Capítulo 50: ¿Qué demonios hay ahí abajo?
A la mañana siguiente Sargento Maverlies me confirmo que los engendros tenebrosos habían entrado por las bodegas pero que parecía que un grupo bastante numeroso todavía estaba en ellas y antes de enviar trabajadores teníamos que acabar con ellos.
-Nate, Neith y Anders venid conmigo – les dije a mis compañeros cuando desayunábamos. Ethan quiero que me escribas un informe sobre las investigaciones que estaba siguiendo Kristoff y tu Oghren ¿por qué no entrenas a los soldados del Alcázar? sabes matar engendros tenebrosos así que tu ayuda sería muy preciada.
-Comandante cuando el Alcázar este presentable y sea seguro deberíamos hacer la ceremonia de los Juramentos de Lealtad – dijo Varel.
-Empezad a prepararlo todo y en cuanto yo dé el visto bueno se podrá celebrar –
Mis compañeros y yo descendimos por una escalera casi interminable.
-Cuando era pequeño me parecía un lugar aterrador – dijo Nate.
-Yo diría que todavía lo es – le respondió Neith.
Al entrar por la puerta al final de las escaleras encontramos un mabari herido, respiraba con dificultad y estaba muy débil.
-Shhh tranquila pequeña – le dije a la mabari – así buena chica.
-Puedo examinarla si quieres – dijo Neith.
-Si haz lo que puedas por ella –
-¿Anders podrías cerrarle las heridas con magia? –
-Dalo por hecho –
-Toma chica bébete esto – Neith le dio un tónico de hierbas – esto hizo que sobreviviera tanto tiempo a la infección, espero que pueda curarla.
-¿Nate podrías ir a buscar a alguien para que se la lleve y le den comida?-
Nate volvió a la superficie y al cabo de unos minutos regreso con un par de guardias que se llevaron a la pobre perra. Echaba de menos a Istari pero sabía que estaba mejor en Pináculo al menos mi hermano tenía una compañía familiar.
Espero que este mensaje llegue a alguien, desesperados hemos buscado refugio en los niveles inferiores, no creo que aguantemos mucho, se oyen tambores en lo profundo…creo que ya vienen. El Hacedor nos tenga en su gloria.
Adria.
-Tenemos que rescatarla – dijo Nate con determinación – fue como una madre para mí.
-Creo que me acuerdo de ella, una mujer encantadora haremos todo lo posible, tienes mi palabra –
-Tendremos que enviar a alguien a recoger todas estas cosas cuando hayamos hecho limpieza seguro que nos son de utilidad –
Nos topábamos con engendros tenebrosos y necrófagos a cada paso que dábamos ¿de dónde habían salido tantos? Era algo que debíamos averiguar si queríamos tener un lugar seguro donde poder contraatacar.
En una de las salas encontramos unos supervivientes.
-No puedo sentir la corrupción en ellos- les dije a mis compañeros – ayudarles a salir de las celdas.
Neith y Nathaniel abrieron cada una de las celdas y dejaron salir a los supervivientes.
-No hay peligro – les dijo Neith – arriba os espera descanso y comida id sin miedo.
-Sus heridas no son graves, solo necesitan descansar – dijo Anders.
Continuamos bajando hasta que nos encontramos a un grupo de necrófagos bastante numeroso.
-Adria no…- dijo Nate – no puedes haberte convertido en un monstruo así.
-Nate no hay nada que podamos hacer por ella, es una necrófaga – le dije – ya no es la mujer que tubo cuidado de ti, si le dejas te arrancara el corazón.
-Acaba con su sufrimiento – le dijo Neith – eso no es vida.
La pelea con Adria fue dura en vida había sido una magnifica ladrona, ella le había enseñado todo lo que sabía a Nathaniel, pero para él fue más duro todavía unirle la daga en su corazón, pues era la única que había mostrado afecto por él.
-He aquí el problema – dijo una voz detrás de nosotros.
Para nuestra sorpresa era un enano.
-Soy Voldrik – dijo – esto va directo a los caminos de las profundidades, no tengo ninguna duda.
-¿Podemos hacer algo para quitar los escombros? – Pregunte – debemos sellar perfectamente este acceso.
-Si pero llevara tiempo, primero debo estudiar la estructura, no quiero que se nos caiga el Alcázar encima –
-Bien visto – dijo Anders.
-Cuando hayas abierto camino dímelo –
-A sus órdenes –
Volvimos a la superficie, con respuestas pero con preocupación la utilización de esos pasadizos para introducirse en el Alcázar demostraba que había algo inteligente detrás de los engendros tenebrosos, pero si no era un Archidemonio ¿Qué era?
-Por el amor del Hacedor Wade ¿qué haces aquí?- pregunte sorprendida.
-Ya veis desterrado, lo perdimos todo en Denerim y ahora me veo obligado a esto –
-Bueno yo no diría desterrado –
-Es peor aquí no puedo tener inspiración ¿conservas todavía la armadura de escamas de dragón que te hice? – me pregunto.
-Si la guardo con mucho cariño –
-Ese fue mi mejor trabajo – dijo orgulloso.
-Si encuentras algún material precioso tráemelo para que pueda volver hacerte una obra de arte –
-También aceptaremos otro tipo de metales para hacer armaduras a vuestros soldados – dijo Heren.
Me dirigí al estudio tenía que poner en marcha la economía de Amaranthine y para eso necesitaba saber que exportábamos y que importábamos pero por desgracia mis lecciones sobre Amaranthine eran de antes de la Ruina y de la guerra civil.
-Estos son nuestros productos – dijo señora Woolsey.
-Voy a escribir a mi hermano a ver si nos puede hacer de intermediario para comerciar con Nevarra y Antiva –
-¿Qué podemos tener que les interese a ellos? –
-El aguardiente de Amaranthine hecho con frambuesas de Aralt Ridge es apreciado por los Antivanos, podríamos potenciar el cultivo de frambuesas y hablar con las licorerías locales para que produjeran aguardientes de diferentes calidades para ser exportados –
-Esa es una buena idea Comandante –
-Creo que los Mortalisis aprecian mucho los granates de esta región, podría hablar con Robbert Pentagast a ver si les interesaría comerciar con nosotros –
-Tenéis muchos contactos –
-Mi padre me llevo a muchos viajes con él, podéis retiraros señora Woolsey –
-Empezare a hablar con los granjeros locales y con las licorerías, os mantendré informada –
Si quería que todo aquello funcionara tenía que hablar con Fergus.
Querido Fergus.
Seguramente ya habrá llegado a tus oídos que tuvimos problemas con los engendros tenebrosos. No te preocupes estoy bien.
Si te cuento quien estaba en las mazmorras del Alcázar no te lo vas a creer. Los guardias habían apresado a Nathaniel Howe cuando intentaba llevarse unas reliquias de su familia. Lo he reclutado para los Guardias Grises, Nate era buena persona solo creo que está confundido siempre quiso ser aprobado por su padre, pero gracias al Hacedor hay más a su madre.
Fergus necesito tu ayuda en unas cuestiones, Amaranthine está al borde de la fallida económica, Howe era un desastre. He pensado que podríamos comerciar con Nevarra y Antiva, si tú me das el visto bueno.
Además según me ha contado alguno de los ganaderos de cerca del Alcázar las ovejas que sobrevivieron a la Ruina están dando una lana excelente. Sé que estas volviendo a poner en marcha los telares de Pináculo así que creo que te iría bien.
Con Antiva había pensado potenciar el comercio de aguardiente de Amaranthine y con Nevarra granates de las minas del sur del Alcázar para los Mortalisis.
¿Cómo estás? Sé que debe ser difícil para ti estar en casa solo, pero puedes venir aquí cuando quieras sin avisar esta también es tu casa mientras yo sea Comandante de los Guardias Grises.
Alistair estuvo aquí. Sé que no te alegra eso, pero ahora soy Arlesa de Amaranthine y la Guarda Comandante de Ferelden, supongo que tenía que venir hacer las presentaciones. Está cambiando Fergus, había poco del hombre que conocí, y todo se debe a la influencia de Arl Eamon. El Alistair que conocí durante la Ruina nunca hubiera propuesto a nadie ser su amante. Solo espero que su cambió no nos lleve al desastre.
Espero recibir noticias tuyas pronto.
Tu hermana que te quiere;
Freyja.
-Comándate – dijo Varel llamando a la puerta.
-Pase –
-El Alcázar está en buenas condiciones para empezar a preparar la ceremonia –
-No creo que todavía sea seguro para albergar a tanto noble –
-Comandante, no podemos demorarlo mucho, además Voldrik me ha dicho que de momento es imposible que nada entre des de los pasadizos de las profundidades los explosivos que se usaron durante el ataque provocaron un derrumbe y nos costara mucho despejarlo para averiguar que hay ahí debajo –
-Necesitamos ese acceso libre lo antes posible –
-Tengo a todos los hombres posibles trabajando en ello pero como mínimo tardaran tres o cuatro días –
-Está bien prepara la maldita reunión supongo que nos servirá para averiguar quien sigue apoyando a Howe –
- A vuestras ordenes comandante –
La ceremonia de lealtad, había asistido alguna cuando era niña, cuando un joven Bann acedia a sus tierras juraba lealtad a los Cousland pues eran nuestros vasallos. Solo esperaba que no hubiera un derramamiento de sangre, sabía perfectamente que Howe tenía apoyos en la nobleza local, pero también tenía muchos detractores. Sus políticas solo beneficiaban a los chupópteros que le lamian el culo y desprestigiaba a todos aquellos que tuvieran más incentiva que él. Así que esperaba que unos y otros se dieran a conocer durante aquella pantomima que habíamos de representar.
