiera querido que ella terminara siendo infeliz, el deseaba que fuera feliz

La señora Elroy le miro avergonzada –Lo sé y….yo soy la culpable que su vida este como este ahora, nunca debí permitir que se sacrificara por nosotros pero…es que si no lo hacíamos entonces…. –Comenzó a sollozar –Soy una terrible persona

-No lo es señora Elroy, hizo lo que pensó que era mejor para la familia, pero ahora eso ya no importa debemos hacer que todo vuelva a la normalidad y antes de que sea un poco tarde

-William es el único que puede decirnos pero si no recuerda entonces… ¿Cómo?

Ambos quedaron sumergidos en sus pensamientos, sin percatarse de que el rubio les había escuchado y ahora sus ojos zafiros azules se anegaron rápidamente de lágrimas.

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Terrence despertó de mejor humor aquella hermosa mañana, bajo las escaleras y entonces al salir encontró nuevamente a…

-Eleonor… -Murmuro sorprendido y a la vez avergonzado, su madre se veía cansada pero aun así pudo ver la sonrisa que se le dibujo en su rostro al mirarlo.

-Terry

-¿Qué quieres? –Pregunto menos frio que el día anterior pero aun así le dolió sus palabras directas y sin emoción de volver a verle, sabía que se lo merecía pero al menos esta vez no fue una mirada tan llena de odio y frialdad como ayer.

-Hablar contigo

Terry suspiro y le invito a pasar al estudio –Rosy tráenos por favor café y té –Comento Terrence antes de pasar al estudio con Eleonor

-Claro

-Y bien te escucho –Dijo sentándose enfrente de la rubia

Eleonor primero que nada le sonrió dulcemente y después comenzó su relato, contándole absolutamente todo a Terrence desde que fue separada de él tan cruelmente por su padre hasta que cometió el error de rechazarlo en América, después de darse cuenta de su error y ver lo terrible que había sido al negarle la ayuda fue que preparo este viaje.

-Sé que no tengo justificación hijo, pero…realmente me asuste y no supe que hacer, pero sabes algo no me importa lo que el mundo diga sobre que Eleonor Baker tiene un hijo de 17 años, estoy orgullosa de tenerte como hijo, eres mi mayor tesoro siempre fue así y seguirá siendo así, no sé qué más decirte Terry solo que te amo y perdóname por mis errores hijo –Sollozo en ese momento, Terry la miro entre molesto y avergonzado, tenía sentimientos encontrados por un lado odiaba la persona que contribuyo a su existencia y por otro lado odiaba que su madre quisiera justificarse por su cobardía y miedo, pero por otro anhelaba tanto tener una mama y contar con alguien como nunca conto, Candy tenía razón el rencor y odio podemos dejarlo atrás si queremos un futuro.

-Está bien mama, no sé si pueda perdonarte del todo y menos si pueda hacerlo de inmediato pero quiero…quiero intentarlo y que seamos lo que debimos ser siempre –Zafiros con zafiros se miraron con amabilidad y dulzura –Una familia

Eleonor sonrió dulcemente –Terry –Murmuro mientras se acercaba para abrazarle, el correspondió el abrazo también, realmente lo estaba deseando desde hace años cuando fue separado de su madre.

Aquella hermosa escena fue observada por Candy quien miraba a Terrence con dulzura y felicidad por él, aquello era realmente importante para su esposo y sabía que eso lo haría feliz aunque no lo dijera a veces.

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En la noche después de cenar todos juntos fueron cada uno a sus habitaciones, Terry estaba disfrutando demasiado la compañía de su madre quien partiría hasta dentro de 4 días, lo cual le alegraba pues aún tenía tiempo para convivir con ella.

Observo a su esposa quien leía cómodamente un libro en la cama a su lado, él había estado pensando todo lo que la vida le estaba ofreciendo actualmente a veces se preguntaba si se lo merecía, ya que tenía una hermosa y buena esposa y ahora tenía de vuelta a su madre y también gracias a Candy, ya que seguramente el seguiría de testarudo torturándose y torturando a Eleonor.

"Es por ti pecosa…me estoy enamorando como un loco de ti, más bien me estoy enamorando cada día mas de ti" pensó mientras sonreía mirando a Candy, quien al notar la mirada de su esposo se sonrojo

-¿Qué pasa?

El corazón de Terrence dio un vuelco –Candy yo….quiero….bueno

-¿Si? –Su corazón comenzó a latir fuertemente como venía haciendo desde hace días cuando estaba con Terrence, se ponía nerviosa y además sentía que se le salía el alma al descubrirlo mirándole así.

-Yo… -Sujeto las manos de la rubia –Sabes que siempre me has gustado ¿verdad? –Se sonrojo al decirlo pero tenía que decirlo

-Terry…yo

-Desde que te vi la primera vez me gustaste pecosa, pero ahora…ahora que he estado mucho más tiempo contigo puedo…bueno me…me he enamorado y me enamorado más de ti con cada día que paso junto a ti

Candy se sonrojo, bajo la mirada, no sabía que contestarle ¿Qué sentía ella?

Terry tomo su mentón suavemente para obligarla a mirarle –Quiero…quiero que tú también me ames, dime ¿Cómo puedo ganarme tu corazón, mi querida pecosa? Yo haré lo que sea por ser digno de ti

Candy le sonrió dulcemente –No necesitas cambiar nada ya Terrence, como ahora eres…eres el mejor –Se sonrojo fuertemente –Tan dulce y sincero como ahora cuando estamos solos

-¿Me quieres Candy aunque sea un poco? –Susurro mientras acercaba sus labios a los de ella, Candy cerró suavemente sus ojos para recibir el beso, besos que se habían hecho ya costumbre entre ellos pese a que era la primera vez que hablaban de esta forma de sus sentimientos

-Terry….te quiero –Susurro antes de juntar sus labios con los de su esposo para fundirse en un profundo beso, dándole todo el cariño que podía darle a su ya enamorado, sabía que no lo amaba como alguna vez amo a Anthony, pero tampoco podía negar que algo sentía por él, no era como con Archivald y tampoco era como Anthony pero entonces ¿Qué era lo que sentía por él? Era diferente algo que no había experimentado, se parecía a alguno de estos sentimientos pero no…no era igual ¿Qué sentía? ¿Cuáles eran sus sentimientos? Eran fuertes sentía su corazón latir a mil por hora y un gran deseo de tener más de Terry…más y más hasta hartarse de él…. ¿que sentía? Esta pregunta la persiguió por toda la noche hasta que por fin el alba apareció por el gran ventanal de la habitación ducal, entonces…


Hola queridos lectores

ya estoy mejor jejej muchas gracias por sus buenos deseos, paciencia y por seguirme leyendo aquí les dejo un capitulo largo que espero se a de su agrado aun asi les debo dos capítulos mas porque este fic gano y espero poderlos subir al ratito ;D

si no a mas tardar mañana estarán

sigan votando por sus fics favoritos el ganador será actualizado este sábado ;D ahora si no hay nada qu eme lo impida mi mano ya esta mucho mejor, aun me duele mi hombro pero mi mano ya la puedo mover y ya me dijeron que moverla ayudara mas jejeje

saludos