Capítulo 53:Odio los caminos de las profundidades

La planificación fue un poco caótica, el Alcázar todavía estaba en obras, ninguno de los presentes exceptuando a Oghren y yo habíamos estado tanto tiempo bajo tierra. No era algo que tomarse a la ligera, era muy difícil encontrar agua y víveres en ese
/lugar y no sabíamos cómo se encontrarían las estructuras que encontráramos.

-¿A quién te vas a llevar? – me pregunto Ethan des de el empeine de la puerta.

-No te había oído llegar – le respondí.

-Estoy aprendiendo algún truco de tu amigo Nate –

-Te está enseñando bien entonces. No quiero dejar nada al azar, tuve bastante la última vez que bajamos a los caminos de las profundidades –

-Si fuera de Orzammar no es que sean muy agradables –

-Esta entrada no figura en ningún mapa enano –

-Tienes buenos contactos, es un mapa del moldeado ¿no? –

-Si así es, me lo regalaron antes de irme de Orzammar, supusieron que me harían falta en un momento u otro –

-Ven necesitas que te del sol, hace cinco días que no sales de aquí –

-Tengo que preparar la incursión –

-No creo que se pueda preparar más, lo que tenga que ser será, ya deberías saber que nada sale como lo planeamos –

-Está bien, me rindo ¿Dónde vamos? –

-Es una sorpresa –

Ethan y yo cogimos unos caballos y nos dirigimos al norte a uno de los acantilados que daban al Mar del Despertar. Era un día tranquilo, la brisa era agradable y el sol calentaba bastante para ser esa época del año.

Nos sentamos y el saco un poco de pan, con embutidos.

-Vamos a almorzar –

-Sí, he arrasado un poco la cocina espero que no le importe al Senescal –

-Creo que poder vérmelas con el –

-Ah supongo que ser Arlesa tiene sus ventajas –

-Si supongo que si ¿Hechas de menos Nevarra? –

-Hay días que sí, echo de menos a mis padres, mi madre me escribe a menudo, pero no es lo mismo que estar ahí con ellos –

-Se a lo que te refieres –

-Echas de menos a Fergus –

-Sí, es la única familia que me queda –

-Tu hermano me pidió que cuidara de ti antes de irnos –

-¿Por qué haría eso?-

-Porque tu también eres lo único que le queda, sé que no tengo que protegerte eres muy autosuficiente y capaz de librar tus batallas pero pensó que te iría bien tener alguien con quien hablar supongo que pensó que era digno de confianza –

-Gracias por sacarme del alcázar lo necesitaba-

-De nada siempre que quieras. ¿Así quien te vas a llevar? –

-Pues no lo tengo muy claro, no podemos ir un grupo muy numeroso porque entonces los recursos que necesitamos son más grandes y no tenemos vías de suministros –

-En eso te doy la razón –

-Supongo que a Neith, puede detectar trampas mucho mejor que yo, Leiliana me enseño pero por mucho empeño que pongo no tengo los ojos tan entrenados como ellos. Anders, necesitaremos un mago y supongo que a ti, Oghren se pone muy pesadito y no tengo ánimos
/para ahogarlo en algún manantial subterráneo supongo que Felsi lo vendrá a buscar tarde o temprano –

-¿Felsi? –

-Si su mujer –

-¿Está casado? Que santa tiene que ser pobre mujer –

-En el fondo es buen tío –

-No lo dudo pero es un poco…como decirlo suavemente…-

-Jajaja no hace falta que digas más ya se a qué te refieres –

-¿Te gustaría acompañarme a los caminos de las profundidades? Al fin y al cabo eres el segundo al mando –

-No tienes ni que preguntarlo tus deseos son órdenes –

Me sonroje hasta el nacimiento del pelo, hacía meses que no me sentía así de libre, era como si el peso de las decisiones pasadas se fueran disipando poco a poco. Era fácil sentirme cómoda con Ethan y siempre era agradable tener alguien con quien hablar.

-Vamos mañana partiremos – le dije.

A la mañana siguiente todos estábamos preparados al alba para ir al bosque nudoso, bajando hacia la entrada de los caminos de las profundidades encontramos la pata de conejo perdida.

-Creo que noto engendros tenebrosos – dijo Anders.

-Veo que tus habilidades se están desarrollando – le respondió Neith.

Entones lo vimos a una enana de la Legión de los muertos luchando contra un pequeño contendiente de engendros tenebrosos pero eran demasiados para ella. Antes que pudiéramos descender lo que nos faltaba la derribaron y se la llevaban hacia el interior
/de los túneles. Pero al final se escabullo y junto a ella acabamos con esas alimañas.

-Vaya…por los pelos. Por un momento he pensado que realmente estaba a punto de unirme a la legión de los muertos-

-¿Estas bien? – pregunte.

-Puede que me haya roto una costilla pero es difícil de saber me duele todo –

-Toma una poción – le dijo Anders – no te curara del todo pero te ayudara con el dolor.

-¿Por qué te perseguían esos engendros tenebrosos? – pregunte.

-Seguro que pretendían convertirme en una madre de la camada –

-Se lo que son tuve la desgracia de encontrarme con una durante mis viajes por los caminos de las profundidades – le dije.

-Los engendros son predecibles donde los haya. Que más da, no puedo charlar mucho. Probablemente debería volver…por muy alocado que parezca y ver si puedo hacer algo…-

-¿Volver dónde? –

-A la antigua fortaleza de Kal'Hirol. Ahí se cuece algo. Creo que los engendros están creando un ejército. La legión fue a investigar pero Kal'Hirol fue un bocado demasiado grande. Y ahora…soy la única que queda –

-Debemos erradicar los engendros tenebrosos- dijo Ethan.

-Es lo que habíamos pensado "entramos ahí, acabamos con ellos y volvemos para la hora de cenar". Pero los engendros han cambiado ahora son más listos. Destruyeron la legión. Los he visto llevarse algunas mujeres y yo no estaba dispuesta a quedarme para
/eso –

-Sobreviviste para luchar un día mas – le dije.

-Excepto que esta lucha no se puede ganar al menos no sola. Pero si los engendros realmente están formando un ejército no puedo quedarme aquí. He de hacer algo…-

-Soy una Guarda Gris iré a Kal'Hirol –

-Mmm que casualidad. Seguro que los antepasados han tenido que ver en esto. Te enseñare donde está. La unión hace la fuerza ¿no? –

-Muy bien acompáñame –

-Excelente con tu ayuda destruir el nido ya no es imposible, solo… ¡improbable! –

-Oh, mira una optimista – dijo Anders.

-No perdamos tiempo Kal'Hirol aguarda y los engendros cuando se les deja a sus anchas hace toda clase de tonterías –

La fortaleza era realmente impresionante, había sido construida durante la época dorada de la cultura enana y su estructura reflejaba la modernidad y los avances que se habían producido. Los engendros campaban a sus anchas y caían a nuestros pies a medida
/que avanzábamos.

-No sé mucho sobre Kal'Hirol salvo lo que me contaron los demás de la legión de los muertos. Era importante un lugar aprendizaje para la casta de los herreros. Cuando se perdió la fortaleza con ella desapareció gran parte de lo que habían aprendido los
/herreros. Nunca volvieron a construir nada como Kal'Hirol – nos contó Sigrun.

Al doblar la esquina Sigrun salió corriendo.

-Es Jukka. Esta herido, mala cosa…-

-Sí...Sigrun – dijo él.

-Algo habrá que podamos hacer-

-No…siento cerca la muerte y es una dulce liberación…-

-¡No! Tengo vendas Puedo ayudar…-

-¡Debes escuchar! Las…las madres de la camada se están multiplicando. He visto un ejército tu…debes…debes detenerlos. Pero en cuidado con los niños. Son abominaciones, incluso entre los engendros tenebrosos – dijo entre jadeos.

-¿Qué? ¿Qué niños? – Pregunto Sigrun - ¿Los niños de quién?-

-Perdóname…- dijo antes de morir.

-Que los antepasados te miren con benevolencia hermano…-

-Debemos terminar lo que comenzó la legión. Las madres de la camada deben ser destruidas-

Llegamos hasta la puerta principal no sin esfuerzo, había engendros tenebrosos por doquier.

-La legión llego aquí sin problemas pero nos dormimos en los laureles y tomamos la entrada principal por arriba, donde están esas escaleras. - nos contó Sigrun - Ha sido un desastre. Los engendros tenebrosos nos estaban esperando, usaron contra nosotros
/las antiguas defensas del Thaig -

-¿Trampas? -

-Y más. El antiguo ingenio enano usado por los monstruos a los que pretendía matar. Debemos aprender de la legión. Evitemos la puerta principal -

-¿Hay otra manera de entrar? - pregunto Ethan.

-Casi todas las antiguas fortalezas tienen entradas escondidas seguro que esta también solo debemos encontrarla -

En el patio de la fortaleza nos estaban esperando "los niños" si los engendros tenebrosos ya eran peligrosos por si solos estas criaturas todavía lo eran más, empezábamos a estar exhaustos pero nuestra determinación nos hizo acabar con cada uno de ellos.
/Después de esa batalla intentamos no acercarnos a la puerta principal por cautela, pero revisamos cada centímetro de cada parte hasta que conseguimos hallar el mecanismo que activaba la puerta secreta por la cual entramos en la fortaleza.

Kal'Hirol era magnifica, esperaba que algún día los enanos pudieran recobrar esta imponente fortaleza y le devolvieran su esplendor. El velo era muy tenue aquí nos contó Anders, pero yo aunque no era maga conocía bien esa sensación, la había sentido en
/el pasado varias veces a lo largo de mis viajes para combatir a la Ruina. A causa de ese desgarro podíamos ver imágenes residuales de los últimos momentos antes de la caída de la cuidad, era realmente sobrecogedor ser testigo de esas visiones siglos
/después de que sus habitantes cayeran ante los engendros tenebrosos.

Investigamos cada centímetro de la ciudad y encontramos una armadura pesada enana, seria perfecta para Oghren, el pequeño enano era una apisonadora de metro y medio.

Fuimos descendiendo por sus calles y viendo las maravillas de la ciudad, aunque el paseo no estaba excepto de peligros, los engendros tenebrosos y las alimañas campaban a sus anchas.

Cuando descendimos a los niveles inferiores vimos algo que no habíamos visto en nuestra vida, los engendros tenebroso estaban luchando unos contra otros.

-Esto es...- dije.

-Raro - acabo Ethan.

-¿Lethallan habías visto algo así? - me pregunto Neith.

-No...-

Entonces uno de los engendros hablo.

-Seguid atacando ¡vamos! El Perdido es mío -

-Vamos tenemos que seguir - les dije a mis compañeros.

Aprovechamos que estaban concentrados en ellos mismos y pasamos entre ellos sin luchar. Entonces nos encontramos una mina de lirio.

-Oh mira lirio - dijo Anders - La Capilla tiene el monopolio del lirio que extraen los enanos. Mataran a todo el que intenten hacerse con el-

-¿No ponen objeciones los enanos? - pregunte.

-Los contrabandistas, si ¿qué te juegas? -

-Yo era un pequeño Andrastino muy bueno, rezaba mis oraciones, me arrepentía de mis pecados...todo eso...-

-Me suena de algo - refunfuño Ethan.

-Podría haber sido peor. Podrían haberme convertido en tranquilo o estar con los Quinaris, dicen que atan a sus magos -

-¿Te gusta que te aten Anders? - se burló Neith.

- O podría estar muerto. Morir es malo - le respondió el.

-Buena manera de mirarlo - le dije yo.

-Si no tuviera perspectiva aun estaría sentado en una mazmorra con los templarios echando babas en mis calzones. ¿Por cierto que hacen los Guardias Grises cuando no hay engendros tenebrosos causando estragos? -

-Seguimos vigilando -

-¿Así no viajamos por el mundo? ¿Ni conquistamos pequeños reinos? -

-No, siento ser una agua fiestas -

-Mmm espero que alguien venga a limpiar las telarañas de vez en cuando. Yo quiero aprender a hacer ganchillo le enviare una bufanda al Comandante templario por Satinalia -

-¿A Gregori?-

-Si -

-Buena suerte entonces -

-Eso si no acabas antes en la panza de un ogro hecho puré de mago - dijo Neith.

-Muy gráfico - le respondió Ethan.

-¿Estáis un poco locos no? - añadió Sigrun.

Todos nos encogimos de hombros.

Vagando por las calles del nivel inferior encontramos a un supuesto ladrón de tumbas, pero no alcanzábamos a imaginar como había llegado hasta ahí y por qué los engendros lo conservaban con vida, lo liberamos y le indicamos por donde habíamos venido con
/la esperanza de que encontrara los mínimos enemigos posibles.

Continuamos descendiendo y yo me sentía otra vez como en la encrucijada de Cardín. Entonces nos topamos con un golem gigantesco el mayor que había visto hasta la fecha, el golem sostenía un engendro tenebroso mientras otro se lo miraba.

-¡El "Arquitecto" envía a muchos pero no viene personalmente! - grito - ¡Es un cobarde! Te matare y el sabrá que no has logrado destruir al Perdido. Sabrá que "Madre" acabara con el -

El golem mato al engendro que sostenía mientras que parece que el que se auntodominaba el perdido lo contemplaba con ilusión, entonces pareció que notaba nuestra presencia y decidimos salir de nuestro escondrijo.

-¿Quién viene ahora? Te siento pero no eres engendro tenebroso ¿Que estas planeando? ¡Morirás! igual que todos los que sirven al Arquitecto ¡la Madre así lo exige! -

La lucha contra el golem y el Perdido fue realmente dura y nos obligó hacer un alto en el camino, una vez recuperamos fuerzas continuamos el descenso hasta que al fin encontramos las madres de las camadas. La lucha fue encarnizada tal y como recordaba
/de la primera vez que me enfrente a una de ellas. Al final conseguimos destruir las gigantescas cadenas que sostenían un bloque de granito y lirio el cual cayó encima de ellas, matándolas y acabando con el peligro que suponían.

-Lo hemos conseguido - dijo Sigrun - si el resto de la Legión estuvieran vivos se...sé que te rendirían honores de un modo u otro -

-Siento que hayan tenido que morir tantos -

-Antes quería apartarme de los demás pero ahora estoy sola y solo quiero que vuelvan. Que tontería ¿verdad? -

-No en absoluto - le respondió Ethan.

-Lo curioso es que parecía que estábamos atrapados entre dos facciones de engendros, nunca había oído algo así -

-Los engendros son feroces por naturaleza y siempre han luchado entre si - dijo Neith.

-Si...pero que haya dos facciones organizadas es otro asunto - le respondió Sigrun.

-Alguien los está liderando - dije.

-Puede que ese tal arquitecto y esa tal madre - respondió Ethan.

-Sigrun, ¿qué vas hacer ahora? -

-Oh, probablemente desapareceré en las entrañas de los caminos de las profundidades y nadie volverá a verme. Lo que tiene de bueno los caminos es que nunca se acaban los engendros - me respondió.

-¿No has pensado unirte a los Guardias Grises? - dijo Ethan.

-¿Ir. Ir con vosotros? Pero eso no iría con mi juramento y mi plan de desaparecer en las profundidades sin que nadie me llore ni recuerde-

-Seguirás luchando contra los engendros y morirás haciéndolo- le respondí

-¡Matar engendros con más eficacia! - dijo encantada - ¿Cómo puede negarse alguien a eso? Te seguiré pareces buena gente y mejor tenerte a mi espalda que luchar sola -

Cuando llegamos al Alcázar había una revuelta campesina, porque los problemas no podían venir de uno en uno. Sucia por el camino y cubierta de sangre de engendro tenebroso me presente ante ellos.

-Gracias que habéis llegado. La situación está descontrolada - dijo Varel.

-Mi hijo se muere de hambre, abrid los graneros - exigió un campesino - ¡Alimentad a los vuestros!

-Son momentos difíciles Comandante. La gente del pueblo está desesperada ¿Podríais decir algunas palabras? Cálmalos haz que entren en razón -

-Varel, las revueltas no se nimban se reprimen solo necesito recibir la orden - dijo el Capitán de la Guardia del Arlingo.

-Ahora más que nunca debemos permaneced unidos...-empecé a decir.

-No vamos a...- dijo el campesino que había hablado en primer lugar.

-Deja que hable la Comandante - se quejó una mujer.

-Si dejad hablar a la Heroína de Ferelden - dijo otro hombre.

-¡Pero tenemos que comer! Nosotros...-

-Deja que hable Lady Cousland los Cousland siempre ha tratado bien a sus súbditos -

-Proporcionare a mi gente lo que necesite. Confiad en mí - les dije.

-No creías una palabra de la Comandante - dijo el alborotador - si podemos llegar a los graneros alimentaremos a nuestras familias.

-¡Tu! - señalando al campesino dije - el agitador ¿de qué parte del Arlingo eres?

-Yo...-

-Podríais haber venido a hablar conmigo antes de amotinaros, sabéis como gobernaba mi padre en Pináculo siempre ha habido concordia. Pero habéis elegido seguro a ese alborotador, no me obliguéis a usar la fuerza. Recordad que fui yo quien acabo con el
/Archidemonio -

-Es cierto, pero tenemos hambre Lady Cousland - dijo una anciana.

-Compartiremos nuestros víveres que disponemos con vosotros pero solo os pido paciencia -

-¡No! la comandante es la culpable -

-No vamos a levantarnos en armas contra Lady Cousland -

-Entonces lo hare yo solo -

El campesino se dirigió hacia a mí con la espada en alto, ante la horrorizada mirada de los presentes. Pero antes de que yo pudiera desenvainar mi espada una flecha le atravesó el cuello y cayó muerto a mis pies.

-Era un vasallo de Lady Esmerallade - dijo Nate apareciendo de entre las sombras.

-Dispersaos - dijo el capitán - venid de uno en uno y se os repartirá la ración. Pero no se volverá a tolerar esto -

-Las revueltas de los campesinos nunca terminan bien - se quejó Varel.

-Todos sabemos que quien cede ante las masas acaba dominado por ellas - dijo Garavel.

Mientras entrabamos en el Alcázar una voz conocida me llamo. Era Felsi.

-¿Donde esta? - pregunto- Sé que esta aquí suéltalo.

-Hola a ti también Felsi - le respondí.

-Oghren trae tu culo peludo aquí -

-Tranquila mujer ¿quieres una visita conyugal? ¿Necesitas que te desatasque alguna tubería? -

-Oghren no seas ordinario con tu mujer- le recrimine - ¿ella no sabía que estas aquí?

-No me pongas la mano encima has hecho muchas estupideces por capricho pero unirte a los Guardias Grises...-

-Decías que te ponía - le respondió el.

-¿Espera has hecho todo esto como juego sexual? - me queje.

-¡Era un juego zopenco! -

-No me aliste por capricho. ¡Me echaste! -

-Estabas bien en el ejército, eras respetado -

-Pero al final lo vi claro. Ahora estoy donde me corresponde -

-Entonces él bebe y yo saldremos adelante sin ti -

-eh...siento meterme - les dije a ambos - pero puedo ofrecer algo. Eras tabernera ¿no?

-Si así es ¿por? -

-En el Alcázar no hay...podríais venir aquí con él bebe. Montarías el negocio. Estarías seguros entre muros y podrías controlar a Oghren. No tienes que responder ahora pero piénsatelo es una opción -

Felsi se fue pero estaba segura que no tardaríamos en volverá a ver.

-Contigo hablare más tarde Oghren -

Nos aseamos rápidamente mientras Varel preparaba la Iniciación y volvimos a oír las palabras que habían sido dichas des de la primera Iniciación con la esperanza de que no tuviéramos otra muerte en la lista. Sigrun acepto bien la corrupción de su cuerpo
/y con ello se unió a nosotros en un vínculo de sangre el cual creíamos que era la única solución para terminar lo que los primeros Guardias Grises empezaron tiempo atrás.