Capítulo 58: Atrapados en el Velo otra vez.

El Primero estaba confuso seguramente no esperaba quedarse atrapado en el velo con nosotros.

-¡Yo no debería estar aquí!- grito.

-Me da la sensación que no fuiste el primero de tu clase-

-¡Me ha traicionado! –

-Ves te lo dije – se burló Anders.

-Primero me encargare de ti y luego de la Madre –

-Creo que ella no le importa lo que le pase al Primero siempre y cuando la Guarda muera, te dejare con los niños y encontrare el camino de vuelta –

Odiaba a esos supuestos niños eran asquerosos pero para nuestra suerte eran mucho más fáciles de matar de lo que a primera vista pudiera parecer.

-Debemos encontrar la forma de salir de aquí – les dije a compañeros – Anders,no descarto de que haya demonios por aquí.

-¿Cómo lo sabes? –

-¿Te acuerdas de Uldred? Uno de sus demonios nos envió al velo, estoy harta de venir a parar aquí-

Tal y como predije los demonios campaban a sus anchas por ahí y nos atacaban a la mínima oportunidad, poco a poco y no sin encontrar problemas por el medio nos acercamos al pueblo que habíamos visto en cuanto llegamos al pantano pero esta vez no estaba
desierto sino que parecía lleno de vida como si hubieran quedado aquí atrapados en el tiempo.

Dentro del pueblo había como una especie de rebelión campesina delante de una opulenta mansión.

-La mansión te protegerá ser infernal – dijo un espíritu delante de la puerta – Sal y responde por tus crímenes.

-Ya no te tememos – dijeron algunos campesinos.

-¿Quién viene ahora? ¿Más lacayos de la baronesa?-me dijo el espíritu en cuanto me acerque.

-¿Lacayo yo? – pregunte.

-Hombre pareceremos recaderos todo el día para arriba y para abajo- se quejó Nate.

-Parecéis almas atormentadas – nos dijo el espíritu.

-Eh atormentado tú, estoy cabreada eso si – le dijo Neith.

-Soy la Comandante de los Guardas Grises y créeme no estoy aquí por propia voluntad –

-No sé qué es eso, pero puede que sea una señal. Yo soy Justicia, he velado por este lugar y he visto el sufrimiento de estas almas. Tengo que ayudarles –

-En otro tiempo vivimos en el mundo real – dijo una pueblerina – la baronesa nos gobernaba, secuestro muchos niños utilizo su sangre para magia malvada. Cuando incendiamos su mansión con su último aliento nos encerró a todos en velo ella incluida.

-Tenemos que ayudarles – dijo Anders – no me gustan nada los magos que utilizan la magia para esto, nos da mala reputación a los otros.

-Puede que podamos utilizar a la baronesa para salir de aquí al mismo tiempo que acabamos con ella – dijo Nate.

-¿Nos ayudaras? – pregunto Justicia.

-Si –

Entramos en la mansión por la fuerza y una vez en el patio la Baronesa salió franqueada por dos enormes demonios.

-Al final después de tanto griterío has decidido entrar sin invitación, que desfachatez – nos dijo.

-Maldita hechicera liberaras a esta gente y te someterás a la Justicia –

-Ellos no saben lo que es la justicia, me quemaron viva dentro de mi casa-

-Solo porque tú nos robabas a nuestros hijos y los utilizabas para tus artes oscuras-

-Era mi derecho, vivíais en mis tierras ellos me pertenecían-

-Sus vidas ya no te pertenecen – le dije a la Baronesa.

-Estos patéticos han reclutado más ayuda, que aburrimiento –

-Tu reinado acaba aquí – le dijo Justicia desenvainado la espada.

Entonces el Primero apareció a su lado.

-Vigila no se te pegea la pierna como un perrito – le dije a la Baronesa.

La pelea fue encarnizada, pero gracias a la ayuda de Justicia se hizo un poco más llevadera.

-Tu criatura impía – dijo de golpe la baronesa – voy a llegar todo esto de vuelta al mundo real y tú me vas a proporcionar el poder que necesito.

Todo se volvió a desvanecer delante de mis ojos y despertamos en el bosque donde el Primero nos había lanzado el hechizo por el cual habíamos acabado en el Velo. Pero para nuestra sorpresa no fuimos los únicos en volver, Justicia sin quererlo se vio atrapado
en el cuerpo de Kristoff.

-¿Dónde estoy? ¿Qué sucede? – pregunto.

-Por culpa del hechizo de la Baronesa has invadido el cuerpo de Kristoff un Guarda asesinado por el Primero, esa criatura que viste en la mansión – le conto Anders.

-¿Estoy atrapado dentro? No puede ser el mundo mortal –

-Lo siento pero así es y si tus estas aquí la Baronesa seguramente también, tenemos que encontrarla ya tenemos suficientes problemas con los Engendros tenebrosos como para tener una abominación campando a sus anchas –

-Entonces vamos no puedo permitir que ese ser siembre el caos por este mundo –

Nos dirigimos corriendo hacia el pueblo del pantano Negro.

-Nate y Neith quiero que busquéis un puesto elevado cerca de la plaza, seguramente intentara volver a su casa antes de irse –

-Hecho – respondió Nathaniel.

No me había equivocado de mucho, en la plaza del pueblo se encontraba la Baronesa.

-Veo que tu también has regresado – me dijo – hare que todo el mundo se arrodille ante mí.

-Creo que no va a poder ser, eres un estorbo más en nuestro camino, muere hija de perra –

La Baronesa se transformó en un demonio del orgullo y se lanzó contra nosotros. Nos costó toda nuestra fuerza de voluntad acabar con ella, a lo largo de los silos había acumulado muchísimo poder, pero al fin acabamos con esa criatura demoniaca y podíamos
respirar tranquilos.

-Gracias, has cumplido tu promesa ante esa gente – me dijo Justicia.

-¿Qué vas hacer ahora? –

-Parece que no puedo volver al Velo, estoy atrapado dentro de este ¿Guarda Gris? Empiezan a venirme los recuerdos de este pobre hombre. Lo mato esa criatura que tu llamaste el Primero.

-Es un Engendro Tenebroso, los Guardas luchamos contra ellos- le conto Anders.

-Entonces permíteme ayudarte, no tengo deseos de morir, pero si tengo que hacerlo como mínimo que sea haciendo justicia hacia las víctimas de estas alimañas que combatís –

-Pues entonces volvamos al Alcázar y a ver como explicamos tu aspecto – me queje – das un poco de miedo.

-Anders ¿no puedes hacer nada? – pregunto Neith.

-En el Alcázar tengo unos cuantos libros sobre curación de piel quemada podría servir –

-Al menos que no asuste a la gente- dijo Nate.

Los cinco volvimos al Alcázar, le dimos una capa a Justicia para que se cubriera cuando llegamos a zonas habitadas, no queríamos sembrar el pánico ante la gente. Al llegar Ethan y el Senescal salieron a recibirnos.

-Por el Hacedor Freyja que os ha pasado, estamos preparándonos para ir en vuestra búsqueda, ha pasado casi dos semanas sin noticias, estábamos preocupados – dijo abrazándome.

-Hemos tenido problemas ya te contare cuando nos hayamos aseado, Anders podrás trabajar en lo que hablamos mientras le cuento a los demás lo ocurrido –

Ethan me acompaño a mi habitación y me ayudo a quitarme la armadura, pidió que me prepararan un baño caliente. Me metí en la bañera y él me ayudo a limpiarme. Mientras lo hacía le conté por todo lo que habíamos pasado des de que habíamos abandonado el
Alcázar.

Casi no podía creérselo, bajamos a la sala principal y volví a repetir la historia delante de mis compañeros, Velana se ofreció a ayudar a Anders en la curación del cuerpo de Kristoff para que no pareciera tan muerto y siempre podríamos decir que había
tenido un accidente.

Las semanas siguientes a nuestro encuentro con el primero fueron tranquilas, demasiado tranquilas para mi gusto.

Mi relación con Ethan se iba volviendo más fuerte, cada vez dejábamos ver más que éramos pareja ante nuestros compañeros. Me sentía a gusto con él y la no paraba de demostrarme cuanto apreciaba el tiempo que pasaba conmigo.

Si la cosas continuaban así de tranquilas el próximo mes tendríamos que irnos a la capital nos gustase o no. La maldita asamblea era algo que no quería ni pensar, que repercutiría que yo acudiera o no, solo esperaba que en nuestra ausencia no hubiera
una catástrofe.