Capítulo 59: Necesitamos un descanso.
Los hechizos de curación de Anders surgieron efecto, el cuerpo de Kristoff parecía más vivo, simplemente parecía como si hubiera tenido un accidente con el fuego y siendo un guarda gris podíamos decir que habían sido los engendros tenebrosos.
Ethan, Nate y yo estábamos preparando nuestro viaje hasta Denerim, Neith como guarda más veterana se quedaría al mando, llego la mujer de Kristoff nadie ni yo misma se había acordado de ella.
-Kristoff, gracias al Hacedor – le dijo acercándose a él.
-Me temo que te equivocas, mortal –
-¿Qué te ha sucedido? –
-Ven será mejor que te sientes, lo que tenemos que contarte no será fácil de asimilar- le dije.
Entramos en el Alcázar y nos sentamos en mi estudio, le contamos todo el relató de lo que le había sucedido a Kristoff.
-Estas profanando su cuerpo- dijo la mujer de Kristoff.
-No está aquí por voluntad –
-Apártate de mí monstruo – dijo saliendo corriendo del despacho.
-Déjala que se serene- le dije a Justicia.
-Este cuerpo tiene recuerdos de esta mujer se llama Aura. No sabía que aparecería-
-Lo siento es culpa mía, no me acorde de notificárselo-
-Debo enmendar esto de algún modo. Las memorias sobre esta mujer regresan a mí, veo en ellos que vive en Amaranthine. No dejare de darle vueltas sino vamos a buscarla. Tenemos que hacer algo para mitigar su dolor. Sé que debemos concentrarnos en los engendros tenebrosos pero lo consideraría un enorme favor -
-Mi hermano llegara en un par de días y embarcaremos en Amaranthine para ir a Denerim. Podemos buscarla entonces –
-Gracias Comandante-
Fergus siempre era muy puntual, un par de días después del encuentro con Auren llego al Alcázar.
-¡Fergus! – dije bajando las escaleras del castillo.
-Hermana me tienes abandonado –
-No ha sido un camino de rosas, ven mañana podremos partir hacia Denerim –
-Ethan, me alegro de ver que estas bien ¿Os trata bien mi hermana?-
-Sí, es una magnifica líder- le respondió Ethan.
-Pasa Fergus-
-Hola Fergus ha pasado mucho tiempo- le saludo Nathaniel des de la puerta.
-Nathaniel, el último hombre que pensaría ver luchando junto a mi hermana –
-Fergus…- le recrimine.
-Nunca poder pagar lo que mi padre hizo a vuestra familia-
-No fue culpa tuya, si no te hubiera enviado a Kirkwall seguramente ahora seriamos familia-
Fergus ordeno que llevaran todo el equipaje a Amaranthine y empezaran a embarcarlo. Gracias al Hacedor se había acordado traerme los vestidos que tenía en Pináculo, aquí en el Alcázar no tenia ninguna que pudiera servirme para ir a Denerim.
Esa noche cenamos ligero y al alba recorrimos el camino de Amaranthine, tal y como había prometido a Justicia lo lleve hasta la ciudad con la esperanza de encontrar la mujer de Kristoff en algún lugar de la ciudad, Anders se ofreció a acompañarnos, tenía que hacer unas compras ahí y él se encargaría de volver a Justicia al Alcázar mientras Nate, Ethan y yo embarcamos junto con mi hermano en el barco que nos llevaría a Denerim.
-Aura por favor, no te alarmes. No quiero asustarte-
-Tu…Tu estas en el cuerpo de mi esposo-
-Soy un espíritu de la justicia. No quería hacerle daño a tu marido. Aliviaría tu sufrimiento si estuviera en mis manos-
-Cuando se fue sabía que podía pasar algo así. Me lo dijo. Su padre murió siendo Guarda Gris también-
-¿Puedo hacer algo por ti?-
-Véngalo espíritu. Puedo esperar a tener sus cenizas si es supone que paguen por lo que hicieron-
-Te doy mi palabra acabaremos con ellos-
Aura se fue y nos dejó con nuestros pensamientos.
-Se ha ido. ¿He hecho bien? Ella amaba mucho a este hombre y él la amaba. Yo...envidio lo que tenían. Debo pensar más sobre ello, pero en otro momento. Gracias por traerme aquí-
-De nada Justicia. Anders está en el mercado cuando acabe volved al Alcázar. Nosotros volveremos en cuanto termine la Asamblea esperemos que no ocurra nada apremiante. Neith se queda al mando como Guarda más veterana-
El barco era esplendido, uno de los nuevos modelos construidos en los astilleros de Pináculo, Fergus se sentía orgulloso había tenido que echar mano de los contactos de Oriana para conseguir los planos pero viendo el resultado había merecido la pena.
Nate y yo estábamos en la cubierta mientras Ethan y Fergus estaban tomando algo en el camarote principal.
-¿Te ves con fuerzas para enfrentarte a Alistair?- me pregunto Nate.
-No me queda más remedio, pero soy una Cousland-
-Y siempre hacéis lo que debéis hacer ¿Ethan y tú?-
-Se podría decir que sí, pero tengo miedo Nate-
-El está enamorado de ti se le ve en los ojos-
-Alistair también me quería-
-Freyja matare a cualquiera que vuelva hacerte daño, no quiero volver a ver el semblante que tenías cuando Alistair se marchó esa mañana- me dijo Nate dándome un apretón de mano– yo siempre estaré aquí para ti.
-Gracias Nate-
-Nathaniel – dijo Fergus des de la puerta – ven quiero que me cuentes que has hecho estos años.
-Voy ¿estarás bien sola?-
-Ni que yo fuera un fantasma – se quejó Ethan.
Nathaniel se fue con Fergus, era bonito volver a ver a dos buenos amigos juntos después de tantos años y después de lo que había ocurrido entre nuestras familias.
-¿Qué tal la charla con mi hermano?-
-Bien, es una gran persona me ha contado como escapo de la Espesura de Kokari-
-Fergus y yo siempre hemos estado muy unidos, es mi mejor amigo y confidente, mataría por él, moriría por él y sé que el haría lo mismo por mí-
-Lo sé, he hablado de un tema muy personal con el que te afecta directamente-
-Así ¿Cuál? –
Entonces Ethan se puso de rodillas y saco un anillo de su pantalón.
-Freyja Elethea Haelia Cousland, pensaras que estoy loco y así es, estoy loco por ti. Cuando el primer Guarda me ordeno ir en tu búsqueda de ti nunca pensé que encontraría la mujer más fascinante, valiente, hermosa y testaruda de todo Thedas. Tú eres quien nos empuja a seguir incluso en las más grandes adversidades y nada me haría más feliz en el mundo que aceptaras ser mi esposa. ¿Te quieres casar conmigo?-
-Oh, Ethan –
-Sé que es precipitado pero no quiero pasar un momento más sin gritar a los cuatro vientos que estoy enamorado de ti-
-¡Sí! Si me casare contigo-
Ethan mi Guarda, mi salvador mi amante y ahora sería mi prometido. Parecía que las heridas de mi corazón empezaban a sanarse y el responsable era ese hombre que estaba arrodillado ante mí declarándome su amor.
-Yo Ethan Griffin juro delante del Hacedor – poniéndome el anillo en el dedo- que te respetare y te amare. Te protegeré con mi cuerpo y mi sangre des de hoy y hasta el día de nuestra boda donde a partir de entonces seremos uno con el otro.
Ethan me beso con fervor.
-Bien por vosotros – dijo Fergus quien abrazaba a Ethan – me alegra ver que mi cachorro vuelve a sonreír.
-Y si la haces llorar te cortare las pelotas – le amenazo Nate.
-Venid esto hay que celebrarlo, vamos a tomar una copa –
Los cuatro entramos en el camarote y aunque yo sabía que amaba a Ethan tenía miedo que el amor que había sentido por Alistair eclipsara el que llenaba mi corazón ahora. Por qué el primer amor te marca, eso es muy cierto, pero sólo hasta que las heridas y el aprendizaje continuo te van enseñando a amar bien(1).
1 Primer amor - Jlazett Escritor español.
