Capitulo 31: Realmente es una Ruina.

Me encontraba en un lugar totalmente desconocido y a lo lejos oía un susurro que al principio no podía comprender y luego se fue haciendo mas claro.

-Venid a mi…..venid a mi, criaturas de la corrupción – dijo la voz – nuestro tiempo a llegado…soys mi ejercito enjendrado en la oscuridad con un solo propósito…mi voluntad…es destruir el mundo de los hombres. Levantaos, coged las armas es la hora de la aniquilación….

Entonces ante mi se presento el Archidemonio y me miro directamente a los ojos.

-Te veo – me dijo directamente – me voy apoderar de tu alma y me serviras fielmente mi pequeña Guarda Gris ¿o es que a caso piensas que puedes derrotarme? ¡Yo que soy la corrupción hecha carne!

Entonces me desperté escuchando el latido de mi corazón bombeándome en las orejas, mire a Alistair preguntándole con la mirada si había sido real o simplemente una ilusión.

-¿Lo…lo has visto? – me pregunto.

Afirme con la cabeza.

-Era el Archidemonio – me dijo – diría que nos vio en sueños.

-Alistair…me…me hablo directamente – le conte – me dijo que le serviría, que no podríamos derrotarlo.

-¿Que es ese ruido? – pregunto Sten.

-¡Engendros tenebrosos! – grite a mis amigos.

Era una noche muy tranquila en el campamento. Cuando d pronto Istari nos alertó con sus ladridos. Los engendros tenebrosos nos atacaban y había muchos enemigos.

Los chillidos llegaban por todas partes y algunos hurlocks les seguían. La lucha era encarnizada. Los enemkgos salían de todas partes y cuando todo parecía que no podía empeorar llegó una manada de Genlock.

En poco tiempo Alistair se vio rodeado y en una situación batante critica. Leiliana le había salvado la espalda en mas de una ocasión con sus flechas pero era cuestión de tiempo que su carcaj quedara vacio. Zebran parecía disfrutar como un niño pequeño y había montado una autentica carnicería. Ogren tambien parecía disfrutar dl momento pero yo sabia que corríamos grave peligro. La lucha era sin cuartel incluso Shale cayó al suelo derrumbado por un monton de chillidos. Llegué hasta él justoa tiempo y corte con las dos espadas la cabeza de un chillido que iva a atacarle. Poco a poco nos libamos viendo superados cada vez mas por la situación. Nos juntamos todos en el centro del campamento en forma de circulo para inentar protegernos las espaldas los unos a los otros.

Morrigan lanzó un conjuro que no había visto jamas. Una gran llamarada de fuego nos envolvió a todos dejándonos separados de nuestros enemigos. Unas palabras incomprensibles salían de la boca de la bruja mientras mantenis esa jaula de llamas. Entonces soltó un gritó y las llamas salieron disparadas hacia todas direcciones quemando a todos los enemigos que encontró en su camino. Todos corrimos en dirección a los pocos enemigos vivos que quedaban para acabar asi con sus vidas.

Despues de aquella escaramuza intetamos poner orden en lo que había sido nuestro campamento.

-Realmente es una Ruina – me dijo Alistair – ya no hay duda.

-El Archidemonio tiene que morir – le respondi – y rápido.

-Secundo la moción- dijo Oghren.

-¿Alguien mas necesita que lo sane? – pregunto Wynne siempre pendiente de que estubieramos bien.

-Este campamento ya no es seguro – le dijo Sten a Istari.

-Esta noche ya no vamos a poder dormir tranquilos – se quejo Leiliana.

-Ha mi picola pelirroja podemos hacer algo mas que dormir – le sugirió Zev – te aseguro que será mas placentero.

-No hay manera de sacarse el olor a engendro tenebroso de encima – se quejo Hilda mientras limpaba su ropa.

-No te quejes yo tengo que aguantar su carne entre mis grietas – le respondió Shale.

-Panda de imbéciles – dijo Morrigan mientras se metia en lo que quedaba de su tienda de dormir.

Dormimos lo que buenamente pudimos en tales circunstancias, pero ahora ya era seguro al cien por cien, esto era una Ruina, Duncan no se equivoco…