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Hola queridos lectores

regalo especial para todos mis queridos lectores

espero que les guste este nuevo capitulo

:D

nos vemos abajo

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CAPITULO 34 LA DECISION DEL DUQUE I

VERDAD A MEDIAS I


¿Cuándo la vida dejara de sorprendernos? ¿Cómo controlar la vida misma o la misma imaginación? Nadie controla nada…

La vida misma continua su curso, las decisiones nos llevan por el sendero de la vida, buenas o malas depende de uno mismo…

¿Entonces, porque no dejarse llevar por los dedos que escriben sin descanso alguno? ¿Adónde nos llevaría? Creo que sería una gran sorpresa…con malas o buenas decisiones…quizás se encontraría el tesoro al final del arcoíris.

A.B.A


Candy despertó lentamente, se encontraba ya en su habitación donde dormía con Terrence, no recordaba realmente que había pasado, solo que la imagen de Anthony le hablaba, le decía que si se había olvidado de él, sus ojos estaban tan intensos, fue algo tan real…

-Mi amor no te levantes tan rápido –Dijo Terry colocando una mano sobre el hombro de la rubia

-¿Qué…que paso?

-El doctor ya te reviso aparentemente estas bien pero tomo algunas muestras para hacerte estudios –Dijo preocupado el joven

-¿Qué? Pero estoy bien, Terry solo…

-Te desmayaste y no reaccionabas Candy, no estás tan bien tarzan pecosa –Suspiro –Hace unos días vi que no comías muy bien y ayer estuviste mucho tiempo en el baño en la mañana ¿crees que no me daría cuenta?

Candy le miro confundida -¿Me cuentas el tiempo que paso en el baño?

Terry sonrió –Un poco…es que te extraño

Candy se sonrojo pero sonrió dulcemente aunque todavía lo que había visto no se iba del todo, por lo que su sonrisa y felicidad no llego a su mirada, Terry lo noto.

-¿Qué ocurre amor?

Suspiro pesadamente –Nada es que…cre…crei ver algo

-¿Algo?

Candy lo miro, mientras se mordía el labio…no podía sacarle ahora la verdad, sabía que no le gustaría, Terrence tenía más celos de un muerto que de un vivo, era una ironía que jamás supo comprender pero es que sabía también como ella, que Anthony…Anthony significo demasiado en su vida.

-Creo que fue por no…desayunar bien

-Lo sabía –Sonrió el castaño con molestia –Pero a partir de ahora no se levantara de su asiento señora Grandchester hasta que termine de comer

-¿Qué? –Ella cruzo los brazos –Pues oblígame Grandchester

-Con gusto, mi lady –Y con ello paso la charola a su espalda –Provecho y no se ira hasta que acabe

-Era broma Terry

-No bromearía con algo así

-Ay –Se quejó la rubia

-Vamos cariño

Terrence comenzó a ayudarla, ninguno de los dos se dio cuenta de que una persona les veía desde la puerta emparejada, quien sonrió dejándolos solos.

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Anthony miraba sonriente al rubio que estaba en la habitación terminando de arreglarse –Bien y ya sabes que hacer ¿No tío?

Este gruño por lo bajo -¿Tengo opción?

Anthony lo medito un momento y después sonrió –No

-Anthony no puedo entregarte eso ya que Candy es…

-Si está bien eso no es lo que me interesa –Sonrió burlonamente –Quiero que hables con la señora Elroy y le exijas decir la verdad a todos, eso incluye a Candy, de lo demás me encargare yo

-¿De lo demás?

Este sonrió –Si…la persona para la que trabajo me ayudara bastante pero para mi bien no para sus fines, eso es lo que no sabe –Rio por lo bajo –Bien debemos irnos y…si se te ocurre hacer algo ahí estaré para recordarte que no debes traicionarme

Albert apretó los puños.

Por un lado era dolor de todo lo que había pasado su sobrino pero por el otro ¿Cómo hacerle entender que no debía dañar a quienes no le hicieron daño? Ni siquiera la tía abuela se merecía eso.

Aun no lo creía.

-¿Vamos?

-Si

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Al día siguiente Elroy miraba con nostalgia el retrato de su querido sobrino aquel hijo de su hermano que tanto adoro, junto a este estaba su otro sobrino, que aunque no lo creyera también lo amo, se sentía mal, se sentía culpable, supo que hizo mal en pensar solamente en lo que según ella era lo mejor para su sobrino, porque si pensó en lo mejor para él, ¿Cómo lo verían los demás al verlo muerto en vida o en silla de ruedas?

Quiso protegerlo pero todo se malinterpreto

Su padre también enloqueció, no quiso saber más de lo que proponía Elroy, el solo estarla escuchando como se lo dijo muchas veces le asqueaba, pero en su mente, estaba haciendo lo correcto.

La gota que derramo el vaso fue cuando pidió la ayuda del duque para que pudieran convencer entre los dos al padre de Anthony, esto no lo tomo muy bien por supuesto Eleazar, por lo que termino por desaparecer con su sobrino, fue cuando decidió dejar todo atrás y seguir con su vida, pero en memoria de su amado sobrino se encargaría de que Candy fuera feliz, como le recordaba a Anthony en muchos aspectos.

Y poco a poco dándose la oportunidad como el mismo Anthony le dijo, Candy gano su corazón sin proponérselo y sin que ella supiera.

Suspiro pesadamente. –Anthony mi niño…perdóname

Alguien en ese momento toco la puerta de su alcoba.

-¿Quién?

Elroy miro hacia la puerta de donde entraron dos rubios, uno de ellos le miraba con frialdad y el otro con enojo.

Palideció

-Creo que tenemos que hablar, tía Elroy

Elroy sintió que el piso se le iba, antes de que fuera sostenida rápidamente por Albert.

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Candy miraba con preocupación al doctor, no era que estuviera muy preocupada pero no le agradaban mucho los hospitales.

Aunque hoy se sentía mejor, aunque todavía por la mañana no tuvo mucho apetito.

Terrence apretaba su mano fuertemente para darle un poco de tranquilidad seguramente pero no podía, sentía nervios y miedo pero no sabía ni porque.

El doctor les sonrió a ambos. –Bueno señores Grandchester todo se encuentra en orden aparentemente

-¿Pero...? –Pregunto el castaño, sabía que a los doctores les gustaba ser un poco dramáticos pero desesperaba que no le dijeran ya las cosas de una buena vez.

-Felicidades a ambos, señores –Dejo la hoja en la mesa –Por los síntomas y con la muestra de examen puedo asegurar que la señora está en cinta.

-¿Qué? –Pregunto Candy sin aliento

Terrence no sabía ni que decir, eso fue un balde de agua fría, cada minuto entonces era aún más cerca de lo que debía decidir.

-Las pruebas que hice a través de la sangre salieron negativas, por otro lado usted con lo que me respondió hace un rato y con lo que me dijo su esposo ayer, estoy casi cien por ciento seguro, que está usted embarazada, señora Grandchester

Candy sintió las lágrimas correr por sus mejillas lentamente, miro a su esposo pero el no tenía ninguna expresión en su rostro, solamente miraba con seriedad y desconfianza al doctor

-Bien le enviare una receta de lo que debe hacer y cómo cuidarse, ¿De acuerdo?

Candy solo asintió

Terry permaneció todo el resto del tiempo callado, cuando salieron por fin dijo –Necesitamos volver a Escocia, Candy

-¿Qué?

-No le diremos a nadie del bebe por ahora –La miro con frialdad –Confía en mi por favor, no le diremos a nadie ¿Si?

-Pero…

-¡A nadie Candy! Es…dios confía en mi por favor

Ella no dijo nada solo bajo la mirada tocándose el vientre.

Se sentía real, como si de pronto muchas cosas fueran cayendo prácticamente a donde debían y como debían

-Nos vamos mañana por la mañana

Candy no dijo nada, solo lo siguió al automóvil.

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Elroy estaba recuperando la conciencia, esperaba que fuera un sueño, una terrible pesadilla, lo rogo por todos los cielos e imploro a dios que fuera verdad.

Entonces enfoco su mirada hacia el joven rubio que le miraba con burla.

-¿An…Anthony?

-Hola señora Elroy cuanto tiempo sin verte

Elroy quedo algo sorprendida por el modo en que le hablaba.

-Anthon….

-Dejémonos de esto señora Elroy, mejor explíquele todo lo que le tiene que explicar a mi tío Albert, que es bastante ¿No? Podemos comenzar cuando decidiste matarme, sin siquiera esperarse a que los doctores dijeran mi situación de salud ¿No?

-Eso es….

-No mienta

-No lo hago

-Usted quería que estuviera muerto antes de que causar una pena a la familia no lo niegue

-No….no lo niego pero era por tu bien

-¡¿Mi bien?! Que ridículo

Se acero a la anciana lo más que pudo y con la repulsión que sentía le escupió con todo el dolor guardado en su ser.

-¿Y porque permitió todo y metió en todo esto al duque Grandchester y a su hermano…Julio? O mejor dicho su medio hermano tía Elroy

Elroy abrió sorprendido sus ojos.

Albert no comprendía pero era seguro solamente una cosa, la cuenta regresiva había comenzado en este juego de destreza y solamente el que fuera más rápido e inteligente ganaría.


Hola queridos lectores

espero que les haya gustado este nuevo capitulo ;D es un capitulo regalo para tods ustedes mis queridos lectores

mil gracias por sus hermosos reviews y por su paciencia, tambein por sus buenos deseos, ya estoy mejor espero que poco a poco se vaya quitando mas y mas lo del pie jejeje

sigan votando por su fic favorito para saber cual se actualizara jejeje ;D

saludos y bonito viernes