Capítulo 51: Ahora resulta que quieren matarme, ¿es que nunca se cansan?

Dos días después el Alcázar se llenó con los nobles de la región, no eran desconocidos para mí puesto que eran vasallos de mi padre, pero ahora respondían ante mí y la gran mayoría no estaban muy contentos de verme como Arlesa de Amaranthine.

-Comandante los señores de Amaranthine han venido a jurar lealtad a ti y a los Guardias Grises – dijo Varel - Estos eran los vasallos de Arl Rendon Howe, ahora serán los tuyos-

-¿Qué debo saber de ellos? – Pregunte – mis conocimientos sobre los señores de Amaranthine son antes de la traición de los Howe ¿Cómo confiar en alguien que siguió a esa víbora?

-Algunos de estos señores no tenían ningún afecto por Rendon – me conto Varel – pero las esperanzas de algunos otros murieron con él, ten cuidado Comandante.

-Ya podemos empezar –

- Damas y caballeros les presento a la Guarda Comandante de Ferelden y Arlesa de Amaranthine – les dijo Varel a los presentes.

Algunos cuchicheaban a mi paso, otros estaban sorprendidos que la pequeña de Bryce Cousland fuera guarda gris, pero aún estaban por ver sus verdaderas intenciones.

-Tenemos muchas diferencias pero una única causa – les dije a los que ahora eran mis vasallos.

-Bann Esmerelle de Amaranthine, como es la antigua costumbre, tenéis el honor de empezar –

Lady Esmerelle mi padre siempre había sospechado que era la amante de Howe incluso cuando la mujer de este último todavía estaba con vida.

-Yo Bann Esmerelle, prometo que seré fiel a la Arlesa en vida, miembros y honor terrenal se refiere – dijo mientras se inclinaba ante mí – nunca me levantare en armas contra ella ni sus herederos. Así se lo digo ante el Hacedor.

Así uno tras otro me juraron lealtad, en lo que era una monótona sucesión de caras algunas amistosas y otras acusadoras, pero era bueno empezar a vislumbrar quienes serían mis enemigos.

-Damos por concluida esta reunión –

-Larga vida a la Guarda Comandante – dijo lord Eddelbrek.

-Avísame si quieres que eche a los nobles – me dijo Varel a lo cual se me escapo una sonrisa – esto…quiero decir que si quieres que demos la ceremonia por terminada.

-¿Alguna sugerencia? –

-Solo hay dos con los que se puede contar en esta guerra –

-Déjame adivinar lord Eddelbrek –

-Sí, el señor de las llanuras de Feravel controla más haciendas que nadie –

-Si no recuerdo mal es muy popular y goza de gran poder –

-En efecto, la otra es Bann Esmerelle –

-Se hizo muy rica gracias al comercio con las Marcas libres-

-No hace falta amarla, pero no se puede prescindir de ella-

-Si causa muchos problemas siempre puede tener un accidente –

-¡Comandante! – se alarmo Varel.

-Tranquilo solo bromeaba, hay formas más prácticas de derrotar un Bann sin necesidad de derramar sangre –

Lady Tambra parecía nerviosa como si quisiera hablar con alguien pero tuviera miedo. Así que decidí acercarme a ella.

-Lady Tambra, es un placer volveros a ver –

-Arlesa Cousland lo mismo dijo, lo que hemos oído de vos es increíble, vuestro padre el Hacedor lo tenga en su gloria estaría muy orgulloso -

-¿Os puedo ayudar en algo? Parecéis nerviosas –

-Muchas de vuestras hazañas supusieron un revés para la gente de este lugar – me conto – algunas fortunas estaban vinculada al viejo Arl -

-Muchas más cosas cambiaran os lo aseguro -

-Algunos nobles pretenden terminar vuestro dominio sobre ellos –

-Son acusaciones muy graves, lady Tambra, espero que tengan fundamento tengo las manos atadas sin pruebas –

-He interceptado algunas misivas, son poco claras –

-Cuéntame más –

-Los mensajes por separado son inteligibles, pero juntos siguen un patrón, pretenden acabar contigo antes de que empieces. Una coalición mortal –

-Mejores adversarios lo han intentado y han fracasado, pero me ocupare de ellos –

-Si puedo disponer de unos días os entregare las misivas, no me pareció muy sensato traerlas aquí, tengo mucho que perder y poco que ganar –

-Estaremos en contacto, adiós Lady Tambra –

-Siento interrumpiros Lady Cousland…digo Arlesa – dijo lord Eddelbrek.

-Lady Cousland está bien lord Eddelbrek, es un placer volveros a ver –

-Si no nos veíamos des de que todavía llevabais trenzas –

-Sí, lo recuerdo, ¿os puedo ayudar en algo?

-Venís a nosotros en momentos desesperados –

-Basta ya de tus grajas Eddelbrek – dijo Bann Rold.

-En vuestro Arlingo no todos disfrutan de la seguridad de las murallas, en las llanuras la situación es desesperada – me conto lord Eddelbrek.

-¿Cuál es el problema? – pregunte.

-Mientras nosotros disfrutamos de un festín los campesinos de nuestras tierras pasan hambre y otras penurias –

-Las defensas de la ciudad son más importantes – dijo Rold.

-Eso es cierto hasta un punto Bann Rold, si los campesinos mueren nadie cultiva la tierra y como consecuencia Amaranthine pasara hambre, empezaran los pillajes y su preciosa seguridad se ira al traste – le respondí – estudiare como solucionar la situación lo antes posible.

-Gracias Comandante - lord Eddelbrek.

-Veo que lord Eddelbrek no pierde el tiempo en tratar de conseguir soldados para sus tierras – dijo Esmerelle.

- Lord Eddelbrek solo ponía en mi conocimiento cierta preocupación –

-No seáis tonta Comandante su sustento es lo único que le importa –

-Creo que tengo bastante criterio para decidir por mí misma soy una Cousland siempre hacemos lo que debemos hacer –

-Pero Amaranthine es la joya del Arlingo y debe ser protegida -

-Mientras los habitantes de Amaranthine estaban seguros en sus murallas yo vi gente masacrada en el Bannorn por la horda de engendros tenebrosos; no os atreváis a cuestionarme ni en este ni ningún tema –

-Hicieron falta varias generaciones para construir Amaranthine, si cae, el Arlingo quedara muy muy mermado –

-Lo que cae se puede volver a reconstruir, si no me creéis os invito a visitar el castillo de Pináculo la verdadera joya del norte –

-La riqueza está muy bien - dijo lord Eddelbrek – ¿pero cómo valorar la vida humana? La población del campo equivale a varias veces la de la ciudad –

-No seré tan vulgar como para romper el decoro de este encuentro Comandante – dijo Bann Esmerelle antes de irse.

-No os preocupéis lord Eddelbrek, intentare todo lo posible para que nadie quede desfavorecido, pero necesito vuestra ayuda –

-Lo que necesitéis –

-Para la mayoría o soy la usurpadora del Arlingo a los Howe o la pequeña de Bryce Cousland, la gente de Amaranthine no me conoce como la de Pináculo ¿Podéis hablar en mi favor a los campesinos? –

-Por supuesto lady Cousland –

-Hacedles saber que si quieren hablar conmigo pueden acercarse, mirare de dar audiencias una vez al mes para este tipo de cosas –

-Os parecéis mucho a vuestro padre, tenéis mi palabra, hasta otra Comandante –

Varel despidió a los nobles en cuanto hable con todos ellos. Después en mi despacho cuando ya no había ningún intruso le conté lo que lady Tambra me había contado y me pusieron sobre aviso de un tal Lobo Oscuro en la ciudad de Amaranthine que nos seria de utilidad para descubrir quien estaba metido en la conspiración.

A la mañana siguiente Voldrik nos dijo que ya habían despejado la entrada a los pasadizos de las profundides.

Nate, Oghren y Anders bajaron conmigo mientras Neith daba lecciones de tiro con arco a los nuevos guardas del Alcázar y Ethan repasaba los papeles de Kristoff para intentar algo más antes de irnos a la ciudad.

Investigamos cada metro de los pasadizos y tal y como esperábamos estaban repletos de engendros aparte de eso había un demonio sombra que nos dio bastantes problemas, pero al final pudimos eliminar.

Anders estaba extasiado, había encontrado un magnifico bastión que según el tenia más de trescientos años de antigüedad.

Al final y después de varias horas de vagar por los túneles encontramos una serie de puertas blindadas. Cada una de las cuales hacia más de un metro de grosor.

-Oghren vuelve atrás y tráete a Voldrik y a unos cuantos guardas

Después de mucho rato Oghren regreso con el ingeniero enano.

-Manufactura enanana- dijo Voldrik – son preciosas si las hubieran terminado a tiempo Orzammar no estaría sola –

-¿Las puedes terminar?-

-Sí, solo les faltaba conectar esta serie de engranajes, dame un día y sellaremos todo esto –

-Guardas montad barricadas y quiero turnos de guardia para vigilar que no se acerquen engendros tenebrosos, pensad que si fallas en vuestra tarea todos moriremos –

Volvimos a la superficie mientras Voldrik trabajaba en las puertas y al día siguiente al anochecer el Alcázar estaba sellado y podríamos dormir tranquilos.

-Comandante – dijo Voldrik mientras entraba en mi despacho – todo ha salido como es debido, pero necesitamos reforzar las murallas me sorprende que esta manufactura humana haya durado tanto tiempo, pero si queremos resistir cualquier intrusión debemos hacer mejoras. Os traigo unos planos en los que he estado pensado.

-Esto está muy bien – le dije – cuanto necesitamos para construirlo.

-Bien los materiales de aquí no son bastante buenos, la piedra no es tan dura y resistente como debería lo bueno sería tener granito.

-Eso puedo conseguírtelo, la cantera negra esta en los dominós de mi hermano, dime cuanto necesitamos –

-Creo que con estas cifras tendríamos una magnifica fortaleza –

-Nos costara un buen pico de dinero –

-Sí, pero lo bueno cuesta –

-Creo que con ochenta soberanos será suficiente –

-Sí, una vez aquí seguramente necesitaremos unos ochenta o noventa soberanos más para la construcción, lo tendré todo preparado para cuando lleguen los materiales así iremos lo más rápido posible –

-Sí, mejor que nos demos prisa no sabemos a qué nos enfrentamos y me gustaría estar preparada, dale esta carta al mensajero y que coja el caballo más rápido, necesitamos esas piedras aquí ya-

- A vuestras ordenes –

Si la construcción que me había mostrado Voldrik se lleva a cabo el Alcázar seria inexpugnable y los Guardias Grises tendrían un bastión seguro donde reagruparse y crecer como orden, ese sería mi legado perdurable.