Aclaraciones: se tratara un poco sobre los sueños de Leona, ella pensara que es un sueño, ósea que no sabe bien si alguna vez fue real. Posiblemente este capitulo se trate de otro personaje más aparte de Leona. :D
III. Fragmentos de un recuerdo.
*Sueño*
Ella levantaba su vista hacia sus padres, cosa que no podía ver sus rostros, ni sus ojos. Solo veía el color del cabello de su madre, castaño oscuro casi rojizo y el de su padre, azul marino oscuro. Al observar el ambiente, todo parecía muy colorido, como si se tratara de un festival, todas las personas utilizaban kimono, incluyéndose a ella misma; los kimonos que utilizaba su madre era rojo con detalles blancos, en su hombro derecho tenía el símbolo de la estrella de cuatro puntas pero de color blanco, el de su padre era azul con detalles negros, cosa que en su hombro izquierdo tenía un símbolo de la misma estrella, y el de la pequeña Leona, tenía un kimono verde oscuro, detalles de color verde claro con el mismo símbolo pero en la espalda… Escuchaba las risas de los niños, quienes jugaban con un palito que le salían chispas, apodado como "La estrellita".
Le llamaba la atención los fuegos artificiales, que cuando llegaban al cielo nocturno, se esparcía creando como una de flores. No solo a ella le sorprendió, también a todos los espectadores del festival.
—Que hermoso…—susurraba ella con una pequeña sonrisa. Miraba a los niños que estaban jugando cerca del bosque, un chico de cabellos castaños y ojos cafés, con un kimono marrón y detalles dorados, le llamaba la atención el símbolo del sol, se encontraba jugando con unas niñas que prácticamente eran gemelas tanto una que la otra, tenían kimonos de color blanco con rojo… —"Ven Kyo, vamos a jugar con las estrellitas" —escuchaba Leona. —Ellos…son amigos, me gustaría tener uno. —pensaba en su mente al distanciarse de sus padres para asomarse hacia ellos, al no verlos por ningún lado, escuchaba sus risas alegres dentro del bosque…
Al seguirlos, sus risas comenzaban a ser un eco, cada vez se alejaban más y más, se quedó allí sentada en el suelo…Hasta que en lo más profundo del bosque vio una luz de color purpura, creyendo que era un cohete o alguna "estrellita" que tuviera ese color. Se acercaba con pasos sigilosos y cuando al fin estaba cerca de la luz, se había encontrado con otra cosa, con algo que para ella fue como una señal…
*Fin del sueño*
— ¿Qué fue eso? —se preguntó al levantarse sudada. Se dirigió hacia el baño, para limpiarse su rostro, estaba un poco tensa por lo que había soñado.
Salió hacia el balcón, necesitaba aire fresco. Miro a todos los otros soldados que estaban entrenando, ella suspira, da media vuelta para salir de su casa y así supervisar mejor a algunos soldados novatos, ya había notado la presencia del comandante, quien estuvo al lado de su ahijada. — ¿Sucede algo, Leona? —pregunto olvidando su puesto y tomando un rol como padre.
—N-No, estoy bien. —respondió dudando, aunque trataba de hacer memoria.
—Bien. —asintió sospechando. — ¿Iras a entrenar?
—Sí, lo necesito—contesto al voltear dirigiéndose hacia el gimnasio, paso más de dos horas entrenando con la bolsa de arena, su mente no estaba concentrada en el entrenamiento, sino que no ha dejado de pensar en aquellos sueños raros que tuvo…De apoco golpeaba con más fuerza al objeto: quería saber más sobre esos sueños, parecía que pertenecían a un recuerdo, aunque solo dudaba, porque su mente podría jugarle una mala broma. Ella sabe que fue adoptada, pero no sabe nada sobre sus padres…El comandante nunca le informaba sobre su pasado. —Solo fue un sueño…—suspiro al detenerse.
Salió del gimnasio, para hacer el ejercicio de trote, por afuera del lugar, corriendo alrededor del gimnasio…Llevaba consigo una botella de agua; su respiración se escuchaba agitada, de apoco comenzaba a correr más apresurada, por un momento vio todo borroso, como que la base se estaba convirtiendo en una aldea.
— ¿Qué es esto? —se dijo en su mente al ver todo cambiado. — ¿Dónde estoy? —se preguntaba al no tener respuesta, se sentó en un tronco: exhalando, respirando profundo y exhalando nuevamente, estaba un poco agitada. Se preocupó, porque delante de ella, había una niña de cabello azul.
— ¡Leona! —le llamaba esa niña. — ¡Despierta!
Cuando la militar abrió los ojos, su mirada se cruzaba con el rostro preocupado del coronel, esto causo que se pusiera colorada al verlo.
— ¿Qué paso? —le pregunto al levantarse del suelo.
—Uno de los soldados te vio cuando te desmayaste…—contesto al ayudarla.
— ¿Dormiste bien hoy? —interrogo preocupado.
—S-Sí. —respondió estando firme. —Permiso para retirarme coronel.
—Permiso aceptado. —decía al hacer un saludo militar.
La militar se alejó un poco de la base para ir del lado de la selva brasilera, se sienta en el césped, en estado pensativo. Sentía la necesidad de saber algo…Pero siente que no debería preguntar sobre su pasado y ¿cómo el comandante la encontró?
-Visión-
Vio a un niño que la defendía, no podía ver su rostro, otra vez estaba borrosa. Él le extendía su mano, como ofreciendo su ayuda. Ella había visto ese destello purpura, no entendía bien de que se trataba…Aunque vio a otros niños huir de ellos.
—"¿Cómo te llamas?" —le pregunto al agarrarla de la mano.
Ella no dijo nada porque los fuegos artificiales estaban mostrándose en el cielo nocturno, ambos se habían quedado admirando el cielo.
—Parecen…flores. —decía Leona con una sonrisa.
—"…Para mí se ve como estrellas"
…
—"¿A quién viste, Leona? —le preguntaba su madre mientras paseaban en un bosque rodeado de cerezos.
—…E-Era un niño—respondió sonrojada. Su madre se reía un poco al ver a su tierna hija actuar de esa manera. La pequeña le había agarrado una piedra para dibujarle un símbolo en la tierra, su madre se sorprendió un poco al notar ese símbolo conocido por cierto clan.
— ¿Te cruzaste con ese Clan?
Su hija no decía nada, solo asentía con su cabeza.
…
—Papá ¿Qué es un Hakkesshu? —interrogaba la peli azulada.
—Bueno. Los Hakkesshu son…—al estar casi respondiendo la pregunta de su hija, la charla fue interrumpida por su mujer, quien estaba preocupada. —Espérame un momento ¿sí?
—Está bien. —al asentir, ella se escondió disimuladamente para oír la conversación de sus padres.
—Lo vi otra vez.
— ¿A quién?
—A quien va ser, ¡a Goentz, está aquí en Japón! —contesto su mujer estando asustada. —Debemos cuidarla a ella.
—Lo sé, lo se amor.
-fin de la visión-
— ¡Leona! —le llamo el coronel al acercarse corriendo hacia ella, porque se aproximaba una tormenta.
—Coronel.
—El comandante la estuvo llamando, fui a buscarte a tu cuarto y no estabas—le decía al llevarse su mano derecha hacia su nuca.
—L-Lo sé. Estaba descansando. —insinuaba al caminar, dándole la espalda.
El castaño se estaba preocupando lentamente, respecto a su nueva compañera, últimamente se ha comportado de manera extraña…Tal vez, no tiene ganas de hablar con nadie. —Leona.
…
Mientras tanto, del otro lado un muchacho de aproximadamente unos veinticuatro años, de cabellos rubios y de ojos cafés claros, tenía una vestimenta militar, estaba espiando la base Ikari Warriors, estando a una cierta distancia alejada e oculta, había escondido su motocicleta, para prestarle atención a sus binoculares; donde estaba espiando al coronel y a la militar.
—Objetivo encontrado. —hablo en una radio.
—Te felicito, Zeus. Luego te daré gusto—felicitaba una voz femenina y seductora.
—Espero que así sea, Mature, o aumentare mis servicios. —hablo el muchacho con voz sarcástica.
—Te lo prometo, pero necesito que te acerques aún más a ella—le ordenaba ella. —Mi "jefe" la necesita.
—De acuerdo, será fácil convencerla. —dijo estando seguro.
—Espero que así sea.
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El pelirrojo de aproximadamente veinte años, había abierto los ojos, estaba irritado porque su siesta que se tomó estando acostado en el sofá, le trajo un sueño algo pesado y inesperado, se llevaba sus manos hacia la frente, otro sueño raro donde participaba: un momento de su infancia que supuestamente…Cree que fue olvidado. Suspiro algo nervioso. Se había visto a él tomarle de la mano a una niña, cosa que ni se lo creía, sin dudas era extraño soñarse cuando era un niño acompañando a una mocosa más chica que él…
— ¿Quién era esa niña? —se preguntó en su mente, aunque no le dio mucha importancia y volvió a cerrar los ojos.
Continuara…
Espero que les guste este capítulo…
Muchas gracias; Abigail, Yakasani, Indy y Javi :3 les agradezco mucho por sus comentarios jejeje n.n espero que este capitulo les guste
:3 ¡Saludos y cuídense!
Atte J.H ©
