Capítulo 55: Huida de las manos del Arquitecto.
Abrí un poco los ojos todavía aturdida, veía borroso, entonces la misma voz que me había hecho dormir me volvió a hablar.
-Así que eres la Guarda Comandante de los Guardias Grises….- dijo la voz del engendro – no te asustes tus heridas han sido sanadas. Lamento lo que debo hacer. No quiero ser tu enemigo pero no es momento para estoy. Descansa.
La misma sensación de cansancio vino a mí y todo se volvió hacer negro.
No se cuánto tiempo estuve dormida, pero lo siguiente que recuerdo es despertarme en una celda.
A mi lado vi a Ethan sin armadura y sin armas, Anders estaba sentado rezando, me dolía la cabeza horrores y no conseguía ver a Nate.
-¡Nate! – grite.
-Estoy aquí Freyja ¿Estas bien? – me respondió des de la cela de al lado – también está conmigo Velana, está un poco aturdida pero bien.
Una elfa se acercó a las celas donde estábamos encerrados, Velana se levantó de un salto así que supuse que sería su hermana, pero había algo raro en ella, al igual que la enana que habíamos visto antes de desmayarnos mostraba signos de corrupción.
-Shianni…por todos los creadores ¿qué te han hecho? – pregunto Velana.
-No me han hecho nada. Estoy bien, él no me quiere a mí – le respondió – tengo que sacarte antes de que pase algo malo, no quiero que nadie más salga herido.
-Vale déjame salir y te llevare a casa –
-Los engendros tenebrosos tienen tus cosas – me dijo – todavía puedes recuperarlas si actúas con inteligencia.
-Genial, voy a tardar semanas en sacar el hedor de la armadura, Wade se pondrá furioso- me queje.
-Date prisa – dijo abriendo la puerta – van a venir a inspeccionarte.
-¿Nos puedes contar algo que nos sirva de ayuda antes de que nos vayamos? –
-No sé nada, pero puede que encuentres respuestas en la habitación del emisario, toma aquí tienes la llave, la encontré…-
Cuando me dio la llave note como la corrupción de su cuerpo fluía tras de mí, no sé qué le habían hecho pero estaba claro que esa corrupción no era normal.
-No puedo abandonarte sin más – dijo Velana desesperada.
Pero no tuvo tiempo de decir nada mas Shianni salió corriendo antes de que los engendros entraran en la habitación.
-Velana, Anders sé que no tenéis vuestros bastones pero freírlos antes de que se nos acerquen –
El ataque combinado de las magias de ambos manos los dejo aturdidos el tiempo suficiente mientras el resto de nosotros les quitábamos las armas y acabamos con ellos.
Fuimos recuperando nuestras cosas por el camino, tal y como había dicho la hermana de Velana, los engendros se habían apoderado de ellos, pero no solo eso sino que se los habían puesto como si quisieran emularnos.
Seguimos avanzando y encontramos la habitación del Arquitecto, rebuscamos entre sus cosas para intentar encontrar respuestas.
Encontré unos papeles y los leí por encima y lo que ahí revelaba puede que cambiara lo que hasta ahora sabíamos de las Ruinas.
Mi experimento ha fallado, Urthemiel se ha corrompido por mi culpa, si se hubiera convertido en mi discípulo podría haber traído concordia a mi pueblo, podría haber sido el final de las guerras contra las demás criaturas que habitan este mundo….
-Nos llevamos esto – dije metiéndome todos los papeles en mi zurrón – los enviare a Avernus alguien tiene que explicarme todo esto.
Seguimos avanzando por aquellas ruinas que parecían no tener fin y por extraño que fuera encontramos un comerciante, no sé por qué estaba ahí o porque hacia ahí pero lo convencí para que fuera al Alcanzar y comerciara con nosotros.
-¿Oyes eso? – Dijo Ethan – dragones.
-Esto mejora por momentos – me queje.
Efectivamente tan punto cruzamos las puertas dos dragones jóvenes nos atacaron ante la atenta mirada del Arquitecto. Los dragones fueron duros de pelar su piel era dura y eran resistentes a la magia, pero por suerte no era la primera vez que luchábamos contra dragones y sabíamos muy bien que hacer para acabar con ellos.
Tan punto murieron los dragones el Arquitecto y las dos mujeres que lo acampaban desaparecieron por un túnel el cual tapiaron ron rocas con un hechizo, eso nos impidió seguirlos la cual cosa destrozo a Velana.
-¿Dónde se la lleva? – pregunto Velana.
-Seguramente hacia los caminos de las profundidades o al menos eso noto a través de la corrupción –
-¿Puedes notarlos? –
-Sí, todos podemos – respondió Ethan.
-Entonces quiero unirme a tu orden, si hay alguna posibilidad de encontrar a mi hermana luchare con vosotros –
-Unirse a nosotros es un compromiso de por vida, no podrás desacerté de ello Velana – le dije.
-Lo es y lo acepto, estoy sola Shianni es mi única familia –
-Si la encontramos puede que su única salvación sea unirse a nosotros también – le dijo Nate – note corrupción dentro de ella.
-Vamos aquí ya no podemos hacer nada, volvamos al Alcanzar –
Estábamos cansados y heridos, tardamos más de lo que queríamos en volver.
-Comandante – dijo Varel a la entrada – estáis hecha un desastre.
-Gracias por los piropos Varel –
-Pasad, aseos todos, ordenare que os traigan comida, por cierto Comandante, en el salón principal hay cierto caballero que se hace llamar Zev, quiere hablar con vos –
-Tranquilo, es de fiar, es un veterano de la quinta ruina, pero yo no me mentira con él, es un antiguo cuervo antivano –
Después de asearme baje al comedor donde Zev estaba hablando con Ethan.
-¿Cómo está? – le preguntaba el elfo a mi segundo al mando.
-Es dura se lo guarda todo dentro, sonríe pero no le llega a los ojos –
-Las heridas del corazón son las más difíciles de cicatrizar –
-Caballeros –les dije al entrar en la habitación.
-Mia cara eso de escuchar a escondidas no está bien – me recrimino Zev con un abrazado.
-Ya sabes hay malas costumbres que se pegan -
-Tengo un hambre – dijo Ethan – espero que los demás no tarden en venir.
Neith entro con Velana en el comedor, seguida por Nate, Oghren, Anders y Sigrun.
-Compañeros este es mi amigo Zev, sin su ayuda no hubiéramos derrotado al Archidemonio – les presente a mis compañeros.
-Y eso que me contrataron para matarla – se burló Zev.
-Comamos ha sido un día largo – les dije a mis compañeros señalando que nos acompañaran a la mesa.
Nos sirvieron la cena rápidamente y en abundancia, uno de los efectos secundarios de la iniciación era el aumento del apetito.
-¿Cuando me iniciareis? – pregunto Velana.
-Necesitamos hacer unos preparativos en cuanto estén te iniciaremos, no te voy a mentir Velana, el cambio puede ser mortal –
-Un precio pequeño que pagar si encuentro a mi hermana –
-No solo a tu hermana Dalen sino a muchas más personas sean de la raza que sean – le dijo Neith.
-Zev, tu compañía siempre es bien recibida pero no creo que solo hayas venido para cenar – le dije a mi amigo.
-Así es, mañana se reunirán los traidores, los que quieren matarte Maese Ignacio ha enviado una misiva los cuervos de la cofradía de Orlais han aceptado el precio por tu cabeza –
-Eso no es bueno – dijo Nate – ¿Se sabe quién está detrás?
-Si he recopilado unas cartas, los imbéciles no las quemaron después de leerlas, si se ponen en el orden preciso se puede leer una confesión –
-Mañana iremos a hacerles una visita - le dije a Zev – ¿dónde han quedado?
-En la granja del viejo Stark –
-Bien será mejor que nos vayamos a descansar –
A la mañana siguiente Zev había dejado una misiva al Alcázar una que solo podía descifrar yo, quería que nos reuniéramos en la granja del viejo Stark, aunque admito que tuve que preguntar a Nate donde se encontraba, por que por mucho que intentara conocer cada rincón de mi Arlingo, era bastante extenso y todavía había rincones que investigar. Así que Nate, Neith, Anders y yo nos dirigimos al punto de encuentro.
-Mia cara los traidores están reunidos en esa granja – dijo Zev apareciendo de entre las sombras tan punto llegamos al límite de la granja.
Nos acercamos sigilosamente y cuando estuvimos a una adecuada Nate disparo una de sus flechas matando uno de los traidores en el acto.
-¡Es la Comandante! – Grito uno – nos han descubierto.
El combate fue relativamente fácil aunque estuviéramos en inferioridad numérica, nuestro ataque sorpresa nos dio ventaja.
Luego registramos los cuerpos y en ellos encontramos que efectivamente Bann -Esmerelle estaba implicada en el complot. Tan punto llegáramos al Alcázar la haría arrestar por traición.
-Zev acompáñanos, esta noche cenaremos en tu honor, sin tu ayuda no hubiéramos descubierto los traidores a tiempo – le dije a mi amigo.
-Sera un honor, pero no podre demorarme mucho, aunque maese Ignacio este de nuestra parte, tengo que arreglar cosas en Antiva, además si me quedo mucho aquí no podre seguir mi investigación.
Aquella tarde cuando llegamos al Alcázar mande arrestar a Bann Esmerelle bajo los cargos de traición, no tardarían mucho en traerla hasta mi presencia.
Pero aquella noche cenaría entre amigos sabiendo que entre aquellos muros había gente que se preocupaba por mí.
