Nota del autor: Hola a todos espero que os este gustando esta historia, pido perdon de antemano por las traducciones de algunas frases en otros idiomas si creis que no estan bien no os de miedo en hacermelo saber xD


Capitulo 12: ¿Dónde está el hermano Genitivi?

Cuando empecé abrir los ojos, me dolía cada fibra de mi cuerpo.

-Alis… ¿Alistair? – susurré.

-Oh Freyja por fin abres los ojos – dijo el acercándose a mi cara - ¡Wynne! ¡Se ha despertado!

Intente moverme pero la espalda me dolía horrores y solo un gemido de dolor salió de mis labios.

-Shh no te muevas – me dijo Wynne mientras me pasaba una mano entre los cabellos – relájate.

-¿Qué me ha pasado? – pregunte.

-Llevas cinco días inconsciente – dijo Morrigan – nos tenias preocupados.

-¡Ja! Dudo que seas capaz de preocuparte por alguien más que no seas tú misma – dijo Alistair.

-¡Callaos los dos! – Grito Wynne – las peleas no le han ningún bien.

-Una placa de la armadura salto en medio del combate y el demonio del deseo aprovecho para atacarte por la espalda – dijo Morrigan.

-Por suerte pudimos salvarte, ahora tienes que recuperar fuerzas – dijo Wynne.

-No, ya hemos perdido mucho tiempo, tenemos que llegar a Denerim – les dije mientras intentaba incorporarme.

-¡Freyja! ¡Maldita sea por el trasero llameante de Andraste quédate quieta! – maldijo Alistair.

-Creo que los deberíamos dejar solos – dijo Wynne empujando a Morrigan fuera de la habitación – vamos a contarles a los demás que se ha despertado.

-Lo…lo siento Alistair no pretendía hacerte enfadar – dije.

-No estoy enfadado contigo, he estado tan preocupado por ti hubo un momento que creí que iba a perderte – me dijo cogiéndome de la mano – eres lo más importante para mí.

-Te quiero – le dije.

-Yo también te quiero, más que nada en el mundo –

-Alistair no es por romper el romanticismo del momento, pero me estoy muriendo de hambre – dije mientras me rugían las tripas – si mi madre estuviera viva me diría: cachorro eso te pasa por meterte donde no debes y luego me daría un plato de sopa.

-¿Tu madre te llamaba cachorro? – me pregunto extrañado.

-Todos en casa me llamaban así, incluso Maric empezó a llamarme así – le conté.

-¿Y eso? –

-Pues mi padre me decía que era como un mabari leal y cariñoso con su dueño y despiadado con sus enemigos –

-Pues es un buen apodo te viene ni que pintado – se rio – ahora vuelvo voy a buscarte algo para comer.

- Ne jamais me faire peur à nouveau pour – dijo Leiliana exasperada mientras entraba a la habitación junto con Zev, Levi y Avernus.

-Espero no tomarlo como una rutina – le respondí.

- La mia faccia compagna, eso espero – dijo Zev.

-Guarda te dije que me sometería a tu juicio y aunque sé que estas en un mal momento, me gustaría oír el veredicto – me dijo.

-Avernus te perdonare la vida y te permitiré seguir tus investigaciones dentro de los límites de la ética – le dije.

-Tal vez mi trabajo tarde años en dar fruto, pero mirare de dejar las notas de mis investigaciones al día para que otro pueda continuarlas, eres muy atenta Comandante – me dijo Avernus.

-Gracias Avernus pero no soy la Comandante – le dije.

-Para mí ya lo eres – dijo mientras salía de la habitación.

-Guarda me alegro mucho de que estés bien estábamos muy preocupados – dijo Levi.

-Gracias Levi eres muy atento – le dije.

-Mi familia ha llegado y habíamos pensado que ahora que Pico de Soldado es seguro, podríamos quedarnos aquí para abastecerte – me dijo,

-¿Abastecerme? – pregunte.

-Ah sí perdona, tu no estás al caso, yo soy comerciante y mi hermano es uno de los mejores herreros de Thedas….lo que me recuerda que te ha arreglado la armadura y ahora te ira perfecta – me dijo.

-Ah muchas gracias y por supuesto que os podéis quedar aquí, es lo mínimo – le dije.

-Muchas gracias Guarda – dijo mientras se iba.

Pasaron dos días más hasta que Wynne me dejo levantarme de la cama y otro más hasta que emprendimos el viaje hacia Denerim.

Denerim, la misma ciudad en la que no queríamos pasar un minuto y a la misma que teníamos que llegar por necesidad.

Entramos en sus muros y nos dirigimos al barrio mercantil que era donde nos había dicho Lady Isolda que se encontraba el hermano Genitivi.

-¿Por qué no vais a comer algo antes de continuar? – les dije a mis compañeros – Alistair y yo tenemos que atender unos cuantos asuntos y enseguida nos reuniremos con vosotros.

Todos se fueron a la taberna del Noble Roído.

-¿Qué asuntos? – pregunto Alistair.

-¿No querías conocer a tu hermana? – pregunte.

-Si, no creí que te acordarías- me dijo - nadie presta mucha atención a lo que digo.

-Alistair yo presto siempre atención a todo lo que dices – le dije mientras le daba un tímido beso en los labios.

-En…entonces vamos – dijo vacilante mientras me cogía de la mano y me guiaba hacia la casa donde estaba su supuesta hermanastra.

Entramos en ella, era una lavandería y ella nos vino a recibir como clientes.

-Eres… ¿eres Goldana? – pregunto tímidamente Alistair.

-Sí, ¿Quién lo pregunta? – respondió ella.

-Veras soy Alistair y creo que soy tu hermanastro – dijo sonrojándose hasta las cejas.

-¡TÚ! –Grito- los del castillo me dijeron que habías muerto junto a mi madre.

-¿Qué? No, no fallecí soy yo –

-Me dieron unas monedas para que me callara la boca pero cuando volví me echaron – aclaro ella.

-¿Qué aceptaste monedas por no hablar de tu hermano? – pregunte indignada.

-¡Su padre forzó a mi madre! – me dijo con amargura – y tu quien eres, la escudera y lameculos del príncipe o solo eres su puta.

-¡Yo no soy la puta de nadie! Soy Freyja Cousland – dije en tono de reprimenda.

-¡Eh! No la insultes ella es mi mejor amiga además de un Guardia Gris como yo – dijo Alistair exasperado.

-Oh, lo siento majestad, nobles y Guardias Grises, quien soy yo para dirigirme a unas personas tan importantes – dijo con sarcasmo.

-Goldana Alistair ha venido a conocerte – dije intentando suavizar las cosas.

- Pero si no habéis venido ayudar a mi familia ya podéis salir de mi casa – dijo Goldana.

-Alistair vamos aquí no se te ha perdido nada, esta mujer solo quiere el dinero – le dije mientras le daba un tirón en la manga.

-Si será mejor que si – dijo mientras abría la puerta de la casa y salíamos al mercado.

Alistair estaba bastante abatido.

-¿Esta es la familia que he buscado toda mi vida? – me pregunto con los ojos vidriosos.

-Ya lo deberías saber, todos estamos solos- dije con amargura al recordar mi propia familia.

-Ya hablaremos luego sobre el tema tengo mucho en que pensar y los demás nos están esperando – me dijo mientras se ponía en marcha hacia la taberna.

Cuando llegamos los demás ya estaban comiendo y nos unimos a ellos, en cuanto el tabernero se acerco a nosotros le pregunte donde podría encontrar al hermano y me dijo que era la puerta que había justo enfrente de la taberna.

Al terminar nos dirigimos a la casa pero ir todos en plan pelotón no sería muy sensato por que podríamos asustar al erudito.

Fuimos Alistair, Zev, Leiliana y yo los demás fueron a hacer las compras necesarias para afrontar el camino.

Llamamos a la puerta.

-Hola soy Freyja de los Guardias Grises, queríamos hablar con el hermano Genitivi – le dije educadamente al hombre que nos abrió la puerta.

-El no está – respondió.

-¿Podemos pasar y hacerle algunas preguntas? – pregunte.

El hombre abrió la puerta y nos dejo pasar a una sala.

-¿Por qué los Guardias Grises necesitan al hermano? – pregunto el hombre.

-¿Puedo preguntar quién sois vos? – pregunte extrañada por el repentino nerviosismo del hombre.

-Yo soy el asistente del hermano Genitivi y me llamo Weylon-

-Necesitamos la Urna de las Cenizas Sagradas – dijo Alistair.

Le eche una mirada a Alistair que cerró la boca enseguida no podíamos ir revelando a todo el mundo el motivo nuestros viajes.

-Debemos encontrar al hermano, díganos donde esta, por favor- le dije al hombre.

-El no está aquí y hace mucho tiempo que no tengo noticias de él – nos conto.

-¿Sabe qué dirección tomo cuando se fue de aquí? – pregunte.

-Me dijo que se dirigía al sud-este, hacia al lago Calenhad, de hecho me escribió no hace mucho des de la Princesa mimada – me dijo el hombre muy seguro de sí mismo.

Te pille pensé para mí misma para ser un buen mentiroso tienes que tener muy buena memoria.

-¿Pero no has dicho que hace mucho que no sabias nada del? – le pregunte.

-¿Qué? Oh mierda, te he dado la oportunidad de salir con vida de esto – me dijo empezando a conjurar un hechizo.

Pero Zevran fue más rápido y con un hábil movimiento le rajo la garganta.

-Bueno será mejor que busquemos algo por la habitación que nos indique donde puede estar el hermano, ya que es imposible interrogar a un muerto – dije con un tono de frustración.

-Ah, ¿que lo querías vivo? – pregunto Zev.

-No, solo digo lo obvio – le respondí – venga tenemos trabajo.

Empezamos a leer los escritos del hermano en busca de pistas de donde se pudiera encontrar, incluso encontramos un cadáver que supusimos que era el verdadero Weylon. Alistair lo llevo a la pira funeraria que había en la capilla para que al menos su cuerpo tuviera un final decente.

Cuando regreso trajo el resto de compañeros para que nos ayudaran en la búsqueda

Nos pasamos toda la noche investigando papel por papel nota por nota.

-Creo que he encontrado algo – dijo Leiliana.

Inmediatamente los demás dejamos lo que teníamos entre manos para escuchar el hallazgo de Leiliana.

-Aquí dice que sus investigaciones han dado fruto, que cree que el último lugar de reposo de Andraste está en las montañas de la Falda Helada al sud-oeste de Ferelden – dijo Leiliana – incluso hay un mapa de cómo llegar.

-Creo que ya tenemos un lugar por donde empezar entonces, vamos a planificar la ruta antes de irnos a dormir – les dije a mis compañeros – tenemos que ir muy al sur…

-Freyja…- vacilo Alistair.

-Dime – le respondí.

-Podemos desviarnos hasta Ostagar – murmuro él.

-Si puede que sí, si pasamos por detrás de la horda puede que despistemos a los seguidores de Loghain – le dije mientras pensaba en la estrategia de nuestro siguiente movimiento.

Empecé a señalar en el mapa la ruta que podríamos tomar, era arriesgado y largo pero seguramente en Ostagar ya no quedaran muchos engendros y pudiéramos pasar con facilidad.

-Me parece buena idea – dijo de improviso Sten.

Me quede con los ojos tan abiertos como dos naranjas.

-Es largo pero podemos despistar a los engendros – dijo Wynne.

Salimos de la casa del hermano y un niño pequeño se presento delante de nosotros.

-Tengo un mensaje para vos – me dijo dándome un papel.

El papel ponía:

Guarda Gris reúnete conmigo en la posada el Noble Roído, podemos discutir asuntos que nos beneficiarían a los dos. Habitación 3

Mire a Alistair.

-¿Quien será? – pregunte extrañada.

-Puede que sea una trampa – me dijo Leiliana.

-Quiero averiguar quién es – les dije a mis compañeros -Alistair, Leiliana, Zev acompañadme los demás descansad un poco.

Entramos todos en la taberna ya que habíamos alquilado unas habitaciones para todos, de vez en cuando era bueno tener una noche entera de descanso, aunque seguramente tendríamos que buscar algún medio de financiamiento ya que con las monedas que saqueábamos de los enemigos que encontrábamos a nuestro paso no llegaríamos muy lejos.

Los cuatro nos dirigimos a la habitación de la nota preparados por si fuera una emboscada. Entramos en ella.

-Mierda los cuervos – dijo Zev.

-Ah Guarda Gris la descripción de tu belleza y tu letalidad no te hacen justicia – dijo el hombre con un claro acento Antivano.

-¿Qué queréis de mi? – Pregunte – contando que intentasteis matarme una vez.

-Yo no intente tal cosa fue otro Maestro, por una vez me alegro que el asesino fallara tan estrepitosamente – dijo el hombre – pero que mal educado soy mi nombre es Ignacio.

-Supongo que no hará falta que os diga el mío – le respondí – pero si queréis podéis llamarme Freyja.

-¿Qué queréis de ella? – pregunto Zev alarmado.

-Zevran immaginare, per me sei morto per mano di questa bella signora, è meglio chiudere la bocca, ma vuoi far finta che sei vivo todavía – dijo el hombre.

Zevran maldijo algo que no acabe de entender pero ya no digo nada más.

-¿Para qué queríais verme? – pregunte.

- Estos son unos tiempos muy extraños mi hermosa dama, quería pediros vuestra colaboración en unos encargos que seguramente beneficiarían a todos – dijo Ignacio.

-Supongo que sabéis que no soy una asesina – le dije.

-Lo sé perfectamente Freyja pero los encargos que te encomendaría, con una maravillosa recompensa claro está, podrían hacer disminuir el poder político de Howe y Loghain – me dijo.

-¿Como puedo fiarme de vos? – pregunte con una máscara que impedía transmitir mis emociones.

-Hasta nosotros los Cuervos sabemos que la Ruina es un desastre que nos llevara a todos sino le podemos remedio, Howe y Loghain son unos parásitos que merecen ser desposeídos de todo poder por el bien común – dijo Ignacio.

-¡Pero si tu hermandad intento asesinarla! – dijo Leiliana indignada.

-Mi cofradía nunca hubiera aceptado ese encargo, tenemos más sentido común que otros- respondió el.

-Si lo hago a parte de la recompensa quiero algo mas – dije.

-Vuestra palabra que los cuervos no volverán a ir a por nosotros – le dije.

-Solo puedo prometer que la cofradía de Ferelden no hará nada en contra de vos, por los demás no puedo responder, eso sí intentaremos por todos los medios avisaros de tal cosa – dijo Ignacio.

Vi verdad en su rostro.

-¿Freyja crees que es buena idea? – me pregunto Alistair.

-Si podemos ponerles la zancadilla me hare asesina a sueldo, lo necesario para acabar con la Ruina- le respondí – Ignacio tenemos un trato.

El maestro de los cuervos me dio la mano para cerrar el trato y me dio los asesinatos que teníamos que pertrechar.

Guarda estos son tus encargos, destruye la nota en cuanto la hayas leído.

-En el prostíbulo la Perla de Denerim hay una banda de mercenarios al servicio de Howe que están matando a todo partidario de los Guardias Grises, la contraseña para acceder a la habitación es: Los grifos volverán a alzarse.

-A las afueras de Denerim cerca de la montaña Pico de Dragón hay un grupo de mercenarios contratados por Loghain, son los Kadan-fe.

-En Orzammar está en embajador Gainley ha sido enviado en secreto por el regente Loghain para intentar menguar la influencia que tenéis sobre los enanos.

A la mañana siguiente les explique al resto de nuestros compañeros la decisión que había tomado. En cuanto les enseñe la nota la destruí quemándola para no dejar rastro.

-Kadan-fe los conozco – dijo Sten.

-¿Son Quinari? – pregunte.

-No, son tal-vashoth, han abandonado el Qun y por tanto no pueden ser nombrados Quinari – dijo Sten.

-Oh, lo siento vuestra cultura es bastante desconocida para nosotros – me disculpe.

-No pasa nada Guarda – me respondió.

La actitud de Sten había mejorado a medida que había comprobado que no era tan inútil como pensaba el que era.

-Necesitamos dinero para enfrontar una expedición tan larga – dijo Leiliana.

-Tendremos que buscar algún trabajo o algo para conseguir dinero – dije yo – Alistair tu y yo podríamos preguntar por ahí a ver si hay algo disponible.

El asintió con la cabeza.

-¿Zev estas pensado lo mismo que yo? – pregunto Leiliana.

-Si creo que si mi hermosa compañera, mis dedos han estado poco activos últimamente –dijo él.

Yo los mire con mala cara por que no entendía de que iba la cosa.

-Ah mi bella Guarda tranquila, solo vamos a ir a los barrios ricos a liberar un poco del dinero de los bolsillos de los nobles – dijo él.

En otras circunstancias me hubiera negado pero necesitábamos el dinero.

-Yo iré a mirar el tablón del cantor – dijo Wynne – y luego os informare.

-Morrigan, Sten salid de la ciudad y montad el campamento nos veremos a la noche – les dije.

Ellos asintieron con la cabeza y se fueron, Istari se fue con el Quinari por raro que fuese parecía que se llevaban bien.

Los demás se fueron a ver si conseguíamos el dinero.

-¿Alistair por que no preguntamos disimuladamente algo a los guardias? – le dije.

-¿Si nos pillan qué? – me respondió.

-No se ya improvisaremos – le dije sacándole la lengua.

-Buff eres imposible – me dijo.

Nos acercamos al Teniente que vigilaba la plaza del mercado.

-¿Por favor puedo haceros una pregunta? – le pregunte.

-Des de luego Guarda – me respondió para mi asomo – tranquila no me creo el boletín oficial.

-¿Cómo sabéis quien soy? – pregunte.

-Nos pasaron vuestra descripción pero tengo que deciros que no os hace justicia – me respondió el – ¿en qué puedo ayudaros?

-Queríamos preguntar si necesitabais ayuda en algo – dijo Alistair.

-En realidad me venís muy bien, necesito ayuda extraoficial y os pagaría bien – nos dijo el Teniente.

-Continuad –

-Los hombres de Howe están causando molestias a las "señoritas de compañía" del burdel la perla – me explico el Teniente – el caso es que nos están dejando mal a la guardia de Denerim y yo puedo ir en misión oficial.

-Iremos nosotros – les dije.

Alistair y yo atravesamos Denerim tan de prisa como pudimos hasta que llegamos al burdel La Perla. La verdad no era tan depravado como me pensaba era bastante acogedor para ser sinceros.

-Nunca antes había estado en un burdel – me dijo Alistair.

-Yo tampoco, aunque he conocido a varias cortesanas de Antiva – le respondí.

-¿Qué tu qué? ¿Por qué? –

-Mi madre y Oriana las trajeron a una vez que Fergus y mi padre estaban en Denerim para darme un par de lecciones – le respondí.

-Lec… ¿lecciones? – tartamudeo.

-Sí, si tu marido está contento en la cama es más fácil que te sea fiel – le explique yo.

-Eso…eso tiene sentido – dijo Alistair Rojo hasta el nacimiento del pelo.

-Sentirti dire il mio prezioso Guarda si conosce il piacere di Antiva mi fa ribollire il sangue con lussuria – dijo una voz inconfundible.

-¡Zevran! No se supone que debías estar en otro sitio – le dije.

-Mi encantadora Guarda aquí vienen muchos nobles con sufriente dinero para que no lo echen de menos – me dijo – la pregunta es ¿Qué hacéis vosotros?

-Un teniente nos ha contratado para que echemos unos hombres de Howe – dijo Alistair.

-Además en la Perla estaba uno de los contratos de tú ya sabes quién – le dije a Zev.

-Entonces que bien que aparecí por aquí – me dijo besándome la mano.

Al entrar en el burdel vimos a una mujer que estaba dando una paliza a un par de tipos.

Tenía una belleza exótica por así decirlo, se notaba que era de Rivain por su tez morena y su pelo de obsidiana. Era muy curvilínea y se movía como un gato.

-Esa mi querida Guarda es la Capitana Isabella – me susurró Zevran al oído – ven luego te la presento vamos a preguntarle a la Madonna quien son los hombres.

La dueña del burdel nos señalo los hombres que estaban causando problemas, pero no hubo ni tan solo que desenvainar las armas ya que use uno de mis trucos de persuasión que tan bien se me daban.

Por haber hecho un trabajo tan limpio la Madonna nos dio 10 soberanos por las molestias que aceptamos sin pensarlos.

-Isabella – dijo Zevran al acercarse a la mujer.

-Zev me alegro mucho de verte – dijo la mujer -¿Quién es este bombón que te acompaña?

La mujer era la versión femenina de Zevran, solo con mirarme supe que me estaba desnudando.

-Esta mi encantadora Isabella es la Guarda Gris Freyja – le dijo Zev.

-Encantada de conocerte- me dijo relamiéndose los labios.

-Igualmente, siento ser tan mal educada pero tengo un asunto que atender con unas personas del burdel – le dije Isabella.

-Zev cuando termines por qué no te tomas algo conmigo, hace mucho tiempo que no compartes cama conmigo – le dijo Isabella a Zev – tráete a tu preciosa Guarda contigo esto seguro que se mueve muy bien entre las sabanas.

Sentí que me subían los colores.

-Me temo mi querida Isabella que nuestra encantadora Guarda no nos va acompañar, pero yo te aseguro que rendiré por los dos – dijo mientras hacia una reverencia.

Nos dirigimos a las habitaciones de la parte trasera. Llamamos a la puerta que nos habían indicado los cuervos mientras preparábamos nuestras armas.

-Contraseña – dijo alguien al otro lado de la puerta.

-Los grifos volverán a alzarse – dije.

Entonces se oyó un chasquido como si alguien abriera la puerta y entramos.

-Mira tú que bien más partidarios de los Guardias Grises – dijo un hombre.

-No son partidarios, ella es una Guardia Gris, la que está buscando Howe de hecho – dijo una elfa que había a su lado.

-Mira tú que bien han caído en nuestra trampa – dijo el hombre desenvainado su espada.

-Creo más bien que vosotros sois la presa – dije desenvainado mis armas.

-Los cuervos Antivanos os envían saludos- dijo Zevran mientras cargaba contra ellos.

Fue una lucha fácil, eran matones de poca monta bastante bien equipados pero ineptos.

Registramos los cuerpos y encontramos una nota y varios soberanos.

-Estos ya no harán más daño a nadie – dijo Alistair mientras salíamos de la habitación.

-Mi hermosa guarda ahora tengo que dejarte durante unas horas espero que no me eches de menos – dijo Zevran antes de irse con Isabella.

-Recuerda tu misión – le dije antes de que se fuera.

-Vamos volvamos al mercado – me dijo Alistair cogiéndome de la mano.

Volvimos al mercado y le contamos lo sucedido al Teniente, este nos recompenso con 10 soberanos más.

Con el dinero que teníamos podíamos equiparnos un poco mejor en las armerías y tiendas de armaduras.

Leiliana y Wynne nos estaban esperando.

El talento de Leiliana había dado sus frutos y Wynne cogió varias misiones que seguramente podríamos resolver durante nuestro viaje y cuando encontráramos algún tablón del cantor cobraríamos la recompensa.

Compramos una armadura de placas de veridio para Alistair y Sten. Un par de armaduras de cuero remachado para Leiliana y Zevran y unas botas para Wynne y Morrigan. Además de varias pociones de lirio y de sanación. Y algo de comida para el viaje.

Para cuando volvimos al campamento Zevran ya estaba ahí con cara de felicidad pero exhausto.

Todos comimos preparando la larga travesía que nos llevaría primero a Ostagar y luego al pueblo perdido de Haven donde se suponía que el hermano Genitivi había ido a buscar las Cenizas de Andraste.


Ne jamais me faire peur à nouveau pour -Nunca vuelvas a asustarme de esa manera.

La mia faccia compagna - Mi cara compañera (haciendo referencia al precio que pusieron por la cabeza de Freyja)

Zevran immaginare, per me sei morto per mano di questa bella signora, è meglio chiudere la bocca, ma vuoi far finta che sei vivo todavía - Zevran supongo, para mi tu moriste a manos de esta bella dama, será mejor que cierres la boca si no quieres que me dé cuenta que todavía estas vivo.

Sentirti dire il mio prezioso Guarda si conosce il piacere di Antiva mi fa ribollire il sangue con lussuria - Mi preciosa Guarda escucharte decir que conoces los placeres de Antiva hace que me hierva la sangre de lujuria