Capítulo 27: Hasta las entrañas de la tierra.

El silencio del lugar era aterrador como si ya la vida hubiera abandonado aquel lugar, pero Alistair y yo sabíamos muy bien que no estábamos solos, pues sentíamos a los engendros tenebrosos a nuestro alrededor.

-Se supone que durante la Ruina los caminos de las profundidades son más seguros ¿Verdad? – pregunte.

-La gran mayoría de ellos está en la superficie y los demás deben aguardar las órdenes del Archidemonio – me explico Alistair.

-Pues eso no es nada confortante, mi hermosa guarda – dijo Zev.

Las jornadas de viaje se sucedían una tras otra y parecía que dábamos vueltas sin cesar pues aquellos pasadizos parecían todos iguales.

-Parece que estamos perdidos – dijo Leiliana.

-Yo no lo creo – le respondí – esto no se parece a nada que hayamos visto con anterioridad creo que es el Thaig de Ortan .

El Thaig se veía claramente abandonado aunque sus casas claramente descuidadas todavía conservaban su antiguo esplendor. Los enemigos no nos daban un momento de descanso y aunque fue una ardua tarea conseguimos encontrar las pruebas que Orta necesitaba para demostrar que por las venas de su familia corría sangre noble.

Durante una escaramuza contra las arañas corrompidas que había en el lugar apareció lo que parecía ser un enano escondido entre las sombras de ese lugar, decidimos seguirlo pues si era amistoso podríamos hacerle unas preguntas y si era totalmente lo contrario bien….entonces lo mataríamos como habíamos hecho con cada bicho viviente que se había interpuesto en nuestro camino.

Cuando entramos en lo que parecía una cueva descubrimos que efectivamente era un enano pero estaba claramente afectado por la corrupción.

-Váyase todo esto es mío – dijo el enano.

-No vengo a robarte nada – le dije alzando las manos – solo quiero hacerte unas preguntas.

-La señorita es amable – dijo el enano – puede preguntar.

- ¿Cómo te llamas? –

- Me llamo Ruck –

- ¿Ruck? – pregunto Leiliana – no se llamaba si el hijo desaparecido de Filda.

- Creo que he conocido a tu madre ¿se llama Filda? – le pregunte a Ruck.

-Si…si, es madre – respondió el.

- Está muy preocupada por ti , cree que has muerto-

-Si si si Ruck muerto para ella….Ruck malo….hizo cosas malas….-

-¿Quieres que le diga que has muerto? –

-Si…si –

-De acuerdo – le respondí.

-Señorita guapa, huele como el agua hirviendo, demasiado amable para hablar con Ruck–

-¿Sabes algo de la expedición de Branka? –

-Si si, mas a delante, campamento, no…no sé nada mas –

-Está bien Ruck gracias por todo y ten cuidado-

Nos despedimos del enano pero me daba pena dejar a un ser claramente con buen corazón perdido en aquella oscuridad solo porque se había equivocado en algunas decisiones.

Los espectros de los enanos que habían habitado aquel lugar nos impedían el paso así que tuvimos que abrirnos paso a base de fuerza bruta.

-Tenemos que escudriñar el lugar a ver si la encontramos o encontramos alguna prueba de su paradero – dijo Alistair.

Mientras inspeccionábamos el lugar tuvimos una escaramuza con varios engendros tenebrosos y arañas corrompidas por la Ruina. La reina araña fue muy dura de pelar sus telarañas nos dejaban paralizados por un tiempo la cual cosa aprovechaban sus crías para intentar matarnos. Después de curarnos las heridas y deshacernos de las telarañas que nos habían echado encima esas malditas criaturas, encontramos el diario de Branka en él se decía que se dirigía hacia las trincheras de los muertos ya que creía que el Yunque del vació se encontraba más allá de ellas.

Ogren quería seguirla tan punto leyó el diario pero llevábamos varios días andando sin descanso y aquel sitio era fácilmente defendible así que decidimos acampar ahí para recuperar fuerzas.

Morrigan y Wynne conjuraron hechizos defensivos en la entradas mientras que Leiliana y Zev colocaban trampas para intentar frenar a los que consiguieran traspasar las salvaguardas.

Alistar y yo hicimos el primer turno de guardia.

-Esto se complica – le confesé – cada vez nos adentramos más en la oscuridad y quizás no podamos volver a salir a la luz, Alistair creo que deberías volver ahora que todavía puedes, Ferelden necesita un Rey y si yo fracaso en esta tarea como mínimo estando en el poder podrás pedir ayuda los Guardias Grises de otros reinos.

-De eso ni hablar, empezamos esto juntos y lo terminaremos juntos - dijo Alistair rotundamente –no voy a volver a la superficie simplemente porque creas que soy más valioso que cualquiera de los presentes, no no vuelvas a decirlo.

Luego me dio un beso en la cabeza y continuamos patrullando el perímetro hasta que Sten y Leiliana vinieron a relevarnos.

La noche fue tranquila y el sueño reparador pero aunque el cuerpo pedía más descanso la Ruina no esperaba y la necesidad de encontrar a Branka para resolver el conflicto enano apremiaba cada día mas.