Capítulo 64: Los Golems de Amarrakn

El camino hacia Pináculo fue tranquilo y a Fergus le encanto que me presentara sin avisar.

-Freyja me alegro que estés en casa- me dijo mientras me ayudaba a bajar del carruaje.

-Yo también me alegro de estar aquí, han sido unos meses difíciles-

-Ven vamos a tomar algo en el salón- me dijo mientras me cogía del brazo para entrar en casa.

Los dos nos sentamos en la sala de descanso donde antaño nos habíamos reunido con mis padres, el castillo había recuperado su esplendor y Fergus había hecho pintar retratos de nuestra familia para recuperar los que Howe había quemado durante el asalto.

-¿Cómo estás?-

-Agotada física y mentalmente, hace poco me escribieron los padres de Ethan-

-Se lo duro que es perder a un hijo-

-Están orgullosos de él y les hubiera gustado conocerme, me han ofrecido apoyo de cualquier tipo si alguna vez lo necesitara. Su hermano gemelo también se ha ofrecido a ayudarme-

-Eso está bien, por cierto Istari ha sido padre-

-¿Vas a crear un ejército Mabari a causa de mi perro veterano de guerra?-

-No te quepa la menor duda-

Los días en Pináculo fueron agradables, me sentía libre como hacía mucho tiempo que no me sentía, pasear por la ciudad de Pináculo y ver toda aquella gente con la que había compartido historia era reconfortante. Me encantaba ir al mercado, Fergus se había asegurado en seguir la estela de mi padre en lo que al comercio se refería, había usado todos los contactos de nuestra familia y ahora Pináculo era un punto muy importante de comercio, eso estaba enriqueciendo a mi familia.

Una noche mientras cenábamos llego un mensajero de Orzammar, el Rey Harromont me pedía que acudiera a hablar con él, habían descubierto un nuevo Thaig y querían que yo dirigiera la expedición.

Fergus estaba preocupado en lo que podría significar que me adentrara tan adentro en los caminos de las profundidades, pero yo me defendí alegando que lo había hecho con muchos menos recursos y había vuelto. Además no podía rechazar aquella invitación los guardas necesitábamos Orzammar para tener comercio de lirio para nuestros magos sin intervención de la Capilla, así que accedí.

Dos semanas después estaba en la sala del Trono conversando con Harromont, hacía mucho tiempo que no nos veíamos y me sentí muy bien recibida con los enanos.

Harrowmont me explico que la petición de que yo dirigiera la expedición venia de Jerrik Dace. Su hermano había encabezado la anterior expedición pero nadie había vuelto.

Cuando yo llegue a Orzammar ya tenían preparado todo para la expedición y al cabo de dos semanas de viajar bajo tierra estábamos donde se había visto la expedición del hermano de Jerrik por última vez.

-Gracias Guarda por ayudarme, cualquier otro hubiera renunciado, pero no puedo abandonar a Brogan. Es mi hermano- me dijo Jerrik – Perdón por pedirte que vinieras sola, el resto de la casa Dace no quiere que Orzammar se entere donde esta Amarrakn de momento.

-No ha sido algo muy sensato, una expedición de veinte hombres no desaparece sin más-

-Lo sé, intuyo que hay algo ahí y no será placentero, prepárate para cualquier cosa-

-Mientras no sea otro Archidemonio…me conformo con lo que sea-

-Esperemos que no, según las notas cifradas que me envió mi hermano por última vez el Thaig está cerca de aquí-

Nos abrimos paso por el sendero que llevaba al Thaig a golpe de espada, de momento solo nos habíamos encontrado criaturas que Vivian en las profundidades pero para nuestra suerte no notaba engendros tenebrosos y eso era bueno.

Encontramos un golem como los que había visto en la fortaleza de Cardín hacia años atrás. Pero parecía distinto aunque no sabía la razón.

-Es uno de los golems de Caridin, pero…modificado. Deben haber experimentado con los que había en Amarrakn y aprendido el secreto para construirlos-

-Recrear su trabajo no es una buena idea, yo misma destruí el Yunque del Vacío a petición suya, vi el sacrificio que tuvieron que hacer voluntariamente o no-

-Guárdate tus juicios morales guarda-

-Lo siento los juicios morales y opiniones vienen con el paquete lo tomas o lo dejas-

-Me pregunto si el golem continuara funcionando, debe haber una vara de control por aquí cerca-

Pero nuestra suerte se acabamos mientras buscábamos la vara de control nos rodearon unos chillidos pero dentro de la mala suerte no eran muchos y pudimos con ellos. Cuando encontramos la vara de activación el golem se unió a nosotros, sería bueno disponer de otro par de manos si había una lucha.

Entre medio de ese espeluznante lugar encontramos al hermano de Jerrik, Bordan pero era como una especie de fantasma, teníamos que averiguar si podíamos volverlo a su forma original o por si otro lado se quedaría así para siempre.

El Thaig era un puto laberinto con accesos cerrados con una especie de barrera mágica, si esas barreras se pudieran exportar al resto de los caminos de las profundidades y así cerrar los accesos de los engendros tenebrosos a ellos, puede que Orzammar no estuviera tan sola.

Al final después de muchas vueltas y de muchos enemigos muertos, conseguimos devolver el espíritu de Brogan a su cuerpo.

-Ya está hermano ya estás bien – dijo Jerrik.

-No…no puedes quedarte- le respondió el – fuera.

-¿Qué? – pregunte.

-La luz…por todo alrededor, me atravesó. Todo desapareció. Yo…no hay que esconderse….-

-¿Brogan que ha pasado?-

-Todo el mundo ha muerto. Destrozados. Cosechados – nos explicó el – tenéis que destruirlo….buscar a Darion.

-Se quién es…es el erudito que lideraba esta expedición- dijo Jerrik- ¿está vivo?

Brogan estaba todavía conmocionado por la experiencia vivida pero no podíamos dejarlo solo ahí, nos lo llevamos con nosotros, debíamos encontrar ese cosechador, fuera lo que fuera podría poner en peligro a todo Orzammar si conseguía salir de ahí.

Nos costó lo que creo que fue una semana, era difícil saber que día éramos en ese lugar sombrío, atravesar todas las defensas del Thaig fuera lo que fuera que hubieran encerrado ahí dentro, está claro que no quería que saliera al exterior.

-Este diario es muy antiguo – dijo Jerrik – lo llamaron "el cosechador" enseguida supieron que fue un error por eso lo encerraron en estos túneles. Nuestra avaricia nos llevó aquí y ahora estamos atrapados.

-¿Dice como entrar en la cámara? Debemos destruir esa cosa- les dije.

-No solo destruirla sino destruir todo este maldito lugar – dijo Brogan.

-¿Queréis destruirlo todo? ¿Con todo lo que hemos sacrificado?- nos respondió Jerrik.

-No vale la pena créeme, esto podría destruir Orzammar tanto como los engendros tenebrosos, prefiero tener solo un frente abierto-

-La guarda tiene razón Jerrik-

-Está bien….esta es la combinación correcta para entrar en la cámara, debemos ir con cuidado de no equivocarnos al introducirla o puede que activemos alguna trampa –

Después de activar la secuencia correcta las puertas de la última carama se abrieron, el cosechador era más feo y maloliente que el Archidemonio si es que podía haber comparación. Parecía estar hecho de rastros de cadáveres y la magia que los mantenía unidos era extremadamente fuerte.

Fue un combate duro, hubo algún momento que pensé que no volvería a salir de ese maldito lugar.

Cuando destruimos esa maldita abominación la magia que mantenía en pie ese lugar empezo a desvanecerse y a derrumbarse.

-Vamos tenemos que salir de aquí – les dije a los dos enanos.

-Está todo perdido – dijo Jerrik.

-No hermano, estamos vivos volvamos a casa- le respondió Brogan.

Salimos del Thaig esperando que con su derrumbe no quedaran más pruebas de las investigaciones de Caridin y sus discípulos, con un solo cosechador ya había tenido bastante para toda una vida.

Estábamos quedándonos sin víveres cuando llegamos a Orzammar exhaustos, la casa Dace estaba tremendamente agradecida por no divulgar lo que había pasado en ese Thaig, nos inventamos una historia que todos los demás murieron en el derrumbe y que todo lo que hubiera podido haber de valor ahí se sepultó en el magma.

Harromont estaba contento de volverme a ver con vida, supongo que dar las malas noticias a los Guardas y a Alistair no entraba en sus planes de unas buenas negociaciones diplomáticas.

Me dirigía de vuelta a Pináculo cuando me encontré a Neith que había venido en mi busca.

-Mis exploradores han traído noticias del sur, la Custodia Lanaya confirma la historia parece que han visto Morrigan cerca de la casa de su madre –

-Espero que no tuvieras planes- le dije.

-Por ti lo dejaría todo Lethallan, vamos al sur-

-Vamos a cazar brujas- le dije a mi compañera, gracias a Morrigan estaba viva pero me preocupaba que el acto egoísta que yo había rechazado y Alistair aceptado hubiera liberado al mundo algo mucho peor que el Archidemonio.

Pues aunque ella me aseguro que el alma quedaría libre de la corrupción no había seguridad alguna de que este fuera cierto.